sábado, 19 de enero de 2013

Juan I y Ricardo I de Inglaterra


Juan I de Inglaterra

Más conocido como Juan sin Tierra (originalmente Sans-Terre en francés, Lackland en inglés) (1166 –1216), fue rey de Inglaterra y Señor de Irlanda.

Reinó sobre Inglaterra desde el 6 de abril de 1199 hasta su muerte en 1216. Sucedió en el trono a su hermano mayor, el rey Ricardo I de Inglaterra (conocido como «Ricardo Corazón de León»). Juan se ganó el apodo de «Sin tierra» debido a su carencia de herencia por ser el menor de los hijos y por su pérdida de los territorios en Francia; también fue apodado «Espada Suave» por su conocida ineptitud militar. Fue un rey Plantagenet o de la línea angevina.



Ricardo I de Inglaterra 

(N. 1157 - Châlus, Limousin, Francia, 1199), conocido como Ricardo Corazón de León, fue Rey de Inglaterra entre 1189 y 1199, siendo el tercer hijo del rey Enrique II de Inglaterra y de Leonor de Aquitania.
En su época, el trovador Bertran de Born lo apodó “Òc e non” (‘sí y no’). Durante su reinado, sólo visitó Inglaterra en dos ocasiones: las correspondientes a sus dos coronaciones. En total, no llegaron a seis los meses que pisó su suelo como rey. Tomó parte en la Tercera Cruzada, con campañas en Sicilia y Chipre en el camino y, posteriormente pasó un período arrestado por Leopoldo V, duque de Austria.

Rey de Inglaterra, Duque de Normandía y Aquitania y Conde de Anjou.´


Berenguela de Navarra 


(n. probablemente en Tudela, Navarra, entre 1165 y 1170 - Le Mans, Francia, 23 de diciembre de 1230) reina de Inglaterra, duquesa de Normandía y condesa de Anjou.

Cuando Ricardo Corazón de León, rey de Inglaterra, iba camino de Palestina en la tercera Cruzada, Berenguela (que había sido prometida en secreto a este rey) se unió con él en la ciudad siciliana de Mesina, Italia.
El 12 de mayo de 1191, Berenguela y Ricardo se casaron en la capilla de San Jorge de Limassol, en Chipre. La consumación de este matrimonio ha sido discutida por algunos historiadores alegando, entre otras cuestiones, la presunta homosexualidad de Ricardo; homosexualidad, en cualquier caso, que no sería exclusiva, pues las fuentes nos cuentan la existencia de un hijo bastardo y su costumbre por violar a las mujeres de los pueblos sublevados a su autoridad.

Nunca llegó a conocer Inglaterra, pues desde 1191 a 1192, Berenguela vivió en San Juan de Acre (Palestina) mientras su esposo estaba en campaña contra los sarracenos. Más tarde, volvieron a Europa por separado, y desde 1192 a 1194, periodo en que Ricardo estuvo prisionero en Alemania, ella vivió en Poitiers (Francia), colaborando en la consecución del cuantioso rescate exigido por el emperador alemán para liberar a Ricardo (de hecho, su hermano Fernando de Navarra fue uno de los rehenes ofrecidos como garantía de la parte del rescate que quedó por pagar). Aunque es bastante frecuente que se asegure que Berenguela y Ricardo nunca volvieron a reunirse, lo cierto es que entre 1195 y 1196 ambos se reconciliaron y reiniciaron su convivencia. Así, proyectaron la construcción de una residencia en Thorée, en el Condado de Anjou, (Francia), pero las continuas disputas territoriales entre Ricardo y Felipe Augusto de Francia los volvieron a separar definitivamente.

Tras la muerte de Ricardo (6 de abril de 1199), caído en el asedio a Châlus, Berenguela inició una disputa con su cuñado Juan Sin Tierra, el sucesor de Ricardo en el trono inglés, por su negativa a dar cumplimiento a las disposiciones testamentarias establecidas por Ricardo para su viuda. 

En 1204, Felipe II Augusto le concedió el señorío de Le Mans a cambio de los derechos de Berenguela sobre las ciudades normandas de Falaise y Domfront, que el francés acababa de conquistar. Allí vivió hasta su muerte el 23 de diciembre de 1230. Contaba entre 60 y 65 años, y fue sepultada en la abadía de L'Epau, de la que fuera fundadora, y en cuya sala capitular se puede contemplar actualmente su efigie tumbal.

Actualmente una calle, un museo y una biblioteca llevan el nombre de Berenguela de Navarra en Le Mans. 

Sancho VII el Fuerte 

Fue rey de Navarra entre 1194 y 1234, año en que murió en el castillo de Tudela, Navarra. Era hijo y sucesor de Sancho VI «el Sabio», de la dinastía Jimena y hermano de Berenguela de Navarra, mujer de Ricardo Corazón de León.

Conquista de Sicilia

En septiembre del año 1190, tanto Ricardo como Felipe llegaron a Sicilia. Tras la muerte del rey Guillermo II de Sicilia, su primo Tancredo de Lecce había tomado el poder y había sido coronado a principios de 1190 como rey, aunque la heredera legal era la tía de Guillermo Constanza de Sicilia, señora del nuevo emperador Enrique VI del Sacro Imperio Romano Germánico. Tancredo había encarcelado a la viuda de Guillermo, la reina Juana de Inglaterra, reina consorte de Sicilia, hermana de Ricardo I y a quien Tancredo no había entregado el dinero que había heredado en el testamento de Guillermo. Al arribo de Ricardo I, demandó que su hermana fuese liberada y se le diese su herencia. La presencia de tropas extranjeras también causó malestar: en octubre se sublevó el pueblo de Messina, exigiendo que los extranjeros se fueran. Ricardo I atacó Messina, ocupándola el 4 de octubre de 1190. Luego de saquear y quemar la ciudad, Ricardo I estableció allí su base. Permaneció en ese lugar hasta que Tancredo accedió finalmente a firmar un tratado el 4 de marzo de 1191. El tratado fue firmado por Ricardo, Felipe y Tancredo

