viernes, 26 de mayo de 2017

Los Vikingos: Muerte y saqueo en Al-Ándalus - Banu Qasi - Batalla de Albelda

Transcurridas catorce noches del mes de muharram, una potente flota vikinga de más de ochenta naves y cerca de 4.000 hombres remontaba el Guadalquivir

En el 230 de la Hégira (844 de nuestra era), esto es, al comienzo del otoño, una potente flota vikinga de más de ochenta naves y cerca de 4.000 hombres remontaba el Guadalquivir para asestar a los almohades de Al-Ándalus un golpe de una audacia sin precedentes. Sus cuernos de combate tocaban a tragedia y una música fúnebre ascendía lentamente hacia la indefensa ciudad unos kilómetros más arriba.
Previamente se habían apoderado de Qabpil (actualmente Isla Menor) y habían dejado un fuerte destacamento afianzando la cabeza de puente. En la localidad de Coria del Río ocasionarían una matanza memorable, no dejando títere con cabeza. Toda la población, estimada en medio millar de almas, fue pasada a cuchillo sin que conste que hubiera superviviente alguno. Esta carnicería no tenía otro objeto que el de evitar en principio que el aviso de su presencia llegara a Sevilla, que era la pieza mayor y más codiciada de esta incursión. Además, la extrema crueldad con que trataban a sus prisioneros era en sí una carta de presentación sobre sus intenciones. Una atmósfera de terror precedía y seguía a todos sus desembarcos. Llegar, golpear y desaparecer antes de que los autóctonos reaccionaran era su modus operandi.
Durante dos meses sembraron el pánico a su antojo entre los andalusíes de la comarca provocando un éxodo cuyos ecos actuaban como caja de resonancia.
Tres días después de su desembarco, esta horda decidió remontar el Guadalquivir hacia Sevilla, conocedores de la fama que albergaba esta ciudad. Sus habitantes se disponían a la defensa inermes ante la que se avecinaba sin caudillo militar alguno que guiara su ejército, pues el gobernador de la ciudad se había dado a la fuga huyendo hacia Carmona, por lo que a los pobladores de este antiquísimo enclave solo les quedaba encomendarse a Alá. Conocedores de esta deserción y de la escasa preparación militar de los defensores, esta fuerza letal llegaría con sus naves hasta los arrabales de la ciudad.
Imagen de la serie de televisión "Vikingos".
La matanza y el saqueo se prolongaron en una orgia de sangre durante una semana. Mujeres, niños y ancianos sufrieron el horror desatado por esta forma de peste humana y la entera población  fue pasada a cuchillo, con el corolario de violaciones, saqueo, e incendio de la ciudad. A los que se les perdonó la vida, el destino les depararía un futuro estremecedor: la esclavitud. Todos los prisioneros provenientes del África negra serian vendidos en Irlanda como un bien exótico. Durante dos meses sembraron el pánico a su antojo entre los andalusíes de la comarca provocando un éxodo cuyos ecos actuaban como caja de resonancia.
Cabezas en picas
Transcurría noviembre para cuando el emir Abd al ­Rahmán consiguió movilizar un ejército digno de tal nombre y enfrentarlos. Para cuando alcanzó la comarca del Aljarafe sevillano, la desolación era patente. En una primera fase comenzaron a fustigar con la caballería e infantería a sus enemigos a los que desconcertarían totalmente. La horda vikinga no disponía de caballos y sus conocimientos ecuestres eran prácticamente nulos. En los enfrentamientos que se sucedieron en días posteriores la caballería del emir estragaría a los nórdicos. El envés del infierno se abatiría sobre estos rudos guerreros-exploradores. La umma (comunidad de musulmanes) podía respirar por algún tiempo.
El general Ibn Rustum ordenó la decapitación fulminante de los prisioneros supervivientes a la vista de sus camaradas. Un millar de ellos fueron enterrados vivos con la cabeza al aire y se ordenó a la caballería almohade pasar al galope en repetidas ocasiones sobre este peculiar sembrado. Más de treinta naves capturadas arderían sin remisión. Algunas cabezas cortadas soportarían grandes candelas que iluminarían durante el ágape con el que sería homenajeado el triunfador. Todas las palmeras de Sevilla fueron profusamente decoradas para la ocasión con más de quinientas cabezas recordando a los sevillanos que el horror había tocado a su fin. Desde aquellas cuencas con sus ojos vacíos, finalmente los normandos contemplarían con sosiego la eternidad.
Nunca más se volvería a documentar en Al-Ándalus más strandhógg, como llamaban en su lengua a estas campañas de saqueo.
Un pueblo de saqueadores
Ya en su primer desembarco en la península, en Gijón hacia el 840, los asturianos con Ramiro I a la cabeza les causaron severísimas bajas en la zona aledaña a la Torre de Hércules quemándoles más de setenta naves, en la que posiblemente sea la derrota más destacada en la historia de las navegaciones vikingas.
Las sagas escandinavas mencionan profusamente esta inveterada afición por el sol y la gastronomía local.
Los cronistas árabes que recogen el más terrible ataque normando de los tres que se produjeron en la península documentaron ampliamente este ataque al sur de la península. Los otros dos se efectuaron en los años 858-861 en los que arrasaron en su remontada por el Ebro y como corolario capturarían a García Íñiguez, rey de Navarra, eso sí, después de pegarle fuego a Pamplona por los cuatro costados. Íñiguez tuvo que pagar lo que no está escrito por su propio rescate. El botín obtenido en esta incursión, histórico por otra parte, generó curiosas anécdotas. Muchas de las naves vikingas en su retirada, dado el peso de las capturas, embarcarían agua en abundancia en su trayecto por el Mediterráneo y se hundirían sin más.
La tercera oleada fue en realidad un sumatorio de pequeñas invasiones que duraría cinco años aproximadamente, iniciada la segunda mitad del siglo X. No obstante, perseverantes, los nórdicos, que ya se habían aficionado a la paella y al gazpacho, todavía volverían hacia el año 1030 al escenario de sus añoradas andanzas. Las sagas escandinavas, mencionan profusamente esta inveterada afición por el sol y la gastronomía local.
Knörr en el tapiz de Bayeux. (Urban)
Los knörr eran barcos de bajo bordo, de navegación suave y habilitados para cuarenta  individuos aproximadamente. Esta excelente embarcación tenía dos extremos iguales, permitiendo invertir la dirección sin tener que dar la vuelta la nave, con la consiguiente complicación de la maniobra. Fuente: El confidencial

859: Desde su base invernal en la Camarga, al sur de Francia, la flota de Björn y Hastein llega a Pamplona tras subir por el río Ebro, y sus afluentes, el Aragón y el Arga, y toman prisionero al rey García Íñiguez de Pamplona.

