jueves, 20 de febrero de 2014

Matthias Grünewald - El Retablo de Isemheim (Su obra maestra)

Originalmente Mathis Gothardt (hacia 1470, Wurzburgo, actual Alemania - † 31 de agosto de 1528, Halle) fue un pintor e ingeniero hidráulico alemán renacentista. Pintó principalmente obras religiosas, especialmente escenas de crucifixión sombrías y llenas de dolor. El carácter visionario de su obra, con sus expresivos color y línea, contrasta con la obra de su contemporáneo Alberto Durero. Sus pinturas son conocidas por sus formas dramáticas, colores vívidos y el tratamiento de la luz.

Juan Evangelista (largo tiempo considerado un autorretrato) de Grünewald
Se lo nombró pintor oficial e ingeniero hidráulico de la corte en 1509, desempeñando el cargo para dos arzobispos de Maguncia sucesivos, Uriel von Gemmingen y Alberto de Brandeburgo, en la Renania alemana hasta 1525. Parece que tuvo que abandonar el puesto en 1525 por su adhesión a la revuelta campesina, así como al protestantismo.
Se instaló en Estrasburgo y allí se convirtió en maestro de Durero, el cual, con el paso del tiempo, requirió su colaboración en Nuremberg. En los primeros años del siglo XVI fundó un taller de pintura en Seligenstadt, en el que, al parecer, realizó una serie de plafones conocidos como "Altar de Lindenhart". 
Grünewald, mediante una intensidad con sus colores y la agitación de la línea, dio a sus escenas religiosas una fuerte expresividad dramática. Su obra fue rescatada del abandono a fines del siglo XIX por las vanguardias, que se vieron reflejadas en ella, y la consideraron como un antecedente de su propia oposición ante la representación naturalista tradicional. 
Grünewald, aunque conoció las innovaciones del Renacimiento italiano y las supo transmitir a su discípulo de Nuremberg, se apartó decididamente de este espíritu renovador para concentrarse en el gótico tardío, en los estertores de una Edad Media que agonizaba, abrazándose apasionadamente con la otra reforma, la luterana, y con los entusiasmos revolucionarios e iluministas que provocaron el estallido de la guerra de los campesinos con Thomas Müntzer a la cabeza. Quizás fue éste el motivo que le obligó a refugiarse en Frankfurt y después en Halle, donde falleció en 1528.
El compositor del siglo XX Paul Hindemith basó su ópera de 1938 Mathis der Maler en la vida de Grünewald.
Es conmemorado como artista por la iglesia luterana el 6 de abril.


El Retablo de Isenheim 
(En alemán, Isenheimer Altar, y en francés, Retable d'Issenheim) es la obra maestra del pintor alemán Matthias Grünewald. Fue elaborado entre los años 1512 y 1516. Está formado por 9 paneles, siendo el más conocido su tabla central, con una Crucifixión, que mide 269 cm de alto, y 307 cm. de ancho. Está pintado al temple y óleo sobre panel de madera de tilo. El políptico abierto alcanza alrededor de 7,70 metros de por 5,90 metros.
Se exhibe actualmente en el Museo de Unterlinden de Colmar, Alsacia, Francia, donde es indudablemente su pieza principal y que le otorga su renombre internacional. Se expone en la capilla, donde todo está colocado para realzar su valor.
Está considerada una de las mejores obras de dos grandes maestros de la época: el pintor alemán Grünewald por los paneles pintados (1512-1516) y Nicolas de Haguenau para la parte esculpida (1500).
Está consagrado a san Antonio y proviene del convento de la orden de los antoninos en Isenheim al sur de Colmar.

Análisis
El retablo de Isenheim es un retablo políptico cuyas distintas configuraciones podían ilustrar los distintos períodos litúrgicos durante el culto de acuerdo a las fiestas correspondientes. Tiene dos conjuntos de alas, mostrando tres configuraciones distintas, y que se articulan en torno a un altar tallado compuesto de esculturas. El conjunto estaría debajo de un montante gótico esculpido y dorado.
Las escenas que contiene son de una intensidad dramática poco común, excepcional para su época. No está excluida de esta obra la fantasía, lo que la acerca al Bosco, ni cierto manierismo que hace de este artista un genio aislado e inclasificable.



