sábado, 26 de octubre de 2019

(V) El placer de coleccionar arte - Oviedo - La Cámara Santa - Siglo XV Ducado de Borgoña

(V) El placer de coleccionar arte - Oviedo -  La Cámara Santa - Siglo XV Ducado de Borgoña, pincha aqui

Isabel I la Católica - Juan de Flandes - Políptico de Isabel la Católica, pincha aqui

Página del Breviario para el mes de mayo
El Breviario de Isabel la Católica es el tesoro más preciado de la British Library - Margarita de Austria - Periodo Borgoñón - Malinas - , pincha aqui

Roger Van der Weyden, La Adoración del Niño (Capilla Real de Granada).
Rogier van der Weyden, también conocido como Rogier de la Pasture, (Tournai, hacia 1399/1400-Bruselas, 18 de junio de 1464) fue un pintor primitivo flamenco. Formado en el taller de Robert Campin, en 1435 fue nombrado pintor de la ciudad de Bruselas. Aunque gozó de considerable prestigio en vida y fue uno de los más influyentes artistas de su tiempo, no se conocen pinturas firmadas ni existe documentación precisa sobre contratos o recibos de pago que permitan asignarle con entera certeza ninguna obra. Las atribuciones se han hecho tomando como punto de partida tres tablas (Tríptico de Miraflores, Descendimiento del Museo del Prado y Calvario del Monasterio de El Escorial) relacionadas de antiguo con Van der Weyden y de las que se puede seguir el rastro hasta los siglos XV o XVI. Entre las obras atribuidas, junto con pinturas religiosas y de devoción, a menudo formando trípticos que en algún caso alcanzan grandes dimensiones, se encuentran retratos de personajes de la corte de Borgoña, que con frecuencia se presentan también como retratos de devoción en forma de dípticos, y una miniatura, la que sirve de frontispicio de las Chroniques de Hainaut de Jean Wauquelin, cercana a algunos pequeños trabajos sobre tabla como la Virgen entronizada del Museo Thyssen-Bornemisza o el San Jorge y el dragón de la National Gallery of Art. Además, pudo proporcionar los dibujos empleados en la ejecución de retablos esculpidos en madera, como el de la iglesia de la Asunción de Laredo, o en bordados y tapices como el de la historia de Jefté.
Isabel coleccionaba pintura flamenca (apasionada del arte y de la cultura) La colección pictórica de los Reyes Católicos en Granada, pincha aqui

Presunto autorretrato de Pedro Berruguete (Museo Lázaro Galdiano, Madrid).
Pedro Berruguete (Paredes de Nava, Palencia ~1450 - 1503) fue un pintor español, situado en la transición del estilo gótico a la pintura renacentista.
Pedro Berruguete nació en Castilla y sus primeras obras delatan este origen y su adscripción a los modos gotizantes que predominaban en el arte de la época. Su aprendizaje artístico es bastante desconocido. También plantea muchas incógnitas su viaje a Italia para trabajar en el Palacio ducal de Urbino, donde habría coincidido con el flamenco Joos van Wassenhove (Justo de Gante). La mención a un «Pietro Spagnuolo pittore» trabajando en Urbino en 1477, hizo que, desde 1927, se identificase al así llamado con Pedro Berruguete, suponiendo una formación y estancia italiana del pintor que no es aceptada por toda la crítica.2​ Quienes afirman el viaje a Italia le atribuyen allí una serie de retratos como el del papa Sixto IV (Museo del Louvre), y el Retrato de Federico de Montefeltro con su hijo Guidobaldo (Urbino, Palacio ducal), además de colaborar en obras de otros autores, como Piero della Francesca.


Díptico del duque de Urbino pintado por Piero della Francesca.
Federico da Montefeltro, también conocido como Federico III da Montefeltro (7 de junio de 1422 – † 10 de septiembre de 1482), fue uno de los más exitosos condottieri del Renacimiento italiano, y Duque de Urbino desde 1444 hasta su muerte. En Urbino encargó la construcción de una gran biblioteca, quizá la mayor de Italia después de la Biblioteca Apostólica Vaticana, con su propio equipo de escribientes, y organizó alrededor de él una corte humanística en una de las grandes joyas arquitectónicas del renacimiento temprano, el Palacio ducal de Urbino, diseñado por el teórico y arquitecto Francesco di Giorgio Martini.
Piero della Francesca (Borgo del Santo Sepolcro, en el valle alto del Tíber, cerca de Arezzo, h. 14151​ – Borgo del Santo Sepolcro, 12 de octubre de 1492) fue un pintor italiano del Quattrocento (siglo XV). Actualmente se le aprecia sobre todo como pintor especialista en frescos, pero en su época fue conocido también como un geómetra y matemático, maestro de la perspectiva y de la geometría euclidiana, temas en los que se concentró a partir del año 1470. Su pintura se caracterizó por su estilo sereno y el uso de las formas geométricas, particularmente en relación con la perspectiva y la luz. Es uno de los principales y fundamentales personajes del Renacimiento, aunque jamás trabajó para los Médicis y pasó poco tiempo en Florencia.
Empresas o divisas de Isabel de Castilla y Fernando de Aragón (los Reyes Católicos)

Parece demostrado que el águila de San Juan nimbada fue una divisa de la reina cuando aún era princesa de Asturias (F. Menéndez Pidal, 1982 y 2005). Esa representación se puede ver en un sello de 1473, del que se conserva un dibujo de Luis de Salazar y Castro en la Real Academia de la Historia de Madrid («Seguro que la Reina Católica, siendo Princesa, dio al conde de Haro», Salamanca, 15 de mayo de 1473)



Fuente: Sagrario López Poza - Universidade da Coruña (España)

Los reyes Isabel I de Castilla (1451-1504) y Fernando II de Aragón (1452-1516), conocidos con el título de Reyes Católicos, que les concedió el papa Alejandro VI, usaron divisas personales, como era costumbre entre los reyes y nobles europeos de su época. De ellas se ha ocupado la crítica de manera desigual, y con un enfoque desde los estudios de la heráldica, pues parte de las divisas de los reyes pasaron a formar parte no sólo de su escudo o blasón, sino también del que representa a España como nación.  Esos signos permanecieron ligados al escudo de España en el reinado de los Reyes Católicos y, tras casi cinco siglos, reaparecieron en 1938 y permanecieron en el escudo español durante toda la etapa franquista y hasta 1981. En ese periodo hubo tres figuraciones diferentes del escudo de España pero en todas ellas aparecían las flechas, el yugo, el águila de San Juan y la granada, elementos procedentes de las empresas de los Reyes Católicos, con interpretaciones a veces alejadas de su sentido primigenio.

