jueves, 26 de noviembre de 2020

AMÉRICA LATINA ENTRE LO REAL Y LO FANTÁSTICO - Cultura Paracas - Hormigón rojo en el desierto de Paracas - Medicina y Cirugía (trepanación)

AMÉRICA LATINA ENTRE LO REAL Y LO FANTÁSTICO - CULTURA CHAVÍN PERÚ -  Leyenda Huascarán  y Huandoy (La morada de los dioses) - Cultura cupisnique - John Rick: “Lo que se ha investigado en Chavín de Huántar todavía es poco”, pincha aqui

Cultura Paracas

La Cultura Paracas fue una importante sociedad en la historia del Perú muy conocidos por su arte textil, sus momias y por la trepanación craneana para poder curar fracturas y tumores en el cráneo.

Surgieron aproximadamente entre 700 a.C. y 200 d.C., con un amplio conocimiento de riego y gestión del agua.  La mayor parte de nuestra información sobre la vida de los habitantes de la cultura Paracas proviene de las excavaciones en la necrópolis de Paracas, en primer lugar investigados por el arqueólogo peruano Julio C. Tello en la década de 1920. La necrópolis de Wari Kayan consistía en una multitud de grandes cámaras funerarias subterráneas, con una capacidad media de unas cuarenta momias. Se sugiere que cada cámara grande podría haber sido propiedad de una familia o un clan específico, que utilizan para muchas generaciones. Cada momia fue atada con cable para mantenerlo en su lugar, y luego envuelto en muchas capas de intrincados textiles, ornamentales, y tejido fino. Estos textiles son ahora conocidos como algunos de los mejores jamás producidos por sociedades precolombinas andinas, y son las obras principales del arte por el cual la cultura Paracas es conocida.

Paracas es una península desértica, dentro de la Provincia de Pisco, en la Región Ica, costa sur del Perú, muy abundante en el mar. Está a 4 horas en coche de la capital Lima. El arqueólogo Julio C. Tello fue quien descubrió en 1925 la civilización Paracas , que encontró en el cementerio Cerro Colorado, tumbas subterráneas con muchos «fardos» que contenían momias con cráneos deformados y perforados. 

Se desarrolló en la península de Paracas, ubicada en lo que hoy es el distrito de Paracas de la provincia de Pisco, en la Región Ica, ubicada a 18kms de la ciudad de Pisco. Sus centros principales estuvieron en la bahía de Paracas y su influencia llego a Chincha, Pisco, Ica, Palpa y Río Grande. La cultura Paracas se extendió por el norte hasta el valle de Cañete y por el sur hasta el valle del Llauca en Arequipa, como restos importantes de esta cultura en el valle de Ica se encuentran dos aldeas Peña Vajahuana y Animas altas y en el valle de Chincha la Huaca Rosa.

Organización Social y Política

La Cultura Paracas estuvo muy influenciada por la cultura Chavín, esta influencia se reflejo sobre todo en su vida religiosa y en el gobierno teocrático que estaban en manos de los sacerdotes quienes implantaron un sistema opresivo, así mismo se da la existencia de una cadena de centros ceremoniales a cargo de estos sacerdotes.

La organización social estuvo dividida por sacerdotes, nobleza guerrera y el pueblo.

En la cultura Paracas existía un grupo de sacerdotes militares  que debido a sus conocimientos de los astros y del control del agua de regadío mantenían el dominio religioso político y tecnológico.

La población  de la cultura Paracas estaba compuesta mayormente por campesinos que aceptaban todo lo que decían los sacerdotes porque temían el castigo de los dioses si no obedecían. Los pobladores aceptaban que los sacerdotes gobernaran en nombre de los Dioses

En la cultura Paracas se distinguen, según el eminente arqueólogo Julio C. Tello, dos culturas o fases sucesivas, teniendo en cuenta la forma como enterraban a sus muertos: Paracas-cavernas y Paracas-necropolis.

Paracas Cavernas. Las tumbas de esta cultura se encontraron en el Cerro Colorado, lugar situado a 18 kilómetros al sur de Pisco. Las cavernas se sitúan bajo la arena, a dos metros de profundidad; tienen la forma de una copa invertida. Allí se hallaron momias envueltas con fardos, hechas con telas que eran rodeadas de ofrendas constituidas por alimentos: maíz, yuca, frijoles, pallares, etc. La población debieron ser agricultores, guerrera, religiosa y alegre.

Momia de la Cultura Paracas

Construyeron la población fortificada de Tajahuana, sobre una meseta pedregada que se eleva a 200 metros sobre el nivel de los cultivos. Del mismo modo, edificaron sus casas en las faldas de los cerros.

Al principio rendían culto a un ser ocular, un personaje sin cuerpo, con solo ojos y boca. Después, este ser adquirió la forma de una personaje temible que portaba un cuchillo y una cabeza-trofeo en sus manos.

Por último el carácter alegre de la población se manifiesta con la presencia de instrumentos musicales, como tambores, trompetas, antaras y pitos.

Paracas necrópolis. Esta fase cultural esta simbolizada por un gran cementerio rectangular. Ahí los pobladores enterraban a los integrantes de la casta dominante. Para tal efecto, estos eran devueltos en telas finamente bordadas, junto con alimentos y adornos de oro y piezas de cerámica. Las paredes de sus tumbas están edificadas de piedras pequeñas unidas con barro calcáreo, que cuando se endurece es semejante al cemento; los techos, de palos de huarango o de huesos de ballena.


Para enterrar a los cadáveres, previamente los momificaban de acuerdo al siguiente procedimiento:

  • Se extraían sus intestinos y vísceras del cadáver abriéndole longitudinalmente.
  • Seguidamente extraían el corazón cortando el tórax.
  • Cortaban la cabeza por la base del cráneo para vaciar la masa encefálica, aunque hay momias con la masa encefálica reseca.
  • Colocaban en la cuenca de los ojos tapones de algodón.
  • Extraían los músculos mediante incisiones en las extremidades superiores e inferiores.
  • Finalmente se momificaba introduciendo en el cadáver cal, ají molido, sal molida, flor de muña en polvo, brea y otros ingredientes.
  • Colocaban la momia en cuclillas.
  • Sometían al cadáver a fuego lento con el objeto de disminuir su tamaño.
  • Por último se le colocaba en un canasto de junco para finalmente envolverlo con telas de diferente calidad.

