domingo, 22 de febrero de 2026

VIII- Ciclo de conferencias Francisco Calvo Serraller - Ilusión y persuasión "El arte del Barroco" - XAVIER BRAY - El tenebrismo - José de Ribera - Récord de un cuadro de José de Ribera - Gregorio Fernández - Francisco Ribalta - Caravaggio

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José de Ribera y Cucó (1591–1652) fue en realidad un artista italiano, ya que desarrolló casi toda su producción en este país. Por ello es también conocido como Giuseppe Ribera o Lo Spagnoletto («El Españolito»), debido a su baja estatura. Fue el más grande pintor de la escuela napolitana y sus obras tuvieron una enorme influencia en otros españoles como Velázquez y Murillo, y en autores posteriores que llegan hasta Matisse.

La obra de Ribera tiene fama de truculenta y sombría, casi de terror. «Ribera empapaba el pincel en la sangre de los santos…», dijo Lord Byron. Será por los innumerables cuadros de martirios y el tenebrismo que usó en buena parte de su producción, si bien es verdad que era el estilo de la época.

Hijo de zapatero, marchó muy joven a Italia (15 años) para aprender el oficio de la pintura. Ahí se convirtió en uno de los primeros seguidores de Caravaggio, diciendo algunos historiadores que llegaron a conocerse. De Roma marchó a Nápoles (española, recordémoslo) donde se vivía un gran esplendor cultural. Ribera era considerado ya, pese a su juventud, un maestro.

La Iglesia católica y acaudalados coleccionistas privados serían sus principales clientes.

Justamente acaudalado él también, Ribera nunca quiso volver a España explicando:

Mi gran deseo es volver a España, pero hombres sabios me han dicho que allí se pierde el respeto a los artistas cuando están presentes, pues España es madre amantísima para los forasteros y madrastra cruel para sus hijos.

Aún así, su obra fue adquirida masivamente por españoles (eso explica su fuerte presencia en El Museo del Prado) y muy admirada por sus coetáneos de toda Europa. Rembrandt en concreto admiraba más que nada sus grabados.

En Italia se habló mucho de la actividades mafiosas del pintor, ejerciendo de «Padrino» napolitano, prestamista truculento y rompehuesos ocasional.

(CC) Miguel Calvo Santos, 27-09-2016

TENEBRAE: JOSÉ DE RIBERA (1591-1652)

XAVIER BRAY - Director, The Wallace Collection, Londres

Xavier Bray se doctoró en Trinity College, Dublín, y en la actualidad es director de la Wallace Collection. Fue conservador jefe del Museo de Bellas Artes de Bilbao y la Dulwich Picture Gallery, y antes había sido ayudante de conservador de pintura europea de los siglos XVII y XVIII en la National Gallery de Londres, donde comisarió varias exposiciones, entre ellas The Sacred Made Real: Spanish Sculpture and Painting 1600–1700 (2009) y Goya: The Portraits (2015).


Por Nicolás Pérez - Trabajo propio, CC BY-SA 4.0, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=10226663

Magdalena penitente, del Museo Nacional de Escultura (Valladolid), exhibida en la exposición (1669) - Pedro de Mena
Se trata de una pieza de madera policromada de gran realismo y que transmite sin duda un valor místico, espiritual. La cara ovalada es típica del estiramiento del autor. Su tamaño es más pequeño, de 165 cm de altura.

Pedro de Mena y Medrano (Granada, agosto de 1628 - Málaga, 13 de octubre de 1688) fue un escultor del barroco español.

La exposición tuvo una gran acogida internacional, tras su presentación en octubre de 2009 en la National Gallery de Londres —donde había sido concebida y organizada por Xavier Bray conservador de esta institución— y luego en la National Gallery of Art de Washington.

El tenebrismo 

Es un estilo pictórico del Barroco (siglo XVII) caracterizado por el uso extremo del contraste entre luz y sombra. La luz ilumina intensamente ciertas partes de la escena, mientras el resto queda en profunda oscuridad.

Características principales

  • Contraste muy fuerte (claroscuro radical)
  • Fondos oscuros o negros
  • Luz dirigida que destaca rostros, manos o elementos clave
  • Gran dramatismo y realismo
  • Sensación de teatralidad y emoción intensa

Principal representante

  • Caravaggio → Pintor italiano considerado el creador del tenebrismo. Sus obras muestran escenas religiosas con personajes muy humanos y realistas.

Otros artistas tenebristas

  • Georges de La Tour (Francia)
  • Francisco de Zurbarán (España)
  • José de Ribera (España/Italia)

Diferencia con el claroscuro

  • El claroscuro es una técnica para modelar volumen con luz y sombra.
  • El tenebrismo es una forma extrema del claroscuro, donde la oscuridad domina casi toda la composición.


