jueves, 12 de febrero de 2026

III - Ciclo de conferencias Francisco Calvo Serraller - Ilusión y persuasión "El arte del Barroco" - Baldaquino de bronce, construido entre los años 1624 y 1633 - Costanza Piccolomini - El busto del cardenal Richelieu - La tumba de un Papa, Urbano VIII, La tumba de bronce de Pablo III, obra de Guglielmo della Porta - El éxtasis de Santa Teresa - Caterina Cornaro

II - Ciclo de conferencias Francisco Calvo Serraller - Ilusión y persuasión "El arte del Barroco" - Apolo y Dafne - Retrato de Monseñor Pedro de Foix Montoya  - Santa Maria in Monserrato -  NEPTUNO Y EL TRITÓN - El David - El Retrato de Urbano VIII, PINCHA AQUÍ

LVIII- Grandes hitos de la arquitectura universal - Gian Lorenzo Bernini - La Cátedra de San Pedro - Scala Regia - La Via della Conciliazione - San Pablo de Londres - San Pablo de Londres - Carlo Maderno - El Gran Incendio de Londres - Christopher Wren -, PINCHA AQUÍ

Gian Lorenzo Bernini - El Palazzo Barberini - Pietro da Cortona - Santa Agnese in Agone - Carlo Rainaldi - El Éxtasis de Santa Teresa, pincha aqui

(II) Gian Lorenzo Bernini - La escultura de la Fuente de los Cuatro Ríos - La Plaza Navona - Palazzo Pamphili - Sant'Andrea al Quirinale - El Palacio del Quirinal - El Obelisco della Minerva - La Fuente del Tritón - El Éxtasis de la beata Ludovica, pincha aqui  


La asociación artística de Urbano VIII con su artista predilecto, culminará en la Basílica de San Pedro: la basílica surgida sobre el lugar del martirio del apóstol San Pedro, que representaría el renacimiento de la Iglesia y su reivindicación moral y espiritual tras la crisis del siglo anterior.

El papa deseaba que el nuevo altar estuviese cubierto por un enorme baldaquino de bronce, construido entre los años 1624 y 1633, y coronado con el emblema barberiano. Se apoya en cuatro gigantescas columnas salomónicas, que acaban en volutas y racimos naturalísticos. Se inspiraba en baldaquinos provisionales utilizados durante la cuaresma u otras fiestas, pero esta vez plasmado en bronce de forma permanente.


Está construido en bronce, un material costoso y simbólicamente asociado al poder, parte del cual fue reutilizado del Panteón de Agripa, lo que añade una carga histórica y polémica.

La fachada, al tratarse de un elemento central exento, no existe como tal, aunque cada uno de sus lados está concebido con simetría. La estructura transmite dinamismo y verticalidad. En cuanto a la cubierta, esta simula un tejido de tela, un recurso típico del arte efímero llevado a la permanencia. El alzado está cuidadosamente equilibrado para dialogar con la escala colosal de la basílica. Los elementos decorativos abundan: querubines, hojas de laurel, guirnaldas, escudos papales y abejas —símbolo de la familia Barberini— pueblan toda la superficie, reforzando tanto la función religiosa como la propaganda papal.
Asumió la dirección de la basílica de San Pedro cuando aún era joven, tras la muerte de Maderno en 1629. Desde aquel momento, se convirtió en el artista de referencia de la familia Barberini, una de las más influyentes de la ciudad, que en aquel momento, era casi como una corte real. 

Urbano VIII (Maffeo Barberini)

Quod non fecerunt barbari, fecerunt Barberini es una expresión latina que, traducida literalmente, significa: Aquello que no han hecho los bárbaros, lo han hecho los Barberini.

Esta frase hace referencia a una denuncia pública muy famosa hecha por el pueblo de Roma y que fue fijada sobre la estatua del Pasquino, la más famosa de las estatuas parlantes de Roma, contra el papa Urbano VIII (Maffeo Barberini) y su familia. Se criticaban sus excesos y su política de destrucción de la antigua Roma Imperial, en pos de la construcción de la nueva y majestuosa Roma Barroca de Bernini. Uno de los episodios recordados, es aquel en el que el papa hizo retirar los casetones de bronce de la cúpula del Panteón para ser utilizada en la construcción del Baldaquino de San Pedro y en los cañones de Castel San'Angelo.


Costanza Piccolomini (Viterbo, 1614 – Viterbo, 3 de diciembre de 1662) más conocida como Costanza Bonarelli o Bonucelli (por su matrimonio con el escultor italiano Matteo Bonucelli), fue una aristócrata y marchante de arte italiana proveniente de la noble familia sienesa Piccolomini. Es célebre por haber sido retratada por Gian Lorenzo Bernini en un busto de mármol de hacia 1636 y 1638 (Museo del Bargello, Florencia).

En el momento de su matrimonio Costanza tenía dieciocho años y Matteo veintiocho.
Costanza se casó con el escultor, restaurador y marchante de arte Matteo Bonucelli (o Bonarelli) de Lucca el 16 de febrero de 1632, en su parroquia de S. Lorenzo en Lucina. 

La primera evidencia de la actividad de Mateo Bonucelli como asistente de Bernini son unos pagos fechados en 1636 por tres putti de mármol para la basílica de San Pedro, y al año siguiente unos pagos por su labor de ayudante en los trabajos para la tumba de la condesa Matilde de Canossa, también en San Pedro. Cuando Costanza y Bernini se conocieron ella era una mujer casada de 22 años y él un soltero de treinta y ocho, y en algún momento se inició una relación sentimental entre los dos
A finales del verano de 1638 estalló el escándalo. Gianlorenzo se volvió loco de celos cuando descubrió que hermano Luigi también tenía un romance con Costanza. Su madre, Angélica Galante Bernini, relató al cardenal Francesco Barberini en una carta datable en el otoño de 1638 como su famoso hijo, creyéndose «amo del mundo», había amenazado a su hermano Luigi con una espada y le imploraba que la ayudara a calmar su ímpetu. Lo que Angélica no le contaba era cómo Gianlorenzo había intentado castigar a su infiel amante: dejarle la cara marcada por medio de un criado que simulara llevarle un regalo. El propio papa Urbano VIII respondió a la carta defendiendo a Bernini y calificándolo como «hombre raro, ingenio sublime y nacido por disposición divina y para gloria de Roma, para iluminar este siglo».