Paracas es una de las zonas más desérticas de la costa peruana hace mucho calor no hay lluvias y los ríos son muy irregulares pero los habitantes de la cultura Paracas dominaron el desierto y convirtieron las zonas áridas en verdes valles. Los pobladores de la cultura Paracas tenían grandes conocimientos de irrigación controlaron la escasez y el exceso del agua aprovechando el agua subterránea y la superficial, condujeron el cause que bajaba desordenadamente por ríos llevándolos por canales de irrigación que partían de bocatomas ubicadas kilómetros arriba, también usaron la técnica de la chacra hundida o Wachaque que consiste en retirar la capa superficial de la tierra árida y dejar al descubierto la capa con la humedad del subsuelo, esta técnica les permitió sembrar y cultivar alimentos.


Otro gran logro de la cultura Paracas fue el uso del excremento de las aves guaneras para abonar la tierra, sus principales cultivos fueron el algodón, el pallar y el maíz. El algodón era un cultivo importantisimo para la elaboración de sus tejidos, conocieron el algodón blanco y el de color, el pallar y el maíz eran básicos en su alimentación.

Por su ubicación cerca de la costa los Paracas también aprovecharon las riquezas del mar, en su alimentación incluyeron pescados y mariscos. Ellos desarrollaron técnicas de navegación lo que facilito la comunicación con otros pueblos costeros como Chincha por ejemplo, también viajaban a pueblos de la sierra para intercambiar algodón, sal y productos marinos con los pueblos de la sierra donde el pueblo de la cultura Paracas conseguían lana y tintes que necesitaban para la fabricación de sus tejidos y cerámicas, de la selva obtenían hojas de coca y plumas para los mantos.

Manifestaciones Culturales

Los tejidos de Paracas se encontraron en una necrópolis en Perú en la década de 1920. La necrópolis albergaba 420 cuerpos que habían sido momificados y envueltos en telas bordadas en 200–300 a. C.1​ Los ejemplos en el Museo Británico muestran chamanes volando que sostienen cabezas cortadas por su pelo.

Detalle de un chamán que muestra daga y cabeza
Los tejidos se fabricaron con algodón y lana. Se cree que la lana es de fibra de alpaca o llama. Se tiñeron con tintes naturales que, contra lo que se esperaba, mantuvieron su color durante más de dos mil años. La conservación de los colores se atribuye a las condiciones de aridez con la falta de daño que usualmente causaría la luz solar, estos tintes eran fabricados con plantas y minerales resultando más de 190 tonalidades de verdes, rojos, amarillos, marrones, etc.
Tejido de Paracas, lana y algodón, 300–200 a. C., descubierto en Perú
Los fragmentos menores ilustrados aquí han sido tomados de grandes piezas de tela​ que se usaban para envolver los cuerpos de los muertos. Estas telas llegaban a los 34 metros y habrían requerido una significativa organización de gente para realizarlos. Los cuerpos se encontraron en grupos de 40 o 50, como si fueran criptas familiares que han sido usadas por varias generaciones.

Estos tejidos los hicieron pueblos sudamericanos antes del auge de imperio del Tahuantinsuyo (Incas). Tienen colores vivos y muestran evidencia tanto de diseño como de estilo. El tema de estas imágenes son criaturas sobrenaturales o chamanes, quienes sostienen con sus manos cabezas humanas cortadas mientras sus alas los transportan como pájaros.​ Puede que se pretendiera representarlas como los espíritus las llevan al otro mundo o que estas figuras representen los espíritus mismos.​

El pueblo que creó estos tejidos tenía una sociedad compleja. Hay evidencias de cerámica, pesca y agricultura. Había artesanos que podían hacer cuchillos de obsidiana y joyería de oro, así como comprender todas las complejidades de tejer.

Características:

  • Materiales: Textil
  • Periodo: 1000 - 600 d.C.
  • Medidas: 620 mm de alto x 210 mm de ancho
Este textil pintado hace casi tres mil años, es probablemente una de las manifestaciones de pintura sobre tela más antiguas que se conocen en la actualidad. Nos enfrenta a una experiencia nueva en relación a nuestras categorías de “tejido” o “pintura”, puesto que el pigmento no cubre la tela, como es el caso del soporte de la pintura clásica europea. Por el contrario, al estar pintada con una aguada transparente, estas piezas exhiben una notable simbiosis entre la textura del tejido y la pintura aplicada sobre ella. La dificultad de describir esta pieza de acuerdo a nuestras categorías, es reflejo del choque con una cosmovisión que no reconoce fronteras rígidas y en el cual el mismo proceso de tejer es tan importante como el producto, fusionando lo utilitario, lo simbólico y lo sagrado.
La imagen del hombre-jaguar sosteniendo báculos serpentiformes evoca también una concepción de lo real en donde cultura y naturaleza se fertilizan mutuamente. Pese a que Chavín tiene un origen serrano, sus creencias e imágenes se inspiran en la jungla y fueron difundidas hasta los confines meridionales de su área de influencia -entre otras formas- a través de representaciones pintadas, como esta pieza recuperada en la costa de Parakas. Los tres personajes representados en este fragmento -de penetrante mirada, nariz achatada y grandes fauces de colmillos entrabados- podrían aludir a la creencia que subsiste en algunos pueblos amazónicos, de que los chamanes adquieren la forma y poderes del jaguar. Tanto este animal como su representación icónica se relacionan con el trueno, las lluvias y -por extensión- la agricultura y el algodón, fibra domesticada en los Andes hace más de cuatro mil años y base del arte textil de estos pueblos.

Se construyó un museo a propósito cerca de Paracas, a petición del presidente Óscar R. Benavides, quien en agosto de 1938 autorizó a Tello a construir un museo para albergar los 380 tejidos que él y su equipo habían conservado. Pudieron exponer más de 180 tejidos. Para su conservación, se obtuvieron fondos de la Fundación Rockefeller.

