jueves, 27 de abril de 2023

XV- La Ruta de la Seda - El nacimiento de la Ruta de la Seda - Qin Shi Huang (Primer Emperador) - El río Amarillo - Qin Er Shi - Liu Bang - La dinastía Han - El tapiz de Sampul - Embajadas de Zhang Qian

XIV- La Ruta de la Seda - Las cuevas de mogao, la joya budista de china - Marc Aurel Stein - La biblioteca secreta - El buda más alto de Mogao - La cueva sellada - El Sutra del diamante, pincha aqui

LA RUTA DE LA SEDA - Zhang Qian - Ferdinand Freiherr von Richthofen - El río Amarillo -  Xi'an - La Gran Muralla china - La Puerta de Jade - El Valle de Fergana - El Pamir - El desierto de Taklamakán - El desierto de Gobi  - El corredor de Hexi - pincha aqui

El nacimiento de la Ruta


Qin Shi Huang 

(Handan, Estado Qin, febrero de 259 a. C.2​- Shaqiu, Imperio Qin, agosto de 210 a. C.3​7​), de nombre propio Zheng, fue el rey del estado chino de Qin del 247 a. C. hasta el 221 a. C. y después el primer emperador de una China unificada del 221 a. C. al 210 a. C., reinando bajo el nombre de Shǐ Huángdì (Primer Emperador), título creado por él mismo y que sería adoptado por futuros monarcas.

Habiendo unificado China, él y su primer ministro Li Si introdujeron una serie de importantes reformas con el objetivo de reforzar la reciente unificación y llevaron a cabo hercúleos proyectos de construcción. Durante su gobierno se creó la precursora de la actual Gran Muralla China y se construyeron los famosos Guerreros de terracota. A pesar de la gran tiranía de su mandato autocrático ―que incluyó la quema de libros y persecución de intelectuales―, Qin Shi Huang es todavía considerado como un importante fundador en la historia china. Si bien su dinastía fue breve ―colapsando poco después de su muerte―, su labor unificadora dio inicio a la China Imperial, que duraría por más de dos milenios hasta la caída de la dinastía Qing en 1912.

LA RUTA DE LA SEDA - Zhang Qian - Ferdinand Freiherr von Richthofen - El río Amarillo -  Xi'an - La Gran Muralla china - La Puerta de Jade - El Valle de Fergana - El Pamir - El desierto de Taklamakán - El desierto de Gobi  - El corredor de Hexi - pincha aqui

Viajes imperiales de Qin Shi Huang.


El río Amarillo o Huang He, antiguamente Hwang-ho, es un largo río del centro de China que fluye principalmente en dirección este, a través de las provincias de Qinghai, Gansu, Henan, Shandong, Shanxi y Shaanxi, y las regiones autónomas de Mongolia Interior y Ningxia, hasta desaguar en el mar de Bohai.


En 1974, un campesino descubrió por casualidad el primero de los ocho mil soldados que custodiaban la tumba del primer emperador de China.

La vista panorámica de la fosa número 1 de Xian permite apreciar en toda su magnitud el ejército de terracota de Qin Shihuang Di, el primer emperador de China.

Según el antiguo historiador chino Sima Qian, el mausoleo era de tal magnitud que en el techo se reprodujo la cúpula celestial. Debajo, los artesanos del imperio se esforzaron en construir un modelo de la tierra que conocían para que su emperador tuviera un lugar donde gobernar en el Más Allá. Usando mercurio reprodujeron los grandes ríos de China, y el océano en el que desembocan.

Hasta el momento han aparecido en Xian más de 8.000 soldados de tamaño ligeramente superior al natural, uniformados de acuerdo con su rango, vistiendo armadura y pintados de colores brillantes. Aunque sea difícil de creer, no hay dos caras iguales entre los guerreros de Xian. La fosa número 1 contiene un ejército en formación de ataque con 6.000 figuras de caballos y soldados. Una compañía de 204 soldados de infantería armados con ballestas y arcos forma la vanguardia del ejército, seguida de treinta líneas de carros alternados con más infantes. En los flancos hay dos líneas de soldados mirando hacia fuera.

La fosa número 2, situada veinte metros al norte de la fosa 1, contiene 1.400 arqueros, soldados de infantería y carros.

El ejército del emperador

Con el tiempo y el avance de los trabajos, se comprobó que esas piezas y muchísimas más formaban parte de un proyecto subterráneo de 56 kilómetros cuadrados, construido por orden del emperador Qin Shi Huang poco después de haber asumido el trono, cuando tenía 13 años.

En toda su extensión ordenó colocar miles de guerreros de terracota en formación de batalla para defenderlo cuando muriera. Se trataba de un trabajo excepcional, no solo por su magnitud sino también por sus detalles: ningún guerrero debía ser igual a otro, sus rasgos debían ser diferentes. También hizo esculpir carros y caballos y proveyó a su ejército de los muertos con miles armas de bronce.

Los arqueólogos también encontraron espadas sin oxidar, protegidas por una capa de cromo: también ballestas automáticas y puntas de flecha que, evidentemente, habían sido fabricadas en serie, un verdadero avance industrial para la época.