Al atardecer del 25 de marzo de 1199, Ricardo caminaba por el perímetro del castillo sin su cota de malla, investigando el progreso de las obras militares en los muros del castillo. Ocasionalmente, se verificaban lanzamientos de flechas desde las murallas del castillo, pero se les prestaba poca atención. Un defensor en particular divertía mucho al rey - un hombre parado sobre la muralla, ballesta en mano, sostenía con la otra una sartén que usaba como escudo contra los proyectiles. Él apuntó una flecha deliberadamente al rey, a lo cual éste aplaudió. Sin embargo, otra flecha lo hirió en el hombro izquierdo cerca del cuello. Él intentó sacarla en la privacidad de su tienda, pero no tuvo éxito. Un cirujano, al que Hoveden llamó un carnicero, la extrajo destrozando negligentemente el brazo del rey en el proceso. De cualquier manera, la herida se volvió gangrenosa. 

De acuerdo a ello, Ricardo hizo traer al ballestero ante él, llamó a Pedro Basil, Juan Sabroz, Dudo y Bertrán de Gurdun alternativamente, según los cronistas. El hombre resultó ser un niño, el cual alegó que el rey había asesinado a su padre y dos de sus hermanos y que había disparado a Ricardo en venganza. El niño esperaba ser asesinado. Ricardo, como último acto de piedad, lo perdonó diciendo: “Continúa viviendo y por mi recompensa contempla la luz del día”, antes de ordenar que lo liberaran y despidieran con 100 chelines. Ricardo, entonces, puso sus asuntos en orden, legando todos sus territorios a su hermano Juan y sus joyas a su sobrino Otón.

Tumba de Ricardo I de Inglaterra en la abadía de Fontevraud
 cerca de Chinon, en Anjou, Francia
Ricardo murió el martes, 6 de abril de 1199, en brazos de su madre. Más tarde se afirmaría que “Cuando el día terminaba, él terminó su vida terrenal”. Su muerte fue referida como “el León que fue asesinado por la Hormiga”. Su último acto de caballerosidad fue infructuoso: tan pronto murió, su mercenario más infame, el capitán Mercadier, tomó al niño que había disparado la flecha fatal, lo despellejó vivo y luego lo colgó.

Las vísceras de Ricardo fueron enterradas en el lugar de su muerte, su corazón en Ruan, Normandía, y el resto de su cuerpo fue sepultado a los pies de su padre en la Abadía de Fontevrault en Anjou. En su lecho de muerte legó todas sus posesiones a su hermano Juan, dado que no tenía herederos legítimos.

jueves, 17 de enero de 2013

La llamada "Guerra de los Cien Años


Fue un conflicto armado que duró en realidad 116 años (1337-1453) entre los reinos de Francia e Inglaterra. Esta guerra fue de raíz feudal, pues su propósito no era otro que dirimir quién controlaría las enormes posesiones de los monarcas ingleses en territorios franceses desde 1154, debido al ascenso de Enrique II Plantagenet, conde de Anjou y casado con Leonor de Aquitania, al trono inglés. 

Tuvo implicaciones internacionales, con la participación de Inglaterra, Borgoña, Portugal y Bretaña en un bando y Francia, Castilla, Escocia, Génova, Mallorca, Bohemia y Navarra en el otro. Finalmente y después de innumerables avatares, se saldó con una victoria francesa y la retirada inglesa del continente con la excepción de Calais, que permaneció en manos inglesas hasta 1558. 

Orígenes del conflicto 

La rivalidad entre Francia e Inglaterra había comenzado ya en tiempos de la Batalla de Hastings, en la que el duque francés Guillermo de Normandía se adueñara de Inglaterra en 1066. Ahora los normandos eran reyes de una gran nación, y exigirían al rey francés ser tratados en consecuencia. Pero el punto de vista de Francia no era el mismo. Los duques de Normandía siempre habían sido sus vasallos, y el hecho de que hubiesen ascendido de su ducado a un alto trono en un país "lejano" no tenía por qué cambiar su sumisión tradicional a la corona de París. 

A mediados del siglo XII, los monarcas ingleses descendientes de los duques normandos fueron reemplazados, por matrimonio, por la dinastía francesa de los Plantagenet, condes de Anjou, que también poseían otros grandes territorios en el oeste y sudoeste de Francia. Tras el matrimonio de Enrique II de Inglaterra con Leonor de Aquitania llegaron a ser más poderosos que los propios reyes francos. A la muerte de Enrique lo sucedió Ricardo (conocido como Ricardo Corazón de León) pero éste murió el 25 de marzo de 1199; entonces ascendió al trono su hermano, el hijo menor de Enrique II de Inglaterra, Juan, muy débil, que no fue capaz de mantener los territorios de su padre. El rey de Francia Felipe II Augusto, invadió partes de sus territorios en una gran ofensiva que Juan no pudo rechazar. En 1204, Francia invadió Normandía y se quedó con todas las posesiones inglesas en tierras continentales, a excepción de Burdeos y Guyena, situadas en Aquitania, al oeste del reino. Por ello, los barones ingleses se reunieron con Juan en Runnymede, cerca de Londres, y el 15 de junio de 1215, sellaron la llamada Carta Magna. 
Juana de Arco liberando Orleans,
óleo de Jules Lenepveu, Panteón de París

Enrique III (1216-1272), ascendió al trono inglés siendo muy pequeño, trajo consigo un período de zozobras y temores, que desembocó en el catastrófico tratado de París en 1259. En él, Enrique renunciaba formalmente a todas las posesiones de sus antepasados normandos y a todos los derechos que pudieran corresponderle sobre la corona de Francia. Esto incluía la pérdida de Normandía, Anjou y todas sus demás posesiones en territorio continental, salvo Guyena y Aquitania, que había heredado por vía materna. Estas dos regiones quedaban sometidas al homenaje, una especie de pago, renta o tributo que Enrique otorgaría al rey francés para conservarlas. 