El Museo Chileno de Arte Precolombino, conocido también como Museo Precolombino, es una institución cultural creada por la I. Municipalidad de Santiago y la Fundación Familia Larraín Echeñique. El Museo fue fundado el 10 de diciembre de 1981 y, siendo una institución público-privada, es financiado en partes iguales por la I. Municipalidad de Santiago, el Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio y los recursos propios generados el propio Museo.
El Museo funciona en el antiguo edificio del Palacio de la Real Aduana de Santiago, en calle Bandera esquina Compañía, en el centro histórico de la capital chilena (estación metro Plaza de Armas).
La calidad arquitectónica del nuevo museo de Paracas, el Museo de Sitio Julio C Tello, situado en Ica, Perú, obra del estudio peruano Barclay and Crousse Architecture, ha sido nuevamente reconocida,  situando a la arquitecta Sandra Barclay entre las finalistas de los Women in Architecture Awards 2018.
El museo se encuentra en la Reserva Nacional de Paracas, cerca de la Gran Necrópolis, donde el homenajeado explorador Tello descubrió enterramientos de más de 2.000 años de antigüedad en los años 20. El nuevo edificio, inaugurado en abril de 2016, ocupa prácticamente la huella de su precedente, destruido por un terremoto hace más de una década. Retoma de éste la geometría de planta rectangular y la compacidad del edificio, que ahora se desarrolla en dos volúmenes, que se separan entre sí por una franja a modo de rotura que evoca el seísmo que acabó con su predecesor.

La muestra del Museo Regional de Ica incluye tanto cráneos como tejidos





Cráneo con trepanación cubierta por una lámina de oro
La trepanación es una de las técnicas quirúrgicas más descritas de la medicina prehispánica. La extracción quirúrgica de una porción de la bóveda del cráneo ha sido una práctica generalizada en los Andes que se ha dado a conocer a través de numerosos ejemplos, el más temprano de ellos ha sido registrado en la Cultura Paracas.
Sobre el lado izquierdo de la frente de este hombre adulto se localiza una trepanación, la cual a la vez incide sobre un traumatismo ocasionado por un golpe de porra con forma de estrella.
La técnica consistió en el corte de la piel con el objetivo de exponer el hueso. La trepanación se logró raspando el hueso con una piedra o metal, ocasionando así un agujero relativamente pequeño con bordes biselados.

Una de las excepcionales cualidades de los cráneos que se encontraron es que muchos de ellos han sido distorsionados de maneras poco habituales. Esto se hacía en el primer mes de vida, cuando el cráneo era más maleable, la cabeza del niño era presionada con placas de madera pudiendo ser aun envasadas de tejido. Este aparato se mantenía de seis meses hasta los 2 años de edad. Se supone que la práctica que hacia para que sirva como rito de distinción del individuo en su grupo social para el liderazgo, magia, o ambas. Otras distorsiones se deben al proceso de trepanación en los lugares en que se perforaron agujeros en los cráneos de personas vivas. Un examen de estos agujeros muestra que habían curado y que los pacientes no murieron cuando este proceso se aplicó. Museos en Perú como el Museo Regional de Ica muestran tanto los cráneos y como los tejidos que se encontraban alrededor de ellos.

Perú, oficialmente República del Perú, es un país soberano ubicado al oeste de América del Sur. El océano Pacífico bordea su costa y limita con Ecuador y Colombia al norte, Brasil al este, y Bolivia y Chile al sureste. Su territorio se compone de diversos paisajes: los valles, las mesetas y las altas cumbres de los Andes se despliegan al oeste hacia la costa desértica y al este hacia la Amazonia. Es uno de los países con mayor diversidad biológica y mayores recursos minerales del mundo.
El Antiguo Perú fue una región de sucesivas civilizaciones desde el surgimiento de Caral-Supe en el 3200 a. C.
El Imperio incaico fue el último Estado autóctono o indígena, el cual dominó gran parte del occidente sudamericano hacia el siglo xv. En el siguiente siglo se produjo la Conquista del incario, tras la cual el territorio se configuró como un virreinato del Imperio español.

 

Vista parcial de las precarias viviendas en el Cerro San Cristóbal

Lima Golf Club, distrito de San Isidro. A su alrededor se ubican los edificios para departamentos mas lujosos y exclusivos de la ciudad.

Lima es la capital y la ciudad principal de la República del Perú.​ Se encuentra situada en la costa central del país, a orillas del océano Pacífico, conformando una extensa y poblada área urbana conocido como Lima Metropolitana de 70 km norte a sur, desde el distrito de Ancón hasta el distrito de Pucusana y 44 km este a oeste, desde el distrito de La Punta hasta Chosica (distrito de Lurigancho-Chosica), flanqueada por el desierto costero y extendida sobre los valles de los ríos Río Chillón, Rímac y Río Lurín. Según datos oficiales del INEI de 2020, la ciudad de Lima cuenta con más de 9,5 millones de habitantes​, mientras que Lima Metropolitana bordea los 11 millones de habitantes (el 32% de la población peruana), cifras que la convierten en la ciudad más poblada del país.

En la actualidad está considerada como el centro político, económico, Industrial, cultural, financiero y comercial del país. En el plano internacional, actualmente es la quinta ciudad más grande de América Latina.
El presidente de la República del Perú es el jefe de Estado y de Gobierno del país. Personifica a la nación peruana, es el jefe del poder ejecutivo y jefe supremo de las Fuerzas Armadas y Policiales del Perú. Su cargo corresponde a la más alta magistratura del país y al funcionario público de mayor jerarquía.

El presidente ejerce sus funciones desde la Casa de Pizarro, ubicada en el centro histórico de Lima.

