martes, 29 de octubre de 2013

El hiperrealismo o realismo fotográfico

El hiperrealismo(ahora realismo fotográfico) es una tendencia radical de la pintura realista surgida en Estados Unidos a finales de los años 60 del siglo XX que propone reproducir la realidad con más fidelidad y objetividad que la fotografía. A veces se confunde con el fotorrealismo que es menos radical.

El término hiperrealismo es también aplicable a la escultura y la historieta (Luis García, Alex Ross, etc).  

Historia 

El realismo fotográfico tiene un origen en la tradición pictórica estadounidense, favorable a la literalidad del trampantojo, como muestran los cuadros de finales del siglo XIX de William Harnett o John Haberle. Los artistas hiperrealistas tratan de buscar, con el más radical de los verismos, una transcripción de la realidad usando los medios técnicos y fotográficos de la manipulación de las imágenes. Consiguen con la pintura al óleo o la escultura, el mismo detallismo y encuadre que ofrece la fotografía.

En la década de los 1920, los pintores del precisionismo ya trabajaron con la ayuda de fotografías fielmente reproducidas (como en el caso de Charles Sheeler, pintor y fotógrafo a la vez). Pero es innegable que el arte pop sigue siendo el precursor inmediato del realismo fotográfico, pues toma la iconografía de lo cotidiano, se mantiene fiel a la distancia de su enfoque y produce las mismas imágenes neutras y estáticas.

Los fotorrealistas nunca se constituyeron en grupo, pero sí hicieron exposiciones que los presentaron como un estilo: La Imagen fotográfica y 22 Realistas, ambas en Nueva York, a mediados de los años sesenta. En esa época la abstracción era la tendencia dominante y el realismo estaba mal visto; se consideraba un arte que copiaba de fotografías o de la realidad y sin ningún interés. Sin embargo, artistas como Chuck Close, Jhon Anibal Herrera Cueva o Richard Estes, desarrollaron técnicas totalmente nuevas de representación de la realidad, consiguiendo resultados a veces asombrosos.


Terraza de Lucio (1962-1990), de Antonio López García

Chuck Close utiliza la fotografía como medio para hacer sus retratos, que se apartan totalmente del retrato tradicional y se acercan más hacia el cartelístico y sugestivo principio cinematográfico del primer plano en superpantalla, hacia la no-distancia de la técnica de la instantáneas y hacia el gesto objetivador de las fotografías clínicas y policiales. En su obra trata problemas como la percepción del espectador y la focalidad. Close no parte de la realidad sino que la aborda indirectamente a través de la fotografía que proyecta sobre el lienzo.

Como todos los fotorrealistas, no hay huellas de pinceladas y el artista parece estar ausente; los cuadros se cubren con una fina capa de pintura, aplicada con pistola y pincel, siendo raspada si es necesario, con una cuchilla para que no quede ningún relieve, ninguna materia.



Richard Estes, conocido por sus cuadros de escaparates y escenas urbanas, utiliza varias diapositivas del mismo objeto, de modo que en sus cuadros se ve no sólo el escaparate sino también lo que hay dentro de la tienda y lo que se refleja en el cristal. Sus lugares públicos están desiertos, en un modo de abstraer la funcionalidad de lo representado que es típica del fotorrealismo.




Don Eddy pinta coches y David Parrish motos. El francés Jean Olivier Hucleux pinta cementerios de personas y cementerios de coches, en un realismo que es una repetición de la realidad. Ed Ruscha, a caballo entre el arte pop y el fotorrealismo, pinta gasolineras, cuadros de palabras y hace libros de fotografías.







Otras características del fotorrealismo son la exactitud en los detalles, contrastada con la irrealidad del efecto espacial y la capacidad de convertir en temas pictóricos los detalles visuales de la realidad. Estos pintores ejercen un alto grado de conceptualismo al plasmar la diferencia entre el objeto real y su imagen pintada: lo real, trasladado al lienzo mediante la cámara fotográfica, fotografiado mediante recursos pictóricos. Al utilizar la fotografía en el proceso de la realidad al cuadro, lo real queda roto y manipulado dos veces, en el cuadro y en la fotografía, de ahí el aspecto de irrealidad que diferencia el fotorrealismo del realismo tradicional.