Es una obra apasionante. Hay elementos en ella de una extraña violencia, casi desagradable. Expresa un misticismo violento. Ilustra las tendencias artísticas de Grünewald: el expresionismo y el realismo de la carne lastimada, uniendo en la misma obra la sobriedad de la composición y del fondo negro con la complejidad y la sobrecarga de la puesta en escena, sumergida en un paisaje colorido, una luz tan pronto solar como pálida, un color denso o traslúcido (Carrassat).
El Retablo de Isemheim  (Su obra maestra)
La Crucifixión es la escena representada en los dos paneles centrales del Retablo de Isemheim cuando está cerrado, obra maestra del pintor alemán Matthias Grünewald. El retablo elaborado entre los años 1512 y 1516. Esta tabla central es la imagen más conocida de dicho retablo, y mide 269 cm de alto, y 307 cm. de ancho. Está pintado al temple y óleo sobre panel de madera de tilo. Se encuentra en el Museo de Unterlinden en Colmar (Francia).



El eje central es la Cruz en la que está Jesucristo, ligeramente descentrado. Jesucristo está crispado, y casi putrefacto, con heridas purulentas. La cruz de madera ha sido realizada a partir de un árbol groseramente tallado. Su brazo horizontal se comba al sostener el cuerpo imponente de un hombre martirizado, retratado en el último espasmo que precede a la muerte. Las manos clavadas a la cruz parecen contorsionarse convulsamente, los brazos se extienden desarticulados por encima de la cabeza reclinada sobre el pecho, cubierta de una impresionante corona de espinas; la boca deshecha por el dolor parece haber exhalado ya el último suspiro.

Esta imagen de la Crucifixión se ve con el retablo cerrado. Es una imagen dotada de una dramática expresividad.


Sección interior, con escultura y a los lados las Tentaciones de san Antonio y La visita de san Antonio a san Pablo.
Ernst Gombrich comenta en estos términos la escena:
Como un predicador de la Pasión, Grünewald no ahorró nada para expresar los horrores de la cruel agonía: el cuerpo moribundo de Cristo está deformado por la tortura de la cruz; las espinas de los látigos penetraron en las heridas supurantes que recubren toda la figura. La sangre de color rojo oscuro contrasta claramente con el verde pálido de la carne. Cristo crucificado expresa el significado de su sufrimiento a través de las facciones y del conmovedor gesto de las manos.
Junto a la cruz se encuentra María, con velo y blanco hábito monacal, con un rostro que parece bellísimo en la palidez del agotamiento. No es una figura resignada, sino angustiada al descubrir el cuerpo de su hijo crucificado. Se retuerce las manos hasta hacerse daño.



A la Virgen la sostiene piadosamente san Juan vestido de rojo, cuyo corte de pelo y rasgos faciales tienen el aire de un joven estudiante alemán.






A los pies de ellos, la Magdalena implora a Cristo. Viste un amplio manto color rosa, se retuerce en el lamento y tiende las manos juntas hacia la cruz. Envejecida, la Magdalena se tiende como un arco, con el cuerpo y con los brazos, y mira angustiada, a través del velo que le cae sobre los ojos, el cuerpo martirizado de Cristo.
San Juan Bautista señalando a Cristo
A la derecha se ve a Juan el Bautista, que señala con el dedo el cuerpo lívido e inanimado de Jesús. Viste una grosera pelliza de pelo de camello; tiene estatura elevada, los cabellos revueltos y una barba descuidada; lleva en la mano las escrituras, y con un índice desmesurado, señala didácticamente la figura de Cristo. A sus pies, el Cordero de Dios (símbolo de aquel Jesús que él ha bautizado) tiene el pecho herido y una copa recoge el fluir de la sangre que de allí sale. A sus espaldas, en el agujero de penumbra que envuelve el angustioso silencio de la escena, se lee Illum oportet crescere, me autem minui ("Es preciso que él crezca y que yo disminuya), extraído del Evangelio según san Juan (3,30), donde el Bautista declara haber sido enviado para anunciar a Cristo.