Martirio de San Andrés, Museo de Bellas Artes de Budapest, 1628

Entre los años 1620 y 1626 apenas se fechan obras pictóricas, pero a este período corresponden la mayoría de sus grabados, técnica que cultivó con maestría.

Los años de la década de 1620 a 1630 son aquellos en que Ribera dedicó más tiempo y atención al grabado al aguafuerte, dejando algunas estampas de belleza y calidad excepcionales: San Jerónimo y el ángel (1621), San Jerónimo leyendo (1624), El poeta y Sileno ebrio (1628; que repite su cuadro del Museo de Capodimonte). Se le atribuyen en total diecisiete planchas, todas menos una anteriores a 1630, y se cuenta que las grabó sólo con fines promocionales, para difundir su arte y captar encargos de pinturas. Al alcanzar el éxito, Ribera dejaría de grabar. Salvo alguna excepción, estos grabados repiten composiciones previamente pintadas, si bien no son copias fieles, sino que introducen variantes que mejoran su composición.

Entre los años 1626 y 1632 realizó obras más rotundas que muestran su fase más tenebrista. 


Sileno ebrio es un cuadro de José de Ribera, «El Españoleto», pintado al óleo sobre lienzo y con unas dimensiones de 185 x 228 cm. Firmado y datado en 1626, actualmente se conserva en el Museo de Capodimonte de Nápoles. Esta composición se hizo famosa desde fecha temprana porque el mismo Ribera la reprodujo en un grabado que alcanzó difusión internacional.
Es la pintura firmada y fechada por Ribera más antigua que se conoce; se conocen algunas otras obras tempranas con firma, pero ninguna de ellas está fechada y ello dificulta determinar su cronología.
Realizado en Nápoles en 1626, este lienzo perteneció a un célebre mercader y coleccionista nacido en Flandes, llamado Gaspare Roomer (1606-1674), quien se estableció en Nápoles y llegó a reunir unos 1.500 cuadros. Sin embargo, no fue él quien encargó la obra, pues consta que la adquirió al pintor Giacomo de Castro en 1653, casi treinta años después de haberse pintado.


Grabado de Sileno ebrio realizado por el propio Ribera en 1628. Ejemplar del estado I/III (previo a la dedicatoria y a la firma del editor Rossi) conservado en el Hermitage de San Petersburgo (Rusia).

La figura central es la de Sileno, leal compañero de Baco y el más borracho, más viejo y más sabio de sus seguidores. Ribera le representa recostado junto a una gran tina de madera (empleada para exprimir la uva en la vendimia) durante un festejo en honor de Baco y en el acto de acercar un recipiente (una concha) a un personaje situado detrás, quien vierte vino de un pellejo que porta sobre el hombro.


San Jerónimo y el Ángel 1621


La escena representa a San Jerónimo traduciendo la Biblia, sorprendido por el ángel del Juicio Final que hace sonar su cuerno, que aparece en las nubes en la parte superior derecha de la escena, muy similar a la figura representada en el cuadro de Caravaggio San Mateo y el ángel de 1602.

La escena incluye también todos los demás elementos típicos de las representaciones iconográficas de San Jerónimo: el león, apenas visible en la penumbra detrás del santo, la calavera y el pergamino enrollado. La luz que ilumina toda la composición procede principalmente de un paisaje que se abre entre las rocas, en la parte superior izquierda del lienzo.

Récord de un cuadro de José de Ribera vendido en subasta por 4,45 millones de euros (09 de julio 2009)

'Prometeo' pulverizó la mayor marca lograda en Sotheby's

Se vendió por 3,84 millones de libras (4,45 millones de euros) en una subasta de Sotheby's celebrada en Londres. El óleo se convirtió en la obra más cara de Ribera al pulverizar la anterior marca, que ostentaba El martirio de San Bartolomé, por el que se pagaron 2,75 millones de libras (3,19 millones de euros) también en la sede londinense de Sotheby's en julio de 1990. 

(En el verano de 2009, Barbara Piasecka-Johnson (1937-2013), una ex criada polaca que, después de un matrimonio exitoso, se convirtió en heredera del gigante imperio farmacéutico Johnson & Johnson, lo puso a la venta. 

Según Sotheby's, el cuadro es el primero de un grupo de obras inspiradas en los titanes que Ribera pintó en la década de los treinta del siglo XVII, de los que sólo se conservan tres originales: los otros dos están en el madrileño Museo del Prado.


