miércoles, 4 de septiembre de 2019

(XVIII) Egipto - Tierra de Faraones - Egipto (provincia romana)

(XVII)Egipto - Tierra de Faraones - Periodo tardío -  Período helenístico - Cleopatra VII - La dinastía ptolemaica -Teodosio el Grande pincha aqui
Egipto (provincia romana)
Egipto fue una provincia del Imperio romano, que comprendía la mayor parte del Egipto actual, exceptuando la península del Sinaí. La provincia de Cirenaica al oeste, y Judea (más tarde Palestina y Arabia Pétrea) al este, tenían frontera con Egipto. El área pasó a estar bajo el dominio romano en el año 30 a. C., tras la derrota de Cleopatra y Marco Antonio por Octavio (el futuro emperador César Augusto). Sirvió como el principal proveedor de trigo para el Imperio.


El Imperio romano bajo César Augusto (31 a. C. - 6 d. C.)
Del reinado de Nerón en adelante, Egipto gozó de una época de prosperidad que duró un siglo. Surgieron muchos problemas a causa de los conflictos religiosos entre griegos y judíos, especialmente en Alejandría, que después que la destrucción de Jerusalén en los años 70 llegó a ser el centro mundial de la religión y la cultura judías. Bajo Trajano aconteció una rebelión judía, teniendo como resultado la expulsión de los judíos de Alejandría y la pérdida de todos sus privilegios, aunque volvieron pronto. Adriano, que visitó dos veces Egipto, fundó Antinoópolis en memoria de su amante Antínoo, muerto ahogado. Desde la época de su reinado en adelante se erigieron edificios en estilo grecorromano en todo el país.

Antinoópolis es el nombre griego de una ciudad del Antiguo Egipto, que se convirtió en la capital del nomo XV del Alto Egipto, situada enfrente de Hermópolis Magna en la ribera oriental del río Nilo, a 38 km al sur de Al-Minya.
Durante el Imperio Nuevo en el lugar se encontraba un templo de la época de Ramsés II dedicado a los dioses de Hermópolis Magna y Heliópolis: Dyehuty y Ra.
Fue creada sobre un poblado egipcio por el emperador Adriano, quien dedicó esta ciudad a Antínoo, su favorito, que había muerto ahogado en el Nilo, siendo divinizado asimilándolo a Osiris y venerado en su templo denominado Antinoeion. Fue fundada oficialmente el 30 de octubre del año 130, el mismo día de la muerte de Antinoo.
La ciudad seguía la moda greco-romana de la época de Trajano, en contraste con el estilo egipcio.
Adquirió relevancia para los cristianos pues, según la tradición, fue visitada por la Sagrada Familia en su huida a Egipto; también por sus mártires, durante las persecuciones de los siglos III y IV, y por ser la sede de obispos rivales, uno ortodoxo y otro arriano.
 La ciudad fue abandonada en el siglo X. El último edificio destruido fue un templo greco-romano en el siglo XIX. 
Antinoo representado como Osiris
Busto de Antínoo de la Villa Adriana, en Tívoli. Actualmente en el Louvre.
Aunque Antínoo es en realidad un personaje muy poco conocido, su significado actual no depende tanto de los acontecimientos de su vida como de su enaltecimiento posterior, del que han llegado numerosos testimonios hasta nuestros días. Ya en la Antigüedad, los pocos datos auténticos acerca de su vida se mezclaron con leyendas. La fascinación que hasta hoy ejerce Antínoo se basa, fundamentalmente, en su relación con el emperador Adriano y en las numerosas obras de arte que fueron creadas en memoria suya. La personalidad que subyace a los escasos datos y las obras de arte no ha podido ser reconstruida mediante la investigación histórica.
La Caída del Imperio romano de Occidente  -  Diocleciano - Constantino - El torso de Belvedere - Adriano y Antínoo - WINCKELMANN  - Policleto - Praxíteles - Fidias, pincha aqui

(II) Roma - Los lagos Albano y Nemi - El Palacio de Castel Gandolfo (residencia veraniega del papa) - Los Barcos de Calígula - Adriano - Villa Adriana  - El Castillo de Sant'Angelo - El Panteón de Agripa o Panteón de Roma, pincha aqui

Mientras bajo el mandato de Marco Aurelio los abusivos impuestos originaron una rebelión (172) de los egipcios nativos, que sólo se suprimió después de varios años de lucha. Esta guerra causó gran daño a la economía y marcó el principio del descenso económico de Egipto.

Caracalla, nacido como Lucio Septimio Basiano  (Lugdunum, actual Lyon, 188-inmediaciones de Edesa, 217), fue un emperador romano (211-217) de la dinastía de los Severos, con el nombre oficial de Marco Aurelio Severo Antonino Augusto . El sobrenombre de «Caracalla» hace referencia a una capa larga de origen galo cuyo uso introdujo en Roma; aunque dicho sobrenombre nunca se utilizó oficialmente, es por el que se le conoce en toda la historiografía.
Tondo con la familia de Septimio Severo en el que aparecen retratados Severo, su esposa Julia Domna, sus hijos Caracalla, y Geta, cuya cara ha sido borrada por su damnatio memoriae ordenada por su hermano y asesino Caracalla.
Las relaciones de Caracalla con su hermano Geta no eran buenas. Hubo una constante rivalidad entre ambos que se agravó con la muerte de su padre y la herencia compartida del trono el 4 de febrero de 211. El enfrentamiento culminó en el asesinato de Geta por parte de Caracalla en Roma en diciembre de 211; aquel murió en los brazos de su madre.
Hay varios motivos para este asesinato. Algunos historiadores suponen celos y ansia de poder. Otros apuntan a que Caracalla se adelantó de esta manera a un levantamiento de Geta con sus partidarios. En esta dirección apunta también el hecho de que, luego de la muerte de Geta, fueron ejecutados también unos 20 000 testigos de su implicación en el asesinato. Tras la muerte de su hermano, Caracalla abandonó Roma para embarcarse en campañas militares y no volvió a la ciudad 
Caracalla (211-217) otorgó la ciudadanía romana a todos los egipcios, en común con otras provincias, pero esto acarreo principalmente más impuestos, los cuales crecieron cada vez más, como las onerosas necesidades de los emperadores. Debido a esto hubo una serie de rebeliones, militares y civiles, en el siglo III.

El Imperio romano en 210
El legado más importante de su mandato fue el llamado Edicto de Caracalla (212), por el cual se extendía la ciudadanía romana a todos los habitantes libres de las provincias. Dicha medida, aconsejada por el deseo de acrecentar la unidad política del Imperio y de elevar los ingresos fiscales, dio un gran impulso a la romanización, al dejar al margen de la ciudadanía sólo a las poblaciones rurales y a los bárbaros instalados en las fronteras.