Qin Shi Huang  uinió una serie de fortalezas con un gran muro para defenderse de  los ataques de los Xiongnu, los pueblos nómadas del norte. Acababa de nacer LA GRAN MURALLA CHINA

Los Xiongnu eran una confederación de pueblos nómadas que vivían en la estepa asiática oriental. Fuentes chinas antiguas informan que el Imperio Xiongnu fue fundado por un líder llamado Modu Chanyu después del 209 a. Los textos chinos antiguos también afirman que Xiongnu había habitado la estepa desde el siglo III a.

Los Xiongnu se convirtieron en una potencia dominante en las estepas del noreste de Asia Central durante el siglo II a. C. y su imperio duró hasta finales del siglo I d. Este imperio se centró en la región que hoy conocemos como Mongolia, pero también abarcaba partes de Siberia, Gansu y Xinjiang.

Los Xiongnu tuvieron una relación complicada con las dinastías chinas, con períodos de hostilidades y conflictos abiertamente violentos alternados con épocas caracterizadas por el comercio de beneficio mutuo e incluso matrimonios mixtos.



El orden mundial de la dinastía Han en el año 2 d.C.

El emperador murió mientras se encontraba haciendo un viaje por la China oriental, en busca de las legendarias islas de los inmortales (más allá de la costa este) y el secreto de la vida eterna. Su muerte ocurrió en el año 210 a. C. en el palacio de la prefectura de Shaqiu.

Qin Shi Huang fue enterrado en su mausoleo, con los famosos Guerreros de terracota, cercano a la moderna Xi'an (Provincia de Shaanxi), pero su cámara funeraria aún tiene que ser abierta.

Qin Er Shi no fue ni de lejos tan capaz como lo fue su padre. Las revueltas rápidamente brotaron, y cuatro años después de la muerte de Qin Shi Huang, su hijo estaba muerto, el palacio imperial y los archivos estatales quemados, y la dinastía Qin acabada.

La siguiente dinastía china, la dinastía Han, rechazó el legalismo en favor del Confucianismo y moderó las leyes, pero mantuvo las reformas políticas y económicas básicas de Qin Shi Huang intactas. De esta manera su esfuerzo fue continuado a lo largo de los siglos y se convirtió en un rasgo característico de la sociedad china.

Liu Bang 

(256 a. C. o 247 a. C. - 1 de junio de 195 a. C.) fue el primer emperador de la dinastía Han, que gobernó toda China a partir del 202 a. C. Liu fue uno de los dos únicos fundadores de dinastías imperiales chinas que tenía orígenes campesinos (el otro fue el fundador de la dinastía Ming, Zhu Yuanzhang), y encabezó las revueltas populares contra la dinastía Qin, la primera dinastía imperial china, que había unificado los estados chinos primitivos bajo el primer emperador Qin Shi Huang.

DINASTIA HAN III A.C. -- III D.C.


Los logros de la dinastía Han (206 a.C. - 220 d.C.), que a menudo es considerada tanto por los eruditos como los propios chinos antiguos como la época dorada de la cultura china, tendrían efectos duraderos en todos las que vinieron después, especialmente en las áreas de gobierno, derecho, filosofía, historia y arte.

La dinastía Han estableció su capital en Chang'an (Paz Eterna, moderna Xi'an), pero seguía amenazada por los Xiongnu

Los Han trataron de aplacar a los Xiongnu negociando con ellos, enviando tributo en seda y otros bienes, y casando a hijas de la dinastía Han con líderes tribales Xiongnu.

Pero los ataques de los nómadas esteparios no se interrumpieron.


El contacto con las gentes de la Cuenca del Tarim había permitido a los chinos saber de la existencia de gentes al otro lado del Pamir, Gentes pacíficas y sedentarias.

El tapiz de Sampul es un lienzo colgante bordado en lana hallado en Sampul, en la cuenca del Tarim, dentro de una tumba colectiva del siglo III-II a. C. Se encuentra en la actualidad expuesto en el Museo de Sinkiang, en Urumqi (Sinkiang, China).

El tapiz representa a un soldado, posiblemente griego, y un centauro. Se trata probablemente de un trabajo de origen griego de Asia Central (grecobactriano), que utiliza más de 24 hilos de diferentes colores bordados mediante una técnica típicamente occidental.

Muestra la existencia de intercambios comerciales, entre la Transoxiana y el Taklamakan.


Yuezhi


Las migraciones de los Yuezhi a través de Asia Central, entre aproximadamente el 176 a. C. y el 30 d. C.

El término yuezhi hace referencia a una tribu de etnia protoindoeuropea 4​5​ originalmente establecida en la zona de pastizales entre las modernas provincias chinas de Sinkiang y Gansu. En el siglo II a.C. los Yuezhi fueron derrotados por los Xiongnu y tuvieron que abandonar esta zona.

El año 138 a.C un oficial de la guardia imperial ZHANG QIAN, se ofreció voluntario para llevar una embajada  a los Yuezhi y convertirlos en aliados en la lucha contra los Xiongnu.


Embajadas de Zhang Qian

En el 138 AC, el emperador Wudi envió una diplomática expedición al mando de Zhang Qian para establecer una alianza con los yuezhis que habían sido derrotados y obligados a emigrar hasta al río Amur Daria con el fin establecer una alianza con ellos contra los xiongnus. La expedición partió de Chang’an, la capital de Han Occidental. Al parecer la expedición tomó un camino equivocado y se toparon con un contingente xiongnu siendo capturados y esclavizados. Zhang Qian pasaría 11 años sirviendo a una familia aristocrática xiongnu pastoreando sus rebaños. En ese tiempo Zhang Qian contrajo matrimonio con una esclava xiongnu, con la que tuvo un hijo.