Árbol genealógico de los principales implicados




domingo, 13 de enero de 2013

Leonor de Aquitania - Abadía de Fontevrault

Nació en la ciudad de Poitiers, en el año 1122, siendo la mayor de los tres vástagos habidos del matrimonio entre Guillermo X, duque de Aquitania, y de Leonor de Châtellerault.


En 1130 murió su único hermano, Guillermo, convirtiéndose en la heredera de su padre. El 9 de abril de 1137, Guillermo X falleció en una peregrinación a Santiago de Compostela, y Leonor toma posesión del inmenso ducado de Aquitania, que se extendía desde el Loira hasta los Pirineos y era mayor que los entonces dominios directos del rey de Francia. 

El 4 de julio de 1137 contrajo matrimonio a los 15 años de edad en Burdeos, con Luis VII, futuro Rey de Francia, un año mayor que ella. Ese mismo año ascendieron al trono francés, a la muerte del rey Luis VI. Ocho años más tarde, en 1145, nace su primera hija, María, futura condesa de Champaña.


Las tensiones entre la pareja empezaron muy pronto, cuando la reina apoya el matrimonio ilegítimo de su hermana Petronila con el conde Raúl I de Vermandois, mientras que el rey enviaba a su hermano Roberto a invadir Vermandois en castigo por la bigamia del conde. Además, su comportamiento emancipado y liberal fue duramente criticado por la curia eclesiástica -especialmente por Bernardo de Claraval y el abad Suger- y, al parecer, por su propia suegra, Adelaida de Saboya. Pero nada de esto le importaba al soberano francés, que estaba locamente enamorado de su esposa.



En 1147, la joven pareja marchó a la Segunda Cruzada movidos por la predicación de Bernardo de Claraval. El rey no permitió de buen grado que su esposa lo acompañara, pero Leonor, en su calidad de duquesa de Aquitania, y por tanto la mayor feudataria de Francia, insiste en partir como los demás señores feudales.

Durante su estancia en Antioquía, la relación de la reina con su tío Raimundo de Poitiers, príncipe de la ciudad, dio lugar a toda clase de murmuraciones, que provocaron el alejamiento entre el rey y la reina. Luis obliga a su mujer a volver con él a la fuerza, aunque parten separadamente. En su camino a Francia, se detienen en Roma, donde el Papa trata de reconciliar a la pareja real -el resultado de la gestión papal fue su segunda hija, Alix, futura condesa de Blois, nacida en 1151-. Pero la pareja estaba irremediablemente distanciada: el 21 de marzo de 1152 consiguieron la anulación de su boda, basándose en el parentesco entre ambos. El precio que puso Leonor a esta separación fue la conservación de sus dominios.

Ubicación de Imperio angevino
El 18 de mayo de 1152 Leonor contrajo matrimonio, en la Catedral de San Andrés de Burdeos, con el que pronto sería Enrique II de Inglaterra, uniendo sus vastos dominios en Francia a los que ya poseía el heredero al trono inglés (dueño de Anjou, Maine y Normandía, además del Reino de Inglaterra y Gales). De este modo se formaba el llamado Imperio Angevino, en el cual los reyes de Inglaterra, aún siendo vasallos del rey de Francia, controlaban un territorio ocho veces superior al dominado por Luis VII. De este matrimonio nacieron ocho hijos, cinco varones y tres mujeres. En su corte, establecida principalmente en Poitiers, tuvo gran auge la lírica caballeresca, siendo Leonor mecenas de numerosos trovadores.

La existencia de una amante de Enrique II provocó el enfrentamiento entre Leonor y el rey, y a partir de 1173 Leonor promovió la rebelión de tres hijos del rey contra su padre. Tras reprimir la rebelión, el rey encarceló a Leonor, primero en Chinon y luego en Salisbury, donde permaneció bajo arresto hasta la muerte del rey Enrique en 1189.

Abadía de Fontevrault
La Abadía de Fontevrault (o Abadía de Fontevraud) se halla en Fontevraud-l'Abbaye, cerca de Chinon, en Anjou, Francia. Fue construida entre 1110 y 1119 y fundada por Robert de Arbrissel, quien había acabado de crear una nueva orden, la Orden de Fontevrault.
La abadía era un monasterio en el que vivían monjes y monjas. La orden llegó a ser un éxito internacional y llegó a haber muchas abadías al estilo de Fontevrault en Inglaterra. Robert de Arbrissel impuso que la dirección de la orden debería corresponder siempre una mujer y señaló a Petronila de Cheminé como primera abadesa. Fue sucedida por Isabel de Anjou, la tía de Enrique II de Inglaterra. Este fue el comienzo de una posición que atrajo a unas cuantas abadesas ricas y nobles a lo largo de los años, incluyendo miembros de la familia real francesa. En los primeros años en los que los Plantagenets eran grandes benefactores de la abadía y mientras Isabel de Anjou era abadesa, la mujer de Enrique II, Leonor de Aquitania estuvo alojada allí.

 Recuperada la libertad, Leonor se convirtió en regente de los dominios angevinos durante las ausencias de su hijo Ricardo. Tras la vuelta de este rey de la Tercera Cruzada, Leonor se retiró a la Abadía de Fontevrault. La muerte de Ricardo (Corazón de Leon) el 6 de abril de 1199 hizo que Leonor abandonara de nuevo su retiro hasta conseguir la coronación de otro hijo, Juan, relegando a su nieto, el duque Arturo I de Bretaña, al que prácticamente no conocía.