1638 (93,5 por 155,5 centímetros)

Prometeo es una obra emblemática del pintor español José de Ribera. En ella se representa el castigo que el titán Prometeo recibió por robar el fuego de los dioses para dárselo a los humanos. Ribera captura la escena en la que Prometeo es encadenado a una roca mientras un águila devora su hígado, que se regenera cada día para volver a ser devorado.

La representación de Prometeo en el cuadro de Ribera es cruda y realista, mostrando el sufrimiento del héroe mitológico de manera impactante. La intensidad de las expresiones y el uso de la luz y la sombra contribuyen a crear una atmósfera de tormento y desesperación.

La obra de José de Ribera destaca por su maestría en el uso del claroscuro y por su capacidad para representar el sufrimiento humano de manera visceral. Prometeo es un ejemplo magistral de la habilidad del artista para transmitir emociones a través de la pintura.

El cuadro Prometeo de José de Ribera fue encargado por un noble italiano que admiraba el trabajo del artista español.

La obra tuvo un gran impacto en la época, siendo admirada por su intensidad emocional y su maestría técnica. Prometeo se convirtió en una de las obras más emblemáticas de Ribera, consolidando su reputación como uno de los grandes maestros del barroco.



Gregorio Fernández - Escultor
Sarriá, Lugo, 1576 - Valladolid, 1636 

El célebre Santo Cristo yacente de Gaspar Becerra (primera mitad de la década de 1560, Madrid, monasterio de las Descalzas Reales), que es modelo de los de Gregorio Fernández, tiene un receptáculo similar.


Gaspar Becerra Padilla (Baeza, 1520-Madrid, 23 de enero de 1568) fue un pintor y escultor del renacimiento español con gran influencia del italiano Miguel Ángel.

Cristo Yacente eucarístico fue realizado en 1563 y va mucho más allá del renacimiento clasicista que vemos en otras obras del autor
Junto a la impronta miguelangelesca en su anatomía excesiva (que es también común a obras de Juan de Juni), va mucho más lejos de sus coetáneos en el tratamiento brutal de las heridas del yacente que más parecería un Ecce Homo que están anticipando a Gregorio Fernández (o acaso, uniendo en el dolor y el patetismo a Gil de Siloé con Gregorio Fernández).

El Cristo yacente de El Pardo o Cristo de El Pardo es una escultura barroca de principios del siglo XVII, tallada en madera policromada por Gregorio Fernández (1576-1636). Está considerado como una de las obras maestras del citado escultor.

Desde el año 1615, se exhibe en la iglesia del Convento de los Padres Capuchinos, edificio del siglo XVII situado en el barrio madrileño de El Pardo (España), topónimo del que toma su nombre.

Según la tradición, fue encargada en 1605 por el rey Felipe III, como ofrenda por el nacimiento ese mismo año de su primer hijo varón, a la postre Felipe IV. Gregorio Fernández la habría tallado en Valladolid, cuando tenía 29 años, al poco tiempo de instalarse en la ciudad castellana, donde estaba establecida la corte.


La piedad 1633 Óleo sobre lienzo. 157 x 210 cm.- Museo Nacional Thyssen-Bornemisza, Madrid

El lienzo se encuentra fechado y firmado sobre la piedra colocada en el ángulo inferior derecho: «Jusepe de Ribera español 1633», fórmula utilizada a lo largo de la década de 1630 y a la que en ocasiones el pintor añade, precisando su origen, la palabra «valenciano». La obra está datada en uno de los periodos de mayor creatividad del artista en cuanto a la calidad y a la cantidad de los trabajos que salieron de su taller.

En la década de 1630 el estilo de Ribera experimentó una transformación que le llevó a aclarar su paleta, abriéndose a una nueva concepción neoveneciana del color que desde Roma se había extendido hasta Nápoles. Sin embargo, sus figuras se seguirían construyendo con un potente modelado plástico y acentuados contrastes luminosos que se atenuarán según los temas. En el cambio que se produjo entonces en su colorido es probable que desempeñara un papel importante la presencia en Nápoles de pinturas de artistas flamencos, como Rubens y Van Dyck, así como la actividad de pintores como Pietro Novelli, conocedor de la obra de Van Dyck, y de Giovanni Lanfranco.

La piedad se inscribe dentro de un periodo de transición en el que el pintor todavía no había abandonado sus iluminaciones tenebristas, pero en el que se empezaba ya a percibir una preocupación por el nuevo colorido. La obra, que procede de la colección del marqués de Heredia, escenifica un tema que Ribera trató con numerosas variaciones a lo largo de su carrera. 