Con el tiempo, y aprovechando que no eran vigilados estrechamente, Zhang Qian y sus hombres escaparon hacia el oeste, prosiguiendo con su misión. Bordearon la cuenca del Tarim por la ruta del norte, pasando por ocho principados. Al final llegaron al reino de Dayuan, en la depresión del valle de Ferganá, situado en el curso superior del río Sir Daria. Allí, Zhang Qian descubrió alimentos aún desconocidos para los chinos, como la uva, la zanahoria, el ajo o el sésamo; y en sus praderas una raza de caballo y la alfalfa, planta forrajera con la que se los alimentaba. Estos caballos, que eran más ligeros, fuertes y altos, se decía que provenían de los caballos celestiales y eran más aptos para la guerra contra los xiongnus que los pequeños caballos de raza mongola o china.


Tras pertrecharse en el reino de Dayuan, pasaron al reino d e Kanqju (la Sogdiana de los griegos) y de aquí al país ocupado por los yuezhis (la Bactriana). Zhang Qian le propuso el plan de su monarca, pero los yuezhis no se decidían. China quedaba muy lejos y los xiongnus estaban muy cerca. Tras un año de espera y al haber fracasado en su misión, Zhang Qian y sus hombres decidieron volver a China. A la vuelta, decidieron esta vez tomar la ruta del sur que bordea el Tarim, pero nuevamente fueron capturados por los xiongnus y obligados a hacer trabajos forzados hasta el año 126 AC, cuando el líder de los xiongnus murió y, aprovechando la confusión de las luchas internas por el poder, Zhang Qian volvió a escapar y regresó a Chang’an. De los cien hombres que partieron, volvieron tres personas: Zhang Qian, su mujer xiongnu y Ganfu.

martes, 25 de abril de 2023

XIV- La Ruta de la Seda - Las cuevas de mogao, la joya budista de china - Marc Aurel Stein - La biblioteca secreta - El buda más alto de Mogao - La cueva sellada - El Sutra del diamante

XIII - La Ruta de la Seda - LOS CARAVASARES Y LAS POSADAS - El enorme caravasar de Deyr-e Gachin (Irán) - Los qanats, la ingeniosa técnica - Un ab anbar ("cisterna") - Yazd, la ciudad de las torres de viento - La Puerta de Jade - Francesco Balducci Pegolotti, pincha aqui

El dharma chakra (o "rueda del darma") es un símbolo que representa al dharma (‘ley’ o ‘religión’), en el hinduismo, el budismo y el jainismo. Ocasionalmente se traduce como ‘rueda de doctrina’.

El budismo es una religión y una doctrina filosófica y espiritual ​perteneciente a la familia dhármica. Es considerada como una religión «no teista», lo que significa que no tienen y no siguen a un dios; esta se centra en buscar la paz, la armonía, la tranquilidad y el equilibrio. Dentro del budismo encontramos los llamados «lamas», quienes son los guías espirituales. Comprende una variedad de tradiciones, creencias religiosas y prácticas espirituales principalmente atribuidas a Buda Gautama. El budismo es la cuarta religión más importante del mundo con más de 500 millones de adeptos o el 7 % de la población mundial.

Una estatua de Buda de Sarnath, Uttar Pradesh, India, circa 475 d. C. Buda se representa instruyendo en posición de loto, mientras hace el mudra Dharmacakra.
Gautama Buddha, fue un príncipe de Kapilavastu, asceta, meditador, eremita y maestro espiritual que vivió durante los siglos VI o V a. C. Sobre la base de sus enseñanzas se fundó el budismo, y es venerado por los budistas como un ser plenamente iluminado que enseñó un camino hacia el Nirvana (lit. desaparición o extinción), la liberación de la ignorancia, el apego, el renacimiento y el sufrimiento. Enseñó principalmente en el noroeste del subcontinente indio durante unos cuarenta años.​ Su enseñanza se basa en una visión del sufrimiento y el fin del sufrimiento (nirvāṇa).

El budismo se originó en la India entre los siglos VI y IV a. C., desde donde se extendió a gran parte del este de Asia y declinó su práctica en el país de origen durante la Edad Media.

La mayoría de las tradiciones del budismo y la filosofía budista comparten el objetivo de superar el sufrimiento (dukkha) y el ciclo de muerte y renacimiento (samsara), ya sea por el logro del nirvana o por el camino de la budeidad

Los murales de Dunhuang - Las Grutas Mogao, pincha aqui

Si en Oriente Próximo y Medio y Asia Central había albergues para peregrinos, sunnies, chiitas o sufíes, en las zonas de infuencia china e india había santuarios de peregrinación budistas. Uno de los más importantes era el Complejo de las Cuevas de Mogao, cerca de Dnhuang (s-IV a.C).


Localización Dunhuang
Esta ciudad creada en una zona desértica , fue durante años un punto clave en el «peregrinaje comercial» que se gestaba a diario en la mítica Ruta de la Seda.