Escudo de los Reyes Católicos en la Escuela de Artes de Toledo
Las más conocidas empresas de los reyes Isabel y Fernando fueron: un haz de flechas (sin mote), divisa de la reina Isabel, y un yugo con las coyundas  enlazadas en un complejo nudo, con el lema tanto monta, empresa de Fernando.

Orihuela (Alicante), Iglesia de Santiago Apóstol, detalle
El 26 de noviembre del año 1504, falleció la reina Dª Isabel. Navarra se incorporó a la corona de Castilla en el año 1512, cuando ya hacía ocho años que la reina Dª Isabel había fallecido, las cadenas de Las Navas de Tolosa, no figuraban en el escudo de los Reyes Católicos, porque Isabel I de Castilla nunca fue reina de Navarra. Y el escudo franquista sí que las incorporó




Escudo de armas de Felipe II. Sin águila

jueves, 24 de octubre de 2019

(IV) El placer de coleccionar arte - Cristina de Suecia: el inconformismo - El renacimiento de la Minerva del Norte

(III) El placer de coleccionar arte - La fascinación de Egipto - Nace la egiptomanía - La villa de Adriano - Villa romana del Casale, pincha aqui


Su vida discurrió en la etapa central del siglo XVII, un período marcado por las secuelas de la guerra de los Treinta Años. La soberana que renunció al trono por una mayor libertad fue también una intelectual tan erudita como rompedora.
En la primavera de 1654, una mujer disfrazada de hombre salió cabalgando del palacio de Estocolmo. Tenía 28 años y acababa de protagonizar una de las abdicaciones más sonadas de la historia. Cristina renunciaba al trono, pero no al título de reina, ni a una suculenta renta que le permitiría llevar un elevado tren de vida.

Abandonaba la patria para dirigirse a territorio católico. Se detuvo en Amberes, en el Flandes sometido a la atormentada tutela de los Austrias hispanos. Allí esperó a que Felipe IV abogara a su favor ante el papa Alejandro VII para instalarse en Roma, libre de cualquier soberanía terrenal que supusiera un menoscabo a su independencia. La monarca que había llamado a su corte a filósofos de la talla de Descartes o Grotius llevó una vida nómada con base en Roma, fomentando la cultura, intrigando en las altas esferas de la política, coleccionando arte y escandalizando con una libertad insólita para las mujeres de la época.


A los 62 años moría de una apoplejía. Sus restos fueron expuestos en el Vaticano, e Inocencio XI ordenó que recibiera sepultura en la cripta de San Pedro. De esta manera subía al olimpo de papas y santos esta protagonista del siglo XVII.

Cristina de Suecia a caballo (1653) de Sébastien Bourdon. Museo del Prado (Madrid)
Sébastien Bourdon (Montpellier, 2 de febrero de 1616 - París, 8 de mayo de 1671). Pintor de la escuela barroca francesa. Realizó retratos, paisajes, temas religiosos y también produjo grabados con la técnica del aguafuerte. Fue cofundador de la Real Academia de Pintura y Escultura de París y pintor de cámara de la corte de la reina Cristina de Suecia hasta que esta abdicó.
La heredera al trono de Suecia recibió una formación exquisita. Con solo trece años hablaba siete idiomas y pedía constantes lecturas de autores clásicos y modernos. Aprendió, además, equitación, esgrima y estrategia militar.

Su madre, Leonor, no solo fue fría y distante con su hija, sino que la maltrató abiertamente, dejándola incluso caer al suelo cuando aún era un bebé, lo que provocó a Cristina una deformidad crónica en un hombro. Cuando el rey murió, la reina Leonor mantuvo el cadáver embalsamado de su marido en el dormitorio durante dos años, y allí tenía que ir la aterrada Cristina a darle un beso de buenas noches, o incluso a compartir su lecho, bajo la tétrica presencia del corazón del rey difunto, que Leonor había puesto en una urna sobre la cabecera de la cama a modo de reliquia.

Descartes en la Corte de la reina Cristina de Suecia (detalle), Louis-Michel Dumesnil, Museo Nacional del Palacio de Versalles.
René Descartes ante la reina influyó muchísimo en la trayectoria ideológica de Cristina de Suecia. Mantenía correspondencia con los intelectuales más destacados de su época. Invitó a Estocolmo a pintores, arquitectos y científicos, haciendo de su corte una precursora de la Ilustración y de ella misma una buena representante del despotismo ilustrado. Pero su relación intelectual más célebre fue con el filósofo René Descartes, a quien en 1649 invitó a vivir en su palacio de Estocolmo. El filósofo desempeñó un papel determinante en la trayectoria ideológica de la soberana. Pero Descartes no pudo aclimatarse a los rigores del invierno nórdico. Murió de neumonía con 54 años a los cuatro meses de su llegada. El choque para Cristina fue brutal.
En plena época de la guerra de los Treinta Años , Cristina pretendía conciliar los dos bandos religiosos. Ya como reina de Suecia, participó con energía en los tratados de paz de Westfalia, bregando por acercar posturas.
Con los años, y los viajes por Europa, Cristina intercedió en más de una ocasión entre potencias. El Vaticano y Francia, por ejemplo, se enzarzaron en una agria disputa. Cristina medió. Le llovieron los reproches por ambas partes, pero tanto al papa como a Luis XIV les interesaba tener un aliado de su talla.

