jueves, 26 de noviembre de 2015

Colón - La era de los descubrimientos - La Virgen de los Navegantes o de los mareantes - Carlos de Trastámara y Évreux

Cristóbal Colón, Cristoforo Colombo en italiano o Christophorus Columbus en latín, (República de Génova,1436-14513 -Valladolid, Reino de Castilla, 20 de mayo de 1506), fue un navegante, cartógrafo, almirante, virrey y gobernador general de las Indias Occidentales al servicio de la Corona de Castilla. Es famoso por haber realizado el descubrimiento de América, el 12 de octubre de 1492, al llegar a la isla de Guanahani, actualmente en Las Bahamas.

Cristóbal Colón, en la pintura Virgen de los Navegantes por Alejo Fernández entre 1505 y 1536 (Sala de los Almirantes, Reales Alcázares de Sevilla).
Efectuó cuatro viajes a las Indias —denominación del continente americano hasta la publicación del Planisferio de Martín Waldseemüller en 1507— y aunque posiblemente no fue el primer explorador europeo de América, se le considera el descubridor de un nuevo continente —por eso llamado el Nuevo Mundo— para Europa, al ser el primero que trazó una ruta de ida y vuelta a través del océano Atlántico y dio a conocer la noticia. Este hecho impulsó decisivamente la expansión mundial de la civilización europea, y la conquista y colonización por varias de sus potencias del continente americano.

Virgen de los Navegantes
Su antropónimo es un icono mundial que inspiró innumerables denominaciones, como la de un país: Colombia, y dos regiones de Norteamérica: la Columbia Británica, en Canadá, y el Distrito de Columbia, en Estados Unidos.

Alejo Fernández (h. 1475 – 1545) fue un pintor del Renacimiento español, de origen alemán, miembro de la escuela sevillana de pintura.

La Virgen de los Navegantes o de los mareantes es una pintura del artista español Alejo Fernández, creada como tabla central de un retablo para la capilla de la Casa de Contratación en Sevilla. Es la pintura más temprana que se conoce cuyo tema es el descubrimiento de América.

Algún tiempo antes de 1536, los oficiales de la Casa de Contratación encargaron la pintura como la tabla central del retablo que instalaron en la Sala de Audiencias, de manera que la habitación sirviera también como capilla. Los estudiosos datan esta pintura de 1531–36.


En la Era de los descubrimientos, los católicos de toda Europa comenzaban a ver en la Virgen María un símbolo de maternidad y de todo lo que era bueno, amable y misericordioso. En la Virgen de los navegantes María está representada cubriendo con su manto a los españoles. Se alza sobre los mares, uniendo continentes, o sobre la bahía, para proteger a los barcos, su carga y la tripulación conforme se embarcan en la peligrosa travesía del Atlántico. Fernando II de Aragón y el emperador Carlos V (con la capa roja), están retratados junto a Cristóbal Colón, Américo Vespucio y uno de los Hermanos Pinzón, que se muestran arrodillados. Todos se elevan sobre nubes sobre el agua, debajo de los pies de la Virgen. Alrededor de la Virgen se reúnen figuras de indígenas americanos, convertidos al Catolicismo por los navegantes que se hicieron a la mar en su nombre: la pintura «puede ser la afirmación más plena de la ideología española oficial, que podría llamarse "la Leyenda Blanca de la Elección Imperial de España"».

El retablo en su conjunto.
A ambos lados del retablo hay paneles laterales que representan a San Sebastián, Santiago el Mayor, San Telmo y San Juan Evangelista. Estas tablas se cree que son obra de otro artista, no de Alejo Fernández, quizá un miembro de su taller u otro artista conocido.

Es una de las primeras pinturas en la que aparecen indios. Posiblemente, la primera sean unos frescos del Vaticano pintados en 1494.