Otros artistas estadounidenses de esta tendencia son Robert Cottingham, John Kacere, Paúl Staiger, Robert Bechtle, Richard McLean, Malcolm Morley y John de Andrea.

Algunos artistas que, sin ser específicamente fotorrealistas, han utilizado la fotografía como medio de expresar la realidad son el francés Christian Boltanski, quien utiliza fotos de álbumes familiares de otras personas que según sus propias palabras, serían, tras haber fallecido, la prueba de su existencia; el alemán Gerhard Richter, que emplea fotografías desde 1962 de forma continuada, aunque su trabajo ha explorado prácticamente todos los posibles terrenos de la pintura y no es por tanto un fotorrealista puro como los anteriores. El americano Richard Artschwager lleva fotografías de interiores a una superficie de celotex con un granulado fino al que aplica una ligera mano de pintura blanca y negra.

Con respecto a la escultura hiperrealista americana hay que destacar a Duane Hanson, que reproduce a tamaño natural personajes sacados de las clases trabajadoras, y a Segal que emplea la misma técnica que Hanson: vaciado de yeso de los modelos, relleno de los moldes con fibra de vidrio y poliéster, ensamblaje de las partes y pintado en color carne; la pieza se termina vistiéndola con ropas usadas. John de Andrea esculpe desnudos de un hiperrealismo tan acusado que parecen personas reales, al igual que Nancy Graves hace con sus esculturas de camellos.

En el caso español, algunas de las figuras más relevantes del hiperrealismo serían los pintores Antonio López, Eduardo Naranjo o Gregorio Palomo.


 Eduardo Naranjo



En el mercado del arte actual, la figura consolidada por más de 50 años de trayectoria es sin duda el chileno Claudio Bravo, el cual mediante sus bodegones, dibujos, y especialmente su serie de pinturas de telas, paquetes y papeles ha logrado reinventar el hiperrealismo(realismo fotográfico), dándole una condición casi metafísica.


Abullah y las Esponjas Claudio Bravo
Claudio Bravo

Manglar de Tampamachoco (2013), Veracruz, óleo de 160 x 120 cm de Jorge Carral

Precedentes:

  • William Michael Harnett
  • John Haberle
  • John F. Peto 

William Michael Harnett 



(Clonakilty, Condado de Cork, Irlanda, 10 de agosto de 1848 - Nueva York, 27 de octubre de 1892) fue un pintor estadounidense de origen irlandés, de estilo realista, famoso por sus naturalezas muertas y por su hábil uso del trampantojo.

Las pinturas más conocidas de Harnett son las cuatro versiones de After The Hunt (Después de la caza, 1885), donde se representa un conjunto de vestimentas, armas, útiles y piezas de caza cuyo trampantojo es especialmente efectivo ya que se mantiene aunque el espectador cambie de posición.








John Haberle 

(1856-1933) fue un pintor estadounidense, de estilo realista, famoso por su hábil uso del trampantojo (literalmente, "engañar al ojo") .Sus bodegones de objetos ordinarios están pintadas de tal manera que la pintura se puede confundir con los objetos mismos. Se le considera una de las tres principales figuras, junto con William Harnett y John F. Peto.


Autoretrato con trampantojo





John Frederick Peto 





(Filadelfia, 21 de mayo de 1854 – 23 de noviembre de 1907) fue un pintor estadounidense, especialista en trampantojos. Durante mucho tiempo su nombre estuvo olvidado hasta que su obra fue reivindicada por estudiosos como Alfred Frankenstein. Hoy se le considera, junto a William Harnett, el mayor pintor de la Escuela de Filadelfia de finales del siglo XIX. 




 


domingo, 27 de octubre de 2013

Constantin Brancusi - Henry Moore - Chac mool

Constantin Brancusi 

Nació en Rumania en 1876 y estudió escultura en la Escuela de Bellas Artes de Bucarest.


En 1904 se instaló definitivamente en París, donde conoció a Auguste Rodin y a Amadeo Modigliani, con quien mantuvo una profunda amistad.
Su obra llamó la atención de Rodin, proponiéndole trabajar en su taller. Brancusi rechazó su oferta, aunque siempre consideró que el escultor francés era el punto de partida de la escultura contemporánea.
Las primeras obras muestran la influencia de Rodin y de los impresionistas, pero a partir de 1907-1908 evoluciona hacia un estilo mucho más personal. Inicia un proceso en el que sus figuras se simplifican y tienden hacia la abstracción. Se interesa por el arte primitivo, por la escultura prehistórica y africana y por las esculturas de Gauguin. 
Es en este momento cuando inicia El Beso.

