lunes, 27 de julio de 2026

MUSEO GUGGENHEIM BILBAO - Jasper Johns: Night Driver - 29.05.2026 - 12.10.2026 - Georg Baselitz

(2) MUSEO DE BELLAS ARTES DE BILBAO - PARALELOS Y MERIDIANOS - COLECCIÓN IBERDROLA - Tracey Emin - Juan Muñoz - Darío de Regoyos y Valdés - Ai Weiwei - Marina Abramović - Elena Asins Rodríguez - David Hockney - Gustavo de Maeztu - Agustín Ibarrola Goikoetxea - Miquel Barceló - Soledad Sevilla - Alain Urrutia - Antonio Saura, PINCHA AQUÍ


Baselitz, Georg
Deutschbaselitz, Alemania, 1938 | Deutschbaselitz, Alemania, 2026

Georg Baselitz expuestas en el Museo Guggenheim


La señora Lenin y el Ruiseñor, 2008, Óleo sobre lienzo, 300 x 250 cm.

Artista alemán, pintor, escultor y escritor polémico. Son conocidos sus cuadros figurativos invertidos, parte de su objetivo de priorizar la pintura en sí misma, la importancia del color, la textura, la línea,... Participó por primera vez en la Bienal de Venecia en 1980. En 1995 en Guggenheim de Nueva York le dedicó una importante retrospectiva y en 2010 el de Bilbao adquirió, para su colección permanente, su serie La señora Lenin y el Ruiseñor (2008), dieciseis lienzos de 300 x 250 cm. Ocho de las obras sobre fondo blanco y otras ocho negro, que además contienen juegos de palabras y frases conectadas con artistas como Tracey Emin, Jake y Dinos Chapman, Jeff Koons, Damien Hirst, Lucien Freud o Frank Auerbach. http://www.gagosian.com/artists/georg-baselitz

Esta serie, considerada por la crítica una obra maestra no sólo dentro del conjunto de la obra de Baselitz sino también en el contexto de la pintura europea, complementa el panorama más destacado del arte contemporáneo alemán presente en la colección del Museo, con artistas de la talla de Joseph Beuys, Sigmar Polke, Anselm Kiefer y Gerhard Richter; así como los fondos de la Solomon R. Guggenheim Foundation, que igualmente cuenta con una amplia representación de algunos de estos artistas.

Con respecto a la sociedad de Alemania del Este, el artista anota: «He sido educado en una versión casi secular de fanatismo religioso. Como resultado de Lenin, Stalin y la guerra perdida, una nueva sociedad se estableció en Alemania. Fue una sociedad socialista, comunista, antifascista y tenía claramente señalado como amigo la política de tiempos anteriores, sin elección y ninguna reflexión sobre sistemas políticos alternativos».

Cada una de las obras de la serie también tiene un título individual que añade más facetas y niveles de significado, tanto a cada lienzo como al conjunto de la serie. 

Mi excursión por la Rioja - Museo Würth - Georg Baselitz , pincha aquí

Museo Gugemheim Bilbao - Frank Gehry - Twombly - Anselm Kiefer - Tierra de los dos ríos - Georg Baselitz -Mark Rothko - Willem de Kooning - Fujiko Nakaya , PINCHA AQUÍ

El Museo Guggenheim Bilbao, pincha aqui

(38) ¿QUE ESTÁ PASANDO? -POP ART Y EL FEMINISMO DE LOS 60 - Historia de la Revista Goya -  Robert Rauschenberg - Jasper Johns - Minimalismo - El arte pop  - Larry Rivers  - Howard Kanovitz -  La historia de la pintura pop más grande del mundo -  Eduard Arranz Bravo - Rafael Bartolozzi - Las pinturas de la fábrica Tipel, pincha aqui


Jasper Johns: Night Driver - 29.05.2026 - 12.10.2026

Esta retrospectiva dedicada a Jasper Johns cubre la amplia trayectoria de uno de los artistas más célebres de nuestra época, abarcando desde sus primeras creaciones de los años cincuenta hasta algunas de sus obras más recientes, realizadas en los años 2000. A través de las piezas seleccionadas, la mayoría de ellas pinturas, pero también una amplia representación de su trabajo sobre papel y algunas esculturas, se ponen de relieve los ejes temáticos que definen su producción.

Nacido en Augusta (Georgia, EE.UU.) en 1930, Jasper Johns crece y se educa entre Carolina del Sur y Nueva York, ciudad a la que se traslada en 1953 y donde pronto conocerá a figuras como Robert Rauschenberg, el compositor John Cage o el coreógrafo Merce Cunningham, junto a quienes renovará profundamente la escena creativa neoyorquina. En 1954–55 Johns pinta su primera bandera estadounidense, con la que inicia un conjunto de imágenes —entre las que se encuentran signos y otros elementos planos, como números, dianas y mapas— que se consideran precursoras del Arte Pop por su temática cotidiana y fácilmente reconocible. Tras haberse mostrado en la galería Leo Castelli en 1958, estas piezas le proporcionan fama de manera inmediata. Johns frecuenta en esa época a Marcel Duchamp, cuya obra y pensamiento influyen en él de manera decisiva. Alejándose de las retóricas del Expresionismo Abstracto, el trabajo de Johns, que desarrolla en series y en el que explora la propia naturaleza del arte, también anticipa el Minimalismo y el Arte Conceptual.


Fotografía de John Cage, Jaspers Johns y Merce Cunningham, New York 1989

(II) Museo de Navarra - Encuentros de Arte Pamplona 1972 -  Lorenzo Victoriano Aguirre Sánchez - Ignacio Zuloaga - Pedro Manterola - Leocadio Muro Urriza - Xabier Álvarez de Eulate...pincha aquí

John Cage, el hombre que "compuso " el silencio

En 1952  este instrumentista estadounidense creó *4,33* una obra musical  basada en no tocar una sola  nota, que interpretó en prestigiosos festivales de todo el mundo. Para algunos sólo fue  una mala broma. Para otros, una obra de arte del siglo XX. pincha aquí

La exposición:

A lo largo de la exposición, encontraremos imágenes que representan elementos y objetos comunes, como banderas, dianas, números y mapas, temas que Jonhs eligió de manera reiterada al considerar que ya existen en nuestra memoria visual y requieren poca interpretación, como él  afirmó son "cosas que la mente ya conoce". 
Jasper Johns irrumpió en los años 50 con banderas, dianas, números y mapas, imágenes cotidianas que anticiparon el Arte Pop y cuestionaron la bidimensionalidad defendida por Greenberg, además de criticar el Expresionismo Abstracto.

Sus obras de mediados de los 50, como Lienzo y Cajón, juegan con la ilusión de tridimensionalidad. Banderas (1965) provoca un efecto óptico, y Bandera sobre campo naranja (1957) explora cómo ampliar el espacio pictórico.

Jasper Johns. En memoria de mis sentimientos - Frank O'Hara (In Memory of my Feelings- Frank O’Hara), 1961.

"En memoria de mis sentimientos" es una obra de Jasper Johns, creada en 1961. Esta pintura, que mide 101,6 x 151,8 cm, se encuentra en el Museo del Arte Contemporáneo de Chicago. La obra es un rectángulo que se superpone a otro, con elementos que evocan una bandera estadounidense, pero interpretada de manera subjetiva, incluyendo las palabras "DEAD MAN" (hombre muerto) (tomadas del poema de O’Hara que inspira la obra) en la parte inferior derecha. Esta obra es significativa en la carrera de Johns, ya que marca un giro en su trabajo hacia temas emocionales y personales. 

