domingo, 22 de marzo de 2026

NATURA FUGIT JESUS MARIA LAZKANO (Una reflexión en torno al cambio climático desde el arte) - MUSEO UNIVERSIDAD DE NAVARRA (desde el 17 de marzo hasta el 16 de agosto)

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Mañana de Pascua, Museo Thyssen-Bornemisza, Madrid, c. 1828-1835

Cultiva una metafísica de la luz, propia del cristianismo neoplatónico. Aparece en sus paisajes la dualidad: el cuerpo y el alma, lo terrenal y lo espiritual, generalmente representados por el primer plano donde están las personas (lo humano) y los planos posteriores, en los que aparece el paisaje en toda su grandeza (lo divino).


Carus, vinculado a Caspar David Friedrich desde 1817, compartió con aquél su particular visión del mundo y de la naturaleza. Más que en sus tratados sobre el paisaje, en sus cuadros se refleja esta asimilación de conceptos: en ellos, al igual que en Friedrich, la naturaleza se impone sobre el hombre, los personajes, la anécdota. Ante ella, toda narración en sustituida por la meditación silenciosa, apoyada en un lenguaje alegórico. Este lenguaje, en su concepción pictórica, procede del Romanticismo; de ahí la preeminencia de los paisajes lunares en la obra de Carus, fuertemente influido por Goethe. Esta obra viene a contener el mismo significado que El mar helado, aunque expresado de diferente manera. Los elementos son típicamente friedrichianos: el árbol seco, símbolo de la muerte; el cuervo posado en sus ramas, como ave de mal agüero, en una actitud similar a la de Cazador en el bosque; los bloques de hielo que se imponen al bote, al que impiden la navegación... Asimismo, la construcción dual es propia de los pintores de la Escuela de Dresde, con una neta distinción entre el primer plano sombrío y un fondo de perspectiva interrumpida u oculta, generalmente en la niebla. A la izquierda, se alza una inalcanzable ciudad, representativa de la ciudad celestial.
Carl Gustav Carus es, como pintor y dibujante, una de las cimas del Romanticismo alemán. Además de estas facetas, que realizaba en sus ratos libres, triunfó como doctor, naturalista, fisiólogo y psicólogo. Nació en Leipzig en enero de 1789. En la escuela de su ciudad natal recibió lecciones de dibujo de Julius Díez. Más tarde pasó a estudiar con Johann Veit von Carolsfeld (1764-1841) en la Academia de dibujo de Oeser. A partir de 1813 se convirtió n profesor de pintura al óleo. Sus obras de esta época, en su mayoría paisajes, reflejan la influencia de los pintores de Dresde, en especial Johann Christian Klengel. En 1811 obtuvo el título de doctor en Medicina, así como el de doctor en Filosofía. Desde 1814 ejerció como profesor de obstetricia y director de la Maternidad de la facultad de Medicina y Cirugía de Dresde. Su primera exposición tuvo lugar en la Academia de la capital de Sajonia en 1816. Poco después trabó amistad con Caspar David Friedrich

En Diciembre de 1820 Friedrich, en la cima de su fama, recibió en su estudio la visita del futuro Zar de Rusia, el Gran Duque Nicolás. Era el comienzo de un patronazgo que había de verse reflejado en la compra de numerosos cuadros. La futura Zarina, Alexandra Feodorova, encargó al pintor un lienzo que exaltara la belleza nórdica en toda su aterradora belleza, el cual había de acompañar una obra realizada por Martin von Rodhen reflejando la exuberancia del Sur. El admirador de Friedrich e intermediario del pintor ante la corte rusa, Shukowsky, escribió al año siguiente: "Friedrich ha aceptado ejecutar la obra, pero todavía no sabe qué va a pintar; espera el momento de inspiración que a veces le viene en sueños". Ésta, sin embargo, vino a través de una serie de elementos diversos. En el invierno de 1820 a 1821, el frío fue tan intenso que el río Elba, a su paso por Dresde, se heló. En enero la capa se rompió, produciendo un espectacular amontonamiento de placas cuya descripción nos ha legado Carl Gustav Carus. Friedrich, fascinado, realizó varios estudiosdel natural al óleo, en contra de su costumbre.

