LXVIII - LA CAÍDA DE LA REPÚBLICA - La esclavitud en la Antigua Roma - Columna Lactaria - El Templo de Pietas (Roma) - El ludus - EL MUNUS/MUNERA - Espartaco: el esclavo que hizo temblar a Roma - Tercera Guerra Servil - Decimatio - Los samnitas, pincha aquí
LA REBELIÓN DE ESPARTACO COMENZÓ, MÁS O MENOS, ACCIDENTALMENTE; EL PLAN ORIGINAL DE LOS GLADIADORES, SEGÚN EL HISTORIADOR PLUTARCO, ERA SIMPLEMENTE ESCAPAR DE la ESCLAVITUD.
Al parecer, Glabro y el senado pensaron que vencerían fácilmente a un grupo de esclavos fugitivos, ya que no podían saber nada sobre la guerra ni las tácticas militares. Sin embargo, Espartaco los sorprendió. Glabro rodeó a los esclavos en su campamento de la montaña, manteniéndoles acorralados y se preparó para matarlos de hambre hasta que se rindieran. Sin embargo, la montaña estaba repleta de ramas de vid y Espartaco ordenó a sus hombres que las tejieran para hacer escaleras por las que pudieran escalar una zona que Glabro había descuidado, pensando que era inaccesible, y atacaron por la retaguardia de las líneas de Glabro, lo vencieron y saquearon el campamento en busca de armas.
Tras esta derrota, Glabro desaparece de las fuentes históricas.Más tarde se envió un segundo batallón contra los esclavos dirigido por Publio Varino que decidió dividir sus fuerzas, quizá con la esperanza de atrapar a sus enemigos en un movimiento de pinza y aplastarlos. Se desconoce los planes que tenía, pero su fracaso fue espectacular; el ejército de Varino fue derrotado y dispersado. La victoria de Espartaco fue tan total que Varino incluso perdió el caballo que había montado en la batalla. Tras estas dos victorias, más esclavos abandonaron las casas de sus amos y se unieron a la rebelión.
Estas derrotas aumentaron enormemente el prestigio y la moral del ejército rebelde.
El senado de Roma se dio cuenta de que había subestimado seriamente a Espartaco, que ahora comandaba un ejército de unos 70.000 antiguos esclavos, y exhortó a los cónsules Publícola y Clodiano a dirigir sus fuerzas contra él.
Espartaco no tenía intención de marchar contra Roma y dirigió a su ejército hacia el norte fuera de Italia para cruzar los Apeninos y permitir a sus seguidores regresar a sus casas. Pero su ejército era demasiado extenso para moverlo en una sola unidad, así que lo dividió en dos y puso a su segundo en mando, Crixo, a cargo de uno.
Los romanos bajo el mando de Publícola atacaron las fuerzas de Crixo mientras que Clodiano golpeó el contingente de Espartaco. Las fuerzas de Crixo fueron derrotadas con grandes pérdidas, pero Espartaco derrotó a Clodiano y luego expulsó a Publícola del campo de batalla. Crixo fue asesinado en la batalla y Espartaco le rindió honores sacrificando a 300 prisioneros romanos (según Apio). Luego llevó acabo sus propios espectáculos de gladiadores utilizando los cautivos romanos que quedaban para el espectáculo.
Mosaico de un gladiador romano - Carole Raddato (CC BY-SA)
La derrota de Espartaco
No existen registros de por qué Espartaco abandonó su plan de dirigir a sus fuerzas hacia la libertad marchándose de Italia; pero por la razón que fuera, el ejército de antiguos esclavos que no dejaba de crecer, ahora se dirigía hacia el sur. Se enviaron otros dos ejércitos contra Espartaco y ambos fueron derrotados. Apio escribe, "La guerra entonces ya duraba tres años y causaba gran preocupación a los romanos, aunque al principio se habían reído de ella y la habían considerado trivial porque era contra gladiadores". El senado jubiló a Publícola y a Clodiano y nombró a un comandante en jefe nuevo, Marco Licinio Craso. Primero, castigó a las legiones por su fracaso por medio de ejecuciones donde los soldados lo echaban a suertes y uno de cada diez hombres fue ejecutado.
Cabeza de mármol del estadista romano y general Marco Licinio Craso, mediados del siglo I a.C. (Museo del Louvre)
Marco Licinio Craso fue el general romano que derrotó a Espartaco y puso fin a la Tercera Guerra Servil (71 a. C.).
Craso marchó contra Espartaco en Bruto en el extremo sur de Italia. El plan de Espartaco era colaborar con los piratas cilicios para tomar la isla de Sicilia, ocupada por los romanos, y convertirla en una nación libre para sus seguidores. Se suponía que los piratas se encontrarían con él en la costa de Bruto, pero nunca llegaron. Craso hizo que su ejército de unos 32.000 soldados se moviera rápidamente y construyera un muro que atrapó a Espartaco tras él.
El hallazgo que revela el escenario de una brutal lucha entre Espartaco y los romanos
Unas prospecciones en el sur de la bota italiana identifican un muro defensivo levantado por el general Craso y restos metálicos de armas.
Marco Licinio Craso (ca. 115-53 a.C.)
