martes, 2 de junio de 2026

110 - LA ROMA IMPERIAL - LOS EMPERADORES DEL SIGLO I D.C.: LOS FLAVIOS - RECORDANDO - De los Reyes a la República - Quien reinó antes de Augusto? - Dinastías Julios-Claudios y Flavios - La Lex de Imperio Vespasiani - Impuesto a la orina -

109 - LA ROMA IMPERIAL - LOS EMPERADORES DEL SIGLO I D.C.: JULIO-CLAUDIOS Y FLAVIOS - VESPASIANO - Servio Sulpicio Galba  - Marco Salvio Otón - LA IMAGEN DE NERÓN HA SIDO DISTORSIONADA POR LAS FUENTES LITERARIAS  - 69 d.C. El año de los Cuatro Emperadores - pincha aquÍ

RECORDANDO:




LOS FLAVIOS

VESPASIANO (67-79) permaneció en oriente hasta la derrota de los judíos, culminada por su hijo TITO, que concluyó con el saqueo de Jerusalén e inició la célebre diáspora de los hebreos. Vespasiano procedía de una familia de la Península Itálica, y no formaba parte de la vieja nobleza como los JULIO-CLAUDIOS. Su legitimidad se basaba en una victoria militar y en la eliminación física de sus adversarios, y por tanto su situación podía ser discutible. Así que Vespasiano se dotó a si mismo ya la institución del emperador de un respaldo legal. Hasta este momento los julio-claudios habían gobernado por ser herederos del prestigio de AUGUSTO y su casa; a partir del rei nado de Vespasiano existiría una legislación sobre la figura del emperador que servirá para dotar de legitimidad a Vespasiano y para regularizar la figura del emperador: LA LEX DE IMPERIO VESPASIANI.

La Lex de Imperio Vespasiani es uno de los documentos más fascinantes que conservamos de la Roma imperial. Es, literalmente, el contrato legal que otorgó a Vespasiano el poder imperial en el año 69–70 d. C., después del caos del Año de los Cuatro Emperadores.


No es teoría: se conserva una parte en bronce, hallada en el Capitolio, con fragmentos del texto original.

Por dinastía Flavia se conoce una casta de emperadores romanos. Comprendió a tres gobernantes que ocuparon el trono 27 años, lo que hizo de ella la más corta de las dinastías de emperadores romanos (al igual que la de los emperadores ilirios). Los tres pertenecieron a la gens romana de los Flavio.


La principal tarea llevada a cabo por Vespasiano durante sus diez años de gobierno fue reparar la desastrosa situación dejada por Nerón y el año de Guerra Civil. Las arcas estaban vacías, y la rigurosa política de restricciones iniciada por Vespasiano le valió probablemente injusta fama de avaro. Además, las proscripciones de Nerón y la Guerra Civil habían dejado sin efectivos al Senado, por lo que el año 73/74 revistió la censura junto a su hijo Tito y llevó a cabo numerosas promociones desde el ordo ecuestre al senatorial, expulsando de paso a los indeseables que merced a la inestabilidad habían conseguido colarse en el Senado. Al mismo tiempo preparó cuidadosamente la sucesión de sus dos hijos TITO Y DOMICIANO. Tito el mayor y destinado a gobernar a continuación, revistió el consulado varias veces y obtuvo en vida de su padre los poderes que definían la figura del emperador. Los Flavios no contaban con el prestigio de la familia de Augusto y era necesario proceder con prudencia, porque cualquiera podía considerarse igual a Vespasiano.


La orina se recolectaba porque era útil para lavanderías y curtidores; Vespasiano gravó económicamente esa actividad comercial, de donde procede la frase «pecunia non olet» («el dinero no huele»).


Recipientes cerámicos usados para almacenar la orina mientras fermentaba y producía amoníaco, útil para limpiar telas y curtir pieles.

Vasijas de barro grandes, similares a ánforas o tinajas, colocadas en calles o cerca de talleres para recoger la orina de los transeúntes.


Las fullonicae, o talleres romanos de fulleros, funcionaban como el equivalente antiguo de una lavandería moderna, donde los romanos llevaban sus grandes togas blancas de lana y otras prendas para ser limpiadas y tratadas. Como la mayoría de los romanos carecían de acceso a agua corriente, muchos dependían de fulleros profesionales para devolver sus prendas en estado limpio, creando así una industria importante en el Imperio Romano (Bradley 2002, 24). Aunque la orina pueda parecer chocante o absurda, incluso paradójica, puede considerarse un agente de limpieza lógico y práctico cuando se sitúa en el contexto del Imperio Romano. Un líquido barato y producido de forma natural, la orina cumplía una amplia variedad de propósitos en el mundo antiguo. En su Historia Natural, Plinio el Viejo registra el uso de orina en la preparación de tintes y metales, la eliminación de pelo de las pieles de ganado, la producción de fruta y en una variedad de tratamientos medicinales que incluyen mordeduras de serpiente, quemaduras, infecciones de oído, quemaduras solares, erupciones y llagas.

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