martes, 2 de julio de 2013

Personajes en la historia del Reino Unido - Siglo XVI - Ana Bolena - Juana Seymour - Ana de Cleves - Catalina Howard - Catalina Parr - Eduardo VI - María Tudor - Isabel I - María Estuardo

Catalina de Aragón, (Alcalá de Henares, Corona de Castilla, 16 de diciembre de 1485-castillo de Kimbolton, Inglaterra, 7 de enero de 1536) fue Reina de Inglaterra desde 1509 hasta 1533 como la primera esposa del Rey Enrique VIII y madre de María I de Inglaterra; anteriormente fue Princesa de Gales como esposa de Arturo, Príncipe de Gales.
Ana Bolena, llamada en inglés Anne Boleyn /bəˈlɪn/ (Norfolk o Kent, h. 1501-07 - Londres, 19 de mayo de 1536) fue reina consorte de Inglaterra por su matrimonio con Enrique VIII y primera marqués de Pembroke.1 Murió ejecutada tras un discutible juicio y fue madre de la poderosa reina Isabel I, uno de los más importantes monarcas de la historia británica.

Juana Seymour

(en inglés Jane Seymour; c. 1508 – 24 de octubre de 1537) fue la tercera esposa de Enrique VIII de Inglaterra, y madre del futuro rey Eduardo VI. Murió doce días después de dar a luz a éste.



A diferencia de sus hermanos y de su predecesora Ana Bolena, no simpatizaba con las ideas religiosas protestantes. El deseo de Enrique VIII decasarse con ella aceleró las falsas acusaciones de adulterio contra Ana. Juana y Enrique se casaron en el palacio de York, el 30 de mayo de 1536, sólo once días después de que Ana fuera ejecutada.

Juana quedó embarazada en 1537. El embarazo despertó en ella antojo por comer huevos de perdiz. El rey ordenaba traerlos desde Calais y Flandes. Engordó terriblemente y se tuvieron que arreglar todos sus vestidos. Juana dio a luz a un varón, Eduardo VI, futuro rey de Inglaterra y de Irlanda.

Pintura que muestra a Enrique y a su esposa Juana acompañados de Enrique VII e Isabel de York, padres del rey.
Como reina, Juana Seymour fue estricta y formal e hizo todo lo que estuvo a su alcance para diferenciarse de su predecesora. Sus amistades eran sólo femeninas. La vibrante vida social de la casa de la reina, que tan bien había controlado Ana Bolena, fue sustituida por una atmósfera estricta, casi opresiva. Desesperada por parecer una reina, se obsesionaba por los mínimos detalles, como cuántas perlas debían coserse a las faldas. Prohibió la moda francesa, introducida en la corte por Ana: suprimió las mangas exageradamente largas y la cofia francesa entre sus damas; ella prefería el tocado Gable. Su única intervención en el reino finalizó cuando el rey le recordó que la última reina había perdido la cabeza por entrometerse en los asuntos políticos.

Ana de Cleves

Ana de Cléveris (en alemán, Anna von Jülich-Kleve-Berg; en inglés Anne of Cleves; Düsseldorf, 22 de septiembre de 1515 - Hever, 16 de julio de 1557), fue una noble alemana y cuarta esposa del rey Enrique VIII de Inglaterra y como tal fue reina de Inglaterra desde el 6 de enero de 1540 hasta el 9 de julio del mismo año. El matrimonio nunca se consumó, y no fue coronada reina consorte. Tras la anulación de su matrimonio, el rey concedió a Ana un arreglo generoso, y a partir de entonces se refirieron a ella como la amada hermana del rey. De las mujeres de Enrique VIII, es la segunda que más vivió, después de Catalina de Aragón.

Retrato de Ana de Cleves, por Hans Holbein el Joven, 1539. Pergamino montado sobre lienzo, Louvre, París.
Se le encargó al artista Hans Holbein el Joven retratar a Ana y a su hermana menor, Amelia, pues Enrique estaba considerando a ambas como candidatas para ser su cuarta esposa. Enrique pidió al artista que fuera tan preciso como fuera posible, que no halagase a las hermanas. Las dos versiones del retrato de Holbein se encuentran en el Louvre de París y en el Museo Victoria y Alberto de Londres.
Catalina Howard

También conocida como Catherine, Katherine Howard o Katheryn Howard (c. 1522 – 13 de febrero de 1542), fue la quinta esposa de Enrique VIII de Inglaterra.

Catalina Howard
Catalina captó la atención del rey. Enrique anuló su matrimonio con Ana el 9 de julio de 1540 y se casó con Catalina -que había sido su amante durante dos meses- el 28 de julio del mismo año en el palacio de Oatlands, en Surrey. Enrique tenía casi 50 años mientras que Catalina estaba aún en la adolescencia.

Enrique, viejo y obeso, llenó a su joven esposa de joyas y otros regalos extremadamente caros. El rey desconocía el pasado de Catalina a la que consideraba una reina joven y virtuosa.

A pesar de todas estas riquezas, Catalina encontró que su matrimonio no le satisfacía. Le desagradaba el cuerpo de su esposo y buscaba entretenimientos amorosos en cualquier parte. Inició un romance con uno de los cortesanos favoritos del rey, Thomas Culpeper. Mientras su relación con Culpeper avanzaba, antiguos huéspedes de la casa de su abuela contactaron con Catalina. Para conseguir su silencio, contrató a algunos de ellos. Sus antiguos amantes Henry Mannox y Francis Dereham estaban entre ellos.

Fue llevada a la Torre de Londres el 10 de febrero de 1542. La noche anterior a su ejecución, Catalina pasó horas practicando como colocar su cabeza sobre el cadalso. Fue ejecutada el 13 de febrero de 1542. Llegó al cadalso con dignidad, aunque se la veía pálida y aterrorizada. Antes de morir, pidió perdón a su familia y rezó por la salvación de su alma. Su muerte fue rápida. Catalina fue enterrada en la capilla de San Pedro-ad-Vincula, junto a su prima Ana Bolena.

Catalina Parr

(en inglés, Catherine Parr, Katharine Parre en la ortografía de su propio tiempo; h. 15121 – 5 de septiembre de 1548) fue la última de las seis esposas de Enrique VIII de Inglaterra. Durante su tercer matrimonio, fue reina consorte de Inglaterra desde 1543 hasta 1547, y la primera reina consorte de Irlanda; luego la reina viuda de Inglaterra. Tiene un puesto especial en la historia ya que es la Reina de Inglaterra que más veces ha contraído matrimonio, con cuatro maridos.



El regalo de Isabel I, la reina virgen a  Catalina Parr:

  • El libro Espejo del alma pecadora (1531) 
Margarita de Angulema, llamada también Margarita de Francia, Margarita de Navarra o Margarita de Orleans (Angulema, Francia, 11 de abril de 1492 - Odos, Altos Pirineos, 21 de diciembre de 1549), fue una noble francesa, princesa de la primera rama de Orleans de la dinastía de los capetos, duquesa consorte de Alençon (1509-1525) y reina consorte de Navarra (1527-1549).

Su obra literaria

Pierre Boaistuau es el primer editor de sus novelas
  • Diálogo en forma de visión nocturna (1525).
  • Un poema: Espejo del alma pecadora (1531) atacado por la Sorbona tras su reedición en 1533, necesitó la intervención de Francisco I. El libro está plagado de ideas evangélicas que hacen de la fe y de la caridad principio de la salud. A esta obra le siguieron numerosos poemas basados en los Cantos espirituales de los que Margarita utilizaba la estructura poética de canciones profanas sustituyéndola por textos religiosos.
  • Las Margaritas de la Margarita de las princesas (1547), una recopilación de textos.
En 1542, Margarita escribe el Heptamerón, a semejanza del Decamerón de Boccaccio, que ya se conocía desde 1414. Pero no puede acabarlo, ya que la muerte le sobreviene antes de terminar la obra. El Heptámeron recoge 72 relatos que se desarrollan durante siete días. Como en la obra de Boccaccio, los relatos se inscriben en una historia cerrada. Diez viajeros se reúnen en una abadía, donde una tremenda tempestad les deja incomunicados. A fin de entretenerse, cada uno de ellos cuenta una historia, bien real, bien inventada, dando lugar con ello a un ameno diálogo suscitado por los comentarios de los oyentes.
Enrique II de Navarra (Sangüesa, en la casa de los Sebastianes, 25 de abril de 1503 - Pau, 25 de mayo de 1555) fue rey de Navarra en la Baja Navarra2 desde 1530 hasta su muerte, copríncipe de Andorra, conde de Foix, de Périgord, de Bigorra y de Albret y vizconde de Bearn, Tursan, Gabardan, Tartas y Limoges. La casa natal de Enrique II de Albret es el Palacio de los Sebastianes. Edificio tardogótico, del s. XV en el n.º 56 de la calle Mayor.
En 1515, Enrique y su padre, Juan III de Albret, residían en la corte francesa, donde conoció a Margarita de Angulema, hermana del rey Francisco I de Francia, con quien casará en 1527.
Eduardo VI

Eduardo VI de Inglaterra (Hampton Court, 12 de octubre de 1537 - Palacio de Greenwich, 6 de julio de 1553) fue rey de Inglaterra e Irlanda desde el 28 de enero de 1547 hasta el día de su muerte.