Hispania Citerior fue el nombre de una de las dos provincias en las que quedó inicialmente dividida Hispania tras la conquista por parte de la República romana tras sus conquistas en el sur y este de la península ibérica. Comprendía la costa este, desde los Pirineos a Cartagena. La administración de la Hispania Citerior recaía sobre la ciudad de Tarraco (actual Tarragona), mientras que la de Hispania Ulterior en Corduba (actual Córdoba). Al extenderse sus dominios hacia el interior peninsular, la Hispania Citerior se acabó convirtiendo en la provincia de Tarraconense del Imperio romano, que se extendía desde el Mediterráneo hasta Galicia.
Según una inscripción encontrada en Legio (actual ciudad de León, España), durante el mandato de Caracalla se creó una provincia en el territorio de la Hispania Citerior de duración efímera, llamada Hispania Nova Citerior Antoniniana.

En Roma, Caracalla impulsó importantes construcciones, como las termas4​que llevan su nombre.
Las Termas de Caracalla se convirtieron en el complejo de baños más lujoso de toda Roma, y su tamaño sólo fue superado por las Termas de Diocleciano. Sin embargo, sus restos arqueológicos son los más grandes conservados en la actualidad.
Los edificios fueron construidos en un periodo de cinco años aproximadamente, lo que supone un logro de la ingeniería romana, considerando la enormidad del complejo. Las termas contaban con un gran recinto, de más de 400 metros de anchura entre los ábsides, y una estructura central en donde se encontraban las termas propiamente dichas. A su alrededor había un amplio jardín. Para el suministro de agua, se desvió hacia los baños un ramal del acueducto Aqua Marcia para abastecerlo, que recibió el nombre de Aqua Antoniniana Iovia.
Las Termas de Diocleciano, reconstrucción
Las Termas de Diocleciano (en latín, Thermae Diocletiani) fueron los más destacados baños termales de la Antigua Roma, con capacidad para más de 3000 personas.
Las Termas de Caracalla, óleo de Lawrence Alma-Tadema (1899)
Tina en granito negro de las Termas de Caracalla
Las termas de Caracalla, o termas Antoninas, fueron unos baños públicos de la Roma imperial. Se construyeron entre 212 y 217 d. C., bajo el gobierno del emperador Caracalla. Se inauguraron con el nombre de Termas Antoninas. Actualmente, las extensas ruinas de estas termas son una atracción turística importante. Aunque fueron despojadas de sus esculturas y demás riquezas desde fecha temprana, se conservan aún grandes fragmentos de mosaicos, algunos de ellos correspondientes a la planta superior del edificio, que se desplomó.
Varias de las gigantescas bañeras de mármol, esculpidas en un solo bloque, se trasladaron al centro de Roma para usarlas como fuentes. Su escultura más famosa, el grupo llamado Toro Farnesio, se conserva en el Museo Arqueológico de Nápoles. 
Toro Farnesio es la denominación historiográfica de la mayor escultura en bulto redondo de la antigüedad clásica que ha llegado hasta la actualidad (más de cuatro metros de altura y más de tres metros de lado en la base, con un peso de 24 toneladas).
Se encuentra en el Museo Arqueológico Nacional de Nápoles, en Italia.
En 272 Zenobia, la reina de Palmira, conquistó momentáneamente Egipto, pero lo perdió cuando Aureliano aplastó su rebelión contra Roma.

La última mirada de Zenobia sobre Palmira, de Herbert Gustave Schmalz. El original se exhibe en la Art Gallery of South Australia, en Adelaida.
Septimia Bathzabbai Zainib  (240-274), fue la segunda mujer del príncipe Septimio Odenato (castellanización del nombre Odenat) de Palmira, dependiente del Imperio romano, y reina del Imperio de Palmira entre 267 y 272, tras el asesinato de su marido en 267, cuando tomó el poder en nombre de su joven hijo heredero.
Gobernó Egipto hasta el año 272, cuando fue derrotada y enviada como rehén a Roma por el emperador Aureliano. A partir de este momento, el destino de Zenobia parece confuso. Existen múltiples teorías desde que una enfermedad acabó con la vida de Zenobia, hasta que fue una huelga de hambre o una ejecución por decapitación la causa de su muerte.
El Imperio de Palmira en amarillo bajo el control de Zenobia sobre el 271 d. C.
El Imperio de Palmira  fue un efímero Estado del Oriente Próximo escindido del Imperio romano, formado a partir de la sublevación de la reina de Palmira, próspera ciudad árabe vasalla de Roma, en el año 268 con la supuesta intención de dominar a los dos imperios que le flanqueaban, el romano y el sasánida y a partir de las crisis del siglo III. Comprendía las provincias romanas de Siria-Palestina, Egipto y zonas del sureste de Asia Menor. El imperio tomó su nombre de la ciudad capital, Palmira y solamente tuvo una gobernante, la reina Zenobia, ya que el emperador Aureliano retomó el control de la zona para el Imperio romano en el 273.
La Palmira de Zenobia
Palmira  fue una antigua ciudad situada en el desierto de Siria, en la actual provincia de Homs a 3 km de la moderna ciudad de Tedmor​ o Tadmir (versión árabe de la misma palabra aramea "palmira", que significa "ciudad de los árboles de dátil"). En la actualidad sólo persisten sus amplias ruinas que son foco de una abundante actividad turística internacional. La antigua Palmira fue la capital del Imperio de Palmira bajo el efímero reinado de la reina Zenobia, entre los años 268-272.
Palmira fue elegida como Patrimonio de la Humanidad en 1980. El 20 de junio de 2013, la Unesco incluyó a todos los sitios sirios en la lista del Patrimonio de la Humanidad en peligro para alertar sobre los riesgos a los que están expuestos debido a la Guerra Civil Siria.
Panorama de Palmira en la actualidad
Dos generales se asentaron en Egipto, Probo y Domicio Domiciano, que dirigieron rebeliones triunfantes y se nombraron a sí mismos emperadores. Diocleciano capturó la Alejandría de Domicio, en 296, y reorganizó toda la provincia. Su edicto de 303, contra los cristianos, inició una nueva época de persecución. Pero esta fue la última gran tentativa de impedir el constante crecimiento del cristianismo en Egipto.

