martes, 20 de julio de 2021

Cuenca(IV) - Museo Fundación Antonio Pérez - Espacio Torner

Mi recorrido por España - Cuenca (III) - Museo de arte abstracto español - Fundación Juan March, pincha aqui

¿Y a mí qué se me ha perdido en Cuenca?

La frasecita de marras, antieslogan perfecto para una hipotética campaña turística, se la soltó durante una cena en Madrid el pintor hispano-filipino Fernando Zóbel a su amigo y colega Gustavo Torner, que era entonces y sigue siendo hoy, a sus 95 años…, de Cuenca.

54.000 habitantes y 15 focos culturales: la primera capital en España en cultura per capita. Su último hito: la Colección Polo de Arte Contemporáneo

EFE - viernes, 18 de diciembre de 2020

La inauguración de la segunda sede del Centro de Arte Moderno y Contemporáneo de Castilla-La Mancha en la ciudad se suma a la Fundación Antonio Pérez, el Espacio Torner, la Casa Zavala y el Museo de Arte Abstracto Español

Lo que comenzó en los bolsillos de un pantalón de pana, como siempre nos cuenta Antonio, hoy se ha convertido en uno de los museos más importantes de arte contemporáneo de nuestro país; pero, sobre todo, se ha convertido en un proyecto común, en una gran familia, gracias a la unión de Antonio con cada uno de los creadores representados en el museo.
Antonio Pérez llegó por primera vez a la ciudad de Cuenca a finales de los años 50. En este primer viaje conoció a Manolo Millares y a Antonio Saura, con los que mantuvo una gran amistad, y gracias a los cuales comenzó su colección

Coleccionista, editor y artista. Su colección es fruto de la confluencia de dos grandes pasiones: El Arte y la Literatura.

Nacido en Sigüenza, ha pasado gran parte de su vida entre París y Cuenca. Quiso ser poeta y en la ciudad de las casas colgantes conoció a Antonio Saura y Manolo Miralles, quienes marcaron el inicio de su faceta como coleccionista.

Fundación Antonio Pérez. foto Santiago Torralba.
«La Fundación Antonio Pérez es un referente, un garante del arte contemporáneo, tanto en Cuenca como en el ámbito Nacional»

Durante la dictadura se exilió a París. En la capital francesa su vida siguió ligada al mundo de la pintura y del libro. En 1962, junto a José Martínez, fundó El Ruedo Ibérico, la editorial que permitió sacar a la luz un gran número de libros de autores prohibidos en aquella época en España.

Uno de los imprescindibles de Cuenca. Un interior que siempre merece la pena. Ubicado en un antiguo convento de las Carmelitas, la Fundación es un lugar que deja huella. Tiene colección permanente y temporal, arte contemporáneo y abstracto y cómo no, sus objetos encontrados. Muy recomendable!

En 1975 decidió volver a Cuenca y convirtió su casa en un verdadero museo. Tres años después comenzó a editar la colección Antojos, una serie de libros ilustrados acompañados de textos, en la que se percibe su pasión por el arte y la literatura.

La Fundación Antonio Pérez se inaugura en 1998 con el objeto de difundir el arte contemporáneo. Su fondo artístico lo componen hoy en día más de 4.000 obras entre creaciones de artistas de la generación del fundador, pero también las de aquellos otros más jóvenes que han merecido su atenta mirada. Desde hace dos años La fundación consta de tres espacios: el Centro de Arte Contemporáneo Fundación Antonio Pérez; el Museo de Obra Gráfica de San Clemente, y el Museo de Fotografía inaugurado en 2015.

La labor que Antonio Pérez ha desarrollado durante toda su vida como coleccionista y editor ha sido muy conocida y difundida tras la inauguración en 1998 de la Fundación que lleva su nombre, momento en el cual se empezó a difundir otra de sus facetas que hasta entonces había sido relegada a un segundo plano: su faceta artística.


Cuenca, en aquellos años en los que aterrizó Antonio, era una ciudad que vivía la cultura y el arte como nunca, que veía aparecer por sus calles a poetas, artistas plásticos, cineastas, etc., llegados gracias a Gustavo Torner. Este último tuvo el empeño por conseguir traer a la ciudad a uno de los artistas más relevantes del momento, que finalmente llegó y la cambió para siempre: Fernando Zóbel. Con él empezó todo, ya que Zóbel fue el responsable de crear la primera piedra, el primer eslabón, el Museo de Arte Abstracto Español. Tras este museo se gestó una estela cultural sin precedentes en España.

Espacio Torner

Se trata de una intervención superpuesta a la arquitectura de la iglesia, sin interferir con ella. respetando la integridad de la iglesia existente y buscando a través de una contenida estructura espacial de paneles, una relación arquitectónica precisa frente a la escala del templo, valorando su espacio mediante la iluminación. La utilización de la iglesia de San Pablo, como espacio expositivo, reúne condiciones idóneas para albergar las obras de Gustavo Torner. Desde el punto de vista arquitectónico, se trata de un espacio de marcado carácter unitario, de gran nobleza de proporciones. Sus materiales y la limpieza de sus paños exentos de decoraciones añadidas, con la excepción de la capilla del Rosario, le confieren una atmósfera de cierta austeridad y desnudez a la que contribuye la ausencia de atributos rituales.

El Espacio Torner, situado en la antigua iglesia de San Pablo de Cuenca, alberga de forma permanente 40 pinturas y esculturas del artista conquense, de las cuales casi la mitad proceden del Museo Centro Nacional de Arte Contemporáneo Reina Sofía, al que el propio Torner donó unas 600 obras hace unos años.