Eduardo, el tercer monarca de la dinastía Tudor, fue el primer gobernante inglés protestante, aunque fue su padre Enrique VIII el que rompió las relaciones entre la Iglesia de Inglaterra y la Iglesia católica.

Fue durante el reinado de Eduardo cuando la Iglesia de Inglaterra inició su proceso de transformación hacia una forma moderada de protestantismo que se conocería en adelante como anglicanismo.

Príncipe Eduardo en 1539, por Hans Holbein el Joven. Su sonajero se asemeja a un cetro; la inscripción latina le insta a igualar o superar a su padre.
Eduardo fue un niño extremadamente enfermizo. Se cree que sufría de una forma congénita de sífilis o de tuberculosis. Su fragilidad hizo que Enrique VIII volviera a casarse; lo hizo tres veces más pero no tuvo ningún hijo.

Las dificultades físicas del príncipe no impidieron que recibiera una buena educación. Eduardo era un niño brillante, capaz de hablar latín a los siete años. Aprendió alemán y griego; a los trece años traducía libros en este último idioma. Eduardo y su prima segunda Juana Grey estuvieron profundamente unidos.

Enrique murió el 28 de enero de 1547. Nombró a 16 tutores, que actuaron como un consejo de regencia hasta la mayoría de edad de Eduardo. Entre estos tutores destacó Edward Seymour, Duque de Somerset.
La llegada de Warwick coincidió con el declive del catolicismo romano en Inglaterra. Todas las ediciones de la Biblia estaban acompañadas de anotaciones protestantes (especialmente presbiterianas). Se eliminaron todas las imágenes y símbolos católico romanos de las iglesias. Los disidentes religiosos (católico romanos, anabaptistas y heterodoxos) fueron encarcelados y quemados en la hoguera.
Lord Warwick quería aumentar su prestigio, para ello, consiguió que Eduardo lo nombrara duque de Northumberland. Warwick iniciaba así una campaña para desacreditar al anterior Lord Protector, el duque de Somerset.
Se informó a los habitantes de Londres de que el duque de Somerset pretendía destruir la ciudad; a Eduardo se le explicó que su antiguo tutor quería derrocarlo, encarcelarlo y hacerse con el trono. En 1551 el duque de Somerset fue juzgado por traición; fue condenado a muerte y ejecutado en enero de 1552.

Eduardo y sus tíos Eduard Seymour, Thomas Seymour y Thomas Cranmer
Fue coronado rey de Inglaterra en 1547, con nueve años. Su tío materno, Edward Seymour, primer conde de Hertford, fue nombrado lord protector y duque de Somerset. En 1547, y en nombre de Eduardo, invadió Escocia, usando como pretexto una presunta violación escocesa del acuerdo de matrimonio entre Eduardo y María I Estuardo. Las fuerzas inglesas derrotaron a los escoceses en Pinkie, en septiembre de ese mismo año. Tanto Eduardo como el lord protector favorecieron firmemente la reforma. 

El conjunto de edictos conocido con el nombre de los Seis Artículos, promulgado en el reinado de Enrique VIII, fue revocado y se impuso un nuevo misal, el primer Libro de Oraciones, en 1549. Los católicos se opusieron y provocó algunos levantamientos.

Rey de Inglaterra e Irlanda
Eduardo murió de tuberculosis en el Palacio de Greenwich, el 6 de julio de 1553, a los 15 años de edad, siendo sepultado en la Abadía de Westminster. Su muerte se mantuvo en secreto durante unos días para poder preparar la subida al trono de Juana. Las autoridades juraron su fidelidad a la nueva reina el día 10 de julio. Sin embargo, el pueblo no se mostró satisfecho con su nueva gobernante. El 19 de julio, María I de Inglaterra entró en Londres; Juana se vio obligada a entregar la corona. La coronación de Juana fue revocada al considerase que fue fruto de un acto realizado bajo coacción; su sucesión se consideró ilegal.

Eduardo, que en 1553 estaba muriéndose, no obstante fue capaz de fijar su propia sucesión. Habiéndose criado como protestante no deseaba que le sucediera su hermana María (abiertamente católica).

Juana I de Inglaterra (en inglés: Jane Grey, Bradgate, Leicestershire, 12 de octubre de 1537 – Londres, 12 de febrero de 1554), reina de Inglaterra durante nueve días en 1553, lo que la convirtió en la segunda mujer en acceder al trono inglés, después de la reina Matilde de Inglaterra. Pese a su corta edad, se la considera una de las mujeres más cultas de la corte inglesa de su tiempo. Nieta de María Tudor, duquesa de Suffolk y reina de Francia, bisnieta de Enrique VII de Inglaterra. Sobrina nieta de Enrique VIII y sobrina segunda de sus hijos, María, Isabel y Eduardo VI.
El rey Eduardo VI murió el 6 de julio de 1553. Lady Grey fue proclamada reina de Inglaterra el 10 de julio de 1553. Según algunas fuentes, fue engañada por su familia para que optara al trono; rehusó nombrar a su esposo rey. María era mucho más popular que Grey, en parte por el maltrato que había recibido su madre Catalina de Aragón por su esposo, Enrique VIII. Cuando la reina Juana Grey fue derrocada, María envió un emisario para intentar que Juana se convirtiera al catolicismo.
La Rebelión Protestante encabezada y acaudillada por Thomas Wyatt en febrero del año 1554 selló el destino de Grey, a pesar de que no estuvo en ningún momento relacionada o vinculada con la rebelión. La rebelión se precipitó ante el inminente matrimonio de María con Felipe II de España.
Tan sólo cinco días después del arresto de Wyatt, Grey fue ejecutada. Además, los españoles instaron y apoyaron a María a ejecutarla para eliminar un posible obstáculo en el reinado de María. La ejecución tuvo lugar en la Torre de Londres. Juana tenía solamente 16 años de edad. Aquel mismo día fue ejecutado también su esposo Guilford. Once días más tarde, el 23 de febrero, su padre Enrique la seguía al cadalso.

La ejecución de Lady Jane Grey, cuadro de Paul Delaroche (1833). National Gallery de Londres.
María Tudor

María I de Inglaterra, conocida como María Tudor (Greenwich, Inglaterra, 18 de febrero de 1516-Londres, ibíd., 17 de noviembre de 1558), fue reina de Inglaterra e Irlanda desde 1553, siendo la tercera mujer en acceder al trono inglés, después de Matilde de Inglaterra y de su prima segunda Juana Grey. Era hija de Enrique VIII y Catalina de Aragón.

Fue la cuarta monarca de la dinastía Tudor; recordada por abrogar las reformas religiosas introducidas por su padre, Enrique VIII, y por someter de nuevo a Inglaterra a la autoridad del Papa, el 30 de noviembre de 1554, con el apoyo del Cardenal Reginald Pole. En dicho proceso, condenó a casi 300 religiosos disidentes a morir en la hoguera en las Persecuciones Marianas, recibiendo por ello de la historiografía protestante el apodo de María la Sanguinaria (en inglés, Bloody Mary). El restablecimiento del catolicismo romano fue revertido por su sucesora y hermanastra, Isabel I, hija del rey Enrique VIII (padre de ambas) y su segunda esposa, la dama de compañía de Catalina y después reina Ana Bolena.


Cuando su marido ascendió al trono español como Felipe II, ella se convirtió en reina consorte de España.



Eduardo VI murió de tuberculosis en julio de 1553. Eduardo VI, así como su padre Enrique VIII, no quería que María heredase la corona por el temor a que reimplantara el catolicismo y deshiciera todas las reformas hechas hasta ese momento. Por ello planeó excluirla de la línea sucesoria, algo que le desaconsejaron sus asesores ya que tendría que excluir también a su hermana Isabel. Guiado por John Dudley, duque de Northumberland, Eduardo VI excluyó a ambas de la línea de sucesión en su testamento.

Eduardo VI consiguió que Lady Jane Grey, nuera de Dudley, nieta de la reina de Francia y sobrina de Enrique VIII, fuera la que le sucediera.

A los 37 años la reina María centró toda su atención en buscar marido y procrear un heredero para evitar que accediera al trono la protestante Isabel (quien todavía era su sucesora según las condiciones del testamento de Enrique VIII). María I rechazó al pretendiente Eduardo Courtenay, conde de Devon, ya que tenía propósito de desposar al entonces príncipe Felipe de España, futuro Felipe II e hijo de su primo-hermano el emperador Carlos V. Se dice que tras haber visto el cuadro de cuerpo entero pintado por Tiziano (ahora expuesto en el Museo del Prado), María declaró haberse enamorado de él.