Fernando II de Aragón, llamado «el Católico» (Sos, 10 de marzo de 1452-Madrigalejo, 23 de enero de 1516), fue rey de Sicilia (1468-1516), de Castilla (como Fernando V, 1474-1504), de Aragón (1479-1516) y de Nápoles (como Fernando III, 1504-1516). Fue además regente de la corona castellana entre 1507 y 1516, debido a la inhabilitación de su hija Juana I de Castilla, tras la muerte de Felipe el Hermoso.

Retrato de Carlos V sentado, por Tiziano (c. 1548). Óleo sobre lienzo, 205 x 122 cm. Alte Pinakothek (Múnich).
Carlos I de España y V del Sacro Imperio Romano Germánico, llamado «el César» (Gante, 24 de febrero de 1500-Cuacos de Yuste, 21 de septiembre de 1558), reinó junto con su madre —esta última de forma solamente nominal— en todos los reinos y territorios de España con el nombre de Carlos I desde 1516a hasta 1556, uniendo así por primera vez en una misma persona las Coronas de Castilla —el Reino de Navarra inclusive— y Aragón. Asimismo fue emperador del Sacro Imperio Romano Germánico como Carlos V de 1520 a 1558.
Hijo de Juana I de Castilla y Felipe I el Hermoso, y nieto por vía paterna de Maximiliano I de Habsburgo y María de Borgoña (de quienes heredó los patrimonio borgoñón, los territorios austriacos y el derecho al trono imperial) y por vía materna de los Reyes Católicos, de quienes heredó Castilla, Navarra, las Indias, Nápoles, Sicilia y Aragón.

Américo Vespucio (9 de marzo de 1454, Florencia - 22 de febrero de 1512, Sevilla) fue un comerciante y cosmógrafo florentino, naturalizado castellano en 1505, que participó en al menos dos viajes de exploración al Nuevo Mundo, continente que hoy en día se llama América en su honor. Desempeñó cargos importantes en la Casa de Contratación de Sevilla, de la que fue nombrado piloto mayor en 1508; pero su fama universal se debe a dos obras publicadas bajo su nombre entre 1503 y 1505: el Mundus Novus y la Carta a Soderini, que le atribuyen un papel protagonista en el Descubrimiento de América y su identificación como un nuevo continente. Por esta razón el cartógrafo Martín Waldseemüller en su mapa de 1507 acuñó el nombre de "América" en su honor como designación para el Nuevo Mundo. El relato a menudo fantasioso y contradictorio de sus viajes lo han ubicado como una de las figuras más controvertidas de la era de los descubrimientos.

Estatua de los hermanos Pinzón en Palos de la Frontera al fondo se observa la Fontanilla y la Iglesia de San Jorge Mártir.
Los hermanos Pinzón, Martín Alonso, Vicente Yáñez y Francisco Martín, marinos españoles, eran los tres miembros de la familia Pinzón, naturales de Palos de la Frontera (Huelva),1 2 n. 1 n. 2 de finales del siglo XV y comienzos del XVI, que participaron activamente en el primer viaje de Cristóbal Colón, que tuvo como resultado el descubrimiento de América, y en otros viajes de descubrimiento y exploración.
Curiosidades

¿De dónde era Cristóbal Colón? 
Nació hacia el año 1451 en territorio de la República de Génova (hoy parte de Italia), aunque la ubicación exacta sigue en disputa. Algunos historiadores argumentan que no era de Génova, situando su origen en Aragón, España; otros dicen que nació en Portugal.

Carlos de Trastámara y Évreux (Peñafiel, Castilla, 29 de mayo de 1421 – Barcelona, 23 de septiembre de 1461), fue infante de Aragón y de Navarra, príncipe de Viana y de Gerona (1458–1461), duque de Gandía (1439–1461) y de Montblanc (1458–1461)

El príncipe don Carlos de Viana, por José Moreno Carbonero (1881), Museo del Prado
Carlos de Viana fue hijo del infante Juan de Aragón, hermano menor de Alfonso V, y a partir de 1458, coronado rey de Aragón, con el nombre de Juan II, y de la reina Blanca I de Navarra (m. en 1441), hija y heredera de Carlos III el Noble (m. en 1425). El príncipe de Viana es conocido por sus enfrentamientos dinásticos con su padre y por ser mecenas de la cultura y las artes.