El paisaje que se despliega a partir del patíbulo en un crepúsculo de muerte, permite vislumbrar las aguas estancadas de un río.
Podría decirse que es en la representación del martirio que tiene esta obra de Grünewald la razón de su existencia, como si a través del pintor alemán se abriese el camino que llevará al Grito de Munch; pero no hay parte alguna de la tabla, comenzando por la imponente presencia del Bautista, que no tenga también un significado teológico, estudiado previamente con el comitente, el abad Guido Guersi, con un intento didáctico que se dirige a los enfermos que el monasterio de Isemheim hospedaba.

Observa el escritor francés Joris-Karl Huysmans que:
Este Cristo espantoso, moribundo sobre el altar del hospicio de Isemheim parece hecho a imagen de los afectados por el fuego sagrado que le rezaban, y se consolaban con el pensamiento que el Dios al que imploraban había probado sus mismos tormentos, y que se hubiese encarnado en una forma repugnante como la de ellos, y se sentían menos desventurados y menos despreciables.



 










Trias Romana es el título de un dibujo a tiza sobre papel realizado por el pintor alemán Matthias Grünewald. Mide 19,9 cm de alto, y 27,2 cm. de ancho. Es una de las últimas obras de su autor, creada en torno al año 1525. Se encuentra en el Gabinete de grabados de los Staatliche Museen de Berlín (Alemania).


Este dibujo es el último que se sabe que proviene con seguridad de la mano de Grünewald. Es además el único dibujo o cuadro que contiene una referencia a los acontecimientos de la época. Dado que ilustra un escrito de la iglesia reformada, se toma como una indicación de que él apoyaba abiertamente una renovación radical de la iglesia.

Renacimiento Aleman- Alberto Durero

El Renacimiento alemán es parte de ese renacer que hubo en los Países Bajos para los siglos XV y XVI. En Alemania la corriente que existía era de influencia flamenca, a pesar de que en Alemania tenía un estilo artístico muy particular. Los temas religiosos abundaban en las obras de arte de los alemanes, entre los que se destacan Matthias Grünewald (1475-1528) y el más importante Alberto Durero (1471-1528).

En Alemania, la arquitectura conservó fuertes influencias del gótico medieval.
El renacimiento artístico no fue en Alemania una tentativa de resurrección del arte clásico, sino una renovación intensa del espíritu germánico, motivado por la Reforma protestante.

Durero fue una figura dominante del Renacimiento alemán. Su obra universal, que ya en vida fue reconocida y admirada en toda Europa, impuso la impronta del artista moderno, uniendo la reflexión teórica con la transición decisiva entre la práctica medieval y el idealismo renacentista.

Alberto Durero (en alemán: Albrecht Dürer) es el artista más famoso del Renacimiento alemán conocido en todo el mundo por sus pinturas, dibujos, grabados y escritos teóricos sobre arte, que ejercieron una profunda influencia en los artistas del siglo XVI de su propio país y de los Países Bajos. Durero comprendió la imperiosidad de adquirir un conocimiento racional de la producción artística. Entre sus obras más importantes destacan sus autorretratos, la Adoración de los Reyes, Adán y Eva, y el Apocalipsis, colección de grabados muy difundida en la época.


El castillo de Heidelberg

Tras la Reforma el mecenazgo de la nobleza alemana se centró en primer lugar en la arquitectura, por la capacidad de ésta para mostrar el poder y prestigio de los gobernantes.

Así a mediados del siglo XVI se amplia el castillo de Heidelberg, siguiendo las directrices clásicas. Sin embargo, la mayoría de los príncipes alemanes prefirieron conservar las obras góticas, limitándose a decorarlas con ornamentación renacentista.

Los emperadores Habsburgo y la familia Fugger fueron los más importantes mecenas, destacándose la protección de Johannes Kepler y Tycho Brahe.
Alberto Durero

Es uno de los artistas más famosos del Renacimiento alemán. En su producción abundan pinturas, dibujos, grabados y escritos teóricos sobre arte.
Nació el 21 de mayo de 1471 en Nüremberg, Alemania. Era hijo de Alberto Durero el Viejo y Barbara Holfer. La pareja tuvo dieciocho hijos, pero solo tres lograron sobrevivir. Su padre, un orfebre húngaro, fue su primer maestro, enseñándole el oficio de orfebre y joyero.