La orden fue disuelta durante la Revolución francesa.
La restauración de la abadía y la iglesia terminó aproximadamente en 2006. Su arquitecto fue Lucien Magne.
En 1200, y contando con casi 80 años, da muestras de una fortaleza impresionante cuando decide viajar hasta Castilla, cruzando los Pirineos, para escoger entre sus nietas, las infantas de Castilla -hijas de su hija Leonor y de Alfonso VIII de Castilla- a la que se convertiría en esposa del hijo de Felipe II Augusto, el futuro Luis VIII. La escogida sería Blanca, una de las reinas de Francia más célebres, regente del reino en tres ocasiones y modelo de virtud y habilidad política. 

Esta unión, motivó enfrentamientos posteriores entre Francia e Inglaterra, que culminarían en la Guerra de los 100 años.

Tumbas de Leonor de Aquitania y Enrique II de Inglaterra
 en el Monasterio de Fontevrault (Francia)


lunes, 3 de diciembre de 2012

Los Estados Cruzados en 1140 - Esteban II de Blois - Bohemundo I de Tarento - Bohemundo II de Antioquía - Raimundo de Poitiers - Bohemundo III

La I Cruzada (1095-1099) dirigida por Godofredo de Bouillon, Raimundo IV de Tolosa y Bohemundo I de Tarento culminó con la conquista de Jerusalén (1099), tras la toma de Nicea (1097) y Antioquia (1098), y la formación de los estados latinos en Tierra Santa: el reino de Jerusalén (1099), el principado de Antioquia (1098) y los condados de Edesa (1098) y Trípoli (1199).

Personajes de la I Cruzada:

Esteban II de Blois
II conde de Blois (c. 1048 - 19 de mayo de 1102), en francés Étienne Henri, fue conde de Blois y de Chartres, hijo de Teobaldo III de Blois, también conde de Blois. Se casó con Adela de Normandía, una de las hijas de Guillermo I de Inglaterra, alrededor del año 1080 en Chartres.
Tuvieron diez hijos.

Esteban II fue uno de los líderes de la Primera Cruzada, y es conocido por haber escrito cartas de carácter muy entusiasta a su esposa Adela, en las que hacía referencia al progreso de la cruzada. Retornó a casa en 1098, antes de que concluyera el largo asedio de Antioquía y sin haber cumplido su voto cruzado de llegar a Jerusalén. Fue presionado por Adela para realizar un segundo peregrinaje, por lo que se unió a la Cruzada de 1101, de menor entidad que la anterior, junto con otros que también habían regresado a casa antes de la finalización de la primera. En 1102, Esteban murió en combate, durante la batalla de Ramla, a la edad de cincuenta y siete años. 


Sello de Esteban II de Blois.


Bohemundo I de Tarento o Bohemundo I de Antioquía
(San Marco Argentaro, 1058 – Canosa, 3 de marzo de 1111), Príncipe de Tarento y después príncipe de Antioquía. Junto a su padre, Roberto Guiscardo, lucho férreamente contra el Imperio bizantino. Fue uno de los más importantes líderes de la Primera Cruzada, en donde consiguió ser príncipe de los territorios recientemente conquistados de Antioquía. Tras ser apresado por los musulmanes y escapar a Francia, logró casarse con la hija del Rey Felipe I de Francia. Tras ser derrotado en su último intento de atacar al emperador bizantino Alejo I Comneno, se vio obligado a firmar el Tratado de Diabolis, un humillante pacto que destruyó su carrera militar y política. Su nombre de pila era “Marcos” pero con el tiempo pasó a ser conocido por todos como Bohemundo, según el nombre de un gigante legendario.

Bohemundo reunió bajo su mando un gran ejército normando (posiblemente la mejor división del ejército cruzado), cruzó el Mar Adriático y llegó hasta Constantinopla por la misma ruta que había seguido en 1082-1084. Fue muy cuidadoso en su nueva relación con Alejo I, a quién rindió homenaje a su llegada a la ciudad en 1097.
Es posible que negociara con Alejo I sobre el principado de Antioquía; si lo hizo no debió encontrar gran apoyo por parte del Emperador. Desde Constantinopla hasta Antioquía, Bohemundo fue el auténtico jefe de la Primera Cruzada; y el éxito al atravesar Asia Menor muestra su gran capacidad de mando, ya que la Cruzada de 1101, la Segunda Cruzada en 1147 y la Tercera Cruzada en 1189 fueron incapaces de atravesar esta región.

Ana Comnena, hija de Alejo I, dejó un maravilloso retrato de Bohemundo en su libro “La Alexiada”; lo conoció por primera vez cuando tenía 14 años y realmente quedó fascinada por su presencia. No dejó otro retrato similar de ningún otro príncipe Cruzado. Textualmente:
Bohemundo, era, francamente, un ser como no se ha visto anteriormente ninguno, tanto en nuestra tierra como tampoco en la de los Bárbaros, ya que era una maravilla el mirarlo y a la vez le precedía una reputación terrorífica. Permitid que describa pormenorizadamente el aspecto de este bárbaro. Era tan alto que superaba al más alto por cerca de un cubito, estrecho de cintura y caderas, los hombros anchos, pecho profundo y poderosos brazos. Su cuerpo en general no podría ser descrito como demasiado delgado ni como gordo, al contrario estaba perfectamente proporcionado, construido según los cánones de Policleto… Su piel era blanca inmaculada, y en su cara había pequeños tintes rojos. Su pelo, rubio, no caía hasta la cintura como en el caso de la mayor parte de los bárbaros; se notaba que tenía gran cuidado con su pelo, ya que lo llevaba cortado hasta las orejas. No se podía saber el color de su barba, ya que la llevaba perfectamente afeitada, dejando su piel tan suave como la tiza… Sus ojos azules eran indicadores de su alto espíritu y dignidad; su nariz respiraba con tranquilidad, en perfecta correspondencia con la respiración de su pecho. Su respiración era fiel indicadora del alto espíritu que bullía en su corazón. Este hombre emanaba un cierto encanto, encanto que quedaba, en parte empañado por cierto aire horrible… Estaba hecho de tal forma en mente y cuerpo que tanto el coraje como la pasión lo embargaban de tal modo que lo abocaban a la guerra. Su ingenio le ayudaba a salir airoso en casi todas las emergencias. Al conversar con él demostraba estar bien informado, con respuestas irrefutables. Este hombre, de semejante tamaño y carácter, era, no obstante, inferior al Emperador, no solo en fortuna y elocuencia, sino en otros regalos de la naturaleza.
Mausoleo de Bohemundo en Canosa di Puglia
Bohemundo II de Antioquía 