OPTIMATE Y PARTIDARIO DE SILA. CON LOS CÓNSULES DERROTADOS, UN PRETOR RECIBIÓ EL MANDO DE 6 LEGIONES
CRASO INCREMENTÓ SUS ATAQUES PARA DERROTAR A ESPARTACO ANTES DE QUE POMPEYO LLEGARA A ROBARLE LA GLORIA.
Los crucificados en la Vía Apia tras la Tercera Guerra Servil.
Una sentencia ejemplificadora para quienes osaran levantarse contra el poderío de la “Ciudad Eterna”.
Aunque Craso había derrotado a Espartaco en el campo de batalla, la gloria de la victoria fue para Pompeyo. Pompeyo llegó cuando la batalla finalizaba y sus tropas combatieron con los esclavos fugitivos que escapaban del campo. Plutarco escribe que "Pompeyo en su mensaje al senado fue capaz de decir que, mientras Craso realmente había conquistado a los esclavos en plena batalla, él había arrancado la guerra de raíz" eliminando a cualquiera que pudiera haber continuado la lucha. Los 6.000 sobrevivientes del ejército de Espartaco fueron crucificados a lo largo de la vía Apia desde Roma hasta Capua, y sus cadáveres se dejaron pudrir allí durante años como aviso contra insurrecciones futuras.
CN. POMPEYO MAGNO (106-48 A.C.)
DE REGRESO DESDE HISPANIA, POMPEYO ACABÓ CON LOS RESTOS DEL EJÉRCITO DE LOS ESCLAVOS REBELDES
Plutarco escribe que "Pompeyo en su mensaje al senado fue capaz de decir que, mientras Craso realmente había conquistado a los esclavos en plena batalla, él había arrancado la guerra de raíz"
Andrew Carrick Gow (15 de junio de 1848 – 1 de febrero de 1920) fue un pintor británico especializado en historia británica y europea, así como en retratos y género.
La ovación es una forma menor del triunfo romano, otorgada a un general tras una victoria menor. Se celebraba cuando no había declarado guerra entre estados enemigos y se caracterizaba por la entrada del general a Roma a pie o a caballo, vestido con la toga praetexta en lugar de la toga picta del triunfo. En la ovación, el general no entraba en la ciudad en un carro tirado por caballos, sino que lo hacía andando y llevando una corona de mirto en lugar de laurel.
POMPEYO Y CRASO RECIBIERON EL CONSULADO EL 70 A.C.
De vuelta en Roma, prosiguió su carrera política, y en el lapso de trece años consiguió las más altas distinciones. Empezó como cuestor en Sicilia en el 76 a.C., y en el 70 a.C. aceptó defender a los sicilianos oprimidos por el antiguo magistrado Verres, para quien sus alegatos (Verrinaes) supusieron la condena, lo cual lo hizo muy popular entre la plebe y contribuyó a consolidar su fama de abogado.
Ciceron denuncia a Catilina, obra de Cesare Maccari (1840-1919) «ninguno de los senadores quiso tomar asiento con él, sino que se mudaron de aquel escaño»
(Lucio Sergio Catilina; ?, h. 108 - cerca de Pistoia, 62 a. C.) Político romano de la época de las guerras civiles. Procedía de una familia patricia, aunque arruinada. Militó en el partido popular o democrático, enfrentado al grupo oligárquico que representaba Cicerón.Tanto Cicerón como Salustio (de similar tendencia política) nos han hecho llegar la imagen de Catilina como personificación de una juventud inmoral, atribuyéndole los rasgos del político corrupto y ambicioso. Se sabe que fue agente de Lucio Cornelio Sila y propretor de África (67 a. C.), pero que fracasó en su intento de hacerse elegir cónsul.Catilina pasó entonces a la lucha subversiva, sea por sinceras convicciones democráticas o -como dijeron sus enemigos- porque necesitaba del poder para cubrir sus deudas. La llamada «Conjuración de Catilina» (63-62 a. C.) comenzó con un intento fallido de asesinar a los dos cónsules electos, al tiempo que fracasaba una nueva candidatura de Catilina al Consulado. Cicerón denunció a Catilina en el Senado pronunciando un famoso discurso en el que le interpelaba diciendo:
«¿Hasta cuándo abusarás de nuestra paciencia?»Desenmascarado, Catilina huyó de Roma y se unió a sus partidarios sublevados en Etruria. Las Catilinarias de Cicerón, famosas piezas de oratoria política, fueron lanzadas en el Senado con motivo de los disturbios protagonizados en la ciudad por los partidarios de Catilina, que fueron detenidos. El propio Catilina fue derrotado y murió en el campo de batalla.
Cayo Verres (Gaius Verres), gobernador romano de Sicilia entre 73 y 71 a. C. Sí, es famoso precisamente por ser uno de los gobernadores más corruptos de la Antigüedad
- Verres fue un magistrado romano que, como propraetor de Sicilia, abusó sistemáticamente de su poder:
- Extorsión masiva a las ciudades sicilianas
- Robo de obras de arte, templos y estatuas griegas
- Impuestos ilegales y confiscaciones arbitrarias
- Condenas injustas, incluso contra ciudadanos romanos (algo gravísimo en Roma)
- Su fama histórica se debe sobre todo a que fue procesado por Marco Tulio Cicerón en el año 70 a. C.
- Cicerón lo acusó en los famosos discursos In Verrem
- La acusación estaba tan bien documentada que Verres ni siquiera esperó la sentencia
- Huyó al exilio en Marsella, aceptando la derrota
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