María I de Inglaterra entrando en Londres para tomar posesión del trono en 1553, acompañada de su medio hermana Isabel.
El Lord Canciller Gardiner y la Cámara de los Comunes le pidieron a María que más bien se casara con un inglés ante el temor de que el país se viera relegado a depender de España. Este miedo podría haberse acrecentado en el hecho de que María -excluyendo a los breves y fallidos reinados de Juana Grey y la Emperatriz Matilde- fue la primera monarca reinante de Inglaterra.

María no cejó en su empeño. La ceremonia tuvo lugar en la Catedral de Winchester el 25 de julio de 1554, dos días después de su primer encuentro. Felipe tenía 27 años, y ella, 38. El punto de vista de Felipe era puramente político (había declarado admirar su dignidad pero no sentía «ningún deseo carnal por ella»).

A los tres meses de su matrimonio María empezó a sospechar que estaba embarazada, viendo como su vientre aumentaba de volumen. Sin embargo, los médicos atribuyeron la inflamación del vientre real a una hidropesía, vulgar retención de líquidos.

Las insurrecciones no tardaron en manifestarse al reafirmarse en su designio de casarse con Felipe II, de quien estaba enamorada. Henry Grey volvió a proclamar que su hija Lady Jane Grey era la reina.

María por Hans Eworth, 1554. Luce un collar con la Perla Peregrina entre dos diamantes.
La creación del Reino de Irlanda en 1542 no fue reconocida por la Europa católica, pero en 1555, María I obtuvo una bula papal en la que confirmaba que ella y su esposo eran los monarcas de Irlanda. De este modo la Iglesia aceptó el lazo de unión entre los reinos de Inglaterra e Irlanda.
A pesar de la unión con Felipe de España, Inglaterra no se benefició del enorme y lucrativo comercio con el Nuevo Mundo.

Durante su reinado sufrió dos falsos embarazos, por lo que se especuló que podría deberse a la presión por engendrar un heredero, aunque los síntomas físicos, entre los que se incluía lactancia y luego la pérdida de visión, hacían sospechar que se trataba de algún desorden hormonal, tal como un tumor de la glándula pituitaria.

María I decretó en su testamento que su marido debería adquirir la regencia en caso de que su descendencia no hubiera cumplido la mayoría de edad.


Su muerte se produjo el 17 de noviembre de 1558 en el Palacio de St. James.
María I disfrutó de una tremenda popularidad, especialmente entre la población católica, debida al duro trato que recibió en su juventud. Sin embargo su matrimonio con Felipe II no fue bien aceptado entre sus súbditos; en el contrato de matrimonio se especificaba claramente que Inglaterra no se vería envuelta en guerras de España, pero se demostró que esta condición no tenía ningún sentido. Felipe II pasó la mayor parte del tiempo gobernando sus territorios en Europa continental mientras su esposa permanecía en Inglaterra y tras la muerte de María, Felipe II pretendió a Isabel I, siendo rechazado por ella.
Isabel I 

(En inglés Elizabeth I), a menudo conocida como La Reina Virgen, Gloriana o La Buena Reina Bess, (Greenwich, 7 de septiembre de 1533 – Richmond, 24 de marzo de 1603) fue reina de Inglaterra e Irlanda desde el 17 de noviembre de 1558 hasta el día de su muerte. Isabel fue la quinta y última monarca de la Dinastía Tudor. Hija de Enrique VIII, nació como princesa, pero su madre, Ana Bolena, fue ejecutada cuando ella tenía tres años, con lo que Isabel fue declarada hija ilegítima. Sin embargo, tras la muerte de sus medios hermanos Eduardo VI y María I, Isabel asumió el trono.


Una de las primeras medidas que tomó fue establecer una iglesia protestante independiente de Roma, que luego evolucionaría en la actual Iglesia de Inglaterra, de la que se convirtió en la máxima autoridad.

Isabel I en su coronación, 1559.
Se esperaba que Isabel contrajera matrimonio, pero pese a varias peticiones del Parlamento, nunca lo hizo. Las razones para esta elección no se conocen y han sido ampliamente debatidas. A medida que Isabel fue envejeciendo, su virginidad la volvió famosa y un culto creció alrededor de ella, celebrado en retratos, desfiles y literatura de la época.

La reina se hizo cargo de un país dividido por cuestiones religiosas en la segunda mitad del siglo XVI. Durante su reinado, Inglaterra tuvo un gran esplendor cultural, con figuras como William Shakespeare y Christopher Marlowe; también han sido importantes personajes Francis Drake y John Hawkins. Mantuvo gélidas relaciones con Felipe II, con quien libró una guerra que arruinó económicamente a ambos países. Su reinado de 44 años y 127 días ha sido el quinto más largo de la historia inglesa, por detrás de los de Victoria I, Isabel II, Jorge III y Eduardo III de Inglaterra

La reina de Escocia, María Estuardo (nieta de Margarita Tudor, hermana de Enrique VIII), estaba casada con Francisco II de Francia. Aunque residía en Francia, su madre, María de Guisa, parte de una de las más poderosas y católicas casas nobiliarias francesas, regía el reino en su ausencia, defendiendo los intereses de los católicos en Escocia. Debido a la guerra contra Francia en la que se encontraba inmersa Inglaterra, Francisco II apoyó las pretensiones de su mujer al trono inglés, mientras que la madre de esta permitía la presencia de tropas francesas en bases escocesas.

Isabel I retrato Darnley, c. 1575.
Rodeados por la amenaza francesa, Isabel y Felipe se vieron forzados a unir fuerzas pese a sus diferencias religiosas. Por un lado, y gracias a la mediación de Felipe, Inglaterra se sumó al tratado de paz de Cateau-Cambrésis en 1559, en el que Isabel renunció formalmente a la última plaza inglesa en el continente, Calais, capturada el año anterior por Francisco de Guisa, hermano de María de Guisa; por su lado, Francia se comprometía a retirar su apoyo a las pretensiones de María Estuardo al trono inglés. Durante las celebraciones que acompañaron a la firma de este tratado de paz, Francisco II murió, lo que provocó en 1561 el regreso de su esposa María a Escocia.

Mientras tanto, en Francia, Catalina de Médicis, regente en nombre de Carlos IX tras la muerte de Francisco II, fue incapaz de impedir a Francisco de Guisa llevar a cabo una matanza de hugonotes, con lo que estalló una guerra religiosa entre la casa católica de Guisa, dirigida por Francisco, y la casa protestante de Borbón, dirigida por el príncipe de Condé, Luis Borbón. Isabel apoyó la causa protestante, llegando a comprar a estos últimos el puerto de El Havre, que pensaba intercambiar por Calais al final de la guerra. Sin embargo, tras la tregua entre protestantes y católicos de 1563, Isabel fue incapaz de retener El Havre y firmó una paz con Francia en 1564.


Tras las victorias en Escocia y la desafortunada intervención en Francia, desaparecieron los únicos elementos comunes de la política exterior de Isabel y Felipe II, lo que se tradujo en un continuo decaimiento de las relaciones entre ambos países, a la vez que en un acercamiento de Inglaterra a Francia.

María Estuardo 

María I de Escocia, llamada María Estuardo, (Palacio de Linlithgow (Escocia); 8 de diciembre de 1542 – Castillo de Fotheringhay, Northamptonshire (Inglaterra); 8 de febrero de 1587), reina de Escocia desde el 14 de diciembre de 1542 hasta 24 de julio de 1567. También denominada popularmente como María, reina de los escoceses, quizás sea la más conocida de los monarcas escoceses por su tempestuosa vida y trágica muerte.

Recomendado:

María Estuardo es uno de los personajes más enigmáticos y apasionantes de su tiempo. Educada en Francia, refinada, culta y hermosa, su adhesión al catolicismo en la turbulenta época de las revueltas protestantes, la complicada política sucesoria en Inglaterra así como la fragilidad política del reino de Escocia convirtieron a María en una traidora intrigante y en una santa de la Iglesia católica al mismo tiempo.
Nació en el palacio de Linlithgow en Escocia, el 8 de diciembre de 1542, siendo la menor de los 3 hijos -pero única superviviente- del rey Jacobo V de Escocia y de María de Guisa.

María Estuardo 
Durante el reinado de Roberto II, la corona escocesa había sido destinada a ser heredada en línea directa por los hijos de Roberto, todos varones. Estos fueron convocados a un acto parlamentario, porque la legitimidad de la descendencia de Roberto en su primer matrimonio era cuestionable. Por lo que las hijas, así como las líneas descendientes de éstas, podrían heredar solamente después de la extinción de las líneas masculinas. Ante la sospecha de una línea ilegítima masculina y la extinción hacía años de todas las líneas masculinas legítimas, la sucesión escocesa se complicaba. Además, el único primo vivo que le quedaba al rey, el duque de Albany, había muerto en 1536. Si él no hubiera fallecido antes que Jacobo V, María no habría heredado necesariamente. En esta clase de situación de semi-Ley Sálica, María ascendió el trono en un momento complicado, debido al problema sucesorio.