Jasper Johns
Diana (Target), 1961
Encáustica y collage sobre lienzo
167,6 × 167,6 cm
The Art Institute of Chicago.
Donación de la Edlis Neeson Collection
© Jasper Johns, VEGAP, Bilbao, 2026
Foto Jamie Stukenberg, Professional Graphics Inc., Rockford, Illinois

Jonhs se aparte deliberadamente del lenguaje emocional del EXPRESIONISMO ABSTRACTO. 


Jasper Johns. Flags I, 1973. ©Jasper Johns, VEGAP, Barcelona, 2020

Tanto que ninguna fotografía puede captarlas en su verdadera dimensión: Flag (1954) se encuentra lejos de ser plana, porque Johns decidió conjugar procedimientos de manera inaudita; unió tres paneles de contrachapado, los cubrió con tela, pegó encima fragmentos de periódico como si se tratase de un collage y a continuación aplicó encáustica y óleo. Es decir, para creaciones radicalmente contemporáneas se valió de métodos utilizados en retratos de momias, que permiten generar superficies entre pastosas y translúcidas, densas sin llegar a ser opacas. Si existe un simbolismo en esa forma de hacer, lo desconocemos.

Cuando estas piezas se mostraron en la galería de Leo Castelli en 1958, hubo polémica pero también éxito de ventas: todas las pinturas se vendieron y Alfred H. Barr las incorporó a las colecciones del MoMA, no sin quejas; el comité y la junta directiva del museo neoyorquino rechazaron esa adquisición por entender las obras como potencialmente antipatriotas: ¿y si presentaba Johns este emblema nacional como una momia del pasado?

Las banderas como objeto no son tan antiguas como esa técnica de Johns, como recuerda Martínez: llegaron a Europa en la Edad Media, por influencia islámica y tras haberse inventado en China, tejiéndose con seda. Las cruzadas, entre los siglos XI y XIII, propiciaron su expansión por nuestro continente y el resto del mundo, su sentido simbólico y político, y ya especialmente en época contemporánea, su asociación a convicciones nacionalistas. Más allá de ese terreno, también pueden suscitar, como sugirió Johns, otras lecturas.

Las pinturas de Johns desplazan la atención del gesto del artista hacia el propio acto de mirar y hacia  la presencia material de la pintura. Por otro lado, la crítica vinculada al EXPRESIONISMO ABSTRACTO defendía que la pintura debía ser plana, rechazando la ilusión de profundidad propia  de la representación tradicional. Así, los artistas de este movimiento centraron su atención en la superficie del cuadro como verdadero espacio pictórico. 
Sus Flags son, evidentemente, imágenes, pero también banderas por derecho propio; una completa paradoja.

La obra de Jonhs reacciona a este contexto de manera discreta pero incisiva, pintando imágenes comunes, tanto en la cultura plástica estadounidense  como internacional. Sus cualidades simples e impersonales permiten reconocerlos de inmediato. Sin embargo, al situarlos en un contexto artístico, Johns los despoja de su función habitual, abriendo la puerta a nuevas interpretaciones. Dado que estas imágenes ya se encuentran en la memoria colectiva, nuestra atención se centra en la forma en que las percibimos. Así, la pintura se afirma no como representación del mundo, sino como objeto, como superficie configurada por materiales y procesos. 
Pintura con dos pelotas (Painting with Two Balls), 1960
Encáustica y collage sobre lienzo con objetos (3 paneles)

La obra es especialmente conocida porque Johns insertó dos pelotas entre los paneles superior e inferior del lienzo, rompiendo la superficie plana tradicional de la pintura. El uso de la encáustica (pigmentos mezclados con cera caliente), junto con el collage y objetos reales, crea una textura densa y enfatiza la materialidad de la obra.

Esta pieza cuestiona los límites entre pintura, escultura y objeto. Las dos pelotas introducen un elemento tridimensional y lúdico que desafía la idea convencional de la pintura como una superficie bidimensional. También puede interpretarse como una reflexión sobre el propio proceso artístico y sobre la naturaleza física del cuadro.

La obra pertenece al período en el que Jasper Johns exploraba símbolos cotidianos y experimentaba con materiales no convencionales, convirtiéndose en una figura clave en la transición entre el expresionismo abstracto y el arte pop.

Souvenir, 1964
Encáustica y collage sobre lienzo con objetos

Souvenir pertenece a la etapa de madurez de Jasper Johns, en la que continúa explorando los límites entre la pintura, el collage y el objeto. La obra combina la encáustica —pigmentos mezclados con cera caliente— con elementos de collage y objetos incorporados físicamente al lienzo, creando una superficie rica en texturas y relieves.

El título, Souvenir ("recuerdo" o "recuerdo conmemorativo"), sugiere una reflexión sobre la memoria, la experiencia y el significado que adquieren los objetos cotidianos cuando se integran en una obra de arte. Como en muchas de sus creaciones, Johns evita una narrativa explícita y deja abierta la interpretación al espectador.

La incorporación de objetos reales rompe con la idea tradicional de la pintura como una superficie plana y sitúa la obra en un punto intermedio entre la pintura y la escultura. Esta experimentación con materiales y técnicas fue una de las aportaciones más influyentes de Johns al arte contemporáneo y contribuyó al desarrollo del neo-Dada y del arte pop.


Verano (Summer), 1985
Encáustica sobre lienzo
190,5 × 127 cm
The Museum of Modern Art, Nueva York.
Donación de Philip Johnson, 1998

Summer forma parte de una serie de pinturas realizadas por Jasper Johns en la década de 1980, en las que el artista profundiza en un lenguaje más gestual y abstracto sin abandonar las referencias a la historia del arte y a su propia producción.

En esta pintura predominan las pinceladas enérgicas y las superposiciones de formas y colores, creando una composición dinámica que evoca el movimiento y la intensidad asociados al verano. Aunque el título hace referencia a una estación del año, la obra no representa un paisaje, sino que utiliza la abstracción para sugerir sensaciones y estados de ánimo.

Summer refleja el interés de Johns por explorar la relación entre la percepción, la memoria y el proceso creativo. La combinación de gestos expresivos, capas de color y texturas convierte la superficie del lienzo en un espacio donde conviven la experiencia visual y la reflexión sobre el propio acto de pintar. Esta obra representa la evolución de su lenguaje artístico durante los años ochenta, consolidando su posición como una de las figuras más influyentes del arte contemporáneo.


Sin título (rojo, amarillo, azul) [Untitled (Red, Yellow, Blue)], 1998

Esta obra pertenece a la producción tardía de Jasper Johns, caracterizada por una constante revisión de imágenes, técnicas y motivos presentes a lo largo de su trayectoria. En Untitled (Red, Yellow, Blue), el artista combina un grabado previamente realizado con capas de pintura acrílica, posteriormente montadas sobre lienzo. Este procedimiento le permite explorar el diálogo entre la reproducción mecánica y la intervención manual.