Puerta de salida del imperio Chino hacia el oeste y entrada para los visitantes occidentales , Dunhuang era un punto estratégico perfecto para descansar y reponerse del largo viaje , gracias a disponer de algunos Oasis ideales para mitigar el sofocante calor de la zona.
Dunhuang , nos abre las puertas al desierto de Taklamakán del que se dice que si se entra en el , jamás se regresa. Este desierto es la «antesala» del célebre desierto de Gobi , uno de los mas impresionantes y duros del planeta.
En Dunhuang , nos encontramos las grutas mas importantes de China , Las Cuevas de Mogao , que son a su vez uno de los mayores exponentes y concentraciones de arte budista del mundo.

Según la leyenda, las cuevas se fundaron en el año 366 d.C cuando un monje budista vio, en el reflejo del sol sobre las paredes del acantilado, la imagen de miles de budas. Su visión impresionó a un acaudalado peregrino de la Ruta de la Seda, que aportó el dinero necesario para fundar el primer templo. Se construyeron 492.

Las cuevas se convirtieron en un santuario de paso para los viajeros y peregrinos de la Ruta de la Seda, que aportaban regalos y donativos a los monjes. El lugar estuvo en uso hasta el siglo XIV, y acumuló miles de frescos, esculturas y manuscritos. Los monjes que vivían en ellas esperaban alcanzar la iluminación, mientras los frescos servían para instruir a los fieles.

Las cuevas se abandonaron a partir del siglo XIV y cayeron en el olvido, quedando ancladas en el tiempo. A comienzos del siglo XX un monje taoísta  se autoproclamó guardián del lugar y empezó a abrir las cuevas, cegadas por la arena.

Marc Aurel Stein (Pest, 26 de noviembre de 1862 - Kabul, 26 de octubre de 1943) fue un arqueólogo, geógrafo, etnógrafo, lingüista y sinólogo británico de origen austrohúngaro. Explorador del Asia Central. Tomó parte en tres expediciones arqueológicas exitosas y una fallida al Turquestán.

Su mayor descubrimiento fue el inapreciable tesoro arqueológico de las llamadas Cuevas de los Diez Mil Budas.

A finales del siglo XIX, numerosos exploradores europeos se adentraron en Asia Central siguiendo el rastro de la antigua Ruta de la Seda. Hombres como el sueco Sven Hedin exploraron los desiertos de Gobi y Taklamakán y hallaron restos de antiguas ciudades, estatuillas, monedas y manuscritos escritos en lenguas diversas, como el sánscrito, el chino o el tibetano.

Uno de estos exploradores fue Aurel Stein, un erudito británico de origen húngaro que en 1888, cuando tenía 26 años, se instaló en Lahore (actual Pakistán) para estudiar la literatura sánscrita. Entre 1899 y 1915, Stein realizó tres expediciones por China occidental siguiendo el rastro de la antigua ruta caravanera. Fue a la vuelta del primero de estos viajes cuando oyó hablar de unas cuevas budistas de gran belleza y que ocultaban en su interior un increíble tesoro en manuscritos antiguos. El lugar se llamaba Mogao o Mogaoku, «cuevas incomparables», aunque popularmente era conocido como las cuevas de los Mil Budas. El explorador decidió que se dirigiría allí en su nuevo viaje.

Mogao, en la actual provincia china de Sinkiang, está situado a 19 kilómetros de Dunhuang, un antiguo oasis de la Ruta de la Seda. En el año 366, un monje budista llamado Yuezun tuvo allí una visión mística de mil budas de oro que brillaban sobre un desfiladero y a continuación excavó una pequeña celda de meditación. Siguiendo su ejemplo, hasta el siglo XIV muchos otros monjes fueron excavando grutas a lo largo de aquel risco, de kilómetro y medio de longitud y unos 30 metros de altura. En total, se horadaron casi 800 cuevas, que fueron adornándose con numerosas esculturas y espléndidas pinturas murales.

Las cuevas de mogao, la joya budista de china


La biblioteca secreta
De la famosa cueva de la Biblioteca, oculta durante 900 años, salió la mayoría de las piezas mogaenses que hoy se exhiben en museos extranjeros. Contenía unos 50.000 volúmenes y pinturas. Sentado al fondo, en plena meditación, se distingue a Hongbian, monje superior de la región de Dunhuang a mediados del siglo IX.


Crisol de tradiciones
Deidades hindúes, taoístas y chinas se reúnen en los muros y techos de la cueva 249, reflejo de la mezcla de tradiciones culturales que se vivía en Mogao.


El buda más alto de Mogao
Con de 35 metros, vigila desde la cueva 96, una pagoda de nueve pisos.


El paso al nirvana
Un buda reclinado de 15 metros de la época Tang tardía (781-847) aguarda la muerte, su paso sereno al nirvana. Pintados en los muros de la cueva, sus seguidores expresan su dolor.


Dunhuang, encrucijada de culturas
El naturalismo y la elegancia del séquito de Buda caracterizan la escultura de la edad de oro de la dinastía Tang, apogeo del budismo y del arte de las grutas de Mogao.