El Palacio de Gobierno del Perú, llamado también Casa de Gobierno (denominación con la que se fechan los documentos oficiales) o Casa de Pizarro,​ es la sede principal del poder ejecutivo peruano y la residencia oficial del Presidente del Perú. Comprende un área construida de 19 208 m².​ Se encuentra ubicado en la Plaza Mayor del Centro histórico de Lima, en la ribera izquierda del río Rímac.
En el mismo emplazamiento han existido diferentes edificios que han cumplido con la misma función durante cerca de cinco siglos, desde que fuera ocupado en 1535 por el gobernador Francisco Pizarro.
Durante la época del virreinato fue conocido como Palacio del Virrey o Palacio Virreinal y fue la residencia de los 40 virreyes del Perú. Posteriormente albergó a los libertadores José De San Martín y Simón Bolívar, y a la mayoría de presidentes de la etapa republicana.
 Francisco Pizarro, fundador de Lima y primer propietario del palacio.

miércoles, 25 de noviembre de 2020

AMÉRICA LATINA ENTRE LO REAL Y LO FANTÁSTICO - CULTURA CHAVÍN PERÚ - Leyenda Huascarán y Huandoy (La morada de los dioses) - Cultura cupisnique - John Rick: “Lo que se ha investigado en Chavín de Huántar todavía es poco”

AMÉRICA LATINA ENTRE LO REAL Y LO FANTÁSTICO - CULTURA CHAVÍN PERÚ: CHAVÍN DE HUANTAR - Arquitectura Chavín - Obelisco Tello - Estela Raimondi,   El teatro del más allá. Chavín de Huántar, pincha aqui

El Huascarán o Mataraju —orónimo en quechua; traducido respectivamente al español como ‘Nevado sobre el pueblo de Huashco’ o ‘Nevados gemelos’— es la montaña nevada granítica culminante de los Andes peruanos, con una altitud oficial de 6757 m s.n.m. (metros sobre el nivel del mar) según la última medición de 2017.
El paraíso del Callejón de Huaylas, es la morada de los dioses. Ahí vive el dios supremo Inti, junto a su hija Huandoy. Huandoy es hermosa, tierna y dulce como una flor. Su padre deseaba casarla con un dios joven con virtudes y belleza similares a las de su hija. Pero en el corazón de este profundo valle, se alzaba el poblado de Yungay, allí vivía un joven apuesto y gentil, el príncipe Huascarán. Un día los caminos de Huandoy y Huascarán se cruzaron; los ojos del joven se quedaron prendados de la graciosa figura de la muchacha, ella al notar su presencia, abandona su hilado y deja de cantar. Se levanta de un salto y se queda inmovilizada, jamás antes había visto alguien tan hermoso, pese a su condición de mortal. Se enamoraron profundamente. Las visitas a escondidas, la pasión y el deseo encendía sus jóvenes corazones. Y así fueron pasando los días, los amantes no tenían ojos para el mundo, salvo para su amor. El gran dios Inti, no se imaginaba que su hija pudiera estar enamorada de un mortal, cuando se entero su corazón se lleno de ira , salían destellos de luz de sus orejas del enfado que tenía. Dejo sin embargo, que su rabia se apaciguara antes de hablar con su hija y le pidió que dejara de ver a Huascarán, ya que un mortal no podía estar con una diosa. Pero la pasión que sentían los jóvenes era sorda a cualquier suplica y continuaron viéndose a escondidas. Al poco tiempo, fueron nuevamente sorprendidos por Inti; esta vez el dios no pudo contener la ira que sentía y maldijo a la pareja. Condenó a los jovenes a vivir separados toda la eternidad. Convirtió a Huandoy en una inmensa montaña, separada por un profundo valle del joven príncipe mortal, convertido también en montaña, pero de una dimensión aún mayor. El dios Inti colocó nieve perpetua en las cimas para calmar su pasión. Entre ambas montañas se formó, de las lagrimas de los amantes un inmenso lago llamado Llanganuco. Estas son las montañas más altas de todo el Perú.
John Rick: “Lo que se ha investigado en Chavín de Huántar todavía es poco”

“Lo que yo he hecho es poco para lo que viene después” afirma el arqueólogo norteamericano que desde hace 23 años estudia uno de los sitios prehispánicos más enigmáticos del Perú ubicado en el departamento de Áncash.

Dr. John Rick, director del Proyecto Arqueológico Chavín de Huántar.
Fotos: Dr. John Rick / Proyecto Arqueológico Chavín de Huántar | Entrevista: Nivardo Córdova


“A los seis años de edad, la primera palabra que aprendí en castellano fue ´ruinas´, porque me di cuenta que al pronunciarla los pobladores siempre me llevaban a lugares maravillosos”, recuerda el doctor John Rick, quien es director del  Proyecto Arqueológico Chavín de Huántar desde hace 23 años, período en que comenzaron las investigaciones que en la actualidad son codirigidas por el Dr. Luis Guillermo Lumbreras.

Rick, nació en Sacramento (California, EE. UU) en 1950. En 1956, cuando otros niños iban a la primary school, el entonces pequeño John vivió un año entero recorriendo el Perú. ¿La razón? Su padre, el Dr. Charles M. Rick Jr., fue un botánico genetista que dedicó gran parte de su vida al estudio de los tomates silvestres en el Perú y otras especies de “solanáceas”, acompañado de su esposa –y a la vez asistente de campo–  Martha O. Rick.

Vista de uno de los “laberintos” subterráneos de Chavín de Huántar.
¿Qué tiene de especial Chavín de Huántar que no tenga otro sitio arqueológico del Perú?, le preguntamos. Él responde: “Chavín es un momento de transición entre los grupos igualitarios y las organizaciones que concentran el poder en pocas manos. Coincide con un interés profundo de mi alma, de una preocupación por el ser humano, en saber cómo somos hoy y cómo éramos hace cinco mil años. 
Anota que “en Chavín es fascinante el intento de descifrar cómo estas castas o clanes lograron persuadir a los demás de que tenían un contacto divino, para constituirse en líderes. Y las ceremonias y rituales sirvieron para trascender más allá de lo temporal”.  “Creo que había una marcada diferencia entre quién podía ingresar a los laberintos y quién no, para practicar el culto. Pienso que, antes de morir, esos sacerdotes sabían qué aspecto del culto podría ser creíble”, opina.


Rick heredó también un cariño y pertenencia al Perú. Estudió arqueología en la Universidad de California, en la sede de Santa Cruz, donde se graduó en 1972. Al año siguiente regresó al Perú para estudiar sitios del Periodo Lítico en las punas de Junín. Poco después conocería a su hoy esposa, Rosa Mendoza de Rick, con quien se casó en 1977. Ella también es arqueóloga y en la actualidad lo acompaña en las investigaciones en Chávin de Huántar.

Cerámica de Chavín de Huántar.

