viernes, 3 de marzo de 2017

Matthias Gerung - Frances Amelia Yates - Los Masaveu el enigmático imperio asturiano - William Blake

Matthias Gerung, (1500 Nördlingen; †1570 Lauingen), fue un pintor alemán y   grabador.

Matthias Gerung: La melancolía en el jardín de la vida, 1558, Staatliche Kunsthalle Karlsruhe
En un cuadro, atribuido a Matias Gerung, fechado en 1558 y reproducido por los autores de Saturn and Melancholy, entre las obras evidentemente influidas por el grabado de Durero, se presenta otro paralelo muy curioso y estrecho con las imágenes chapmanianas de la "melancolía".
En su centro aparece una figura femenina y alada en pose melancólica, con la cabeza sostenida por una mano. 
Alineado con ella y cerca del extremo inferior del cuadro está un filósofo que mide con compases el globo del mundo, rodeado por la oscuridad. Indudablemente estas dos figuras juntas reflejan la "Melencolia" de Durero y su característico interés en los estudios difíciles y abstrusos.
También se advierte la influencia del grabado de Durero en el arco iris que aparece al fondo.En otros aspectos el cuadro de Gerung parecería no tener relación alguna con el grabado de Durero ni con el tema de la melancolía, pues se encuentra lleno de innumerables figuras que están llevando a cabo la más variadas actividades: soldados que hacen ejercicios militares cerca de sus tiendas, banquetes, bailes, gente que se baña y gente que practica toda clase de deportes y pasatiempos. 
Alberto Durero - Nuremberg: el triste secreto de Nuestra Señora - Melencolia I - El caballero, la muerte y el diablo, pincha aqui 
Destrucción de Troya y el juicio de Paris

Influencia: El Bosco
Detalle
Destrucción de Troya y el juicio de Paris, detalle - Artemis, Hera y Afrodita
En la mitología griega, la guerra de Troya fue un conflicto bélico en el que se enfrentaron una coalición de ejércitos aqueos contra la ciudad de Troya (también llamada Ilión y ubicada en Asia Menor) y sus aliados. Según Homero, se trataría de una expedición de castigo por parte de los aqueos, cuyo casus belli habría sido el rapto (o fuga) de Helena de Esparta por el príncipe Paris de Troya.
Detalle de Los amores de Paris y Helena (L'amour d'Hélène et Paris, 1788), de Jacques-Louis David.
En la mitología griega, Paris, también llamado Alejandro, (Aléxandros, 'el protector del hombre') fue un príncipe troyano, hijo del rey Príamo y de su esposa Hécuba. Paris fue conocido como «El de la hermosa figura».
El juicio de ParisEn el Olimpo, Eris, la Discordia, prometió dar la manzana de oro que lanzó en las bodas de Tetis y Peleo a la diosa más hermosa. Fue así como ninguna deidad se atrevió a elegir entre Hera, Atenea o Afrodita. Con tal de acabar con el problema, Zeus decidió que la respuesta la diera Paris.
Rubens: El juicio de Paris (Le jugement de Pâris, ca. 1636).
El dios mensajero Hermes presentó las tres diosas a Paris y le propuso el dilema. Cada una le prometió algo si resultaba ser la elegida: Hera le prometió ser soberano del mundo, Atenea ser invencible en la guerra y Afrodita le prometió entregarle a Helena, la mujer más bella del mundo. Finalmente, el joven eligió a Afrodita, que además se convirtió en su protectora, y las otras dos deidades juraron venganza. Lo que él no sabía era que esa decisión terminaría desencadenando la guerra de Troya.
Frances Amelia Yates (1899 - 1981) historiadora inglesa especialista en ciertos aspectos esotéricos y ocultos de la época renacentista. Fue profesora del prestigioso Instituto Warburg en la Universidad de Londres.
Esta ensayista e investigadora inglesa ha tenido eco tardío en Europa, acaso por su posición tan discreta y algo marginal, centrado en la indagación. Gombrich señaló que Yates «siempre fue lectora de fuentes primarias, no secundarias; aunque su desprecio hacia las opiniones establecidas nos hiciera vacilar, debíamos aceptar que había llegado a entender la mentalidad de las eras pasadas de manera más directa que la mayor parte de nosotros».
Destacan especialmente su sobresaliente obra sobre la mnemotecnia renacentista, El arte de la memoria, y sus diversos ensayos sobre Giordano Bruno o sobre John Dee y Shakespeare.
Pese a la naturaleza de sus temas de indagación renacentista, Yates está muy lejos de todo oscurantismo, pues se trata todos de estudios puramente históricos «de un movimiento histórico», claramente fechado. Su trabajo ha interesado a historiadores del arte y de la ciencia, a eruditos de la mejor estirpe y a estudiosos del pensamiento o de la psicología colectiva.
Técnica para recordar los meses con 31 días (nudillos).
Una regla mnemotécnica es una oración corta y fácil de recordar que ayuda de manera artificiosa a relacionar palabras, con el objetivo de memorizar conceptos con más facilidad.
La mnemotecnia o nemotecnia ―conocida también por los latinismos «ars memoriae» o «ars memorativa»― es un conjunto de técnicas de memorización y rememoración basada en la asociación mental de la información a memorizar con datos que ya sean parte de nuestra memoria o de nuestra práctica cotidiana
El campamento de Holofernes. 1538. Mathis Gerung. Propiedad: Corporación Masaveu. De la reproducción: Fundación María Cristina Masaveu, 2013. Autor de la fotografía: Marcos Morilla.
(Influencia: El Bosco)
Hasta el 1 de junio, Centro Centro Cibeles (Madrid) acoge la exposición 'Colección Masaveu: Del Románico a la Ilustración. Imagen y materia', una oportunidad única de contemplar uno de los fondos artísticos privados más importantes de España.
La muestra incluye 64 pinturas y esculturas, datadas entre los siglos XII y XIX, que no han sido expuestas desde hace más de una generación. Se trata de una selección de las mejores piezas de la Colección Masaveu (Oviedo) en la que se puede observar la gran variedad de formatos, heterogeneidad de procedencias y extraordinaria calidad de las obras que se exponen.
Entre las obras, que van desde el Románico a la Ilustración, se pueden admirar desde anónimos maestros medievales hasta nombres del Barroco como Murillo, Zurbarán o Alonso Cano, así como El Bosco o El Greco, además de pinturas flamencas e italianas de autores como Joos van Cleve “El Viejo” o Matthis Gerung.
La entrada a la muestra será gratuita del 27 de mayo al 1 de junio de 2017
Fernando Masaveu, en el centro, el actual heredero de los negocios de la millonaria familia asturiana. EFE
Fernando es el heredero de una de las mayores y más enigmáticas fortunas españolas, constituida por un vasto grupo empresarial, formado por compañías cementeras, de transporte, inmobiliarias, financieras o agroalimentarias. Una fortuna que cuenta con uno de los mayores patrimonios artísticos privados de este país.
Los Masaveu: el enigmático imperio asturiano Hay familias titulares de grandes negocios y negocios respaldados por grandes familias. El grupo Masaveu no responde a ninguna de ambas tipologías. En los Masaveu, el más importante grupo capitalista asturiano, y titulares de una de las grandes fortunas españolas, apellido y negocios forman, desde hace 177 años, un todo indisociable porque ambas dimensiones, la familiar y la mercantil, constituyen un único concepto cincelado de generación en generación. Las cementeras, inmuebles, viñedos y gasolineras han crecido alrededor de la banca. Una de las grandes vocaciones históricas de esta familia
Mystery Babylon, the Mother of all False Religions
 La ramera de Babilonia, pincha aqui