La cueva sellada
Alrededor del año 1000, la región de Sinkiang  sufrió la amenaza del Imperio Tangut, un pueblo nómada de las estepas. Para preservar los cerca de 50.000 libros y pinturas en papel y seda que se guardaban en Mogao, los monjes los reunieron en la cueva 17 (abajo), que fue sellada y permaneció oculta durante 900 años. 

Imagen de la Cueva 16, realizada por Aurel Stein en 1907, con manuscritos apilados junto a la entrada de la Cueva 17, la Cueva de la Biblioteca, que está a la derecha en esta imagen.

Algunas de las cuevas ocultaban, tras paredes secretas, ingentes almacenes de manuscritos.

EL SAQUEO DE CHINA
Se calcula que en la cueva 17 de Mogao había unos 50.000 manuscritos. Stein se llevó unos 7.000 textos completos, más otros 6.000 fragmentos. La mayoría eran traducciones de textos budistas al chino, entre ellas el Sutra del Diamante, considerado el libro impreso más antiguo que se conoce. También había textos en sánscrito y tibetano, y una gran cantidad de pinturas sobre papel y seda. Más tarde llegaron otros estudiosos europeos, como el francés Paul Pelliot, que se llevaron a su vez la mayor parte de los fondos de la cueva, hasta un 80 por ciento, según se calcula hoy día.

Rencores pasados
Arriba se distingue la cicatriz dejada al arrancar un fragmento. Warner y otros se llevaron muchas piezas de las cuevas a principios del siglo XX. Que algunas de las obras ausentes se exhiban en museos de todo el mundo no deja de encolerizar a China.
Los restos del expolio
Los huecos blancos del mural de la cueva 320 revelan en qué puntos el historiador de Harvard Langdon Warner levantó secciones de las pinturas directamente de la pared. En 1924 se llevó de las grutas un buen número de fragmentos y una escultura.


Este saqueo –así es calificado en China– se extendió pronto a las demás riquezas artísticas de Mogao. Por ejemplo, en 1924 Langdon Warner, un historiador del arte norteamericano, extrajo fragmentos de una docena de murales y se llevó valiosas esculturas. A partir de 1930, las leyes chinas se endurecieron, aunque sólo en años recientes se han puesto en marcha programas para proteger el extraordinario patrimonio de Mogao, formado por miles de manuscritos, 46.000 metros cuadrados de pinturas murales y más de 2.000 esculturas.


El Sutra del diamante chino, el libro impreso más antiguo conocido del mundo, impreso en el noveno año de la era Xiantong de la dinastía Tang (es decir, 868 d. C.). En poder de la British Library (Londres).

El 11 de mayo del año 868, hace 1.145 años, el chino Wang Jie autorizó la impresión y distribución de El sutra del diamante, el libro impreso más antiguo del que se tiene conocimiento, que se estampó casi 600 años antes que la Biblia de Gutenberg. El sutra del diamante no es el primer texto impreso de la historia, pero sí el más antiguo que se conserva hasta la fecha. El término «sutra» proviene del sánscrito, la antigua y sagrada lengua de la India, que es de origen indoeuropeo. Un sutra es un texto que recoge las palabras de Buda. Sus discípulos aprendían de memoria estos discursos y los transmitían de generación en generación. Al final de El sutra del diamante, Subhuti, un discípulo de Buda, le pregunta a éste cómo debería titularse el sermón, a lo que Buda le responde que deberá ser conocido como «El Diamante Cortador de Sabiduría Trascendental» porque «la enseñanza es fuerte y afilada como un diamante que corta a través de los malos enjuiciamientos y la ilusión».

El texto original de El sutra del diamante, escrito en sánscrito, fue traducido al chino, alrededor del año 400, por un monje erudito indio llamado Kumarajiva. La copia china que se conserva, del año 868, fue hallada en 1907 por Aurel Stein.

Este precioso pergamino, de unos cinco metros de largo, había permanecido oculto, junto a otros 40.000 libros y manuscritos, en una cueva cercana a Dunhuang, una ciudad importante en la antigua Ruta de la Seda. 

Los manuscritos de Dunhuang son una colección de importantes documentos religiosos y seculares descubiertos en las cuevas de Mogao de Dunhuang, provincia de Gansu, China, a principios del siglo XX. Los manuscritos, originados entre el siglo V y principios del siglo VI, incluyen obras que van desde la historia y la matemática a las canciones populares y danzas. Muchos de los manuscritos religiosos son budistas, pero también hay de otras religiones incluyendo el taoísmo, nestorianismo y el maniqueísmo. La mayoría de los manuscritos están en idiomas chino y tibetano. Otros idiomas presentes son el jotanés, sánscrito, sogdiano, hebreo, árabe, siríaco, tangut y uigur. Los manuscritos son un recurso importante para los estudios académicos en una amplia variedad de campos, incluyendo historia, estudios religiosos y la lingüística.

Los documentos fueron descubiertos por el monje daoísta Wang Yuanlu en 1900. Desde 1907 comenzó a venderlos a exploradores occidentales, entre ellos a Aurel Stein y Paul Pelliot. Exploradores rusos y japoneses también adquirieron colecciones de manuscritos.

El Sutra del Diamante no nólo es el libro impreso más antiguo que se conserva (IX d.C) sino que tiene una calidad extraordinaria, y contiene un mensaje budista que todavía está de actualidad: es una de las bases del budismo zen.


 «Las cuevas estarán en China, pero pertenecen al mundo».

