Mostrando entradas con la etiqueta biografia. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta biografia. Mostrar todas las entradas

miércoles, 11 de junio de 2014

Bruegel, el Viejo, Pieter - Pieter Brueghel el Joven

Bruegel, el Viejo, Pieter


  • Nacionalidad: Flandes
  • Bruegel 1525/30 - Bruselas 1569 
  • Pintor
  • Pintura Flamenca

Pieter Brueghel, el Viejo, es uno de los más grandes pintores flamencos del siglo XVI. Su genio se ha equiparado frecuentemente al de El Bosco, con quien comparte cierto tratamiento fantástico en determinadas escenas como El Triunfo de la Muerte que pende en el Museo del Prado. Prácticamente desconocido en su etapa de formación, los únicos datos sobre su vida y su carrera nos los ofrece una biografía de 1609, que le presenta como un ignorante dedicado a la pintura cómica. Sin embargo, parece suficientemente demostrado que fue un hombre de cierta cultura, puesto que conoció a estudiosos y científicos de su país. Además, viajó por Italia para aprender la forma de pintar de los renacentistas, permaneciendo incluso una temporada en el taller de un maestro siciliano. Su viaje le valió además una importante colección de dibujos excelentes sobre el paisaje de los Alpes, que hubo de atravesar durante su viaje. Tal vez esto resultara más importante para su carrera que el aprendizaje con los italianos, puesto que a su regreso desarrolló una serie de paisajes muy difundidos en Europa mediante el grabado. En esta misma técnica, realizó ciertos temas moralizantes, normalmente ilustraciones a refranes típicos, algo que también había hecho El Bosco (por ejemplo en La Piedra de la Locura). Su afición por los temas populares ha hecho que se le conozca como Brueghel el Campesino.

La Gran Torre de Babel




Brueghel pintó varios cuadros con el mismo tema tras su estancia en Roma. Esta se conoce como la Gran Torre de Babel, y resulta evidente que los niveles de la construcción están inspirados en el impresionante Coliseo romano, que Brueghel visitó. Tal vez lo grandioso de esa ruina inspiró a Brueghel lo sublime y al mismo tiempo lo vano o efímero del esfuerzo humano. Así es como generalmente se interpreta esta imagen: la Torre de Babel, monumento a la vanidad del hombre y su inconsecuencia, pero al mismo tiempo tan magnífica... En el interior de la torre pueden catalogarse todo tipo de actividades humanas, todas contribuyendo a la elevación de la torre. Los colores son excelentes y el paisaje de fondo está en la mejor tradición de las panorámicas de Patinir.

El Triunfo de la Muerte




La Edad Media y los comienzos de la Edad Moderna sufrieron el azote de sucesivas plagas y epidemias, tan violentas que podían llegar a aniquilar poblaciones casi en su totalidad. A esto se añadía el dominio de las guerras continuas por motivos de religión o poder. No es de extrañar que el sentido de culpa, de estado continuo pecaminoso, y del terrible castigo que se aproxima sin remedio sobre la humanidad fueran los sentimientos dominantes. En esta época proliferaron manifestaciones culturales como la Danza de la Muerte, que generó música, escritos, representaciones teatrales... En este sentido podría entenderse este reino implacable de la muerte, la tortura, la penitencia eterna del hombre que Brueghel nos ofrece, en un estilo apocalíptico que sólo El Bosco podría igualar.

Juego de niños




La imagen que contemplamos es de lo más curiosa, tanto por el tema como por la ausencia total de datos que puedan explicar el motivo que llevó a Brueghel a pintar un cuadro así. El tamaño es suficientemente grande como para que el artista nos muestre una panorámica de su ciudad, completamente ocupada por niños. Los críos están entregados a todo tipo de diversiones, cada grupo enfrascado en su actividad. Los estudiosos de costumbres populares y étnicas han llegado a identificar al menos ochenta y cuatro juegos diferentes, de los cuales muchos siguen hoy en día vigentes en muchos países: la gallina ciega, la cucaña, la peonza, etc. Se ignora cuál es el significado del cuadro. Algunos suponen que pudiera ser una alegoría de la infancia, o tal vez parte de una serie sobre las diversiones del ser humano, pero es difícil asegurarlo.