(Nació en 1108 y murió en 1130) 
Hijo de Bohemundo I de Tarento. Heredó Tarento y Antioquía de su padre. El principado de Tarento lo perdió en 1.128 a manos de Rogerio II de Sicilia, ya que dos años antes en 1.126 se había trasladado a Antioquia. Mantuvo conflictos por la posesión de Antioquia y Edesa con Joscelin I. Se casó con Alicia hermana de Constanza hijas del rey Felipe I de Francia. Tuvieron una hija con el nombre también de Constanza. Murió en una emboscada y Balduino II cedió el principado de Antioquia a Joscelin que era el capitán de su guardia personal..

Raimundo de Poitiers 

(1105? - 27 de junio de 1149) 
Fue príncipe de Antioquía de 1136 a 1149. Hijo menor de Guillermo IX, duque de Aquitania y su esposa Felipa, condesa de Tolosa. También conocido como Raimundo de Antioquía.

Después de las regencias del principado de Antioquía por parte de Balduino II de Jerusalén (1130-1131) y de Fulco de Jerusalén (1131-1136), Raimundo de Poitiers asumió dicha regencia al casarse en 1136 con la heredera de Bohemundo II de Antioquía, Constanza, una niña de 10 años. El matrimonio fue bendecido por el Patriarca de Antioquía, pero no gustó a Alicia de Antioquía, madre de la niña, ya que creía que Raimundo estaba destinado a ser su esposo.

Como motivo de la Segunda Cruzada en 1148, Luis VII de Francia y su esposa Leonor de Aquitania (sobrina de Raimundo) visitaron Antioquía. Raimundo intentó impedir que Luis VII se dirigiera a Jerusalén e inducirle a que se quedara en Antioquía con el fin de que le ayudara a conquistar Alepo y Cesarea. Existen muchos rumores de que Raimundo tuvo una relación incestuosa con su bella sobrina Leonor. Según Juan de Salisbury los recelos de Luis comenzaron al ver que Raimundo prestaba mucha atención a Leonor así como al observar las largas conversaciones entre los dos. 

Guillermo de Tiro dice que Raimundo sedujo a Leonor como venganza ya que Luis se negó a ayudarle en su lucha contra los Sarracenos, y que al contrario de lo que era esperable de su dignidad real, Leonor renegó de sus votos matrimoniales y fue infiel a su marido.

Fuera como fuese, Luis abandonó a toda prisa Antioquía quedando Raimundo sin apoyo en sus planes. En 1149, durante una expedición contra Nur al-Din, murió Raimundo en la batalla de Inab, Shirkuh, tío de Saladino, cortó su cabeza, que fue introducida en una caja de plata y enviada al califa de Bagdad.

Raimundo según la descripción de Guillermo de Tiro (la máxima autoridad tratándose de él) era:
"un señor de gran nobleza, de figura alta y elegante, el príncipe más guapo sobre la tierra, una persona con una amabilidad y conversación encantadoras, espléndido y magnífico más allá de lo conveniente”; notable en el uso de las armas y en su experiencia militar".
Con su esposa Constanza tuvo tres hijos, un hijo Bohemundo III de Antioquía y dos hijas María de Antioquía y Felipa de Antioquía.


Raimundo de Poitiers bienvenida Louis VII en Antioquía
La ciudad de Antioquía  se localiza en lo que hoy es Turquía. Cuenta con 145.000 habitantes. Situada en el margen oriental del río Orontes, fue fundada a finales del siglo IV a. C. por Seleuco I Nikátor como capital de su imperio en Siria. Seleuco I había servido como general con Alejandro Magno y el nombre de Antiochus era frecuente entre miembros de su familia. 

 Miniatura del asedio de Antioquía
Bohemundo III

(Nació en 1144. Murió en 1201)
Príncipe de Antioquia desde 1.163. Hijo de Constanza y de Raimundo de Poitiers en primera nupcias y por tanto nieto de Bohemundo II. Su madre se casó en segundas nupcias con Reinaldo de Chatillon. 


Cruzadas, Bohemundo III o IV, Denario Clase C 

domingo, 2 de diciembre de 2012

Francia siglo XI - Tres catedrales monumentales

En el siglo XI, se construyen en Francia importantes templos, destacando tres catedrales monumentales:

Catedral de San Benigno de Dijon
En 871 el obispo de Langres, Isaac, fundó el monasterio de una manera formal, imponiendo la regla benedictina a la comunidad, al tiempo que se empezaba la construcción de una nueva basílica. Esta nueva iglesia estaba ya terminada en 877.
Cuando Guillaume de Volpiano se hizo cargo de la abadía, ésta se encontraba en cierta decadencia y el nuevo abad se encargó de su recuperación. El 1001 se puso la primera piedra de una nueva iglesia, que finalmente resultaría un edificio muy complejo. De un modo general se puede decir que esta iglesia estaba terminada en 1026.