Las cortesanas fueron a menudo víctimas del crimen, algo que el jurista Prospero Farinacci describe como «atrox et grave delictum». Y Constanza fue tratada como tal, castigada (quizás por adulterio) con detención en la Domus Pia de Urbe, conocida como el monasterio de Casa Pia, mientras el criado era desterrado, Gianlorenzo multado con 3000 escudos (luego indultado), y su hermano, que no era tan importante en los designios del papa, exiliado de Roma. El 7 de abril de 1639, después de escribir una desgarradora súplica al gobernador, Constanza fue «devuelta a su marido».


El busto del cardenal Richelieu, primer ministro de Luis XIII de Francia, fue realizado por Gian Lorenzo Bernini (1598-1680), se conserva en París, en el Museo del Louvre.

Richelieu en el año 1640 encargó a Bernini, la estatua de cuerpo entero de su retrato. Las negociaciones fueron encomendadas a Julio Mazarino, cardenal de confianza y su sucesor, y a Marshal d’Estrée, embajador de Francia en Roma. No sólo tenía que obtener el consentimiento del artista, sino también a su "protector": el papa Urbano VIII. Habida cuenta de la disidencia del papa a un proyecto de un retrato de cuerpo entero, la escultura se convirtió en un busto. Bernini empezó en noviembre de 1640 la famosa obra y la terminó en enero del siguiente año. En agosto, el busto fue llevado a París, donde obtuvo un gran éxito. Sin embargo Mazarino repuso al papa, ya que de hecho el busto no complacía a los clientes, que a pesar de su buen cuidado detalle, no reflejaba las verdaderas características del cardenal Richelieu. Esto se puede deducir por la posterior solicitud del cardenal de que se realizase otro busto por el escultor Jean Warin.


Esta es otra de las muchas obras que realizó Gianlorenzo Bernini en la Basílica de San Pedro del Vaticano. En este caso la tumba de un Papa, Urbano VIII, para el que trabajó en numerosas ocasiones y para el que por supuesto hizo el diseño de su monumental tumba, un trabajo en el que invirtió varios años, casi 20, porque trabajó en ella de 1628 hasta 1647.

La tumba de bronce de Pablo III, obra de Guglielmo della Porta, se encuentra en la Basílica de San Pedro

Para inspirarse en estas formas, tan dinámicas como es habitual en la escultura del Barroco, es más que posible que se inspirara en la Tumba de Pablo III, proyectada por Guiglielmo della Porta, y donde se crea un juego de policromía muy interesante.

Toda la porción central del conjunto es oscura, usando para ello el bronce que incluso se ha dorado parcialmente. Esa zona central es el propio sarcófago, la figura a tamaño natural que representa a la Muerte y la estatua homenaje a Sumo Pontífice. Es decir, en el centro y en tono oscuro están todos los elementos más vinculados con el monumento de carácter funerario propiamente dicho.

Mientras que en el blanco del mármol aparecen otro tipo de representaciones, todas ellas en los laterales y enmarcando la parte central. Se trata de figuras alegóricas que vienen a representar la Caridad y la Justicia. Y que sean claras no es solo por una cuestión estética, también tiene su significado, ya que se supone que son virtudes que hacen iluminan la vida en este mundo.


El Éxtasis de Santa Teresa también conocido como la Transverberación de Santa Teresa es un grupo escultórico en mármol obra del escultor y pintor Gian Lorenzo Bernini, de estilo barroco. Fue realizada entre 1647 y 1651, por encargo del cardenal Cornaro, para ser colocada donde iría su tumba, en la Iglesia de Santa María de la Victoria (Santa Maria della Vittoria), en Roma, donde actualmente se encuentra, en la llamada Capilla Cornaro. Santa Maria della Vittoria es una basílica del siglo XVII erigida para conmemorar la victoria del emperador Fernando II en la Batalla del Monte Blanco.


Por Livioandronico2013 - Trabajo propio, CC BY-SA 4.0, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=42052274

El grupo escultórico principal, el Éxtasis de Santa Teresa, está situado en la hornacina central (un edículo o templete con un dinámico frontón sostenido por columnas pareadas, cubierto en el interior por una pequeña cúpula elíptica con una claraboya cenital). La elección del tema se debió a la reciente canonización de Teresa de Jesús, la santa reformadora de esa orden (1622). En los laterales se abren unos palcos con arquitecturas simuladas donde se representa a la familia Cornaro: el donante, su padre (el dux de Venecia Giovanni I Corner, muerto en 1629) y seis cardenales Cornaro del pasado; lo que da al conjunto una apariencia de teatralidad, siendo su interpretación teológica una intermediación entre el plano terrenal y el celestial.


Palco del lado derecho


El éxtasis de Santa Teresa está considerada una de las obras maestras de la escultura del alto barroco romano. Retrata la imagen de Santa Teresa de Ávila durante el don místico de la transverberación que describe en su Libro de la Vida. De acuerdo a lo que propone el intelectual español Luis María Ansón, Santa Teresa entró en éxtasis influenciada por San Juan De la Cruz. 


Por Stefano Remo - Trabajo propio, CC BY-SA 3.0, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=3233742


Ca' Corner, uno de los ocho palacios a lo largo del Gran Canal de Venecia encargado por la familia Cornaro

Se dice que la familia y el nombre Cornaro descienden de la gens Cornelia, una familia patricia de la Antigua Roma. Los Cornari estaban entre las doce familias del tribunal de la República de Venecia y fueron miembros fundadores del Gran Consejo en 1172. En el siglo XIV, la familia se separó en dos ramas distintas, Cornaro de la Casa Grande y Cornaro Piscopia. Este último nombre deriva de la concesión en 1363 del feudo de Piscopia en el Reino de Chipre a Federico Cornaro.

Cuando Caterina Cornaro se casó con el rey Jaime II de Chipre en 1468, las armas reales de Lusignan se agregaron a la partición heráldica de la familia. Tuvieron ocho palacios en el Gran Canal, Venecia en diferentes momentos, incluido Ca' Corner y lo que ahora es el Palazzo Loredan dell'Ambasciatore. Encargaron muchos monumentos y obras de arte famosos, incluido el Éxtasis de Santa Teresa de Bernini en la Capilla Cornaro de Santa Maria della Vittoria, Roma (1652). En Grecia, la isla de Scarpanto fue su feudo desde principios del siglo XIV hasta la conquista otomana.


Caterina Cornaro (Venecia; 1454 - 10 de julio de 1510), noble veneciana, que llegó a ser Reina de Chipre, de Jerusalén y de Armenia.