García I Íñiguez (c. 810-8811 /882), hijo de Íñigo Arista, desde aproximadamente 842 fue regente y llevó la dirección de las campañas militares durante los últimos años de la vida de su padre, que enfermó alrededor de 841-842 y quedó paralítico. Sucedió a su padre en el trono de Pamplona en 851-852
García fue educado en Córdoba. En mayo de 843 ayudó a su tío Musa ibn Musa en su insurrección contra el emir de Córdoba. El resultado fue el ataque de Abd al-Rahman II de Córdoba a las tierras de Pamplona, que terminó el mes siguiente con una rotunda victoria del emir sobre García Íñiguez y Musa.
En 859 fue apresado por una expedición vikinga que había subido por el río Ebro. Liberado tras pagar un rescate de 70 000 monedas de oro, abandonó las antiguas alianzas con los Banu Qasi y se acercó al reino de Asturias. García se alió con el rey asturiano Ordoño I y juntos obtuvieron un importante triunfo ante los musulmanes en la batalla de Albelda en 859-860, que también fue llamada la« batalla de Monte Laturce» o la «de Clavijo».6 Esta victoria cristiana motivó la quiebra del poder de los Banu Qasi y la consiguiente reacción cordobesa.

Busto en honor a Musa II en Tudela.
Musa ibn Musa o Musa ibn Musa ibn Fortun, llamado al Qasaw (el Grande) (c. 800-Tudela, 862), fue un gobernador de la al-Tagr al-Ala, correspondiente a Tudela, Huesca, Zaragoza y Lérida (Marca Superior) de al-Ándalus. Fue uno de los personajes más destacados de la familia Banu Qasi. Era hijo de Musa ibn Fortún y de Oneca, que era viuda de Íñigo Jiménez, padre del futuro rey Íñigo Arista de Pamplona, medio hermano de Musa ibn Musa, quien era biznieto del Conde Casio, quien se convirtió al Islam tras la conquista musulmana de la península ibérica.
Banu Qasi, Beni Casi o Banu Musa fue una importante familia muladí cuyos dominios se situaron en el valle medio del Ebro entre los siglos VIII y X, durante la pertenencia de esta región a la Hispania musulmana. Descendían del conde Casio, un noble visigodo que gobernaba la región del norte de España comprendida aproximadamente entre Tudela, Tarazona, Ejea de los Caballeros y Nájera. El personaje que da origen al linaje se ha creído ver en un conde hispanogodo llamado Casio, que al producirse la conquista musulmana del reino visigodo, se convirtió al Islam y se hizo vasallo de los Omeyas a cambio de poder conservar sus dominios (hacia el año 713). De ahí el nombre de la familia, Banu Qasi: ‘hijos de Casio’.

Mapa de la Península Ibérica a comienzos del siglo X, con la máxima influencia de los Banu Qasi.
Ordoño I de Asturias (Oviedo, 821 - ibídem, 27 de mayo de 866), rey de Asturias entre los años 850 y 866, fue hijo del rey Ramiro I y padre de Alfonso III de Asturias
Batalla de Albelda Se conoce con el nombre de batalla de Albelda a dos acontecimientos bélicos ocurridos en las proximidades de la localidad de Albelda de Iregua en La Rioja en el marco de la reconquista cristiana de la península ibérica. El primero está datado c. 852 y el segundo en 859.
Primera contienda
Hacia el año 852 tropas asturianas y gasconas se enfrentaron a Musa ibn Musa, de los poderosos Banu Qasi, en las proximidades de Albelda. La batalla finalizó con la victoria del ejército musulmán, lo que le posibilitó controlar la práctica totalidad del territorio de la actual La Rioja. Tras esta victoria Musa fue nombrado valí de la Marca Superior (852-859).

"Rodear y conquistar" el Castillo de Viguera
Segunda contienda
Musa ibn Musa, al apoderarse de Huesca en 855, había reunido un territorio tan extenso que se hacía llamar "tercer rey de España". Tratando de proporcionarse una base militar en una zona estratégica de comunicación entre las actuales Soria y Logroño, mandó construir una fortaleza en Albelda o Albaida, entre Clavijo y los montes de Viguera. Según la Crónica de Alfonso III en ese momento García Íñiguez de Pamplona abandonó su tradicional alianza con los Banu Qasi para aliarse con los asturianos. Ordoño I de Asturias se adelantó al peligro que podría suponer la nueva fortaleza y en 859 la atacó y destruyó, causando una gran derrota a los Banu Qasi.
Tras la derrota musulmana en esta batalla, en 860 la monarquía asturiana llevó a cabo la repoblación de Amaya, intensificando de esa manera el fenómeno repoblador en el alto Ebro y los territorios ubicados en la margen izquierda del Duero.

La batalla de Clavijo es un mítico enfrentamiento que se consideró durante mucho tiempo una de las más célebres batallas de la Reconquista, dirigida por el rey Ramiro I de Asturias contra los musulmanes.
La batalla tendría su origen en la negativa de Ramiro I de Asturias a seguir pagando tributos a los emires árabes, con especial incidencia en el tributo de las cien Doncellas. Por ello las tropas cristianas, capitaneadas por Ramiro I, irían en busca de los musulmanes, con Abderramán II al mando, pero al llegar a Nájera y Albelda se verían rodeados por un numeroso ejército árabe formado por tropas de la península y por levas provenientes de la zona que correspondería actualmente con Marruecos, teniendo los cristianos que refugiarse en el castillo de Clavijo en Monte Laturce. Las crónicas cuentan que Ramiro I tuvo un sueño en el que aparecía el Apóstol Santiago, asegurando su presencia en la batalla, seguida de la victoria. De acuerdo con aquella leyenda, al día siguiente los ejércitos de Ramiro I, animados por la presencia del Apóstol montado en un corcel blanco, vencieron a sus oponentes.
Imagen de Santiago Matamoros en Carrión de los Condes.
Estatua de Abderramán II en Murcia
Abū l-Mutarraf `Abd ar-Rahmān ibn al-Hakam, más conocido como Abderramán II (Toledo, octubre-noviembre de 7921 - Córdoba, 22 de septiembre de 852), hijo y sucesor de Alhakén I, fue el cuarto emir omeya de Córdoba desde el 25 de mayo de 822 hasta su muerte.

jueves, 18 de mayo de 2017

(XII) Catedral de Santa María de la Sede de Sevilla - Ahmed Ben Basso - Giralda

(XI) Real Alcázar de Sevilla, pincha aqui

La catedral de Santa María de la Sede de Sevilla es la catedral gótica cristiana con mayor superficie del mundo.

Plano de la catedral de Sevilla
1-Puerta del Bautismo
2-Puerta de la Asunción
3-Puerta de San Miguel
4-Puerta Colorada o de la Concepción
5-Puerta de San Cristóbal o del Príncipe
6-Puerta de Palos
7-Puerta de Campanillas
8-Coro
9-Capilla Mayor y Altar Mayor
10-Capilla Real
11-Giralda
12-Puerta del Lagarto
13-Puerta del Perdón
14-Sacristía del Altar Mayor
15-Sacristía Mayor
16-Iglesia del Sagrario




Según la tradición, la construcción se inició en 1401, aunque no existe constancia documental del comienzo de los trabajos hasta 1433. La edificación se realizó en el solar que quedó tras la demolición de la antigua mezquita aljama de Sevilla, de la cual se conservan el alminar (la Giralda) y el patio de los Naranjos.