Tras la muerte de Jacobo V, se coronó a María I con tan sólo 3 años, quedando su madre María de Guisa como regente. (Retrato de los monarcas escoceses, padres de María I).

María coronada reina de Francia junto al rey Francisco II.

Tras la ruptura de los tratados de Greenwich, Enrique VIII quiso cumplir por la fuerza el compromiso nupcial de su hijo Eduardo con María de Escocia para unión de las dos coronas (Retrato del rey inglés por Hans Holbein el Joven).

María Estuardo viuda vuelve a Escocia para hacerse cargo del trono.
Las relaciones entre María I de Escocia y su prima, Isabel I de Inglaterra fueron muy tirantes, el control de ambos reinos estaba en juego.

Retrato de María Estuardo y su segundo marido, Lord Darnley.
Retrato de María I con su hijo Jacobo, futuro rey de Inglaterra y Escocia.
Retrato de María de Escocia durante su cautiverio en Inglaterra en 1578.
Este esbozo de la ejecución de la reina María I de Escocia fue dibujado para acompañar la memoria oficial del proceso compuesta por Robert Beale como miembro del Consejo Real Privado.

lunes, 1 de julio de 2013

Personajes en la Historia IV - Enrique VII - Enrique VIII - Catalina de Aragón - Mary Boleyn - Ana Bolena

Enrique VII



(28 de enero de 1457 - 21 de abril de 1509), rey de Inglaterra y señor de Irlanda (desde el 22 de agosto de 1485), fundador de la dinastía Tudor.

Tras la batalla de Bosworth, Enrique se convirtió en rey de Inglaterra con el nombre de Enrique VII y acabó con las guerras de las Dos Rosas

Aunque Enrique era miembro de la Casa de Lancaster, se casó el 18 de enero de 1486, en la catedral de Westminster, con Isabel de York, hija del rey Eduardo IV, tal como la madre de Enrique, Margarita Beaufort, y la madre de Isabel, Isabel Woodville, habían acordado años antes. Este matrimonio supuso la unión de las casas de Lancaster y de York, hablándose a partir de entonces de la dinastía Tudor, por Owen Tudor, el abuelo paterno de Enrique.



Árbol genealógico de los reyes de Inglaterra de la dinastía Tudor (en morado) y Estuardo (en verde)

Enrique VIII


(28 de junio de 1491 – 28 de enero de 1547) fue rey de Inglaterra y señor de Irlanda desde el 22 de abril de 1509 hasta su muerte. Fue el segundo monarca de la casa Tudor, heredero de su padre, Enrique VII. Famoso por haberse casado seis veces y por ejercer el poder más absoluto entre todos los monarcas ingleses. Entre los hechos más notables de su reinado se incluye su ruptura con la Iglesia católica romana, y su establecimiento como cabeza de la Iglesia de Inglaterra (Iglesia Anglicana), la disolución de los monasterios, y la unión de Inglaterra con Gales.

También promulgó legislaciones importantes, como las varias actas de separación con la Iglesia de Roma, de su designación como cabeza suprema de la Iglesia de Inglaterra, las Union Acts de 1535 y 1542, que unificaron a Inglaterra y Gales como una sola nación, la Buggery Act de 1533, primera legislación contra la sodomía en Inglaterra, la Witchcraft Act de 1542, que castigaba con la muerte la brujería.

La protección que dispensó al pintor alemán Hans Holbein se tradujo en una formidable serie de retratos y dibujos en color, que efigian a muchos personajes de la Corte de aquella época. Destaca la efigie del propio Enrique VIII, del Museo Thyssen-Bornemisza.

Fue hijo de Isabel de York y Enrique VII de Inglaterra y hermano de Maria Tudor, quien tuvo como hijo a Frances Brandon (sobrina de Enrique) y esta a Juana Grey que fue sucesora del hijo de Enrique, Eduardo VI.

En 1501 asistió a la boda de su hermano mayor Arturo, heredero de la corona inglesa, con Catalina de Aragón, pareja que por entonces tenía quince y dieciséis años respectivamente. Los dos fueron enviados un tiempo a Gales, como se acostumbraba con el heredero del trono y su esposa; pero al año siguiente, tras sólo 20 semanas de matrimonio, Arturo muere de una infección lo que convierte a Enrique en Príncipe de Gales. Entonces, Enrique VII sigue interesado en sellar una alianza matrimonial entre Inglaterra y España, ofreciendo a Enrique, su segundo hijo, nuevo Príncipe de Gales y heredero al trono, en matrimonio a la viuda del príncipe Arturo, Catalina de Aragón, hija de los Reyes Católicos.

Estaba obsesionado por tener un hijo varón, casi siempre nacían niñas o niños enfermos que terminaban muriendo o eran abortados. Tuvo 2 hijas, Maria e Isabel y un hijo, Eduardo, que murió a los 16 años.

Enrique padecía una dolencia en la pierna, una herida ulcerosa que le provocaba terribles dolores y cambios de humor. Se cree que murió por una infección en esa herida.

Enrique VII estaba ansioso por mantener la alianza marital entre Inglaterra y España.

Catalina de Aragón

(Alcalá de Henares, 16 de diciembre de 1485 - Castillo de Kimbolton, Inglaterra, 7 de enero de 1536). Infanta de Aragón y Castilla e hija de los Reyes Católicos, fue reina consorte de Inglaterra como la única esposa de Enrique VIII, según los católicos, y como la primera en una lista de un total de seis esposas para los fieles a la causa real. Enrique anuló el matrimonio, de 24 años de duración, por su deseo de casarse con una dama de compañía de Catalina, Ana Bolena, y por la supuesta incapacidad de la Reina para engendrar un hijo varón. Fue la madre de la Reina María I de Inglaterra.

La hija de los Reyes Católicos era la que más se parecía a su madre: rubia, de ojos azules claros, decidida e inteligente. Catalina tenía sin duda grandes capacidades intelectuales y morales. Recibió una esmerada educación apegada al catolicismo digna de una futura reina, aprendiendo lenguas romances de la península ibérica, francés, flamenco, inglés y latín, además de su español nativo. También se la instruía en las artes, como la danza y la música. A los seis años contempló la emocionante y vistosa toma de Granada. Allí se quedó a vivir con sus padres, porque Isabel y Fernando siempre consideraron que la capital de la España suya, la de los Reyes Católicos, sólo podría ser la ciudad de Granada. Pasaron los años y Catalina abandonó Granada junto con su familia para instalarse en Santa Fe. Su destino era el de contemplar el designio político de la España recién nacida como potencia universal, en contra de Francia, cuyo cerco establecieron los Reyes Católicos con el anillo de cinco bodas: Juan y Juana con los Habsburgo; Isabel y María con Portugal; Catalina con Inglaterra.

En 1509 murió el rey Enrique VII de Inglaterra. Su hijo Enrique asumió el reinado como Enrique VIII de Inglaterra, de la reciente dinastía Tudor, mostrando su deseo de poseer cuanto antes a la princesa española. Por esa razón, dos meses más tarde, el 11 de junio, en la capilla Grey Friars, Catalina fue nuevamente desposada tras una larga y solitaria espera de siete años, llena de incertidumbre. 

Fue coronada como reina, el 24 de junio de 1509. Tenía 23 años, mientras que el rey acababa de cumplir dieciocho. Tanto como princesa de Gales como siendo reina, Catalina fue extremadamente popular entre sus súbditos. Llegó a gobernar la nación como regente, mientras Enrique invadía Francia en 1513. También ella en persona cabalgó al frente de las tropas de reserva que derrotaron y dieron muerte al rey de Escocia en 1513. 
  • Enrique (1-1-1511) moriría tan sólo 52 días después de su nacimiento
  • Un aborto (1513)
  • Enrique (1514) moriría al mes de su nacimiento
  • María I de Inglaterra (1516-1558) reina de Inglaterra 1553-1558
Mary Boleyn

Conocida tradicionalmente en español como María Bolena, (1499 - 1543), noble inglesa, perteneciente a la famosa familia Bolena, que disfrutó de una influencia considerable a principios del siglo XVI. Era tía de Isabel I.

María fue una de las amantes de Enrique VIII de Inglaterra y también, según se dice, de su rival, el rey Francisco I de Francia. Contrajo matrimonio en dos ocasiones y muchos historiadores creen que era la hermana mayor de Ana Bolena. Los testimonios de la descendencia tanto de María como de Ana hacen suponer más fiable la tesis de que María era la mayor de las hermanas aunque algunos estudiosos creen lo contrario.

Sir Thomas Boleyn, padre de María, un hombre ambicioso que se sirvió de la relación de Enrique VIII y sus hijas para obtener diversos honores. 