Icono donde se representa a Mercurio di Cesarea matando al emperador romano Flavio Claudio Juliano. Iglesia de San Mercurio. El Cairo.
Flavio Claudio Juliano (Constantinopla, 331 o 332 – Maranga, 26 de junio de 363), conocido como Juliano II o, como fue apodado por los cristianos, «el Apóstata». Fue emperador de los romanos desde el 3 de noviembre de 361 hasta su muerte.
Hijo de un hermanastro de Constantino el Grande, fue junto a su hermano Galo el único superviviente de la purga que acabó con su rama de la dinastía en 337.
Aunque su reinado fue breve y acabó en desastre, la figura de Juliano ha despertado un gran interés entre historiadores y literatos debido a su peculiar personalidad y a su intento de restaurar el paganismo en el Imperio Romano
El cristianismo
Los cristianos egipcios creen que el Patriarcado de Alejandría fue fundado por el evangelista Marcos en torno al año 33, pero apenas se conoce cómo surgió el cristianismo en Egipto. 
La antigua religión de Egipto, sorprendentemente, opuso poca resistencia a la expansión del cristianismo. 
Alejandría fue uno de los grandes centros cristianos hacia finales del segundo siglo. Los apologistas cristianos Clemente de Alejandría y Orígenes vivieron gran parte de su vida en esa ciudad, donde escribieron y enseñaron.
Constantino I puso fin a la persecución de los cristianos con el Edicto de Milán en 312.

Flavio Valerio Aurelio Constantino ​(Naissus, 27 de febrero de c. 272​ – Nicomedia, Bitinia y Ponto, 22 de mayo de 337) fue Emperador de los romanos desde su proclamación por sus tropas el 25 de julio de 306, y gobernó un Imperio romano en constante crecimiento hasta su muerte. Se le conoce también como Constantino I, Constantino el Grande o, en la Iglesia ortodoxa, las Iglesias ortodoxas orientales y la Iglesia católica bizantina griega, como san Constantino.

La división del Imperio (395-476)
El Imperio romano de Occidente es la parte occidental del Imperio romano, después de su división en Occidente y Oriente, iniciada con la tetrarquía del emperador Diocleciano (284-305) y efectuada de forma definitiva por el emperador Teodosio I (379-395), quien lo repartió entre sus dos hijos: Arcadio recibió el Imperio de Oriente y Honorio recibió el de Occidente.

El fin del Imperio romano de Occidente (395-476)
A principios del siglo V, las tribus germánicas, empujadas hacia el oeste por la presión de los pueblos hunos, procedentes de las estepas asiáticas, penetraron en el Imperio romano. Las fronteras cedieron por falta de soldados que las defendiesen y el ejército no pudo impedir que Roma fuese saqueada por visigodos y vándalos. Cada uno de estos pueblos se instaló en una región del imperio donde fundaron reinos independientes. Uno de los más importantes fue el que derivaría a la postre en el Sacro Imperio Romano Germánico.

Supervivencia del Imperio romano de Oriente (395-1453)

Intentos de restauración del Imperio

Evolución territorial del Imperio bizantino
A lo largo de los siglos que suceden a la caída del Imperio romano de Occidente, muchas civilizaciones de la edad media y más tarde, de la edad moderna, se proponen restaurar el Imperio Romano a su antigua gloria. El intento más antiguo y el que más se acercó fue el del Imperio bizantino, por decisión de Justiniano I, en el siglo VI utilizó a sus mejores generales (Narsés y Belisario) para devolver la antigua gloria del Imperio.
Tres siglos más tarde, un rey Franco, Carlomagno, hijo de Pipino el Breve, fundó la dinastía Carolingia, convirtiendo el reino Franco en el Imperio carolingio. 
Carlomagno se hizo con el poder de la mayoría de territorios en Europa Central, convirtiéndose en la principal potencia de Europa en ese momento. Más tarde, se firmó el tratado de Verdún (843), que repartía el imperio entre los tres nietos de Carlomagno, los reinos sucesores fueron la Francia Occidental (Francia Occidentalis), que se convertiría en el reino de Francia, Francia Media y Francia Oriental (Francia Orientalis), que se convertiría en el Sacro Imperio Romano. A pesar de que fuera muy extenso, no se asemejaba en tamaño ni siquiera al Imperio de Occidente en su apogeo territorial.

El Imperio bizantino o Bizancio - La época de Justiniano - Santa Madre Sofía o Hagia Sophia - Mustafa Kemal Atatürk, pincha aqui

lunes, 2 de septiembre de 2019

(XVII) Egipto - Tierra de Faraones - Periodo tardío - Período helenístico - Cleopatra VII - La dinastía ptolemaica -Teodosio el Grande

(XVI) Egipto - Tierra de Faraones - La corona egipcia - El Periodo Arcaico de Egipto - El Imperio Antiguo de Egipto - El Imperio Medio - Imperio Nuevo - Tercer periodo intermedio pincha aqui

Periodo tardío de Egipto
El periodo arcaico superior también conocido como Baja época, comprende la historia del Antiguo Egipto desde la dinastía XXVI, Saíta, en el siglo VII a. C., hasta la conquista de Alejandro Magno (que da inicio al Periodo helenístico de Egipto). La dinastía Saíta está considerada generalmente como inicio del llamado periodo tardío de Egipto.