Coleccionista y mecenas
Como los grandes monarcas de la época, Cristina comenzó a adquirir obras de arte hasta convertirse en una auténtica coleccionista. Gastaba ingentes cantidades de dinero, a veces más de lo que tenía. Sus estancias en Roma le permitieron conocer la fastuosa biblioteca vaticana y quedó deslumbrada ante la riqueza de sus fondos bibliográficos y artísticos. Con el tiempo, ella sería una de sus proveedoras.

Gian Lorenzo Bernini (Nápoles, 7 de diciembre de 1598-Roma, 28 de noviembre de 1680) fue un escultor, arquitecto y pintor italiano.​ Trabajó principalmente en Roma y es considerado el más destacado escultor de su generación, creador del estilo escultórico barroco.
Bernini poseía la habilidad de crear en sus esculturas escenas narrativas muy dramáticas, de captar unos intensos estados psicológicos y también de componer conjuntos escultóricos que transmiten una magnífica grandeza. Su habilidad para esculpir el mármol llevó a que fuera considerado un digno sucesor de Miguel Ángel, muy por encima de sus coetáneos y especialmente de sus grandes rivales, Alessandro Algardi y Francesco Borromini. 
Su talento se extendió más allá de la escultura y fue capaz de sintetizar de manera brillante la escultura con la pintura y la arquitectura en un todo conceptual y visual coherente.
La biblioteca que llegó a atesorar y el observatorio astronómico que instaló en el Palacio Riario, en Roma, eran la admiración de cuantos la visitaban. Patrocinó al gran artista Bernini y promocionó a varios músicos. Llegó incluso a construir un edificio para conciertos y representaciones de teatro. Su celo como impulsora de todo lo que pudiera elevar al ser humano la llevó a fundar su Academia de Artes y Ciencias.

La influencia del racionalismo de Descartes la hizo bascular hacia el catolicismo. Tras un decenio de reinado y muchos estudios y reflexiones, Cristina de Suecia informó a sus allegados sobre su decisión de convertirse al catolicismo. Suecia era un país de orgullosa tradición luterana, así que la noticia no fue bien recibida. Fiel a sí misma, y ante la conmoción de Europa, decidió abdicar.

David Beck: La Reina Cristina de Suecia. Sinebrichoff Art Museum
En algún momento Suecia fue el centro del humanismo en Europa, y Cristina recibió el nombre de Minerva del Norte.
Su conversión al catolicismo la acercó a la corte española de Felipe IV . A través de él, cultivó buenas relaciones con la Santa Sede, que le permitieron vivir en Roma durante muchos años. Cuando las relaciones con el papa se enfriaron, viajó a París, donde fue agasajada por el rey Luis XIV y la reina Ana ante una corte fascinada tanto por sus modales varoniles como por su indudable talento. Si bien es cierto que poseía una gran habilidad para las intrigas políticas, a veces sus cambios de aliados le cosecharon enemistades importantes.

Retrato de Felipe IV, por Velázquez. National Gallery de Londres
Felipe IV de España, llamado «el Grande» o «el Rey Planeta» (Valladolid, 8 de abril de 1605-Madrid, 17 de septiembre de 1665), fue rey de España desde el 31 de marzo de 1621 hasta su muerte, y de Portugal desde la misma fecha hasta diciembre de 1640. Su reinado de 44 años y 170 días fue el más largo de la casa de Austria y el tercero de la historia española, siendo superado solo por Felipe V y Alfonso XIII, aunque los primeros dieciséis años del reinado de este último fueron bajo regencia.
Diego Rodríguez de Silva y Velázquez (Sevilla, bautizado el 6 de junio de 1599​-Madrid, 6 de agosto de 1660), conocido como Diego Velázquez, fue un pintor barroco español considerado uno de los máximos exponentes de la pintura española y maestro de la pintura universal.
Cristina apreciaba la pintura aunque no dudó en regalar al rey Felipe IV de España el principal tesoro de su pinacoteca; es decir, el hermoso díptico de Durero, Adán y Eva, hoy en el Museo del Prado.

El Autorretrato (en alemán, Selbstbildnis) de 1498 (también conocido como Autorretrato con guantes) es una de las obras más conocidas del pintor alemán Alberto Durero (Albrecht Dürer). Es un óleo sobre tabla, firmado y fechado, que mide 52 cm de alto y 41 cm de ancho, siendo así el más pequeño de sus autorretratos pintados. Se exhibe actualmente en el Museo del Prado de Madrid.
Alberto Durero - Nuremberg: el triste secreto de Nuestra Señora - Melencolia I - El caballero, la muerte y el diablo, pincha aqui 

(II) Alberto Durero- Venecia, el Apocalipsis y los primeros retratos: la explosión del talento - La ramera de Babilonia, pincha aqui

(III) Durero - El regreso a Nuremberg - La relación de Durero con la Reforma, pincha aqui