El título hace referencia a los tres colores primarios —rojo, amarillo y azul—, elementos fundamentales tanto en la teoría del color como en la historia de la pintura. Johns utiliza estos colores no solo como recursos visuales, sino también como símbolos de los componentes básicos del lenguaje pictórico, invitando al espectador a reflexionar sobre los procesos de percepción y representación.

La superposición de imágenes impresas y pintura genera una superficie compleja en la que conviven huellas, transparencias y texturas. En lugar de ofrecer una composición narrativa, la obra propone una experiencia visual basada en la repetición, la variación y la memoria, temas recurrentes en la producción del artista. Esta pieza ejemplifica la evolución de Jasper Johns hacia un lenguaje más introspectivo, donde el diálogo entre el pasado y el presente de su propia obra adquiere un papel central.

lunes, 13 de julio de 2026

(2) MUSEO DE BELLAS ARTES DE BILBAO - PARALELOS Y MERIDIANOS - COLECCIÓN IBERDROLA - Tracey Emin - Juan Muñoz - Darío de Regoyos y Valdés - Ai Weiwei - Marina Abramović - Elena Asins Rodríguez - David Hockney - Gustavo de Maeztu - Agustín Ibarrola Goikoetxea - Miquel Barceló - Soledad Sevilla - Alain Urrutia - Antonio Saura

Museo de Bellas Artes de Bilbao -  Monumento a Juan Crisóstomo Arriaga, de Francisco Durrio de Madrón (1933) - Enrique Barros Fernández - Ampliación de Norman Foster - Un recuerdo (1864)Eduardo Zamacois  - PARALELOS Y MERIDIANOS - COLECCIÓN IBERDROLA - John Seale (1667–1714), el comerciante inglés - Los dos óleos inacabados sobre BIlbao de Antonio López, pincha aquí

Rafael Orbegozo, en la rueda de prensa con la obra de Tracey Emin 'La última gran aventura eres tú' de fondo. (Bellas Artes)

The Last Great Adventure is You [La última gran aventura eres tú] (2014) Tracey Emin Neón, 172 x 450 cm Tracey Emin (Croydon, 1963) es una de las figuras más influyentes y reconocibles del arte contemporáneo británico. Criada en Margate, estudió en el Maidstone College of Art y obtuvo un máster en pintura en el Royal College of Art de Londres. Miembro destacado de los Young British Artists —la generación que transformó la escena artística anglosajona de los años noventa junto a Damien Hirst, Sarah Lucas y otros—, Emin construyó su práctica sobre la autobiografía radical: la exposición pública de experiencias íntimas como el trauma, la sexualidad, la soledad y el deseo. Sus obras más célebres, Everyone I Have Ever Slept With 1963–1995 (1995) y My Bed (1998-1999), convirtieron la confesión personal en lenguaje artístico de alcance universal. Desde los años noventa, el neón es uno de sus medios predilectos: tubos de luz moldeados según su propia escritura cursiva que traducen el pensamiento íntimo en declaración pública y luminosa. The Last Great Adventure is You despliega en neón de color dorado-ámbar la caligrafía de Emin, un gesto que la identifica con la tradición del expresionismo confesional tanto como con el lenguaje de los letreros de bar o de los anuncios de neón urbanos. El título adopta la segunda persona del singular: el «tú» que interpela al espectador desde la oscuridad de la pared convierte lo que podría ser una frase de canción o de anuncio en una declaración amorosa directa, suspendida entre la intimidad y el espacio público. La luz cálida que el neón proyecta sobre la pared circundante amplifica el efecto de presencia corporal del texto, como si las palabras emanaran calor. La obra se inscribe en la serie de neones de Emin que exploran el amor —no idealizado sino urgente, vulnerable, expuesto— como última frontera de la experiencia humana. Tracey Emin representó a Gran Bretaña en la Bienal de Venecia en 2007 y su obra figura en relevantes colecciones como la de la Tate Modern de Londres, el MoMA de Nueva York y el Centre Georges Pompidou de París, entre otras.


Pieza de Juan Muñoz en primer término. (M. S:)

(65) ¿QUE ESTÁ PASANDO? - LOS OCHENTA UNA DÉCADA COMPLEJA - Juan Muñoz el “poeta del espacio” - Cristina Iglesias "construye lugares para pensar, soñar o simplemente estar", PINCHA AQUI


Salida de la fábrica, de Darío de Regoyos. Óleo sobre lienzo 61 x 50 cm.

Darío de Regoyos y Valdés (Ribadesella, 1 de noviembre de 1857-Barcelona, 29 de octubre de 1913) fue un pintor español de un personal estilo impresionista tardío, con obra puntillista y simbolista, además de un importante capítulo dedicado a la visión de la «España negra».

Compuesto con una poderosa línea diagonal que cruza la imagen y cede gran protagonismo en primer término al suelo de la carretera, la atención prestada por Regoyos a estas mujeres, que caminan en grupos de dos o tres, testimonia su inserción laboral en un mundo en el que aún existía un equilibrio entre el pasado estático y el presente cambiante. Un presente por el que, a pesar de las estrecheces cotidianas (esa acera entre el murete y el bordillo), todavía era posible avanzar ordenadamente a resguardo de ser arrolladas.
Mujer y trabajo fue una dualidad que atrajo a muchos artistas de este momento. En unos casos, como el de Guinea, para dar testimonio de una actividad tradicional; en el de Guiard, como prueba del traslado de una labor doméstica al espacio de ocio colectivo; y en el de Regoyos, como documento de la incorporación masiva de las mujeres al trabajo colectivo fuera de sus domicilios.

En sus recorridos por las tierras y pueblos de España, Regoyos se interesó por todo tipo de escenas populares, desde las tradiciones más negras que reclamaban una acción regeneracionista hasta las más festivas de una sociedad que, a pesar de todo, gozaba de la vida, tanto en ámbitos rurales como en los más industriales. En esta obra se conjuga la salida de unas mujeres de una instalación fabril que dejan a sus espaldas –y que en la pintura ni siquiera aparece– con su tranquilo caminar hacia el pueblo por una carretera que atraviesa los campos sembrados. En concreto, la fábrica de la que salen estas mujeres producía cerillas y se enclavaba en Irún.


Flowers (n.º 31) [Flores (n.º 31)] (2007) es una obra del artista chino Ai Weiwei, uno de los creadores contemporáneos más influyentes y comprometidos políticamente.

Claves para observar la obra
  • Sencillez aparente: una imagen cotidiana que invita a detenerse.
  • Belleza y vulnerabilidad: las flores son delicadas y pasajeras.
  • Lectura política: en la obra de Ai Weiwei, lo aparentemente inocente suele esconder una reflexión sobre la libertad, los derechos humanos y la dignidad.
  • Estética fotográfica: composición muy cuidada, iluminación natural y gran atención al detalle.
Ai Weiwei suele afirmar que el arte no debe limitarse a ser bello, sino que debe hacer pensar. Por eso muchas de sus obras parecen sencillas en un primer vistazo, pero contienen un fuerte contenido simbólico y político. En el caso de las flores, un motivo tradicionalmente asociado a la belleza se transforma en un emblema de resistencia y esperanza.
Ai Weiwei (1957) vivió una infancia muy dura. Su padre, el poeta Ai Qing, fue perseguido durante la campaña antiderechista de Mao, y toda la familia fue enviada al exilio interno durante años. Ya como artista, Ai Weiwei criticó abiertamente al gobierno chino por la corrupción y la falta de libertades. En 2011 fue detenido durante 81 días sin cargos, vigilado constantemente y se le retiró el pasaporte durante cuatro años. Aunque posteriormente pudo salir de China, vive exiliado y no puede regresar libremente al país, convirtiéndose en un símbolo internacional de la defensa de los derechos humanos y la libertad de expresión.
YAN PEI-MING - Ai Weiwei - La Tate de Londres compra las pipas de porcelana del artista chino Ai Weiwei, PINCHA AQUÍ


Sleeping by the fire pit [Durmiendo junto a la hoguera] (2012)
Marina Abramovic
Fotografía, 160 x 213 cm

La obra forma parte de la etapa en la que Abramović profundiza en su relación con Brasil y con prácticas espirituales ligadas a la energía de la tierra, los rituales chamánicos y los lugares considerados sagrados. Su objetivo: explorar el límite entre arte y espiritualidad, entre lo físico y lo trascendente.