Los esqueletos humanos se amontonaban en la arena. Xuanzang, un monje budista que recorría la Ruta de la Seda en el año 629, veía en los blanquecinos huesos una advertencia de los muchos peligros que acechaban a quienes viajaban por aquella arteria, la de mayor vitalidad del mundo en comercio, conquistas y difusión de ideas. Las tormentas de arena del desierto, más allá de la frontera occidental del Imperio chino, lo habían extraviado de su rumbo, y se encontraba al borde del desmayo. El calor dibujaba espejismos, visiones de ejércitos amenazadores en las lejanas dunas. Aún más terror infundían los salteadores de caravanas en busca de un botín: seda, té y cerámicas hacia el oeste, rumbo a las cortes persas y mediterráneas; oro, gemas y caballos hacia el este, rumbo a Changan, capital de la dinastía Tang y una de las grandes metrópolis de la época.


Si Xuanzang no cejó, según dejó escrito en su famosa crónica del viaje, fue gracias a otro artículo precioso que también viajaba por la Ruta de la Seda: el budismo. A lo largo de la vía transitaron otras religiones (el maniqueísmo, el cristianismo, el zoroastrismo y, más tarde, el islam) pero ninguna influyó tanto en China como el budismo, llegado de la India en algún momento durante los tres primeros siglos de nuestra era. Los textos budistas que Xuanzang trajo de la India, a cuyo estudio y traducción dedicó los siguientes veinte años, sentaron las bases del budismo chino y alimentaron su expansión.

Hacia el final de los 16 días de viaje, el monje se detuvo en Dunhuang, un próspero oasis de la Ruta de la Seda convertido en una encrucijada de gentes y culturas que iba a dar a luz a una de las grandes maravillas del universo budista, las cuevas de Mogao.

A unos 19 kilómetros al sudeste de Dunhuang emerge de entre las dunas esculpidas por el viento un risco en forma de arco que cae más de 30 metros hasta un río orillado de álamos. A me­­diados del siglo VII, cientos de grutas horadaban el kilómetro y medio de pared rocosa. En ellas los peregrinos pe­­dían en oración cruzar sin so­­bre­­saltos el temido desierto de Takla-makan o, como Xuanzang, da­­ban gracias por la bondad de la travesía.


La aridez monocroma del desierto daba paso a una exuberancia de color y movimiento en el interior de las cuevas. Miles de budas brillaban sobre los muros de las grutas, vestidos con centelleantes ropajes de oro importado. En los techos flotaban apsaras (ninfas) y músicos celestiales con vaporosos atuendos de lapislázuli, demasiado delicados para haber salido de la mano de un ser humano. Junto a las etéreas imágenes del nirvana había detalles terrenales bien conocidos por los viajeros de la Ruta de la Seda: mercaderes de Asia Central, de nariz larga y tocado flexible; ajados monjes indios de hábito blanco; campesinos chinos trabajando la tierra. En la cueva más antigua, que data del año 538, Xuanzang habría visto de nuevo a aquellos bandidos, sólo que la pintura los mostraba cautivos, cegados y finalmente convertidos al budismo.

Cuando Xuanzang pasó por Dunhuang, no podía saber que sus traducciones de los sutras budistas inspirarían a los artistas de Mogao de siglos posteriores. 

XIII - La Ruta de la Seda - LOS CARAVASARES Y LAS POSADAS - El enorme caravasar de Deyr-e Gachin (Irán) - Los qanats, la ingeniosa técnica - Un ab anbar ("cisterna") - Yazd, la ciudad de las torres de viento - La Puerta de Jade - Francesco Balducci Pegolotti

XII - La Ruta de la Seda - Los medios de pago - Hallan el té más antiguo del mundo - Palos de higiene personal de 2000 años de antigüedad con restos de tela hallados en una letrina en Xuanquanzhi - La Peste Negra - La peste de Marsella de 1720, pincha aqui

Los murales de Dunhuang - Las Grutas Mogao, pincha aqui

LOS CARAVASARES Y LAS POSADAS

Los caravasares se xtendieron a lo largo de miles de kilómetros, por todo el mundo de cultura islámica. Eran albuergues, asegurados por fuertes puertas y murallas, tenían, por lo general, planta cuadrada, con habitaciones en torno a un patio en el que siempre había una fuente. En los cuatro lados del cuadrilátero se disponían los almacenes y las cuadras, dormitorios y comedores, así como salas donde hacer negocios con otros mercaderes. Como se ha señalado, este tipo de construcción era típica del mundo islámico, así que casi siempre contaban también con una mezquita, donde los mercaderes pudieran rezar sus oraciones.


Planta de un caravasar safávida.

Los caravasares no sólo servían para descansar y reponer fuerzas y provisiones. Los mercaderes podían co ntratar en ellos a guías e interpretes, comprar nuevos animales de carga, reparar su arreos, intercambiar información, y, por supuesto, vender y comprar mercancías. La contratación de un intérprete era esencial en la Ruta de la Seda. A lo largo del camino se hablaban decenas de lenguas, y era casi imposible viajar sin alguien que estuviera mínimamente familiarizado con alguna de las que se hablaban en la región. Y eso que, en algunos tramos y en algunas épocas, hubo algo similar a una lenua franca. Por ejemplo, en la Baja Edad Media estaba muy extendido, a lo largo del camino, el cumano, una lengua túrquica, pero también era importante conocer el sogdiano, el persa o alguno de los dialectos túrquicos.