Matthias Gerung - The Apocalyptic Woman. 1530 - 1532
Satire On the Catholic Clergy, 1536. Matthias Gerung
The Vision of the Seven Candlesticks, Revelation 1530-32
William Blake (Londres, 28 de noviembre de 1757-ibídem, 12 de agosto de 1827) fue un poeta, pintor y grabador inglés. Aunque permaneció en gran parte desconocido durante el transcurso de su vida, actualmente el trabajo de Blake cuenta con una alta consideración. Por la relación que en su obra tienen la poesía y sus grabados respectivos suele ponerse a Blake como ejemplo del «artista total». Según el periódico The Guardian, «William Blake es con gran margen el mayor artista que Gran Bretaña ha producido».
En 1782 Blake conoció a John Flaxman, que llegaría a ser su patrón, y a la que sería su esposa, Catherine Boucher. Blake había propuesto matrimonio a otra mujer y esta lo había rechazado. Tras contarle a Catherine y su familia la historia, ante la compasión mostrada por esta, Blake declaró que la amaba. Se casaron el 18 de agosto de 1782 en la iglesia de St. Mary, Battersea. Catherine era por entonces analfabeta, y firmó con una x su contrato marital. Más adelante Blake le enseñó a leer y escribir, así como a realizar grabados. Durante su vida, Catherine fue una inestimable ayuda para Blake, ayudando a imprimir sus trabajos iluminados y manteniendo su alegría estable tras numerosas desgracias. Su matrimonio, aunque sin hijos, continuó fiel y afectuoso durante el resto de la vida de Blake.

William Blake: The Angel Gabriel Appearing to Zacharias (ca. 1799-1800)
William blake the house of death 1795-1805
Visions of the Daughters of Albion (Plate 4)
William Blake, La noche de júbilo de Enitharmon (anteriormente conocida como Hécate) 1795-1805
También fueron enormemente originales las técnicas empleadas para la estampación de estos grabados, hasta el punto de que, hoy en día, aún no se han podido identificar con certeza los procedimientos utilizados por Blake. En general, los estudiosos de su obra artística se inclinan por aceptar que el poeta primero escribía el texto, y posteriormente realizaba sobre una plancha de cobre los dibujos que habían de acompañar a cada poema. Valiéndose de una substancia insensible al ácido, conseguía que los trazos quedaran en relieve sobre la plancha; luego los pintaba con tintas de colores, estampaba el grabado en papel y, finalmente, retocaba el resultado con una mano de acuarela. Esta técnica fue denominada illuminated printing.

David Sacado de las Muchas Aguas
Blake aborrecía la esclavitud y creía en la igualdad sexual y racial. Varios de sus poemas y pinturas expresan una noción de humanidad universal. Conservó un interés activo por los acontecimientos sociales y políticos durante toda su vida, aunque a menudo se vio forzado a disimular el idealismo social y transformar las declaraciones políticas en alegorías místicas protestantes. Blake rechazó toda forma de autoridad impuesta: de hecho, fue acusado por asalto y por pronunciar expresiones revolucionarias o sediciosas y de traición contra el rey, en 1803 pero fue absuelto de estos cargos en las sesiones de Chichester.
Elohim creando a Adán de William Blake (Tate Gallery, Londres). En esta obra, el artista reflejó una de las constantes que se manifestarían durante toda su vida: la lucha contra el materialismo.
Imagen de The Song of Los
En sus ultimas obras se observa una ampliación de su tema social, pues una lectura atenta a sus obras y sin prejuicios ideológicos nos permite encontrar en ellas un análisis de la revolución industrial y del expansionismo colonialista sin precedentes en la propia obra blakeana ni en la literatura de la época. Muestra de ello es el siguiente pasaje de Los cuatro Zoas, donde todas las concepciones esbozadas por Blake en sus profecías anteriores aparecen anudadas con referencias históricas, y cuyo desvelamiento ideológico del imperialismo expansionista mantiene aún hoy una vigencia sobrecogedora.
Nabucodonosor
Nabucodonosor fue un rey de Babilonia durante los años 604 y 562 a. C. En ellos llevó a cabo un ambicioso programa arquitectónico para remodelar y engrandecer la ciudad
The Ancient of Days setting a Compass to the Earth ("el anciano de los días mide la Tierra con un compás"), frontispicio de la copia K de Europe a Prophecy, 1821.
Muestra a Urizen (la encarnación de la sabiduría convencional y la ley en el particular universo mitológico de Blake) en una difícil pose ajustada a un círculo semejante al sol, en un espacio rodeado de nubes. Desnudo (sólo un pequeño pliegue de ropaje se deja ver tras un pie) y agachado, con la pierna derecha completamente flexionada, proyecta el cuerpo en escorzo hacia adelante y alarga hacia abajo el brazo izquierdo (la lateralidad se invierte de la plancha al grabado). Con los dedos de su mano forzadamente extendidos sostiene un gran compás (que, por su brillo, y la inevitable comparación con los rayos que salen del sol, parece salir como rayos de sus propios dedos) sobre el oscuro vacío inferior. Su rostro mira hacia abajo mientras un fuerte viento empuja horizontalmente sus largos cabellos y barba hacia su derecha.
La pintura de Blake, basada en visiones fantásticas de rico simbolismo, tiene cierta influencia de Miguel Ángel, por la musculatura de sus figuras y los escorzos a los que las somete. Aplicó su arte pictórico para ilustrar tanto composiciones propias como ajenas: el Paraíso perdido de Milton (una de sus obras favoritas), o Las noches, de Edward Young. La relación que hay entre los poemas y las ilustraciones es compleja y exige imaginación por parte del lector, ya que se basa no tanto en el tema del poema en sí como en la sensación que este transmite.