Gustavo Torner: “El hombre no puede vivir sin belleza”

Si hay algo que vale la pena es la cultura. Lo dice Gustavo Torner (Cuenca, 1925) que ha dedicado su vida a la búsqueda de la belleza a través del arte, aunque su formación fuera la de ingeniero de montes. Su extensa obra artística se ha desarrollado en ámbitos que van más allá de lo puramente plástico. Participó junto a Fernando Zóbel en la creación del Museo de Arte Abstracto de Cuenca (1925), realizó los diseños de las tiendas Loewe entre 1982 y 1994 (la primera en la Trump Tower de Nueva York), tiene decenas de esculturas monumentales en espacios públicos en España y en el extranjero, ha firmado escenografías y figurines para incontables obras de teatro y suyos son los montajes más espectaculares de las exposiciones de la Fundación Juan March entre las décadas de los 70 y 80. Ahora, a punto de cumplir 90 años (el 13 de julio), Torner protagoniza dos muestras: una retrospectiva en la catedral de su ciudad natal (Torner Entrópico) y otra en la galería madrileña Fernández-Braso con piezas de todas sus etapas, incluida una realizada hace tres años.

Fuente: El País - ÁNGELES GARCÍA

Espacio Torner y Parador Nacional

P. Nadie le puede negar el protagonismo que ha tenido en el arte de este país y el haber tratado con las personas más relevantes del mundo del arte. ¿Cómo conoció a Fernando Zóbel?

R. Un gentleman. En mi vida he conocido a dos hombres auténticamente cosmopolitas: Fernando Zóbel y Enrique Loewe. Zóbel era elegantísimo, con un inglés de Harvard que había renunciado a la nacionalidad filipina para convertirse en un pintor español.

El Espacio Torner, en un antiguo convento de Dominicos, alberga la obra del artista conquense Gustavo Torner.DANIEL OCHOA DE OLZA

P. ¿Cómo le recuerda?

R. Un gentleman. En mi vida he conocido a dos hombres auténticamente cosmopolitas: Fernando Zóbel y Enrique Loewe. Zóbel era elegantísimo, con un inglés de Harvard que había renunciado a la nacionalidad filipina para convertirse en un pintor español.

P. En Nueva York conoció a los expresionistas abstractos.

R. Viajé por primera vez a Nueva York en 1964, con Fernando Zóbel. A él le abrían todas las puertas, fueran directores de bancos o de museos. Tenía un encanto que le hacía irresistible. En aquél viaje conocí a José Guerrero, un hombre también muy encantador y capacitado para las relaciones. En viajes posteriores me hice bastante amigo de Robert Motherwell, de quien aprendí que siempre hay que buscar la excelencia. Los artistas tenemos que buscar lo mejor, no conformarnos con cualquier cosa ni quedarnos en términos medios.

El Espacio Torner muestra más de 40 esculturas y pinturas de Gustavo Torner

P. ¿En esa búsqueda reside su concepto del arte?

R. He dicho siempre que el arte como concepto no figura entre mis creencias. Existen las obras de arte, que son objetos y que deben de ser bellísimos. Así se lo dije en Cuenca a Alfred H. Barr, fundador del MoMA, durante una visita a mi casa de Cuenca. Le sorprendió, pero lo entendió. El hombre siempre ha buscado la belleza y eso es lo que le distingue de los animales. Mire esas cuevas prehistóricas y no me diga que esos dibujos no son preciosos.

Catedral 1956

Japón XII 

Retrospectiva 1949-1991

jueves, 15 de julio de 2021

Mi recorrido por España - Cuenca (III) - Museo de arte abstracto español - Fundación Juan March

Mi recorrido por España - Cuenca (II) - Colección Roberto Polo (Imprescindible), pincha aqui

La Fundación Juan March nació en 1955 con la misión de fomentar la cultura en España. Organiza exposiciones, conciertos y conferencias en su sede en Madrid y es titular del Museo de Arte Abstracto Español, de Cuenca, y del Museu Fundación Juan March, de Palma. A través del Instituto Carlos III/Juan March de Ciencias Sociales, de la Universidad Carlos III de Madrid promueve la investigación científica.

Juan March Ordinas (Santa Margarita, Baleares, 4 de octubre de 1880 - Madrid, 10 de marzo de 1962) fue un empresario y financiero español, considerado uno de los más influyentes del siglo XX.​
Procedente de una familia campesina de Santa Margarita (Mallorca), era hijo de un tratante de ganado porcino. Estudió comercio en el colegio franciscano de Puente de Inca, pero fue expulsado de la escuela.
Con veinte años se ocupaba de tres negocios de forma simultánea: la venta de cerdos, igual que su progenitor; la compraventa de terrenos y el contrabando de tabaco, una industria tradicional de los hombres de mar.​ Con los beneficios obtenidos compró terrenos de la antigua y arruinada aristocracia mallorquina. Posteriormente se dedicó al contrabando, adquiriendo productos en África y Gibraltar que más tarde eran vendidos en la costa valenciana. En 1906 se dedica a la producción de tabaco, comprando parte de una fábrica de tabaco en Argelia; en 1911, obtuvo de la Compañía Internacional de Tabacos de Marruecos, de capital francés, el monopolio del comercio de tabaco en todo Marruecos, incluido el español. Intervino en la producción de electricidad en Baleares, donde también se hizo con acciones de la Compañía de Tranvías de Palma de Mallorca y Canarias.

En 1916 creó la Compañía Trasmediterránea, que con un capital inicial de cien millones de pesetas integraba varias navieras, y controlaba las comunicaciones entre Baleares y Marruecos y el tráfico de cabotaje en Levante. Juan March fue por entonces sospechoso en el asesinato de Rafael Garau el 29 de septiembre de 1916, un apuesto joven de una familia contrabandista rival, amante de su mujer. El sumario del caso estuvo envuelto en todo tipo de irregularidades: cuando un juez estaba a punto de procesar a Juan March, se le destituía o se le trasladaba, y numerosos documentos del atestado terminaron por desaparecer. No hubo forma humana de esclarecer el asunto. Pero el pueblo lo acusó del crimen y la figura de March suscitó tanto odio en el pueblo de Santa Margarita que ya no pudo volver a pisar el lugar.