XXXI - Cómo Ricardo Corazón de León conquistó Chipre por accidente cuando se dirigía a la Tercera Cruzada - Guido I de Jerusalén - Emerico Lusignan - Casa de Lusignan - Chipre veneciano - Caterina Cornaro - Asolo - Pietro Bembo  - El Museo Ringling de Arte - La mezquita Lala Mustafa Pasha - Abadía de Bellapais - Nicosia (Chipre) - Famagusta - El Castillo de Otelo, pincha aquí

II - Ciclo de conferencias Francisco Calvo Serraller - Ilusión y persuasión "El arte del Barroco" - Apolo y Dafne - Retrato de Monseñor Pedro de Foix Montoya - Santa Maria in Monserrato - NEPTUNO Y EL TRITÓN - El David - El Retrato de Urbano VIII

Ciclo de conferencias Francisco Calvo Serraller - Ilusión y persuasión "El arte del Barroco" -  Bernini. La fuerza de la escultura  - San Sebastián - Ánima beata” y *“Ánima dannata”: un sátiro y una ninfa -- La Galería Borghese - El rapto de Proserpina, pincha aquí

LVIII- Grandes hitos de la arquitectura universal - Gian Lorenzo Bernini - La Cátedra de San Pedro - Scala Regia - La Via della Conciliazione - San Pablo de Londres - San Pablo de Londres - Carlo Maderno - El Gran Incendio de Londres - Christopher Wren -, PINCHA AQUÍ

Gian Lorenzo Bernini - El Palazzo Barberini - Pietro da Cortona - Santa Agnese in Agone - Carlo Rainaldi - El Éxtasis de Santa Teresa, pincha aqui

(II) Gian Lorenzo Bernini - La escultura de la Fuente de los Cuatro Ríos - La Plaza Navona - Palazzo Pamphili - Sant'Andrea al Quirinale - El Palacio del Quirinal - El Obelisco della Minerva - La Fuente del Tritón - El Éxtasis de la beata Ludovica, pincha aqui  

Apolo y Dafne es una escultura realizada por el italiano Gian Lorenzo Bernini entre los años 1622 y 1625. Pertenece al estilo barroco. Se trata de un grupo escultórico de mármol y de tamaño natural expuesto en la Galería Borghese (Roma)
Cuenta el mito de Apolo y Dafne que Apolo quiso competir con Eros en el arte de lanzar flechas. Eros, molesto por la arrogancia de Apolo, ideó vengarse de él y para ello le arrojó una flecha de oro, que causaba un amor inmediato a quien hiriere. Otro disparo hirió a la ninfa Dafne con una flecha de plata, que causaba el rechazo amoroso. Así que cuando Apolo vio un día a Dafne se sintió herido de amor y se lanzó en su persecución. Pero Dafne, que sufría el efecto contrario, huyó de él. Y la ninfa corrió y corrió hasta que agotada pidió ayuda a su padre, el río Peneo, el cual determinó convertir a Dafne en laurel. Cuando Apolo alcanzó a Dafne, ésta iniciaba la transformación: su cuerpo se cubrió de dura corteza, sus pies fueron raíces que se hincaban en el suelo y su cabello se llenó de hojas. Apolo se abrazó al árbol y se echó a llorar. Y dijo: «Puesto que no puedes ser mi mujer, serás mi árbol predilecto y tus hojas, siempre verdes, coronarán las cabezas de las personas en señal de victoria». 

La transformación la relata Ovidio en el poema Las metamorfosis. Este mito ilustra el origen de uno de los símbolos típicos del dios, la corona de laurel.

Bernini captura la transformación de Dafne con intensa emoción, retratando las diferentes etapas de sus cambios
Esta escultura se inspiró en el Apolo Belvedere de Leocares. La composición se realiza en plano-relieve, encontrándose llena de dinamismo y difuminación. El grito de horror de Dafne y el rostro perplejo de Apolo nos muestran un contraste de actitudes y aspectos que reflejan el interés por la representación de las esculturas. Esta preocupación por la expresividad muestra una gran utilización del pathos (capacidad del personaje de mostrar sus sentimientos). Dafne parece desconocer su transformación según mira hacia atrás por encima de su hombro, con los labios entreabiertos por el miedo. Su repentina detención, a consecuencia de su transformación, muestra el cabello de Dafne inmortalizado mientras gira. Mientras, Apolo se muestra estupefacto, no puede creer lo que ven sus ojos.  


"¡Ayúdame, padre, si los ríos sois divinidades, echa a perder, cambiándola, esta figura con la que he gustado demasiado"! Apenas acabó su plegaria, un pesado sopor invade sus miembros: una delgada corteza ciñe su tierno pecho, sus cabellos crecen como hojas, sus brazos como ramas, sus pies ha poco tan veloces se adhieren en raíces perezosas, en lugar del rostro está la copa: sólo la belleza queda en ella". 

Dafne es un nombre propio femenino de origen griego en su variante en español. Deriva del nombre griego Δάφνη (Daphne), que quiere decir «Laurel».

En cuanto a su ascendencia, unos dice que era hija de Ladón, dios río de Arcadia, y de Gea, o del Ladón y su consorte, Estinfálide, o bien era hija del río Peneo de Tesalia, o incluso de Amiclas.

  •  Apolo persiguiendo a Dafne
  • 1636 - 1638. Óleo sobre lienzo, 193 x 207 cm
  • Museo del Prado

Thulden, Theodoor van S'Hertogenbosch (Países Bajos), 1606 - S'Hertogenbosch (Países Bajos), 1669.

(Hertogenbosch, 1606-1669). Pintor, dibujante y grabador flamenco. Tras su formación con Abraham van Blyenberch, entró en el Gremio de Amberes en 1626, del que sería decano hacia 1640. Aunque no está probado que trabajara con Rubens, las relaciones estilísticas entre ambos pintores parecen avalar esta tesis. Aun así, la obra de Thulden se encuentra más próxima al último manierismo flamenco que a las suaves tendencias de Rubens. 

Retrato de Monseñor Pedro de Foix Montoya (Sevilla 1559 - Roma 1630)  


Busto retrato de Pedro de Foix Montoya (c.1622) por Gian Lorenzo Bernini

Ubicación actual: Santa Maria in Monserrato degli Spagnoli, Roma, Italia

"Este es Montoya convertido en piedra" dijo el cardenales Barberini

La obra representa un busto retrato intrincadamente tallado de Pedro de Foix Montoya. El busto captura la expresión digna y solemne del sujeto, ejemplificando la magistral habilidad de Bernini para retratar emociones y rasgos humanos realistas. La escultura está enmarcada en un nicho circular con un fondo de mármol, realzando su presentación grandiosa y reverente. La atención al detalle y la textura suave y realista del mármol reflejan la elegancia y el estilo dinámico característicos del movimiento artístico barroco.