Estilo y obra de Constantin Brancusi


Es la obra maestra en la que Brancusi logra por primera vez el equilibrio perfecto entre fondo y forma, la síntesis de los cuerpos y el bloque en el que están esculpidos.
Son dos figuras abrazadas, que se besan. La unión entre ambas es completa. En la cara destacan los ojos, casi simétricos y la boca, que es la misma para los dos. El pelo es un movimiento de líneas paralelas onduladas, los brazos están pegados a las figuras y el cuerpo solamente es insinuado por la línea que los divide y los une, la misma para ambas.
La textura es tosca, evita el pulido para evidenciar la talla directa y los instrumentos empleados.
Tiene una fuerte influencia del primitivismo en el modo de representar los ojos, la incisión del cuerpo, el cabello ondulado, los brazos, etc.
En El beso no hay elementos anecdóticos o narrativos, ni tampoco hay sentimiento. Brancusi no intenta mostrar el aspecto sentimental de ese beso, ni la dulzura amorosa, ni la pasión de los amantes. No percibimos la fisonomía de los amantes, ni su sexualidad, ni la tensión de sus cuerpos. El rasgo que destaca en esta obra es la unión de dos personas al besarse, que está determinada por el bloque de piedra en el que se representan. Se fundamenta en componentes escultóricos, en aspectos que pertenecen la propia naturaleza de la escultura como son el volumen, la masa, la textura y la sencillez compositiva.

En el beso se aprecia la búsqueda de la esencia y la simplificación de la forma. Representa los valores de la abstracción: falta de descripción o narración y gesto reducido a la mínima expresión. Revaloriza los elementos esenciales de la escultura: masa, volumen, espacio, textura y ritmo. Recupera la talla directa influido por la escultura primitiva.
Brancusi perderá el interés por los motivos singulares a favor del tratamiento del volumen y la masa o la talla directa, que son algunos rasgos que le identifican.

Piedra - París, Cementerio de Montparnasse Monumento a Tonosa Gassevskaia.

A partir de 1909 empieza a desarrollar los que serán sus grandes temas, le atraen los animales, y entre ellos destaca el pájaro. El pájaro es un tema que se origina en Maiastra.
Es una pieza muy sencilla formada por tres partes: un soporte con figuras, que son cariátides; sobre ellas, un bloque o un plinto y finalmente la figura del pájaro.
Maiastra (1910-1912)
Brancusi juega aquí con el contraste: frente a las figuras inferiores que son toscas y primitivas en su diseño y acabado, el pájaro es compacto, pulido y dinámico, y prescinde de los detalles para mostrar el juego de volúmenes que se desarrollan verticalmente.
El elemento central, casi cúbico, actúa como intermedio entre las figuras inferiores y el ave.

Maiastra irá estilizándose hasta convertirse en El Pájaro, pieza de la que Brancusi hará numerosas interpretaciones. Por ejemplo, en Pájaro en el espacio investigará la esencia del vuelo.
En 1937 regresó a Rumania para llevar a cabo algunos encargos, como la Columna sin fin, de casi 30 m de altura, para el parque público de Tirgu Jiu, cerca de su ciudad natal. Ese mismo año fue a la India para proyectar el Templo de la Meditación, por encargo del maharajá de Indore. Mademoiselle Pogany, El recién nacido y Pájaro en el espacio, tres de sus creaciones más apreciadas, constituyen otras tantas muestras de esa búsqueda de la forma pura que llevó a Brancusi hasta los límites de la abstracción, aunque sin abandonar por completo el figurativismo.
Brancusi murió en París el 16 de marzo de 1957, liberó a la escultura del realismo académico del siglo XIX y preparó el terreno para los escultores abstractos del siglo XX. Por todo ello es una de las figuras fundamentales de la escultura moderna. 