La mujer de Juan March

El supuesto amante de Leonor Servera.
"Mis deseos serían que uno estuviera con el otro, que dos corazones fueran solo uno, que me amases". Leonor Servera se declaraba con estas palabras en 1915 a uno de los jóvenes más apuestos de la localidad, Rafael Garau, hijo de los socios de su marido. Las pruebas, en forma de cartas de amor, las escondió en su propia casa, convencida de que su marido, siempre de viaje a Argelia, nunca accedería a su contenido. El cadáver de Garau fue encontrado cosido a puñaladas en Valencia la madrugada del 29 de septiembre de 1916. No hizo falta juicio ni la práctica de una sola diligencia. El pueblo en pleno se giró contra March al grito de "asesino" y provocó su huida inmediata. March abandonó su pueblo señalado por todos sus vecinos, dejó las llaves puestas y sus pertenencias intactas, pero juró venganza y lanzó una advertencia premonitoria: "Volveré cuando sea el hombre más rico del mundo". Y en ello empleó el resto de su vida.

Habiendo conseguido la protección (mutua) del dictador Miguel Primo de Rivera, en 1926 fundó la Banca March con el objetivo de financiar una parte de sus actividades empresariales. Previamente, en abril de 1923 fue elegido diputado a Cortes por Mallorca por Izquierda Liberal, de Santiago Alba Bonifaz.

Establecida la Segunda República en 1931, se inició una investigación de un año sobre sus actividades irregulares. El ministro de Hacienda Jaime Carner llegó a la conclusión siguiente en un famoso discurso: "O la República somete a March, o March someterá a la República". Fue detenido, siendo acusado de colaboración con la dictadura y de contrabando. Los libros de cuentas de March ardieron misteriosamente en Margalida. Finalmente, fue encarcelado en junio de 1932 en la cárcel Modelo de Madrid acusado de llevar a cabo actividades económicas irregulares y de financiar a Primo de Rivera, consiguiendo a cambio el monopolio del tabaco en Ceuta y Melilla. En 1933 fue trasladado a la cárcel de Alcalá de Henares de la que se fugó el 4 de noviembre, sobornando al oficial de guardia Eugenio Vargas y huyendo a Gibraltar. 

Con el objetivo de negociar la financiación inicial del golpe que dio origen a la Guerra Civil, participa en diversas entrevistas en Biarritz. En ellas se trata de asegurar el futuro de los implicados en caso de que la sublevación no prosperase. No se ha demostrado, pero hay indicios racionales de que March dio al respecto ciertas garantías amparadas en su fortuna.

Además de la ayuda logística y bélica a los rebeldes, aprovechó su influencia mediática para financiar una campaña de propaganda en el exterior que favoreciera la imagen de los sublevados y restase apoyos a la República. Empleó una gran cantidad de dinero en comprar a medios y periodistas para tal fin, exagerando los crímenes que se producían en la zona leal y silenciando las matanzas del bando franquista. El propio March reconocería que, solo en Francia, esta campaña le había costado más de quinientos millones de pesetas.

Retrato de Juan March realizado por Ignacio Zuloaga. (Fundación Juan March)
La silueta encorvada y la nariz ganchuda de Juan March Ordinas todavía deambula vívida en la memoria de la Mallorca profunda, despertando temor y admiración a partes iguales. Su mirada penetrante, escondida tras unas gafas redondas, su cráneo reluciente y su tono de voz cortante, perviven en el tiempo hasta hacer que los más viejos del lugar todavía hoy bajen el tono de voz al recordar a quien fuera una de las primeras fortunas del mundo cuando murió el 10 de marzo de 1962, tras las heridas sufridas en un accidente de tráfico en la Carretera de la Coruña.

Tras la Guerra Civil
March ofreció, jugando a dos barajas, comprar nominalmente la cincuentena de barcos alemanes retenidos en puertos españoles a ingleses y alemanes, sin que ninguno supiese de las negociaciones de March con el otro, para usarlos en su beneficio; los servicios de inteligencia ingleses, pese a tenerlo clasificado como "un facineroso de la peor especie", decidieron contar con él por su anticomunismo; a idéntica conclusión llegaron los alemanes, que no aceptaron su proposición. Según Robert Solborg, agente estadounidense en Lisboa en 1942, el gobierno británico (a través de su contacto con March, el agente Alan Hug Hillgarth) decidió sobornar a los principales generales de Franco para evitar la entrada de España en la II Guerra Mundial a favor de Alemania, en concreto una treintena. El agente elegido para efectuar el soborno fue March, que se encargó de convencerlos en mayor o menor medida y distribuir entre ellos una suma inicial de diez millones de dólares americanos de la época (según el estudio de 2004 del historiador Pere Ferrer Guasp). Los recursos se denominaban en clave "La Caballería de San Jorge" y eran los propiamente destinados a este tipo de operaciones estratégicas y confidenciales del tesoro británico. El Banco de Inglaterra tenía claro que Juan March respondería con su fortuna, en caso de que la operación fracasara.

March se despidió dando un golpe póstumo. Consumó un último acto de piratería al hacerse con la Barcelona Traction, a partir de la que creó FECSA, y se despidió, tras cumplir su promesa de ser el hombre más rico del mundo, sin haber podido adquirir lo único que no podía comprar con dinero: su honor. Creó la Fundación Juan March, a la que donó 2.000 millones de pesetas en su lecho de muerte para ser recordado como un filántropo y no como un contrabandista y pidió a sus hijos, Juan y Bartolomé, que lucharan por el "recuerdo perenne de su memoria".

Junto a esta petición les dio un consejo: que el silencio y la discreción presidiera todos los actos de su vida. Esa fue la clave de su éxito y lo que hace que su peripecia vital siga siendo uno de los grandes misterios de nuestra historia reciente.

El museo fue fundado a iniciativa del artista Fernando Zóbel en 1966 y está situado en las Casas Colgadas, una edificación medieval muy singular que forma parte del entramado urbano de la ciudad antigua de Cuenca. En 1980, Fernando Zóbel donó a la Fundación Juan March su colección de pintura, escultura, dibujo y obra gráfica, así como su biblioteca personal y un conjunto con sus diarios y más de ciento treinta cuadernos de apuntes. Desde entonces, la Fundación es titular del museo y responsable de la preservación y actualización del legado recibido, que ha enriquecido con sus propios fondos y con nuevas adquisiciones.