Dijon
Una ciudad de tamaño mediano, muy especial, sin grandes atractivos industriales, situada entre París y Lyón. Quizás, pero no hay que juzgar tan rápido. Para comenzar, estamos en Borgoña, una región de prestigiosa gastronomía. Además hay que considerar una bellísima arquitectura medieval (que dejó atónito a Francisco I), amplios espacios verdes, un puerto de donde parten 1000 km de canales a través de Borgoña, punto de encuentro de aficionados a la navegación.


Cathedrale St-Lazare
Se encuentra en la comuna francesa de Autun en el departamento de Saona y Loira. Se trata de un edificio construido en estilo románico entre 1120 y 1146 y al que se fueron incorporando elementos góticos en sucesivas reformas. Algunos de sus elementos más significativos, como el tímpano del Juicio Final o los capiteles que se conservan en la sala capitular, son obra del célebre escultor local Gislebertus de Autun.



  

Catedral de Nevers
Nevers es una ciudad de Francia, capital del departamento de Nièvre. Fue la capital del Nivernais.Situada en la confluencia de los ríos Nièvre y Loira. Destacan sus industrias metalúrgicas, químicas, de maquinaria, textil, del caucho y de la porcelana, ésta de gran fama internacional. El circuito de Nevers Magny-Cours es uno de los principales circuitos de carreras del país. Forma parte del Camino de Santiago (Via Lemovicensis)




L’abbaye de Saint-Benoît-sur-Loire
Llamada igualmente Abadía de Fleury, es una abadía benedictina situada en la ciudad Saint-Benoît-sur-Loire,  en el valle de Loira.





La orden del Císter
En el siglo XI surge un movimiento de renovación monástica que muestra su disconformidad ante la riqueza y el cierto refinamiento que habían ido adquiriendo los monasterios, contrarios al espíritu de pobreza y vida apostólica de la Regla de San Benito, la cual rechaza todo aquello que es superfluo.

Para los renovadores, el monje había descuidado su labor y su lugar en la Iglesia. Según ellos, los abades no encarnaban la imagen propuesta por la Regla benedictina y se dedicaban a la vida mundana, pasando demasiado tiempo en las Cortes e interviniendo demasiado tiempo en política; acumulaban demasiadas tierras y riquezas, y hacían excesos en el comer y en el beber; todo ello muy lejano de la penitencia, pobreza y soledad que tenían que practicar para seguir fielmente la Regla. El monje debía de llevar una vida de oración, trabajo y acogida de peregrinos, y poseer una razonable medida de todo. La Orden del Cister forma parte de este movimiento renovador. La Orden del Císter, conocida como el Císter, es una orden religiosa fundada por Roberto de Molesmes en 1098. Debe su nombre a la Abadía de Císter, donde se originó (la antigua Cistercium romana, localidad próxima a Dijon, Francia). 

Se les llamó en la Edad Media los monjes blancos, por por el hábito blanco o gris que usaban bajo sus escapularios negros, en oposición a los monjes negros, que eran los benedictinos. También es frecuente la denominación monjes bernardos o simplemente bernardos por el impulso que dio a la orden Bernardo de Claraval, ya que no sería hasta su aparición en escena, cuando el Císter comienza su imparable desarrollo durante el siglo XII. Del Cister salieron en poco tiempo más de 60.000 monjes que se diseminarían por Italia, España y la Europa Central fundando nuevos monasterios. Los monasterios del Císter se situaban en zonas yermas o inhóspitas pero con abundancia de agua. Normalmente el sitio elegido era un lugar boscoso y aislado por montañas. Eran los propios monjes o laicos que trabajaban para ellos quienes roturaban y cultivaban estas tierras. La entrada del Cister en la península Ibérica suele situarse en la primera mitad del siglo XII. Algunas fuentes concretan el año 1140 como la fecha en que Alfonso VII dio las primeras tierras al abad cisterciense de la Escaladieu (Francia). Inicialmente, San Bernardo no estaba entusiasmado por la prolongación territorial de la Orden hacia el sur; al final, no puso objeción y pronto se implantaron numerosos monasterios cistercienses. La causa de este entusiasmo por los monjes blancos deberá buscarse en "la necesidad de una urgente colonización y repoblación de las tierras conquistadas a los moriscos", y parecía que los idóneos para esta tarea eran los monjes cistercienses, maestros consumados en las explotaciones agrarias y ganaderas. 

El Cister entró en Cataluña en el año 1150, pocos años después de la fundación del primer monasterio cisterciense peninsular, respondiendo a una situación similar al resto de la Península, es decir, tierras conquistadas a los moriscos, despobladas y yermas y, al mismo tiempo, con una necesidad recristianizadora.  A finales de la edad media, la orden contaba con más de 700 abadías, habiendo logrado una gran expansión por casi toda Europa. A medida que la orden se fue expandiendo y prosperando, le fueron surgiendo nuevas exigencias. Para poder cumplir con estas demandas, los cistercienses se apartaron de los ideales de ascetismo señalados en su constitución, en parte porque algunas de estas disposiciones no eran compatibles con el espectacular crecimiento que experimentaba la orden. 

Durante el siglo XII, considerada como su edad de oro, los cistercienses constituían la orden con más influencia dentro de la iglesia católica. Alcanzaron obispados y desempeñaron diversas funciones eclesiásticas, encomendadas a los benedictinos de Cluny durante el siglo XI, reemplazándolos en la curia romana, que gobierna la Iglesia. También tuvieron un fuerte protagonismo en la economía de la edad media, en especial en el desarrollo de técnicas para hacer utilizables terrenos baldíos, y en la creación de métodos de producción, distribución y venta de granos y de lana. Fueron en gran parte los responsables de la expansión de la arquitectura gótica por toda Europa, y dedicaron mucho tiempo y esfuerzos en la recogida y copia de manuscritos para sus bibliotecas. Durante el siglo XIII tuvieron un período de decadencia, etapa que fue seguida por un resurgimiento, al nacer grupos nuevos de cistercienses reformados. Dentro de éstos, el más destacable es el que surgió en La Trappe. Por lo general son llamados trapenses. Más tarde este grupo se desgajó del tronco original con el nombre de cistercienses de la Estrecha Observancia.