La Giralda mide 97,5 metros de altura y 101 incluido el Giraldillo, que mide 3,5 metros. Fue durante siglos la torre más alta de España, así como una de las construcciones más elevadas y famosas de toda Europa (por comparación; la Torre de Pisa mide 55,8 m y el Big Ben 96,3 m). El 29 de diciembre de 1928 fue declarada Patrimonio Nacional y en 1987 integró la lista del Patrimonio de la Humanidad. Su arquitectura única y original de formas cuadrangulares exactas, adornada de torrecillas y pináculos, ha servido de inspiración a multitud de torres posteriores en Estados Unidos, Rusia, Polonia y otros países del mundo.
Las obras se iniciaron en el año 1184 bajo la dirección del arquitecto Ahmad Ben Baso
Ahmed Ben Basso fue un arquitecto musulmán del siglo XII, probablemente nacido en Sevilla (España). Diseñó importantes edifícios en Andalucía, los cuales están encuadrados dentro del arte musulmán español del periodo almohade.
Su primera obra documentada data de 1160. En 1171 fue elegido por el califa almohade Abu Yaqub Yusuf para construir los palacios de la Buhayra en Sevilla, los cuales según las crónicas que se conservan eran de una belleza y un refinamiento extraordinario y contaban con hermosos jardines, grandes olivos traídos expresamente desde el Aljarafe, árboles frutales y plantas aromáticas.
Más tarde realizó el trazado de la nueva mezquita de Sevilla en la que trabajaron numerosos artesanos procedentes del sur de España y el norte de África, la cual era de gran tamaño, similar a la actual Mezquita de Córdoba; disponía de una cúpula sobre el mihrab y estaba ricamente decorada con piezas de ébano, oro, marfil y sándalo. Actualmente sólo se conserva el patio de abluciones (Patio de los Naranjos) y algunas zonas muy modificadas próximas a la Puerta del Perdón, todo ello integrado en la Catedral de Sevilla.
Giralda es el nombre que recibe el campanario de la Catedral de Santa María de la Sede de la ciudad de Sevilla, en Andalucía (España). Los dos tercios inferiores de la torre corresponden al alminar de la antigua mezquita de la ciudad, de finales del siglo XII, en la época almohade, mientras que el tercio superior es una construcción sobrepuesta en época cristiana para albergar las campanas. En su cúspide se halla una bola llamada tinaja sobre la cual se alza el Giraldillo.
El Giraldillo es el nombre popular que recibe la escultura que corona la Giralda de Sevilla. Sin embargo, recibió los nombres de Fe, triunfo de la iglesia, Coloso de la fe victoriosa o Alegoría de la fortaleza de la Fe. Fue realizada en 1568.
El Patio de los Naranjos es un espacio abierto ajardinado de la Catedral de Sevilla, herencia de la mezquita almohade. Tiene forma rectangular y sus dimensiones son 43 por 81 metros. Las obras de su construcción iniciaron en 1172 y concluyeron en 1186. A partir de entonces, y hasta la caída de la ciudad en manos cristianas, el patio cumplió todas las funciones tradicionales musulmanas, como cementerio, salón de fiestas y actos culturales.
Los lados menores estaban constituidos por siete arcos centrales que se corresponde con la entrada original al recinto árabe, hoy conocida como Puerta del Perdón. La otrora sala de oración de la mezquita es el emplazamiento donde hoy se levanta la Puerta de la Concepción. Está decorado a la usanza renacentista y destaca una fuente cuya taza superior visigoda.
Puerta del Perdón, puerta almohade de la antigua mezquita que da acceso al patio de los Naranjos (siglo XII).
Patio de los Naranjos y Puerta de la Concepción.
En 2008, la investigadora de la Universidad de Cantabria Begoña Alonso Ruiz encontró el plano más antiguo que se conoce de la catedral de Sevilla en el Monasterio de Bidaurreta de Oñate (Guipúzcoa), el cual fue realizado alrededor de 1490.


El Monasterio de Santa Clara de Bidaurreta, conocido habitualmente como Monasterio de Bidaurreta y cuya advocación es de la Santísima Trinidad, es un convento de monjas Clarisas Franciscanas situado en la localidad de Oñate (Guipúzcoa, País Vasco, España).
El Monasterio fue fundado en 1510 por Juan López de Lazarraga, contador mayor de los Reyes Católicos, y su esposa Juana de Gamboa, para servirles de sepultura. 
Confluyen en el edificio tres estilos. El gótico isabelino se aprecia sobre todo en los lienzos exteriores, decorados a base de escudos con los emblemas de los Reyes Católicos sostenidos por águilas y cornisas con doble festón de bolas. El renacentista está presente en el austero sepulcro de los fundadores y en el retablo plateresco de dos cuerpos, fechado en 1533 y obra del tallista oñatiarra Juan de Olazaran, que cronológicamente puede ser el primero renacentista de Guipúzcoa. Ambos elementos se ubican en el brazo norte del transepto. Y el mudéjar, cuyos elementos característicos asoman en el claustro y en el artesonado del refectorio, los cuales forman parte de la clausura.

Uno de los primeros maestros de obras fue Maese Carlín (Charles Galter), procedente de Normandía (Francia), que había trabajado previamente en otras grandes catedrales góticas europeas y llegó a España según se cree huyendo de la guerra de los Cien Años.

Carles Galtés (Charles Galter), de Ruan, llamado también mestre Carlí en Barcelona y Lérida y maestre Carlín en Sevilla. Ruan (Francia), 1378 - Sevilla, ¿1448?. Arquitecto gótico.
Conocemos su procedencia por el acta en el tribunal de Coltellades del 20 de enero de 1413, donde comparece por una pelea y que dice:
..mestre Carlí piquer, mestre de la Seu de Lleida natural de la ciutat de Ruan del regne de França..
La guerra de los Cien Años fue un conflicto armado que duró 116 años (1 de enero de 1337-17 de octubre de 1453) entre los reinos de Francia e Inglaterra. Esta guerra fue de raíz feudal, pues su propósito era resolver quién controlaría las enormes posesiones acumuladas por los monarcas ingleses desde 1154 en territorios franceses, debido al ascenso al trono inglés de Enrique II Plantagenet, conde de Anjou. Tuvo implicaciones internacionales y finalmente, después de numerosos avatares, se saldó con la retirada inglesa de tierras francesas.
El 10 de octubre de 1506 se procedió a la colocación de la piedra postrera en la parte más alta del cimborio, con lo que simbólicamente la catedral quedó finalizada, aunque en realidad siguieron efectuándose trabajos de forma ininterrumpida a lo largo de los siglos, tanto para la decoración interior, como para añadir nuevas dependencias o consolidar y restaurar los desperfectos ocasionados por el paso del tiempo, o circunstancias extraordinarias, entre las que cabe destacar el terremoto de Lisboa de 1755

También en esta etapa Hernán Ruiz edificó el último cuerpo de la Giralda. La catedral y sus dependencias quedaron terminadas en 1593.
Hernán Ruiz Jiménez, también llamado Hernán Ruiz II (Córdoba o Burgos 1514? - Sevilla, 21 de abril de 1569) fue un arquitecto renacentista español. Afincado en Andalucía, fue uno de los principales introductores del Renacimiento arquitectónico en España. En su época se le llamó con el sobrenombre de El Mozo, para distinguirlo de su padre, Hernán (Rodríguez) Ruiz, también El Viejo, y diferenciarlo de su primogénito, Hernán Ruiz III (Díaz), pues los tres fueron arquitectos y trabajaron sucesivamente, y a veces simultáneamente, en los mismos lugares, generalmente en Andalucía
El templo acoge los restos mortales de Cristóbal Colón y de varios reyes de Castilla: Pedro I el Cruel, Fernando III el Santo y el hijo de este, Alfonso X el Sabio.

