LXVII - Descubren «el testimonio escrito más antiguo en lengua vascónica» en un bronce del siglo I a.C. hallado en Navarra - Museo de Navarra, pincha aquí
LXVI - LA CAÍDA DE LA REPÚBLICA - La llegada de Cneo Pompeyo Magno - LOS POPULARES PARTIDARIOS DE CAYO MAYO - La concesión de la ciudadanía a la Turma - Cneo Pompeyo Estrabón Sallvitana en 89 a. C. -El Trofeo de Pompeyo -PINCHA AQUÍ
Por Pascal Radigue - Trabajo propio, CC BY 3.0, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=4966082
Mosaico de mediados del siglo III con imágenes de esclavos de Dougga, Túnez. Los dos esclavos que llevan jarras de vino usan ropa típica de esclavos y un amuleto en contra del mal de ojo en un collar. El joven esclavo de la izquierda lleva el agua y toallas, y el de la derecha una rama y una cesta de flores.
La esclavitud en la Antigua Roma constituía una de las características de esa sociedad. A lo largo de toda la historia del Imperio romano y su dominio sobre el Mediterráneo, Europa, África y Asia, la sociedad romana fue esencialmente esclavista, y tanto su economía como su estructura social se basaba en un sistema de clases donde el esclavo constituía el escalón más bajo de la sociedad.
- Era un templo romano republicano, dedicado a la diosa Pietas (piedad, deber filial, lealtad).
- Se encontraba en la zona del Foro Holitorio, cerca del Foro Boario, no lejos del río Tíber.
- Fue votado en el 191 a. C. y consagrado en el 181 a. C.
- Arquitectónicamente, como la mayoría de los templos republicanos:
- Planta rectangular
- Podio elevado
- Escalinata frontal
- Pronaos con columnas
- Cella cerrada al fondo
- Fue destruido en el siglo I a. C. para permitir la construcción del Teatro de Marcelo.
EL MUNUS/MUNERA era una forma de honrar a los muertos y de propiciar su tránsito al más allá. Parece que la costumbre de hacer combatir a hombres hasta la muerte comenzó a mediados del siglo III a.C., en el contexto de la 1ª Guerra Púnica, y que se desarrolló durante la 2ª Guerra Púnica utilizando prisioneros de guerra samnitas
Espartaco: el esclavo que hizo temblar a Roma
En algún momento de su juventud, Espartaco sirvió como auxiliar en el ejército romano y luego vendido como esclavo y enviado a la escuela de gladiadores de Léntulo Batiato en Capua.
Ahí empieza su historia
Los gladiadores eran propiedad privada, entrenados para combatir en espectáculos públicos que servían como entretenimiento y propaganda política. Aunque gozaban de cierta fama, su vida era extremadamente dura y peligrosa. Espartaco fue entrenado como gladiador pesado, probablemente del tipo murmillo o thraex (tracio), luchando con espada corta y escudo.
Gracias a los historiadores Plutarco y Apiano, sabemos que en el año 73 a. C., Espartaco lideró, junto a Crixus y Enomao, una fuga de unos 70 gladiadores. Armados inicialmente con cuchillos de cocina, lograron apoderarse de armas y huyeron al Monte Vesubio. Desde allí comenzaron una rebelión sin precedentes. Derrotaron a varias milicias romanas enviadas para sofocar la revuelta, utilizando tácticas ingeniosas, como descender por las laderas del Vesubio con cuerdas hechas de sarmientos. Engrosaban sus filas hombres esclavos rurales, pastores y oprimidos de toda Italia. En pocos meses, el grupo pasó de decenas a decenas de miles de combatientes, formando el mayor ejército esclavo de la historia romana.
Por DIEGO73 - Trabajo propio, CC BY-SA 4.0, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=74244351
La procedencia de Espartaco, según coinciden todas las fuentes, era la tribu de los medos (Maidoi) que moraba a orillas del río Estrimón sur, entre el lago Kirkini y el río Nesto, ambos en la actual Grecia y parte meridional de Bulgaria, un área helenizada que pertenecía al reino de Macedonia.
Aparentemente, cuando Roma invadió el territorio del pueblo medo, Espartaco fue obligado a militar en las tropas auxiliares de Roma (auxilia), de las que desertó. Al no ser ciudadano romano, fue capturado y reducido a la esclavitud junto con su esposa. Por su fuerza física fue comprado por un mercader para que luchase en la escuela de gladiadores de Capua de Léntulo Batiato.
La rebelión de Espartaco se conoce como la Tercera Guerra Servil. Durante los años 73–71 a.C., los rebeldes derrotaron repetidamente a ejércitos romanos dirigidos por pretores y cónsules, algo muy humillante para Roma. Espartaco defendía una estrategia más prudente, posiblemente con la intención de abandonar Italia cruzando los Alpes. Crárix y otros líderes preferían continuar saqueando el sur de Italia, lo que llevó a divisiones internas. Esta falta de unidad estratégica fue uno de los factores que debilitó la revuelta.
Ante la gravedad de la situación, el Senado romano otorgó el mando a Marco Licinio Craso que impuso una disciplina brutal en sus legiones, incluyendo el castigo de la decimatio. Espartaco intentó negociar con piratas cilicios para cruzar a la isla de Sicilia, pero fue traicionado. Finalmente quedó atrapado en el sur de Italia con un muro que hizo construir Craso. En el 71 a. C., ambos ejércitos se enfrentaron en una gran batalla final y Espartaco murió combatiendo. Su cuerpo nunca fue encontrado. Murió como había vivido en la arena: combatiendo.