Tras trabajar con él durante un periodo de tiempo, el joven Durero se interesó más por la pintura. El padre accedió a los deseos del hijo y en 1486 ingresó en el taller de Michael Wolgemut, el principal productor de retablos, como aprendiz de pintor y diseñador de grabados.


Autorretrato de Durero (1498, Museo del Prado)
Museo del Prado: Este cuadro fue adquirido por Felipe IV de España en la almoneda de los bienes de Carlos I de Inglaterra, quien lo había recibido como regalo del ayuntamiento de Núremberg.
Allí permaneció cuatro años, llegando a superar la calidad artística de su maestro. Después, realizó un viaje de estudios para ampliar su formación y conocer a otros artistas. Fue a  Colmar con la intención de entrar en el taller del pintor y grabador alemán Martin Schongauer, pero el maestro había fallecido. Se dirigió a Basilea y a Estrasburgo, donde realizó ilustraciones para varias publicaciones.

En estos años, su arte refleja una enorme calidad en el trazado del dibujo y una minuciosa observación del detalle. Finalmente, regresó a Nüremberg en 1494, ya que sus padres habían concertado su enlace con Agnes Frey. El matrimonio le aportó el dinero necesario para crear su propio estudio Nüremberg.(
  
Ese mismo año marchó a Italia y visitó Venecia, conoció la obra de Bellini, Mantenga y Pollaiuolo. El viaje duró dos años, pintó castillos, paisajes y panorámicas, apuntes que después empleará en sus obras.

El artista se había formado en un entorno influido por la escuela flamenca y la tradición gótica alemana. Pero su viaje a Italia le permitió asimilar los postulados artísticos del Renacimiento italiano despertando su interés por la geometría y las proporciones matemáticas.

De regreso a Nüremberg, Durero comenzó un serio estudio de las matemáticas y de las proporciones humanas. El dominio de la xilografía y el grabado hicieron que su fama fuera asentándose y que elabora un gran número de obras. Destaca la serie de grabados del Apocalipsis (1498), La Gran Pasión y la Vida de la Virgen. Aunque la temática sigue siendo convencional, la técnica es novedosa. Las figuras están llenas de expresividad y son tratadas con gran minuciosidad, mostrando multitud de detalles.

Entre 1505 y 1507 visitó Italia de nuevo, pasando mucho tiempo en Venecia. El objetivo ya no era completar su aprendizaje, sino asentar su fama internacional. Y tras ser consagrado y reconocido como un artista de prestigio volvió a  Nüremberg. En su ciudad natal pintó algunas obras de grandes dimensiones como El martirio de los diez mil, una obra de gran dinamismo en la que incorpora el colorismo veneciano. También pintó las tablas de Adán y Eva.

En estos dos cuadros se observan las influencias del renacimiento italiano. Realiza un tratamiento anatómico de los cuerpos, aunque ambos están idealizados a la manera italiana. Las luces, los colores, el sombreado y el volumen responden a un tratamiento renacentista.
Los dos personajes se encuentran de pie y existe una relación entre ellos. Adán está mirando a Eva, quien recoge la manzana que le ofrece la serpiente. Y emplea un fondo neutro para no distraer la atención de la acción que constituye la tentación.

Adán y Eva (1597), pintura sobre tabla, Museo del Prado
En 1512 fue nombrado pintor de corte del emperador Maximiliano I y de Carlos I. Sus últimos años los dedicó a su obra teórica, Tratado sobre la proporción, publicado en cuatro libros en 1525.

Finalmente falleció en Nüremberg en 1528. Es una de las figuras más importantes del Renacimiento en Europa septentrional, y a través de sus grabados ejerció una enorme influencia en otros artistas del siglo XVI.