Caravasar de Qalaat al-Madiq, en el norte de Siria.


Caravasar de Selim, en Yeghegnadzor, Armenia.

Junto a los caravasare, los viajeros y mercaderes podían hallar refugio y consuelo espiritual en los santuarios y en los lugares de peregrinación, como en el complejo de Mogaoku, cerca de la ciudad de Dunhuang, en el desierto del Gobi. En realidad la Ruta de la Seda no era un camino únicamente comercial, sino que también era una vía de transporte elegida por peregrinos, predicadores, en busca de conversos, ejércitos, prisioneros de guerra, colonos, embajadores, administradores de los distintos estados... Cada uno de estos grupos tení necesidades de alojamiento y de aprovisionamiento diferentes.


Caravasar de los pilares, en Acre, Israel.Siendo uno de los cuatro khanes de Acre, el Khan al-Umdan fue construido en 1784 en el sitio de las Aduanas Reales del Reino de Jerusalén. Incorpora cuarenta columnas de granito tomadas de Cesarea, Atlit y las ruinas de monumentos cruzados del mismo Acre.

El enorme caravasar de Deyr-e Gachin (Irán) se le conoce como "La Madre" de todos los caravasares.



La estructura de este caravansarai tiene forma de cuatro iwan selyúcidas y tiene 12000 metros cuadrados de ancho. Los espacios interiores del caravansarai incluyen espacios humanos, ganaderos, de servicio y comodidad, y de seguridad. Hay cuatro torres circulares en las esquinas y dos torres semiovales a ambos lados de la puerta principal que está situada en el medio del muro sur. Además, hay 44 habitaciones o cámaras, 4 salas grandes ( establos ), mezquita, shabestán privado,  granero de forraje , molino , baño y aseo . Y una mezquita

El abastecimiento de agua era una de los principales problemas de la Ruta. El trazado produraba seguir el curso de los ríos, abastecerse en oasis o, en Asia Central y Oriente Medio, proveerse de agua a través de acueductos subterráneos.

Las zonas desérticas estaban recoridas por qanats, acueductos subterráneos que aseguraban el suministro de agua dulce a los caravasares.

‘Qanats’: el agua que fluye por el desierto

Estas infraestructuras de la antigüedad, usadas aún en nuestros días, han permitido hacer habitables lugares donde no era posible hallar ni una gota de líquido.

El badgir, como éste en Meybud (Irán), pemite refrigerar el aire utilizando el qanat, con sus correspondientes torres del viento dynamosquito/Wikimedia commons.

Cuando los qanats llegaban a la ciudad designada, una cisterna de grandes dimensiones permitía almacenar y dar acceso público al agua. A partir de ahí, los túneles hacían pasar la corriente por debajo de la mezquita y las residencias de las familias más ricas, que disponían de acceso directo al canal mediante unas escaleras. El túnel desembocaba en última instancia a un amplio sistema de canales con los que se irrigaban los campos de cultivo. Dado que este sistema generaba un flujo continuo de agua, sin posibilidad de interrumpir o limitar el vertido, una red de depósitos y estanques artificiales permitía acumular el agua y no desperdiciarla en momentos en que su uso no era necesario.

Los qanats, la ingeniosa técnica con la que los persas llevaban agua a través del desierto


La técnica de los qanats se desarrolló en Persia en el milenio I a.C, extendiéndose lentamente por su eficacia hacia otros países áridos, tales como Marruecos, Argelia, Libia, Oriente Medio y la zona oeste de Afganistán.

En primer lugar, se excavaba un pozo madre o principal en una colina, hasta encontrar un acuífero subterráneo. Luego, se construye un túnel, casi horizontal, desde el pie de la colina hasta la fuente de agua.


El túnel posee una canalización y cierta inclinación para poder transportar el agua hasta el lugar deseado. Cuanto más largo sea el qanat, menor tendría que ser su declive.

Gracias a su profundidad, el qanat recogía el agua de los acuíferos y evitaba su evaporación durante el transporte. También podían instalarse diferentes represas para retener su flujo o acumular cierto caudal.

En el interior del qanat también había zonas de reposo para los trabajadores, depósitos de agua y molinos hidráulicos durante su recorrido.

Al ser agua filtrada por la tierra, el caudal era potable y limpio, por lo que resultaba ideal tanto para consumo como para el riego.

Por cierto, las cisternas públicas, llamadas ab anbar eran otra maravilla de la ingeniería, ya que contaban con un sistema de captura de aire para mantener el agua fría, todo un detalle en el desierto.

Lo más curioso de todo es que este milenario sistema de gestión del agua todavía continúa funcionando y permitiendo un reparto equitativo y sostenible del agua de la zona.

Fuentes: Wikipedia, Unesco.org

Un ab anbar ("cisterna") es un depósito tradicional o cisterna de agua potable utilizado en la antigüedad, durante la época de la Gran Irán.

Un ab anbar con doble cúpula y captador de viento en la ciudad de Naeen del desierto central, cerca de Yazd.