Santa Maria in Monserrato está situada en la zona de Campo Marzio, en el centro histórico, y es conocida por ser la Iglesia Nacional de los Españoles en Roma.

Fundada en 1506, cuando la Hermandad de la Virgen de Montserrat en Cataluña construyó un hospicio para los peregrinos españoles, fue construida según el diseño de Antonio da Sangallo el Joven en 1518. A pesar de las interrupciones que sufrieron las obras de construcción por falta de recursos , los arquitectos que se sucedieron, como Bernardino Valperga y Francesco da Volterra, respetaron el proyecto original. En 1821 fue renovado por Giuseppe Camporese y sufrió una restauración final en 1929.


La gran fachada, de dos órdenes, fue diseñada por Francesco da Volterra; del gran arquitecto se encargó la inferior, con pilastras corintias, con portal entre columnas del siglo XVIII decorado con un grupo de mármol con la Virgen y el Niño aserrando la roca, que alude a la montaña sobre la que se construyó el santuario catalán de Monserrato, y nichos en los vanos laterales. El orden superior parece mucho más simple.

El interior es de una sola nave dividida por altas pilastras compuestas con capillas laterales y un gran ábside. En la iglesia se pueden admirar espléndidas obras de Sansovino como San Giacomo Maggiore o Annibale Carracci, como San Diego d'Alcántara, mientras que en el pórtico del Colegio Español se encuentra el busto de Pedro Foix Montoya, obra de Gian Lorenzo Bernini.

NEPTUNO Y EL TRITÓN

Este grupo escultórico realizado en mármol y cobre por el artista italiano Gianlorenzo Bernini en el año 1620, lo concibió para que sirviera de coronación a un estanque de agua en el jardín de la Villa Montalto en Roma. El conjunto debería estar colocado sobre una balaustrada, precisamente delante de un muro que no tenía ningún vano y quedaría enmarcado por dos fuentes de pequeño tamaño.

Pensando en esa colocación, el escultor realizó una obra donde las figuras están a una escala ligeramente superior a la humana, y sobre todo diseñó el grupo para que tuviera una única perspectiva y un único punto de vista. Sin embargo, hoy la obra permanece expuesta en el Victoria and Albert Museum de Londres, tal y como se muestra en la fotografía.


Por esa razón, en la actualidad los visitantes pueden rodear los 360 grados del entorno de la escultura, de ahí que al girar y contemplarla desde ciertos puntos de vista se puede apreciar que hay perspectivas en las que la obra pierde coherencia.

Y es que Bernini tenía muy en cuenta los emplazamientos definitivos de sus obras para que se integraran a la perfección en sus entornos arquitectónicos, así como trabajaba principalmente los puntos de vista que iban a ser posibles desde esas ubicaciones, como se puede apreciar en obras maestras como El Éxtasis de Santa Teresa o El Profeta Habacuc y el ángel de la iglesia romana de Santa María del Popolo. Mientras que si trabajaba en obras que iban a quedar completamente individualizadas, se esmeraba mucho más en todo el conjunto de la obra, como se puede ver por ejemplo en su David.


El David es una estatua realizada por Gian Lorenzo Bernini entre 1623 y 1624. Tiene tamaño real (170 cm) y está ejecutada con mármol. Pasó a formar parte de la colección de su principal mecenas, el Cardenal Scipione Borghese, y actualmente se expone en la Galleria Borghese.

Representa al futuro rey David, uno de los personajes del Antiguo Testamento, en la escena en que derrota al gigante Goliat lanzando una piedra con una honda.

En comparación con otras versiones pasadas del tema, como la famosa estatua el David de Miguel Ángel, se muestran cualidades paradigmáticas de la escultura del Barroco. Sobre la placidez clásica y renacentista, Bernini introduce emoción y dinamismo.

Al contrario que en obras más tempranas del artista, esta obra no presenta el mismo énfasis vertical. El cuerpo de la figura se muestra en el instante en que se dispone a tirar la piedra, los dos pies apoyados, el cuerpo medio girado. La figura está en tensión, el movimiento y la potencia están implícitos. La cara muestra concentración, con el ceño fruncido e incluso mordiéndose el labio inferior. Este David no es el guerrero perfecto e idealizado, sino uno muy humano esforzándose para lograr sus metas. Tras la figura, yacen varias armas descartadas, recordándonos que esta no es una batalla ganada a través de un armamento superior, sino de un esfuerzo físico. A sus pies, un arpa hermosamente tallada, que indica que David se convertirá en un poeta. 


El David de Donatello es una representación del héroe victorioso, que se yergue con confianza. En términos políticos, se trata de una metáfora de la Florencia que se vio a sí misma como el centro del apogeo artístico Italiano del Renacimiento. El David de Miguel Ángel representa el momento de la planificación, la tensión mental de la toma de una decisión: pasividad externa, pero una gran lucha interior. 

El David es una escultura de bronce de 158 cm de altura, obra del escultor italiano Donatello. La obra fue realizada en torno a 1440 (o a 1430 según algunos expertos) por encargo de Cosme de Médici, que quería situarla en los jardines de su palacio de Florencia. Actualmente se encuentra en el Bargello. El David de Donatello es una de las obras más relevantes del primer Renacimiento. Era la primera vez que un escultor se atrevía a crear un desnudo masculino desde la Antigüedad clásica.; y también era el inicio por liberar a la escultura del marco arquitectónico.


Durante siglos esta historia nos ha servido a todas las generaciones como ejemplo de valor, de seguridad, para darnos cuenta de que cualquier cosa, por muy grande y difícil que sea, podemos vencerla si nos lo proponemos. Esta misma historia, tiempo ha, cautivó también a los florentinos, quien veían en su figura un reflejo de las cualidades de Florencia. Valor para enfrentarse una pequeña república como era la florentina, a toda una república italiana, y belleza, la que tiene Florencia en cada uno de los rincones de la ciudad. Aquel 13 de septiembre de 1501, David, el rey de Israel, quedó ligado a la historia de Florencia para siempre.

Pero no fue ésta la idea original. La enorme piedra de mármol que llevaba años (desde mediados del siglo XV) almacenados en la propiedad del Arte de la Lana (gremio de tejedores de Florencia) era conocida como «el gigante», antes incluso de ser tallada. Estaba destinada a escultura de algún profeta para la catedral de Santa María del Fiori. Era la época del papado de Alejandro VI, del papa Borgia; era la época justo posterior a la caída de los Medici en Florencia, además era la época en que la estrella de un conocido artista toscano empezaba a brillar, Miguel Angel Buonarroti.