Psamético I: estatua oferente. Louvre
(Reinó entre 664 y 610 a. C.) fue el fundador y primer faraón de la XXVI dinastía, también denominada dinastía saíta a comienzos del denominado Periodo tardío de Egipto.
Psamético I introdujo un transcendente cambio al promover la escritura demótica, más simple que la hierática, añadiéndose nuevos signos.
El término egipcio demótico se refiere tanto a la escritura como al idioma egipcio que surgió en la última etapa del Antiguo Egipto. Para escribirlo se empleaba la escritura ideográfica demótica. Deriva del hierático utilizado en el delta del Nilo. El término fue utilizado por primera vez por el historiador griego Heródoto, para distinguirlo de la escritura hierática y jeroglífica.
Psamético I fue uno de los grandes faraones, consiguiendo la independencia respecto del Imperio asirio. Restauró la prosperidad del país en su largo reinado de 54 años y estableció buenas relaciones con los gobernantes helenos, alentando a muchos colonos griegos a establecerse en Egipto y servir como mercenarios en su ejército. 
El nombre del rey persa Darío I, escrito en jeroglíficos. Museo del Louvre
Darío I el Grande  (549-486 a. C.) fue el tercer rey de la dinastía aqueménida de Persia desde el año 521 al 486 a. C., heredó el Imperio persa en su cénit; incluyendo los territorios iranios, Elam, Mesopotamia, Siria, Egipto, el norte de la India y las colonias griegas de Asia Menor. Según algunos autores el declive del Imperio persa comenzaría con el reinado de su hijo, Jerjes I.
Placa conmemorativa del Heb Sed de Psamético I, elaborada en fayenza. Museo del Louvre.
Fayenza, en el campo de la cerámica vidriada artesanal tradicional,​ es una de las denominaciones que reciben diversos tipos de loza fina (conseguida con una mezcla arcillo-silícea) cocida entre los 1000 °C y los 1300 °C, que posteriormente se cubre con esmalte opaco mezclando plomo y estaño.​ En algunos diccionarios de arte y arqueología se considera sinónimo de mayólica.
El imperio persa hacia el 500 a. de C.
Heb Sed, Fiesta Sed o Fiesta de renovación real fue posiblemente la más importante celebración de los soberanos del antiguo Egipto. El propósito de esta festividad parece haber sido la renovación de la fuerza física y la energía sobrenatural del faraón.
Está documentada, junto a otras fiestas egipcias, en la Piedra de Palermo desde tiempos de la primera dinastía, perdurando hasta el periodo Ptolemaico, cuando esta ceremonia fue traducida al griego como "fiesta de los treinta años". Algunos faraones, como Amenhotep III y Ramsés II, parecen haber celebrado su primer Heb Sed durante el año 30º o 31º de su reinado y posteriormente cada tercer año, estimándose que fue la norma general para celebrar la fiesta, aunque hubo algunas excepciones.
La Piedra de Palermo es el mayor fragmento de una losa de piedra negra (basalto) que tiene grabados un conjunto de acontecimientos desde la época del Imperio Arcaico hasta la dinastía V de Egipto (Imperio Medio), tales como ceremonias, censos de ganado, nivel anual de la crecida del Nilo, y el nombre de los reyes y faraones. Debe su nombre a la ciudad de Palermo Italia, donde fue inicialmente expuesta y ahora ya está mostrada en el Museo Arqueológico de Roma.
El fragmento mide unos 43 cm de alto por 30 cm de ancho, aunque proviene de una losa que mediría unos dos metros de largo por 60 cm de alto.
Dicha piedra fue comprada por un abogado siciliano, Fernando Guidano, en 1859
Período helenístico de Egipto
Período helenístico (o alejandrino) es un término acuñado a mediados del siglo XIX por el historiador alemán Johann Gustav Droysen para designar el período histórico comprendido entre la muerte de Alejandro Magno (323 a. C.) y la de Cleopatra y Marco Antonio tras su derrota en la batalla de Accio (30 a. C.).

Alejandro III de Macedonia (Pela, Grecia; 20 o 21 de julio de 356 a. C​ - Babilonia; 10 o 13 de junio de 323 a. C.),más conocido como Alejandro Magno  fue rey de Macedonia (desde 336 a. C.), Hegemón de Grecia, Faraón de Egipto (332 a. C), Gran rey de Media y Persia (331 a. C), hasta la fecha de su muerte.
En su reinado de trece años, cambió por completo la estructura política y cultural de la zona, al conquistar el Imperio aqueménida y dar inicio a una época de extraordinario intercambio cultural, en la que los griegos se expandieron por los ámbitos mediterráneo y próximoriental. Es el llamado Período helenístico (323 a. C.-30 a. C.) Tanto es así, que sus hazañas lo han convertido en un mito y, en algunos momentos, en casi una figura divina, posiblemente por la profunda religiosidad que manifestó a lo largo de su vida.

Mapa de la máxima extensión del imperio de Alejandro, con hoja de ruta. Desde Grecia, mares Egeo y Mediterráneo, Asia Menor, Media, Egipto, Mesopotamia, Persia, Asia Central e India.
En sus treinta y dos años de vida, su Imperio se extendió desde Grecia, hasta el valle del Indo por el Este y hasta Egipto por el Oeste, donde fundó la ciudad de Alejandría
Fundador prolífico de ciudades, esta ciudad egipcia habría de ser con mucho la más famosa de todas las Alejandrías fundadas por el también faraón Alejandro. De las setenta ciudades que fundó, cincuenta de ellas llevaban su nombre.

Escultura romana de Cleopatra con una diadema real, de mediados del siglo I a. C. (época de sus visitas a Roma en 46-44 a. C.) encontrada en una villa italiana en la Vía Apia, actualmente expuesta en el Altes Museum.
Cleopatra VII Thea Filopátor —(69 a. C.-10 o 12 de agosto de 30 a. C.) fue la última gobernante de la dinastía ptolemaica del Antiguo Egipto, aunque nominalmente le sobrevivió como faraón su hijo Cesarión. También fue diplomática, comandante naval, lingüista y escritora de tratados médicos. Era descendiente de Ptolomeo I Sóter, fundador de la dinastía, un general grecomacedonion  de Alejandro Magno. Tras la muerte de Cleopatra, Egipto se convirtió en provincia del Imperio romano, lo que marcó el final del período helenístico que se había iniciado con el reinado de Alejandro (336-323 a. C.). Su lengua materna era la koiné griega, aunque fue el primer soberano ptolemaico en aprender el idioma egipcio.
No fue un desengaño sentimental lo que la llevó al suicidio, sino la derrota de Marco Antonio a manos del futuro emperador Augusto, que frustraba su aspiración de preservar a Egipto independiente.
La dinastía ptolemaica fue fundada por Ptolomeo I Sóter, general de Alejandro Magno. Esta dinastía gobernó en el Antiguo Egipto durante el período helenístico desde la muerte de Alejandro hasta el año 30 a. C., en que se convirtió en provincia romana. También se le conoce con el nombre de dinastía lágida, pues Lagos se llamaba el padre (o presunto padre) de Ptolomeo I.
Su último gobernante fue Cleopatra VII. Tras su muerte y la de su hijo, Cesarión (Ptolomeo XV), la dinastía concluyó y Egipto fue anexionado por Augusto al Imperio romano.

Augusto de Prima Porta, estatua de César Augusto en el Museo Chiaramonti de la Ciudad del Vaticano.
Augusto (23 de septiembre de 63 a. C.-Nola, 19 de agosto de 14 d. C.) fue el primer emperador romano. Gobernó entre 27 a. C. y 14 d. C., año de su muerte, convirtiéndose así en el emperador romano con el reinado más prolongado de la historia.

LA HEREDERA DE LOS PTOLOMEOS Debido a sus orígenes familiares, Cleopatra VII, comúnmente llamada Cleopatra, no era realmente egipcia, ya que pertenecía a una dinastía de origen griego, los Lágidas, fundada por Tolomeo, hijo de Lagos, y por uno de los generales de Alejandro, que se dividieron el imperio del conquistador tras su muerte en 323 a.C.

Posiblemente un retrato póstumo de Cleopatra con el pelo rojo y sus facciones distintivas, con una diadema real y horquillas con incrustaciones de perlas, encontrado en Herculano, siglo I d. C.
Cuando nació, Egipto ya se encontraba bajo la influencia de Roma.Por su bisabuela, la primera Cleopatra, también tenía sangre persa y bactriana.

