sábado, 14 de febrero de 2026

V- Ciclo de conferencias Francisco Calvo Serraller - Ilusión y persuasión "El arte del Barroco" - Busto de Gian Lorenzo Bernini del duque Francisco I de Este - Escultura del Rey Sol, Luis XIV de Francia.Estatua ecuestre de Luis XIV Bernini - Busto escenográfico del médico portugués Gabriele Fonseca - La tumba de Alejandro VII - La Caridad en los monumentos papales de Bernini

IV- Ciclo de conferencias Francisco Calvo Serraller - Ilusión y persuasión "El arte del Barroco" - La Fuente de los Cuatro Ríos - Rivalidad entre Bernini y Borromini - Trampantojo Francesco Borromini en el patio del Palacio Spada de Roma - Piazza Navona inundada - Modelo para la Fuente de los Cuatro Ríos 1651-1665 - Cristo en bronce dorado - La Cátedra de San Pedro, pincha aquí

LVIII- Grandes hitos de la arquitectura universal - Gian Lorenzo Bernini - La Cátedra de San Pedro - Scala Regia - La Via della Conciliazione - San Pablo de Londres - San Pablo de Londres - Carlo Maderno - El Gran Incendio de Londres - Christopher Wren -, PINCHA AQUÍ

Gian Lorenzo Bernini - El Palazzo Barberini - Pietro da Cortona - Santa Agnese in Agone - Carlo Rainaldi - El Éxtasis de Santa Teresa, pincha aqui

(II) Gian Lorenzo Bernini - La escultura de la Fuente de los Cuatro Ríos - La Plaza Navona - Palazzo Pamphili - Sant'Andrea al Quirinale - El Palacio del Quirinal - El Obelisco della Minerva - La Fuente del Tritón - El Éxtasis de la beata Ludovica, pincha aqui  


Busto de Gian Lorenzo Bernini del duque Francisco I de Este, realizado en 1650–1651 y conservado en la Galleria Estense, Módena

Retrato “a distancia”: Bernini nunca vio al duque en persona; trabajó a partir de retratos pictóricos enviados desde Módena (por ejemplo de Justus Sustermans). Hizo varias peticiones para obtener medidas y más imágenes porque consideraba casi imposible esculpir un retrato sin ver al modelo real.

Francisco I de Este (Módena, 6 de septiembre de 1610-Santhià, 14 de octubre de 1658) fue el hijo mayor de Alfonso III de Este, duque de Módena y Reggio, e Isabel de Saboya. Sucedió a su padre en los derechos al ducado el 25 de julio de 1629 y fue duque de Módena y Reggio desde 1629 hasta su muerte.


Expresión y movimiento: Aunque es un busto, Bernini logra infundir una sensación de autoridad y presencia real, con la cabeza girada con decisión y el manto envuelto que parece moverse con vida.
Detalles barrocos: El tratamiento del cabello en rizos, la textura de la capa y la sensación de ligereza del mármol son característicos del estilo barroco de Bernini.

Cuando el busto llegó a Módena en noviembre de 1651 y fue descubierto por el duque, este quedó tan satisfecho que pagó a Bernini 3 000 escudos, la misma suma que el papa Inocencio X pagó por la fuente de los Cuatro Ríos en Roma.


En 1665, Luis XIV invitó a Bernini a París con un doble objetivo:
  • Diseñar una fachada para el Louvre — aunque finalmente sus propuestas no fueron adoptadas por la corte francesa.
  • Retratar al rey en escultura, un honor que el monarca concedió solo en contadas ocasiones.
Bernini trabajó con el propio rey y realizó una treintena de sesiones de pose (alrededor de trece, según fuentes documentadas), observando no solo su físico sino su presencia y actitud, para capturar algo más que un parecido: la figura simbólica de la monarquía absoluta.


1665 Ubicación: Palacio de Versalles, Salón de Diana

Esta escultura es uno de los retratos más destacados del Barroco europeo: un monumento a la majestad y poder del Rey Sol, Luis XIV de Francia.


Estatua ecuestre de Luis XIV transformado en Marco Curcio por François Girardon
1669-1677 jardines de Versalles

La obra parte de la estatua ecuestre de Luis XIV iniciada por Gian Lorenzo Bernini durante su estancia en Francia (1665). El resultado no convenció plenamente en la corte francesa. Años después, François Girardon la transformó (1669-1677) para integrarla mejor en el programa iconográfico clásico de Versalles.
Se decidió no destruirla.

Girardon la modificó para convertir al rey en Marco Curcio, adaptándola al gusto clásico francés. Convertir a Luis XIV en Marco Curcio reforzaba la imagen del monarca como héroe sacrificial y salvador del Estado, dentro de un lenguaje visual más acorde con la tradición clásica que Francia quería afirmar frente al Barroco romano.

Es interesante pensar que Bernini supo que su obra había sido alterada, aunque no parece que reaccionara públicamente de manera documentada. (Bernini murió tres años más tarde en 1680) 

François Girardon (17 de marzo de 1628– 1 de septiembre de 1715) fue un escultor francés del estilo Luis XIV o barroco francés, conocido principalmente por sus estatuas y bustos de Luis XIV y por su estatuaria en los jardines del Palacio de Versalles.