La boda campesina

Se trata de una de sus obras representando la vida campesina. La novia está debajo de un dosel y el novio no se sabe exactamente quién es, pero podría ser el hombre vestido de negro, a la izquierda de la figura más grande, echándose hacia atrás, con una jarra en su mano. Dos gaiteros tocan el pijpzak, y un niño pequeño en el primer plano lame un plato.

La fiesta se celebra en un granero en la primavera; dos espigas de cereal con un rastrillo recuerdan el trabajo que implica la cosecha, y la vida tan dura que llevan los campesinos. Los platos los llevan sobre una mesa que han quitado de sus bisagras. Los principales alimentos son pan, porridge y sopa.



Los cazadores en la nieve 

Es una obra del pintor flamenco Pieter Brueghel el Viejo, perteneciente al ciclo de seis obras sobre los «Meses» del año. Representa el invierno o los meses de diciembre y enero. Es un óleo sobre tabla, pintado en el año 1565. Mide 117 cm de alto y 162 cm de ancho. Se exhibe actualmente en el Museo de Historia del Arte de Viena, Austria, con el título alemán: Jäger im Schnee.



Sobre este frío paisaje las figuras humanas, los animales y los árboles parecen sombras chinescas. El tema principal es el paisaje, un paisaje invernal en el que se representa la nieve, el hielo, anticipando los grandes logros en este género de la pintura barroca.





La caída de los ángeles rebeldes

Pintado a lo largo del año 1562, la representación de Brueghel de este tema se inspira en un pasaje del Apocalipsis (12, 2-9)1 y revela la profunda influencia de Hieronymus Bosch, especialmente en las figuras grotescas de los ángeles caídos, caracterizados como monstruos mitad humanos, mitad animales.Comparar detalles en galería Junto a Dulle Griet y El triunfo de la Muerte, de dimensiones similares, La caída de los ángeles rebeldes fue probablemente pintada para el mismo coleccionista y destinada a formar parte de una serie.




La composición, con una figura central situada entre muchas figuras menores, fue repetida por Brueghel varias veces alrededor de esos años, no sólo en otras pinturas como Dulle Griet sino también en una serie de grabados de los Vicios y las Virtudes que él había completado para el editor de Amberes Hieronymus Cock  El conflicto entre el bien y el mal, el vicio y la virtud, es un tema recurrente en la obra de Brueghel: en este cuadro, el Arcángel Miguel y sus ángeles son representados en el acto de explusión de los ángeles rebeldes del Cielo; fue el Orgullo el pecado que causó la caída de Lucifer y sus compañeros.






Los proverbios flamencos 

Los proverbios flamencos (en neerlandés, Nederlandse Spreekwoorden) es una obra del pintor flamenco Pieter Brueghel el Viejo. Es un óleo sobre tabla de roble, pintado en el año 1559. Mide 117 cm de alto y 163 cm de ancho. Se exhibe actualmente en la Gemäldegalerie de Berlín, Alemania.

Otros nombres con los que es conocida esta obra es La capa azul o El mundo del revés. Representa una tierra habitada con representaciones literales de proverbios flamencos de la época.




Hay cerca de cien «proverbios» identificados en la escena (aunque Brueghel puede haber incluido otros). Algunas expresiones se usan hoy en día, entre ellas: 

Nadar contra corriente, El pez grande se come al chico, Darse de cabezazos contra un muro de ladrillos y Armado hasta los dientes, y algunos son familiares, aunque no idénticos a expresiones inglesas, como por ejemplo Casting roses before swine (Echar rosas a los cerdos, equivalente a la expresión bíblica Echar perlas a los puercos (Evangelio de Mateo, capítulo 7, versículo 6, aunque en castellano, con traducción macarrónica se suele decir echar margaritas a los cerdos). 