Durante los últimos años las relaciones de esta artista serbia con Brasil se han estrechado en base a intereses como la energía de la tierra, los lugares tenidos como mágicos o sagrados, la invocación de lo trascendente chamánico, los rituales ancestrales y el poder de ciertos minerales. El objetivo de este acercamiento a fuerzas animistas esenciales ha sido encontrar los posibles límites entre el arte y la espiritualidad. Un claro abierto en la espesura boscosa de la Amazonía acoge el cuerpo de la artista que reposa tendido junto a unas brasas: la tierra esquilmada y el fuego apagado (lo ya inerte) conviven con la oscura fronda y el blanco cuerpo (lo aún vivo y que puede regenerar la vida) bajo un cielo de amenazadoras nubes.

Marina Abramović (Belgrado, Yugoslavia; 30 de noviembre de 1946) es una artista serbia dedicada al arte del performance y el arte conceptual. Inició su carrera a comienzos de los años 1970 y se ha mantenido activa durante más de cuatro décadas. Ha sido descrita por el Evening Standard como «quizás la figura más importante del arte de la performance», mientras que la revista Aesthetica señaló que su obra ha «redefinido el lenguaje mismo del arte de la performance contemporáneo». La propia artista se ha descrito a sí misma como la «abuela del arte de la performance». El trabajo de Abramović explora la relación entre el artista y la audiencia, los límites del cuerpo y las posibilidades de la mente.



Canons 49 (1989) Elena Asins

Todo el arte es contemporáneo - Museo de Navarra Pamplona - Pedro Lozano de Sotes - Xabier Álvarez de Ulate - Juliantxo Irujo - Fructuoso Orduna y Lafuente - Jesús Basiano Martínez- Emilio Sánchez Cayuela - Alfredo Felipe Sada Laguardia - Elena Asins Rodríguez. pincha aqui

(13) ¿QUE ESTÁ PASANDO? -MODERNISMO - La 1ª Bienal Hispanoamericana de Arte: el arte como herramienta diplomática - El Palau de la Música Catalana -  Lluís Domènech i Montaner - MELILLA Y EL ARQUITECTO ERIC NIETO - ARQUITECTOS NAVARRA - El art déco Victor Eusa - Manuel Martínez de Ubago Lizárraga (2) REGIONALISTA (NEOBARROCO) Luis Esteve Fernández-Caballero, PINCHA AQUÍ


Elena Asins Rodríguez (Madrid, 2 de marzo de 1940-Azpíroz, Navarra, 14 de diciembre de 2015) fue una artista plástica, escritora, conferenciante y crítica de arte española, considerada una figura destacada del arte conceptual en España.

Basó su lenguaje plástico en el cálculo sistemático a base de nuevas tecnologías, siendo una de las primeras artistas en España en incorporar estos elementos en su obra. En 2006 recibió la Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes del Gobierno de España y en 2011 el Premio Nacional de Artes Plásticas

Elena Asins trabajó durante muchos años en una vieja casa rehabilitada por ella misma en la localidad navarra de Azpíroz, donde creó la mayoría de sus obras que pueden verse ahora en los museos. Siempre ha sido crítica con el sistema del arte en España y con las instituciones:
«España no es una madre, es una madrastra: trata mal a los artistas, a los intelectuales»
Elena Asins falleció en 2015 y dejó como heredero al Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía de un total de 1.245 piezas.


La llegada de la primavera en Woldgate, East Yorkshire. El 29 de enero 2011
David Hockney

En esta obra Hockney propone una interpretación del paisaje invernal en los albores de la primavera. 

David Hockney (Bradford, 1937) es reconocido por su versatilidad e inquietud artísticas. Desde que empezó a exponer en la década de 1960, demostró un dominio del color y de la composición que le otorgó un lugar en el panorama británico e internacional. Ha experimentado con la escenografía de ópera, la fotografía en formato collage y, más recientemente, con la tecnología digital. Esta combinación de métodos tradicionales y contemporáneos lo ratifican en su convicción de que las posibilidades artísticas son prácticamente ilimitadas.

En esta obra Hockney propone una interpretación del paisaje invernal en los albores de la primavera. Al comparar esta pieza con la del 19 de marzo, también en la colección Iberdrola, se percibe un ambiente en el que las ramas aún desnudas conforman una atmósfera más sobria, con tonalidades predominantemente terrosas y un verde menos intenso. El artista se vale de líneas curvas y trazos esquemáticos para definir la estructura de los árboles, logrando sugerir la transición que precede al estallido primaveral. El uso del iPad le permite superponer capas de color con agilidad, dando lugar a veladuras y destellos lumínicos que acentúan la sensación de movimiento.

El proyecto de Hockney para documentar la llegada de la primavera en Yorkshire abarca no sólo dibujos digitales, sino también un gran despliegue de lienzos al óleo. 

David Hockney (Pintor y grabador británico) - 82 retratos y 1 bodegón (Museo Guggenheim de Bilbao) - Arte pop, PINCHA AQUÍ

 
La llegada de la primavera en Woldgate, East Yorkshire. El 19 de marzo 2011

En la década de los 90, Hockney regresó en diversas ocasiones a Yorkshire para visitar a su madre que falleció en 1999. Y a lo largo de los 2000 retrató en diversas técnicas el paisaje de su ciudad natal. The Arrival of Spring procede de la serie que Hockney dedicó a retratar los cambios climatológicos en ese paisaje de su niñez. En esta pieza, se aprecia la inconfundible paleta cromática del artista, que se inclina por verdes intensos, ocres y azules vibrantes para describir la transición estacional hacia la primavera. Al servirse del iPad como técnica de dibujo, Hockney consigue una inmediatez gestual que se advierte en las pinceladas digitales, algunas de ellas superpuestas con la frescura de un boceto.


Gustavo de Maeztu (Vitoria, 1887 – Estella, 1947) fue uno de los protagonistas del despertar del arte moderno vasco en el primer tercio del siglo XX. Formado en la Escuela de Artes y Oficios de Bilbao, fue discípulo de Antonio María de Lecuona y de Manuel Losada. Realizó estancias en París —donde conoció a Picasso y descubrió la pintura del Louvre— y recorrió España en busca de tipos y paisajes que dotó, en palabras de la crítica de su tiempo, de una grandiosidad escénica característica. Considerado modernista por el simbolismo, la sensualidad, el idealismo y el gusto decorativo de su pintura, fue miembro fundador de la Asociación de Artistas Vascos en 1910. Su práctica abarcó el paisaje, el costumbrismo vasco y castellano, el retrato, la composición alegórica y la pintura mural.