(IV) Alberto Durero - Obras (Acuarelas - Autorretrato), pincha aqui

Adán y Eva es una pareja de pinturas (la primera pintura de desnudos a tamaño real) realizada por el artista alemán Alberto Durero (Albrecht Dürer). Están pintadas al óleo sobre tabla. Datan del año 1507, según consta en un cartel junto a Eva. Ambas miden 209 cm de alto, y en cuanto a la anchura, una mide 81 cm. y la otra 80. Se exhiben actualmente en el Museo del Prado de Madrid (España).
Durero pintó estas dos tablas después de su segundo viaje a Venecia, durante el cual el pintor profundizó en el dominio del color y, además, buscó, incluso matemáticamente, el ideal formal clásico.
Se supone que Durero las pintó con destino al Ayuntamiento de Núremberg, donde permanecían a finales del siglo XVI. Luego pasaron al castillo de Praga, regaladas por la ciudad de Núremberg al monarca Rodolfo II, que era muy aficionado a los cuadros de desnudos. Durante la guerra de los Treinta Años, ejércitos suecos y sajones saquearon dicho castillo y estas obras en concreto acabaron siendo propiedad del rey sueco. Su hija la reina Cristina, las regaló al rey español Felipe IV en 1654.
En septiembre de 1656, Cristina viajó a Francia, residiendo en el palacio de Fontainebleau por un corto tiempo. Francia estaba administrada por el cardenal Mazarino, por decisión de la regente Ana de Austria. El rey Luis XIV de Francia asumiría el poder a la muerte del cardenal en 1661.
El cardenal Mazarino (Pescina, Abruzos, 14 de julio de 1602-Vincennes, 9 de marzo de 1661) fue un hábil diplomático, cardenal y político italiano, primero al servicio del papa y más tarde al servicio del reino de Francia. Fue el sucesor del cardenal Richelieu como primer ministro. Mazarino, quien no era sacerdote, obtuvo el nombramiento de cardenal a propuesta del rey Luis XIII, por los servicios prestados a la monarquía.
Luis XIV de Francia (francés: Louis XIV), llamado «el Rey Sol» o Luis el Grande (Saint-Germain en Laye, Francia, 5 de septiembre de 1638-Versalles, Francia, 1 de septiembre de 1715), fue rey de Francia y de Navarra​ desde el 14 de mayo de 1643 hasta su muerte, con 76 años de edad y 72 de reinado. También fue copríncipe de Andorra (1643-1715) y conde rival de Barcelona.
Ana María Mauricia de Austria y Austria-Estiria (Valladolid, España, 22 de septiembre de 1601 – París, 20 de enero de 1666) fue infanta de España por ser hija de los reyes Felipe III de España y Margarita de Austria-Estiria, y reina consorte de Francia y de Navarra por su matrimonio con Luis XIII. Fruto de este matrimonio nació el famoso Rey Sol, Luis XIV de Francia.
María Teresa de Austria (Madrid, 10 de septiembre de 1638-Versalles, 30 de julio de 1683), infanta de España y de Portugal, archiduquesa de Austria y, al casarse con Luis XIV, reina consorte de Francia y de Navarra desde 1660 hasta su muerte.

En octubre de 1657 retornó a Francia, residiendo en el mismo palacio. Al mes siguiente descubrió que uno de sus cortesanos, Giovanni Rinaldo, marqués de Monaldeschi, espiaba sus comunicaciones privadas con el cardenal Mazarino. Esta delicada situación política Cristina la resolvió juzgando y ejecutando a Monaldeschi el 10 de noviembre, en el mismo palacio. La ejecución fue muy criticada por la nobleza europea en general, argumentando que Cristina, desde su abdicación, ya no tenía autoridad para ordenar ejecuciones. Cristina contestó reafirmando su condición real para hacerlo, pero esto provocaría una ola de desprestigio hacia su persona, que trascendería en el tiempo.

Cristina regresó a Roma en febrero de 1658, siendo recibida con frialdad por el papa Alejandro VII y la nobleza. Su amigo, el cardenal Azzolini, se encargó con el tiempo de ir limando asperezas, y ella entendió que era hora de cambiar de residencia. El Palacio Farnesio sería su elección y allí se estableció con su corte.

El Palacio Farnesio  del siglo XVI, domina la homónima plaza en Roma. Es la actual embajada de Francia.
El proyecto originario del palacio se debe a Antonio de Sangallo el Joven, por encargo del cardenal Alejandro Farnesio (futuro papa Paulo III), que entre los años 1495 y 1512 compró el palacio Ferriz y otros edificios que se encuentran en el área. 
La exreina empezó a buscar obras de arte en la Ciudad Eterna para aumentar la colección traída de Suecia, pero no siempre pudo adquirir lo que deseaba. Los fondos con que contaba eran insuficientes. Poseyendo gran sagacidad y cultura, carecía de talento administrativo, que dejaba en otras manos, no siempre honestas. 
En 1659 decidió mudarse al Palacio Riario (posteriormente Corsini), donde comenzó a desarrollar un estricto protocolo.

El Palacio Corsini (Palazzo Corsini) es un palacio de Roma (Italia), situado en el barrio de Trastévere, calle Via della Lungara. Es una de las dos sedes de la Galería Nacional de Arte Antiguo; la otra es el Palacio Barberini. Está al lado de la Villa Farnesina.
Su aspecto actual pertenece al estilo barroco tardío. Se erigió en el siglo XV como villa de la familia Riario.
El 12 de febrero de 1660 murió súbitamente Carlos X Gustavo en Gotemburgo, dejando a su hijo Carlos XI de Suecia, de 5 años de edad, como heredero. El Consejo del Reino designó a cinco nobles para que asumieran el poder en el reino de Suecia, hasta la mayoría de edad del heredero. Cristina decidió ir a su tierra natal para revisar su posición e intereses.

El renacimiento de la Minerva del Norte
Durante su última estadía en Hamburgo, otro hecho había ocurrido en Roma: el papa Alejandro VII había fallecido en mayo de 1667 y después de 18 días de cónclave, fue elegido por unanimidad el cardenal Julio Rospigliosi, que tomó el nombre de Clemente IX. También interesado en las artes, al regreso Cristina le otorgó una renta anual para ayudarla en sus proyectos. Tanto ella como el cardenal Azzolino habían gestionado activamente su elección.
Cristina se interesó por la arqueología, y pese a sus limitados ingresos, financió algunas excavaciones. Reunió una excelente colección de esculturas antiguas, como un grupo de musas que luego sería adquirido por Felipe V de España. Estas musas, actualmente en el Museo del Prado, presiden el nuevo salón oval del museo, remodelado por Rafael Moneo.
También construyó un observatorio en su palacio, contratando a dos astrónomos, y donde pasaba horas mirando el cielo.