Monasterio cisterciense de Poblet (Tarragona)

La Primera Cruzada - Al-Hakim - Roberto II de Normandía - Godofredo de Bouillón

La Primera Cruzada inició el complejo fenómeno histórico de campañas militares, peregrinaciones armadas y expansión colonial en Oriente Próximo que convulsionó esta región entre los siglos XI y XIII y que es denominado por la historiografía como las Cruzadas.

Aprovechando la llamada de auxilio del Emperador bizantino Alejo I Comneno, enfrentado con los turcos selyúcidas, el papa Urbano II predicó en 1095 a los diferentes estados cristiano-romanos de Europa Occidental la conquista de la llamada Tierra Santa. Al intento de Pedro el Ermitaño, siguió la movilización de un ejército organizado, inspirado por el ideal de la guerra santa y liderado por nobles principalmente provenientes del reino de Francia y del Sacro Imperio Germánico, que fue nutriéndose en su avance de caballeros, soldados y numerosa población, hasta transformarse en un fenómeno de migración masiva. Los cruzados penetraron en el llamado Sultanato de Rüm y avanzando hacia el sur, fueron apoderándose de diversas ciudades y rechazando las fuerzas enviadas en su contra por los gobernadores divididos en sus disputas internas, hasta que adentrándose en los territorios de la dinastía Fatimí, conquistaron en el 1099, la ciudad de Jerusalén.

La Primera Cruzada supuso políticamente la constitución de los Estados Latinos de Oriente y la recuperación para el Imperio bizantino de algunos territorios, a la vez que significó un punto de inflexión en la historia de las relaciones entre las sociedades del área mediterránea, marcado por un periodo de expansión del poder del mundo occidental y por el uso del fanatismo religioso para la guerra. También permitieron aumentar el prestigio del papado, y el resurgir, tras la caída del Imperio romano, del comercio internacional y del incremento de los intercambios que favorecieron la revitalización económica y cultural del mundo medieval.

Alejo I Comneno
Entre los años 1086 y 1091, el emperador bizantino Alejo I (1081-1118) tuvo que repeler en Tracia las invasiones de los pechenegos y los cumanos, a los que se daba el calificativo artificial y clásico de escitas. Lo sucedido entonces, así como muchos otros de los hechos relevantes acaecidos durante el reinado de Alejo, fue narrado por la hija del soberano, Ana Comneno, en su obra "La Alexíada". Es éste un libro historiográfico de gran detallismo escrito con la intención de exaltar la labor política, militar, social y religiosa desarrollada por Alejo. El estilo empleado por Ana Comneno en su obra es bastante panegirista y retórico, pero a pesar de ello su contenido aporta una inestimable visión interna de los muchos problemas que afectaban al Imperio Bizantino y del modo en que Alejo trataba de atajarlos. En el caso de la llegada de los ejércitos pechenegos y cumanos a territorios interiores del Imperio la situación llegó a ser desesperada. Alejo tuvo que recurrir por entonces a la confiscación de muchos bienes eclesiásticos que le aportasen ingresos con los que financiar la guerra.


Con la situación consolidada en su retaguardia, Alejo aprovechó con gran habilidad la división entre los turcos de Rum para obtener las máximas ganancias territoriales de la Primera Cruzada.

El Imperio fatimí 
O califato fatimí, gobernó el Norte de África del año 909 al 1171El nombre "fatimí" deriva del nombre de la hija del profeta Mahoma, Fátima az-Zahra, y su esposo, Alí, primo del profeta.

Los fatimíes entraron en Egipto en 972, donde fundaron una nueva capital junto a la ciudad de Fustat a la que llamaron al-Qáhira (El Cairo), que significa "La Triunfante". Siguieron conquistando las áreas circunvecinas hasta que gobernaron desde Túnez a Siria, y llegaron hasta Sicilia.

 Mezquita de al-Hakim
Acabada en 1103 (comenzó a construitrs en el año 990), la enorme mezquita de Al-Hakim es una de la más antiguas de la capital de Egipto, pero rara vez se usó como lugar de culto. Ha sido utilizada como prisión de los cruzados, establo, almacén, escuela para niños y, más apropiadamente, teniendo en cuenta el carácter de su famoso fundador, como un manicomio.
Las verdaderas obras maestras de esta mezquita son sus dos espléndidos minaretes de piedra, los más antiguos que se conservan en la capital de Egipto, gracias, en parte, a una restauración llevada a cabo por Beybars al-Gashanskir después de un terremoto en el año 1304.
El imperio siguió creciendo y floreciendo bajo el califa Al-Hakim, cuyo reinado empezó con la construcción de la gran mezquita entre Bab Al-Futuh y Bab An-Nasr en El Cairo (la Mezquita de al-Hakim). Rompiendo con la tradición, se mezcló con su pueblo para tomar el pulso de sus súbditos. Sin embargo, gradualmente, fue enloqueciendo hasta que ejecutaba a cualquiera que le desagradara y promulgó leyes arbitrarias, como la proscripción de los zapatos de mujer o la prohibición de trabajar de día y dormir de noche.

Con su locura también acabó con la tolerancia hacia cristianos y judíos, a quienes cargó con varias leyes, entre ellas la obligación de llevar ropas distintivas. En 1009, Al-Hakim hizo destruir la iglesia del Santo Sepulcro de Jerusalén. Este hecho fue la excusa bajo la que se convocó la Primera Cruzada en 1099, a pesar del tiempo transcurrido, desde que el emperador bizantino Constantino IX reconstruyó la iglesia en 1048 y de que la situación de los cristianos palestinos había vuelto a su cauce tras la muerte del califa.