Su padre, Tolomeo XII, apodado Auletes fue expulsado por un levantamiento de los alejandrinos en 58 a.C., pero tres años más tarde fue restablecido en el trono gracias al procónsul de Siria, Aulo Gabinio, y contrajo deudas colosales con varios romanos adinerados.
Faraón de la Dinastía Ptolemaica
Ptolomeo I Sóter (367 a. C.-283 a. C.), el Salvador, fue un general grecomacedonio al servicio de Alejandro Magno y uno de los tres diádocos que se disputaron el control de su extenso imperio. Ptolomeo se convirtió en gobernante de Egipto entre 323 y 282 a. C. y allí inició una dinastía, también conocida como Lágida, que controló el país del Nilo en los siguientes tres siglos. Egipto se convirtió así en un reino helenístico y la ciudad de Alejandría en uno de los centros de la cultura griega. Asimiló algunos aspectos de la cultura egipcia y se coronó como faraón en 305 a. C. , aunque este título tan solo lo usaba ante los ciudadanos egipcios, mientras que para los extranjeros se presentaba como basileus, tal y como se puede comprobar en las monedas que se acuñaron bajo su mandato.
Retrato helenístico de Ptolomeo XII Auletes, padre de Cleopatra, expuesto en el Louvre.
A su muerte en 51 a.C., Cleopatra accedió al trono a la edad de 18 años y desposó a su hermano Tolomeo XIII, ocho años menor, con el que debió compartir el poder, como lo estipulaba el testamento de su padre.
Sin embargo, los conflictos entre la joven reina y el círculo de su hermano no se hicieron esperar.
Esta elección se explica por sí sola, ya que, Pompeyo había ayudado a Tolomeo Auletes. El papel preponderante que desempeñó Cleopatra en la conducción de la política exterior no contribuyó a mejorar las relaciones con los partidarios de su hermano, que la acusaban de conspirar contra él.




Arriba: Cleopatra vestida como faraón presentando ofrendas a la diosa Isis, en una estela de piedra caliza dedicada por un griego llamado Onnophris, con fecha del 51 a. C., expuesto en el Louvre.
Abajo: Los cartuchos de Cleopatra y Cesarión en una estela de piedra caliza del sumo sacerdote de Ptah en Egipto, datada del período ptolemaico, expuesta en el Museo Petrie.
La reina debió emprender la huida a fin de reunir un ejército. Pompeyo, que había sido derrotado en Farsalia (48 a.C.), apareció de improviso en medio de estas delicadas circunstancias, para reunirse con su aliado y recuperar sus fuerzas.
Sin embargo, Tolomeo XIII siguió la opinión de sus consejeros y decidió eliminarlo para congraciarse con César: Pompeyo fue asesinado ante los ojos de su esposa.
Cleopatra trató entonces de asegurarse el apoyo de Roma y tomó partido por Pompeyo durante la guerra que enfrentó por entonces a éste contra César.
LA HOSTILIDAD ROMANA: Para sellar su alianza política y sentimental, César y Cleopatra emprendieron un fastuoso crucero por el Nilo que utilizaron para demostrar su poder por todo Egipto. Poco después, Cleopatra daba a luz a Ptolomeo César, hijo de Julio y más conocido como Cesarión.
Los romanos no estaban dispuestos a rendir pleitesía a la reina. El asesinato de César en el Senado (44 a.C.) marcó el final de esta campaña de desprestigio hacia Cleopatra.
El encuentro de Antonio y Cleopatra (1885), de Lawrence Alma-Tadema
Lourens Alma Tadema, conocido como Lawrence Alma-Tadema (Dronryp, 8 de enero de 1836-Wiesbaden, 25 de junio de 1912), fue un pintor neerlandés neoclasicista de la época victoriana, formado en Bélgica y afincado en Inglaterra desde 1870. Es conocido por sus detallistas y suntuosos cuadros inspirados en el mundo antiguo.
A la muerte de César se entabló una nueva guerra civil. De un lado, se encontraban los republicanos, asesinos de César -encabezados por Casio y Bruto-, y en el otro los partidarios del general -Marco Antonio, Lépido y Octavio.
Derrotados los partidarios de Casio y Bruto, Marco Antonio inició un viaje por Oriente que lo llevaría a conocer a Cleopatra.
La entrada de Cleopatra en una suntuosa y lujosa nave y los agasajos que le ofreció -entre ellos un banquete que habría durado cuatro días- conquistaron la voluntad del romano. Ella tenía 28 años y él, 42.
El segundo encuentro se produjo en Alejandría, donde Marco Antonio pasó un año disfrutando de los placeres y privilegios que le gustaban y que le ofrecía la ciudad helenística: gimnasios, conferencias, banquetes, fiestas, juergas, santuarios… Plutarco asegura que fue finalmente la propia Cleopatra quien lo arrancó de la indolencia de esta «vida inimitable» o «amimétobien» -como ellos mismos llamaban a su grupo, que llevaba una vida desenfrenada-.
Marco Antonio a​ (Roma, 14 de enero de 83 a. C.-Alejandría, 1 de agosto de 30 a. C.) fue un militar y político romano de la época final de la República, conocido también como Marco Antonio el Triunviro.
Fue un importante colaborador de Julio César durante la guerra de las Galias y la segunda guerra civil. Gobernó Roma con escaso acierto durante la ausencia de César en 47 a. C., y fue postergado hasta su nombramiento como magister equitum y cónsul, junto con el propio dictador, para el año 44 a. C., cuando se produciría su asesinato. Tras este suceso, Marco Antonio pactó hábilmente con los proclamados libertadores, que serían amnistiados a cambio de confirmar los acta Caesaris, es decir, la legislación promulgada y los magistrados nombrados por Julio César. Convertido así en el hombre fuerte de la República, se hizo con el tesoro y los papeles de César y casi de inmediato lanzó al pueblo romano contra los asesinos del dictador, buscando monopolizar el poder.
Pero, mientras Cleopatra daba a luz a los gemelos Cleopatra Selene (luna) y Alejandro Helios (sol), hijos de Marco Antonio, éste se iba a Grecia a negociar con Octavio, su rival. El motivo: Fulvia, la abandonada esposa, había promovido una rebelión contra Octavio.
En la época romana hay dos batallas que estuvieron a punto de cambiar la historia.Una fue Cannas (216 a.C), donde los romanos enfrentaron al general cartaginés Aníbal; la otra, ocurrió frente a las costas de Accio (31 a.C.), y fue contra Cleopatra y Marco Antonio.
La batalla de Accio se produjo el 2 de septiembre del año 31 a. C., entre las flotas de Cayo Julio César Octaviano, dirigidas por Agripa, y la de Marco Antonio y su aliada Cleopatra, frente al golfo de Ambracia y el promontorio de Accio. La batalla se saldó con la victoria absoluta de Octaviano y la retirada de Marco Antonio y Cleopatra.
El ámbito geográfico en el que se desarrolló el período helenístico comprende el extenso territorio conquistado por Alejandro Magno, que a su muerte se fragmentó en diversas entidades políticas regidas por dinastías de origen griego o macedónico.
En el antiguo Egipto, en esta etapa histórica, que sucede al llamado periodo tardío, reinaron dos dinastías de origen helénico: la Macedónica (332 a. C. a 309 a. C.) y la ptolemaica (305 a. C. a 30 a. C.)
Algunos historiadores denominan período grecorromano de Egipto a la época que transcurre desde la entrada de Alejandro Magno en el país hasta las últimas fases de la dominación romana de Egipto, que concluye tras la muerte de Teodosio I el Grande.
Teodosio ofrece una corona de laurel al vencedor, en la base de mármol del obelisco de Tutmosis III en el Hipódromo de Constantinopla.
Flavio Teodosio, Teodosio I o también en el seno católico como Teodosio el Grande (Cauca o Itálica, 11 de enero de 347-Milán, 17 de enero de 395), fue emperador de los romanos desde 19 de enero de 379, como Dominus Noster Flavius Theodosius Augustus, hasta su muerte, deificado como Divus Theodosius. Promovido a la dignidad imperial tras el desastre de Adrianópolis, primero compartió el poder con Graciano y Valentiniano II. El 15 de mayo de 392, Teodosio reunió las porciones oriental y occidental del Imperio, siendo el último emperador en gobernar todo el mundo romano. Después de su muerte, las dos partes del Imperio se separaron definitivamente.
Con respecto a su política religiosa, continuó con la persecución a los paganos y tomó la trascendental decisión de hacer del cristianismo niceno o catolicismo la religión oficial del Imperio mediante el Edicto de Tesalónica de 380.
Teodosio nació en Hispania, en Cauca, (actual Coca) o en Itálica o sus alrededores.
Busto de Teodosio I en localidad segoviana de Coca (España), donado por Cándido López Sanz.