Friedrich ejecutó El Mar Helado entre 1823 y 1824. El óleo fue expuesto en ese año en la Academia de Praga con el título "Escena imaginada en el Mar Ártico: Barco naufragado entre masas de hielo a la deriva"; dos años más tarde lo era en Berlín.

Friedrich, sin embargo, fue duramente criticado por esta obra, y no halló comprador. Sólo tras la muerte del artista, ya en 1843, J. C. Clausen Dahlla adquirió, permitiendo su supervivencia. La razón del rechazo es evidente. El pintor rompe en ella con toda la tradición paisajista clásica a través de la construcción espacial y la organización general, no exentas de influencias del género del panorama.

Fue en 1834, ante esta obra en el estudio del pintor, cuando David d'Angers, el escultor francés, opinó que Friedrich había "descubierto la tragedia del paisaje". Por ello, la intención simbólica del naufragio ha sido referida como alegoría política y ha sido comparado con La balsa de la Medusa, de Géricault, realizada en 1819.

Caspar David Friedrich - El Romanticismo, pincha aquí

JESUS MARI LAZKANO (Bergara, 1960) es un artista vasco que vive y trabaja en Urdaibai. Licenciado en Bellas Artes por la Universidad del País Vasco (UPV-EHU), ha expuesto en numerosos países de Europa, Estados Unidos y Asia. Profesor Titular del Departamento de Pintura y Doctor en Bellas Artes por la Universidad del País Vasco, en 1994, lee su tesis doctoral “De la distancia entre lo formal en arquitectura y la arquitectura como imagen...”

Aunque desde hace años centrado en la Naturaleza, sus estancias en ciudades como Nueva York, Chicago, Dallas, o Roma han estructurado su trabajo en sucesivas series temáticas, estrechando su vínculo con la arquitectura. Interesado en la integración de la Pintura en la Arquitectura, ha llevado a cabo importantes obras de grandes dimensiones en espacios públicos, en el Parlamento Vasco, Palacio Euskalduna, Metro Bilbao, Intercambiador de San Mames, depósito de aguas en Gernika, Aula Magna de la Universidad del Paía Vasco-Euskal Herriko Unibertsitatea o el proyecto para el Puente Mataderos junto con el estudio del arquitecto Adrian Geuze, West 8 Urban Desing & Landscape architecture, así como en la Exposición Universal de Shanghai.

Es académico de número de Jakiunde, la Academia de Ciencias, Artes y Letras del País Vasco. Su obra se encuentra en diversas colecciones y museos en varios países, como por ejemplo en el Museo Guggenheim Bilbao.

En Junio de 2017, forma parte de una expedición científico-artística al Artico, organizada por la Fundación de Nueva York The Arctic Circle, a la búsqueda de paisajes extremos desde un punto de vista  sublime. 

En 2007 recibe el Premio Titanio, del Colegio Oficial de Arquitectos Vasconavarro, que distingue a aquellos artistas que aportan conocimiento arquitectónico y presenta una exposición individual en el Museo Guggenheim de Bilbao. 

 De Friedrich a Lazkano

El "Hombre frente al mar" de Friedrich es una obra maestra del Romanticismo que ha dejado una huella indeleble en la historia del arte. La pintura, que se expone actualmente en el Palacio de Charlottenburg de Berlín, presenta a un monje contemplativo frente al mar, simbolizando la conexión espiritual y la soledad del ser humano frente a la inmensidad de la naturaleza. Friedrich utiliza una técnica de pintura sobre tela y una paleta de colores fríos y contrastantes para crear una atmósfera evocadora y melancólica. La obra no solo es un reflejo de la naturaleza, sino que también invita a los espectadores a reflexionar sobre la insignificancia del ser humano y la grandeza del universo. 

Caminante sobre Mer de Glace. Acrílico sobre tela adherida a madera - 2025

“Natura fugit” del vasco Jesús Mari Lazkano. Se trata de la última exhibición derivada del programa de residencias artísticas Tender puentes y analizará la evolución del glaciar Mer de Glace en Chamonix, cuyo estudio ha dado lugar a una película y una serie de dibujos al pastel, piezas principales de esta muestra.