Durante las grandes reordenaciones del Museo del Louvre en los años 80, cuando se construyó la Pirámide del Louvre (1983-1989) por Ieoh Ming Pei, se estudiaron distintas posibilidades para reorganizar esculturas monumentales históricas en el eje del patio.

Entre las obras que se consideraron en debates museográficos estaba la estatua ecuestre de Luis XIV originalmente esculpida por Gian Lorenzo Bernini y transformada por François Girardon.

La leyenda clásica de Marco Curcio (Marcus Curtius)

Según la tradición romana (relatada por autores como Livio), en el año 362 a.C. se abrió un abismo enorme en el Foro Romano. Los sacerdotes declararon que solo se cerraría si Roma sacrificaba “lo más valioso que poseía”.

Un joven caballero, Marco Curcio, interpretó que lo más valioso de Roma no eran riquezas materiales, sino el valor y la virtud de sus ciudadanos. Entonces:
  • Se armó con su equipo militar.
  • Montó su caballo.
  • Se lanzó al abismo en un acto de sacrificio heroico.
  • Tras su salto, la grieta se cerró.

Busto escenográfico del médico portugués Gabriele Fonseca
h. 1668–1669
Capilla Fonseca, San Lorenzo in Lucina
Autor: Gian Lorenzo Bernini

Este busto no es un simple retrato aislado. Forma parte de una escenografía arquitectónica diseñada por Bernini dentro de la capilla familiar.
  • Fonseca aparece en una ventana oval fingida, como si estuviera asomado desde otro espacio.
  • La arquitectura enmarca la figura, integrando escultura y espacio real.
  • La iluminación natural refuerza el efecto teatral.
  • Bernini convierte el retrato en una presencia viva dentro de la iglesia.
Rasgos expresivos
  • Boca entreabierta, como si estuviera hablando.
  • Mirada atenta y vivaz.
  • Ropaje tratado con suavidad, menos teatral que en bustos cortesanos.
  • Sensación de inmediatez psicológica.
A diferencia del busto de Luis XIV o del duque de Módena, aquí no hay aparato político: hay intimidad devocional.


Capilla Fonseca de Bernini en San Lorenzo in Lucina Piazza di San Lorenzo in Lucina, Roma, Italia

¿Quién fue Gabriele Fonseca?
  • Médico portugués.
  • Doctor del papa Inocencio X.
  • Hombre culto y cercano a los círculos romanos.
  • Encargó su propia capilla funeraria.
Este busto muestra una de las grandes innovaciones de Bernini:
  • El retrato ya no es solo representación.
  • Es acción suspendida en el tiempo.
  • El espectador siente que el médico está presente, participando en la liturgia.
  • Es uno de los mejores ejemplos de cómo Bernini fusiona arquitectura, escultura y teatro en un espacio reducido.

Por Fczarnowski - Trabajo propio, CC BY-SA 4.0, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=47407619

La tumba de Alejandro VII, construida por Gian Lorenzo Bernini, se encuentra en la Basílica de San Pedro del Vaticano. Este monumento funerario fue encargado por el mecenas Fabio Chigi, cinco meses después de ser consagrado como obispo de Roma. La tumba fue completada en 1678, casi dieciséis años después de la muerte del Papa. El monumento es conocido por su teatralidad y su mensaje directo sobre la muerte, donde el Papa Alejandro VII, arrodillado y despojado de los atributos papales, representa la humildad y la fragilidad de la vida. 

A su alrededor se encuentran las cuatro virtudes teológicas, que simbolizan la caridad, la prudencia, la verdad y la justicia. La tumba fue diseñada para ser visible desde el exterior de la basílica, lo que refleja la visión de Bernini de que la muerte es un evento inevitable para todos.


La caridad se sitúa en la izquierda, esta misma lleva un bebé en sus brazos, también la mujer lleva un pecho al descubierto, que es tapado por una elegante tela (las cuales Bernini podía tallar a la perfección). La prudencia se esconde detrás de la caridad, esto refleja el sentimiento de la prudencia con gran totalidad. A la derecha nos encontramos cara a cara con la verdad, que se apoya con un pie sobre una bola del mundo, concepto de la verdad absoluta. Y al fondo vemos a la justicia, equipada con un casco.


Por último, y no menos importante, vemos un esqueleto metalizado por completo, este representa la misma muerte. En sus manos levante un reloj de arena, símbolo del paso del tiempo y de que la muerte siempre llega, sea como sea.

Para culminar esta maravillosa obra de arte, una estatua del papa sin los principales atributos eclesiásticos y rezando.


La Caridad en los monumentos papales de Bernini

Bernini repite el tema alegórico de la Caridad (Caritas) en dos grandes monumentos funerarios papales, pero con diferencias muy significativas en composición y significado.


Precedente. La caridad del monumento a Urbano VIII, 1627 - 1647. Con dos niños


Entre ambos monumentos pasan más de 30 años
  • En el de Urbano VIII, Bernini está en pleno auge creativo.
  • En el de Alejandro VII, su estilo se vuelve más reflexivo, monumental y casi pre-neoclásico.
  • La Caridad evoluciona de maternal y dinámica a simbólica y majestuosa.

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