Uno de los aportes de los trabajos del Dr. Rick es haber develado la compleja estructura de los canales subterráneos de agua que cruzan, suben y bajan entre los laberintos de Chavín de Huántar. “La complejidad de los canales es impresionante. Julio C. Tello sí advirtió esto y luego Lumbreras también pudo observar la existencia de estas galerías y canales. Ahora, con toda seguridad, podemos asegurar que en Chavín había un culto o varios cultos al agua. Usaron el agua en diferentes formas”, afirma.

Fuente:  NIVARDO CÓRDOVA SALINAS


Cultura cupisnique
La cultura Cupisnique, en la costa norte del Perú, se extiende desde Virú hasta Lambayeque.
Se trata de una cultura  costeña que se desarrolló paralelamente a la cultura Chavín entre 800 a.C. y 200 a.C. y que precede a la cultura Moche. Aunque está relacionada con Chavín, desarrolló características propias.
Se le ha dado en llamar “el Chavín costeño”
El centro principal, Cupisnique, se localizaba en el Departamento de La Libertad, a 600 km al norte de Lima


Esta fue una época de gran auge para las construcciones monumentales.

Son tres las principales tradiciones en arquitectura ceremonial Cupisnique: las plataformas rectangulares bajas con recintos en la parte superior y patios delanteros, los edificios con planta en forma de U y las plataformas con patios circulares hundidos.


La CERÁMICA Cupisnique tiene muchas similitudes con la de la Cultura Chavín.


Emplearon mucho la piedra como materia prima. Entre las piedras semipreciosas emplearon la turquesa, lapsilázuli, cristal de cuarzo opalino y coloreado para hacer collares de cuentas eféricas o cilíndricas.
También emplearon hueso para elaborar punzones, agujas, peines, cucharas, cuentas de collares, orejeras, sortijas y amuletos o pequeños idolillos.


En el valle de Moche el sitio Cupisnique más importante es Caballo Muerto, localizado a 25 Km. del océano pacífico. Se trata de un complejo de ocho grandes edificios de piedra y barro, entre los que destaca Huaca de los Reyes. Son construcciones en “U”, orientadas hacia el Este, que constan de varias plataformas superpuestas, construidas con piedra y barro. Hay importantes esculturas de adobe y decoraciones de bajo relieve en muros y columnas del edificio.


Un aspecto novedoso en la construcción de estos edificios fue la utilización, además de piedra, de adobes modelados de variadas formas, entre los que predominan los adobes cónicos. Los muros fueron generalmente enlucidos con barro fino y pintados de vivos colores.


A raíz de los hallazgos encontrados en la "Huaca de los Reyes" y los hallados en los valles de la costa norte, podemos determinar la representación de sus deidades principales, una de ellas, el personaje central sería el ser antropoformizado, mitad hombre, mitad animal, de rostro feroz caracterizado por ojos, fauces y colmillos amenazantes, cuyas manos sostienen báculos denotando autoridad.
Las formas mas características de la cerámica Cupisnique son: - Las botellas de cuerpo globular y cilíndrico con asa estribo muy grueso, gollete ligeramente campanulado y con reborde pronunciado. - Las botellas de asa tubular delgada en forma de estribo, gollete corto y recto con labios o rebordes pronunciados. Su color es negro, marrón obscuro o rojo. Los diseños son trabajados por incisión y relieves que representan cabezas retrato, y elementos zoomorfos, fitomorfos y variedad de antropomorfos de cuerpo entero. Técnicas de "puntillado, el "rasqueteado sencillo", el "peinado cruzado" y en otros cerámicos, sobre estas técnicas usaba el relieve. También elaboraron huacos escultóricos.

domingo, 22 de noviembre de 2020

AMÉRICA LATINA ENTRE LO REAL Y LO FANTÁSTICO - CULTURA CHAVÍN PERÚ: CHAVÍN DE HUANTAR - Arquitectura Chavín - Obelisco Tello - Estela Raimondi - El teatro del más allá. Chavín de Huántar

AMÉRICA LATINA ENTRE LO REAL Y LO FANTÁSTICO - Periodo Formativo 1.500 a.C 292 d.C - Olmecas (Mesoamérica) Chavin (Perú) - El juego para los olmecas - Bloque de Cascajal - El calendario olmeca, pincha aqui

Chavín de Huántar es un sitio arqueológico (o monumento arqueológico) ubicado en el distrito de Chavín de Huántar, provincia de Huari, departamento de Áncash, en el Perú. Declarado como Patrimonio de la Humanidad en 1985. Se ubica a 462 km al noroeste de Lima y a 86 km de Huaraz, a una elevación de 3177 m s. n. m., en la Sierra Oriental de Áncash al este de la Cordillera Blanca. El complejo se ubica en la confluencia de los ríos Huacheksa y Mosna, en la cuenca alta del río Marañón, que fue un punto de paso preinca desde la costa hacia la selva, lo que propició su crecimiento e importancia en la recolección de insumos y tránsito de bienes.

El sitio arqueológico de Chavín ha dado su nombre a la cultura que se desarrolló entre los años 1500 y 300 a.C. en el alto valle de los Andes peruanos en el que se encuentra. La arquitectura de este conjunto monumental de plazas y amplias terrazas rodeadas por construcciones de piedra labrada, así como su ornamentación en gran parte zoomorfa, dan un aspecto impresionante a este lugar de culto, que es uno de los sitios precolombinos más célebres y antiguos.