Han transcurrido más de cincuenta años desde que, en julio de 1966, el Museo de Arte Abstracto Español abriera sus puertas en los ya entonces emblemáticos y recién reconstruidos espacios de las históricas Casas Colgadas de Cuenca.


Resultado de la generosa iniciativa de Fernando Zóbel, que contó desde el principio con la valiosa colaboración de Gustavo Torner y Gerardo Rueda –junto a la de otros artistas–, el museo constituyó una iniciativa pionera, ya que, hasta la década de los ochenta del siglo pasado, España apenas contaba con instituciones –públicas o privadas– dedicadas a coleccionar y exhibir públicamente arte contemporáneo –abstracto, en este caso– en condiciones museográficas modernas.

Interior del Museo de Arte Abstracto de Cuenca, con la hoz del Huécar al fondo.DANIEL OCHOA DE OLZA

Pequeña primavera para Claudio Monteverdi 1966

En ese contexto, la creación de un museo por unos artistas fue toda una sorpresa. Y se entiende que lo fuera, pues se trataba de un verdadero artist-run space, una expresión que entretanto ha hecho fortuna precisamente para definir los espacios creados por artistas en Europa y Estados Unidos a partir de la década de los sesenta, que son aquellos con los que la iniciativa conquense guarda mayor similitud: el museo fue, sobre todo, un lugar enteramente concebido, creado y sostenido por artistas. Que, además, naciera al margen de la política cultural oficial de un país que aún tardaría diez años en vivir en un régimen democrático, en unos espacios muy singulares cedidos por el ayuntamiento de una pequeña ciudad de provincias atrajo rápidamente la atención de todo el mundo.

Ornitóptero 1962

El Museo de Arte Abstracto Español se convirtió enseguida en un referente en el panorama museístico nacional e internacional. Por supuesto, por el arte –una selecta colección de pinturas y esculturas comprendidas entre los años cincuenta y ochenta del siglo pasado– pero también por el edificio histórico que la acoge, un conjunto de casas del siglo XV que, colgadas sobre la hoz del río Huécar, aún hoy conservan algunas trazas de su origen.
-La abstracción –dijo Fernando Zóbel– es la expresión de la belleza por medio del color que comunica al espectador la tristeza, la melancolía, la alegría, la pasión, el amor profundo y sosegado. He leído con dificultad –añadió– dos libros de metafísica general, de ontología: Ser y tiempo de Heidegger y Sobre la esencia de Xavier Zubiri. Y he comprendido que el negro desparramado sobre el blanco es la forma de pintar el pensamiento.
En 1980, Fernando Zóbel donó a la Fundación Juan March su colección de pintura, escultura, dibujo y obra gráfica, así como su biblioteca personal y un conjunto con sus diarios y más de ciento treinta cuadernos de apuntes. Desde entonces, la Fundación es titular del museo y responsable de la preservación y actualización del legado recibido, que ha enriquecido con sus propios fondos y con nuevas adquisiciones.

Jardín seco, 1969  - Óleo sobre lienzo

En 1966, en el prólogo al primer catálogo del museo, Fernando Zóbel escribió que su "colección", aunque modesta en comparación a la de cualquier museo con historia, sobrepasa con mucho las posibilidades de exhibición en las Casas Colgadas de Cuenca. […] Por eso […] la fórmula del museo será […] la de rotación lenta de obra". Hoy, el Museo de Arte Abstracto Español es ya un museo "con historia". En él, las obras de la colección propia y las de los artistas españoles e internacionales representados en las exposiciones temporales que organiza, siguen rotando con el grado justo de lentitud que exigen el tiempo de la contemplación, el disfrute y el aprendizaje, ante la mirada de quienes lo visitan.

1970

1962-1963
Fernando Zóbel busca un lugar en España para albergar su colección de arte español contemporáneo. Gustavo Torner, al que ha conocido en la Bienal de Venecia en 1962, le informa de la existencia de las Casas Colgadas en Cuenca.

1966
Se inaugura oficialmente el museo (30 de junio). La colección inicial está compuesta por 266 obras de 87 artistas de la generación abstracta española de los años cincuenta, parte de la cual se muestra en rotación en los espacios inicialmente destinados a salas de exposición.

1980
El Ministerio de Cultura concede la Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes al Museo de Arte Abstracto Español.
Zóbel dona a la Fundación Juan March toda su colección de pintura, escultura, dibujo y obra gráfica, su biblioteca personal, sus diarios y un conjunto con más de ciento treinta cuadernos de apuntes.

Es difícil hablar de la obra de Fernando Zóbel sin hacer mención a las muchas actividades por él realizadas a lo largo de su vida, y a las circunstancias que concurrieron en su persona: pintor español nacido en Filipinas, que cursó estudios de bachillerato entre España, Suiza y Filipinas, y de Filosofía y letras en la Universidad de Harvard, donde se doctoró con la calificación de magna cum laude. Viajero impenitente, entre Europa, América y Oriente, con una clara vocación de crear corrientes y unir culturas, además de las múltiples facetas que concurren en su personalidad y que fueron desarrolladas por él a lo largo de su vida: historiador, mecenas, profesor de Universidad, bibliófilo, coleccionista, creador y fundador del Museo de Arte Abstracto Español de Cuenca. Actividades, todas ellas, dotadas de una gran carga intelectual, que moldearon su extraordinaria personalidad, y que no supusieron nunca una dispersión de la persona, como pudiera haber ocurrido, sino que todas ellas estaban unidas bajo el denominador común de su gran vocación: la pintura.

Todos sus impulsos de pintor convivían, en un perfecto equilibrio, con esa educación intelectual y esas actividades que marcaron su personalidad y, sobre todo, su estilo, una impronta propia de hacer las cosas, una armonía entre la idea, la realización y los resultados con que sellaba todos sus proyectos. Una continua búsqueda del orden y del equilibrio que se proyectaba directamente en su pintura.