Paisaje al anochecer se pinta en 1910, año en que Maeztu residía entre Bilbao y el sur de Francia, en uno de los momentos más activos de su formación. El cuadro muestra un paisaje con lago en el instante preciso en que la luz del día se retira: el cielo conserva franjas de amarillo-ocre pálido que se reflejan en el agua, mientras el resto de la composición se sumerge en una gama de azules y verdes oscuros. Los pinos del primer plano —troncos negros, copas redondeadas tratadas con contorno sintético— actúan como pantalla entre el espectador y esa luz residual. La paleta es deliberadamente reducida y la pincelada sintética, alejada del análisis impresionista de la luz: Maeztu no disuelve los contornos, los afirma. El resultado es una imagen de fuerte carácter decorativo y contenido simbolista, próxima al Art Nouveau en su gusto por la silueta vegetal y la atmósfera crepuscular, pero con una economía formal que anticipa soluciones posteriores.

Asamblea de obreros en el Astillero (Euskalduna) (ca. 1965)
  Agustín Ibarrola
 Óleo sobre tela, 98 x 147 cm

Agustín Ibarrola Goikoetxea (Bilbao, 1930- Usánsolo, 2023), sucesor natural de Aurelio Arteta, se comprometió desde los años 60 hasta el final de su vida con el activismo social y político, enfocándose en gran parte de su obra en la representación fiel de la vida cotidiana y las luchas de la clase trabajadora.

Desde su juventud, mostró un profundo interés en fusionar la tradición pictórica vasca con las corrientes de vanguardia. Durante su formación en Madrid, se adentró inicialmente en el cubismo, lo que le permitió explorar el lenguaje constructivista. Fue en este entorno donde conoció a Jorge Oteiza, con quien posteriormente fundaría el Equipo 57 en París, orientándose hacia la abstracción geométrica. Ibarrola, desarrollando un estilo profundamente personal, incorporó elementos expresionistas a esta herencia, empleando colores vibrantes y trazos dinámicos que intensifican la carga emocional de sus representaciones.

Esta pintura se enmarca en ese momento de desarrollo de elementos expresionistas como testimonio del compromiso de Ibarrola con la representación de la realidad social y su capacidad para capturar la esencia del espíritu colectivo. El cuadro refleja así, la escena en el astillero, un espacio que simboliza el corazón de la industria vasca y, a su vez, se convierte en un escenario de reivindicación social. Ibarrola utiliza una paleta de colores oscuros y saturados, acentuada por líneas fuertes para transmitir la crudeza y la solemnidad de una asamblea. Las grúas y el puerto, representados a escala monumental respecto a los personajes subrayan la fuerte presencia de la industria en el paisaje de la ría bilbaína. Los obreros se muestran como una multitud compacta y decidida, inmersos en una lucha compartida, destacando la importancia de la comunidad en la resistencia y la protesta.

Asamblea de obreros en el Astillero (Euskalduna) es un manifiesto visual de la lucha y la unidad obrera en un periodo de gran agitación social y política en España. Esta obra se realiza en torno al año 1965, una fecha fundamental en la vida del pintor ya que recupera la libertad después de haber estado encarcelado por su afiliación al Partido Comunista y es en ese año, además, cuando crea junto a otros artistas el movimiento de la Escuela Vasca como consecuencia de la necesidad de recuperar sus propias señas de identidad estética y de crear una conciencia colectiva del arte vasco.

(55) ¿QUE ESTÁ PASANDO? - EN NUESTRO ENTORNO. ARTE VASCO-NAVARRO - JORGE OTEIZA - EDUARDO CHILLIDA - Agustín Ibarrola - El Equipo 57 - Grupo Danok 1966-1967 - Grupo Orain en Álava - “Equipo 63 - Benjamín Palencia - Grupo Pajarita - El Grupo Gaur - RICHARD MORTENSEN, pincha aqui

Erizos de mar en la marea baja (2001)
  Miquel Barceló
  Técnica mixta sobre lienzo, 235 x 375 cm.

El interés de Miquel Barceló por las texturas rugosas y muy cargadas de materia le llevó a mirar el fondo marino como lugar propicio para encontrar en él ese tipo de irregulares y pastosas densificaciones, fruto de la acción del tiempo, el oleaje, la flora y la fauna acuáticas, las cuales, cargadas de un significado natural, le resultaban atractivas para trasladar al lienzo. Unos lechos marinos que, al quedar en descubierto con la marea baja, muestran la larga sedimentación de materiales (barro, arena, algas…) traídos y arrojados por un mar transitoriamente batido en retirada, y que con cada bajada deja una orografía diferente al haber removido, por su empuje, aquí esto y allí lo otro.

Barceló, quien tan a menudo ha interpretado la fauna marina en sus esculturas cerámicas (recuérdese la capilla en la Catedral de Palma de Mallorca), atiende aquí a su hábitat y a las huellas dejadas por esa fauna –y flora– ahora invisible. Se trata de una pintura abstracta, matérica y casi monocromática, pero también podría decirse que es una pintura de enorme realismo, si bien referida a un micropaisaje al que, por su precariedad y transitoriedad, apenas prestamos atención. 

Habituados a contemplar con delectación la majestuosa superficie del mar, sospechamos que su momentánea ausencia en las orillas costeras no deja nada interesante. Sin embargo, Barceló descubrió en esas tierras inundables la piel de un hogar salvaje arrasado cada seis horas, la corteza de un planeta extraño, pero que se halla en este: bajo el oleaje y hecho con sus embestidas.

(53) ¿QUE ESTÁ PASANDO? - AÑOS 80. DEMOCRACIA, CULTURA Y CIUDADANÍA - "LA BODEGUILLA"  El Palacio de la Moncloa - En 1986 Carmen Romero ofreció una recepción en el Palacio de la Moncloa a los setenta y dos miembros del Consejo Internacional del MOMA - LA MÁQUINA ESPAÑOLA (GALERÍA) - Miquel Barceló, pincha aquí


Tramonto del Sole [Puesta de sol] (2017)
  Soledad Sevilla
 Óleo sobre lienzo, 200 x 265 cm

Soledad Sevilla (Valencia, 1944) es una de las figuras fundamentales de la abstracción española desde los años setenta. Formada en la Escuela de Bellas Artes de Sant Jordi de Barcelona (1960-1965), participó después en los seminarios de Generación Automática de Formas Plásticas del Centro de Cálculo de la Universidad de Madrid, donde coincidió con artistas como Yturralde, Sempere y Elena Asins. A partir de esa experiencia desarrolló un lenguaje de raíz geométrica en el que la repetición del módulo y sus variaciones sobre el plano se convierten en instrumentos para explorar el espacio, la luz y la percepción. Su estancia de investigación en la Universidad de Harvard entre 1980 y 1982 reforzó además su apertura a ciertos desarrollos de la abstracción norteamericana y precedió algunas de sus series más decisivas, como Las Meninas y La Alhambra. Series posteriores como Insomnios consolidaron su posición como una artista de referencia internacional.