Casa Candido (Segovia) - Cándido López Sanz (Coca, 1 de diciembre de 19031​-Segovia, 16 de agosto de 1992) fue un cocinero y mesonero español, propietario de un célebre restaurante en Segovia, el Mesón de Cándido.

(XVI) Egipto - Tierra de Faraones - La corona egipcia - El Periodo Arcaico - El Imperio Antiguo - El Imperio Medio - Imperio Nuevo - Tercer periodo intermedio

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El Periodo Arcaico de Egipto, o Época Tinita o Periodo Dinástico Temprano (c. 3100-2686 a. C.), es el comienzo de la historia dinástica del Antiguo Egipto. Según Manetón, la capital del Imperio durante este tiempo fue Tinis, o Tis. En esta época gobernaron solo dos linajes de reyes, denominados primera y segunda dinastía; los primeros faraones se consideran los unificadores de Egipto.


Representaba al Alto y bajo Egipto, es decir, la unión de ambos reinos, la unificación de Egipto. En iconografía está representada como una corona Blanca dentro de la Roja. Era denominada por los egipcios Sejemty "las dos poderosas".
La corona egipcia era uno de los símbolos más distintivos de los faraones y dioses del Antiguo Egipto. 
  • El símbolo de las tres coronas representaba la unión del antiguo reino del Bajo Egipto (Norte) con la del antiguo reino del Alto Egipto (Sur)
Representaba al Alto Egipto, y era denominada hedyet o Uereret; tenía estructura tronco-cónica, con el extremo superior redondeado. No se conoce el material que la constituía pero es posible que fuera de origen vegetal, por tanto, sería de color verdoso, aunque en la iconografía egipcia está representada con el color blanco, el del Alto Egipto. Relacionada con la diosa buitre Nejbet.

Representaba al Bajo Egipto, y fue denominada Desheret, Mehes (la del norte), o Net (semejante a la diosa Neit), entre otros nombres. Estaba formada del mismo material que la corona Blanca, probablemente, ya que así lo muestran los textos de las pirámides. Su color representativo es el rojo y aparece en los muros de los templos orientados hacia el norte. De estructura cilíndrica, con una protuberancia rizada, asociada con la abeja, (representante de las dinastías) y con la diosa Neit. Fue relacionada con las diosas Uadyet, Amonet y Neit.
Corona Atef
Es una forma más compleja de la corona Blanca, y se compone de dos plumas de avestruz, en ocasiones, con dos cuernos en su base, uraeus y un disco solar. Se representa en color amarillo. Se pensaba que ayudaba a renacer al difunto. Aparece también en los textos de las pirámides. Fue relacionada con el dios Osiris.
Osiris es el dios egipcio de la resurrección, los muertos, la vegetación y la agricultura, a su vez es símbolo de la fertilidad y regeneración del Nilo. También preside el tribunal del juicio de los difuntos en la mitología egipcia. Su padre era Geb y su madre era Nut. Los antiguos egipcios le atribuían la invención del vino.
Fueron utilizadas como símbolos de poder por los faraones del Antiguo Egipto; también para distinguir las diferentes divinidades de esta civilización. La complejidad ornamental fue evolucionando a través del tiempo. Basada en las dos regiones, Alto Egipto (sur) y Bajo Egipto (delta del Nilo), se pueden admirar en las esculturas y pinturas faraónicas. A partir de dichas obras se puede distinguir las regiones de donde procedía la nobleza. Durante la época predinástica los pueblos estaban divididos en las regiones ya mencionadas, y fueron reunidas por el faraón Menes, bajo su mando, comenzando así la época dinástica. Cada región se identificaba con una corona y tenía un dios particular.
El nemes era un tocado funerario de tela, un atuendo que utilizaban frecuentemente los faraones egipcios cuando eran representados como reyes ya difuntos. Cubría la totalidad de la cabeza, cayendo verticalmente por detrás de las orejas, amarrándose con un nudo cerca de la nuca, a modo de trenza. Según los textos, era de color blanco adornado con bandas teñidas en azul, aunque algunos podrían haber sido en azul lapislázuli y en oro, como se muestra en algunas esculturas, máscaras funerarias y frescos. Se fijaba a la cabeza además con una diadema que portaba una cobra y un buitre en la frente: el ureo, emblema protector de los faraones, quienes eran los únicos que podían llevarlo como atributo de realeza.
Imagen posterior de la máscara funeraria de Tutankamon, donde se aprecia el nudo en forma de trenza del nemes.
El Imperio Antiguo de Egipto, también llamado Reino Antiguo, es el período de la historia del antiguo Egipto comprendido entre (c. 2686 y 2181 a. C). Lo integran las dinastías III, IV, V y VI.
El Imperio Antiguo forjó y consolidó el sistema político, cultural y religioso surgido durante el periodo protodinástico, con la aparición de una monarquía cuyos rasgos más notables son la divinización absoluta del faraón y un poder político fuertemente centralizado.