El mundo está vuelto al revés =
Todo está al revés de como debería;
se demuestra la idea del mundo del revés a través del globo con la cruz debajo

Muchos han decaído con el tiempo o nunca se usaron en inglés, como Tener el techo tejado de tartas, por ejemplo, que significa tener abundancia de todo y que era una imagen que Brueghel más tarde volvería a usar en su pintura de la idílica tierra de Jauja. Sería semejante a la expresión española: Atar los perros con longaniza(s). La Capa azul a la que se refiere el título original está colocada sobre el hombre en el centro de la pintura con su esposa. Esto indicaba que ella le era infiel. Otros proverbios indican la estupidez del hombre: un hombre llena una charca después de que su becerro haya muerto, justo encima de la figura central del hombre con capa azul; otro lleva la luz del día en una cesta. 

Las tijeras cuelgan allí =
Es posible que te engañen allí

Algunas de las figuras parecen representar más de una expresión (si esto era intención de Brueghel o no, se desconoce), como el hombre que esquila una oveja en el centro, en la parte inferior izquierda del cuadro. Está junto a un hombre que esquila un cerdo, así que representa la expresión: Uno esquila ovejas y otro esquila cerdos, lo que significa que uno aventaja al otro, pero también puede representar el consejo Esquílalas pero no las despellejes, lo que significa que hay que sacar el mejor partido que se pueda a los activos.


Incluso poder atar al diablo a una almohadilla
La obstinación supera todo. Quien la sigue, la consigue.
Ser un mordedor de pilares =
Ser un hipócrita en religión, un fariseo
Aquí no se fríe el arenque = Las cosas no marchan según lo planeado
Más Obras


El vino en la fiesta de san Martín (1565-1568.)

La Cosecha (1565).

Censo en Belén (1566).


Pieter Brueghel el Joven

(1564 – 1638) fue un pintor brabazón del renacimiento, hijo del Pieter Brueghel el Viejo, conocido también como Höllenbrueghel o d'Enfer (“infierno Brueghel”).




Pieter se crió en la ciudad de Bruselas. A la edad de cinco años Pieter Brueghel se quedó huérfano de padre, de esta forma Pieter Brueghel el joven heredó toda la tradición artística del padre. Pieter Brueghel recibió su entrenamiento artístico de pintor de paisajes flamenco Gilles van Coninxloo, cuando se hizo mayor Brueghel se casó con la hija del maestro. Viajó a Francia e Italia y pasó algún tiempo allí hasta que regresó a Amberes, lugar en el que finalmente murió.

Pieter Brueghel el joven logró su maestría en el año 1585. Por estas épocas comenzó a pintar paisajes, realizar temas religiosos y pinturas de fantasía. Para esta última categoría hizo uso a menudo del fuego y de figuras grotescas, llegándose a conocerlo por estas características pictóricas, y se le asignó el apodo de Höllenbrueghel (“Brueghel infernal”).


Danza de bodas (c. 1616), colección privada.

Aparte de estos trabajos pictóricos con características propias, Pieter Brueghel el joven realizó otras obras inspiradas en los trabajos de su padre usando una técnica que el mismo denominaba como pouncing. Fue conocido también por diferentes apelativos como Pieter el grande o Pieter de comisoma, y frecuentemente en el mundo del arte como Peter la fotocopiadora (debido a la copia de cuadros que hizo de su padre).

Paisaje invernal con una trampa para pájaros (c. 1620), Museo Pushkin.
La oficina del recaudador de impuestos (c. 1615), Art Gallery of South Australia.


Pieter Brueghel el Viejo
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
Pieter Brueghel el Joven
 
Jan Brueghel el Viejo
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
Jan Brueghel el Joven
 
Anna Brueghel
 
David Teniers el Joven
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
Abraham Brueghel


viernes, 6 de junio de 2014

Rembrandt Harmenszoon van Rijn - La Ronda de Noche - La novia judía - El retorno del hijo pródigo - El rapto de Ganymedes por Zeus

(Leiden, 15 de julio de 1606 – Ámsterdam, 4 de octubre de 1669) fue un pintor y grabador holandés. La historia del arte le considera uno de los mayores maestros barrocos de la pintura y el grabado, siendo con seguridad el artista más importante de la historia de Holanda Su aportación a la pintura coincide con lo que los historiadores han dado en llamar la edad de oro holandesa, el considerado momento cumbre de su cultura, ciencia, comercio, poderío e influencia política.