Canteras de Carrara
La obra comenzó el 13 de septiembre de 1501. En el más absoluto de los secretos Miguel Angel se encerró con su obra, y sólo el 23 de junio de 1503 dejó ver algo de ella a los ciudadanos. En mayo de 1504, Miguel Angel acabó la que es considerada como la escultura más bella y perfecta del Mundo.

La obra de Bernini, por otra parte, irradia un espíritu de batalla contrarreformista, y tal vez también la lucha de un joven artista por hacerse un hueco no sólo entre los escultores de su época, sino tratando de culminar la historia de la escultura renacentista.


Los dos bustos del cardenal Scipione Borghese (Su primer mecenas) son retratos escultóricos de mármol creados por Gian Lorenzo Bernini en 1632. Ambas versiones del retrato se encuentran en la Galería Borghese de Roma.

El movimiento de la cabeza hacia la izquierda, la boca entreabierta y la mirada atenta crean en el rostro de Scipione Borghese la sensación de asombro que formaba parte intrínseca de la estética barroca. Bernini creó esta escultura sólo unos días después de haber terminado otro Busto de Escipión Borghese, también expuesto en la Galería Borghese.

El biógrafo de Bernini, Filippo Baldinucci, afirmó que, cuando el artista había terminado el primer busto, se dio cuenta de que había una grieta en el bloque de mármol, que era visible en la frente del retrato, como sigue siendo hoy. Así, Bernini decidió replicar su obra, ejecutando en secreto la segunda versión. El nuevo busto se realizó en sólo tres días. Ambos bustos fueron adquiridos por el Estado italiano durante la primera venta de las obras de arte de la familia Borghese en 1892 y se reunieron en la colección en 1908.


El Retrato de Urbano VIII de Gian Lorenzo Bernini ofrece una interpretación informal del Papa, retratado en su humanidad más cercano a los fieles.
Palacio Barberini 1632



Gian Lorenzo Bernini, Busto in bronzo di Urbano VIII Barberini, 1658. 


La obra de 1658 estuvo expuesta en la Sala Sacchi del Palazzo Barberini hasta el 30 de julio de 2023 y fue prestada por el príncipe Corsini. Comparación cercana con la versión en mármol del retrato del pontífice fechada alrededor de 1655.

Gian Lorenzo Bernini realizó un gran número de efigies de mármol y bronce del pontífice durante el papado de Maffeo Barberini, señal de una colaboración duradera y prolífica entre mecenas y artista.
El busto de bronce de Urbano VIII proviene de la colección del príncipe Corsini en Florencia, donde llegó en la segunda mitad del siglo XIX tras el matrimonio de Anna Barberini y Tommaso Corsini, celebrado en 1858.

Ciclo de conferencias Francisco Calvo Serraller - Ilusión y persuasión "El arte del Barroco" - Bernini. La fuerza de la escultura - San Sebastián - Ánima beata” y *“Ánima dannata”: un sátiro y una ninfa -- La Galería Borghese - El rapto de Proserpina

LVIII- Grandes hitos de la arquitectura universal - Gian Lorenzo Bernini - La Cátedra de San Pedro - Scala Regia - La Via della Conciliazione - San Pablo de Londres - San Pablo de Londres - Carlo Maderno - El Gran Incendio de Londres - Christopher Wren -  , PINCHA AQUÍ

Gian Lorenzo Bernini - El Palazzo Barberini - Pietro da Cortona - Santa Agnese in Agone - Carlo Rainaldi - El Éxtasis de Santa Teresa, pincha aqui

(II) Gian Lorenzo Bernini - La escultura de la Fuente de los Cuatro Ríos - La Plaza Navona - Palazzo Pamphili - Sant'Andrea al Quirinale - El Palacio del Quirinal - El Obelisco della Minerva - La Fuente del Tritón - El Éxtasis de la beata Ludovica, pincha aqui

Contradictorio, espontáneo e inclasificable: así era para Eugenio d’Ors el Barroco, un arte que no sabía lo que quería y que prosperaba en la confusión. Y es que pocos estilos artísticos son tan difíciles de definir como este. No es sencillo delimitar su desarrollo temporal, sus características formales ni sus bases ideológicas. Ni siquiera es evidente qué artistas podemos considerar realmente barrocos y por qué. De Annibale Carracci a José de Ribera, de Caravaggio a Nicolas Poussin, de Pedro Pablo Rubens a Rembrandt o de Gian Lorenzo Bernini a Diego Velázquez, nos encontramos con una panoplia de ideas, estilos y formas de crear que manifiestan diversos modos de ser barroco, pero que en ningún caso comprenden toda la variedad de este amplio fenómeno. 

  • Nacimiento: Barcelona, 1881
  • Fallecimiento: Vilanova i la Geltrú, 1954
  • Fue filósofo, ensayista, crítico de arte y teórico cultural, una de las figuras intelectuales más influyentes del primer tercio del siglo XX en España.

En su libro “Lo barroco” (1935) plantea que:

  • El Barroco no es solo un período histórico.
  • Es una actitud espiritual recurrente en la historia.
  • Opuesto al “clasicismo” (equilibrio, razón, forma).
Para d’Ors, el Barroco es:
  • Dinamismo, exceso, tensión, dramatismo.

Francisco Calvo Serraller (1948–2018)

Francisco Calvo Serraller fue un historiador del arte, crítico y ensayista español, una de las figuras más influyentes en la divulgación del arte en España contemporánea.

Catedrático de Historia del Arte en la Universidad Complutense de Madrid.
  • Miembro del Real Patronato del Museo del Prado.
  • Crítico de arte en el periódico ABC, donde dirigió el suplemento ABC Cultural.
  •  Autor de numerosos libros sobre arte moderno y contemporáneo.

El Barroco es arquitectura, pintura y escultura, pero también urbanismo, jardinería, decoración, escenografía, moda..., artes y técnicas que colaboran y se entrelazan de múltiples formas, ya que ningún otro estilo se empeñó tanto como este en integrar todas las artes para crear una obra total con la que persuadir y emocionar al espectador. Este curso pretende, desde el Museo del Prado, donde se conservan algunas de las obras maestras de este periodo, desentrañar y comprender mejor esta compleja y fascinante manifestación artística que, más que un estilo, es una cultura que desborda localizaciones geográficas y cronologías.