Título original: Phoque II - Museo: Centre Pompidou, París (Francia) - (110,5 x 12,5 x 34 cm.) - Escrito por: Karimcorbi
No es el único, tampoco su primer ejemplar fócido, ya que en la década anterior Brancusi esculpiría una foca idéntica en mármol blanco; una clonación en toda regla con variación de color. Lo animalista —junto a la exploración del cuerpo humano— es tema prioritario para el artista, quien a lo largo de su carrera ha colocado en pedestales —nunca neutros— a diferentes bichos, voladores y acuáticos.
Quizá lo único que lo hermana con escultores coetáneos impresionistas sea la técnica de la talla directa, muy a lo Michelangelo, además de la búsqueda del movimiento, inquietud que comparte con los futuristas italianos. El pedazo de piedra azulada se nos revela avanzando hacia nosotras/os gracias a la violenta diagonal que perfila, haciéndose sentir un animal delicado, casi flotante. Tales efectos son debidos al acuoso y trabajadísimo pulimento que juega a resbalar las luces que inciden en la superficie monolítica.
Asesorado por su amigo Man Ray, Constantine gusta de fotografiar y filmar sus esculturas en su estudio y sorprenderse a sí mismo con los efectos luminosos en los muy distintos materiales con los que replica sus obras: madera, acero inoxidable, piedra caliza o bronce pulido, entre otros.
Sabemos que estaría en vivo desacuerdo con la «etiqueta», mas es justo subrayar que pasados casi 80 años, su abstracción de este animal comulga enteramente con lo que hoy, en el siglo XXI, entendemos como modernidad.
 Mademoiselle Pogany
Se trata de una de las numerosas versiones del retrato que hizo Constantin Brancusi de la célebre bailarina. Con su característica depuración de las formas, su obra se basa en el conocimiento del material, proponiendo la búsqueda de la esencia, influido seguramente por el pensamiento oriental que conocía a través de del libro del monje tibetano del siglo XI, Milarepa.

Brâncuşi creó cinco versiones de la obra en un período de dos décadas, con el yeso inicial datando de 1912. Después de ello creó versiones en mármol y bronce en los años 1913, 1919, 1931 y 1933.
La versión de bronce de Señorita Pogany creada en 1913 se encuentra en el Museo de Arte Moderno de Nueva York y otras dos versiones de la obra, una creada en 1912 y la otra en 1931, se exponen en el Museo de Arte de Filadelfia, en los Estados Unidos.

 Pajaro en el espacio
Antes que Brancusi, ningún escultor había rechazado tan radicalmente la sumisión al modelo. Los volúmenes de sus esculturas son tensos y apuntan hacia el infinito. Es esta una escultura aparentemente sencilla en la que la emoción es tanto más fuerte cuanto que está cerrada en una forma más lacónica. Como el propio autor dijo: "no es difícil hacer las cosas, lo que es difícil es ponernos en el estado de hacerlas", justificando así su obra y la gran parte del arte moderno. 

Constantin Brancusi en un antiguo billete rumano

 La Columna del Infinito, el obelisco de Brancusi
La gigantesca obra que puede verse en el parque de Târgu-Jiu no es una pieza aislada, única en la carrera creativa del escultor. Durante años Brancusi utilizó este tipo de figuras romboidales, las fue modificando, estilizando o cambiando su uso. Primeramente fueron peanas para otras esculturas, para terminar siendo una obra en si misma. Se conservan varias “columnas” de madera y yeso que durante años trabajó y erigió el escultor, son famosas las fotografías del autor en su estudio, en que se ven varias columnas de madera y yeso, que actualmente están en el mencionado Museo Pompidou de Paris. Están documentadas cinco versiones en roble, una en yeso y al menos otra en acero. En cuanto a su interpretación, la columna recuerda claramente a los pilares funerarios típicos de muchos cementerios del sur de Rumanía (tradición que existen en varias culturas desde tiempos prehistóricos), y también recuerda la estética de los pilares de las casas rumanas. 