La tumba de Cristóbal Colón se encuentra en la Catedral de Sevilla desde 1899. Previamente estuvo situada en Valladolid, en el Monasterio de la Cartuja de Sevilla, en Santo Domingo y en La Habana.
  • Valladolid: El 20 de mayo de 1506 fallece Cristóbal Colón en Valladolid. Su fallecimiento se produce en esa urbe porque se encontraba siguiendo a la Corte itinerante de Fernando el Católico. No se sabe exactamente en qué lugar se produjo la muerte, aunque pudo ser o bien en una modesta posada o en la casa de un marinero llamado Gil García donde se encontraba de invitado. Sus funerales se celebraron en la Iglesia de la Antigua de Valladolid y se depositó su cadáver en el Convento de San Francisco de la ciudad.
  • La Cartuja de Sevilla: Su hijo Diego mandó trasladar los restos de Colón al monasterio de Santa María de las Cuevas, más conocido como la Cartuja de Sevilla, probablemente, por el cariño que sentía Colón hacia este lugar. Los restos fueron entregados a la comunidad cartuja de Sevilla el 11 de abril de 1509.
  • Santo Domingo: Bartolomé de Las Casas, en su obra Historia de las Indias, finalizada en 1561, fue el primero en decir que el cadáver había sido trasladado desde Sevilla a la capilla mayor de la iglesia catedral de Santo Domingo.
  • Traslado a la Habana: Por la cesión de la isla a Francia, firmado el 22 de julio de 1795, España cedía a la República Francesa la parte que aún poseía de la isla La Española. Era el reinado de Carlos IV y el arzobispo de Santo Domingo era fray Fernando Portillo y Torres, de familia distinguida y gran formación académica.16 Entre las varias actuaciones que se iban a llevar a cabo en la isla el arzobispo Portillo considera que una de las tareas más importantes es el traslado de los restos de Colón a La Habana. Esperó la llegada, el 8 de noviembre de 1795, del comandante en jefe de las fuerzas españolas en el Caribe, Gabriel de Aristizábal para que, aparte de evacuar a mucha gente, promoviese el traslado de las cenizas del Almirante.
  • Traslado a la Catedral de Sevilla: Tras la pérdida de Cuba en 1898 el sentir de España era de un profundo pesimismo, que se hacía notar incluso en el exterior. El periódico parisino Le Figaro llegó a afirmar "Esperemos que los diplomáticos, cuya misión ha de ser negociar el tratado de paz, tendrán presente la piadosa reclamación de la nación española, que no se llevará de las antillas más que un puñado de cenizas". Efectivamente, los españoles deseaban trasladar los restos de Colón de La Habana a España. El Duque de Veragua, el gobierno de España y las Cortes se posicionaron a favor de traer los restos. El 16 de septiembre el gobierno de Práxedes Mateo Sagasta autorizó el traslado. El 26 de septiembre de 1898 se extrajo la caja del nicho. La caja se puso bajo llave y el gobernador general entregó la llave al obispo. El deán se hizo cargo de la custodia de la caja y hubo en todo momento guardia en la puerta. 

La Capilla Real de la Catedral de Sevilla, está situada en la cabecera de la catedral de Sevilla, y en ella están sepultados, entre otros miembros de la realeza, los monarcas Fernando III de Castilla, Alfonso X de Castilla y Pedro I de Castilla.


También se encuentra en ella la imagen de la Virgen de los Reyes, patrona de la ciudad de Sevilla, y el culto de esta capilla fue atendido desde la Reconquista por un cabildo de capellanes reales, aunque actualmente dicho cabildo está integrado en el cabildo catedralicio hispalense.

Sepulcro de Alfonso X de Castilla. (Capilla Real de la catedral de Sevilla).
Ante el altar de la Virgen de los Reyes está colocada la urna que contiene el cuerpo incorrupto del rey San Fernando
Interior de la catedral
La catedral posee cinco naves que se distribuyen, mirando hacia Levante. No cuenta con una cabecera en el sentido gótico habitual en forma de ábside sin girola, ya que su planta salón es un perfecto rectángulo de 116 m de largo por 76 m de ancho, que se corresponde con el espacio que ocupaba la gran mezquita almohade que estaba situada en el mismo lugar.


Columnas de la catedral

La nave central y la del crucero son más altas que el resto. A las naves exteriores se abren unas capillas situadas entre los contrafuertes y que igualan en profundidad a la nave del crucero. Los muros cuentan con poco espesor. Sin embargo, las capillas están separadas por estribos perpendiculares al eje central del templo, terminando en 28 pilares adosados que, con otros 32 exentos, soportan a 68 bóvedas ojivales. 
La nave central aloja dos edificaciones: el Coro, flanqueado por grandes órganos; y la Capilla Mayor rodeada por altas rejas.

Está construido con muros de cantería por tres lados, ocupa el espacio comprendido por la cuarta y quinta bóvedas de la nave central y el frontal se cierra con una reja de estilo renacentista terminada en 1523 por Francisco de Salamanca. La sillería consta de 127 sitiales con los respaldos realizados en marquetería de diversas maderas para dar un colorido especial a su ornamentación, con bajos relieves de escenas del Antiguo y Nuevo Testamento y con representaciones de personajes grotescos en los brazos de las sillas y misericordias donde también hay escenas de juegos.
El trascoro fue realizado por Miguel de Zumárraga en estilo barroco, lo diseñó en el año 1619 y tras permanecer diez años paradas las obras, se finalizaron en 1635. Fue construido en valiosos y vistosos materiales, como mármoles y jaspes. Está adornado con relieves y bustos de bronce presididos por una pintura gótica de la Virgen de los Remedios de clara influencia italiana.
El Retablo mayor de la catedral de Sevilla es una gigantesca obra de arte que fue diseñada por el escultor flamenco Pedro Dancart en 1482 y está considerado el mayor retablo de la cristiandad. Se realizó a lo largo de más de 80 años, quedando totalmente finalizado en 1564.