En su obra Lazkano recoge los cambios lumínicos, atmosféricos, meteorológicos y espaciales que vive el glaciar y los mezcla y funde con imágenes de época, como pinturas, postales, fotografía antigua y material iconográfico diverso, incorporando un muestrario de “miradas”. Comisarían Valentín Vallhonrat e Ignacio Miguéliz.


Una reflexión en torno al cambio climático desde el arte. Natura Fugit

Jesus Mari Lazkano regresa a la 'Mer de Glace'

La muestra desde el 17 de marzo hasta el 16 de agosto.

El pintor bergararra se inspira en el desaparecido cuadro de Caspar David Friedrich para realizar junto a Dibulitoon el corto 'Natura Fugit' con 3.000 dibujos

Jesus Mari Lazkano,  emplea el arte como un medio de concienciación y de reflexión para hacer al espectador sensible ante las realidades climáticas a las que nos enfrentamos.

De este objetivo o motor, surge su nueva obra NATURA FUGIT. Una mirada, desde la pintura, al cambio climático y a la responsabilidad que el ser humano tiene en este. Fruto de una residencia artística desarrollada en el MUN, la obra del artista vasco que se inaugura hoy (17 marzo) en el Museo Universidad de Navarra y estará expuesta en la sala “la Caixa” hasta el próximo 16 de agosto, presenta el proceso de acercamiento de Jesus Mari Lazkano a la transformación que, a causa del cambio climático, sufre y sufrirá el glaciar Mer de Glace en Chamonix, Alpes, desde el origen de los tiempos, hasta un futuro catastrófico y próximo durante los años venideros. 

S.Thompson - Europe. Mer de glace, switzerland a.1875 - Álbum treasure spots of the world woooburytipo 

Técnica: woodburytype (woodburytipia), un proceso fotomecánico muy usado en el siglo XIX.

Museo universidad de Navarra

  • Es un documento visual temprano del paisaje alpino, antes del fuerte retroceso glaciar moderno.
  • Representa la transición entre fotografía científica, turística y artística.
  • Conecta el siglo XIX con preocupaciones actuales como el cambio climático.

Stephen Thompson fue un fotógrafo británico activo en la segunda mitad del siglo XIX, considerado uno de los pioneros de la fotografía aplicada a la documentación artística y arqueológica. Sus imágenes, de gran precisión técnica, ayudaron a consolidar la fotografía como herramienta científica y patrimonial.

De manera personal, el artista tiene una gran relación con el entorno de Mer de Glace, lugar que ha visitado en diversas ocasiones. Por su interés ante el entorno, comienza un proceso de investigación sobre este lugar, descubriendo diferentes imágenes y pinturas de épocas anteriores, como son la pintura de Caspar David Friedrich, Región de alta montaña (1824) o la copia que se cree que realizó uno de sus discípulos, Carl Gustav Carus. Estas imágenes le presentan una realidad trágica: sus recuerdos del lugar, en comparación al estado que Mer de Glace presentaba anteriormente, es preocupante. 


Caspar David Friedrich, Región de alta montaña, óleo sobre lienzo c. 1824. Desparecido


Jesus Mari Lazkano. After Friedrich, After Carus. Acrílico sobre lienzo. 136 x 171 cm. 2021. Museo de San Telmo San Sebastián
¿Hasta qué punto transformamos lo que miramos? En este último siglo, nuestra memoria colectiva, nuestra experiencia vital, se sustenta o construye desde lo visual, no sobre el mundo, sino sobre la fotografía del mundo. La antigua mirada fotográfica analógica era indiscriminada, sin jerarquías, solo datos físicos: cantidad de luz, cierta longitud de onda, una traducción óptica, un esperar el momento, una elección de lentes, la química del revelado, en definitiva, una mecánica. La fotografía digital, la de nuestros smartphones, responde a la lógica de los algoritmos, el análisis matemático, los sesgos preestablecidos… En relación a esa forma de mirar el mundo, el privilegio del pintor consiste en decidir sobre aquello que quiere mirar, aplicar una mirada discriminada, selectiva, que escoge y rescata aquellos elementos y signos, sobre los que quiere trabajar. El pintor no mira el paisaje, sino que lo reconstruye desde su perspectiva; no pinta un paisaje, construye una imagen. Cualquier paisaje esconde aquel cuadro que queremos encontrar, la realidad es una excusa, lo que vemos ahí fuera, pura apariencia.