Francisco Ribalta - Fecha: c. 1615–1620  - Estilo: Barroco español (tenebrismo) - Técnica: Óleo sobre lienzo

Francisco Ribalta (Solsona, Lérida, 1565-Valencia, 1628) fue un pintor barroco español, formado en la órbita de la pintura escurialense y establecido desde 1599 en Valencia, donde en fechas muy tempranas cultivó un naturalismo de cuño personal e intenso claroscuro que llegaría a ser la seña de identidad de la escuela valenciana del siglo XVII.

Situado cronológicamente en los orígenes de la pintura barroca española, la obra de Ribalta constituye el vínculo entre el último manierismo y las nuevas corrientes barrocas. 

Francisco Ribalta  fue uno de los principales introductores del naturalismo tenebrista en España, especialmente en Valencia. Su pintura está influida por Caravaggio, aunque desarrolló un estilo propio, más sobrio y espiritual.
Los verdugos aparecen como hombres del pueblo, con rasgos duros y expresiones concentradas en su tarea. Cristo, en contraste, transmite serenidad y aceptación.
La obra enfatiza el sacrificio voluntario de Cristo y busca conmover al espectador. Es una pintura pensada para la devoción, típica del arte de la Contrarreforma, que promovía imágenes claras, realistas y emocionalmente impactantes.

Autor: Caravaggio - Fecha: 1601 - Ubicación: Capilla Cerasi, iglesia de Santa Maria del Popolo (Roma)

Estilo: Barroco – Naturalismo tenebrista

La obra fue encargada para la Capilla Cerasi y forma conjunto con la Conversión de San Pablo. Representa el martirio de San Pedro, quien pidió ser crucificado cabeza abajo por humildad, al no considerarse digno de morir como Cristo.

La Capilla Cerasi se encuentra en la iglesia de Santa Maria del Popolo, en el barrio de Piazza del Popolo, Roma. Fue encargada por Tomaso Cerasi, tesorero del papa Clemente VIII, a comienzos del siglo XVII.

Caravaggio pintó dos obras principales para la capilla:

Conversión de San Pablo – óleo sobre lienzo
Crucifixión de San Pedro – óleo sobre lienzo

Caravaggio rompe con la tradición idealizada y muestra la escena como un hecho brutal y cotidiano.

Los verdugos son hombres comunes, con ropas sencillas y gestos concentrados en su trabajo. No hay heroísmo clásico, sino esfuerzo físico real.

La obra encarna los ideales de la Contrarreforma: claridad narrativa, emoción directa y cercanía humana. El martirio no se presenta como gloria celestial, sino como sacrificio físico real, lo que invita al espectador a la empatía y la reflexión.

  • Caravaggio: drama concentrado, luz como protagonista, sobriedad, enfoque en la aceptación del santo.
  • Ribera: drama físico extremo, composición más compleja, anatomía detallada, mayor espectacularidad emocional. 
  • Se muestra el esfuerzo muscular de los hombres que levantan la cruz. San Pedro aparece anciano, con un cuerpo pesado y vulnerable, pero con expresión de aceptación y firmeza espiritual.

    Ribera pintó esta obra en su etapa temprana en Nápoles. El tema representa el martirio de San Pedro, quien, según la tradición, pidió ser crucificado cabeza abajo por no considerarse digno de morir como Cristo.

El episodio también fue tratado por Caravaggio, cuya influencia es evidente en el realismo y el uso dramático de la luz.

La obra de Ribera transmite una intensa sensación de dramatismo y angustia, con una iluminación tenebrosa que subraya la tragedia del momento. A pesar de la oscuridad de la escena, se pueden apreciar detalles realistas y expresivos que dan vida a la composición.

La Crucifixión de San Pedro es considerada una de las obras más importantes de José de Ribera, destacando su habilidad para capturar emociones intensas y su maestría en el uso de la luz y la sombra para crear un efecto de profundidad y movimiento.

Muerte de la Virgen de Caravaggio

Esta pintura no pudo estar terminada antes de 1605-1606. La representación de la Virgen María causó cierto escándalo, y fue rechazada como inadecuada para la parroquia, que en su lugar puso un cuadro sobre el mismo tema realizado por Carlo Saraceni. Por consiguiente, y por recomendación de Pedro Pablo Rubens, que la ensalzó como una de las mejores obras de Caravaggio, el cuadro fue comprado por el duque de Mantua, Vincenzo Gonzaga, por trescientos ducados.
Después de pertenecer a los Gonzaga, fue adquirida por Carlos I de Inglaterra y, tras la venta de su almoneda, pasó al banquero Everhard Jabach y, mediante adquisición en 1671, al rey Luis XIV de Francia

(XXXII) - El placer de coleccionar arte - Familia Borghese - Scipione Borghese - Caravaggio - Bernini - El Palacio Colonna, pincha aqui

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