(IV) Alberto Durero - Obras (Acuarelas - Autorretrato )

Patio del castillo de Innsbruck, 1494, gouache y acuarela sobre papel
El Autorretrato de Durero es una obra del pintor alemán Alberto Durero hecha en 1500, cuando tenía 29 años. Se conserva en el Alte Pinakothek de Múnich. Aunque existen otros autorretratos, el más famoso de ellos el que se conserva en el Museo del Prado de Madrid de 1498, (Autorretrato de Durero (Prado)). Mide 67 cm. de alto por 49 cm. de ancho. También se le conoce como Autorretrato con traje de piel.

Es más inquietante y su misterio no se aclarará probablemente jamás. Durero se representa frontalmente como una especie de Cristo surgido de las tinieblas, en un despojamiento monumental, con largas tranzas doradas que provocaban el sarcasmo de los venecianos. ¿Identificación del genio del artista con el genio creador divino, profesión de fe en el clasicismo del Renacimiento, monumento idealizado de su propia gloria? El problema sigue sin ser resuelto. B. Zumthor
Esta obra fue realizada en 1498, cuando Durero tenía 27 años, como figura en la inscripción a la parte derecha superior del cuadro. Sin embargo, este hombre que vemos aquí parece mayor. Se le ve frontalmente, vestido de pelliza, con largos cabellos y una expresión seria y serena, recordando un «Ecce homo». Si alguien que lo viese no supiera que es un autorretrato de Durero, pensaría que es Cristo, con los cabellos dorados enmarcando un rostro alargado y sereno, recordando la iconografía de Jesucristo.Las facciones, la cara, pero sobre todo la mirada son cautivadoramente profundas. Son ojos verdes que están un poco hundidos, con la mirada «sincera, noble y honesta». Muy pocos cuadros han llegado a transmitir tal efecto y Durero lo ha logrado con su propio rostro.Primero, está el fondo oscuro que da un efecto de silencio. Todo parece quietud. La cara de Durero sobresale dramáticamente. Todo, desde su cabello dorado hasta sus manos son calma.Está vestido con una bata color café, de terciopelo y lana la cual ya está muy usada y rota como se puede ver en el brazo derecho, del cual se deja ver una parte del traje que Durero porta en el autorretrato de 1493.
Su mano acaricia la bata con suavidad y él solo nos ve a nosotros. La luz es poca, pero llega del lado izquierdo del cuadro y es el único foco que alumbra la escena. Esta postura de la mano tocando el pecho recuerda igualmente a las representaciones de Cristo, reflejando a un tiempo la bondad del artista.El detalle es sorprendente. Nuevamente, Durero trabaja arduamente en su cabello del cual está obsesionado y le confiere todo el realismo y detallismo que le es posible. La minuciosidad en el tratamiento del cabello es típica de Durero.
Alberto Durero - Vista al Nuremberg - 1497

