viernes, 6 de febrero de 2015

Pamplona (Navarra) - Catedral de Santa María - " "Occidens" de la Catedral de Pamplona, galardonada en Nueva York como la mejor exposición del mundo"

Pamplona 

(En euskera y cooficialmente, Iruña; Iruñea según normalización de la Real Academia de la Lengua Vasca) es un municipio y ciudad española, capital de la Comunidad Foral de Navarra.





Pamplona está ubicada en el norte de la Península Ibérica, y en el centro de la cuenca de Pamplona. Se extiende a ambas orillas del río Arga y por ella discurren otros dos ríos, el Elorz (afluente del Arga) y el Sadar (afluente del Elorz). En 2014 contaba con una población de 196 166 habitantes repartidos en una superficie de 25,098 km², y su área metropolitana alcanza los 334 830 habitantes distribuidos en una superficie de 488,6 km².

El emblema de la ciudad de Pamplona,
un león de plata y una corona heráldica ducal,
decoran un enrejado público muy difundido en toda la ciudad.
Fundada por los romanos y atravesada por el Camino de Santiago, Pamplona es hoy una ciudad moderna y acogedora con una amplia oferta de actividades: pasear entre murallas centenarias y calles adoquinadas; descansar en parques y terrazas; saborear sus deliciosos pinchos; visitar monumentos con historia; acudir a espectáculos de primera o admirar deportes con solera como la pelota. 

Además, su céntrica ubicación geográfica la hacen perfecta para conocer cómodamente la diversidad de la región. Le presentamos los principales lugares de ocio y cultura de la capital navarra y lo más destacado de su historia.


Pamplona

UN POCO DE HISTORIA
La huella de Roma: año 75 A.C. El general romano Pompeyo establece su campamento en un alto donde hoy se alza la catedral, en el que ya existe un antiguo poblado vascón. Urbaniza la ciudad y le da su nombre: Pompaelo. Posteriormente, Pamplona cae en manos de visigodos y musulmanes.


La Catedral de Pamplona
Capital de un Reyno y consolidación de una única ciudad: en la Edad Media, se convierte en capital del Reino de Pamplona primero, y del Reino de Navarra después. Los afanes repobladores de sucesivos reyes segregan la ciudad en 3 burgos amurallados: Navarrería, San Cernin y San Nicolás. Las continuas batallas entre vascones y francos de unos y otros burgos, llevan al rey Carlos III el Noble a firmar el Privilegio de la Unión en 1423, gracias a la cual Pamplona se convierte en una única entidad. Se edifica la Jurería, la nueva casa consistorial, se crea un nuevo escudo para la ciudad y se prohíbe la construcción de más fortificaciones interiores.


Pamplona, un auténtico bastión: desde la incorporación de Navarra a Castilla en 1512-1515, Pamplona se convierte en puesto avanzado de la corona española ante Francia. Refuerzan su imagen de ciudad-fortaleza la construcción de la Ciudadela y del nuevo recinto amurallado (siglos XVI- XVIII) constituyen una parte fundamental del patrimonio militar y medieval de la Península, al encontrarse en un estado de conservación muy superior al de otras ciudades. Es posible realizar recorridos por casi toda la extensión de la muralla, rodeada, además, de  extensos parques de gran belleza.


La Ciudadela de Pamplona

La Ciudadela (interior)
La Ciudadela fue levantada como punto clave de defensa entre 1571 y 1648. Tiene forma estrellada, y de sus cinco baluartes se conservan perfectamente tres. Se encuentra circundada por el parque conocido como Vuelta del Castillo. Consta de veintiocho mil metros cuadrados inaugurados en el siglo XVII, con una zona de praderas que constituye un inmenso pulmón para la ciudad. Dentro de la Ciudadela encontramos otro parque de menor tamaño y varios espacios de antigua utilidad militar que actualmente, además de su valor histórico, se conservan como zonas de uso cultural:



  • El Polvorín: se utiliza para exposiciones artísticas
El Polvorín
  • Sala de Armas: de cuatro plantas, acoge muestras de diferentes ámbitos culturales a lo largo del año.
Sala de Armas
Sala de Armas
  • Horno: anteriormente se elaboraba en él el pan que servía para abastecer a la milicia; hoy, se ha convertido en un centro de exposiciones y se ha reformado con un estilo vanguardista
El Horno en la ciudadela
  •  Pabellón de Mixtos: con utilidad similar a las anteriores


Interior del Pabellón de Mixtos
Los fosos: han sido rehabilitados, manteniendo su estructura intrincada, y albergan estanques y diferentes pistas de juego. Entre ellas destaca la de frontón.


Catedral de Santa María



En la ciudad episcopal de Pamplona existía una espléndida catedral románica, de la que quedan algunos restos escultóricos de gran calidad en el Museo de Pamplona. A principios el siglo XIV (1317) se decidió construir un claustro nuevo -ya de estilo gótico- adosado a esta antigua catedral románica.



Mientras éste se construía, en el año 1389, el templo románico se derrumbó y fue necesario construir un nuevo edificio ya correspondiente al gótico. La actual Catedral de Pamplona es un templo gótico que se comenzó a construir a continuación de este derrumbe, allá por finales del siglo XIV.