Ana Bolena



Marquesa de Pembroke, (1501 - 1536) fue la segunda esposa de Enrique, y madre de Isabel I de Inglaterra. Nacida en el seno de la aristocracia inglesa, Ana fue educada en Francia desde 1514 a 1521. De regreso a Inglaterra, fue una de las damas de compañía de Catalina de Aragón. Allí llamó la atención de Enrique, quien le propuso matrimonio en 1527. Intelectual que creía en el derecho divino de los reyes, y en ciertos aspectos de la nueva religión protestante, Ana jugó un rol importante en la reforma inglesa. Fue coronada reina consorte en 1533, y después del nacimiento de la princesa Isabel I, no pudo volver a tener un embarazo exitoso. Fue falsamente acusada y apresada por adulterio, incesto, y cualquier otra razón que permitiera a Enrique casarse con alguna otra y procrear legítimos herederos varones; fue decapitada. 

Antes de su muerte bromeó al verdugo: No te daré mucho trabajo, tengo el cuello muy fino. Está sepultada en la capilla de San-Pedro ad-Vincula, en la torre de Londres, muy cerca de su prima y también quinta esposa del rey Enrique VIII, Catalina Howard.

En años recientes, la opinión académica e histórica sobre ella ha sido generalmente favorable, en gran parte gracias a dos extensas biografías escritas por el profesor Eric Ives (1986 y 2004).

Personajes en la Historia (III) - Margarita de Angulema - Juana III de Navarra - Antonio de Borbón y Enrique de Borbón

Margarita de Angulema

Llamada también Margarita de Francia, Margarita de Navarra, o Margarita de Orleans; (Angulema; 11 de abril de 1492 - Odos (Altos Pirineos de Francia), 21 de diciembre de 1549); princesa de la primera rama de Orleans de la dinastía de los capetos. Duquesa consorte de Alençon (1509-1525) y reina consorte de Navarra (1527-1549).


A los dos años Margarita y su familia se trasladan de Angulema a Coñac, donde nació su hermano, el futuro rey de Francia Francisco I y la propia Margarita. Gracias a su madre, Margarita aprendió latín y griego.

A los diez años, seis años antes su padre había fallecido, su madre intentó casarla con el príncipe de Gales Enrique VIII de Inglaterra, pero el enlace fue rechazado. Posteriormente estuvo prometida a Gastón de Foix, sobrino de Luis XI de Francia, pero éste falleció antes de la boda.

Fue una mujer muy influyente en su época, especialmente a partir de 1515 cuando su hermano fue coronado rey de Francia, desempeñando un importante papel político. Asimismo fue una mujer muy avanzada en su tiempo, ya que se atrevió a escribir y publicar poesías, apreciada por su carácter abierto, su cultura y por haber hecho de su corte un brillante centro de humanismo. Acogió con agrado los inicios de la Reforma difundiendo el evangelismo y el platonismo.

El 3 de diciembre de 1509 se casa, en primeras nupcias, con el duque de Alençon Carlos IV, con el que no tuvo hijos. Tras enviudar, el 24 de enero de 1527 se casa con Enrique II de Albret, rey de Navarra, de esta unión nacieron dos hijos, Juana III y Juan (falleció muy joven) 

Pierre Boaistuau es el primer editor de sus novelas

Diálogo en forma de visión nocturna (1525).

Un poema: Espejo del alma pecadora (1531) atacado por la Sorbona tras su reedición en 1533, necesitó la intervención de Francisco I. El libro está plagado de ideas evangelistas que hacen de la fe y de la caridad principio de la salud. A esta obra le siguieron numerosos poemas basados en los Cantos espirituales de los que Margarita utilizaba la estructura poética de canciones profanas sustituyéndola por textos religiosos.

Las Margaritas de la Margarita de las princesas (1547) una recopilación de textos.

En 1542, Margarita escribe el Heptamerón, a semejanza del Decamerón de Boccaccio, que ya se conocía desde 1414. Pero no puede acabarlo ya que la muerte le sobrevino antes de terminar la obra. El Heptámeron recoge 72 relatos que se desarrollan durante siete días. Como en la obra de Boccaccio, los relatos se inscriben en una historia cerrada. Diez viajeros se reúnen en una abadía donde, una tremenda tempestad, les deja incomunicados. A fin de entretenerse, cada uno de ellos cuenta una historia, bien real, bien inventada, dando lugar con ello a un ameno diálogo suscitado por los comentarios de los auditores.

Juana III de Navarra
También llamada Juana de Albret (Saint-Germain-en-Laye, 7 de enero de 1528- París, 9 de junio de 1572) fue Reina de Navarra en Baja Navarra1 con el nombre de Juana III de Navarra, condesa de Foix y Bigorra, vizcondesa de Bearne, Marsan, Tartás, y duquesa de Albret.
Juana nació el 7 de enero de 1528 en Saint-Germain-en-Laye. Era la hija única de Enrique II de Navarra y de Margarita de Francia. Se crió en París, en la corte del rey Francisco I de Francia.


Su tío Francisco la casó en 1541 con el duque Guillermo V de Cléveris, cuando apenas tenía trece años. De esta unión no hubo descendencia. En 1546 el matrimonio fue anulado.

Tras la muerte de Francisco y el ascenso al trono de Enrique II, su matrimonio fue de nuevo concertado. Así, el 20 de octubre de 1548 se casó en Moulins con Antonio de Borbón (1518-1562), hijo de Carlos de Borbón (1489-1537), duque de Vendôme, y de Francisca de Alençon, el cual se convertiría en heredero al trono de Francia si se extinguía la reinante casa de Valois. Tuvieron cinco hijos.

La cuestión religiosa:

En 1555 murió su padre y ella hereda el reino de Navarra y demás posesiones. En 1560 se convierte al protestantismo e introduce la Reforma en Navarra y Bearne. Por una orden promulgada el 19 de julio de 1561, impone el calvinismo en sus Estados. Los dos hijos que le quedan son educados conforme a las ideas religiosas de su madre. En ese mismo año Antonio de Borbón y su hermano Luis I de Borbón, así como el príncipe de Condé, llegan a París para asistir a los Estados Generales en los que se discutirían las denuncias de los protestantes del reino.

Tras la muerte de Antonio de Borbón, en 1562, Juana promulgó una serie de medidas destinadas a implantar la Reforma de Bearne: la publicación de un catecismo de Juan Calvino en bearnés (1563); la fundación de una academia protestante en Orthez (1566); la redacción de nuevas Ordenanzas eclesiásticas (1566-1571); la traducción del Nuevo Testamento al vasco por Joannes Leizarraga (1571); y la traducción al bearnés del Psautier de Marot, por Arnaud de Salette (1568). En 1571 la fe reformada (calvinista) fue oficializada en Bearne y Baja Navarra como religión estatal.

Antonio de Borbón 

(La Fère, 22 de abril de 1518 - Ruan, 10 de noviembre de 1562) fue un príncipe de sangre francés. Ostentó los títulos de duque de Borbón y de Vendôme, como jefe de la Casa de Borbón (1537-1562); sin embargo, es más conocido por ser rey de Navarra por matrimonio (jure uxoris) junto a su esposa, Juana III de Albret (1555-1562). Nació en Picardía, siendo el cuarto hijo, y el segundo varón de Carlos IV, duque de Borbón y de Vendôme, y de otra princesa de sangre, Francisca de Alençon, de la Casa de Valois. Fue el hermano mayor de Luis de Borbón, príncipe de Condé. El 20 de octubre de 1548, en la ciudad de Moulins, contrajo matrimonio con Juana de Albret, convirtiéndose junto a ésta en Rey de Navarra. 


El reino desde 1512 se encontraba en su mayor parte ocupado por las tropas castellanas de Fernando El Católico, por lo que Antonio hizo lo posible por restablecerlo, transformándose este en su principal objetivo. En el ámbito religioso, a diferencia de su hermano y de su propia mujer, nunca fue un fervoroso protestante, de hecho cambió varias veces de religión según las conveniencias políticas que estas trajeran, y cuando su mujer autorizó a los protestantes a saquear la iglesias de Vendôme trató de repudiarla y enviarla a un convento, teniendo esta que huir a Bearne. No fue del todo un hombre estable, la locura en la casa de Borbón fue común, y fue bastante manipulado por los sectores más católicos y cercanos a la regente Catalina de Medici, como Teniente General del Reino, comandó el asedio de Ruan y murió durante este.

Enrique de Borbón 

(Pau, 13 de diciembre de 1553 – París, 14 de mayo de 1610) fue rey de Navarra con el nombre de Enrique III entre 1572 y 1610 y rey de Francia como Enrique IV entre 1589 y 1610, primero de la Casa de Borbón en este país, conocido como Enrique el Grande (Henri le Grand) o el Buen Rey (Le bon roi Henri) y copríncipe de Andorra (1562-1610).


A menudo es considerado por los franceses como el mejor monarca que ha gobernado su país, siempre intentando mejorar las condiciones de vida de sus súbditos. Se le atribuye la frase: «Un pollo en las ollas de todos los campesinos, todos los domingos», que simplifica perfectamente su política de hacer feliz a su pueblo, no sólo con poder y conquistas, sino también con paz y prosperidad. 