“Das Hochgebirge” (“Región de alta montaña”) es una pintura al óleo de 1824 del artista romántico alemán Caspar David Friedrich. Representa un paisaje alpino idealizado que combina la majestuosidad natural con un profundo simbolismo espiritual, característico del romanticismo alemán. Es una de las obras más reconocidas de la etapa tardía de Friedrich.

Ubicación actual: Galerie Neue Meister, Alemania

“Das Hochgebirge” resume la visión espiritual de Friedrich: la naturaleza como manifestación de lo divino. La monumentalidad de las montañas simboliza lo eterno frente a la fragilidad humana. La luz que irradia desde el fondo refuerza la idea de redención y elevación espiritual, rasgo común en su obra tardía. La precisión geológica se combina con una atmósfera idealizada más emocional que realista.


Jesús Mari Lazkano

Con esa idea en mente, apunta que es durante su residencia artística Tender Puentes en el MUN cuando descubre nuevas imágenes de Mer de Glace, concretamente un woodburytipo de S. Thompson, Mer de Glace, de 1875, que representa la vista hacia las Grandes Jorasses desde el refugio de Montenvers de Chamonix, además de una fotografía estereoscópica, Mer de Glace, de Adolphe Braun. Tras ese descubrimiento, se decide por dar la forma que actualmente tiene NATURA FUGIT. El artista realiza cerca de 3000 dibujos al pastel, de gran formato, la mayoría de 90 X 150 cm, si bien también hay algunas de 90 X casi 3 metros, donde dibuja tratando de reproducir los cambios que Mer de Glace ha tenido a lo largo de los años; desde la última glaciación cuaternaria, hasta su ideación de  un paisaje final, catastrófico, una vez el ser humano ha destruido por completo el medio natural. Estos dibujos, que realiza, borra y modifica uno sobre el otro, son fotografiados uno a uno. Estas fotografías le ofrecen la posibilidad de generar un stop motion que da a su vez origen a una película de 22 minutos, donde, en movimiento, se muestran los efectos que el cambio climático ha tenido y tiene sobre el glaciar Mer de Glace. 


By Kristoferb - Own work, CC BY-SA 3.0, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=16244328

El Mer de Glace  es un glaciar de valle situado en las laderas septentrionales del macizo del Mont Blanc, en los Alpes franceses. Tiene 7,5 km de longitud y 200 metros (660 pies) de profundidad, pero, teniendo en cuenta todos sus glaciares afluentes, puede considerarse el glaciar más largo y grande de Francia, y el segundo más largo de los Alpes después del glaciar Aletsch.


Serpenteando, crujiendo, brillando de un azul brillante en algunos lugares y cubierto por una escarcha mística en otros, el Mer de Glace muestra la naturaleza en todo su poderoso esplendor. El glaciar más largo de Francia se extiende a lo largo de 4,3 millas y supera los 650 pies de profundidad. Literalmente un mar de hielo, sigue moviéndose bajo su propio peso; sus superficies se desintegran, aparecen grietas y columnas puntiagudas de hielo conocidas como seracs brotan de la superficie. Aunque este glaciar sigue sorprendiendo, está siendo lentamente diezmado por el cambio climático: en 1988, solo había que bajar tres escalones para llegar a la gruta de hielo, que se excava cada primavera; Ahora, el hielo se ha retirado tanto que hay que afrontar 430 pasos.