Primero se construyeron las naves y el transepto, en pleno siglo XV, después se terminó la cabecera y en los primeros años del XVI. Con todo, su estructura guarda una gran unidad estilística.


La última campaña importante es la que levantó la actual fachada occidental que ya es neoclásica, obra de Ventura Rodríguez en el siglo XVIII.


Catedral de Santa María - Ventura Rodríguez
Tiene tres naves de tramos rectangulares con capillas laterales, transepto acusado en planta y alzado, presbiterio poligonal y extraña y pequeña girola de tramos pentagonales y hexagonales. Las bóvedas son de crucería sencilla menos la del tramo del crucero que es de terceletes, con buenas esculturas en las claves y la del presbiterio que es estrellada.


Las naves de la catedral están separados por arcos apuntados sobre pilares con columnas adosadas.



El interior es armónico pero algo arcaico pues evita la desmaterialización del muro típico del gótico francés bajomedieval. Por ello, el aspecto es algo pesado y compacto al disponer de poco vanos ya que no existe triforio y las ventanas del claristorio son de tamaño moderado. En el claristorio se conservan cuatro vidrieras originales del siglo XVI de excelente colorido y factura.


Se han descubierto pinturas en las naves a consecuencia de una restauración reciente.



En el plano escultórico hay que destacar el magnífico Mausoleo de los Reyes de Navarra (Carlos III el noble y Leonor de Trastamara) realizado entre 1413 y 1419 en alabastro por el escultor flamenco Johan Lome de Tournay, donde aparecen los dos monarcas con doseles sobre un lecho sepulcral exento, cuyos frentes presentan 28 estatuas de plorantes.


Carlos III el noble y Leonor de Trastamara


Estatuas de plorantes.
El claustro
Sin embargo, el principal aliciente de la Catedral de Pamplona es su magnífico claustro, uno de los mejores de Europa del siglo XIV, siendo especialmente interesante desde el punto de vista escultórico.



Como ya se indicó, este claustro se inició a principios del siglo XIV (1317), siendo anterior al actual templo gótico, cuando aún estaba en pie la antigua catedral románica.





Tiene cuatro pandas con arcos enmarcados con gabletes con la tracería típica del siglo XIV con decoración geométrica de diferente diseño, según la época de su construcción, que fue evolucionando ligeramente con las décadas.




Además cuenta con cuatro portadas monumentales: la Puerta de Nuestra Señora del Amparo, que comunica el templo con el claustro; la Puerta Preciosa, que es la puerta de comunicación con el dormitorio, del siglo XIV; la Puerta del Refectorio y la del Arcedianato, que es la puerta de comunicación entre el claustro y el arcedianato.
El tímpano se organiza mediante cuatro registros dedicados a la vida de la Virgen inspirada por evangelios apócrifos: anunciación de la muerte de la Virgen, movilización de las apóstoles, que son transportados a Jerusalén por nubes, la Dormición rodeada por los apóstoles y la Coronación.
La iconografía de esta puerta debió inspirar a las de La Guardia y Vitoria.
 Puerta Preciosa
La llamada Puerta Preciosa se construyó entre 1350-1360 y sirve de comunicación entre el claustro y el dormitorio de los canónigos. Se llama así porque el clero, cuando acudía al dormitorio, lo hacía en procesión litúrgica mientras se cantaba a la Virgen un salmo que comenzaba con la palabra "preciosa", en alusión a la Virgen:

"Pretiosa in conspectu Domini, mors sanctorum eius".

 Puerta Preciosa
La Puerta del Amparo fue construida entre 1350 y 1355. El tímpano se conserva policromado y está ocupado por la escena de Dormición de la Virgen. En este caso, el cuerpo de María está rodeado de los apóstoles y ángeles, mientras Cristo desciende a por su alma para llevarla al Cielo.

En el Parteluz de esta puerta aparece la Virgen con el Niño. De nuevo la expresividad de ambos rostros es lo más elocuente.

 Puerta de Nuestra Señora del Amparo
Estilísticamente, se aprecia gran dramatismo en los gestos y movimiento en la escena, a la par que cierto recargamiento puesto que las figuras ocupan casi todo el espacio. Otras características del maestro o taller que lo esculpió es el de los abundantes plegados de las túnicas y por las figuras un tanto corpulentas.
 Puerta de Nuestra Señora del Amparo
Capilla Barbazana
La Capilla Barbazana se construyó en la primera mitad del siglo XIV, entre 1330 y 1335. Se trata de una sala de planta centralizada y función funeraria (obispo Barbazán). Está cubierta mediante una bóveda estrellada excepcional, que transforma el espacio cuadrado de la planta a la forma poligonal donde se asienta la bóveda mediante trompas.


Capilla Barbazana de la Catedral de Pamplona
Los arcos y nervios acaban en ménsulas con decoración escultórica, también existente en las claves de las bóvedas.


Capilla Barbazana de la Catedral de Pamplona
En las ménsulas se colocó escultura profana: cacerías de ciervos, perros, etc. lo que resulta bastante original para este tipo de espacios con función funeraria.