Retrato de Felipe V, por Jean Ranc (c. 1723). Óleo sobre lienzo, 144 x 115 cm, Museo del Prado (Madrid).
Felipe V de España, llamado «el Animoso» (Versalles, 19 de diciembre de 1683-Madrid, 9 de julio de 1746), fue rey de España desde el 16 de noviembre de 1700 hasta su muerte en 1746, con una breve interrupción (comprendida entre el 16 de enero y el 5 de septiembre de 1724) por causa de la abdicación en su hijo Luis I, prematuramente fallecido el 31 de agosto de 1724.
El conjunto más valioso de las esculturas clásicas del Prado procede de la colección de Cristina de Suecia. Se trata en su mayoría de réplicas romanas de obras famosas del arte griego: del siglo V a. C. cabe mencionar Atenea, de Mirón, Diadúmeno, de Policleto, la cabeza de Atenea tipo Velletri [E49] y Deméter [E2]; del siglo IV a. C., Leda, de Timoteo, Sátiro en reposo, de Praxiteles, y Apolo Patroos, de Eufránor; de época helenística una Venus del tipo Capitolino [E31], las famosas Ocho musas sentadas de la Villa Adriana de Tívoli, Fauno del cabrito, Musa apoyada [E32], Venus del pomo [E65], Afrodita agachada [E33], Ariadna, interpretada entonces como Cleopatra [E167], la cabeza de Aquiles conocida en su época como Alejandro [E110] y -como originales griegos- una cabeza de bronce [E99] y un Baco de mármol [E50]. De época romana destacan el Grupo de San Ildefonso, un altar con relieves báquicos [E173], Atenea Prómaco [E24], estatuas-retratos de Augusto [E166 y E170] y de una dama romana [E164] y los bustos de Adriano [E176], Sabina [E210] y Antínoo [E60], entre otros.
Ubicadas en altos pedestales parecidos a fustes de columnas clásicas, las Musas dan la bienvenida al visitante del Museo del Prado. Con esta selección de estatuas antiguas se subraya que el Museo es también una colección de escultura clásica, y se vuelve a recuperar el espacio basilical para obras en mármol tal y cómo lo fue durante las primeras décadas de la historia de la institución.
Las musas eran hijas de Zeus y de la Memoria (Mnemosine) y originalmente solían cantar juntas con bella voz a los dioses en el Olimpo o proporcionar inspiración divina a los poetas y a las sibilas. Sólo a partir del siglo II a. C. se empieza a relacionar cada una de las musas con un arte específico. 
Las ocho estatuas de mármol fueron halladas hacia 1500 en la Villa Adriana de Tívoli, donde decoraron el escenario del Teatro de la Academia ó Odeón. Su realización, a finales del reinado de Adriano (hacia 130 d. C.), se debe a dos talleres romanos que reprodujeron modelos griegos del siglo II a. C. Hacia 1670 fueron adquiridas por la reina Cristina de Suecia (1626-1689) y expuestas en su palacio romano. Compradas por Felipe V llegaron en 1725 al palacio de La Granja de San Ildefonso.
Busto de Antinoo, anónimo siglo II d. C.
Monumento a la Reina Cristina de Suecia en la Basilica de San Pedro en Roma. - Bernini.
Su última voluntad, de ser sepultada con sencillez, no fue obedecida. El cardenal Azzolino y el papa Inocencio XI decidieron darle un funeral de Estado. Su cuerpo amortajado se expuso durante tres días en su palacio para recibir los últimos respetos de numerosos visitantes. Al atardecer del 22 de abril, en un carro abierto, fue trasladada en un cortejo iluminado por antorchas y rodeada de su guardia palaciega, a una iglesia designada por el cardenal Azzolino.
En los primeros meses de 1689, la reina comenzó a sentirse muy enferma. El 13 de febrero sufrió un desmayo, que se repitió tres días más tarde. Sus más cercanos le pidieron que recibiera la extremaunción, cosa que ella tomó con serenidad. El 1 de marzo escribió su testamento, nombrando al cardenal Azzolino como su heredero universal. También le escribió una carta al papa Inocencio XI solicitando con humildad su perdón por las diferencias que habían tenido. El papa, que también se encontraba enfermo, recibió la misiva con emoción y le respondió por medio de un cardenal, que daba por terminadas sus diferencias y le daba la absolución. En sus últimos días tuvo la compañía de su amigo Azzolino, que también se hallaba enfermo y moriría el 6 de junio del mismo año.
Algún tiempo antes de su muerte, un visitante francés escribió una descripción de Cristina:
Tiene más de sesenta años de edad, decididamente pequeña, muy robusta y rechoncha. Su piel, voz y facciones son masculinos: nariz grande, grandes ojos azules, cejas rubias, una doble barba con vello y un levemente prominente labio inferior. Su cabello es castaño claro, un palmo de largo, empolvado y sin peinar. Su expresión es amistosa y sus modales muy obsequiosos. Su indumentaria se compone de una chaqueta masculina ajustada, de satín negro, que le alcanza las rodillas y abotonada en el frente. Usa una falda negra corta que muestra su calzado masculino. Una gran cinta negra ocupa el lugar del pañuelo al cuello. Un cinturón sobre su chaqueta le ajusta el vientre, haciendo más notoria su redondez.

domingo, 20 de octubre de 2019

(III) El placer de coleccionar arte - La fascinación de Egipto - Nace la egiptomanía - La villa de Adriano - Villa romana del Casale

(II) El placer de coleccionar arte - Los Horti de Mecenas - Auditorium de Mecenas - Periégesis, pincha aqui

Templo De Luxor -  La Magia De Egipto - Amenhotep III - Ramsés II, pincha aqui

Amenhotep III fue el noveno faraón de la dinastía XVIII de Egipto. Sucedió a su padre, Thutmose IV. Junto con la reina Tiy tuvo a su hijo, Ajenatón (Akenatón), que le sucedió en el trono. Parece ser que Amenhotep fue coronado siendo todavía un niño, probablemente a una edad entre los seis y los doce años. Fue debidamente regido en su infancia por su madre, la reina Mutemuia, y por un consejo de regencia.
En esta época cobraron suma importancia sus suegros, Yuya y Tuyu, quienes posiblemente podían haber sido sus tíos. Era tan grande el poder y la influencia que ejercía aquel matrimonio que incluso gozaron del honor de poder ser enterrados en el Valle de los Reyes.
El reinado de Amenhotep III puede calificarse como el más próspero de toda la historia de Egipto
Las partes más antiguas actualmente visibles remontan a Amenhotep III y a Ramsés II. Seguidamente, nuevos elementos fueron añadidos por Shabako, Nectanebo I y la dinastía ptolemaica. En época romana, el templo fue parcialmente transformado en campo militar.
Uno de los más grandes arquitectos del Imperio Nuevo, Amenhotep hijo de Hapu, concibió el templo de Luxor para su faraón, Amenhotep III. En la imagen, patio erigido en tiempos de Ramsés II en el mismo templo.
 Los colosos de Memnón - El naos​ - Karnak -El templo de Karnak: el gran santuario de Amón, pincha aqui

Egipto - Periodo tardío -  Período helenístico - Cleopatra VII - La dinastía ptolemaica, pincha aqui

La fascinación por el país del Nilo es bien patente en los textos de autores clásicos, en los que se forja la visión mítica de Egipto, que es también destacable en época romana, con personajes históricos tan emblemáticos como Cleopatra.