Ubicación de Imperio Antiguo de Egipto
Esta época surge marcada por la influencia del faraón Dyeser (Zoser), quien traslada la capital a Menfis y extiende el Imperio egipcio desde Nubia al Sinaí. Aunque más importante que Dyeser fue su visir Imhotep, el arquitecto diseñador de la pirámide escalonada de Saqqara, sumo sacerdote de Ptah, divinizado en la época ptolemaica. También las grandes pirámides de Guiza, atribuidas a los faraones Keops, Kefrén y Micerino se datan en este periodo.
Tras el largo reinado del faraón Pepy II (94 años), y ante la debilidad del poder real, los nomarcas (gobernadores de los nomos) se hacen fuertes, y convierten sus cargos en hereditarios. Entonces Egipto pasó a un período histórico en el cual se descentralizó fuertemente el sistema político, siendo denominado por los historiadores primer período intermedio.
Estatua de Zoser, encontrada en Saqqara
Necherjet - Dyeser o Dyeser  fue el segundo faraón de la tercera dinastía y del Imperio Antiguo de Egipto. Gobernó de ca. 2665 a 2645 a. C.
Estatua de Menkaura. Museo Egipcio de El Cairo. -- Faraón de la Dinastía IV de Egipto
Menkaura o Micerino (nombre castellanizado del griego Μυκερινος, escrito por Heródoto), fue un faraón perteneciente a la dinastía IV, del Imperio Antiguo de Egipto.
Tríada de Micerino: La Tríada de Micerino​ está considerada uno de los más notables conjuntos escultóricos de la dinastía IV y del periodo menfita. Está datada a mediados del tercer milenio a.C. Corresponde al grupo formado por el faraón Micerino, la diosa Hathor y la divinidad del nomo de Cinópolis. Fue descubierta en 1910 por un equipo de arqueólogos del Museo de Bellas Artes de Boston, que estaba excavando el templo funerario de la pirámide de dicho faraón. Al lado derecho de Micerino se encuentra la diosa Hathor, con cuernos y el disco solar sobre su cabeza, y al lado izquierdo la del nomo de Cinópolis, portando su emblema.
Acceso al complejo de Saqqara
Célebre por haber encargado a su chaty, Imhotep, construir el complejo de la pirámide escalonada de Saqqara, considerado el primer gran complejo monumental en piedra de Egipto y del mundo.
Debido a la magnitud de las edificaciones construidas durante su reinado, fundamentalmente por la pirámide de Saqqara, es por lo que algunos eruditos defienden que Dyeser debe haber gobernado al menos 29 años.
En la actualidad, la falta de fondos ante la ausencia de visitantes deja interrumpida la rehabilitación del monumento a Zoser poniendo en riesgo la integridad de la construcción.


Estela del hambre en la isla de Sehel, de época ptolemaica, citando al faraón Dyeser (Zoser)
La Estela del Hambre es un texto de treinta y dos columnas grabado en la cara este de una de las rocas superiores de un afloramiento rocoso en el extremo sur de la isla de Sehel (muy próxima a Asuán en el Alto Egipto).
La descubrió en 1889 Charles Edwin Wilbour, y fue traducida por Brugsch (1891), Pleyte (1891), De Morgan (1894), Sethe (1901), Barguet (1953) y Lichtheim (1973).
El texto está datado en el año 18 del reinado de Necherjet-Dyeser (Zoser), de la dinastía III, aunque la estela fue grabada en época muy posterior (en época ptolemaica). Narra la preocupación del monarca por la hambruna que asoló el país al no llegar las aguas del Nilo al nivel necesario para regar los campos. El faraón hizo llamar a Imhotep y le preguntó por las causas de tal desgracia. Éste le aconsejó suplicar el fin del hambre al "Señor de las Fuentes del Nilo", el dios creador Jnum. De ahí que se grabaran en tan alejado lugar.
La estela trata los siguientes aspectos: Descripción de la hambruna, visita a la Biblioteca de Hermópolis, revelaciones de Imhotep, los cantos de Zoser y un decreto real. Entre las columnas situadas entre la sexta y la vigésimo segunda se habla de métodos constructivos, de la columna undécima a la décimo octava Imhotep enumera diversas rocas y minerales de la región de Elefantina, y de la columna décimo octava a la vigésima se describe el sueño del rey.
Estatuilla de Imhotep, Museo del Louvre.
Imhotep, fue un erudito egipcio que merece ser considerado un arquetipo histórico de polimatía; sabio, médico, astrónomo, y el primer arquitecto e ingeniero conocido en la historia (aprox. 2690 - 2610 a. C.). 
Sumo sacerdote de Heliópolis, fue chati del faraón Necherjet Dyeser (Zoser), y diseñó la Pirámide escalonada de Saqqara, durante la dinastía III. El significado de la palabra Imhotep es «el que viene en paz».
Es el primer científico cuyo nombre ha llegado. No sólo era médico, también era arquitecto y astrónomo: esto indica que tenía los conocimientos operativos de aritmética y geometría necesarios para manejar aquellas disciplinas.
Pepy II, fue el último faraón relevante de la VI dinastía y del Imperio Antiguo de Egipto, aproximadamente entre el 2255 y el 2165 a. C. (según Von Beckerath). Denominado Neferkara en la Lista Real de Abidos y en la Lista Real de Saqqara, su gobierno se llevó a cabo desde Menfis y fue uno de los más destacados y longevos del período; el Canon de Turín le asigna 90 años de reinado, y Manetón expone que según Julio Africano comenzó a reinar a la edad de seis años, y continuó haciéndolo hasta los cien años.


Los historiadores sitúan normalmente a Pepy II como el último gran faraón del Imperio Antiguo, además de ubicar de modo generalizado el inicio de la crisis del Primer Período Intermedio de Egipto aproximadamente a partir de la mitad de su reinado.
El Imperio Medio (ca. 2050 - 1750 a. C.), se inicia con la reunificación de Egipto bajo Mentuhotep II, a mediados de la dinastía XI, dando fin al denominado Primer periodo intermedio de Egipto. Esta época comprende la segunda parte de la dinastía XI y la dinastía XII.