Tramonto del Sole pertenece a la serie de contrapaisajes que Sevilla desarrolla a partir de su observación del exterior a través de la ventana de su estudio: vistas filtradas, nunca directas, que la artista traduce en una trama de pinceladas verticales breves y paralelas dispuestas con una regularidad casi obsesiva. Vista de cerca, la superficie se revela como una retícula de trazos individuales en colores múltiples que no se mezclan sino que se yuxtaponen, creando una vibración cromática de efecto puntillista sin serlo. Vista a distancia, esa misma trama construye un paisaje atmosférico de inconfundible carácter. No hay horizonte definido, no hay línea: la transición entre los planos atmosféricos se produce por modulación cromática pura dentro de la misma estructura de pincelada. La escala monumental del lienzo es condición de la experiencia: a 200 × 265 cm, la retícula envuelve el campo visual y convierte la observación en una forma de inmersión.

Soledad Sevilla recibió el Premio Nacional de Artes Plásticas (1993) y su obra figura en colecciones como la del Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, el IVAM, el Parlamento Europeo, el Kunstmuseum de Malmö y el Museo Marugame Hirai de Arte Español Contemporáneo en Japón. 


Ariza III (1963)
  Antonio Saura
  Óleo sobre lienzo, 162 x 130 cm.

Este personaje de Antonio Saura posee todas las características propias de la obra pictórica de su autor. Pertenece a la época en que Saura realizó diversos retratos de personajes históricos, en particular del rey Felipe II, en los que se muestra al gobernante con rasgos de histerismo y monstruosidad, bien entendido que en tales retratos no existe ninguna voluntad de representación fisonómica, sino la captación e interpretación de una personalidad política. De igual manera, entendemos que en esta pintura se contempla la sombra o el eco de una presencia movediza, algo turbia y evanescente, como demostración de la imposibilidad de conocer verdaderamente al sujeto, a lo humano, siempre cercano a lo animal.

Resuelto con los gestos y las pinceladas del action painting sin caer en la abstracción (más cerca, por tanto, de las mujeres de Willem de Kooning que de la irrealidad de Jackson Pollock), Saura no recurre a trucos del oficio, sino que se planta frente al lienzo y con la sola ayuda del material básico (soporte, color y pincel) realiza su trabajo. Escapa de los desgarros en el lienzo, desdeña utilizar otros materiales que no sean los convencionales, rechaza mezclar el color con materias arenosas o de otro tipo, no abandona el pincel para dejar gotear o escurrir el óleo…; en cierto sentido Saura es un pintor tradicional con un planteamiento estético muy moderno.

No lejos de esta representación fantasmagórica se intuyen oleadas de influencia surrealista, no tanto en el tema –puro pretexto– como en la manera de abordarlo, dando salida por medio de la gestualidad impremeditada al inconsciente del creador. Cada pincelada era el resultado de un impulso, espontáneo y no racionalizado en el acto de ejecutarse, lo que en ningún modo supone que cada lienzo no fuera resultado de un planteamiento previo decidida y racionalmente meditado. Saura combinaba los espacios vacíos del lienzo con los llenos de color, normalmente monocromáticos, mediante supuestas improvisaciones que, sin embargo, estaban protocolizadas con el rigor de los rituales íntimos.

(33) ¿QUE ESTÁ PASANDO? - (3) ARTE Y ESTADO - INICIATIVAS PRIVADAS: MUSEOS Y GALERÍAS. - El MACEW -  La Fundación Joan Miró​  - El Museo Picasso de Barcelona - Museo de Arte Contemporáneo de Barcelona -  MUSEO DE ARTE ABSTRACTO DE CUENCA - EL NEGOCIO GALERÍSTICO, pincha aqui


Starway to Orion [Camino estelar a Orión] (2014)
 Alain Urrutia
 Óleo sobre lienzo, 150 x 175 cm.

Formado en Bellas Artes en la Universidad del País Vasco y en la Academia de Brera en Milán, Alain Urrutia (Bilbao, 1981) ha desarrollado un estilo distintivo en el que lo fotográfico regresa al plano real y definitivo del lienzo. Al restringir su paleta a los matices de la escala de grises, crea escenas que desafían la percepción inmediata, invitando a una contemplación y un diálogo prolongados.

En Starway to Orion, Urrutia emplea su característica paleta monocromática para generar una atmósfera onírica y enigmática. Los contornos difuminados de los elementos terrestres, donde se adivina una carretera entre árboles, contrastan con los puntos definidos que representan las estrellas de la constelación de Orión, estableciendo un diálogo visual entre lo cercano y lo lejano, lo conocido y lo desconocido.

Más allá de la mera representación, el artista busca crear espacios donde las imágenes se convierten en vehículos para explorar lo indecible y el misterio, frente a las que irremisiblemente nos sentimos interpelados, sin duda por lo cinematográfico, pero también por el lenguaje y la poética de los sueños. De esta forma, Starway to Orion hace referencia a un paisaje interior que invita a la reflexión y en el que la pintura actúa como un puente, reflejando su habilidad para condensar emociones y pensamientos complejos en imágenes que, de entrada, pueden parecer simples, pero que pronto revelan su complejidad y se vuelven profundamente evocadoras.

La obra de Urrutia ha formado parte de muestras en instituciones de gran prestigio como el Museo Guggenheim de Bilbao, donde, en 2012, participó en el programa expositivo El muro del Guggenheim. Su inclusión en importantes galerías y ferias de arte, así como en colecciones públicas y privadas, lo consolidan como una figura relevante en el panorama artístico internacional. Actualmente vive y trabaja en Berlín.

Museo de Bellas Artes de Bilbao - Monumento a Juan Crisóstomo Arriaga, de Francisco Durrio de Madrón (1933) - Enrique Barros Fernández - Ampliación de Norman Foster - Un recuerdo (1864)Eduardo Zamacois - PARALELOS Y MERIDIANOS - COLECCIÓN IBERDROLA - John Seale (1667–1714), el comerciante inglés - Los dos óleos inacabados sobre BIlbao de Antonio López

Por MuseoBBAABilbao - Trabajo propio, CC BY-SA 3.0, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=20154741

Fachada principal y entrada al edificio original del Museo de Bellas Artes de Bilbao

El Museo de Bellas Artes de Bilbao está situado en la ciudad de Bilbao, en el norte de España. Está caracterizado por su amplitud cronológica, ya que cubre desde el siglo XIII hasta nuestros días, y por la gran diversidad de manifestaciones artísticas que contiene.

Por RicardoMendi - Trabajo propio, CC BY-SA 4.0, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=174305375
Atrio del museo Durante sus más de 100 años de historia, la colaboración entre la sociedad civil, los artistas locales y las instituciones públicas ha determinado su configuración y crecimiento y ha permitido al museo reunir una extensa colección, considerada como una de las más importantes y variadas de toda España. Su formación resulta singular por la importancia de los legados y donaciones recibidas de patronos y benefactores, así como por el esfuerzo continuo por parte del propio museo para ampliarla a través de importantes adquisiciones. Desde su creación, el interés por establecer un compendio artístico representativo ha permitido afinar un criterio de selección cuyo resultado final es la posibilidad de presentar al público una dilatada panorámica por la historia del arte. Más de 10 000 objetos conforman la colección del museo distribuidos en cinco grandes secciones: Arte antiguo, Arte moderno y contemporáneo, Arte vasco, Obra sobre papel y Artes aplicadas.