Alberto Pancorbo La Blanca es un historiador del arte español, licenciado y doctor en Historia del Arte. Es responsable del Departamento de Actividades de la Fundación Amigos del Museo del Prado y colabora de forma habitual con el Museo del Prado en actividades de difusión, publicaciones y cursos.

Alberto Pancorbo La Blanca, Historiador del Arte y director del ciclo


Dostoyevski postrado ante el Cristo de Holbein

Cristo muerto, sin duda la más poderosa y original de las obras religiosas del pintor de Augsburgo, fue realizada entre 1521 y 1522, cuando éste contaba poco más de veinte años. 

El 12 de agosto de 1867, camino de Ginebra en compañía de su esposa Anna Grigorievna, Fiódor Mijáilovich Dostoyevski se detuvo en Basilea para hacer una visita al museo de la ciudad. Paseó su mirada por los cuadros colgados en las salas y, de pronto, la visión de uno de ellos le dejaría marcado para el resto de su existencia. Se trataba del 'Cristo muerto', pintado en 1521, tres siglos y medio antes por Hans Holbein el Joven.

Se trata de un lienzo alargado de dos metros de largo y sólo treinta centímetros de ancho en el que se representa a Cristo yaciente. Nunca se había representado la escena con un realismo tan desgarrador. Parece que para lograr tal crudeza el artista se sirvió como modelo de un cadáver  sacado del Rhin.

Dostoyevski está plantado delante de la obra. Como textualmente describe su esposa; ha enmudecido: “El cuadro hizo una gran impresión a Fiódor Mijáilovich y lo dejó abatido, mientras yo, al no poder resistir por más tiempo, debido a mi debilidad, pasé a otra sala. Cuando regresé, después de unos veinte minutos, le hallé aún delante del cuadro, como si estuviese encadenado. En su cara llena de temor leí la misma expresión que había notado más de una vez cuando se acercaba una crisis epiléptica. Entonces lo tomé delicadamente por el brazo, le alejé de la sala y le hice sentar en una banqueta, esperando de un momento a otro la crisis que por fortuna no vino. Fiódor se calmó un poco; pero al salir del museo, insistió en volver a ver una vez más el cuadro. Volvimos”.

Hoy sabemos que influyó de manera decisiva en su obra y de manera muy especial en El idiota, la novela que iniciaría en septiembre de 1867 en Ginebra y que no concluiría hasta los primeros meses de 1869 en Florencia. 

Fiódor Mijáilovich Dostoyevski (Moscú, 11 de noviembre de 1821-San Petersburgo, 9 de febrero de 1881) fue uno de los principales escritores del Imperio ruso, cuya literatura explora la psicología humana en el complejo contexto político, social y espiritual de la sociedad rusa de la segunda mitad del siglo XIX. Las obras literarias de Dostoyevski abordan diversos temas filosóficos y religiosos.

La novela El idiota es la más autobiográfica de las escritas por Fiódor Dostoyevski. Su protagonista, el príncipe Mishkin, es tremendamente bondadoso, con una acusada inteligencia y la sencillez de un niño, y que padece epilepsia, al igual que el escritor. Mishkin busca de continuo el amor, aunque no siempre sabe distinguirlo de la compasión que le invade en muchos momentos. Su compasión proviene del convencimiento de que los seres humanos tienen la absoluta necesidad de ser salvados por el cristianismo, pero ni el mundo insensible y frágil de la aristocracia rusa de la época, ni el mundo utópico que aspira a construir un reino y una religión en la tierra, aceptan ese tipo de salvación. En cambio, Mishkin, y Dostoyevski con él, piensa que no hay otra belleza que pueda salvar al mundo sino Nuestro Señor Jesucristo.

El Cristo muerto de Holbein no deja de ser una imagen molesta. ¿Por qué Mishkin no consigue contar, en las primeras páginas de la novela, la desasosegadora impresión que le produjo contemplar la pintura en Basilea? Su pariente Elisabeta Prokofievna y sus tres hijas, que escuchan su conversación, se limitan a pedirle que lo cuente en otro momento, y eso que ni siquiera Mishkin ha mencionado el título del cuadro. Dostoyevski lo describirá, sin embargo, de forma conmovedora, en la parte final de su novela, y todas sus expresiones parecen ser una absoluta negación de la belleza. En ese Cristo descendido de la cruz, no hay nada de sobrenatural. Es un cadáver que ha sufrido las más terribles torturas. Su aspecto se asemeja a la descripción de Isaías (53, 2), en la que el Siervo de Yahvé no tiene ni apariencia ni belleza para atraer las miradas, ni aspecto que agrade.



Algunas de sus obras más famosas, como la Éxtasis de Santa Teresa, tardaron cerca de dos años en completarse desde el diseño hasta el pulido final. Esto incluía modelos en yeso, ajuste de proporciones y supervisión de todo el taller.


Gian Lorenzo Bernini (Nápoles, 7 de diciembre de 1598 - Roma, 28 de noviembre de 1680) fue un escultor, arquitecto y pintor italiano. Trabajó principalmente en Roma y es considerado el más destacado escultor de su generación, creador del estilo escultórico barroco.


Bernini poseía la habilidad de crear en sus esculturas escenas narrativas muy dramáticas, de captar unos intensos estados psicológicos y también de componer conjuntos escultóricos que transmiten una magnífica grandeza. Su habilidad para tallar el mármol llevó a que fuera considerado un digno sucesor de Miguel Ángel, muy por encima de sus coetáneos y especialmente de sus grandes rivales, Alessandro Algardi y Francesco Borromini. Su talento se extendió más allá de la escultura y fue capaz de sintetizar de manera brillante la escultura con la pintura y la arquitectura en un todo conceptual y visual coherente. Hombre profundamente religioso que puso su arte al servicio de la Contrarreforma, Bernini empleó la luz como un destacado recurso metafórico que completa sus obras, en ocasiones con puntos de iluminación invisibles que intensifican el foco de la adoración religiosa o amplifican el dramatismo de la narrativa escultórica.

Durante su vida, Bernini gozó del favor y la protección de siete papas, para los que realizó numerosas obras. Sin embargo fueron tres los que mayores obras le encargaron.

  • Pablo V (1605–1621) – Camillo Borghese 
  • Papa cuando Bernini era joven.
  • El cardenal Scipione Borghese (sobrino del papa) fue su gran mecenas inicial.
  • Bernini realizó esculturas para la Villa Borghese. 