Arco, ciudad fortificada, estaba al norte del lago Garda, en los Alpes. Las acuarelas con vistas de los paisajes alpinos que Durero atravesó en su viaje a Venecia forman hoy un conjunto muy destacado por la presencia de paisajes independientes en la producción de este pintor. No tenían la consideración de obras de arte, sino que funcionaban como herramientas de taller, es decir, recursos para luego rellenar los fondos de paisaje en las grandes composiciones del maestro. En todas ellas debemos destacar que el amor por el detalle de Durero se ha esfumado en pro de la búsqueda del efecto de conjunto, de la panorámica y la amplitud atmosférica, lo que les añade otro valor más singular, fuera de la trayectoria habitual del pintor. Existen varias de estas acuarelas, entre las que podemos citar la Roca de Trento o la Vista de Innsbruck.
Innsbruck era ciudad imperial, como la propia Nüremberg. A las orillas del río Inn, es la última ciudad de Alemania antes de pasar los Alpes hacia Italia. Durero tuvo ocasión de visitarla en su primer viaje a Venecia. Forma parte de un conjunto de paisajitos a la acuarela, llamadas las Welsch Pirt, o montañas italianas. Estas acuarelas eran tomadas por Durero como recordatorio de los lugares que había visitado y como recursos para luego rellenar los fondos de sus cuadros. Estos paisajes no tenían valor como obras independientes, y la prueba es que cuando los realizó, Durero no firmó ninguno de ellos. Más tarde podremos encontrar estos paisajitos integrados en grandes obras del artista.
Welsch Pirt era el nombre que recibió una serie de acuarelas que Durero realizó durante su primer viaje a Venecia. Significa "montañas italianas" y son un conjunto de vistas alpinas de los lugares que el artista atravesó hacia Venecia. La roca de Trento presenta una impresionante mole rocosa a cuyo pie discurre sereno un río y se levantan casitas de piedra.
El estilo minucioso y detallista de Durero se ha transformado en esta obra en una técnica suelta, de pincelada ligera y transparente. El detalle se ha sacrificado a la idea del conjunto, de modo que el artista ha conseguido una bella panorámica, tomada desde la lejanía y filtrada por el suave tono azulado del aire de montaña. Es una de las acuarelas más bonitas de Durero, que realizó una serie de paisajes alpinos durante su viaje a Venecia. Más tarde encontraremos estas acuarelas en cuadros de escenas religiosas, como acompañamiento de fondo. Sin embargo, estas acuarelas son los primeros paisajes independientes del arte europeo. - 1495
Apocalipsis, Visión de los siete candelabros 1498
Tan sólo veinte años antes el padrino de Durero, Anton Koberger, había publicado una Biblia que incluía el Apocalipsis de San Juan. Las estampas de aquella Biblia resultan tremendamente primitivas, comparadas con las obras maestras que Durero estampó en su propia edición del Apocalipsis, una de las joyas del arte alemán del siglo XV. Otras estampas de la serie, como San Juan y los 24 Ancianos o Las Siete Trompetas, remitían a modelos anteriores. También esta Visión de los siete candelabros imita la primitiva visión de la Biblia Koberger, con Dios entronizado, rodeado de los candelabros, con una espada saliendo de su boca en referencia a su verbo justiciero. Sin embargo, el tratamiento de las figuras, de los ropajes, el concepto de la escena es tremendamente avanzado, casi pictórico en la calidad de los volúmenes y las sombras.El Apocalipsis de Durero marcó un antes y un después en el arte de la imprenta en Alemania y será una referencia básica para todos aquellos que trabajaron esta técnica. 
Carlomagno, 1514.
LAS AGUAS DEL SUEÑO DE DURERO
“En el año 1525, después de Pentecostés, entre Pentecostés y Miércoles Santo – escribe Alberto Durero el 8 de junio de ese año – en mi sueño, tuve la visión de unas grandes masas de agua que caían poderosamente de los cielos, las primeras de las cuales que tocaron tierra, lo hicieron a unos seis kilómetros de donde yo estaba con una violencia tal que levantaron un ruido atronador, salpicándolo todo, e inundando todo el país. Sentí entonces un terror tal, que me desperté. Esas aguas diluviales caían por todas partes, unas más lejos y otras más cerca, pero desde tan alto que parecían hacerlo todas con la misma lentitud. Pero las primeras aguas que llegaron al suelo cayeron con fuerza, tan rápidamente, entre el bramido del viento, que el estruendo que produjeron me hizo despertar asustado y tembloroso, tanto que tardé en recobrarme. Al levantarme, por la mañana, pinté lo que encabeza estas líneas, tal como lo había visto. Quiera Dios llevar todas esta cosas a un buen fin”.
(III) Durero - El regreso a Nuremberg - La relación de Durero con la Reforma, pincha aqui

jueves, 2 de marzo de 2017

(III) Durero - El regreso a Nuremberg - La relación de Durero con la Reforma

(II) Durero - El segundo periodo italiano, pincha aqui

El Bosco - Grünewald - La catedral de San Juan de Bolduque, pincha aqui

La tentación de San Antonio (II) - Matthias Grünewald - David Teniers el Joven  - Joos van Craesbeeck - Paul Cézanne - Dalí, pincha aqui

En febrero de 1507, Durero abandona Venecia y emprende el camino de regreso. Sus conciudadanos descubren un hombre nuevo, preparado para proponerse como punto de referencia moral y cultural. En las obras realizadas inmediatamente después de su regreso de Italia, como los grandes desnudos de Adán y Eva, hoy en el Museo del Prado, se pone de manifiesto la voluntad del pintor en poner su experiencia al servicio del progreso del arte. Durante dos años, Durero abandona el grabado y se concentra en el estudio de las matemáticas y de la pintura. La totalidad del taller se dedica a la ejecución del “Retablo Heller” destinado a la ciudad de Frankfurt, entregado en agosto de 1509 y que será completado con postigos en grisalla pintados por Matthias Grünewald. Durero se reserva la realización de la tabla central que será destruida por un incendio. Los contactos con los humanistas se hacen más frecuentes: en 1508 en el “Martirio de los diez mil cristianos en el monte Ararat”, destinado a Federico el Prudente y que constituye una exaltación casi morbosa del martirio, Durero se representa al lado del poeta Conrad Celtis, miembro de la corte de Maximiliano de Habsburgo y director de la universidad de Viena. En 1509, Durero retoma con brío sus trabajos gráficos.

El martirio de los diez mil cristianos, 1508, Alberto Durero, (Viena, Kunsthistorisches Museum). El cuadro representa el martirio en masa de los cristianos de Bitinia, ordenado por el rey persa en el año 303. El arte de Durero reside en primer lugar en su mirada incansable, siempre abierta sobre el espectáculo de la naturaleza, una mirada sin embargo más normativa que contemplativa, dicho de otra manera, capaz de dar forma bajo cualquier aspecto a la realidad y llenarlo de energía sin apartarse de los datos objetivos de la visión. En el cuadro, se pueden distinguir cerca de ciento treinta figuras que sucumben a diversas formas de martirio. Este tema lúgubre convenía perfectamente a la representación de cuerpos desnudos. Se puede reconocer en el centro de la composición el autorretrato del pintor, envuelto en un elegante abrigo negro comprado en Venecia y sosteniendo una banderola donde figura una inscripción en latín con la fecha y la firma. El personaje que se encuentra a su lado, se suele identificar con Conrad Celtis, poeta y humanista y figura importante en la universidad de Viena.


Habiendo alcanzado la cuarentena, Durero se interesa particularmente a su ciudad natal. Pinta cuadros destinados a lugares públicos: la sala de las Insignias imperiales, lugar donde se desarrollan las ceremonias municipales solemnes, a la cual serán destinadas las efigies del “Emperador Carlomagno” y el “Emperador Segismundo”, y el oratorio de Todos los Santos, situado en la “Casa de los doce hermanos”, sede de una cofradía destinada a los artesanos pobres. Para esta capilla, fue destinada la más célebre y la más suntuosa de las obras religiosas de Durero, la “Adoración de la Santísima Trinidad”. Pintado en 1511, este magnífico retablo presenta un extraordinario hemiciclo de santos suspendidos en el cielo en torno a la imagen de la Trinidad, según una forma de composición análoga a la adoptada por Rafael en la “Disputa del Santo Sacramento”. 