Pero es sobre todo a partir del Renacimiento cuando nace un verdadero interés por el país del Nilo y su legado artístico,  con los primeros viajeros que llegan hasta Egipto. Este fenómeno alcanza un punto culminante en el Romanticismo, cuando viajeros y arqueólogos redescubren el legado del antiguo Egipto, con grandes acontecimientos como la famosa campaña de Napoleón a Egipto. Durante el siglo XX se multiplicarán las excavaciones en Egipto, con grandes hallazgos como la tumba de Tutankhamon, y España entrará progresivamente en el ámbito egiptológico, dando lugar al nacimiento de la Egiptología como disciplina científica. Por otro lado, el interés por los objetos artísticos del antiguo Egipto y la creación de las grandes colecciones de arte egipcio europeo, germen de los grandes museos egiptológicos, y además  la influencia del  arte egipcio en Occidente, que incluso puede atestiguarse en el arte contemporáneo de ámbitos muy dispares. 

En las bases de estas estatuas, que se alzaban en la entrada del templo funerario de Amenhotep III en la orilla occidental del Nilo, se conservan al menos 90 inscripciones de viajeros romanos que quisieron dejar constancia de su visita y contar si escucharon o no su famoso canto. 
FOTO: Johanna Huber / Fototeca 9x12
Los colosos de Memnón son dos gigantescas estatuas de piedra que representan al faraón Amenhotep III situadas en la ribera occidental del Nilo, frente a la ciudad egipcia de Luxor, cerca de Medinet Habu y al sur de las grandes necrópolis Tebanas.
Las dos estatuas gemelas muestran a Amenhotep III en posición sedente; sus manos reposan en las rodillas y su mirada se dirige hacia el Este, en dirección al río Nilo y al Sol naciente. Dos figuras de menor tamaño, situadas junto al trono, representan a su esposa Tiy y a su madre Mutemuia; los paneles laterales muestran una alegoría en bajorrelieve del dios de la inundación anual, Hapy.
Las estatuas están esculpidas en grandes bloques de cuarcita, traídos especialmente desde Guiza y de la cantera de Gebel el-Silsila, al norte de Asuán. Incluyendo las bases de piedra sobre las que se sustentan, las estatuas tienen una altura total de dieciocho metros.
La función original de los colosos fue la de presidir la primera entrada de los tres pilonos existentes en el complejo funerario de Amenhotep III. Existen otros cuatro colosos caídos que flanquean otros dos pilonos desaparecidos que una misión internacional intenta recuperar. Un arqueólogo español ha conseguido dirigir la restauración y reconstrucción del tercer coloso de Memnon, de unas trescientas toneladas de peso . El templo es un inmenso centro de culto, construido en vida del faraón, en el que se le adoraba como al dios en la tierra. En esos días, el complejo del templo era el mayor y más espectacular de todo Egipto. Ocupaba un total de 35 hectáreas. Incluso el Templo de Karnak era menor que el conjunto funerario de Amenhotep. Hoy en día, sin embargo, quedan pocos vestigios del templo.
El mosaico del Nilo 
Egipto era uno de los lugares favoritos de los romanos para hacer turismo. Este fragmento del famoso mosaico del Nilo, del siglo I a.C., muestra a un animado grupo de personas bebiendo junto al río. Galería Nacional de Arte Antiguo. Palacio Barberini, Palestrina. FOTO: DEA 
Nace la egiptomanía
Este recipiente de obsidiana con incrustaciones de lapislázuli, malaquita y oro, decorado con motivos egipcios, es un buen ejemplo de la moda por todo lo egipcio que se instaló en la Roma imperial. Museo Arqueológico Nacional, Nápoles. FOTO: DEA 
Egipto (provincia romana) Adriano, Antinoo, pincha aqui

Busto de Adriano en el Palazzo dei Conservatori, Museos Capitolinos
Publio Elio Adriano(Itálica o Roma,​ 24 de enero de 76-Bayas, 10 de julio de 138), conocido oficialmente durante su reinado como Imperator Caesar Divi Traiani filius Traianus Hadrianus Augustus, y Divus Hadrianus tras su deificación, comúnmente conocido como Adriano, fue emperador del Imperio romano (117-138). Miembro de la Dinastía Ulpio-Aelia​ y tercero de los «cinco emperadores buenos»,​ así como segundo de los emperadores hispanos, durante su reinado el Imperio alcanzó la mayor extensión territorial de su historia (125).​ Adriano destacó por su afición a la filosofía estoica y epicúrea.
Nació probablemente en Itálica, en el actual término municipal de Santiponce (Sevilla, España)
Adriano falleció el 10 de julio de 138 en su villa de Baiae; tenía 62 años. 
CASTELLI ROMANI - Frascati (Villa Aldobrandini) -  Tivoli (La villa de Adriano) -  El lago Albano - Castel Gandolfo, pincha aqui

Villa romana del Casale
La villa romana del Casale es una villa tardo-romana cuyos restos se sitúan en la localidad siciliana de Piazza Armerina. Desde 1997 forma parte del Patrimonio de la Humanidad de la Unesco. Es famosa sobre todo por la excepcional colección de mosaicos que alberga, perfectamente conservados a través del tiempo gracias a una capa de barro, producto de una inundación antigua.