Yazd, la ciudad de las torres de viento

En extremo occidental del desierto, en la zona donde se juntan las tierras de Dasht-e Kavir y de Dasht-e Lut surge una ciudad oasis única. Ninguna otra población de Irán tiene esta misma fisonomía. Multitud de cúpulas redondeadas de ladrillo combinan con los badgir (las torres del viento), que se levantan imponentes por encima de los tejados. Es la ciudad de Yazd, una visión extraída del cuento de las mil y una noches. Detrás de las puertas de sus calles de blanda se esconden grandes casas señoriales con fuentes y patios, como si de pequeños oasis se trataran. "Yazd", un nombre extraño en un primer instante para nuestros oídos, que nos quedará grabado y que a partir de ahora pronunciamos como si siempre lo hubiéramos conocido...

Yazd, a veces transliterada como Yezd, es una de las ciudades más antiguas y de mayor importancia histórica de Irán. Es capital de la provincia de Yazd, con una población de 1,138,000 habitantes(2016), Pero en 2020, se estima en 1,200,000.

La parte antigua de la ciudad es una delicia para la vista. Yazd ha sido construida según las necesidades del clima, aprovechando el material de la propia tierra; el barro y la paja de las casas dan calor en invierno y son más frescas en verano en un lugar donde las temperaturas son extremas. El agua se hace llegar desde hace siglos desde las montañas lejanas mediante canales subterráneos, y las torres del viento -ingeniosas construcciones que se levantan sobre las azoteas por centenares- conservan este agua además de refrescar también los aposentos nobles de las casas. El horizonte lleno de cúpulas y de torres del viento que se divisa desde las azoteas, es una imagen única.


La Puerta de Jade, es el nombre de un paso situado al oeste de Dunhuang, en la actual provincia de Gansu de China. En la antigüedad, este fue uno de los pasos por donde discurría la Ruta de la seda, y era el único camino que conectaba Asia Central y China. Justo al sur fue el pase Yangguan, que también era un punto importante en dicha ruta.

Aunque en chino suele traducirse simplemente como «paso», su significado más específico es «paso fronterizo» para distinguirlo de un paso entre montañas.

Fue edificada alrededor del año 121 a. C. durante el reinado del emperador Wu de la dinastía Han.

Nadir Divan-Begi Madrasah Mosque - Bukhara, Uzbekistan

El conjunto de Nodir Divan Begi, compuesto de madrasas, khanako y estanque, está estrechamente relacionado con el nombre del visir Nodir Divan-Begi, que servía a Imamkuli-khan, uno de los gobernadores más poderosos de la dinastía de Ashtrajánidas.

La madrasa de Nodir Divan-Begi está ubicada en la parte oriental de la plaza Lyabi-Jauz. A principios del siglo XVII Nodir Divan Begi empezó la construcción del caravasar, pero durante la inauguración del edificio Imamkuli-khan lo anunció como madrasa.

En China, el Imperio no construía caravasares, pero si posadas cuidadosamente reguladas por el poder central. Las posadas chinas proporcionaban alojamiento, ante todo, a los oficiales y funcionarios que se desplazaban al servicio del emperador, y los mercaderes sólo podían alojarse en ellas si obtenían una licencia. Las posadas disponían, por tanto de servicios que sólo un convoy oficial podría demandar, como cárceles para encerrar provisionalmente a prisioneros en tránsito. Por eso muchos mercaderes preferían alojarse en los pequeños albergues y mercados que surgían alrededor de las posadas oficiales, o bien acudir a casa de un socio comercial, o encontrar refugio en un monasterio, donde siempre había espacio para los peregrinos. 

La mejor descripción de la que disponemos para resumir la cotidianidad de la Ruta de la Seda en uno de sus períodos de máximo esplendor se la debemos a un italiano del siglo XIV: FRANCESCO BALDUCCI PEGOLOTTI

Francesco Balducci Pegolotti ( fl. 1290 - 1347), también Francesco di Balduccio , fue un comerciante y político florentino .

"En primer lugar, has de dejarte crecer una larga barba y renunciar al afeitado. Cando contratres en Tana (ciudad cerca de la desembocadura del Don) a un intérprete, no has de reparar en gastos, pues los costes adicionales de un  buen colaborador son menores que el ahorro que produce. Además sería recomendable llevar, a menos, dos buenos mozos que dominen el cumano. Si el comerciante quiere llevar consigo una mujar de Tana, puede hacerlo. No es necesario ni imprescindible, pero si ventajoso en comparación. También ella ha de estar familiarizada con la lengua cumana, como los mozos. Para el camino de Tana a Astracán debes proveerte de provisiones para 25 días: harina y pescado salado, ya que a lo largo de la ruta encontrarás suficiente carne por todas partes. De modo semejante hay que proceder en todos los lugares de mercado en el viaje de un país a otro. Puedes partir de que un mercader acompañado de una intérprete y dos mozos y que lleva consigo mercancías valoradas en 25.000 florines de oro, ha de gastarse entre 60 y 80 sommi de plata (al cambio entre 300 y 400 florines de oro) en su camino a China. Nada más, si se administra bien. Toda la plata que los mercaderes llevan consigo a China la confiscan los señores de allí y pasa a alimentar sus arcas. En lugar de la plata que trajeron reciben billetes, o sea, papel amarillo provisto del sello de éste soberano".