Adoración de la Santísima Trinidad (Retablo Landauer), 1511, Alberto Durero, (Viena, Kunsthistorisches Museum). El comitente del retablo era el rico y piadoso comerciante de Nuremberg Matthäus Landauer, que destinaba la obra a la capilla de la “Casa de los doce hermanos”, una institución caritativa. El encargo comprendía igualmente un suntuoso marco de madera dorada, dibujado por Durero y esculpido por un escultor de Nuremberg. Conforme al patrocinio de la capilla, la «pala» propone una Adoración de la Santísima Trinidad. La más elevada esfera celeste está presidida por Dios Padre en majestad; en el centro figuran una multitud de santos precedidos por la Virgen y por san Juan Bautista. En la zona inferior se sitúan las órdenes clericales y seculares. Durero ha representado el rostro del Creador con una precisión microscópica. Solo otra cara, pintada por un artista nórdico, único en su género, podría serle comparada: la imagen de Dios sobre el Retablo de Gante de los hermanos Van Eyck.

Ningún detalle es dejado al azar. Todo está cuidadosamente preparado y definido. El color es extendido en toques muy delgados, salvo en los rostros de los personajes, trabajados con una pasta parecida a la que utilizaba Memling. En el resto del cuadro, el artista muestra que es esencialmente un grabador. En esta obra, Durero consigue llevar hasta su punto álgido los recursos de la cultura figurativa alemana, sobre todo en el espléndido colorido, y al mismo tiempo, fusionarse con los más nobles modelos italianos. Para expresar esta síntesis, el artista se ha representado en la zona inferior del cuadro, cerca de un bloque de piedra que lleva una inscripción escrita en mayúsculas latinas perfectas, sobre un fondo de paisaje que evoca el lago de Garda.

Nuremberg: el triste secreto de Nuestra Señora - Melencolia I - El caballero, la muerte y el diablo, pincha aqui 

Después su actividad pictórica se interrumpe, dedicándose, desde 1513 a 1514, a las llamadas «Meisterstiche», obras maestras del grabado: «El Caballero, la Muerte y el Diablo», la versión más compleja de «San Jerónimo en su estudio» y la célebre y enigmática «Melancolía I» que ha provocado tantos quebraderos de cabeza a los especialistas. Si se quiere simplificar su complejo simbolismo y su profundo significado filosófico de esta serie de grabados, se puede decir que el grabado «El Caballero, la Muerte y el Diablo» representa la vida activa, el de «San Jerónimo» la vida contemplativa, y la alegoría de la “Melancolía” una elección existencial, proyectada sobre un horizonte imaginario.

Al servicio del emperador
Nombrado emperador en 1486, Maximiliano reina sobre un territorio que comprende Austria, Bohemia, Hungría, Borgoña y Tirol. Hombre cultivado, sobrio, seducido por la cultura italiana, sobre todo después de haber contraído matrimonio en segundas nupcias con Bianca Maria Sforza (sobrina de Ludovico el Moro), Maximiliano quiere dar a su imperio alpino un aspecto nuevo, noble y clasicista. Sin disponer de grandes medios económicos, consigue atraer a Innsbruck, residencia habitual de la corte, los mejores artistas de Alemania meridional, llegando a emplear al mismo tiempo a Durero, Altdorfer, Cranach y Burgkmair, y otros personajes como el astrónomo Erhard Etzlaub, que ayudará a Durero a realizar grandes grabados representando el mapamundi y las constelaciones.

Blanca María Sforza, retrato de Ambrogio de Predis, h. 1493 - 1495, Museo de Historia del Arte de Viena.

Blanca María Sforza (en italiano, Bianca Maria Sforza), (Pavía, 5 de abril de 1472 – Innsbruck; 31 de diciembre de 1510). Era hija del Duque de Milán Galeazo María Sforza. En 1493, se casa con el emperador Maximiliano I, quien había enviudado tras la muerte de su primera esposa María de Borgoña en 1482.

Santa Ana, la Virgen y el Niño, 1519, Alberto Durero, (Nueva York, Metropolitan Museum of Art). Firmada con el monograma del artista, al fondo a la derecha, esta obra es un genial ejemplo de la forma característica de las escasas pinturas y los grabados de los años 1516-1520, época en la que probablemente se pintó. Ello demuestra que al final de su vida, Durero reemplaza el humanismo italiano y latino, por un tipo de humanismo germánico que implica la reutilización y reelaboración de numerosos aspectos del lenguaje del siglo XV nórdico.

Retrato de Maximiliano I, 1519, Alberto Durero, (Viena, Kunsthistorisches Museum). El retrato fue terminado después de la muerte del emperador, y es por ello que en la parte superior del cuadro se exaltan las cualidades y se proclama su gloria para la posteridad. La granada que sostiene en la mano es su emblema personal: bajo una corteza de apariencia banal, esta fruta esconde en realidad numerosos granos, queriendo simbolizar la unión entre sus estados y bajo una única autoridad.

Con la muerte del emperador Maximiliano I el 12 de enero de 1519, se abre una nueva era para Europa con su sucesor, el joven Carlos de Habsburgo, quien había heredado la corona de España en 1516, perfilándose así la creación de un imperio de dimensiones intercontinentales. Siendo necesaria la autorización del nuevo emperador para obtener la renovación de toda clase privilegios, Durero debe viajar a los Países Bajos. Cuidadosamente organizado, el viaje de Durero dura un año, desde el 12 de julio de 1520 a finales de julio 1521. Su destino es Amberes, etapa fundamental de este periodo. En octubre de 1520 Durero viaja a Aquisgrán para asistir a la coronación de Carlos V en la capilla Palatina, erigida por Carlomagno y símbolo de Sacro Imperio Romano Germánico. Durero asiste a la ceremonia junto con Matthias Grünewald a quien donara dos de sus dibujos. Dos semanas más tarde, es presentado al emperador quien le confirma los privilegios económicos concedidos por Maximiliano. El cuadro más importante de su estancia en Amberes es “San Jerónimo en su estudio” ejecutado para el joven dignatario portugués Ruy Fernandez de Almeida.