El castigo consistía en aislar a la cohorte o cohortes seleccionadas de la legión amotinada y dividirla en grupos de diez soldados. Dentro de cada grupo se echaba a suertes quién debía ser castigado (independientemente de su rango dentro de la cohorte) y era elegido uno, el cual debía ser ejecutado por los nueve restantes, generalmente por lapidación o por golpes de vara.
Diezmación. Grabado de William Hogarth en Castigos Militares Romanos de Beaver (1725)
William Hogarth (Londres, 10 de noviembre de 1697-id. 26 de octubre de 1764) fue un artista británico, grabador, ilustrador y pintor satírico. Se le considera pionero de las historietas occidentales. Su obra varía desde el excelente retrato realista a una serie de pinturas al estilo de los cómics llamadas «costumbres morales modernas». Mucha de su obra, que llega a veces a ser despiadada, se burla de las costumbres y la política contemporáneas. Es el gran maestro de la sátira social y política, en contacto directo con la literatura contemporánea de un Henry Fielding. Se le considera uno de los padres de la escuela artística británica, tras varios siglos de predominio de artistas extranjeros en el país.
Decimatio, el terrible origen del término diezmar y su vínculo con los castigos romanos.
Según National Geographic, la decimatio buscaba infundir un terror colectivo que garantizase la obediencia más absoluta, fortaleciendo la cohesión y la unidad del ejército más allá de la motivación individual de cada soldado.
Tras la derrota, 6.000 esclavos fueron crucificados a lo largo de la Vía Apia. desde Capua hasta Roma, unos 200 kilómetros. El mensaje era claro: nunca más. Otros miles murieron en combate o fueron ejecutados. La rebelión fue sofocada, pero dejó una profunda huella psicológica en la República romana. Y aunque Espartaco no logró abolir la esclavitud, su figura se convirtió en un símbolo eterno de resistencia contra la opresión.
Fuente: SER HISTORIA
Antes de los anfiteatros de piedra en Roma, los combates de gladiadores se realizaban en estructuras de madera, muchas veces temporales o desmontables.
Capua fue uno de los centros más importantes de la gladiatura en la República romana.
Allí existieron anfiteatros de madera y espacios adaptados para espectáculos antes de que se construyeran los grandes anfiteatros de piedra.
Cneo Cornelio Léntulo Batiato fue el propietario (lanista) de una escuela de gladiadores (ludus) en Capua (hoy, Santa Maria Capua Vetere cerca del monte Vesubio) dueño de Espartaco, el líder de la rebelión esclava durante la tercera guerra servil (73-71 a. C.) y otros gladiadores como Criso, Enomao, Casto, Cánico y aproximadamente otros doscientos esclavos (la mayoría tracios y galos), de los cuales setenta escaparon junto a Espartaco.
Fue el primer anfiteatro del mundo romano. Tras su destrucción, otro anfiteatro fue construido.
Estaba situado fuera de la ciudad, hacia el norte. Fue edificado durante la época de Augusto en el siglo I, después fue reconstruido por Adriano y consagrado por Antonino Pío, como muestra el grabado de la entrada principal.
Era el segundo anfiteatro del mundo romano, disponiendo de 40.000 plazas, posterior a la época en la que ejerció el famoso gladiador Espartaco.
Tenía 167 m de largo y 137 m de ancho, y era uno de los principales monumentos de Capua. El exterior estaba constituido por 80 arcadas dórica sobre los cuatro pisos. Las bóvedas estaban adornadas con cabezas de divinidades. Hoy no quedan más que dos pisos. El interior está mejor conservado, y existían corredores subterráneos bajo la arena.
La arena tiene las mismas dimensiones que el Coliseo de Roma, con 76,29 metros de largo por 45,93 de ancho. El subsuelo es laberíntico, intacto y compuesto por pilares de ladrillo que sostienen las bóvedas sobre las que descansa la arena.
Capua es una ciudad de la provincia de Caserta, Italia. En los tiempos antiguos, era la capital regional de la Campania, a 26 km de la actual Nápoles, a orillas del río Volturno. En 2018 contaba con 18 293 habitantes.
Alberga el Museo Campano, el Departamento de Economía de la Universidad de Campania Luigi Vanvitelli (UNICAMPANIA) y el Centro Italiano de Investigaciones Aeroespaciales (CIRA).
Anfiteatro subterráneo. Foto: Saverio.G/Wikimedia
Fue una de las ciudades más importantes de la República romana, luego Imperio romano. En el escudo municipal aparece el acrónimo S•P•Q•C de la frase latina Senātus Populus Que Campanus, que traduce «el Senado y el Pueblo Campano».
La ciudad antigua, que no estaba donde se halla la actual ciudad de Capua, sino en el municipio vecino de Santa Maria Capua Vetere, se llamaba ya Capua (en latín Capua), derivación posible de Kampanos (latín Campanus), que a su vez derivaría de Campo, por su situación en un campo (llanura) fértil. La ciudad moderna ocupa el lugar de la antigua ciudad de Casilinum.
Fue fundada probablemente por los etruscos en el año 600 a. C.
Por Georges Jansoone (JoJan) - Fotografía propia, CC BY-SA 3.0, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=4137463
No hay comentarios:
Publicar un comentario