Autorretrato, óleo de 1659
Habiendo alcanzado el éxito en la juventud, sus últimos años estuvieron marcados por la tragedia personal y la ruina económica. Sus dibujos y pinturas fueron siempre muy populares, gozando también de gran predicamento entre los artistas, y durante veinte años se convirtió en el maestro de prácticamente todos los pintores holandeses. Entre los mayores logros creativos de Rembrandt están los magistrales retratos que realizó para sus contemporáneos, sus autorretratos y sus ilustraciones de escenas bíblicas. En sus autorretratos, especialmente, encontramos siempre la mirada humilde y sincera de un artista que trazó en ellos su propia biografía.

Rembrandt tenía un profundo conocimiento de la iconografía clásica, y en sus pinturas y grabados solía interpretarla libremente para ajustarla a su propia experiencia. Así, en la representación de una escena bíblica Rembrandt solía combinar su propio conocimiento del texto con su particular concepto de la composición clásica y algunas observaciones anecdóticas de la población judía de Ámsterdam. Por la empatía con que retrató la condición humana, Rembrandt ha sido considerado "uno de los grandes profetas de la civilización".
  • Ningún artista combinó nunca tan delicada habilidad con tanta energía y poder.
  • Su tratamiento de la humanidad rebosa de simpatía
Rembrandt se mudó a Ámsterdam, la capital de negocios del país, que crecía vertiginosamente gracias al comercio. Rembrandt empezó a trabajar como retratista profesional de creciente éxito. Alojado temporalmente en casa de un marchante de arte llamado Hendrik van Uylenburg, en 1634 contrajo matrimonio con su prima Saskia. Saskia era una joven de buena familia, su padre había sido abogado y burgomaestre de Leeuwarden.

Saskia van Uylenburgh (Leeuwarden, 2 de agosto de 1612 – Ámsterdam, 4 de junio de 1642) fue la esposa del pintor holandés Rembrandt van Rijn para quien hizo de modelo de algunas de sus afamadas pinturas y dibujos.
Pese a la inicial bonanza económica, con el paso del tiempo la pareja atravesó numerosos reveses: así, su hijo Rumbartus murió a los dos meses de su nacimiento, en 1635, y su hija Cornelia murió a las tres semanas de edad, en 1638. En 1640 el matrimonio tuvo una segunda hija, a la que también llamaron Cornelia, y que falleció al cabo de un mes. Sólo su cuarto hijo, Titus van Rijn (nacido en 1641) llegó a alcanzar la madurez. Saskia falleció en 1642, al poco del parto de Titus, probablemente por tuberculosis. 

Titus, el hijo de Rembrandt, vestido como un monje (1660)
Los dibujos de Rembrandt del lecho de muerte de su esposa son imágenes profundamente conmovedoras. De cualquier modo, durante la enfermedad de Saskia contrataron a Geertje Dircx como niñera de Titus, y probablemente pasó a ser también la amante de Rembrandt. Posteriormente acusaría a Rembrandt de perjurio y obtendría una indemnización de 200 florines al año. Enterado de que Geertje había empeñado varias joyas que Rembrandt le había regalado a Saskia, el pintor hizo lo posible para mantenerla durante 12 años en un hospicio para pobres en Gouda.


A finales de 1640 Rembrandt comenzó una relación con la mucho más joven Hendrickje Stoffels, a quien había contratado inicialmente como asistenta doméstica. El nacimiento en 1654 de su hija Cornelia motivó el envío de una carta acusatoria de parte de su iglesia reformada, en la que se le incriminaba "haber cometido los actos de una prostituta con Rembrandt el pintor". Habiéndolo admitido públicamente, fue excomulgada. Rembrandt, en cambio, no tuvo que enfrentar ningún cargo, puesto que no era miembro de dicha iglesia. Aunque el matrimonio era válido a efectos legales, Rembrandt no se casó con Henrickje para no hacer peligrar la herencia de Titus, hijo de su anterior matrimonio.