Donde se encuentra el retablo está cerrada por una gran verja de hierro forjado y dorado costeada por el arzobispo Diego de Deza. Fue fabricada en la primera mitad del siglo XVI. Esta reja es la principal obra del fraile y rejero Francisco de Salamanca, que fue un religioso dominico. La realizó con la ayuda de su compañero Juan de Yepes y de su discípulo Antonio de Palencia.


Reja de la capilla mayor de la Catedral de Sevilla, realizada por Salamanca entre 1518 y 1529.
Talla de La Inmaculada realizada por Martínez Montañés conocida como La Cieguecita.
Juan Martínez González, más conocido como Juan Martínez Montañés (Alcalá la Real, Jaén, 1568 - Sevilla, 18 de junio de 1649) fue un escultor español. Su obra conserva la sobriedad clásica propia del Renacimiento, aunque aportando la profundidad de la escultura del Barroco.
Cristo de la Clemencia de Juan Martínez Montañés.
El modelado del cuerpo es perfectísimo, como el de un broncista; el cuerpo es aristocrático, refinado, pero real. Nos presenta a Cristo vivo, con cuatro clavos, agonizando en la cruz, pero sin excesivo dramatismo, con poca sangre. La escuela sevillana, a la que pertenece Montañés, se aleja de la crudeza de la escuela castellana. El paño de pureza presenta una calidad de tela mejor que la de Gregorio Fernández.
El conjunto ofrece elementos clasicistas de aplomo y serenidad. La figura de Cristo mide 1,90 metros de altura sin contar la cruz; el canon alargado es todavía una interpretación manierista por excelencia. Es un Cristo apolíneo, sin apenas magulladuras ni heridas, salvo las de los clavos y las producidas por la corona de espinas; un Cristo triunfante en su belleza de Dios-Hombre, en la Cruz, símbolo de salvación más que de martirio. Se convertirá en modelo para los crucificados sevillanos.
Luis de Vargas. Alegoría de la Inmaculada Concepción. 1561. (Altar de la Concepción de la catedral de Sevilla).
Luis de Vargas (Sevilla, 1505?- 1567) fue un pintor español del siglo XVI perteneciente a la escuela sevillana.
Altar de la ConcepciónDestaca en este espacio la pintura principal del retablo que fue realizada por Luis de Vargas en 1561 y representa un tema alegórico sobre Jesucristo. En él están situados diversos personajes alrededor del árbol de Jese que simbolizan la genealogía temporal de Jesús, partiendo desde Adán que se encuentra en primer plano. Sobre estos personajes, en una nube, se encuentra la Virgen con su hijo en brazos.Esta pintura ha sido conocida popularmente desde muy antiguo como Cuadro de la Gamba. Se cuenta que en el siglo XVI, el maestro Mateo Pérez de Alesio se encontraba en la catedral pintando un San Cristóbal, y admiraba tanto la obra de Luis de Vargas que un día le dijo a éste: Piu vale la tua gamba, che il mio S. Cristoforo((Vale más tu pierna que todo mi San Cristóbal), de esta anécdota proviene la denominación popular. 
El gigantesco San Cristóbal de Mateo Pérez de Alesio.
Santa Justa y Santa Rufina. Francisco de Goya, 1817.
Justa y Rufina fueron dos hermanas nacidas en Sevilla los años 268 y 270, ambas murieron en el 287, son veneradas como santas por la Iglesia católica y la Iglesia ortodoxa. Su festividad se celebra en Sevilla el 17 de julio (siguiendo la tradición medieval hispánica) y en otros lugares de España el 19 de julio.
Era costumbre celebrar una vez al año una fiesta en honor a Venus en la que se rememoraba el fallecimiento del admirado Adonis.
Se recorrían las calles de la ciudad pidiendo limosnas para la fiesta. En cierta ocasión, los seguidores de Venus llegaron a casa de Justa y Rufina solicitando el dinero correspondiente, pero las hermanas se negaron a pagarlo por ser el fin de éste contrario a su fe, y no sólo esto sino que decidieron hacer añicos la figura de la diosa entre ambas, provocando de esta manera el enfado general de las devotas que se lanzaron hacia ellas.
El prefecto de Sevilla, Diogeniano, mandó encarcelarlas, animándolas a abandonar sus creencias cristianas si no querían ser víctimas del martirio. Las santas se negaron a pesar de las amenazas.
Vista de la Sacristía de los Cálices desde la puerta de entrada. 
Capilla de San Antonio
Es la Capilla Bautismal de la catedral, en el centro se sitúa una magnífica pila bautismal renacentista del siglo XVI realizada en mármol blanco. Al fondo enmarcado por una moldura tallada de Bernardo Simón de Pineda, se encuentra el cuadro La Visión de San Antonio. Esta obra de grandes proporciones data de 1656 y es una de las creaciones cumbre de Murillo. En la parte inferior del cuadro, San Antonio en medio de la penumbra con los brazos extendidos dirige su mirada a la parte superior del lienzo donde se representa al Niño Jesús en el centro de una intensa luz y rodeado por nubes y numerosos ángeles.
Capilla de Santiago
Lo primero que llama la atención de esta capilla es un cuadro de grandes dimensiones pintado por Juan de Roelas en 1609 en el que se representa a Santiago combatiendo contra los musulmanes en la Batalla de Clavijo, donde según la tradición su apoyo fue fundamental para que las tropas cristianas lograran la victoria. El lienzo se encuentra enmarcado en un retablo realizado por Bernardo Simón de Pineda en 1663. En la parte superior del mismo se sitúa una pintura dedicada al martirio de San Bartolomé, obra de Juan de Valdés Leal fechada en 1663.
También se encuentra el sepulcro gótico esculpido en alabastro en 1401 del arzobispo Gonzalo de Mena. Sobre el sepulcro un precioso relieve realizado en barro vidriado de la virgen con el niño que se conoce como La Virgen del Cojín, por encontrarse el niño apoyado sobre un cojín, es una obra del florentino Andrea della Robbia del siglo XV.
Virgen del Cojín.
Andrea della Robbia (Florencia, 24 de octubre de 1435 – ibídem, 4 de agosto de 1525) fue un escultor y ceramista italiano.
La batalla de Clavijo es un mítico enfrentamiento que se consideró durante mucho tiempo una de las más célebres batallas de la Reconquista, dirigida por el rey Ramiro I de Asturias contra los musulmanes.
Danza de los seises de la Catedral de Sevilla
Los seises son un grupo de 10 niños que vestidos con trajes de pajes propios de siglo XVI, ejecutan una serie de danzas sagradas en el presbiterio situado delante del Altar Mayor de la Catedral, a la presencia del Santísimo Sacramento expuesto. Es un acto solemne que se realiza en tres ocasiones anuales
Procesión anual de la imagen de la Virgen de los Reyes
A primera hora de la mañana del 15 de agosto, se realiza todos los años una procesión por los alrededores de la Catedral con la imagen de la Virgen de los Reyes, patrona de Sevilla. Se trata de una talla de origen francés que según la tradición fue regalada por Luis IX de Francia a su primo Fernando III de Castilla. La imagen puede contemplarse durante todo el año en la Capilla Real
Luis IX de Francia, también conocido como Ludovico, San Luis o San Luis de Francia (Poissy, 25 de abril de 1214 — Túnez, 25 de agosto de 1270), fue un rey de Francia. Hijo de Luis VIII el León y de la infanta castellana Blanca de Castilla (hija de Alfonso VIII). Fue, por tanto, primo hermano del rey castellano Fernando III el Santo.
Fernando III de Castilla, llamado «el Santo» (Peleas de Arriba, 1199 o 24 de junio de 12011 - Sevilla, 30 de mayo de 1252), fue rey de Castilla entre 1217 y 1252 y de León entre 1230 y 1252.
La gran custodia de cinco cuerpos coronada por la estatua de la Fe, es una creación del platero vallisoletano Juan de Arfe que la realizó entre 1580 y 1587 en estilo renacentista. El mismo artista consideró que se trataba de su mejor obra y explicó la compleja iconografía del conjunto en un folleto titulado Descripción de la traza y ornato de la custodia de plata de la Santa Iglesia de Sevilla. Mide 3.25 m de altura, contiene unos 350 kg de plata, innumerables figuras de santos y numerosos relieves con escenas eucarísticas del antiguo y nuevo testamento.