Par SNappa2006 (https://www.flickr.com/people/snappa2006/) — https://www.flickr.com/photos/snappa2006/3845691543/, CC BY 2.0, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=75721714

Vue sur la Mer de Glace depuis le Montenvers en août 2009

Estas imágenes te ayudan a ver exactamente el lugar del que hablan Caspar David Friedrich y Carl Gustav Carus:
  • Un glaciar en forma de valle, rodeado de picos abruptos
  • El “río de hielo” que desciende entre montañas
  • Y también su estado actual: más oscuro, fragmentado y reducido

En el siglo XIX:

  • Todo este valle estaba mucho más cubierto de hielo

Hoy:

  • El glaciar ha retrocedido kilómetros 

Representación del Mer de Glace en 1876

Si se considera el Mer de Glace en su sentido más amplio (es decir, de origen a lengua), es un glaciar compuesto de valle, que acumula hielo de los campos de nieve que cubren las alturas directamente al norte del Mont Blanc a una altitud de unos 4.000 metros. Su curso recorre una distancia total de 12 kilómetros, cubriendo una superficie de 32 kilómetros cuadrados en el tercio central del macizo del Mont Blanc.
Desde la Aiguille du Tacul, el Mer de Glace fluye hacia el norte-noroeste entre la Aiguille du Moine al este y Trélaporte al oeste. Desciende por debajo de Montenvers, punto en el que tiene aproximadamente 0,5 km de ancho, y desciende hasta aproximadamente 1.500 metros (4.900 pies). El glaciar fue fácilmente visible desde Chamonix, pero se ha ido encogiendo hacia atrás y ahora apenas es visible desde abajo. La topografía superficial del Mer de Glace cambió muy poco durante el primer tercio del siglo XX, pero entre 1939 y 2001 la superficie del glaciar ha bajado una media de 30 cm cada año, lo que corresponde a una pérdida equivalente de 700 millones de metros cúbicos de agua.


By Kristoferb - Own work, CC BY-SA 3.0, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=16244225

Mer de Glace, 2011


John Tyndall exploró los afluentes glaciares que alimentan el Mer de Glace en 1857


Vista de la entrada a la cueva de hielo protegida por una lona


Par Brinkie — Travail personnel, CC BY-SA 3.0, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=7600736


Photographie colorisée représentant la traversée de la Mer de Glace au début du XXe siècle

La comparativa de imágenes muestran el claro retroceso que este glaciar está sufriendo. Queda patente un descenso de nivel que avanza de manera rápida y continua. Esta situación le lleva a tomar acción. “Descubro que el glaciar ha descendido de manera dramática y todo eso me remueve la conciencia y me plantea un acercamiento a ello desde el arte. Ciertamente, estamos muy alejados de la naturaleza. Pensamos que la naturaleza tiene poco que ver con nosotros, pero en realidad, nosotros somos naturaleza y estamos profundamente relacionados con ella. Esa relación que se establece con la naturaleza que deriva casi en utilitarista, es mucho más problemática de lo que creemos. Creo que el arte, y en este caso NATURA FUGIT, intenta recuperar esa relación intrínseca y cercana con la naturaleza. Hasta hace poco hemos pensado que la naturaleza está controlada, pero los últimos estudios sobre el cambio climático nos han demostrado que no es así”, indica Lazkano.  

 Lazkano dibujando en el Mer de glace, Montenvers, 21 febrero de 2023. Fotografía del autor

Sus obras:


JESUS MARI LAZKANO. RAUDFJORDEN IV (2022). Pastel y lápices de colores sobre papel. 52 x 67 cm.






La muestra, indica el artista, tiene un objetivo claro: "El uso de diferentes herramientas plásticas nos coloca en un contexto determinado, intenta enganchar al espectador de manera emocional y plantea un debate que  considero es necesario. El arte intenta involucrar al espectador y hacerle partícipe de un debate. Cree que los artistas, con el arte, deben plantear preguntas. El artista tiene un punto de vista de observación privilegiado y desde esa posición privilegiada creo que debe atender a las inquietudes, al debate contemporáneo y desde las herramientas artísticas, dar una respuesta. NATURA FUGIT busca plantear preguntas y que el propio visitante de la exposición pueda, o no, dar respuestas a esas preguntas. Por lo menos, busca que nos planteemos qué estamos haciendo ante este fenómeno, de qué forma somos partícipes de este y qué podemos hacer para que las cosas no vayan como van. Es una llamada a un cierto grado de responsabilidad personal, individual, para que las cosas deriven de otra manera. Creo que el arte puede servir de puente”.

                                                      Fuente: 


y Wikipedia

La historia de "Natura Fugit", el cortometraje que el pintor Jesús Mari Lazkano y la productora Dibulitoon, surge de manera casual.

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