Con todos estos antecedentes nos encontramos ante un pintor abstracto, pero con unos estudios, una técnica, unos procedimientos y unos materiales que le hacen concebir y realizar la obra de una manera clásica:
“Mi proceso es clásico, es el proceso de apunte-dibujo-boceto-cuadro. El apunte pretende recordar una idea. El dibujo intenta fijarla. El boceto es un ensayo de realización. Es un proceso de eliminación, de ir eliminando distracciones. El cuadro pretende ser la realización lo más clara posible de la idea inicial” 
Francisco Calvo Serraller, en su texto para el catálogo de la exposición “Zóbel”, organizada por la Fundación March, inmediatamente después del fallecimiento del pintor, lo resumía muy claramente:
“Este simple esquema de composición pictórica, que aparentemente solo refleja la aplicación mecánica de un método académico de taller, encierra, sin embargo, toda la compleja sabiduría que transformó las artes plásticas en una disciplina humanística”.
En donde evidentemente hay, por parte del artista, un trabajo de reflexión, investigación y método.


Como es natural y, por todo ello, también se desprende que Fernando Zóbel fue un gran dibujante, de trazo suelto, rápido y con una capacidad de síntesis fuera de lo común. Su cabeza era un autentico laboratorio mental a la hora de transformar la realidad vista a esa otra realidad del dibujo vivo y sentido.

El estilo evocativo y directo de su pintura no nos deja ver, a veces, ese trabajo de elaboración intelectual que hay detrás de su obra, pero si observamos sus dibujos, podemos comprobar que nada hay de improvisación o de azar en su trabajo. Todo está ensayado, una y mil veces, antes de llegar al lienzo.

El Charles Rivers IV, c. (1954) 30 x 90 cms. Óleo sobre lienzo - Ayala Museum

Otoño en Nueva Ing. III, 195031 x 92 cms. Óleo sobre lienzo - Colección privada
En 1949, después de terminar sus estudios en Harvard, decide continuar en Boston, comenzando a trabajar en el Departamento de Artes Gráficas del Harvard College Library. A la vez toma contacto con pintores de esta ciudad, decidido a recibir seriamente clases de pintura y dibujo —hasta este momento todos sus dibujos y cuadros obedecían a una vocación e inclinación autodidacta—, lo cual hizo de la mano de Reed Champion y Jim Pfeufer, un matrimonio de pintores que, a la larga, se convertirían en grandes amigos, y a la vez le sirvió para introducirse en el ambiente pictórico de Boston, donde también traba una gran amistad con el pintor Hyman Bloom.

En sus viajes a Filipinas, y, sobre todo, cuando se instala en Manila en 1952, su pintura cambia drásticamente.
En esta época encontramos una serie de obras, influidas también en gran medida por quien fue uno de sus pintores favoritos, Matisse.

Gustavo Torner (Cuenca, 13 de julio de 1925) es un pintor y escultor español. Artista autodidacta, junto con Gerardo Rueda y Fernando Zóbel forma la llamada "escuela conquense", la cual constituyó una de las primeras iniciativas de introducir en España las nuevas corrientes del arte moderno, en la década de 1960, siendo la fundación del Museo de Arte Abstracto Español de Cuenca -museo del que es cofundador- su principal iniciativa.​ Es autor de lienzos, grabados, collages, esculturas y fotografías. En 2016 fue distinguido con el Premio Nacional de Arte Gráfico.

Gerardo Rueda Salaberry (Madrid, 23 de abril de 1926 – 25 de mayo de 1996) fue un pintor y escultor español, relacionado con la historia de la pintura abstracta española del siglo XX. Fundó el Museo de Arte abstracto español de Cuenca, junto con Fernando Zóbel y Gustavo Torner.
Políglota -hablaba cinco idiomas, entre ellos el chino, del que era catedrático por la universidad estadounidense de Harvard-, licenciado en Derecho y Arquitectura, y consumado viajero, Rueda se alzó como una figura esencial del arte español del pasado siglo, con una carrera reconocida desde sus primeras pinceladas tanto en Europa como al otro lado del Atlántico. Sin embargo, no tuvo en su momento la repercusión pública que sí tuvieron algunos de sus coetáneos.
"En medio de una España absolutamente negra, donde estaba vetado todo lo que ocurría en el exterior, se las apañó para sumergirse en las corrientes internacionales del arte contemporáneo y estar al día de lo que ocurría"

Óleo y arena sobre lienzo
Luis Feito López (Madrid, 31 de octubre de 1929- Rascafría, 7 de febrero de 2021) fue un pintor español.
En el año 1957 participa como fundador del grupo El Paso. La pintura de Feito en esta época está influida por el automatismo, con superficies matéricas en colores blancos, negros y ocres, realizadas con mezcla de óleo y arena.
En 1970 se impone la plenitud del color y desde 1975 hay una tendencia a la geometrización, que culminará al finalizar la década en su depurada etapa de cuadros blancos.
En 1981 tras dejar París pasa a instalarse en Montreal por un periodo de dos años. Posteriormente, en 1983 se traslada a Nueva York, donde reside y trabaja hasta principios de los noventa.
Falleció el 7 de febrero de 2021 en Rascafría por complicaciones derivadas de la COVID-19

Cruz y raya 1974
Antoni Tàpies i Puig, I marqués de Tápies (Barcelona, 13 de diciembre de 1923 - ibídem, 6 de febrero de 2012), fue un pintor, escultor y teórico del arte español. Uno de los principales exponentes a nivel mundial del informalismo, está considerado como uno de los más destacados artistas españoles del siglo XX. La obra del artista catalán goza de un centro de estudio y conservación en la Fundación Antoni Tàpies de Barcelona.


José Guerrero (Granada, 27 de octubre de 1914-Barcelona, 23 de diciembre de 1991) fue un pintor y grabador español nacionalizado estadounidense, enmarcado dentro del expresionismo abstracto.
En Estados Unidos comienza a realizar pintura abstracta, formando parte de la Escuela de Nueva York, en cuyas exposiciones participó. Se nota entonces la influencia de pintores como Franz Kline, Mark Rothko, Clyfford Still y Barnett Newman en su obra. Destaca sobre todo por su cromatismo, el uso que hace de las masas de color. A partir de 1960, aunque seguía viviendo en Estados Unidos, viajó en varias ocasiones a España, y fue uno de los intervinientes en la creación del Museo de Arte Abstracto de Cuenca. 