Es el referente de los monárquicos franceses, los cuales realizan todos los años un homenaje frente a su estatua del Pont Neuf (Puente Nuevo) de París el día de su entrada a la ciudad.

Le fue dedicada la marcha Vive Henri IV (Viva Enrique IV), que llegó a ser el himno de facto del reino, es conocida aún hoy día por los franceses.

Dominios de los Foix-Albret 1483-1512




viernes, 21 de junio de 2013

Personajes en la Historia II - Julio II - Juan III de Albret - Catalina de Foix - Enrique II de Navarra

Julio II

(Albissola Marina, 5 de diciembre de 1443 - Roma, 21 de febrero de 1513) fue el papa nº 216 de la Iglesia Católica, de 1503 a 1513. Se le conoce como "El Papa guerrero" por la intensa actividad política y militar de su pontificado.
Mandó reedificar la Basílica constantiniana, donde estaban sepultados los restos mortales del apóstol Pedro, erigiendo la actual Basílica de San Pedro. Fue mecenas y protector de grandes artistas, como Miguel Ángel y Rafael Sanzio.

Retrato de "Julio II"
(Rafael Sanzio)
Julio II tuvo la oportunidad de agradecer a Fernando el Católico la ayuda prestada para expulsar de Italia a los franceses. La corona de Navarra estaba en 1512 en posesión de Catalina de Foix, casada con Juan III de Albret. Su identificación con la causa francesa en el enfrentamiento con el pontificado y la alianza que mantuvieron con Luis XII fue una excusa para que Fernando, Regente de Castilla, con el pretexto de que los monarcas navarros fomentaban las doctrinas albigenses, obtuviera del papa una bula, la Pastor Ille Caelestis. En esta bula se excomulgaba de forma genérica a los aliados del rey francés. Posteriormente en una segunda bula, en 1513, denominada Exigit Contumacium, la casa de Albret quedaba desposeída de su reino y se liberaba a los súbditos navarros del juramento de fidelidad a sus reyes, quedando el reino a merced de quien lo tomara primero. Fernando se apresuró invadir con un ejército castellano al mando de Fadrique Álvarez de Toledo, II duque de Alba, que ocupó el Reino de Navarra en dos meses. En 1515 por acuerdo de las Cortes de Burgos, sin navarros presentes, quedó incorporada a Castilla, aunque las contraofensivas militares continuaron durante varios años más. Finalmente, ya con Carlos I, se renunció a la Baja Navarra debido a que este territorio no se consiguió controlar por España.

Neutralizado el poder militar de Luis XII quedaba por contrarrestar las posibles secuelas del concilio de Pisa. Para barrerlas por completo, no sin antes haber excomulgado a los cardenales asistentes al falso sínodo, convocó el V Concilio de Letrán en 1512. Cavilaba ahora el pontífice cómo arrojar del suelo italiano a los españoles que se estaban convirtiendo en sus nuevos amos. Buscaba una salida al círculo vicioso en el que se veía inmerso desde que pretendió imponer su autoridad sobre Venecia, y que le arrastraba a caer en manos de una potencia extranjera para librarse de otra a la que se había entregado previamente por la misma razón.

(Della Rovere = del roble)

Tudela

El escudo de alabastro encima de la portada está encerrado en una laúrea con las armas del pontífice Julio II y del deán Villalón. Era éste el que en 1509 escandalizó a los Reyes por haber mandado quitar de la silla del coro, del Palacio del Dean y de otros lugares los escudos con las armas reales y sustituirlos por los emblemas propios de Villalón. Fue esto considerado delito de lesa majestad.


Juan III de Albret

(1469- 17 de junio de 1516), hijo de Alano de Albret, heredó de su padre los títulos de señor de Albret, conde de Périgord, vizconde de Limoges y de Tartas. Su madre fue Catalina de Rohan, bisnieta de Carlos II de Navarra.



Juan de Albret fue rey de Navarra jure uxoris en virtud de su unión matrimonial con Catalina de Foix en 1484, quien ya era reina desde el año anterior por la muerte de su hermano, Francisco Febo. Recibió el nombre de Juan III de Navarra.


En 1512, Juan de Albret fue derrotado por Fadrique Álvarez de Toledo (duque de Alba), que conquistó Navarra por orden de Fernando II de Aragón, cuya esposa Germana de Foix era prima de la reina Catalina. En 1513 las Cortes de Navarra, con la única presencia beaumontesa, proclamaron rey a Fernando el Católico.

Los reyes Juan y Catalina residían en sus posesiones patrimoniales del Bearne, y desde sus territorios intentaron reconquistar varias veces el Reino de Navarra pero no fue posible. 

Nicolás Maquiavelo (que le conoció), le toma como imagen para su libro El Príncipe 

Catalina de Foix


También conocida como Catalina de Navarra (1468 - Mont-de-Marsan, 12 de febrero de 1517), fue reina de Navarra, Duquesa de Gandía, Condesa de Foix, Bigorra y Ribagorza, Duquesa de Montblanc, Duquesa de Peñafiel, Vizcondesa de Béarn. Hija menor de Gastón de Foix, Príncipe de Viana, y de Magdalena de Francia, hermana del rey Luis XI. Se casó con Juan III de Albret (1484) al cumplir los 16 años. De esta unión nacieron 11 hijos. La prematura muerte de su hermano mayor Francisco Febus (1483) la convirtió en reina de Navarra bajo la tutela de su madre Magdalena de Francia. 

Su tío Juan de Foix, segundo en orden de sucesión, amparándose en la Ley Sálica, le disputó el trono entre 1483 a 1492, reanudándose la Guerra Civil de Navarra entre beaumonteses y agramonteses. La muerte en Medina del Campo de su hija Magdalena, rehén de Fernando el Católico (1504), provocó nuevas guerras entre los monarcas navarros y el conde de Lerín (1506-1508). La inclinación que sentían los reyes navarros por la política francesa y las negociaciones para casar a su primogénito Enrique, Príncipe de Viana, con una hija de Luis XII de Francia, fueron los argumentos que esgrimió Fernando el Católico para enviar al Duque de Alba a conquistar el Reino de Navarra en 1512. 

El 25 de julio de 1512, Fadrique de Toledo, duque de Alba, ocupó Pamplona. La familia real tuvo que huir y buscar refugio en el Bearne.1 El 23 de marzo de 1513, las Cortes de Navarra, reunidas en Pamplona y a la que sólo fueron beaumonteses, proclamaron a Fernando el Católico "Rey de Navarra". Posteriormente en 1515 las Cortes de Castilla en Burgos, sin presencia de ningún navarro como representante, se incorporó Navarra a la Corona de Castilla. Todos los intentos posteriores por parte de Catalina y Juan de Albret por recuperar su reino fueron inútiles; sólo su hijo, en 1530, logró reinar efectivamente como Rey de Navarra en Baja Navarra o Ultrapuertos, al replegarse el rey Carlos I de España por el difícil control de la zona.

Enrique II de Navarra

(Sangüesa, en la casa de los Sebastianes, 25 de abril de 1503 - Pau, 25 de mayo de 1555) fue rey de Navarra en la Baja Navarra desde 1530 hasta su muerte, co-Príncipe de Andorra, conde de Foix, de Périgord, de Bigorra y de Albret y vizconde de Bearn, Tursan, Gabardan, Tartas y Limoges. 
La casa natal de Enrique II de Albret es el Palacio de los Sebastianes. Edificio tardogótico, del s. XV en el n.º 56 de la calle Mayor.

En 1515, Enrique y su padre, Juan III de Albret, residían en la corte francesa, donde conoció a Margarita de Angulema, hermana del rey Francisco I de Francia, con quien casará en 1527.

En 1517, a la muerte de su madre Catalina de Foix, se hizo cargo de su herencia y no tardó en iniciar negociaciones con Carlos I para conseguir la restitución completa del Reino de Navarra, primero en Noyon en 1516, y luego en Montpellier, en 1518, sin éxito alguno. En 1521 decidió tratar de recobrar su reino por la fuerza, para lo que obtuvo el apoyo de Francisco I, deseoso de debilitar la posición de Carlos I. Tropas navarro-gasconas enviadas por el rey entraron en Navarra y ayudadas por la sublevación de algunos de sus habitantes pusieron efímeramente en sus manos todo el reino. Sin embargo, las tropas francesas, en lugar de asegurar el territorio, se dirigieron a asediar Logroño. Las tropas castellanas reaccionaron y enviaron un ejército de 30.000 hombres, que obligó a los franco-navarros a retirarse de Logroño. Ambos ejércitos se enfrentaron en la batalla de Noáin en junio de 1521, venciendo los castellanos y tomando de nuevo Pamplona. Posteriormente aún hubo puntos de resistencia de los navarros afínes a Albret, en el castillo de Maya hasta 1522 y Fuenterrabía hasta 1524.
Acompañando a Francisco I de Francia en las guerras de Italia cayó prisionero en la batalla de Pavía en 1525 pero logró escapar en 1527.