Rembrandt siempre vivió por encima de sus posibilidades, invirtiendo en arte —a veces pujando por sus propias pinturas—, grabados —que solía utilizar en sus pinturas— y todo tipo de curiosidades. En 1656 ya se tomaron ciertas medidas en los juzgados para impedir su declaración de bancarrota, y el artista tuvo que vender la mayoría de sus pinturas y buena parte de su colección de antigüedades. La lista de objetos subastados se ha conservado, y da una idea de las posesiones materiales del pintor.



Obra
Entre las características más notables de su obra se destacan su uso del claroscuro, el manejo escenográfico de la luz y la sombra —fuertemente influido por Caravaggio, o, más posiblemente, por la escuela de los Caravaggisti de Utrecht— adaptados a sus propios fines. Igualmente destacables son su visión dramática y emotiva de temas que tradicionalmente habían sido tratados de una forma impersonal: Rembrandt se caracteriza por el sentimiento de empatía que desprende su visión de la humanidad, independientemente de la riqueza o la edad del retratado. Su propio entorno familiar -su mujer Saskia, su hijo Titus, su amante Hendrickje- suelen aparecer de forma visible en sus pinturas, en ocasiones representando temas bíblicos, históricos o mitológicos.

El Museo Isabella Stewart Gardner (en inglés Isabella Stewart Gardner Museum) es un museo en Boston (Massachusetts, Estados Unidos) con una colección de más de 2.500 obras de arte europeo, asiático y americano, incluyendo pinturas, tapices y artes decorativas. Se fundó con la colección privada de la dama de igual nombre, en la mansión llamada Fenway Court, que era su residencia habitual. El museo también alberga exposiciones temporales de arte histórico y contemporáneo, faceta que está cobrando mayor auge a partir de 2012 gracias a la inauguración de nuevos edificios anexos diseñados por Renzo Piano.
Este museo es tristemente famoso por un robo sufrido en 1990, en el que perdió varias de sus pinturas más valiosas, entre ellas, obras mundialmente famosas de Vermeer y Rembrandt. Este caso sigue sin resolverse y es considerado el más grave en materia artística por el FBI.
La tormenta en el mar de Galilea, 1633.
Obra en paradero desconocido desde su robo del museo Isabella Stewart Gardner en 1990.
Niña en un marco, 1641.
El rapto de Europa, 1632. Óleo sobre tabla. Esta obra se ha considerado
un brillante ejemplo de la Edad de Oro de la pintura barroca.
La Ronda de Noche
La Hermandad de los Arcabuceros de Amsterdam encargó a Rembrandt una de sus obras maestras: La Ronda de Noche, el mayor retrato colectivo pintado por el maestro. 

En el lienzo se figura la tumultuosa salida de su acuartelamiento de la compañía del capitán Frans Banningh Cocq, presta a disputarse el premio de un concurso de tiro convocado en pleno mediodía en honor de María de Médicis. 

La crítica mayoritaria considera que la niña que aparece en La ronda de noche es un retrato de su esposa Saskia, que habría muerto el mismo año de la realización del lienzo. Su muerte le supuso una profunda depresión. Retrato de Saskia como Flora (1634), expuesto en el Museo del Hermitage de San Petersburgo.
Rembrandt en lugar de disponer limpiamente en torno a una mesa a los guardias cívicos o de agruparlos escalonadamente y por filas como harían otros pintores, hizo que progresaran desde un segundo plano, sumido en la penumbra más total, hacia un primero, a plena luz. Encabezando la marcha, el comandante de la compañía transmitiendo las órdenes a su segundo, el lugarteniente Willen van Ruytenburgh. Detrás, alternándose los contrastes de luces y de sombras, los movimientos de los soldados, que pagaron una media de cien florines al pintor, desde un lado para otro, hacia adelante y hacia atrás, sorteando mosquetes, picas, banderas y brazos dispuestos en diagonal. El cuadro está cargado de raros personajes, como esa joven que, espectro luminoso, deambula extraviada entre la maraña de milicianos, portando un gallo muerto atado a su cintura, como simbólica alusión al apellido del jefe de la compañía. 