Deconstrucción en reposo 2019
Rafa Munárriz Tudela 1990
La práctica artística de Munárriz surge desde el entendimiento y cuestionamiento del espacio urbano. Se interesa por la sucesión de confrontaciones que se interponen entre el ciudadano y su entorno, buscando cuestionar las relaciones entre la creación y negación artificial del espacio. Entendiendo como artificial aquello que es proyectado. Analizándolo frente a lo fortuito en la construcción y deconstrucción del espacio urbano.

Sin título 2017 - Nicolás Ortigosa (Logroño, 1983). La fuerza expresiva de sus piezas, en las que el hilo conductor son esta paleta oscura y una gestualidad frenética. Y lo lleva tan al límite que nos hace dudar de si lo que tenemos ante nuestros ojos son, o no, dibujos. Lo son, si atendemos a su técnica (grafito sobre papel), pero tanto sus dimensiones (muchas veces superiores a los 2 metros de lado) como el soporte (empapela tablas de madera), niegan de manera clara la imagen íntima y de recogimiento que podríamos tener del dibujo. En estos enredos de líneas, alguna de ellas salen disparadas en direcciones infinitas, como tratando de huir, mientras que otras se aferran a la horizontalidad. Parece como si escondieran algo, como si tachara aquello que se oculta bajo esa maraña de trazos. 

Retrato imaginario de Felipe II
Antonio Saura Atarés (Huesca, España, 22 de septiembre de 1930-Cuenca, España, 22 de julio de 1998) fue pintor y escritor, considerado como uno de los grandes artistas españoles del siglo XX.
Sin educación académica, comienza su carrera artística como autodidacta. Expone por primera vez en 1950 en la librería Libros de Zaragoza y en 1952 en la librería Buchholz de Madrid, donde presenta pinturas oníricas y surrealistas. Tras su traslado a París de 1954 a 1956, se suma en un primer tiempo al Surrealismo, movimiento del que se distancia rápidamente. Inicia trabajos experimentales en series que titula Fenómenos y Grattages. En 1954 abandona la abstracción. En 1956 realiza sus primeras pinturas en blanco y negro a partir de la estructura del cuerpo femenino.
A finales de años 1950 expuso con su compatriota Antoni Tàpies en una muestra conjunta en la Documenta de 1959 en Múnich. Ambos son los principales exponentes del arte informal español.
La mayor parte de la obra de Antonio Saura es figurativa y se caracteriza por el conflicto con la forma. Sus cuadros son expresivos y dan la impresión de ser obsesivos en su franqueza pictórica. Es un conflicto con un mundo lleno de contradicciones y falto de seguridad, en el que impera el pesimismo.

martes, 13 de julio de 2021

Mi recorrido por España - Cuenca (II) - Colección Roberto Polo (Imprescindible)

Mi recorrido por España - Cuenca - La catedral de Cuenca, la joya del gótico con incluencias francesas - Gustavo Torner - Gerardo Rueda - Henri Dechanet - Bonifacio Alonso - La Ciudad Encantada - Lagunas de Cañada del Hoyo, pincha aqui

Colección Roberto Polo

La iglesia de Santa Cruz, declarada Bien de Interés Cultural en 2002, fue una de las primeras parroquias que hubo en Cuenca. Era una modesta construcción de una nave, de mampostería y con cubierta de madera.
La iglesia es de una sola nave, dividida en seis tramos por medio de contrafuertes con pilastras adosadas, y tiene ábside poligonal. La falta de espacio (la iglesia se asoma a la hoz del río Huécar) obligó a instalar la sacristía debajo de la capilla mayor. La portada es del siglo XVI y traza muy sencilla, con un arco de medio punto entre pilastras jónicas. El cuerpo alto, que tiene una hornacina entre dos “ces”, tan características del arquitecto Rodrigo Gil de Hontañón, debió de ser alterado en su disposición y su decoración. En el interior se han conservado restos de pintura del siglo XVIII.


La Iglesia de Santa Cruz (siglos XVI-XVIII), es la sede de la Colección Roberto Polo, Centro de Arte Moderno y Contemporáneo de Castilla La Mancha desde el año 2020. La colección del museo está formada por obras de artistas de las vanguardias históricas del norte, centro y este de Europa, junto con una buena muestra de creaciones contemporáneas europeas y estadounidenses. Del siglo XIX aparecen artistas como Delacroix o Degas; España está presente con una obra de Picasso. Además, la exposición presta atención a la fotografía y las artes aplicadas (mobiliario, lámparas...) de finales del siglo XIX y principios del XX.

Entrada al museo, flanqueado por un muro de vitrinas con escultura y, en el centro, una alfombra diseñada por Johannes Itten, circa 1927.

Johannes Itten (Wachseldorn, Suiza, 11 de noviembre de 1888 – 25 de marzo de 1967) fue un pintor, diseñador, profesor y escritor suizo. Formó parte de la escuela Bauhaus y fue profesor de la escuela HfG en Ulm (Alemania).

Roberto Polo: filántropo, coleccionista de arte y expresidiario
Amigo de Andy Warhol y de Grace Jones, gestiona un patrimonio artístico valorado en 400 millones con una vida discreta en Toledo.

Roberto Polo, en la inauguración del Museo de Arte Contemporáneo de Castilla-La Macha, en Toledo, en marzo de 2019. (La Habana, 1951) 
A los 35 años ya era rico y famoso. Viajaba en el Concorde, siempre acompañado de amigos porque no le gustaba estar solo, y era el anfitrión de sonadas cenas benéficas en aquel Nueva York obnubilado por el dinero y el éxito. En el comedor de su casa tenía un Botero y una pintura de Mary Cassat que luego subastaría en Christie’s por un millón de dólares.
“La mayoría de los coleccionistas hoy en día son nuevos ricos, y que conste, a mí me encantan los nuevos ricos porque adoro a la gente hecha a sí misma, pero compran arte para demostrar estatus, y cómo no saben, compran lo que está de moda. No creo que los Jeff Koons y los Damien Hirst de este mundo se vayan a conservar en los museos en los próximos siglos. Es un tipo de arte de consumo rápido, es como el Burger King y el Mc Donalds del mundo del arte”.