Dada la dificultad de mantener la posición en Ultrapuertos, el rey Carlos I de España la abandonó voluntariamente en 1530, de modo que Enrique II pudo reinar en Baja Navarra. Murió en su capital de Pau (Bearne) en 1555 dejando como heredera de sus Estados a su hija Juana III de Albret. 

Personajes en la Historia - Fernando II de Aragón - Alejandro VI

Fernando II de Aragón



El Católico (Sos del Rey Católico, 10 de marzo de 1452 – Madrigalejo, 23 de enero de 1516), fue rey de Aragón y de Castilla (como Fernando V).

Hijo de Juan II el Grande y de su segunda esposa Juana Enríquez. Fue rey de Aragón entre los años 1479 y 1516. Rey de Castilla entre 1474 y 1504 y también regente de la corona castellana entre 1507 y 1516 debido a la inhabilitación de su hija Juana, tras la muerte de Felipe el Hermoso. Rey de Sicilia (1468-1516) y de Nápoles (1504-1516).

Con su mujer Isabel I la Católica casado el 19 de octubre de 1469, tuvo 5 hijos:
  • Isabel (1470 - 1498), Princesa de Asturias (1497 - 1498), contrajo matrimonio con el infante Alfonso de Portugal, pero a su muerte contrajo matrimonio con el primo del fallecido Manuel, que sería rey de Portugal con el nombre de Manuel I, murió en el parto de su hijo Miguel de Paz;
  • Juan (1478 - 1497), Príncipe de Asturias (1478 - 1497), contrajo matrimonio con Margarita de Austria (hija del emperador germánico Maximiliano I de Habsburgo), murió de tuberculosis;
  • Juana I de Castilla (6 de noviembre de 1479 – 1555), Princesa de Asturias (1500–1504), Reina de Castilla (1504–1555) con el nombre de Juana I. En 1496, contrajo matrimonio con Felipe el Hermoso de Habsburgo (también hijo del emperador Maximiliano I). Con él entró una nueva dinastía en España, la de los Habsburgo, que formaban la Casa de Austria. En 1500, fue por segunda vez madre de su primer hijo varón, el futuro Carlos I, quien la sucedería y sería también Emperador del Sacro Imperio Romano Germánico como Carlos V. En 1503, dio a luz a Fernando, sucesor de Carlos en el Sacro Imperio como Fernando I, y restauró la rama austríaca imperial de la Casa de los Austrias. Mentalmente afectada por la muerte de su marido, fue recluida por su padre Fernando en Tordesillas, donde murió;
  • María (1482 - 1517), contrajo matrimonio con el viudo de su hermana Manuel I de Portugal y fue madre de Juan III y de Enrique I el Cardenal, sin olvidar a la que sería la futura emperatriz Isabel de Portugal, esposa de su sobrino Carlos I de España.
  • Catalina (1485 - 1536), contrajo matrimonio con el príncipe Arturo de Gales y tras la muerte de este con su hermano que sería Enrique VIII, por lo tanto se convirtió en reina de Inglaterra, fue madre de la reina María I Tudor.
Con su segunda mujer Germana de Foix, sobrina de Luis XII de Francia, casado el 19 de octubre de 1505 en Dueñas (II Tratado de Blois):
  • Juan (3 de mayo de 1509 - murió unas horas después de nacer), Príncipe de Gerona.
  • Con Aldonza de Ivorra, noble catalana de Cervera, tuvo dos hijos bastardos:
  • Alonso (o Alfonso) (1470 - 1520) Prelado español, abad del Monasterio de Montearagón desde 1492 a 1520, arzobispo de Zaragoza y virrey de Aragón;
  • Juana (¿? - ¿?), segunda esposa de Bernardino Fernández de Velasco III conde de Haro y VII condestable de Castilla. Fueron padres de Juliana Ángela de Velasco y Aragón, casada con su primo hermano, Pedro Fernández de Velasco, conde de Haro.
Otros hijos bastardos:
  • María (¿? - ¿?), abadesa de Nuestra Señora de Gracia el Real de Madrigal, Ávila.
Germana de Foix


(Foix, Francia, 1488 – Liria, Valencia, 1538), esposa de Fernando II de Aragón, fue reina consorte de Aragón (1505–1516) y virreina de Valencia (1523–1538). Era hija de Juan de Foix (conde de Etampes y vizconde de Narbona) y de María de Orleans, hermana de Luis XII de Francia.


El 19 de octubre de 1505, a los 18 años de edad, se casó por poderes en la localidad palentina de Dueñas con Fernando II de Aragón, de 53 años, viudo de Isabel la Católica desde hacía casi un año. La boda se celebró en cumplimiento de los acuerdos de paz firmados entre Luis XII de Francia y Fernando el Católico en el Tratado de Blois. En los pactos, el rey de Francia cedió a su sobrina los derechos dinásticos del reino de Nápoles y le concedió el título de rey de Jerusalén, derechos que retornarían a Francia en caso de que el matrimonio no tuviese descendencia. A cambio de lo cual el Rey Católico se comprometió a nombrar heredero al posible hijo del matrimonio. El matrimonio levantó las iras de los nobles de Castilla, ya que lo vieron como una maniobra de Fernando el Católico para impedir que Felipe el Hermoso y Juana heredasen la Corona de Aragón.



El 23 de enero de 1516 muere su esposo, Fernando el Católico, tras dos años con problemas de salud, por tomar, según se decía, unas hierbas con la esperanza de lograr sucesión de Germana. Fernando dejó en testamento a Germana unas rentas anuales de más de 50.000 florines, un usufructo de viudedad que quedaría anulado en caso de contraer matrimonio. En la última carta a su nieto Carlos, Fernando el Católico le encomienda que no abandone a su viuda, «pues no le queda, después de Dios, otro remedio sino sólo vos...» y le encarece que le sean satisfechas las rentas que le habían sido asignadas. Al enviudar, Germana se traslada a Castilla.

A su llegada a España en 1517, Carlos I, con 17 años, conoció a su abuelastra, Germana de Foix, de 29 años, una mujer discreta y afectuosa que aún no padecía los problemas de obesidad que tuvo más tarde. En la primera entrevista mantenida con la viuda en Valladolid se mostró muy afable con ella y comenzó a organizar torneos y banquetes en su honor. Pronto surgió entre los dos una apasionada relación amorosa de la que nació una hija, Isabel, y aunque nunca fue reconocida oficialmente, Germana de Foix se refiere a ella en su testamento como la «infanta Isabel» —título que no le podía corresponder— y a su padre como «el emperador». La niña residió y fue educada en la Corte de Castilla.

En 1519 Germana de Foix, acompaña a Carlos I de España y a la hermana de este, Leonor, a Zaragoza y Barcelona para celebrar Cortes y ser jurado como rey. Allí se decidió, para lavar la imagen del futuro emperador ante la opinión pública, el casamiento de Germana de Foix con Fernando, marqués de Brandeburgo, del séquito personal de Carlos I, poniendo así fin a los amores con su abuelastra. Carlos I la nombró virreina y lugarteniente general de Valencia y al marqués de Brandeburgo, capitán general del reino.

Alejandro VI

(Xàtiva, Valencia, 1 de enero de 1431 – Roma, 18 de agosto de 1503) fue el papa nº 214 de la Iglesia Católica entre 1492 y 1503. Su nombre de nacimiento era Roderic Llançol i Borja, más conocido como Rodrigo de Borja (o Borgia en italiano).


Rodrigo Borja alcanzó el poder gracias al nepotismo y lo mantendría a través de él, consiguiendo su ascenso dentro de la estructura de la Iglesia Católica gracias a su relación con el papa Calixto III, de quien era sobrino. Esta relación familiar le facilitó el acceso al rango de Cardenal diácono y el desempeño de numerosos cargos de gran importancia dentro y fuera de la Curia Romana, que le permitieron hacerse con las influencias políticas y el prestigio que, finalmente, le llevaron al solio pontificio en 1492. Una vez electo papa y como Alejandro VI, desencadenó y se involucró en decenas de situaciones políticas, envuelto en intrigas y en las tormentosas y traicioneras relaciones entre los poderes internacionales, buscó a través de alianzas políticas y conspiraciones hacer que su familia se consolidase dentro de la nobleza italiana y acrecentar en toda posible ocasión su poderío, tarea que emprendió en conjunto con sus hijos, Juan, César, Lucrecia y Jofre, los cuales sirvieron como instrumentos de sus maquinaciones políticas.