La Catedral de Aquisgrán es una catedral situada en la ciudad alemana de Aquisgrán, al oeste del país y a escasos kilómetros de la frontera con Bélgica y los Países Bajos.
La Catedral de Aquisgrán es considerada la catedral más antigua del norte de Europa. Su origen se remonta a la Capilla Palatina construida por el emperador franco Carlomagno a finales del siglo VIII. A partir de este núcleo original, el templo fue creciendo y engrandeciéndose durante los siglos posteriores hasta formar el conjunto actual, que es un conglomerado de muy diferentes estilos arquitectónicos.

El monumento más famoso que ha quedado es la Capilla Palatina de Carlomagno en Aquisgrán, construida desde c. 790 y consagrada el 6 de enero de 805 ante el papa León III, aunque no sea el prototipo de este estilo. Su planta central se debe a que sirvió al parecer como mausoleo de Carlomagno, fallecido el 28 de enero del 814, enterrado en un sarcófago romano antiguo, al parecer junto al Evangeliario de Carlomagno y otros tesoros, que encontró Otón III en la solemne apertura de su tumba en el 1000.

Su autor fue Odón de Metz, que tomó como modelo la iglesia de San Vitale en Rávena y su juego de contrapesos para soportar la pesada bóveda central, aunque introdujo inteligentes modificaciones en el sentido de una mayor verticalidad aun que en Rávena (ya esta lo era respecto a las bizantinas). Se emplea el sillar macizo y bien tallado. El edificio fue restaurado en 983 y 1881 y tiene adiciones góticas y renacentistas.

Trono de Carlomagno, en la Capilla Palatina de Aquisgrán. Realizado en 790, con placas de mármol blanco traídas de la iglesia del Santo Sepulcro de Jerusalén

San Jerónimo en su estudio, 1521, Alberto Durero, (Lisboa, Museu de Arte Antigua). Es el más expresivo y el más meditado de los escasos cuadros ejecutados por Durero durante su viaje a los Países Bajos. Fue precedido por una serie de extraordinarios dibujos preparatorios, entre los cuales se encuentra el estudio al natural de la cara de un anciano de más de noventa años.

Durante su estancia en Amberes y en otras ciudades de Flandes y Holanda, Durero encontró muchos personajes interesantes:  intelectuales como Erasmo de Rotterdam, el rey Christian de Dinamarca, viajeros, diplomáticos, representantes de diversas naciones, y naturalmente a artistas: Quentin Metsys, Joachim Patinir, Lucas de Leiden, Mabuse y otros. Pero aquel viaje tuvo consecuencias nefastas para su salud. Después de haber contraído la malaria en Amberes, Durero quiere examinar una ballena que había encallado en las costas de Zelanda, pero le atrapa una gran tormenta. Cae gravemente enfermo y tarda mucho en reponerse. A partir de este momento, su salud va minando y el artista comienza a identificarse con la imagen de Cristo sufriente.

La relación de Durero con la Reforma
De regreso a Nuremberg durante el verano de 1521, Durero aparece cansado y agotado. Pinta y graba poco, prefiriendo consagrarse a compilar notas y dibujos destinados a sus tratados teóricos.  

Finalmente, en 1528, el gran tratado póstumo sobre la simetría y las proporciones del cuerpo humano será publicado en latín y en alemán. El enorme tratado sobre el arte, para el cual Durero continua a reunir notas teóricas y a realizar dibujos preparatorios quedará incompleto. Pero el espíritu del artista se dirige sobre todo hacia los cambios que aparecen en en el ámbito religioso. El arte sagrado es trastornado por la furia iconoclasta, que además del destrozo y del pillaje de las iglesias, engendra la destrucción de numerosas obras de arte y prácticamente el cese de los encargos. 
Los cuatro apóstoles es una obra a modo de díptico del pintor alemán Alberto Durero (Albrecht Dürer). Fue acabada en 1526. Es una pintura al óleo sobre madera de tilo. Se conserva en la Alte Pinakothek de Múnich, Alemania.
A partir de ahora La Reforma se extiende a la mayor parte de la nación: según una decisión del cabildo, Nuremberg adhiere al luteranismo. Sin embargo los polémicos excesos, la violencia y la iconoclastia, provocan la reacción de numerosos intelectuales que toman sus distancias con la Reforma.

Virgen con el Niño, conocida como Virgen de la pera, 1526, Alberto Durero, (Florencia, Galleria degli Uffizi)
El año 1526 será un año de gran actividad pictórica con la obra maestra «Los Cuatro Apóstoles», en la que Durero expresa su convicción más íntima y profunda, también con la última versión del tema de predilección del artista, la Virgen y el Niño, y con los dos poderosos retratos de notables de Nuremberg, conservados en Berlín. La salud de Durero se degrada y el artista se va debilitando, apagándose finalmente el 6 de abril de 1528. Fue enterrado en el cementerio de San Juan de Nuremberg. Su epitafio, escrito por su amigo Pirckheimer, dice así: “En memoria de Alberto Durero. Todo lo que en él había de mortal está enterrado en este túmulo”.

(II) Durero - El segundo periodo italiano

Alberto Durero (II) - Venecia, el Apocalipsis y los primeros retratos: la explosión del talento, pincha aqui

Polípticos y cuadros de altar
Hacia el año 1500, junto con sus numerosos trabajos para Federico el Prudente, Durero ejecuta encargos para las acaudaladas familias de Nuremberg, obras religiosas de grandes dimensiones, como el “Retablo Paumgartner” para la iglesia Santa Catalina, ejecutado entre 1502 y 1504. Junto a este monumental tríptico podemos encontrar “La deploración de Cristo”, cuadro conmemorativo ejecutado en 1500 para la familia del orfebre Glimm, y la genial “Adoración de los Magos” (1504, Florencia, Galleria degli Uffizi), cuyo origen es incierto pero que se puede interpretar en términos de glorificación personal: Durero se representa a sí mismo bajo los rasgos del más espléndido de los tres Magos. Al lado de reminiscencias tradicionalistas, como las minúsculas figuras de los donantes arrodillados, en todas estas obras se observan elementos italianos, cuyo recuerdo es renovado por la llegada a Nuremberg en abril de 1500, de Jacopo de’ Barbari, pintor y grabador veneciano.