Juan de Arfe y Villafañe (León, 1535- Madrid, 3 de abril de 1603)1 fue un orfebre español. Estaba especializado en platería.2 Provenía de una familia de orfebres de origen alemán. Sus obras más conocidas son las custodias asiento de las catedrales de Sevilla, Valladolid y Ávila. Realizó diversos encargos para Felipe II. También publicó varios tratados sobre arte y artesanía que fueron muy divulgados.

lunes, 15 de mayo de 2017

(XI) Real Alcázar de Sevilla

(X) El palacio de San Telmo de Sevilla - Antonio de Orleans, duque de Montpensier - María de las Mercedes de Orleans y Borbón, pincha aqui

El Real Alcázar de Sevilla es un palacio fortificado. Alberga zonas construidas en diferentes etapas históricas. El palacio original se edificó en la Alta Edad Media. Se conservan algunos vestigios de arte islámico y, de la etapa posterior a la conquista castellana, un espacio palaciego mudéjar y otro de estilo gótico. En reformas posteriores se añadieron elementos renacentistas, manieristas y barrocos.

La Alta Edad Media o Temprana Edad Media es cronológicamente la primera parte del medioevo, seguida de la Baja Edad Media. Es el período de la historia de Europa y Oriente Medio que se extiende desde la caída del Imperio romano de Occidente en el año 476 hasta aproximadamente el año 1000, época de resurgimiento económico y cultural del continente. Fue un período en el que tres imperios coetáneos lucharon por la supremacía: el bizantino, el islámico y el carolingio.


Santa Sofía, reinaugurada en 537, en plena Alta Edad Media, en Constantinopla, cuando Justiniano I gobernaba sobre el Imperio bizantino. Los minaretes fueron agregados posteriormente, tras la invasión otomana.
Palacio de Pedro I en el Real Alcázar de Sevilla.
El arte mudéjar es un estilo artístico que se desarrolla en los reinos cristianos de la península ibérica, pero que incorpora influencias, elementos o materiales de estilo hispano-musulmán, es la consecuencia de las condiciones de convivencia existente de la España medieval y se trata de un fenómeno exclusivamente hispánico que tiene lugar entre los siglos XII y XVI, como mezcla de las corrientes artísticas cristianas (románicas, góticas y renacentistas) y musulmanas de la época y que sirve de eslabón entre las culturas cristianas y el islam.
Adoración de los Magos, Catedral de Estrasburgo.
Arte gótico es la denominación historiográfica del estilo artístico que se desarrolló en Europa occidental durante los últimos siglos de la Edad Media, desde mediados del siglo XII hasta la implantación del Renacimiento (siglo XV para Italia), y bien entrado el siglo XVI en los lugares donde el Gótico pervivió más tiempo. Se trata de un amplio período artístico, que surge en el norte de Francia y se expande por todo Occidente. Según los países y las regiones se desarrolla en momentos cronológicos diversos, ofreciendo en su amplio desarrollo diferenciaciones profundas: más puro en Francia (siendo bien distinto el de París y el de Provenza), más horizontal y cercano a la tradición clásica en Italia (aunque al norte se acoge uno de los ejemplos más paradigmáticos, como la catedral de Milán), con peculiaridades locales en Flandes, Alemania, Inglaterra y España.
Es la residencia de los miembros de la Familia Real Española cuando visitan Sevilla. Esto hace que sea el palacio real en uso más antiguo de Europa. La Unesco lo declaró Patrimonio de la Humanidad, junto a la catedral de Sevilla y al Archivo de Indias, en el año 1987.

Muralla exterior y puerta del León.
La puerta del León o puerta de la Montería es la entrada principal a los Reales Alcázares de Sevilla. La puerta es el acceso principal al patio del León y al palacio del rey Pedro I. Su construcción está realizada en estilo almohade.
20/04/2017
Don Juan Carlos y doña Sofía han viajado hasta Sevilla para celebrar el 25 aniversario de la Exposición Universal de 1992, más conocida como la Expo y cuya mascota fue el inolvidable Curro.
La ceremonia ha tenido lugar en el salón de tapices del Real Alcázar de Sevilla. El padre de Felipe VI ha recordado con orgullo el gran trabajo de España aquel año.
Esta parcela estuvo ocupada desde el siglo VIII a.C. Se han encontrado restos de un edificio romano del siglo I, del cual no se conoce con certeza su función. Este inmueble del siglo I se extendía desde el patio de Banderas hasta el interior del actual Alcázar. Sobre sus ruinas se edificó una iglesia paleocristiana, identificada por algunos como la basílica de San Vicente, que fue uno de los tres templos principales de la ciudad durante la época visigoda. De este primitivo templo se han encontrado algunos restos en el patio de Banderas. Algunos capiteles y fustes de este templo se aprovecharon para el palacio de Pedro I. La lápida del obispo Honorato, que probablemente se encontraba en esta iglesia, se encuentra en la actualidad en la catedral.

Lienzo de muralla en el patio de la Montería. Sus elementos más antiguos datan del siglo XI.
En el 914 los omeyas construyeron una alcazaba con una muralla cuadrangular adherida a la antigua muralla romana de la urbe. El único acceso conocido a esta alcazaba era por una puerta que se encontraba donde actualmente se encuentra la casa número 16 del patio de Banderas.

En el siglo XII los almohades reformaron por completo todo este espacio. Crearon un sistema de murallas que unía el Alcázar con otras fortificaciones hasta el cauce del Guadalquivir. El Alcázar llegaba hasta la torre de Abd el Aziz, situada en la actual avenida de la Constitución. En el interior se construyeron una decena de edificios nuevos y más grandes.