Por MuseoBBAABilbao - Archivo fotográfico - Colección del Museo de Bellas Artes de Bilbao, CC BY-SA 3.0, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=20288769

Primera ampliación. Vista del edificio moderno, c. 1971


Por MuseoBBAABilbao - Archivo fotográfico - Colección del Museo de Bellas Artes de Bilbao, CC BY-SA 3.0, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=20233479

Monumento a Juan Crisóstomo Arriaga, de Francisco Durrio de Madrón (1933)
Monumento a Arriaga ante el Museo de Bellas Artes de Bilbao

El monumento original, con la musa desnuda, se desmontó por las obras de ampliación del Museo de Bellas Artes de Bilbao, y ya en junio de 2026 se repuso (sin estanque, pero con su circuito de agua activo) en el nuevo espacio cubierto (Atrio Arriaga) de la pinacoteca.[

Juan Crisóstomo de Arriaga (Bilbao, 27 de enero de 1806 - París, 17 de enero de 1826) fue un compositor español de música clásica, apodado el “Mozart español” debido a las grandes dotes musicales que presentaba ya desde niño, al igual que Wolfgang Amadeus Mozart, así como a su prematura muerte a los diecinueve años de edad.

En 1905, y con motivo del aniversario de Crisóstomo de Arriaga (1806-1826), se convocó en Bilbao un concurso para erigirle monumento al ilustre músico vasco.
El jurado aceptó el proyecto de Durrio, a pesar de haber sido presentado fuera de plazo, y le dio el primer premio, con un plazo de presentación de quince meses, hasta marzo de 1906. Durrio se había ido a París, y en 1909 y, ante el retraso, el alcalde de Bilbao le dio como fecha límite de entrega, 1910. En 1911 llegó el pedestal y el modelo, aunque no el definitivo. En 1912 recibió otro ultimátum del alcalde, al que Durrio contestaría en 1913 diciendo que solo le había dado 3500 pesetas y ya se había gastado quince mil en el proyecto .

En 1931 el Ayuntamiento bilbaíno encargó a la Comisión de Jardines que instalaran cualquier monumento. La Asociación de Artistas Vascos se indigna ante lo que juzgan un atropello hacia el artista, que llevaba años trabajando en el monumento, y el Ayuntamiento accede a dar a Durrio 15.000 pesetas y un nuevo plazo.

En 1940, durante la dictadura de Francisco Franco, la obra fue retirada por considerarse desnudo inmoral, aunque la verdadera razón era la ideología del artista. En su lugar se instaló una mujer vestida, obra del escultor Enrique Barros, que permaneció en este lugar hasta 1975.


Euterpe, segunda versión vestida de la escultura, obra de Enrique Barros, en paseo de Uribitarte de Bilbao

Enrique Barros Fernández (Oímbra, 11 de julio de 1905-Bilbao, 1990) fue un escultor y pintor español.


El guitarrista, retrato de Paco Durrio, pintado por Gauguin hacia 1900 (Londres, colección privada; expuesto en depósito en la National Gallery de Londres).

Francisco "Paco" Durrio de Madrón (Valladolid, 1868-París, 1940) fue un escultor, diseñador de joyas y ceramista español. Su obra participa de las corrientes simbolistas y está encuadrada en el modernismo.

Trasladado muy joven a Bilbao, estudió en la Escuela de Artes y Oficios del barrio de Atxuri y en el taller de Antonio Lecuona hasta que, en 1881 viajó a Madrid para trabajar en el taller del escultor Justo de Gandarias en la Ronda de Atocha.

Tras concluir sus estudios en la Academia de Bellas Artes de San Fernando, en 1888 se estableció en París uniéndose al grupo de artistas de vanguardia liderados por Paul Gauguin. De su amistad con Gauguin, da prueba el hecho de que el francés le dejara sus obras cuando se fue a Martinica. También fue amigo de Picasso que llegaría a regalarle la Holandesa con cofia y el Muchacho con jarro, antes de que una discusión sobre cubismo les separara para siempre.

Por MuseoBBAABilbao - Entrada Moderno.jpg, CC BY-SA 3.0, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=157836407

Fachada del edificio moderno; ha sido la entrada principal del museo entre 2001 y 2022

Ampliación de Norman Foster

El 9 de noviembre de 2018, el Gobierno vasco abrió la puerta a la ampliación del Bellas Artes en 2019 dado que el consejero de Cultura presentó los presupuestos para dicho año que incluían 222.000 euros para inversiones en el museo y una subida del 20% para su funcionamiento.


La Plaza de Euskadi, que conecta el Ensanche y Abandoibarra y cuenta con zonas de estancia y paseo, se conforma como un gran espacio verde de transición entre el parque de Doña Casilda y el parque de la Campa de los Ingleses.

El martes 23 de julio se dio a conocer como ganador al equipo de Norman Foster. El 16 de diciembre de 2019, Foster presentó la maqueta actualizada de su proyecto de ampliación denominado Agravitas, en el que se incluía la prolongación tanto del museo como del parque Casilda Iturrizar adyacentes con la plaza Euskadi, conllevando la eliminación de la rotonda circundante, lo cual no estuvo exento de crítica. El 12 de marzo de 2020 se indicó que Foster y Balmori pactarían el nuevo diseño de la plaza Euskadi.



El 23 de junio de 2021, Norman Foster presentó la reforma del edificio, que contará con una nueva sala de exposiciones de 1.500 metros cuadrados que se abrirá a una terraza al aire libre de 700 metros cuadrados adicionales para exponer esculturas. Las obras terminarían inicialmente a finales de 2023 con un presupuesto de 23 millones de euros. El 30 de marzo de 2022, el Museo de Bellas Artes de Bilbao licitó su ampliación, incrementándose un 9,5 % y extendiendo su finalización al verano de 2024.

El 14 de junio de 2022 se informó que el Museo se vio obligado a elevar 4,6 millones el presupuesto de su ampliación ante la falta de ofertas de empresas capaces de asumir la obra. El inicio de los trabajos se retrasó de julio a octubre debido a la apertura de un nuevo plazo de licitación en busca de constructoras que confirmasen su interés. El aumento presupuestario se atribuyó al encarecimiento de materias primas afectadas por la invasión rusa de Ucrania y por la inflación.
El 16 de junio de 2026 se detalló que el Bellas Artes abriría de forma excepcional su nuevo atrio el 24 de junio con una jornada de puertas abiertas, permitiendo así conocer el corazón de la ampliación antes de la reapertura total del museo el 5 de octubre. 

 Un recuerdo (1864) -   Eduardo Zamacois  - Óleo sobre tabla 21,5 x 16,5 cm

Eduardo Zamacois (Bilbao, 1841–Madrid, 1871) fue un pintor español reconocido por la minuciosidad de sus escenas costumbristas y por la precisión con que abordaba los pequeños formatos. Tras recibir su primera formación en Madrid junto a Federico de Madrazo, amplió estudios en Bruselas y en París, donde entró en contacto con artistas que le inspiraron para explorar la escena histórica y el costumbrismo. Aunque su carrera fue breve —falleció a los treinta años—, dejó un conjunto de obras que destacan por el detalle y la delicadeza en la representación de personajes y ambientes.