El retablo Paumgartner, (San Jorge, postigo izquierdo; La Natividad, tabla central; San Eustaquio, postigo derecho), entre 1500 y 1504, Alberto Durero, (Munich, Alte Pinakothek). Encargado en 1498 por la familia Paumgartner para la iglesia Santa Catalina de Nuremberg, el cuadro fue comprado en 1613 por el duque Maximiliano I de Baviera y enviado a Munich.


A comienzos del siglo XVI, Durero realiza el vigoroso San Eustaquio del Retablo Paumgartner, cuya obra es un magnífico ejemplo de este periodo fundado en el “secreto” de las proporciones que los italianos eran los únicos en poseer, y podría ser considerado como el resultado de los estudios de Durero sobre Pollaiolo. Por otro lado, la “Natividad” del mismo retablo no es menos reveladora, a efectos culturales, de sus tentativas todavía titubeantes de construcción del espacio en perspectiva, visible en las ruinas “lombardas”, alternando con fórmulas iconográficas y narrativas que son todavía plenamente nórdicas. Los ángeles que juguetean en torno al Niño y las figuras de los donantes han sido reducidas al tamaño de duendes.

Los retablos ejecutados por Durero ya en su madurez, representan una importante novedad para la pintura alemana. Los personajes son de nobles proporciones, ostentan expresiones muy variadas, observadas desde un punto de vista psicológico, situados en medio de paisajes explorados con pasión por el pintor, o en conjuntos arquitecturales complejos, fundados sobre rigurosas líneas de perspectiva. La relación entre figuras y espacio es concebida como una búsqueda consciente de armonía y de equilibrio entre la naturaleza y el espíritu. El ritmo lento, alejado de la agitación característica de una parte de la pintura alemana, demuestra la voluntad de Durero de no  dejarse llevar por la fuga expresiva ni por la representación minuciosa de los detalles o de los personajes, sino ejerciendo un control constante sobre el conjunto de la escena.

Adoración de los Magos, 1504, Alberto Durero, (Florencia, Galleria degli Uffizi). Esta pintura fue ejecutada para Federico el Prudente y destinada a la iglesia parroquial de Wittenberg. Su carácter representativo (basta considerar la actividad de los caballeros en el plano posterior, que evoca un torneo) sugiere sin embargo que fue concebida no tanto como cuadro de altar, sino como ejemplo de un gobierno cristiano y humanista.

La proporcionalidad de las figuras, la construcción de la perspectiva y las proporciones en general, confieren a esta composición un equilibrio impresionante de clasicismo, que sabe rivalizar con la pintura italiana del Renacimiento. Durero se representa bajo los rasgos del rey Gaspar, con sus largos cabellos ondulados, cubierto de joyas y de collares, mientras que los espléndidos objetos de orfebrería ofrecidos por los tres reyes evocan la actividad del taller de orfebrería paterno.

El segundo periodo italiano
En 1505, y una vez organizado el taller a fin de poder asegurar la actividad en su ausencia, Durero vuelve a Italia y permanece allí hasta 1507. Durante estos dos años, y después de un breve pasaje por las ciudades universitarias de Italia del Norte (Pavía, Bolonia, Padua), se detiene sobre todo en Venecia y se hospeda en el lujoso palacio del banquero de Augsburgo, Jacob Fugger. 

El Retrato de Jakob Fugger el Rico es un óleo sobre lienzo realizado por Alberto Durero hacia 1519. Sus dimensiones son de 69,4 x 53 cm. - La pintura, para cuya ejecución Durero se basó en un dibujo al carboncillo hecha del natural durante la dieta de Augsburgo de 1518, representa al banquero Jakob Fugger, conocido como el Rico. Actualmente se expone en la Staatsgalerie de Augsburgo, Alemania.

Jakob Fugger, (6 de marzo de 1459 en Augsburgo—30 de diciembre de 1525 en Augsburgo)
Nació en el seno de la familia de comerciantes Fugger de Augsburgo, que en pocos años llegaría a ser una de las primeras empresas del capitalismo temprano. Su habilidoso aprovechamiento de los recursos naturales consiguieron para su empresa el monopolio del mercado del cobre en Europa y plantaron los cimientos del reconocimiento internacional y la riqueza de la empresa familiar Fugger.

Vasco de Gama, conde da (de) Vidigueira (Sines, Portugal, ca. 1460 o 1469-Cochín, India, 24 de diciembre de 1524), fue un célebre navegante y explorador portugués. En la Era de los Descubrimientos destacó por haber sido el comandante de los primeros barcos que navegaron directamente desde Europa hasta la India, el viaje oceánico más largo realizado hasta ese momento. Al final de su vida, durante un breve período en 1524, fue gobernador de la India portuguesa con el título de virrey.

Entre sus clientes bancarios estaban la alta nobleza, las casas reales europeas y la Iglesia católica. Subvencionó guerras y elecciones de reyes, asegurando así a sus negocios un rápido crecimiento y ejerciendo mediante la financiación un influjo político considerable. Su fortuna, que para los estándares actuales alcanzaría una cuantía apenas imaginable, le granjeó el sobrenombre de «el Rico».

Jakob Fugger con su contable principal Matthäus Schwarz en la «Oficina de oro».

Tras la muerte del papa Alejandro VI en agosto de 1503, Jakob Fugger intensificó su contacto con la Iglesia Católica. Financió a su sucesor, Julio II, la soldada de la Guardia Suiza.
Tras el descubrimiento de Vasco de Gama en 1498 de una vía marítima hacia la India, que le dio el monopolio del comercio de especias a Portugal, Jakob Fugger participó de este lucrativo negocio.
Como inversión de futuro, participó en la financiación de la expedición de Fernando de Magallanes. El viaje alrededor del mundo y el descubrimiento de la ruta occidental hacia la India prometía acabar con el monopolio portugués sobre las especias, lo que reportaría ganancias aún mayores.

El Emperador Maximiliano murió en enero de 1519 y le dejó a su nieto y heredero Carlos las tierras de los Habsburgo, la Circunscripción de Borgoña, una disputada opción de sucesión a la corona de emperador y una montaña de deudas con Jakob Fugger. Para asegurar políticamente a largo plazo sus inversiones, Fugger ayudó al pretendiente a la corona en su elección como emperador. La candidatura de Carlos transfirió la suma de 852.000 florines en concepto de sobornos, a los príncipes electores. El candidato contrario, el Rey Francisco I de Francia, no pudo decantar la balanza a su favor, pues sólo ofreció 300.000 florines.