Ménsula del arco de entrada de la Capilla Barbazana, en el Claustro de la Catedral de Pamplona
El Museo Catredalicio y Diocesano de la Catedral de Pamplona está instalado en el antiguo refectorio. Cuenta con valiosas obras de arte medieval y moderno de orfebrería, imaginería en madera, pintura, etc.




QUÉ ES OCCIDENS
Occidente no es ni una civilización ni una geografía, es un territorio mental que supone un horizonte de humanidad, basado en la libertad, la solidaridad y la dignidad de la persona.



Occidente es fruto del mestizaje. Se ha construido a lo largo de la historia por medio del encuentro entre distintas civilizaciones: hunde sus raíces en la Antigüedad (Atenas, Roma, Jerusalén y el Espíritu Germánico), se construye a través de la Reforma Gregoriana durante la Cristiandad Medieval y alcanza su plenitud en la Modernidad.



… la democracia, la racionalidad crítica, el estado de derecho, la economía en libertad basada en la propiedad privada, la libertad de las conciencias, los derechos humanos y la solidaridad son logros de Occidente.

OCCIDENS va más allá de una exposición, tiene vocación universal y pretende reproducir exposiciones similares en otros países occidentales, para que sirvan de estímulo a la refl exión y de recordatorio permanente sobre los orígenes de nuestra cultura.




Después de todo el recorrido por la historia de Occidente viene la pregunta inevitable: ¿Y ahora qué? ¿Cómo afrontar el futuro?
La historia de la Catedral y de Pamplona nos sigue deparando sorpresas en Occidens. La campaña de excavación de Archae Occidens, el programa internacional de arqueología de Occidens, ha obtenido indicios de un posible edificio visigótico en la Catedral de Pamplona. Según afirma el comisario de Occidens, Javier Aizpún, “se puede hablar del palacio episcopal de los primeros obispos de Pamplona”. Aizpún señala que este edificio podría haber sido la residencia del obispo Liliolo.

La exposición “Occidens”, que puede visitarse en la Catedral de Pamplona desde el pasado mes de octubre, ha recibido el máximo galardón en los Premios Core77 de Nueva York dentro de la categoría de Interiores y Exposiciones. La propuesta de los arquitectos Vaillo e Irigaray ubicada en la Catedral de la capital navarra competía con otras trece exposiciones y creadores de países como Reino Unido, Holanda, Bulgaria, Noruega, Alemania o Japón.

Occidens es toda una invitación a descubrir la historia de Occidente; un viaje experimental a las distintas etapas de nuestra historia de la mano de las nuevas tecnologías. Vivir en primera persona la batalla de las Navas de Tolosa, escuchar las voces de los monjes de Leyre cantando gregoriano o ver los restos arqueológicos que esconde el suelo de la Catedral son algunos de los atractivos que ofrece Occidens. Más de 4.500 m2 distribuidos en doce salas situadas en el museo diocesano que redescubren la seo navarra y sus tesoros.


La estética de Occidens se aleja mucho de la imagen habitual que tenemos de un museo diocesano y de una catedral. Se accede desde la cillería de la catedral, uno de los pocos restos que quedan del edificio románico. En su interior, el visitante encuentra una pasarela de acero que recorre toda la exposición y desde la que puede contemplar hologramas, proyecciones 3 D y espejos que nos muestran ángulos ocultos. 


Tras una breve introducción, que incluye una maqueta de la catedral de Pamplona, el itinerario continúa por el espléndido claustro gótico de la catedral y se dirige a las salas dedicadas a la Edad Antigua (312-712). En la denominada sala de arqueología, el visitante puede contemplar algunos de los restos arqueológicos hallados, mientras los arqueólogos trabajan en las excavaciones. Entre los materiales expuestos destacan los vestigios de un poblado vascón prerromano, cuya estructura original se reproduce en una pantalla mediante la técnica de la realidad aumentada o los restos de un niño sietemesino que murió y fue enterrado en el siglo II a. C. 


La siguiente etapa de la muestra se centra en la Edad Medieval (712-1512) y aborda temas como la reforma gregoriana, el románico y el gótico. Uno de los atractivos de Occidens es que su contenido se presenta al público de manera real y auténtica: se escucha el canto gregoriano de los monjes del monasterio de Leire y, para sumergir al visitante en plena batalla de las Navas de Tolosa, se proyecta un vídeo que le rodea de humo y le adentra en la dureza de los enfrentamientos. Tampoco faltan obras de arte y piezas religiosas que forman parte de la colección del museo diocesano.


La exposición continúa con los logros y encrucijadas de la Edad Moderna (1512-1812) y concluye con los cambios experimentados en la Edad Contemporánea (1812 hasta la actualidad). Como broche final al recorrido se plantea una reflexión sobre los valores que se enumeran en Occidens: democracia, estado de derecho, libertad de las conciencias, la moral del amor, derechos humanos… También gracias a Occidens se puede acceder a documentos únicos. En la exposición se han instalado dos dispositivos, similares a una tableta electrónica pero de mayor tamaño, donde se pueden ver algunos de los documentos más antiguos y bellos del archivo catedralicio.

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