Su muerte está velada por el misterio: simplemente desapareció cuando daba un paseo nocturno en burro, solo, por los alrededores del monte Muqattam, en las inmediaciones de la capital. La mayoría pensó que había sido asesinado para propiciar un cambio en el poder, pero algunos afirmaron que era divino y había ascendido a un ámbito espiritual. Los creyentes de esta tradición son conocidos como drusos y aún viven en el Líbano, Siria, Jordania e Israel.

Godofredo de Bouillón 
Caballero de la primera Cruzada, creador del Reino de Jerusalén (Baisy, Brabante, h. 1061 - Jerusalén, 1100). Era duque de la Baja Lorena (Países Bajos) y fiel aliado del emperador Enrique IV, a quien había ayudado en sus luchas contra Rodolfo de Suabia y contra el papa Gregorio VII. Cuando el papa Urbano II hizo un llamamiento a la Cristiandad para una Cruzada que liberara los «Santos Lugares» de manos del Islam, Godofredo fue uno de los primeros en acudir (1095). Vendió la mayor parte de sus dominios para financiar un ejército propio, con el que llegó a Constantinopla en 1096. Prestó vasallaje al emperador bizantino a cambio de que le aportara víveres y tropas. Y, tras su destacada participación en varias batallas victoriosas contra los musulmanes (Nicea, Dorilea, Antioquía), se convirtió en jefe de los cruzados. Éstos le nombraron rey de Jerusalén una vez tomada la ciudad en 1099; pero Godofredo no admitió el título, alegando humildad cristiana, y lo cambió por el de «protector del Santo Sepulcro». Organizó como una teocracia el nuevo Estado, que se extendía por el territorio actual de Israel, sur del Líbano y partes de Siria y Jordania. Muerto al año siguiente, le sucedió su hermano Balduino, ya con el título de rey.


Libros recomendados:
  • La mujer en tiempos de las cruzadas "Regine Pernoud"
  • Leonor de Aquitania "Régine Pernoud"
En tiempos de Guillermo de Tiro en el siglo XII, Godofredo ya era una leyenda entre los descendientes de los Cruzados. Se cree que tenía una fuerza física proverbial, ya que se decía que había luchado con un oso y le había vencido, también se decía que había cortado la cabeza de un camello de un solo golpe con su espada.

En la "Divina Comedia", Dante ve el alma de Godofredo en el cielo de Marte junto a otros Guerreros de la fe. Godofredo es el personaje principal del poema épico "Jerusalén libertada" (Gerusalemme liberata, 1575), de Torquato Tasso (1544-1595).

Roberto II de Normandía, o Roberto de Curthose
(ca. 1051 – 10 de febrero de 1134), hijo de Guillermo I de Inglaterra, fue duque de Normandía desde 1087 hasta 1106 y pretendiente al trono de Inglaterra. Participó en la Primera Cruzada. Su gobierno como duque está marcado por su enfrentamiento con sus hermanos en Inglaterra. Este enfrentamiento finalizaría con la absorción de Normandía como una posesión del reino de Inglaterra.

Roberto fue el hijo mayor de Guillermo I de Inglaterra, apodado el Conquistador, el primer rey de Inglaterra de la dinastía Normanda. Su madre fue Matilda de Flandes. En 1087 su padre murió a causa de las heridas sufridas en un accidente montando a caballo durante el asedio de Ruan. A su muerte, supuestamente, quería desheredar a su hijo mayor, pero fue persuadido para dividir los dominios normandos entre sus dos hijos mayores. Roberto heredó el ducado de Normandía y Guillermo recibió el Reino de Inglaterra. El hijo menor, Enrique, recibió dinero para comprar tierras.

Roberto II de Normandía luchando en la Primera Cruzada,
durante el Sitio de Antioquía.
En 1096 Roberto partió hacia Tierra Santa en la Primera Cruzada. En el momento de su partida, supuestamente era tan pobre que a menudo debía permanecer en la cama por falta de vestimenta. Con el fin de conseguir suficiente dinero para la cruzada hipotecó su ducado a su hermano Guillermo a cambio de una suma de 10.000 marcos.

Cuando Guillermo II murió el 2 de agosto de 1100, y según el acuerdo hereditario previo, Roberto debería haber heredado también la corona de Inglaterra. Sin embargo, en ese momento se encontraba volviendo de la Cruzada, y casándose con una joven y rica esposa para poder recomprar su ducado. Mientras, su hermano Enrique fue capaz de consolidar su poder y conseguir convertirse en el nuevo rey de Inglaterra.

A su retorno, Roberto dirigió una invasión a Inglaterra para tomar la corona usurpada por su hermano. En 1101 Roberto llegó a Portsmouth con su ejército, pero la falta de apoyo popular entre los ingleses, así como la incapacidad de Roberto de gestionar las tácticas de invasión permitieron a Enrique resistir. Roberto se vio obligado a través de la diplomacia, a renunciar al trono en el tratado de Alton.

En 1105, sin embargo, debido en parte a los continuos intentos de Roberto de sembrar la discordia en Inglaterra, y aprovechando también el desorden civil en Normandía, Enrique aprovechó para invadirla. En 1106 Enrique logró una victoria decisiva sobre Roberto en la batalla de Tinchebray, tras lo cual reclamó Normandía como posesión del reino de Inglaterra, situación que duraría durante casi un siglo. Roberto fue capturado tras la batalla, y fue encerrado en una prisión en el castillo de Devizes durante 20 años, para luego ser trasladado a Cardiff.

Murió en 1134, estando todavía en prisión en el Castillo de Cardiff. Fue enterrado en la abadía de San Pedro, en Gloucester