El Huascarán o Mataraju —orónimo en quechua; traducido respectivamente al español como ‘Nevado sobre el pueblo de Huashco’ o ‘Nevados gemelos’— es la montaña nevada granítica culminante de los Andes peruanos, con una altitud oficial de 6757 m s.n.m. (metros sobre el nivel del mar) según la última medición de 2017.
El paraíso del Callejón de Huaylas, es la morada de los dioses. Ahí vive el dios supremo Inti, junto a su hija Huandoy. Huandoy es hermosa, tierna y dulce como una flor. Su padre deseaba casarla con un dios joven con virtudes y belleza similares a las de su hija. Pero en el corazón de este profundo valle, se alzaba el poblado de Yungay, allí vivía un joven apuesto y gentil, el príncipe Huascaran. Un día los caminos de Huandoy y Huascaran se cruzaron; los ojos del joven se quedaron prendados de la graciosa figura de la muchacha, ella al notar su presencia, abandona su hilado y deja de cantar. Se levanta de un salto y se queda inmovilizada, jamás antes había visto alguien tan hermoso, pese a su condición de mortal. Se enamoraron profundamente. Las visitas a escondidas, la pasión y el deseo encendía sus jovenes corazones. Y así fueron pasando los días, los amantes no tenían ojos para el mundo, salvo para su amor. El gran dios Inti, no se imaginaba que su hija pudiera estar enamorada de un mortal, cuando se entero su corazón se lleno de ira , salían destellos de luz de sus orejas del enfado que tenía. Dejo sin embargo, que su rabia se apaciguara antes de hablar con su hija y le pidio que dejara de ver a Huascaran, ya que un mortal no podía estar con una diosa. Pero la pasión que sentían los jovenes era sorda a cualquier suplica y continuaron viéndose a escondidas. Al poco tiempo, fueron nuevamente sorprendidos por Inti; esta vez el dios no pudo contener la ira que sentía y maldijo a la pareja. Condenó a los jovenes a vivir separados toda la eternidad. Convirtió a Huandoy en una inmensa montaña, separada por un profundo valle del joven príncipe mortal, convertido también en montaña, pero de una dimensión aún mayor. El dios Inti colocó nieve perpetua en las cimas para calmar su pasión. Entre ambas montañas se formó, de las lagrimas de los amantes un inmenso lago llamado Llanganuco. Estas son las montañas más altas de todo el Perú.

Arquitectura Chavín

La Arquitectura Chavín la podemos observar en la construcción de edificios que crearon en base a grandes rocas de hasta 10 toneladas de peso, obra que debió requerir un gran número de hombres en largas jornadas que se encargaron del transporte y tallado de las mismas.


Sus estructuras son piramidales que fueron construidas por etapas o también llamadas ampliaciones, levantando sus muros con grandes rocas que servían como base y columnas para luego incluir pequeñas piedras que añadieron estabilidad con ayuda de arcilla.

Estas estructuras contaban con pequeñas ventanas que unían las salas con los pasadizos y servían como conducto de ventilación que llegaban hasta el exterior.

La plaza circular era de acceso restringido y reservado solo para los sumo sacerdotes, que lo utilizaban en sus ceremonias para comunicarse con los dioses.


Ingeniería Hidráulica en la Arquitectura Chavín

El templo poseía canales de agua que representan una colosal obra de ingeniería hidráulica, con drenajes y conductos de uso religioso.


El proceso de construcción fue realizado con mucho detalle y sobre todo con una gran visión de lo que querían lograr, ya que los conductos de agua subterráneos que llegan a contarse cerca de 10 kilómetros fueron realizados de manera previa a toda la construcción posterior de los pasajes, salas y plazas que construyeron posteriormente por encima de ellos.


Los Sonidos en la Arquitectura Chavín

Incluso se ha podido descubrir que además de obviamente conducir el agua a través de los ductos subterráneos, también habían buscado la manera de manipular el transporte del agua a través de estos ductos, permitiendo así generar sonidos de gran intensidad en zonas específicas del templo, se cree que con el fin de asustar o manipular también a los peregrinos en su proceso de iniciación, que considerando el tipo de estructura cerrada, el nivel de eco que podía generarse pudo llegar a niveles realmente insoportables.


Otro sonido que viajaba a través de los ductos y los pasadizos era el que se generaba gracias a los pututus, que eran instrumentos que producían un sonido característico a partir del trabajo de las caracolas. Considerándose el sonido de los pututus como el sonido de los dioses, convirtiendo todo el templo como una gran caja de resonancia, realmente una joya de la arquitectura para esa época.

E inclusive se encontraron orificios en el templo que servían como filtros que limitaban otros sonidos que estuvieran en la frecuencia de la que se generaba a través del pututu. 

La organización social y política de la Cultura Chavín estaba basaba en la teocracia, es decir, es la forma de gobierno en donde la religión y el gobierno se encuentran fuertemente involucrados, en donde las políticas de gobierno se encuentran muy influenciadas por los líderes religiosos.

En el caso de la cultura Chavín, la religión se regía por conocimientos acerca del clima, el ambiente y la astronomía. Siendo estos los grandes influenciadores para la organización social y política del pueblo.

En la época arcaica no había divisiones culturales ni sociales en los pueblos, sin embargo con la aparición de templos, creencias y la religión, apareció una clase de sacerdotes con mayor poder a diferencia de los demás pobladores, apareciendo la desigualdad.

Encontrando 3 clases sociales como:

Los Sacerdotes en la Organización Chavín
La clase social de mayor jerarquía, esto debido al gran conocimiento de los 3 ámbitos que mencionamos anteriormente como el clima, el ambiente y la astronomía. Que a diferencia de las otras clases sociales este conocimiento les otorgaba un poder sobre los demás.

El Pueblo en la Organización Chavín
Es la clase social dominada por la anterior , de un perfil más obrero que se desempeñaban en las labores de agricultura y ganadería.

La Nobleza en la Organización Chavín
Era la clase social guerrera encargada de mantener el orden en la ciudad.

Obelisco Tello es una de las esculturas más representativas de la cultura Chavín. Un pilar de granito esculpido en sus 4 caras con figuras humanas, de felinos, aves, serpientes y plantas en una escultura bastante compleja.
  • Recibe este nombre por tener la forma de un “Obelisco” una forma prismática con un alto de 2.52 metros de alto y 32 centímetros de ancho en la base.
  • Encontramos la figura de un personaje desdoblado lateralmente o según la percepción se podría considerar que son 2 personajes a lo largo del todo el obelisco, que ha generado varias interpretaciones: Desde un Dios hermafrodita con un lado masculino y otro femenino, o la existencia y una doble divinidad.
  • Se encuentra esculpida por sus 4 caras .
  • Las figuras que se pueden percibir son representaciones humanas, de felinos, serpientes y aves, además de algunas plantas.
El obelisco chavín fue descubierto por un campesino llamada Trinidad Alfaro en el año 1907, él se encontraba trabajando la tierra para sus cultivos cuando de pronto grande resulta su sorpresa al encontrarse con los restos de una escultura de piedra de gran tamaño, la cual no tardó en desenterrar con ayuda de otros pobladores para luego llevarla a la puerta de la iglesia del pueblo.
Posteriormente, en 1919 la investigación fue designada a Julio C. Tello, quién se encargaría de nombrar a la escultura como “El Obelisco Tello”, además de no sólo estudiar el obelisco también se inició toda la investigación de la cultura chavín.