Piazza Armerina - La villa romana de Casale, pincha aqui

Mosaico de la villa romana del Casale

(II) (Continuación) El placer de coleccionar arte - Los Horti de Mecenas - Auditorium de Mecenas - Periégesis

(II) El placer de coleccionar arte - Mecenas, el amigo de Augusto y de los poetas , pincha aqui

Salas de los Horti de Mecenas
Entre las obras decorativas se destacan la bellísima fuente con forma de cuerno potorio firmada por el artista griego Pontios, que encuentra una directa respuesta temática en el refinado relieve con Ménade danzante derivado de modelos griegos de fines del Siglo V a.C.



De altísimo nivel artístico es la cabeza de Amazona, copia de un original atribuido a uno de los más grandes artistas griegos del Siglo V a.C., mientras impresiona por su extraordinario verismo de sello helenístico la estatua de Marsia en la cual las lívidas vetas del mármol pavonazzetto evidencian el sufrimiento del personaje.

Cabeza de Amazona - Copia romana del siglo V a.C.
Copia romana del original griego del siglo II a.C.
En la mitología griega, Marsias es un sátiro que desafió a Apolo en un concurso musical. Se creía que había nacido en Celenas (Frigia), en la fuente principal del río Meandro. Marsias era un experto tocando el aulós, una especie de flauta doble. Había hallado el instrumento en el suelo, donde lo había dejado su inventora: Atenea, después de ver sus mejillas infladas reflejadas en él mientras tocaba.
Apolo y Marsias se enfrentaron en un concurso musical en el que el ganador podría tratar al perdedor como quisiera. Los jueces fueron las Musas, por lo que naturalmente Marsias perdió y fue desollado vivo en una cueva cerca de Celenas por su hibris al desafiar a un dios. Apolo clavó entonces la piel de Marsias en un árbol (un pino que sobresalía de los demás en la versión del Pseudo-Apolodoro​), cerca del lago Aulocrene, y su sangre formó el río Marsias (afluente del Meandro, que desemboca en éste cerca de Celenas).
La espléndida estatua del perro, probablemente obra de producción alejandrina, realizada en un rarísimo mármol jaspeado proveniente de Egipto y testimonio del gusto coleccionista del dueño de casa. Extremamente significativa es la presencia de un grupo de Musas perfectamente ambientadas en el programa decorativo de los horti y espejo de las inclinaciones artísticas de Mecenas. El grupo de la Auriga, obra de gran consistencia artística de la primera edad imperial creada según estilema del Siglo V a.C., representa el ejemplo de una afortunada recuperación reconstruida con fragmentos hallados en la misma área pero a una gran distancia entre uno y otro.


Material y técnica:  Mármol verde (serpentina jaspeada)
Relieve con iniziación dionisiaca
Estatua de Musa sentada tipo Calliope - Copia del original de época helenística
La continua evocación a la civilización artística griega, bagaje indispensable de cada culto romano, está testimoniado por el coleccionismo de obras originales, como la espléndida estela sepulcral con figura femenina caracterizada por la compleja y preciosa forma de los pliegues y por la presencia de refinadas copias de obras griegas como la austera e imponente estatua de Demetra o la de Hércules luchador de un original de fines del Siglo IV a.C. caracterizado por un dinamismo sobresaliente.



Copia romana del original de finales del siglo IV a.C.

Musei Capitolini - Sale degli Horti di Mecenate, pincha aqui

Periégesis
La periégesis es un antiguo género literario, que tuvo gran desarrollo en el período helenístico. Consiste en una descripción en la cual a lo largo de un itinerario geográfico, se "conduce" y recoge información sobre la historia, los pueblos, los individuos, las costumbres e incluso la mitología de los lugares que se atraviesan. En lo posible se transmite la experiencia directa del autor. Es un antecesor de la literatura de viajes. Se diferencia de los periplos, fundamentalmente, porque en estos últimos el fin es estrictamente utilitario (guía de los barcos en su navegación) y el itinerario exclusivamente marítimo y unidireccional.

No se considera periegética la Geografía de Estrabón, comparable al género en algunos aspectos
.
Estrabón (Ponto, c. 64 o 63 a. C.-c. 19 o 24 d. C.) fue un geógrafo e historiador griego conocido principalmente por su obra Geografía.
Geografía  es una extensa obra del geógrafo y viajero Estrabón. Compuesta por 17 volúmenes, es considerada como una enciclopedia que reúne los conocimientos geográficos de la época (siglo I) y refleja en buena medida la visión grecorromana del mundo.
Literatura periegética
Se considera iniciador de este género literario al historiador y geógrafo griego Hecateo de Mileto, de quien se conservan pocos fragmentos, pero que fue muy trascendente para la tradición historiográfica y geográfica posterior. El ejemplo de Hecateo fue seguido por otros autores importantes, siendo el más notable Pausanias, con su Periegesis de Grecia