A través de la Guerra italiana de 1494-1498 y la Guerra de Nápoles (1501-1504) se las ingenió para no sólo asegurar su poderío sino para acrecentarlo, valiéndose de las rivalidades entre las potencias de la época y las tensiones políticas entre las familias de la aristocracia europea, consiguiendo durante los 11 años que duró su papado impulsar hasta la cima del poder en la península itálica. Trágicamente, las mismas intrigas y poderes que le sirvieron para llevar a la Casa de Borgia a la cima, aseguraron su destrucción, pues todo el poder que los Borgia habían obtenido, inclusive el éxito militar de César Borgia, giraba en torno al Vaticano y por ende dependía de la permanencia de Alejandro VI en el poder, por lo cual con su muerte, la vasta red de condados, principados y territorios que los Borgia habían puesto a sus pies, sucumbió ipso facto, sellando el destino de César Borgia, quien moriría cinco años después en 1507 y sepultando la era de los Borgia y su dinastía.

El Ducado de Milán

También llamado Milanesado o Estado de Milán, fue durante la Edad Media la principal potencia del norte de Italia.


El ducado fue creado en 1395 por Gian Galeazzo Visconti, señor de Milán. Cuando la dinastía Visconti se extinguió en 1447, Milán fue declarado una República, a pesar de las pretensiones del duque de Orleans, legítimo heredero. Orleans fue incapaz de tomar posesión de su herencia, pero la República fue corta. El aventurero Francesco Sforza, casado con una hija del último Visconti, tomó Milán en 1450 y se proclamó duque.

Dominio español

Cuando Francesco murió sin herederos en 1535, se abrió una pugna entre Francisco I de Francia y el emperador Carlos V de España por su sucesión. Tras varias guerras el Emperador se anexionó el ducado, invistiendo con él a su hijo Felipe II de España. Finalmente, el Tratado de Cateau-Cambrésis de 1559 reconoció la anexión del Milanesado por parte de España.

El ducado de Milán siguió siendo español hasta la Guerra de la Sucesión Española en el siglo XVIII. Tras la muerte de Carlos II heredó sus posesiones Felipe de Anjou, a lo que se opuso el Archiduque Carlos de Austria quien también tenía pretensiones a la corona española.


jueves, 20 de junio de 2013

La Guerra de las dos Rosas - Ricardo III - La Casa de Tudor - El período Tudor - Juan II de Aragón

Ricardo III 

(2 de octubre de 1452 – 22 de agosto de 1485) fue rey de Inglaterra desde 1483 hasta su muerte. Último monarca de la Casa de York, su derrota y muerte en Bosworth supuso el fin tanto de los Plantagenet como de la Guerra de las Dos Rosas y el advenimiento de los Tudor.

Ricardo III fue el último rey de Inglaterra muerto en batalla —los otros fueron Harold Godwinson y Ricardo I, Corazón de León.




Enrique Tudor sucedió a Ricardo, convirtiéndose en Enrique VII, intentando cimentar la sucesión casándose con la heredera yorkista, Isabel de York, hija de Eduardo IV y sobrina de Ricardo III y matando a todos los demás.

La Guerra de las dos Rosas 
Fue una guerra civil que enfrentó intermitentemente a los miembros y partidarios de la Casa de Lancaster contra los de la Casa de York entre 1455 y 1485. Ambas familias pretendían el trono de Inglaterra, por origen común en la Casa de Plantagenet, como descendientes del rey Eduardo III.


El nombre "Guerra de las dos Rosas" o "Guerra de las Rosas", en alusión a los emblemas de ambas casas, la rosa blanca de York y la roja de Lancaster, fue producto del Romanticismo.
La guerra se dio principalmente entre los miembros de la aristocracia terrateniente y ejércitos de los señores feudales. El apoyo a cada uno de los bandos dependió en gran medida de los matrimonios dinásticos entre la nobleza.

La Guerra de las Dos Rosas provocó la extinción de los Plantagenet y debilitó enormemente las filas de la nobleza, además de generar gran descontento social. Este período marcó el declive de la influencia inglesa en el continente europeo, el debilitamiento de los poderes feudales de los nobles y, en contrapartida, el aumento de influencia por parte de los comerciantes, y el crecimiento y fortalecimiento de una monarquía centralizada bajo los Tudor

Esta guerra señala el fin de la Edad Media inglesa y el comienzo del renacimiento.


La Casa de Tudor


El símbolo de los Tudor: La Rosa Tudor,
rojo por la Casa de Lancaster y
blanco por la Casa de York.
 

O Dinastía Tudor gobernó el reino de Inglaterra desde 1485 hasta 1603. Su emblema era una rosa, la rosa Tudor, de diez pétalos, cinco blancos en el centro y cinco rojos en el borde exterior. De esta forma se simbolizaba la unión de la Casa de York con la Casa de Lancaster y el fin de la guerra civil que ensangrentó la historia inglesa durante el siglo XV.



Su historia está entrelazada con los acontecimientos más importantes y dramáticos de la historia moderna de Europa y del mundo, pues bajo su gobierno comenzó la exploración inglesa de América. Por ello se la considera como la familia real inglesa más famosa y controvertida. Son un ejemplo de las monarquías autoritarias con las que compitieron y se relacionaron en el escenario de la Europa occidental del Antiguo Régimen.

El período Tudor

Árbol genealógico de los reyes de Inglaterra de las casas de Lancaster (en amarillo), York (en rojo) y Tudor (en morado).


El período histórico Tudor refleja habitualmente el período del Renacimiento inglés. Ocasionalmente, el término es utilizado frecuentemente para caracterizar el reinado de Isabel I, aunque generalmente este período sea tratado por separado de la época isabelina. El reino de los Tudor en Inglaterra está unido sin embargo a incansables conflictos con la Casa de Estuardo, familia real de Escocia que consagraba un odio sin igual contra la monarquía de los Tudor. Son por otra parte los Estuardo los que sucederán a los Tudor, en 1603, por el advenimiento de Jacobo VI de Escocia, hijo de la reina María Estuardo.

Para los ingleses, la expresión evoca a la vez un estilo arquitectónico y un período particularmente animado en el plano político, cultural y artístico. A pesar de los graves problemas religiosos que marcaron los años 1529-1558 en el momento de la reforma en Inglaterra, el período Tudor ve el emerger de Inglaterra como poder político y marítimo, el principio de la expansión colonial inglesa y el nacimiento de una brillante literatura inglesa.


En España
Juan II de Aragón


El Grande (Medina del Campo, Castilla, 29 de junio de 1398 - Barcelona; 20 de enero de 1479) fue duque de Peñafiel, rey de Navarra (1425 - 1479) y rey de Aragón, de Mallorca, de Valencia, de Cerdeña y de Sicilia (1458 - 1479), hijo de Fernando I de Antequera y de Leonor Urraca de Castilla, condesa de Alburquerque. Juan II fue uno de los monarcas más longevos del siglo XV.




De 1415 a 1416 representó a su padre en el gobierno de Sicilia y Cerdeña como lugarteniente general. De regreso a España ayudó a su hermano mayor, Alfonso V el Magnánimo, en los problemas habidos en Castilla con Álvaro de Luna, valido de su primo el rey castellano Juan II.

Matrimonio con Blanca de Navarra

En 1419 contrajo matrimonio con Blanca, hija del rey navarro Carlos III el Noble, y viuda de Martín el Joven.
A la muerte de Carlos III en 1425, su hija Blanca y el infante Juan fueron proclamados conjuntamente reyes de Navarra. En ese mismo año, el día 29 de noviembre fue investido conde de Ribagorza en Valencia.

En el verano de 1429, para favorecer los intereses de sus hermanos los Infantes de Aragón, Juan invadió Castilla por el valle del Henares. Cuando iba a plantear batalla cerca de Jadraque, la intervención de su hermana María, esposa de Juan II de Castilla, determinó el fin de la expedición y, a la larga, la pérdida de aquella guerra al año siguiente.
Juan vivió ajeno a los asuntos de Navarra, gobernada por su esposa, y se mantuvo entregado plenamente a los asuntos aragoneses y a sus intereses en Castilla. Así, y para ayudar a su hermano el rey de Aragón, Alfonso V, participó en la fracasada campaña por la conquista de Nápoles en 1435. Aquella expedición dio pie a una obra satírica del marqués de Santillana, La comedieta de Ponza.

Años después, enfrentado de nuevo con su primo y cuñado el rey Juan II y con su valido don Álvaro de Luna, entró en guerra contra Castilla. Tomó Atienza y Torija, pero fue derrotado en 1445 en la batalla de Olmedo, con la que se puso fin al influjo aragonés en los asuntos castellanos.

Matrimonio con Juana Enríquez

A la muerte de Blanca de Navarra en 1441, Juan casó en segundas nupcias (1445) con Juana Enríquez, hija de Fadrique Enríquez, Almirante de Castilla, y rival político de Álvaro de Luna. La súbita intervención política de Juan en Navarra motivó el enfrentamiento entre el rey y su hijo primogénito Carlos de Viana, fruto de su matrimonio con la fallecida reina Blanca. En efecto, Juan se aprovechó del testamento de su esposa por el que su hijo, que como príncipe de Viana era el legítimo heredero, no debía asumir el título real sin su consentimiento, asumiendo sólo la lugartenencia del Reino. Esto provocó un fuerte descontento en Navarra, que llevó a la guerra civil en 1451.