  • Urbano VIII (1623–1644) – Maffeo Barberini
  • Su gran protector.
  • Encargó el Baldaquino de San Pedro.
  • Le dio enorme poder artístico en Roma.
  • Inocencio X (1644–1655) – Giovanni Battista Pamphilj
  • Inicialmente desconfiaba de Bernini.
  • Luego le encargó la Fuente de los Cuatro Ríos en Plaza Navona.
  • Alejandro VII (1655–1667) – Fabio Chigi
  • Otro gran mecenas.
  • Encargó la Columnata de la Plaza de San Pedro.
  • Trabajó estrechamente con Bernini.
  • Por Sailko - Trabajo propio, CC BY 3.0, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=76294947

       Encargo del cardenal Maffeo Barbenini, futuro papa Urbano VIII

    San Sebastián 1616 - 1617 colección privada, en depósito en el Museo Nacional Thyssen Bornemisza Madrid

    Por la estatua fueron pagados cincuenta escudos el 29 de diciembre de 1617 y estaba destinada probablemente a la antigua capilla privada de San Sebastián de los Barberini en la basílica de Santa Andrea del Valle de Roma, sobre el lugar donde, según la hagiografía el cuerpo del santo fue encontrado en la Cloaca Máxima.

    La obra representa uno de los momentos de cambio en su formación y el inicio de una dirección autónoma de su estilo frente al de su padre.

    La forma del cuerpo se abandona de manera bastante lánguida al peso y a la agonía y muestra cierta similitud con las imágenes del Cristo en "Piedad" de derivación Miguelangelesca, como en la “Piedad Bandini” que se convertirá en habitual en la segunda mitad del siglo XVI y en los siguientes también en pintura.
    Por primera vez una escultura de Bernini privilegia la visión por un lado en concreto, el derecho, del cual se puede observar plenamente la evolución en caída del cuerpo del mártir. En el curso de toda su carrera Bernini ya sea en las obras escultóricas ya en las arquitectónicas realizará con mucha precisión la calidad óptica de sus creaciones que muestran siempre un punto de vista privilegiado.
    Miguel Ángel fue para él una fuente de inspiración.

    San Sebastián fue un soldado romano que vivió en el siglo III d.C., durante el reinado del emperador Diocleciano. Según la tradición cristiana, nació en Narbona (actual Francia) y fue educado en Milán.

    Cuando se descubrió que era cristiano, Diocleciano lo condenó a muerte.
    Fue atado a un árbol o columna y asaeteado por arqueros. Dándolo por muerto, los soldados abandonaron su cuerpo.

    Sin embargo, según la tradición, sobrevivió milagrosamente. Una mujer cristiana llamada Irene lo encontró aún con vida y lo curó en secreto.

    Una vez recuperado, Sebastián no huyó.

    Diocleciano ordenó entonces que fuera azotado hasta la muerte (otras versiones dicen apaleado). Su cuerpo fue arrojado a la Cloaca Máxima (el gran alcantarillado de Roma), pero cristianos lo recuperaron y lo enterraron en las catacumbas de la Vía Apia, donde más tarde se levantó la Basílica de San Sebastián Extramuros. 

    *“Ánima beata” y *“Ánima dannata”: un sátiro y una ninfa

    Dos de las esculturas más conocidas de Bernini, tradicionalmente conocidas como Ánima beata (alma bendita) y Ánima dannata (alma condenada), podrían no ser figuras religiosas en absoluto, sino representaciones mitológicas: **una ninfa y un sátiro.

    Este reinterpretación se basa en un estudio del historiador David García Cueto, que señala que estas cabezas de mármol, realizadas por Bernini en su juventud, tenían originalmente intención mitológica y no cristiana.

    Hoy estas esculturas se conservan en la Embajada de España ante la Santa Sede en Roma y se habían entendido durante siglos como imágenes religiosas hasta que investigaciones modernas identificaron su carácter clásico.

    Significado iconográfico:

  • El sátiro y la ninfa son figuras del imaginario clásico griego y romano:
  • Ninfas eran espíritus femeninos de la naturaleza, asociados a ríos, bosques y montes, símbolos de belleza, vida y fertilidad.
  • Sátiros eran criaturas asociadas al dios Pan y a Dioniso, símbolos de instinto vital, música, baile y deseo desenfrenado.
  • Este tipo de figuras aparece con frecuencia en el arte clásico y renacentista para representar la dualidad entre lo civilizado y lo instintivo, la naturaleza salvaje y la armonía, o el juego erótico y la fuerza física.

    La Galería Borghese (del italiano: Galleria Borghese) es un museo de arte situado en los jardines de Villa Borghese, Roma.

    El edificio de la Galería se encuentra enclavado en los jardines de Villa Borghese, cuyo conjunto conformaba anteriormente la Villa Borghese Pinciana, propiedad de la familia homónima. La Galería Borghese conserva una parte sustancial de la colección Borghese de pintura, escultura y antigüedades, la cual fue iniciada por el cardenal Scipione Borghese (1576 – 1633), sobrino del papa Paulo V (papado: 1605–1621).

    Scipione Borghese fue el primer mecenas de Bernini y un ávido coleccionista de la obra de Caravaggio, por lo que ambos artistas se encuentran extensamente representados en el museo.

    El amplísimo parque, actualmente bajo gestión municipal, fue en su época tan extenso como todo el centro histórico de Roma. Un pequeño tren lo recorre varias veces al día y tiene su parada a las puertas de la galería.

    La Villa Borghese Pinciana, o Casina Borghese, se erigía ya con fama en las afueras de la Roma del siglo XVII. En 1644, el viajero británico John Evelyn la describió como un «Eliseo del placer» con «fuentes de variados mecanismos, olivares y pequeños arroyos de agua». 

    Detalle de la decoración en la columna de la Casina, con los símbolos en el escudo de armas de los Borghese: el dragón alado y el águila coronada.

    Las obras de Bernini revelaron ya desde un principio su enorme talento. En su primera fase estilística, Bernini demuestra un interés y un respeto absoluto por la escultura helenística, en obras que imitaban a la perfección el estilo antiguo.

    Entre 1621 y 1625 Bernini realizaría cuatro obras que lo consagrarían como un maestro de la escultura y le darían fama. Se trata de los cuatro Grupos Borghesianos, cuatro grupos escultóricos basados en temas mitológicos y bíblicos encargados por el cardenal Borghese.

    Las obras en cuestión eran Eneas, Anquises y Ascanio, basado en la Eneida, el Rapto de Proserpina, el David y Apolo y Dafne. Son obras monumentales que marcarían una nueva dirección en la carrera de Bernini. Las cuatro permanecen actualmente en la Galería Borghese de Roma. 

    El rapto de Proserpina. Es una escultura realizada por Gian Lorenzo Bernini entre los años 1621 y 1622 perteneciente al Barroco.