“Si las cosas marchan bien acabaré donando mi colección a España”, dijo en 2018 a El País Semanal. Ahora asegura que las obras van a buen ritmo. “Todo lo que el Gobierno ha prometido se ha hecho. La colección está valorada en 400 millones de euros y yo le cuesto a la Junta alrededor de 60.000. Imagínate si yo hubiera liquidado las obras y tuviera ese dinero en el banco ... viviría muy bien pero para mí lo importante es el legado”.

Roberto Polo con Grace Jones en los años 80

Su sólida formación en Historia del Arte y Filosofía la debe a la prestigiosa Corcoran School de Washington y a la Universidad de Columbia, un cuerpo teórico que le permitió adelantarse a todas las tendencias y cultivar un buen gusto que le reconocen hasta sus enemigos más acérrimos. Llegó a poseer junto a otros socios el 51% de las acciones de Sotheby’s, montó la empresa PAMG (Private Asset Management Group) que manejaba las finanzas de un grupo importante de inversores, se hizo experto en Artes Decorativas y en Gemología, trabajó en Rizzoli, escribió en Interviú, la revista de Warhol, donó obras al MET, al Victoria & Albert y al Louvre. Pasó casi cuatro años en la cárcel acusado por varios clientes de presunta apropiación indebida de 124 millones de dólares. Él siempre ha negado los cargos. Al salir fue recibido en París como un iluminado. Le Figaro empezó a llamarlo entonces El Ojo por su buen tino para comprar arte justo en el momento exacto.“El último día del juicio, cuando fui liberado regresé a París y me di cuenta de que durante mi ausencia me había convertido en una leyenda, todas las obras de arte que yo había tocado se estaban subastando a precios increíblemente altos. Fui recibido como un héroe que regresaba de la guerra”, apunta Roberto.


El Archivo Histórico Provincial de Cuenca se encuentra ubicado en el edificio que, comúnmente, se conoce como ‘Cárcel’ al haber sido éste el último destino que tuvo para, posteriormente, ser rehabilitado y reconstruido, entre 1985-1990, con destino a Archivo. Con anterioridad sirvió a distintas instituciones y hechos: Corona, Consejo de la Suprema y General Inquisición, cuartel durante la Guerra de la Independencia y Guerras Carlistas, y finalmente, Prisión provincial.
Desde la Edad Media, este lugar cuenta con descripciones de geógrafos árabes que indican la importancia y relevancia del espacio elegido para establecer aquí la alcazaba de Cuenca, luego castillo cristiano

La segunda sede de la Colección Roberto Polo. Centro  de Arte Moderno y Contemporáneo de Castilla-La Mancha (CORPO) toma asiento en la ciudad de Cuenca en diciembre de 2020. Se ubica temporalmente en la antigua iglesia de Santa Cruz (s. XVI) y se proyecta su emplazamiento definitivo en el castillo de Cuenca, que hoy ocupa el Archivo Provincial, en un plazo que podría prorrogarse hasta finalizado el año 2023.

Durante la Edad Moderna, el edificio estuvo destinado a ser sede del Tribunal de la Inquisición de Cuenca. La cesión del Castillo, que pertenecía a la Corona, al Tribunal tuvo lugar por Real Cédula de Felipe II, en 30 de septiembre de 1574, y en este lugar estuvo la Inquisición hasta que llegaron los franceses a la ciudad, en 1808, que abandonaron este espacio al ser ocupado como cuartel por los franceses.
En el siglo XX, el edificio continuó siendo testigo de su función carcelaria hasta el año 1972, como Prisión provincial, acabando muy deteriorado en su estructura tras su abandono. Tal como ocurrió en el siglo anterior, se constata otra gran reforma encaminada a su mantenimiento como prisión, realizada en el año 1950.
Unos años después surgirá la necesidad de buscar un espacio nuevo para el Archivo Histórico Provincial que se encontraba ubicado en la Casa de Cultura, compartiendo espacio y personal con la Biblioteca pública, eligiendo el antiguo Castillo como destino final del Archivo. En el año 1985 se iniciaron los trabajos de rehabilitación e inaugurándose en mayo de 1991.
En el año 2007 fue premiado como la mejor obra rehabilitada en Castilla – La Mancha en los últimos veinte años.

La instalación museográfica de Cuenca, si bien no sigue un orden estrictamente cronológico, comienza con un interesante apunte pictórico del siglo XIX que es antecedente de lo que a continuación se va a desarrollar, y que en concreto viene representado por obras de Eugène Delacroix, John Atkinson Grimshaw, Félicien Rops, Alexandre Séon, Joseph Granié y Edgar Degas.

John Atkinson Grimshaw (Leeds (Yorkshire del Norte), 6 de septiembre de 1836 - Leeds, 31 de octubre de 1893) fue un pintor imaginativo y notable británico de la época victoriana,​ conocido sobre todo por sus escenas nocturnas y paisajes.

Félicien Rops (7 de julio de 1833 - 23 de agosto 1898) fue un pintor y grabador belga, que cultivó el grabado al aguafuerte y al aguatinta. Destacó por sus temas eróticos y satánicos.

Alexandre Séon (Chazelles-sur-Lyon, 18 de enero de 1855-París, 5 de mayo de 1917) fue un pintor, ilustrador y decorador simbolista francés.

San Francisco de Asís
Joseph Granié (Toulouse, 18 de febrero de 1861 -París, 13 de agosto1​ de 1915) fue un pintor francés.

Eugène Delacroix
Ferdinand-Victor-Eugène Delacroix (Charenton-Saint-Maurice, Francia, 26 de abril de 1798-París, 13 de agosto de 1863) fue un pintor y litógrafo francés.