Artificios compositivos y perspectivos, como la mano del capitán tendida hacia fuera del cuadro, o el espontón del oficial dirigido hacia adelante, confieren al grupo el movimiento natural que tanto atraía a Rembrandt.


La ronda de noche, también conocida como La milicia del capitán Frans Banning Cocq, 1642. Óleo sobre lienzo; en la colección permanente del Rijksmuseum de Ámsterdam.
Los juegos de luz y sombra recuerdan la influencia del tenebrismo, remarcado aún más por el oscuro colorido de los trajes, a excepción del hombre vestido de rojo en la izquierda y del color blanco de cuellos y puños. También hay que destacar cómo resbala la luz sobre los elementos metálicos, que ofrecen así mayor sensación de realismo. El pintor está en estos momentos muy interesado en destacar los detalles, como observamos en la banda roja del capitán, la casaca del alférez o el vestido de la niña que aparece al fondo. Pero las figuras que vemos en segundo plano están más difuminadas y dan la impresión de que existe aire y polvo entre las figuras.
El resultado es una obra maestra, pero cuando fue presentada en Amsterdam tuvo una fría acogida por parte de la crítica lo que provocó que Rembrandt inicie su periodo de decadencia.
El pintor en su estudio 1626-1628
El cuadro representa el estudio de un pintor, no se sabe si era el mismo del propio Rembrandt: las paredes desnudas, el pavimento de madera sin pulir, la mesa en penumbra son definidos con el acostumbrado realismo del artista, que hace pensar en una copia del natural. Es un entorno austero, sin decoración, en el que aparece una figura vestida llamativamente, con un gabán que le queda demasiado grande. El personaje retratado no es reconocible, encontrándose en la zona de sombra de la pintura. Algunos reconocen en él a Rembrandt, otros, en lugar de ello, al alumno Gerrit Dou.

En el caso de ser Rembrandt, se trataría de su primer autorretrato. Su vestimenta lujosa subraya la idea de que el pintor no es un mero artesano sino ejecutor de un trabajo distinguido. La posición del pintor, alejada respecto a la tela, puede referirse al consejo del mismo Rembrandt, de observar el trabajo en su totalidad.

El pintor en su estudio 1626-1628
Período tardío (1650-1669)


Aquí se aprecia la diferencia de estilos entre dos de sus obras maestras: su primer retrato colectivo, la lección de anatomía del Doctor Tulp, pintado a los 26 años y una de sus obras tardías, los síndicos del gremio de pañeros, pintada con 56 años en 1662.
Autorretrato de 1658, una obra maestra en su estilo tardío; el más sereno y el más grande de todos sus retratos.
La novia judía 
A la pintura se le dio el nombre actual a principios del siglo XIX, cuando un coleccionista de arte de Ámsterdam identificó el tema como el de un padre judío que regala un collar a su hija el día de su casamiento. Esta interpretación ya no es aceptada, y la identidad de la pareja es incierta.1 La ambigüedad es sobre todo por la falta de contexto anecdótico, y sólo deja claro el tema universal del amor en una pareja.


"Ésta es una imagen de un amor maduro, una maravillosa amalgama de riqueza, ternura y verdad...esas cabezas, en su verdad, tienen un halo espiritual que ningún pintor influido por la tradición clásica podría alcanzar jamás...
El retorno del hijo pródigo 
Está realizado en óleo sobre tela, y fue pintado hacia el año 1662. Mide 262 cm de alto y 205 cm de ancho. Se exhibe actualmente en el Museo del Ermitage de San Petersburgo (Rusia).



El cuadro se inspira en la parábola del hijo pródigo contenida en la Biblia. La parábola del evangelista Lucas (c.15, v.11-32), representada en este cuadro, también es recordada como «Parábola del Padre misericordioso». La escena representa el momento cumbre del perdón del padre frente al hijo arrepentido de su propia conducta. Rasgo de arrepentimiento es que comparece con el cabello rapado y se arrodilla ante el padre. Viste andrajos con agujeros. El anciano lo acoge con un gesto amoroso y casi protector, expresando así sentimientos de misericordia y compasión. Coloca las manos amorosamente en la espalda del hijo. A la derecha, observa la escena un personaje identificado como el hijo mayor; viste de manera lujosa y con un yelmo dorado. Se ha señalado también que podría ser un personaje político. Al fondo se distinguen dos figuras no bien identificadas.