Las murallas del Alcázar pasaron, además, a ser parte de unas nuevas y reformadas fortificaciones para la defensa de la ciudad. Estas obras defensivas culminaron a comienzos del siglo XIII con la construcción de la torre del Oro.

La Torre de Abd al-Aziz es una torre almohade de forma hexagonal situada en la ciudad andaluza de Sevilla (España). Era uno de los vértices de la muralla de la ciudad, que enlazaba con las murallas de los palacios de esa zona, como los cercanos Reales Alcázares. Se le ha llamado también Torre del Homenaje
Fernando III no realizó ninguna actuación en el alcázar. La corte cristiana vivió durante décadas en los antiguos espacios almohades. Entre 1252 y 1260 Alfonso X aprovechó el espacio del edificio principal para construir el palacio Gótico. Los demás edificios del Alcázar almohade fueron reformados para su posterior uso. En el siglo XIV el rey Pedro I derribó tres edificios palatinos almohades para construir el palacio Mudéjar, que se adosó al palacio Gótico alfonsí. La construcción comenzó en 1356 y, según las inscripciones del propio Alcázar, finalizó en 1364

Fernando III de Castilla, llamado «el Santo» (Peleas de Arriba, 1199 o 24 de junio de 1201 - Sevilla, 30 de mayo de 1252), fue rey de Castilla entre 1217 y 1252 y de Leóna entre 1230 y 1252. Hijo de Berenguela, reina de Castilla, y de Alfonso IX, rey de León, unificó definitivamente durante su reinado las coronas castellana y leonesa, que habían permanecido divididas desde la época de Alfonso VII «el Emperador», quien a su muerte las repartió entre sus hijos, los infantes Sancho y Fernando.
Alfonso X de Castilla, llamado «el Sabio» (Toledo, 23 de noviembre de 1221-Sevilla, 4 de abril de 1284), fue rey de Castilla entre 1252 y 1284. A la muerte de su padre, Fernando III «el Santo», reanudó la ofensiva contra los musulmanes, y ocupó Jerez (1253), arrasó el puerto de Rabat, Salé (1260) y conquistó Cádiz (c. 1262). En 1264, tuvo que hacer frente a una importante revuelta de los mudéjares de Murcia y el valle del Guadalquivir. Como hijo de Beatriz de Suabia, aspiró al trono del Sacro Imperio Romano Germánico, proyecto al que dedicó más de la mitad de su reinado sin obtener éxito alguno.
Anverso de una Gran Dobla, Dobla de a Diez o Dupla Magna de Pedro I de Castilla (1334–1369), también conocida como "dobla de cabeza".
Pedro I de Castilla (Burgos, 30 de agosto de 1334 - Montiel, 23 de marzo de 1369), llamado en la posterioridad «el Cruel» por sus detractores y «el Justo» o «el Justiciero» por sus partidarios, fue rey de Castillaa desde el 26 de marzo de 1350 hasta su muerte.
Enrique II de Castilla, también conocido como Enrique de Trastámara, llamado «el Fratricida» o «el de las Mercedes» (Sevilla, 13 de enero de 1333 o a principios de 1334-Santo Domingo de la Calzada, 29 de mayo de 1379), fue rey de Castilla, el primero de la Casa de Trastámara.
  • En 1477 los Reyes Católicos llegaron a Sevilla, utilizando el recinto como aposento, y un año después, el 14 de junio de 1478, nació en el palacio su segundo hijo, el príncipe Juan. 
  • En 1526 se celebró en el Alcázar la boda de Carlos I con su prima Isabel de Portugal.
  • En 1823, con motivo de la intervención militar de los Cien Mil Hijos de San Luis, la familia real, con Fernando VII a la cabeza, residió en Sevilla durante dos meses, en los que el Alcázar sirvió de residencia real. Coincidiendo con esta estancia real, el 17 de abril de 1823 nació en la ciudad, el infante Enrique de Borbón y Borbón-Dos Sicilias, hijo del infante Francisco de Paula de Borbón y Luisa Carlota de Borbón-Dos Sicilias, y al que el rey Fernando VII le concedió, algunos días después de su nacimiento, el título de duque de Sevilla.

Los Cien Mil Hijos de San Luis (conocida en Francia como "la expedición de España") fueron un contingente francés con voluntarios españoles que combatió en España en 1823 en defensa del Antiguo régimen, por el que abogaba Fernando VII de España, poniendo fin a la Guerra Realista y al Trienio Liberal.
Por decreto de 22 de abril de 1931, el Gobierno de la II República española, a propuesta de su ministro de Hacienda, Indalecio Prieto, cedió el Alcázar y sus jardines al municipio de Sevilla. El último acontecimiento relacionado con la monarquía fue el 18 de marzo de 1995, en que se celebró el almuerzo y recepción con motivo de la boda de la infanta Elena, hija del rey Juan Carlos I, con Jaime de Marichalar

Plano del Alcázar
1-Puerta del León
2-Sala de Justicia y patio del Yeso cyan
3-Patio de la Montería rosa
4-Cuarto del Almirante y Casa de Contratación crema
5-Palacio Mudéjar o de Pedro I rojo
6-Palacio gótico azul
7-Estanque de Mercurio
8-Jardines verde
9-Apeadero amarillo
10-Patio de Banderas
La sala de Justicia, también denominada sala de los Consejos, parte del complejo monumental de los Reales Alcázares de Sevilla, formaba parte del primitivo palacio musulmán, este palacio era el denominado mexuar, donde se reunía el consejo de visires, labor que continuó bajo la monarquía cristiana.

La sala de Justicia
Artesonado de la sala de Justicia.
Alfonso XI de Castilla, llamado «el Justiciero» (Salamanca, 13 de agosto de 1311 - Gibraltar, 26 de marzo de 1350), fue rey de Castilla,a bisnieto de Alfonso X «el Sabio».
Es una estancia de planta cuadrada cubierta por una armadura de madera mudéjar, que fue construida en el siglo XIV durante el reinado de Alfonso XI. Aneja a la misma se encuentra el patio del Yeso, una de las pocas construcciones que permanecen de la época almohade, de planta casi cuadrada, presenta una alberca en el centro y destacan los arcos porticados de uno de los lados del patio, sobre los que aparece una rica decoración.

El Patio de la Montería forma parte del complejo monumental de los Reales Alcázares de Sevilla. Se accede al patio a través de la puerta del León, en la plaza del Triunfo; traspasada la puerta se ubica el Patio del León , contiguo a este, y separado por un muro de triple entrada, aparece el Patio de la Montería, una de las zonas más bonitas del Alcázar.
Debe su nombre a que era el lugar de reunión de caballeros y monteros, jaurías y caballos que se producían cuando el rey se disponía a salir de caza hacia la marisma, entonces mucho más próxima a Sevilla. Antiguamente con el nombre de Patio de la Montería se designaba a este patio a también al Patio del León.
Parte sur del patio del Yeso. Es uno de los pocos restos almohades que conserva el Alcázar.
Cuarto del Almirante y Casa de Contratación
Los Reyes Católicos aprobaron la creación, en 1503, de la Casa de Contratación de Indias. Este fue un organismo institucional encargado de regular las relaciones con el continente americano. Realizaba labores de remisión y recepción de mercancías, actuaciones de carácter técnico científico y actividades judiciales.
Desde el patio de la Montería se accede al cuarto del Almirante, donde destacan los siguientes cuadros: La inauguración de la Exposición Iberoamericana de 1929, que preside la estancia, obra del pintor Alfonso Grosso; Las postrimerías de san Fernando, de Virgilio Mattoni; La toma de Loja por Fernando el Católico, obra de Eusebio Valldeperas; y los retratos de Fernando VII y María Cristina de Nápoles de Carlos Blanco, fechados en el primer tercio del siglo XIX.