El nudo gordiano sin embargo, como sucede en la sede de Toledo, porque tal es el espíritu que anima esta colección, gira en torno a los movimientos de la vanguardia europea de principios del siglo XX. Una pléyade de relevantes artistas de estas vanguardias históricas están presentes en los fondos permanentes de CORPO en Cuenca, muchos de los cuales, pese al papel fundamental que jugaron en la historia del arte y pese a encontrarse en los fondos de los más destacados museos internacionales, no se habían expuesto hasta ahora en España. Creadores fundamentales para entender el arte del siglo XX en adelante, como fueron Koloman Moser, Josef Hoffmann, Wilhelm Wagenfeld, Henry van de Velde, Eileen Gray, Gerrit Thomas Rietveld, Theo van Doesburg, Johannes Itten, Paul Joostens, Georges Vantongerloo, Friedrich Vordemberge-Gildewart, Marthe Donas, Pierre-Louis Flouquet, Victor Servranckx, Ivan Kliun o Marc Eemans. La aportación española se concreta en una icónica obra en papel de Pablo Picasso.

Silla Zig-Zag 1932-34 olmo macizo
Gerrit Thomas Rietveld (24 de junio de 1888 en Utrecht, Países Bajos – Utrecht, 25 de junio de 1964), fue carpintero, diseñador y arquitecto, pionero en el diseño moderno.
Sillón modelado en una sola pieza 1944-47
Han Pieck  (19 de abril de 1895, en Den Helder - 12 de enero de 1972, en La Haya ) fue un arquitecto , pintor y artista gráfico holandés.
Durante la década de 1930, Pieck operó como agente de la inteligencia soviética

Heorg Hulbe (Sillón1890) 1851 - 1917
Dante Gabriel Rossetti
(Londres; 12 de mayo de 1828 – Birchington-on-Sea, Kent; 9 de abril de 1882) Fue un poeta, ilustrador, pintor y traductor inglés. Pese a su apellido, Rossetti fue uno de los pintores del XIX más célebres del Reino Unido. En pleno romanticismo fundó con otros artistas la Hermandad Prerrafaelita, que rechazaban el arte académico (en especial la acartonada Royal Academy of Arts) y pintaban, como su nombre indica, como se hacía antes de Rafael: Mucha teatralidad, detallismo a veces exasperante y el irrepetible colorido de los primitivos italianos y flamencos.
Jane Morris (de soltera, Jane Burden; 19 de octubre de 1839 – 26 de enero de 1914) fue una bordadora y modelo que encarnó el modelo ideal de belleza prerrafaelista, alta, delgada y de espeso cabello. Fue modelo y musa de William Morris (1834–1896), diseñador textil inglés, poeta, novelista, traductor, y activista socialista, con quien se casó, y de Dante Gabriel Rossetti.

Don Quijote y Sancho Panza, de Pablo Picasso | JCCM

Armario de Josef Hoffmann y mesa auxiliar de Hoffmann y Koloman Moser, ambas piezas de 1902-05, y dibujo de Pierre-Louis Flouquet de 1920.
Josef Hoffmann (Brtnice (en alemán Pirnitz), Moravia, Imperio austrohúngaro, hoy República Checa, 15 de diciembre de 1870 - Viena, 7 de mayo de 1956) fue un arquitecto y diseñador industrial austríaco.
Estudió arquitectura en la Academia de Artes aplicadas en Viena donde fue discípulo de Carl Freiherr von Hasenauer y Otto Wagner, cuyas teorías de una arquitectura funcional y moderna influirían profundamente en sus trabajos arquitectónicos.

Josef Hoffmann

Wilhelm Wagenfeld (*15 de abril de 1900 en Bremen, Alemania - †28 de mayo de 1990, Stuttgart, Alemania) fue un diseñador industrial destacado del siglo XX y pionero del diseño modernista. Estudió en la Bauhaus y trabajó en diseños en vidrio y metal para industrias y empresas como Jenaer Glaswerk Schott & Gen., Vereinigte Lausitzer Glaswerke en Weißwasser, Rosenthal, Braun GmbH y WMF.
Al negarse a ingresar en el Partido Nazi, fue enviado al frente Ruso donde fue encarcelado como prisionero de guerra. Cuando finalizó la guerra y lo liberaron, publicó varios artículos en revistas como Die Form, donde describía su enfoque funcionalista del diseño.


Jaula de pájaros
Theo van Doesburg (Utrecht, 30 de agosto de 1883-Davos, 7 de marzo de 1931) fue un pintor, teórico, poeta y arquitecto neerlandés. Theo van Doesburg escribiría también bajo los pseudónimos I.K. Bonset y Aldo Camini. Estuvo casado con la artista, pianista y coreógrafa Nelly van Doesburg.
Durante su estancia en Weimar, Van Doesburg también había entablado amistad con los constructivistas, especialmente con László Moholy-Nagy, El Lissitzky y Hans Richter, entre otros, con quienes participaría en Düsseldorf en el Congreso Internacional de Artistas Progresistas​ en 1922, del que posteriormente saldría la Fracción Internacional Constructivista.

El espíritu vanguardista que impregna esta sede de Cuenca gira en torno al visionario concepto de Henry van de Velde quien, en la última década del XIX, se refirió a la Gesamtkunstwerk (obra de arte total) en la que se fundirían todas las formas de expresión artística de modo interdisciplinario. Consecuentemente, además de pintura, escultura, fotografía y assemblage, el público puede disfrutar de una muy didáctica selección de obras de arte aplicado o diseño. Son todas ellas piezas históricas y emblemáticas de un tiempo en el que las artes se revelan ignorando las fronteras que hasta entonces les separaban entre sí e incluso de la artesanía, transformando los objetos cotidianos en obras de diseño o arte aplicado a todo  aquello que configura nuestra vida, desde una casa a una joya, un mueble o un jarrón.



Antes de alcanzar su punto final, el recorrido museístico en la sede de Cuenca nos alza a la segunda altura, que ocupaba el coro de la antigua iglesia, para ofrecer una muestra de escultura y fotografía contemporáneas, y rematar en una sala dedicada a la abstracción, en homenaje a Cuenca, proyectado su abrupto paisaje desde un amplio vano en la pared como telón de fondo. Porque es voluntad personal del coleccionista Roberto Polo “poner especial énfasis en la abstracción, estableciendo un paralelismo entre la obra de los artistas españoles que la ciudad reunió y acogió en 1959, y la de sus coetáneos europeos y americanos”.