Un recuerdo, es un claro ejemplo de la predilección de Zamacois por las escenas íntimas y la ambientación de las mismas. La pintura muestra a un joven vestido con ropas de inspiración dieciochesca que, probablemente en un jardín o una finca, junto a una tapia, graba el nombre “Louise” en el tronco de un árbol. El personaje va ataviado con botas, calzas y espada al cinto, evocando un aire romántico. A sus pies, un jubón o una capa descansa en el suelo, aportando un tono narrativo a la escena. El artista logra una atmósfera cercana gracias a la pincelada fina y al empleo de una paleta muy matizada, donde predominan los verdes y ocres del follaje. La suavidad de la luz resalta la naturalidad de la vegetación y confiere un aspecto casi teatral a la composición. El reducido tamaño de la tabla potencia la sensación de intimidad, intensificando la relación entre el espectador y la escena representada. 

Pese a su corta vida, Zamacois participó en certámenes internacionales y obtuvo el reconocimiento de la crítica de su época, llegando a exponer en el Salón de París donde recibiría la medalla de oro en 1870. Tras este galardón, la fama del pintor se extendió entre los círculos culturales europeos, cosechando gran éxito comercial. La obra de Zamacois se encuentra en el Museo Nacional del Prado, el Thyssen de Málaga y el Museo de Bellas Artes de Bilbao, además de en colecciones públicas y privadas de todo el mundo.

PARALELOS Y MERIDIANOS - COLECCIÓN IBERDROLA

Paralelos y meridianos celebra el 125 aniversario del nacimiento, en Bilbao, de Iberdrola a través de una selección del arte que conserva la compañía: una extraordinaria reunión de pinturas, esculturas, dibujos, fotografías, vídeos, instalaciones y arte digital que configura un recorrido por las principales corrientes del arte actual. 

Con ‘Paralelos y meridianos’, Iberdrola refuerza su compromiso con el arte y la cultura y con Bilbao. La exhibición, formada por una selección de piezas de arte moderno y contemporáneo, propone un recorrido por la Colección Iberdrola articulado en torno a dos ejes conceptuales:
  • Por su parte, los ‘meridianos’ estructuran los grandes temas que vertebran la colección en tres ámbitos fundamentales: la luz, la naturaleza y el ingenio.
  • Los ‘paralelos’ reflejan un arco cronológico y geográfico, desde los inicios de la modernidad artística en el País Vasco a finales del siglo XIX, pasando por el desarrollo de las vanguardias a partir de la década de 1950, hasta llegar a los lenguajes más globales del siglo XXI.

No es una pintura paisajística cualquiera.

Es uno de los mejores documentos gráficos para conocer el Bilbao de finales del siglo XVII y comienzos del XVIII, porque refleja con notable fidelidad:
  • La forma de la villa medieval;
  • El trazado de la ría;
  • Las murallas;
  • El puente de San Antón;
  • Las iglesias y conventos;
  • El paisaje agrícola circundante;
  • La intensa actividad portuaria.

John Seale (1667–1714), el comerciante inglés detrás del cuadro

La gran vista de Bilbao conservada en el hall del Museo de Bellas Artes de Bilbao está estrechamente vinculada al comerciante inglés John Seale. Aunque no fue el autor de la pintura, sí fue quien la encargó, convirtiéndose en el principal impulsor de esta excepcional representación de la villa hacia 1700.

Nacido en la isla de Jersey en 1667, Seale se estableció en Bilbao a finales del siglo XVII, donde desarrolló una intensa actividad mercantil. Se dedicó principalmente al comercio del bacalao procedente de Terranova y Nueva Inglaterra, uno de los productos más importantes del intercambio entre Inglaterra y el puerto bilbaíno. También participó en otras operaciones comerciales relacionadas con el tráfico marítimo del Cantábrico.

El cuadro refleja precisamente ese mundo comercial. La presencia de una falúa con la bandera inglesa de San Jorge no es casual: simboliza la intensa relación económica entre Bilbao e Inglaterra y constituye un discreto homenaje a la nacionalidad de su promotor.

La estabilidad de estos negocios se vio alterada por el estallido de la Guerra de Sucesión Española (1701–1714). La ruptura de las relaciones entre España e Inglaterra dificultó enormemente el comercio y obligó a muchos mercaderes británicos a abandonar Bilbao. John Seale regresó entonces a Inglaterra, donde falleció en 1714.
Gracias a su iniciativa se conserva hoy uno de los documentos gráficos más valiosos para conocer el aspecto de Bilbao a finales del siglo XVII y comienzos del XVIII, una obra que testimonia tanto la fisonomía de la villa como la importancia de su actividad portuaria y de sus vínculos comerciales con el mundo atlántico.

La falúa con la bandera de San Jorge es mucho más que un detalle decorativo. Su presencia confirma visualmente la estrecha relación comercial entre Bilbao e Inglaterra a finales del siglo XVII. En esa época, los comerciantes ingleses importaban grandes cantidades de hierro vizcaíno y lana castellana, mientras que introducían en Bilbao productos como bacalao de Terranova, tejidos, manufacturas y artículos coloniales. La inclusión de una embarcación inglesa en un lugar tan visible del cuadro refleja la relevancia que tenía este comercio internacional para la prosperidad de la villa.

En 1702, durante la Guerra de Sucesión Española, se suspendió el comercio con Inglaterra y los súbditos ingleses fueron obligados a marcharse. Por eso Seale tuvo que abandonar Bilbao y regresar a su país. 

Su epitafio en Londres (1714) recuerda que vivió muchos años en Bilbao, lo que confirma su fuerte vínculo con la ciudad. 


Los dos óleos inacabados sobre BIlbao de Antonio López se muestran por vez primera. (Maika Salguero)

Si hay un cuadro realmente famoso sobre una calle es ‘Gran Vía’ (1974-1981) de Madrid, pintado por el referente del hiperrealismo español, Antonio López (Tomelloso, Ciudad Real, 1936), y colgado en el Museo Thyssen.

En 2011, viajó a Bilbao y subió a la azotea de la Torre Iberdrola, que cuenta con un helipuerto a 165 metros de altura, cinco más que la anchura de la ría entre Portugalete y Las Arenas. Dijo que quería pintar la villa y eligió las dos vistas que está acometiendo desde el piso 29 y que se muestran por vez primera, inacabadas como están. Son la pieza central de la Colección Iberdrola, abierta  hasta el 30 de agosto con 138 obras exhibidas mayoritariamente en el Museo de Bellas Artes.

Tiene pendiente regresar para finalizar las obras, pero, como ya demostró en el documental ‘El sol del membrillo’, permanece a la espera de la luz adecuada. 

Antonio López ha permitido que se vean sus inacabados lienzos, uno orientado al oeste, hacia el mar, y el otro al este, hacia el interior. Aún se asemejan más a campos de su Castilla natal, pero muestran elementos, puentes, la ría, edificios, bastante reconocibles ya. Para los curiosos, uno de los lienzos incluye indicaciones a lápiz en una esquina (José, jefe de seguridad, 11 plantas más-en la terraza, 12, 30 de septiembre 2015). Ambos están colocados estratégicamente en la entrada junto a la espléndida Vista de Bilbao de 1700 adquirida recientemente por el museo bilbaíno.