Retablo de la Virgen de los Navegantes, realizado por Alejo Fernández entre 1531 y 1536.
A continuación, se halla la denominada sala de Audiencias, transformada en capilla en el siglo XVI.
La capilla posee una grada de piedra adosada al muro que recorre el perímetro de la sala, y presidiendo la estancia se encuentra un retablo con forma de tríptico. En el centro se encuentra la Virgen de los Navegantes. 

Patio del Crucero - Se trata de un patio rectangular ajardinado.
Fue un patio almohade reformado cuando Alfonso X realizó sus obras góticas en el Alcázar. También se hizo una reforma manierista en el siglo XVI.
El Palacio del rey don Pedro, forma parte del complejo monumental de los Reales Alcázares de Sevilla. Fue construido por iniciativa del rey Pedro I, entre 1356 y 1366, en su construcción colaboraron artesanos de Toledo, Granada y de la propia Sevilla, posteriormente fue transformado en época de los Reyes Católicos y de los primeros Austrias. 

El interior se estructura en torno a dos núcleos, uno dedicado a la vida oficial que se sitúa alrededor del patio de las Doncellas y otro a la privada en torno al patio de las Muñecas. Caminando a lo largo de las galerías y salas decoradas con bellos azulejos y admirando los preciosos techos mudéjares, desde el vestíbulo se llega al Patio de las Doncellas, patio principal, una obra maestra del arte mudéjar andaluz. Desde la entrada al patio de las doncellas nos encontramos a la derecha la Alcoba Real, enfrente se encuentra el salón de embajadores y a la izquierda el salón del Techo de Carlos V. En la planta superior del palacio se encuentran los apartamentos reales, redecorados en el siglo XVIII.
Patio de las Muñecas
La portada da acceso a un zaguán, del que sale un pasillo que lleva al patio de las Muñecas. Se cree que esta zona del palacio estaba destinada a la reina, siendo este un patio doméstico. Fue sometido a una reforma entre 1847 y 1855. En dicha reforma se añadió una cornisa con mocárabes y un entresuelo neomudéjar entre la planta baja y la primera planta. Esta reforma fue dirigida por Juan Manuel Caballero y José Gutiérrez. Las diez columnas de mármol actuales fueron realizadas por el marmolista José Barradas en aquella reforma.

El nombre "de las Muñecas" es antiguo. En 1637 el historiador Rodrigo Caro especuló que podría llamarse así porque ahí era donde se criaba a los niños o porque es un patio muy pequeño. En la actualidad se cree que puede deberse a unos rostros de niñas o muñecas que hay al comienzo de los arcos.
Arco entre el Salón de los Pasos Perdidos y el Patio de las Muñecas.
Cuarto del Príncipe

Se accede por la galería norte del patio de las Muñecas. Recibe este nombre por Juan de Trastámara, hijo de los Reyes Católicos, nacido en el Alcázar en 1478. En la techumbre hay heráldica de los Reyes Católicos.
Según las crónicas de la época, fue en esta sala donde la Reina Isabel dio a luz al Príncipe Juan, su malogrado heredero.
Patio de las Doncellas
Se trata de un patio rectangular de 21x15 metros circundado por cuatro galerías; dos de siete y dos de cinco arcos. En el centro hay una alberca con grandes arriates hundidos un metro a ambos lados. Los laterales de estos arriates están decorados con arcos de medio punto entrelazados. Los arcos lobulados están decorados con sebka y relieves en yeso. Entre 1580 y 1584 todo esto fue enterrado y se colocó una solería de mármol, para la que se trajeron artesanos de Macael, Espera y Acán. Los arriates y la alberca fueron descubiertos en unos estudios arqueológicos en 2002.



Salón de Embajadores
Las puertas de la entrada desde el patio de las Doncellas son del siglo XIV. Son de madera con lacerías geométricas decoradas con motivos vegetales.
En las partes centrales de los portones hay figuras de ocho y doce brazos con forma de ruedas. Tienen un trazado de lefe en los márgenes. Indican la fecha de terminación del palacio Mudéjar; 1364. En la parte exterior tienen inscripciones en árabe alabando al señor del palacio y, en la parte alta del lado interior, hay filacterias con caracteres góticos en latín con el salmo 54 y el comienzo del Evangelio de san Juan.

En dos laterales hay entradas con dos columnas de mármol que sostienen triples arcos de herradura.

Uno de los dos accesos con arcos de herradura al salón de Embajadores (palacio de Pedro I).
Cúpula del salón de Embajadores. Existen otras cúpulas similares en España, como la de la escalera principal de la casa de Pilatos de Sevilla y la cúpula de los Torrijos, de finales del siglo XV, que se encuentra en el Museo Arqueológico Nacional.
El lado oeste de los jardines desde un balcón de la galería del Grutesco.
Vista del Estanque de Mercurio, el palacio gótico a la izquierda y la galería del Grutesco a la derecha.
Está formado por un gran estanque, situado a la altura del palacio y más alto por tanto que el resto de los jardines, se encuentra presidida la alberca por la figura del dios Mercurio, realizada por Diego de Pesquera y fundida por Bartolomé Morel en 1576, de estos autores son también las barandas con leones en escudos en sus ángulos y 18 bolas con remates piramidales que rodean el estanque.
Baños de María Padilla. Se encuentran en una cámara subterránea debajo del patio del Crucero. Se accede a ellos por un pasaje en los jardines.
Detrás del estanque de Mercurio se levanta un muro de 160 metros de largo que avanza en dirección noroeste-sureste por los jardines y que compartimenta la zona verde en dos áreas diferenciadas: a un lado los jardines primitivos y por el otro, la antigua zona de huertas que fue convertida también en jardines a finales del siglo XIX, en los que abundan los naranjos y limoneros.
El origen de esta construcción se encuentra en un antiguo lienzo de muralla almohade del siglo XII, que servía como defensa militar y de la inundaciones del río Tagarete. 
El pabellón de Carlos V fue construido entre 1543 y 1546 por Juan Fernández. Es de estilo mudéjar.109 Tiene planta cuadrada. En el interior hay una bóveda semiesférica. Todos sus muros, tanto interiores como exteriores, así como sus bancos, están cubiertos de azulejos del siglo XVI realizados por Juan Polido y su padre Diego Polido