La luz incide directamente en esta pareja padre-hijo, así como en el rostro del personaje de la derecha. El resto de la composición queda en la sombra. Se ha relacionado el tema de esta obra y su forma de expresarla con el momento personal que pasaba Rembrandt, viejo, solo y arruinado, ya próximo a su muerte. De ahí que logre transmitir una sensación de tragedia elevada a un símbolo de significado universal.

Destaca en el cuadro la luz centrada sobre el abrazo entre los protagonistas de la escena. También aparece iluminado uno de los cuatro espectadores, en el que surge en el extremo izquierdo.


La luz emana del anciano -el Padre de la parábola del hijo pródigo- y vuelve hacia él. Destaca también el juego de colores: la gran túnica roja del Padre, el traje roto en dorado del joven -el hijo pródigo- y el traje similar al del padre del espectador principal -el hijo mayor de la parábola-. El fondo es oscuro a fin de que resalte más la escena principal.


Rubens - Rembrandt ('El rapto de Ganymedes por Zeus)
En la mitología griega, Ganimedes  era un héroe divino originario de la Tróade. Siendo un hermoso príncipe troyano, hijo del mismo epónimo Tros (o de Laomedonte, según las fuentes), Ganimedes se convirtió en el amante de Zeus y en el copero de los dioses.

Ganimedes fue secuestrado por Zeus en el monte Ida, en Frigia (que actualmente corresponde a Turquía), lugar de más de una leyenda sobre la historia mítica de Troya. Ganimedes pasaba allí el tiempo de exilio al que muchos héroes se sometían en su juventud, cuidando un rebaño de ovejas o, alternativamente, la parte rústica o ctónica de su educación, junto con sus amigos y tutores. Zeus lo vio, se enamoró de él casi instantáneamente, y enviando un águila o transformándose él mismo en una lo llevó al monte Olimpo.
Rembrandt ('El rapto de Ganymedes por Zeus) 1635 
Rapto de Ganímedes por Zeus - Rubens
El padre de Ganimedes echaba de menos a su hijo. Comprensivo, Zeus envió a Hermes con dos caballos tan veloces que podían correr sobre el agua. Además, Hermes aseguró al padre de Ganimedes que el muchacho era ahora inmortal y que sería el copero de los dioses, un puesto de mucha distinción. El tema del padre se repite en muchos de los primeros mitos griegos de amor entre hombres, sugiriendo que las relaciones homosexuales simbolizadas por estas historias tenían lugar con el consentimiento del padre.

Más tarde Zeus ascendió a Ganimedes al cielo como la constelación Acuario, que todavía hoy está relacionada con Aquila, la del águila.

Cristo en Emaús
Susana y los viejos 
Andrómeda, c. 1629
El molino, 1648
El festín de Baltasar es un cuadro pintado en 1635 por Rembrandt. Se exhibe en la National Gallery de Londres.
El tema de la obra es un episodio del Libro de Daniel. El rey Baltasar de Babilonia celebra un banquete en el que los comensales toman bebidas y comen en cuencos y vasos saqueados del templo de Jerusalén por Nabucodonosor, durante la conquista de la capital de los judíos que condujo a la cautividad de Babilonia. En medio del festín surge una misteriosa mano que escribe un enigmático mensaje en la pared: mene, tekel, ufarsin ("una mina, un siclo y dos medias minas"). Nadie, salvo Daniel, pudo interpretarlo ("mene, ha contado Dios tu reino y le ha puesto fin; tekel, has sido pesado en la balanza y hallado falto de peso; ufarsin, ha sido roto tu reino, y dado a los medos y persas).
La obra está firmada y fechada "Rembrandt, 1635 F." y refleja influencia de la pintura de Rubens y Caravaggio.