La estela del portador del cactus es un monolito o estela de una sola pieza, perteneciente a la cultura chavín del Perú antiguo (hacia 1200 a. C. a 400 a. C.) y que permanece en su emplazamiento original, en el lado noroeste de la plaza circular en el sitio arqueológico denominado centro ceremonial de Chavín de Huántar. Fue descubierta en la temporada de excavaciones de 1972 por el arqueólogo peruano Luis Guillermo Lumbreras. Es el hallazgo iconográfico más claro respecto al uso ancestral del cactus San Pedro (Echinopsis pachanoi) en los Andes.

El 2001 se encontró en la plaza circular un fragmento de otra estela que muestra una imagen espejo exacta de la estela del portador del cactus. Este fragmento sugiere que existían cuatro estelas con esta misma representación: dos en el cuadrante noreste y dos en el cuadrante sureste, todas mirando hacia la escalera que lleva la galería del Lanzón de Chavín.

El Cactus San Pedro (Echinopsis pachanoi) contiene mescalina y es utilizado como enteógeno en el curanderismo norteño en Perú.
Un enteógeno​ es una sustancia vegetal o un preparado de sustancias vegetales con propiedades psicotrópicas, que cuando se ingiere provoca un estado modificado de conciencia. Se utiliza en contextos espirituales, religiosos, ritualísticos y chamánicos además de usos recreativos o médicos.

Chavín de Huántar (Perú), 21 ago (EFE).- El uso de la alta tecnología, con pequeños robots todoterreno, ha permitido sacar a la luz posibles sacrificios humanos de hasta 3.000 años de antigüedad en el templo de Chavín de Huántar, en Perú, el primer gran centro de religioso y de peregrinación en la historia de Sudamérica.

Los "Chavín Rover", como fueron bautizados por el equipo de arqueólogos que los usó en una de las ruinas más antiguas de Perú, se adentraron por angostos conductos que comunican las galerías del complejo, que aún permanecen en gran parte ocultas, hasta llegar al hallazgo más importante de este sitio en los últimos cincuenta años.
Estos vehículos de tracción en las cuatro ruedas dirigidos por control remoto y equipados con cámaras y sistemas de iluminación llevaron a descubrir por primera vez entierros de la propia época Chavín, milenarias escenas funerarias intactas de los mismos hombres que construyeron el templo, algo de lo que no existía registro.

"Lo interesante es que no son gente de alto rango. Son gente probablemente sacrificada, pero eso está por ver con estudios posteriores", explicó a Efe el arqueólogo estadounidense John Rick, director desde hace casi 25 años de las excavaciones, que financian el Ministerio de Cultura de Perú, la Universidad de Stanford (Estados Unidos) y la minera Antamina.

Al arqueólogo norteamericano le llamó poderosamente la atención la posición de los cuerpos, sepultados boca abajo con un cúmulo de piedras, lo que considera como un contexto "no muy honorable".
"Así resolvemos en parte el gran misterio de dónde enterraban en Chavín a sus muertos. No creo que fuera una costumbre hacerlo en las galerías pero de vez en cuando lo hicieron"

En opinión de Rick, para esta sociedad prehispánica y preincaica contemporánea con otras antiguas civilizaciones como el Antiguo Egipto fue clave su capacidad de usar la religión para crear una autoridad, cuya máxima deidad está representada en los relieves del sagrado lanzón monolito, tallado en el corazón del gran templo.
"Las autoridades y sacerdotes crearon experiencias en la arquitectura y en ritos con drogas psicoactivas y manipulación de sonidos y luz que los peregrinos no podían explicar sin recurrir a la idea de que los líderes de Chavín tenían acceso a poderes más altos", agregó.
Hasta ahora hay identificados 36 túneles o pasadizos que van bajo tierra y se comunican entre sí, pero el mapa de este laberinto está incompleto y para el director de las excavaciones todavía hay siglos de trabajo en estas ruinas donde aproximadamente cada 300 años se construían nuevos pasadizos, unos sobre otros.

Las Cabezas Clavas

Caracteristicas de la Escultura Chavin
La escultura de piedra Chavín fue una de las expresiones artísticas que más cautivó a los exploradores. Esta gozaba de una característica uniforme manifestada no sólo en la piedra sino en la escultura aplicada en conchas, huesos e incluso tejidos ornametales, destacando así como “el estilo chavín” que fue referencia para otras culturas pre incas.

De entre sus manifestaciones artísticas destacaron las cabezas clavas, que eran monolitos de piedra que fueron empotrados en las paredes del templo, las investigaciones han determinado diversos significados como la representación de los dioses con figuras antropomorfas, representación de sacerdotes o símbolos de protección frente a posibles ataques.

El lanzón monolítico chavín también es una de las principales esculturas que caracterizan a la cultura chavín. Esta escultura posee una forma de colmillo puntiagudo con cerca de 4 metros y medio de altura, fue descubierto por Antonio Raimondi y se cree que este lanzón fue utilizado con fines religiosos para la fase de iniciación.



Cabeza clava en su ubicación original, uno de los muros del Templo o Castillo de Chavín de Huántar.
Las cabezas clavas son monolitos escultóricos que representan a cabezas de seres míticos, pertenecientes a la cultura Chavín, una cultura arqueológica preincaica del Perú antiguo. Se hallaban empotradas en fila horizontal y en forma equidistante en los muros del Templo de Chavín de Huántar. Actualmente, solo una se mantiene en su lugar original. Se denominan clavas pues cada cabeza escultórica tiene una espiga o estructura alargada en su parte posterior, la misma que servía para fijarla en las concavidades de las paredes, a manera de clavos.

Agricultura Chavín
Tuvo como base la creación de canales de regadío, andenes y el arado a través de la chaquitaclla, instrumento económico y especialmente creado para desarrollarlo en cultivos de superficie accidentada como lo eran las montañas, cultivando papa, maíz, olluco, pallares, entre otras, que además de servir para la alimentación también serían para el truque.