Mapa de Hecateo. En él se representa la Tierra conocida (Asia y Europa) como un disco rodeado del Océano.
Hecateo de Mileto (Ἑκαταῖος ὁ Μιλήσιος: 550 a. C. - 476 a. C.) fue un historiador griego. Lo primitivo de su método histórico lleva a clasificarlo entre los logógrafos; sin embargo, en sus Genealogíai fue el primero en intentar separar el pasado mitológico del histórico, lo que significó un paso crucial en el desarrollo de la historiografía. Es la única fuente que Heródoto citó por su nombre. También puede considerársele precedente de la geografía y la cosmografía. No debe confundirse con su homónimo Hecateo de Abdera, también historiador, que vivió dos siglos después.Nació en Mileto de rica familia y recibió el nombre de la diosa Hécate. Llegó a la madurez en el tiempo de la invasión persa. Tras largos viajes se asentó en su ciudad natal, donde ocupó altos cargos y se dedicó a la composición de trabajos históricos y geográficos. Hecateo fue uno de los primeros autores clásicos que mencionan a los pueblos celtas.
Pausanias (en griego: Παυσανίας) fue un viajero, geógrafo e historiador griego del siglo II.
Plinio el Viejo: retrato imaginario del siglo XIX. Se desconoce representación contemporánea de Plinio
Gayo Plinio Segundo, conocido como Plinio el Viejo (Como, en Italia), 23 – Estabia, 25 de agosto de 79), fue un escritor, naturalista y militar latino. Realizó estudios e investigaciones en fenómenos naturales, etnográficos y geográficos, recopilados en su obra Naturalis historia, siendo modelo enciclopédico de muchos conocimientos hasta mediados del siglo XVII cuando sus estudios fueron sustituidos por investigaciones basadas en el Método Científico y el Empirismo moderno. Sus obras fueron la base de muchos exploradores occidentales como Odorico de Pordenone, Marco Polo, Antonio Pigafetta, Cristóbal Colón y Fernando de Magallanes, así como del conquistador español Hernán Cortés, quienes hacían coincidir las descripciones geográficas y etnológicas de Plinio con sus propios descubrimientos,incluyendo seres y regiones fantásticas de la mitología grecolatina
Plinio Segundo fue miembro de la clase social de los caballeros romanos (eques), ya que su padre pertenecía al orden ecuestre, y su madre era hija del senador Cayo Cecilio de Novo Como.​ Su padre lo envió a Roma y fue educado por el poeta y general Publio Pomponio Segundo
Fue procurador romano en Galia e Hispania alrededor del año 73.
En Galia y en Hispania, aprendió el significado de algunas palabras célticas. Observó los lugares relacionados con la invasión romana en Germania; las causas de las victorias de Druso y soñó que el vencedor le conminaba a transmitir sus hazañas a la posteridad, según cuenta su sobrino Plinio el Joven.
Durante el mandato de Nerón vivió principalmente en Roma, donde asistió a la construcción de la Domus Aurea de Nerón después del gran incendio del año 64.
La Domus Aurea permanece todavía debajo de las ruinas de las Termas de Trajano (aquí visible).
La Domus Aurea (literalmente, en latín, 'Casa de Oro') era un grandioso palacio construido por el emperador Nerón en Roma tras el gran incendio del año 64. Ocupaba, según se ha calculado, alrededor de 50 hectáreas entre las colinas del Palatino y el Esquilino, incluyendo en este la Colina del Oppio.
Sus lujos incluían incrustaciones de oro, piedras preciosas y marfil, y se cuenta que los techos de algunos salones tenían compuertas por donde se arrojaban flores y perfumes durante las fiestas ofrecidas por Nerón.

Domus Aurea
Print, Wall Decoration, Domus Aurea, Rome
Inacabada a la muerte de Nerón y dañada por el incendio de 104, la Domus Aurea fue cubierta con escombros por orden del emperador Trajano, una medida que a la larga aseguró su conservación al evitar el habitual pillaje de materiales valiosos que afectó a otros edificios como el Coliseo. Al menos una parte de las estancias del palacio permaneció oculta hasta el siglo XV, cuando un joven romano cayó accidentalmente a través de una hendidura y halló casualmente el acceso a una de las bóvedas tapadas bajo tierra.

Busto de Nerón, Museos Capitolinos, Roma.
Nerón Claudio César Augusto Germánico (15 de diciembre de 37-9 de junio de 68)n. 1​ fue emperador del Imperio romano entre el 13 de octubre de 54 y el 9 de junio de 68, último emperador de la dinastía Julio-Claudia. Nacido del matrimonio entre Cneo Domicio Ahenobarbo y Agripina la Menor, accedió al trono tras la muerte de su tío Claudio, quien anteriormente lo había adoptado y nombrado como sucesor en detrimento de su propio hijo, Británico.
Durante su reinado centró la mayor parte de su atención en la diplomacia y el comercio, e intentó aumentar el capital cultural del Imperio mediante la construcción de diversos teatros y la promoción de competiciones y pruebas atléticas. Diplomática y militarmente su reinado está caracterizado por el éxito contra el Imperio parto, la represión de la revuelta de los británicos (60-61) y una mejora de las relaciones con Grecia. En el año 68 tuvo lugar un golpe de Estado en el que estuvieron involucrados varios gobernadores, tras el cual, aparentemente, lo forzaron a suicidarse.
El reinado de Nerón se asocia comúnmente a la tiranía y la extravagancia. Se lo recuerda por una serie de ejecuciones sistemáticas, incluyendo la de su propia madre y la de su hermanastro Británico, y sobre todo por la creencia generalizada de que mientras Roma ardía él estaba componiendo con su lira,​ además de como un implacable perseguidor de los cristianos.

Busto de Trajano, Gliptoteca de Múnich
Marco Ulpio Trajano (Itálica, 18 de septiembre de 53-Selinus, 9 de agosto de 117) fue un emperador romano que gobernó desde el año 98 hasta su muerte en 117, siendo el primero de origen hispánico y el segundo de la tradicionalmente llamada dinastía Antonina o, según reciente propuesta, dinastía Ulpio-Aelia.​ Oficialmente declarado por el Senado optimus princeps (en español, el mejor gobernante), Trajano es recordado como un exitoso soldado-emperador que presidió la mayor expansión militar de la historia romana, hasta el momento de su muerte, así como por su actividad filantrópica.
Pronto los jóvenes artistas de Roma empezaron a estudiar los frescos, y su efecto entre los artistas del Renacimiento fue inmediato y profundo como puede verse en la decoración de las estancias de Rafael Sanzio en el Palacio Apostólico de la Ciudad del Vaticano.

Estatua de una musa en la reabierta Domus Aurea
Los restos encontrados en las posteriores excavaciones muestran un buen estado de conservación, y sus pinturas son particularmente bellas.
En 2019 una nueva cámara subterránea fue descubierta durante trabajos de restauración. La cámara está recubierta de frescos de animales reales y míticos y le ha sido puesto el nombre de «cámara de la esfinge». Según la directora del Parque Arqueológico del Coliseo esta cámara «nos cuenta de la atmósfera de los años del reinado de Nerón».