Detalle del lado derecho de la escultura que muestra como los dedos de Plutón aprietan el cuerpo de Proserpina.
Momento de mayor tensión

Fue encargada por Scipione Borghese, que se la cedió al Cardenal Ludovico Ludovisi en 1622, quien la llevó a su villa. Permaneció allí hasta 1908, cuando el Estado italiano la adquirió y la devolvió a la Galleria Borghese.
Es una gran estatua de mármol, perteneciente a un grupo escultórico ejecutado por el artista. Representa a Proserpina (Perséfone en la mitología griega) siendo raptada por Plutón (Hades en la mitología griega), soberano de los infiernos.
La posición, un contraposto retorcido, es una reminiscencia del Manierismo, y permite una observación simultánea del rapto (según se mira desde la izquierda) con Plutón tratando de mantener a Proserpina sujeta; de la llegada al Hades (mirando de frente, parece llevar en brazos a su víctima); y de la petición de Proserpina a su madre de regresar durante seis meses a la Tierra (si contemplamos desde la derecha, con las lágrimas de la mujer, el viento sobre su pelo y el Can Cerbero ladrando).


Es notable la representación de los detalles: Proserpina empuja la cabeza de Plutón estirando su piel, y los dedos de este aprietan cruelmente la carne de Proserpina tratando de inmovilizarla.

Esta obra está esculpida en mármol de Carrara, un material muy utilizado por Bernini como reminiscencia a Miguel Ángel, en un pulido fino, exceptuando algunas zonas, como el cabello de Proserpina y Plutón. También observamos un marcado contraste entre el cuerpo de Plutón, duro y terso debido a la tensión muscular, y el de Proserpina, blando y sensual.

En la mitología griega, Perséfone es hija de Zeus y de Deméter. La joven doncella, también llamada Kore, es raptada por Hades y se convierte en la reina del Inframundo. La forma romana del nombre Proserpina procede de la forma dialectal de este nombre en las ciudades eólicas y dóricas de la Magna Grecia. 

Antecedentes de su propia obra:


Eneas, Anquises y Ascanio es una estatua realizada por Gian Lorenzo Bernini entre 1618 y 1619.

El grupo escultórico representa a Eneas huyendo de la ciudad de Troya llevando a su anciano padre, Anquises sobre sus hombros, y a su hijo Ascanio llevando el sagrado fuego del hogar, mientras Anquises sostiene a los dioses del hogar familiar (penates). Bernini, que tenía 21 años cuando hizo esta obra, aún sentía la influencia de su padre, Pietro, con sus composiciones en forma de torre propias de finales del siglo XVI. Muchos expertos consideran que esta obra es, principalmente, de su padre?.
La Eneida  es una epopeya latina escrita por Virgilio en el siglo I a. C. por encargo del emperador Augusto con el fin de glorificar el imperio atribuyéndole un origen mítico. Virgilio elaboró una reescritura, más que una continuación, de los poemas homéricos tomando como punto de partida la guerra de Troya y la destrucción de esa ciudad, y presentando la fundación de Roma a la manera de los mitos griegos.

(III) LA ROMA DE LOS REYES - ENEAS - Cartago - Dido, la legendaria reina de Cartago - Publio Virgilio Marón  - La Eneida - Evolución de las posesiones cartaginesas  - Alba Longa, PINCHA  AQUÍ

Conocimiento de la escultura clásica y renacentista:

Laocoonte y sus hijos es un grupo escultórico griego de datación controvertida,​ aunque suele considerarse una obra original de principios de la era cristiana. La obra es de un tamaño algo mayor que el natural, de 2,42 m de altura y está ejecutada en mármol blanco. Se encuentra en el Museo Pío-Clementino perteneciente a los Museos Vaticanos de Roma,​ y junto al Torso del Belvedere es el único original griego del antiquarium.​ Representa la muerte del sacerdote troyano Laocoonte, o Laoconte, castigado por los dioses a morir estrangulado por serpientes marinas junto a sus dos hijos. La obra fue realizada por Agesandro, Polidoro y Atenodoro de Rodas, pertenecientes a la Escuela de Rodas del periodo helenístico.


En los mitos griegos se relata que, durante el asedio de Troya, dos serpientes fueron enviadas por Apolo, Poseidón,​ o Atenea, y atacaron a Laocoonte, sacerdote troyano de Apolo, y a sus dos hijos. 
Laocoonte era el sacerdote del templo de Apolo Timbreo en Troya y, al igual que Casandra, advirtió a los troyanos que si dejaban entrar en la ciudad al Caballo de Troya caerían en una trampa tendida por los griegos aqueos.
Cuando Laocoonte se disponía a sacrificar el toro a Poseidón, dos serpientes marinas, llamadas Porces y Caribea; salieron del mar y atacaron a los hijos mellizos de Laocoonte, ; Laocoonte intentó salvarlos pero sufrió la misma suerte.

Este grupo escultórico era conocido por descripciones antiguas, pero se creía perdido. Fue descubierto el 14 de enero de 1506 en una viña cercana a Santa María la Mayor,​ terreno propiedad de Felice de Fredis, que se encontraba en el Esquilino romano y que en tiempos antiguos había sido parte de la Domus Aurea de Nerón y luego del palacio del emperador Tito.

El Rapto de las Sabinas o el Rapto de la Sabina es una escultura realizada en mármol obra de Juan de Bolonia escultor franco-flamenco activo en Florencia en el siglo XVI. La escultura formaba parte de la colección ducal en la plaza de la Señoría de la ciudad.

Juan de Bolonia en 1581 comenzó lo que se considera su obra maestra, el Rapto de las Sabinas, finalizado alrededor de 1582. Al parecer, la escultura no fue producto de un encargo y se llevó a cabo por el autor como una demostración de virtuosismo. Cuando Francisco I de Médici vio la obra se entusiasmó y ordenó su instalación en la Loggia dei Lanzi, cerca del Palazzo Vecchio.

Jean de Boulogne conocido como Giambologna, nacido en Flandes, se formó en su país con el escultor Jacques du Broeuq, viajó y permaneció en Italia donde realizó la mayor parte de sus esculturas. Cuando presentó una escultura suya a Miguel Ángel, este se la criticó por intentar acabarla minuciosamente sin antes haber realizado un estudio previo, esta lección no la olvidó Giambologna, que a partir de entonces, ejecutó siempre gran cantidad de bocetos en cera o arcilla antes de realizar sus obras finales y que siempre tuvo cierta inspiración con la obra del gran maestro florentino.