Ganadería Chavín
Se dedicaron a la crianza de alpacas y vicuñas, de las cuales obtenían el máximo beneficio económico al utilizar al animal como transporte, su carne para la alimentación y su lana para la textilería.

Orfebrería Chavín
La orfebrería se trabajó con metales como el oro, la plata y el bronce a través de técnicas como el martillado y el repujado, con los cuales puedo crear piezas como brazaletes, pectorales, anillos, collares, entre otros

Textilería Chavín
Destacó por sus tejidos y tapices hechos en algodón y lana a través de técnicas como la red de malla, la gasa, el anudado, el trenzado y el calado. En las cuales mayormente representaban acciones cotidianas y sobre todo las representaciones de sus dioses.

Estela Raimondi es otro monolito de gran importancia en la Cultura Chavín. Recibiendo este nombre gracias al naturalista italiano Antonio Raimondi por ser quién la encontró y gestionó su traslado a Lima después de 13 años de ser hallada.


Fue el primer objeto que fue presentado con un estilo chavín ya definido y característico de esta cultura. Ésta estela se encuentra hecha de granito de 1,98 m de alto por 74 cm de ancho y 17 cm de grosor, que tiene tallado la representación de una divinidad antropomorfa con rasgos felinos.

En esta figura destacan sus grandes ojos desorbitados que según se cree es producto de los alucinógenos que se consumían en aquella época en los cultos religiosos, con los brazos abiertos, sosteniendo en cada mano una especie de báculos que se convierten en serpientes. Las manos y pies terminan en garras.
Según interpretaciones y contrates con otras investigaciones se cree que es el dios Wiracocha retratado en la Puerta del Sol que posteriormente también fue utilizado en la cultura Tiahuanaco, que también es representado con dos báculos.
A diferencia del lanzón chavín que fue encontrado en una sala del templo, la Estela Raimondi fue hallada fuera del templo, en la casa de un campesino que la utilizaba como mesa cuando Antonio Raimondi la encontró y dedujo por el gran trabajo de tallado que poseía que no se trataba de cualquier piedra, concluyendo así de la gran importancia que tenía esa estela para la historia de la cultura chavín. Siendo considerada como la pieza fundacional de la república.

Chavín de Huántar o la exhibición del poder sacerdotal

El documental ‘El teatro del más allá. Chavín de Huántar’, coproducción con Wanda Films y Odisea, se estrenó en el Canal Odisea y pudo verse en la Casa de América de Madrid  el  27 de junio del 2015 (El País)


A más de 400 kilómetros al noreste de Lima (Perú) y a más de 3.000 metros sobre el nivel del mar, hay un sitio arqueológico que hace tres milenios tuvo su época de esplendor. Se llama Chavín de Huántar y fue un centro ceremonial donde los sacerdotes recibían a peregrinos en busca de oráculos. Con sustancias alucinógenas y efectos sonoros bien planeados, manipulaban las percepciones de los recién llegados. Mediante esa estrategia, mantuvieron su autoridad durante 800 años sin necesidad de un ejército y no tardaron en consolidar la desigualdad social en los alrededores. Los detalles de la historia se cuentan en El teatro del más allá. Chavín de Huántar.

Dirigido por José Manuel Novoa (El señor de Sipan, La dama de Cao, El legado celta), la cinta se adentra en las profundidades de una de construcción de avanzadas técnicas de arquitectura e ingeniería y recrea las actividades litúrgicas que se realizaban en el lugar. “Conocí Chavín hace años y me interesó el sitio no sólo por ser una obra de arquitectura e ingeniería colosal e increíble, sino por su historia: la consolidación de la desigualdad que produjeron y el hecho de ser el primer gobierno teocrático en América del Sur. Es una construcción titánica en la que, sin duda, tuvo que intervenir mucha gente. Y, sin embargo, todo eso era principalmente un decorado. Un decorado para que los sacerdotes pudieran consolidar su poder, exhibiendo su contacto con los dioses. Y eso les permitió influir en las culturas posteriores, incluidos los Incas”, dice Novoa.
Este es el noveno film del experimentado documentalista sobre temas arqueológicos peruanos. “Un día de 1990 fui a Chiclayo con [el arqueólogo peruano] Walter Alba, quien iba con la pistola desenfundada. Porque era la época tremenda de Sendero Luminoso. Llegamos a una excavación, dio cuatro o cinco disparos al aire y los saqueadores de tumbas salieron como hormigas. Al ver aquello, dije: ¡este tío es Indiana Jones! Hombre, lo que tiene la arqueología, aparte de lo académico y científico, es un componente de aventura muy potente. También me parecieron increíbles los hallazgos de Walter y entonces pensé en rodar algo de arqueología. Lo primero que hice fue en el año 1999, Precursores del Inca, y luego otras tantas. Hasta llegar a esta”, cuenta el también periodista radiofónico.

Chavín es un decorado para que los sacerdotes pudieran consolidar su poder, exhibiendo su contacto con los dioses


Con planos aéreos rodados en la cordillera de los Andes, efectos en tercera dimensión y unidades de sonido ultrasensibles, El teatro del más allá cuenta con los testimonios de los destacados arqueólogos John Rick y Luis Lumbreras y la recreación de las ceremonias precolombinas de Chavín de Huántar. “Antes los documentales eran unos ladrillos. Si no sabías de arqueología, no podías ver eso. Hacer recreaciones con actores aproxima al espectador a lo que se está contando. Porque nos dirigimos a todos los públicos y no a los especialistas. Es una producción que nada tiene que envidiar a una producción cinematográfica de ficción. La recreación, avalada por los estudios de los expertos, le da seriedad. Es para que el espectador comprenda más”, puntualiza el director, quien destaca, además, que “esta película es hispanoperuana no sólo a nivel financiero, sino, sobre todo, humano. Desde aquí viajaron 12 personas. Y en Perú está la gente de vestuario, maquillaje… Es un equipo muy compacto, con el que he trabajado en otras ocasiones.”
A los 21 años, después de una decepción amorosa, José Manuel Novoa cogió la mochila y se fue a recorrer la Amazonía durante cuatro meses. “Y ese fue el detonante de mi profesión y pasión”