Retrato del Emperador del Sacro Imperio Romano Germánico Maximiliano I de Habsburgo, por Alberto Durero
Jakob Fugger fue el banquero y consejero de Maximiliano I.
La arriesgada, pero también extremadamente lucrativa, asociación de los Fugger con Maximiliano I es sin duda atribuible a Jakob. Con su apoyo la casa de los Habsburgo fue la dinastía dominante en el futuro del Sacro Imperio.
 Jakob Fugger se volvió un prestamista indispensable para el emperador. 


Jakob Fugger financió la elección de Carlos V de Alemania como emperador del Sacro Imperio.

Palacio histórico de la familia Fugger, Augsburgo, Baviera, Alemania

La Corporación de los comerciantes alemanes era una de las más numerosas comunidades extranjeras en Venecia, y una de las más activas en el patrocinio de obras de arte, apoyando a la imprenta de reciente creación y en concreto al artista impresor Aldo Manuzio. El edificio de La Fundación de los Comerciantes Alemanes, llamado Fondaco dei Tedeschi, a la vez almacén, cámara de comercio y lugar de reunión, a poca distancia del Rialto, se había incendiado en 1505. Durante su estancia en la ciudad, Durero presencia la reconstrucción de este impresionante edificio, cuya decoración exterior será ejecutada por Giorgione y Tiziano, solo un año después de su partida. 

En el Fondaco dei Tedeschi, las oficinas alemanas en Venecia, aprendió la nueva contabilidad por partida doble, tuvo contactos junto con su hermano Ulrich con los Médici y la Santa Sede y conoció de primera mano las sutiles conexiones comerciales entre los comerciantes, los príncipes y la iglesia. Desde esta estancia en Italia firmó sus cartas comerciales con el nombre de «Jacobo».

Un abismo separa las circunstancias personales y profesionales de los dos viajes de Durero a Venecia: en 1494 era un artista debutante, ansioso de aprender; en este segundo viaje, y con treinta y cuatro años de edad, ya es consciente de su grandeza artística en plena madurez, y su actitud es la de un artista que quiere establecer un diálogo con la cultura figurativa del Renacimiento italiano en el apogeo de su esplendor. El cuadro de altar  “La fiesta del Rosario” es la obra más importante que realizó durante su estancia en Venecia, encargada por los comerciantes alemanes. 

La fiesta del Rosario 1506, Alberto Durero, (Praga, Národni galería). El encargo de esta obra proviene de un comerciante alemán, y en su origen el cuadro se destinaba a un altar lateral de la iglesia San Bartolomeo del Rialto, cerca del Fondaco dei Tedeschi. Fue ejecutado entre febrero y septiembre de 1506, precedido por magníficos estudios preparatorios para los ropajes y las figuras, el tema del cuadro es complejo, es a la vez religioso y político. Entre los numerosos retratos de personajes figura el banquero Jacob Fugger, presidente de la comunidad alemana de Venecia, el arquitecto del Fondaco y el joven comerciante Burcardo de Espira. En primer plano se sitúa el papa, Alejandro VI Borgia, y el emperador Maximiliano de Habsburgo, coronado con rosas por la Virgen, haciendo alusión a la fiesta del Rosario. Un poco separado del grupo, pero fácilmente reconocible, Durero se representa entre los asistentes: muestra un cartel redactado en latín que lleva su firma, la fecha y la indicación del tiempo empleado en la ejecución del cuadro, en total cinco meses de trabajo.

La estancia de Durero en Venecia coincide con la transición estilística que va a tener lugar, entre la tradición de los Bellini y de Carpaccio, y las nuevas fórmulas de Giorgione, de Lorenzo Lotto y de Tiziano. El principal motivo del regreso de Durero a Italia era sin embargo el deseo de adquirir el dominio de los “secretos de la perspectiva”, de la teoría científica o de su campo de aplicación. 

Retrato de una joven veneciana, 1505, Alberto Durero, (Viena, Kunsthistoriches Museum). Este retrato femenino se atribuye a la segunda estancia del artista en Venecia y muestra la influencia del retrato veneciano, en cuanto a la vestimenta y el peinado de la modelo que corresponden a la moda veneciana de la época. El retrato cobra vida gracias a la ligera inclinación de la cabeza, a los labios irregulares y al movimiento de los rizos un poco rebeldes. Según una anécdota de aquella época, Bellini impresionado por el modo minucioso con el que su colega alemán había pintado los cabellos de la mujer, le habría implorado cederle uno de sus pinceles y Durero le habría dado uno perfectamente normal.

Es significativo que durante los dos años que Durero vive en Italia, cesa de producir grabados y se consagra intensamente a la pintura. Al menos seis retratos datan de esta época (tres retratos femeninos y tres retratos de hombre) así como la “Virgen del canario” y la tabla “Jesús entre los doctores”, que Durero dice haber ejecutado en solo cinco días, y en la que realiza una síntesis personal inspirada en las obras de El Bosco y de Leonardo, idea que será retomada inmediatamente por Lorenzo Lotto. Esta última obra ha permitido elaborar la hipótesis muy verosímil de un rápido viaje del pintor a Roma.


Jesús a la edad de doce años entre los doctores, 1506, Alberto Durero, (Madrid, colección Thyssen-Bornemisza). Esta obra clave de la segunda estancia del pintor en Venecia, está estrechamente ligada a toda una serie de influencias figurativas (Leonardo da Vinci, El Bosco, Giovanni Bellini, Lorenzo Lotto). Parece como si Durero se hubiera preocupado únicamente del contraste de las fisonomías y del movimiento de las manos, que constituyen el centro de la composición. Representando esta muda disputa, Durero se había planteado un problema fisionómico que tal vez le habría sido sugerido por alguna obra de Leonardo da Vinci o por una tradición oral relativa al estilo del maestro. De ello se deriva la poderosa energía de las cabezas y la vivacidad de los gestos de los ancianos.