En el castillo de Olite se educó el príncipe Carlos de Viana.

Juan II de Aragón mantuvo toda su vida pretensiones contra su hijo de retener la corona navarra.

Blanca I de Navarra (Pamplona, 13851 – Santa María la Real de Nieva, 3 de abril de 1441), perteneciente a la dinastía de Évreux, fue reina consorte de Sicilia entre 1401-1409, y reina propietaria de Navarra desde 1425 hasta su muerte.
Familia e hijos
Contrajo matrimonio en el castillo de Olite con Inés de Clèves el 30 de septiembre de 1439. Inés era hija del duque Adolfo I de Clèves y sobrina de Felipe III el Bueno, duque de Borgoña. Murió a los nueve años de casados (6 de abril de 1448) sin haberle dado un heredero a Carlos.

El príncipe de Viana no volvió a casarse aunque hubo varios proyectos frustrados de alianzas matrimoniales, entre ellas con Isabel, la hermana de Enrique IV de Castilla, la futura Reina Católica.
  • El príncipe de Viana tuvo varias amantes. A los 30 años se enamoró de María de Armendáriz, doncella de su hermana Leonor con la que prometió casarse si le daba un hijo varón. Pero le dio una hija.
  • Durante su estancia en Nápoles se enamoró de Brianda de Vega (conocida como «de Vaca», hasta ahora), una hermosa mujer que le acompañaría hasta su muerte. Tuvo con ella un hijo. Estuvo a punto de casarse con Brianda y antes de su muerte sus amigos le instaron a que lo hiciese in articulo mortis, para dejar a Felipe (su hijo) como heredero. Sin embargo, Carlos comprendió que la herencia que le iba a dejar sería muy pesada para aquel niño y sólo serviría para continuar las luchas fratricidas. Por ello prefirió dejar a su hermana Blanca, ex-esposa con matrimonio anulado eclesiásticamente de Enrique IV de Castilla, como su legítima sucesora.
  • En Sicilia se enamoró de una doncella de baja extracción a quien se conoce con el nombre de Cappa, con la que tuvo otro hijo.
  • Otro de los amores del príncipe de Viana fue Guiomar de Sayas, gentil damisela que estuvo a su servicio.
Juan Alfonso de Navarra, hijo ilegítimo de Carlos de Viana, fue abad del monasterio de San Juan de la Peña.
También cuando estuvo en Mallorca, tuvo amores con Margarita Colom, hija de Juan Colom, quien había estado al servicio de Renato de Anjou y residía en el municipio de Felanich en una finca llamada Alquería Roja, actualmente San Ramonet. Margarita habría tenido presuntamente un hijo que pudo nacer en la primavera de 1460, y que según el historiador mallorquín Gabriel Verd Martorell, habría sido nada menos que Cristóbal Colón, el descubridor de América. 

El monasterio de San Juan de la Peña (en aragonés Sant Chuan d'a Penya), situado en Santa Cruz de la Serós, al suroeste de Jaca, Huesca, Aragón (España), fue el monasterio más importante de Aragón en la alta Edad Media. En su Panteón Real fueron enterrados un buen número de reyes de Aragón. Forma parte del camino aragonés del Camino de Santiago. Su enclave es extremadamente singular.
Probablemente existiera algún tipo de cenobio anterior al siglo XI, pero la construcción de mayor importancia empieza el año 1026 por iniciativa de Sancho el Mayor. En el año 1071 el rey Sancho Ramírez cede el conjunto existente a los monjes cluniacenses y favorece su reforma. En este momento se levanta el conjunto que hoy queda, en mayor o menor medida. La reforma benedictina de Cluny no podía obviar la construcción de un claustro que se finalizará ya entrado el siglo XII.

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