La Columna del Infinito, el obelisco de Brancusi

The Gate of Kiss (Targu-Jiu, Romania)


Henry Moore

Henry Moore en una fotografía de 1930, junto con "Reclining Figure" (1929) y "Mask" (1930). Imagen vía: © Henry Moore Archive, cortesía de Leeds Museum and Galleries

Henry Moore nació en Yorkshire el 30 de julio de 1898, como el séptimo hijo de una familia de ocho hermanos. El padre de Moore, que trabajaba en una mina de carbón, alentó a sus hijos a estudiar con la esperanza de un futuro más brillante que el que él mismo tuvo. Aunque el joven Henry mostró un gran talento artístico a temprana edad, su padre se opuso firmemente al deseo de su hijo de convertirse en escultor, lo que le empujaba a acabar realizando el mismo trabajo agotador que el padre hacía en las minas. Así que Moore se las ingenió para convertirse en profesor y trabajar en la escuela de Castleford donde había asistido de niño.







Al igual que muchos otros jóvenes, la Primera Guerra Mundial se interpuso en la vida de Henry Moore y en 1916, con 18 años de edad, se ofreció como voluntario para el servicio militar. Moore era el soldado más joven de su regimiento y al año siguiente, en 1917, resultó gravemente herido durante un ataque con gas en el bosque de Bourlon. Después de recuperarse en el hospital, pasó el tiempo restante de su servicio militar como entrenador. Al finalizar la guerra, a Moore le fue otorgada una beca, que permitió hacer realidad uno de sus sueños: ingresar en la escuela de arte y en 1919 comenzó sus estudios en la Escuela de Arte de Leeds. Una vez en la escuela, Moore descubrió por primera vez el lenguaje de la corriente modernista. Además, conoció a Barbara Hepworth, otra estudiante de la escuela que durante ese año demostraría ser una buena amiga y una rival estimulante.

"Head" (c. 1934-46). Imagen vía: Christie’s
En 1936, Moore se unió a "Unit One", un grupo surrealista británico fundado por Paul Nash tres años antes. Junto a Nash y el autor y artista británico Roland Penrose, Moore organizó la Exposición Internacional de Surrealistas en Londres ese año. A pesar de sus relaciones con algunas de las figuras del movimiento, el propio Moore nunca se convirtió en un surrealista de pleno derecho, ya que su verdadero interés radicaba en las cuestiones estéticas de la forma y la relación entre el hombre y el paisaje. La cuestión del subconsciente no le atraía en absoluto. Sin embargo, logró las posibilidades que ofrece el biomorfismo y las obras de Moore se volvieron cada vez más abstractas, pero aún conservaron su forma imaginativa.

Su fuente de inspiración: la cultura maya tolteca
Henry Moore se inspiró tanto en la tradición de la escultura clásica como en el surrealismo de Pablo Picasso de la década de 1920. Pero también se inspiró en el arte antiguo mexicano que dominaban las culturas mesoamericanas. Entre ellos, la figura precolombina Chac Mool llegó a ser su forma más recurrente, que encontró por primera vez en el museo antropológico Musée d'Ethnographie du Trocadéro en París en 1924. Esa figura jugaría un papel crucial en el arte de Moore y le influyó el resto de su vida.
Chac mool es un tipo de esculturas precolombinas mesoamericanas que aparecen al principio del Período Posclásico en diversos sitios de la región. El término fue acuñado en 1875 por el explorador Augustus Le Plongeon, quien observó este tipo de esculturas por primera vez en Yucatán, por ello propuso un nombre en maya yucateco. El nombre significa "gran jaguar rojo" y se ha vuelto usual y se mantiene por ello su utilización por los arqueólogos. No debe confundirse con Chaac, dios maya de la lluvia.
El templo de Kukulkán (Chichén Itzá), en el estado de Yucatán, México
edificio prehispánico ubicado en la península de Yucatán, en el actual estado del mismo nombre. El actual templo se construyó en el siglo xii d. C. por los mayas itzaes en su capital, la ciudad de Chichén Itzá, fundada originalmente en el siglo vi d. C.​ Su diseño tiene una forma geométrica piramidal; cuenta con nueve niveles o basamentos, cuatro fachadas principales, cada una con una escalinata central, y una plataforma superior, rematada por un templete. En esta construcción, se rindió culto a la entidad maya Kukulkán (en idioma mayaSerpiente Emplumada)


 "Chac Mool",
 hallada en el interior del Templo de Kukulkán.