Mentuhotep II, el primer faraón del Imperio Medio, representado como el dios Osiris.
Mentuhotep II, fue un faraón de la dinastía XI de Egipto; gobernó unos cincuenta años, aproximadamente entre c. 2061-2010 a. C., y es considerado por los historiadores el fundador del Imperio Medio de Egipto.
Emprendió la guerra para unificar bajo su mando todo Egipto, sofocó la revuelta del nomo tinita, depuso al nomarca de Sauty (Asiut), expulsó a los beduinos asiáticos, que intentaban invadir el Delta del Nilo, y convirtió a Uaset (Tebas) en la capital política del reino.
Tras la unificación del país restableció la autoridad real.
La situación económica prosperó, sobre todo en el Alto Egipto.
Imperio Nuevo de Egipto 

Con el nombre de Imperio Nuevo se conoce al periodo histórico que comienza con la reunificación de Egipto bajo Amosis I (c. 1550 a. C.) y que termina hacia el 1070 a. C. con la llegada al trono de los soberanos de origen libio. Lo componen las dinastías XVIII, XIX y XX. Transcurre entre el Segundo periodo intermedio, y el Tercer periodo intermedio de Egipto. Las dos últimas dinastías, XIX y XX, se agrupan bajo el título de Período Ramésida.
Estatua de Amosis I. Brooklyn Museum
Ahmose, fue el faraón fundador de la Dinastía XVIII del Imperio Nuevo de Egipto, aunque es más conocido como Ahmose I, o como lo denominó Manetón, Amosis,​ según Eusebio de Cesarea en la versión del monje Jorge Sincelo. Reinó de c. 1550 a 1525 a. C.
Era miembro de la casa real de Tebas, hijo del faraón Seqenenra Taa y hermano del que sería el último faraón de la Dinastía XVII, Kamose


Kamose, fue el último faraón de la Dinastía XVII de Egipto, entronizado bajo el nombre de Uady-Jeper-Ra. Su reinado transcurrió de c. 1554 a 1549 a. C
Tras su muerte el gobierno pasó a manos de su hermano (o sobrino) Ahmose, quien finalmente consiguió expulsar a los hicsos del país, y por esto es considerado el fundador de la Dinastía XVIII.
Durante su reinado, Amosis completó la conquista del Bajo Egipto y la expulsión de los hicsos del delta del Nilo, restaurando el gobierno de Tebas sobre todo el territorio de Egipto. También restauró el poder egipcio sobre los territorios de Nubia y Canaán. Después reorganizó la administración del país, reabrió canteras, minas y rutas de comercio, comenzando grandes proyectos de construcción de un tipo que no se había abordado desde la época del Imperio Medio. El reinado de Amosis puso los cimientos de la creación del Imperio Nuevo, en el que el poder egipcio llegó a su cúspide.

El Tercer periodo intermedio de Egipto transcurre de c. 1070 a 650 a. C. Hacia el siglo XI a. C., Egipto se vio dividido en dos unidades políticas, una dirigida desde Tanis, en el Bajo Egipto, y otra desde Tebas, en el Alto Egipto. Ambas eran gobernadas por dinastías de origen libio. Si bien eran independientes entre sí, y en muchos casos rivales, los gobernantes tebanos sólo ostentaban el título de Sumo sacerdote de Amón.


Divisiones dinásticas y territoriales durante el tercer periodo intermedio de Egipto.
Tanis, la capital de la dinastía del norte, estaba próxima a la ciudad de Avaris, la capital de los hicsos y la Pi-Ramsés de los Ramésidas (excavada por arqueólogos austriacos dirigidos por Manfred Bietak).


Estatuilla del Tercer periodo intermedio de Egipto. Louvre
Se considera, generalmente, que este período incluye desde las dinastías libias hasta la caída de la dinastía XXV, originaria de Kush (Nubia), en el siglo VII a. C.

Ushebti de Ramsés IV. Museo del Louvre.
Ushebti es un término egipcio que significa «los que responden» y son pequeñas estatuas que, en el Antiguo Egipto, se depositaban en la tumba del difunto. La mayoría estaban hechas de fayenza, madera o piedra aunque los más valiosos estaban tallados en lapislázuli. Su cometido en la religión y mitología egipcia era servirle al difunto en el Aaru (el paraíso de la mitología egipcia), ya que los egipcios pensaban que los espíritus de estas estatuillas trabajarían para ellos en la otra vida.
Los ejemplares más antiguos proceden de la tumba de Gua en Bersha, que vivió durante el Imperio Medio.
Generalmente eran figuras momiformes, a imagen del difunto, portando una azada y, a veces, un saco a la espalda. En el Imperio Medio llevaban inscrito el ensalmo 472 de los Textos de los Sarcófagos; durante el Imperio Nuevo, en la parte delantera tenían escrito el capítulo VI del Libro de los Muertos que, recitándolo, "les dotaba de vida" y así podían trabajar en lugar del difunto.
Ushebtis de Neferibreheb, de fayenza --Serge Ottaviani - Trabajo propio
El número de ushebtis depositados en las tumbas varió según la época e importancia del personaje. Algunos sepulcros del Imperio Nuevo poseían 365 ushebtis, o más, correspondientes a cada día del año; se encontraron más de cuatrocientos en la tumba del faraón Tutankamon (Tut-anj-Amón), en la de Seti I más de setecientos, y en la de Taharqo más de un millar.
Ramsés IV - fue el tercer faraón de la dinastía XX del Imperio Nuevo de Egipto. Gobernó desde el 1153 hasta el 1147 a. C
Era el quinto hijo de Ramsés III, pero accedió al trono cuando tenía unos cuarenta años, ya que sus cuatro hermanos mayores habían muerto previamente. Su esposa principal fue la reina Tentopet.
Ramsés III oferente. Templo de Jonsu, Karnak
Es el segundo faraón de la dinastía XX y el último soberano importante del Imperio Nuevo de Egipto. Gobernó de ca. 1184 hasta 1153 a. C.
Templo de Ramsés III en Medinet Habu
Ordenó construir importantes ampliaciones en los templos de Luxor y Karnak, así como su templo funerario y el complejo administrativo en Medinet Habu, que están entre los más grandes y mejor conservados de Egipto. La incertidumbre en tiempos de Ramsés está presente en las grandes fortificaciones que construyó para protegerlo, y que ningún templo egipcio situado en el corazón de Egipto había necesitado antes. Allí se enterró, según la leyenda, a los miembros de la cosmogonía Hermopolitana, que recibieron culto hasta la llegada de los emperadores romanos.
Enemigos atados a un pilar con cabeza de chacal
Su tumba (KV11) en el Valle de los Reyes (Biban el-Muluk: Puerta de reyes) es de gran elegancia. Las escenas son fieles al arte egipcio tradicional.