Chac Mool,  frente al Templo de Kukulkán

Henry Moore
Moore elaboraba sus esculturas sin moldes

West Wind 
Henry Moore recibió numerosos encargos públicas durante su vida. El primero se llamó West Wind (1928-1929) y se colocó sobre la entrada de la sede del metro de Londres. En la década de 1950, Moore creó más y más esculturas por encargo, que se colocaron a la vista del público. Moore creía que el arte público tenía un papel importante que desempeñar en la sociedad y por ese motivo donó muchas obras a varias fundaciones e instituciones con la condición de que se ubicaran en lugares públicos. A finales de la década de 1970, las obras de Moore aparecían en más de cuarenta exposiciones diferentes cada año. El artista fallecía el 31 de agosto de 1986 a la edad de 88 años.
West Wind (1928–29), la primera comisión pública de Moore. Fue esculpida en piedra de Pórtland y muestra la influencia de las esculturas de la Capilla de los Médici (realizadas por Miguel Angel y de la figura del Chac Mool.


Durante la década de 1920, la forma de trabajar de Henry Moore cambió. Después de estudiar a artistas como Constantin Brâncuși, Jacob Epstein y Henri Gaudier-Brzeska, Moore comenzó a esculpir sus esculturas directamente, sin haber trabajado primero con un modelo en arcilla, por ejemplo. El "tallado directo", es decir, trabajar en el material final durante todo el proceso sin pasos preparatorios, fue al menos revolucionario en la escultura británica y pronto fue abordado por otros colegas contemporáneos de Moore como: Barbara Hepworth y su entonces esposo John Skeaping. La técnica requería gran habilidad, determinación y entendimiento material.


Sus temas predilectos incluyen madres con hijos, grupos familiares, guerreros caídos y, sobre todo, la figura humana reclinada, que continuó representando a lo largo de toda su carrera, trabajando en madera, piedra y posteriormente (a partir de 1950) en bronce y en mármol. 


Estas obras van desde el realismo —como en Figura reclinada vestida (1953, Edificio Time-Life, Londres), una enorme escultura de mujer reclinada sobre sus codos— a la abstracción —como en Formas internas y externas (1954, Albright-Knox Gallery, Buffalo), enorme y redondeada escultura en bronce perforada con un hueco interior que a su vez contiene una segunda forma abstracta de metal. Además, y muy diferentes de los bocetos preparatorios para sus esculturas, Moore realizó también una serie de dibujos sobre los londinenses refugiándose en las estaciones de metro durante los bombardeos de la II Guerra Mundial. Estos dibujos, conocidos como Dibujos de refugios (c.1940 y siguientes), expresan con gran agudeza el impacto de la guerra sobre los ciudadanos indefensos.

HENRY MOORE. "Two Women and Children" (1941). Imagen vía: Christie's 

En 1932, Moore se convirtió en el jefe del departamento de escultura de la Escuela de Arte de Chelsea en Londres. Pero al estallar la Segunda Guerra Mundial, la escuela, como tantas otras instituciones, tuvo que cerrar y Moore dejó su plaza de profesor. En septiembre de 1940, su estudio fue bombardeado en Hampstead. Todo aquello le empujó a dibujar a un ritmo furioso y produjo muchas representaciones de los horrores de la guerra. Durante los bombardeos, los londinenses buscaron refugio en el metro. Los dibujos conmovedores de Moore fueron impresos en 1945 con el nombre de Shelter Sketchbook y han sido descritas como algunas de las representaciones más icónicas de la Segunda Guerra Mundial.


Entre los encargos públicos más importantes se encuentran, Viento norte (1928), para la sede de las oficinas del Metro de Londres en Saint James, Virgen con el Niño (1949), para la iglesia de Claydon, en Suffolk, Figura reclinada (1951), para el festival de Bretaña, y otra Figura reclinada (1958) en la sede de la UNESCO en París.  
   
Virgen con el Niño (1949)

Berlin, Haus der Kulturen der Welt. Gesamtansicht,
vorne die Plastik. Obra de Henry Moore 

La colección de Henry Moore en la Galería de Arte de Ontario es la colección pública más grande de sus obras.  La síntesis entre mujer y naturaleza, se completa por su interés por las grutas, el vacío, las formas redondeadas, la excavación de volúmenes sólidos para revelar formas internas. Esto le lleva a elaborar unos espacios variados jugando con espacios interiores, creando figuras físicamente partidas, pero visual y psicológicamente unidas, con masa y vacío como dos entidades que dialogan en tensión como la forma inerte y la forma viva.