Obras:

Autorretrato (1500), Pinacoteca Antigua de Múnich

Museo de Munich: En este se le ve frontalmente, vestido de pelliza, con largos cabellos y una expresión seria y serena, recordando un “Ecce homo”. Si alguien que lo viese no supiera que lo hizo Durero, pensaría que es Cristo, con los cabellos dorados enmarcando un rostro alargado y sereno, recordando la iconografía de Jesucristo.
Jacobo, cabeza de la familia Fugger que apadrinó a Durero (obra del artista)
Jésus a los doce años entre los doctores
Corona de los Siete Dolores de Nuestra Señora
Fiesta del rosario (1506). Museo Nacional, Praga
La adoración a los reyes magos, 1504
El martirio de los diez mil cristianos

Durero realizó esta obra al de llegar de Italia y pone de manifiesto todo lo aprendido, presenta a una Virgen monumental, casi escultórica. La construcción espacial de la sala también sigue las teorías de la perspectiva de los italianos, aunque se observan algunos detalles alemanes, como el paisaje de Nüremberg que se ve a través de la ventana.


Adoración del Niño (1496-97)

Melancolía

Es la representación de la virtud intelectual. Es una mujer sentada en un banco de piedra y está acompañada por un ángel tristón y un perro a sus pies. Su aspecto es descuidado y su cabello está despeinado.

Está absorta, pero no en un trabajo, sino en un estado de inactividad completa, con la cabeza apoyada en el puño. Está sumida en una intensa actividad intelectual. No continúa con su trabajo por pereza, sino porque le parece que no tiene sentido. A su alrededor aparecen objetos desordenados.
En esta obra, Durero intelectualiza la Melancolía y la asocia al Arte. Su ejecución es meticulosa y está sobrecargada de significados. Sintetiza las características del artista como genio, atormentado por la creatividad, sometido a sus impulsos, huraño y solitario.




El Caballero, la Muerte y el Diablo

Este grabado alude la virtud moral. Ilustra la vida del cristiano esbozando una imagen perfecta del soldado de Cristo, con un aspecto monumental y lleno de la armonía.

Representa a un caballero cristiano opuesto a un mundo hostil. El caballero es viril, fuerte y está sereno. A caballo, recorre el camino de la virtud, que es arduo y lúgubre e intenta vencer los peligros y las tentaciones que le acechan.
El fondo está compuesto por rocas y árboles desnudos. A lo lejos, hay un castillo, que es la meta del caballero: la virtud inexpugnable. Durante el camino aparece la Muerte a caballo, que es un cadáver en descomposición, sin mejillas, nariz ni labios y el cuello rodeado de serpientes. Se acerca al caballero y trata de espantarlo mostrándole su reloj. Mientras tanto, un horrible Diablo le sonríe por detrás del caballo.

Caballero, la Muerte y el Diablo (1513), grabado, Museo Boymans Van Beuningen


Durero aparece imberbe, adolescente, con una ramita de cardo en las manos, símbolo del sufrimiento de Cristo; la flor de cardo, llamada Mannestruc en alemán, representa también desde la antigüedad, la fidelidad conyugal, y se ofrecía a las jóvenes esposas. Durero, sin embargo, tenía entonces 22 años y aún estaba soltero, pues su boda tuvo lugar al año siguiente. Podría ser un cuadro para regalar a su novia, Agnes Frey.

Autorretrato (1493) de Alberto Durero,
pintado originalmente en óleo sobre papel vitela. Louvre, París


Este Autorretrato (en alemán, Selbstportait) es una de las obras más conocidas del pintor alemán Alberto Durero (Albrecht Dürer). Es un óleo sobre tela encolada, pintado en 1493. Mide 56,5 cm de alto y 44,5 cm de ancho. Se exhibe actualmente en el Museo del Louvre de París. También es conocido como Autorretrato con flor de cardo.
Retrato de Barbara Durero, de soltera Holper
Una mujer veneciana

El Heller-Altar de Albrecht Dürer y Matthias Grünewald pintó el tríptico . El altar fue construido 1507-1511 en nombre del patricio Jacob Heller para la iglesia de los dominicos en Frankfurt am Main. 






  
La producción pictórica de Durero es más bien escasa, debido en parte al tiempo que requería cada obra en diseño y ejecución. Además Durero contó desde fecha temprana con ilustres clientes, como Maximiliano I, lo que le aseguró una estabilidad económica que le permitió concentrarse en los encargos más ambiciosos. Sus pinturas se concentraron inicialmente en unas pocas colecciones e iglesias, por lo que la rápida difusión de su arte se debió al medio gráfico. Durero produjo y distribuyó sus grabados con una sagaz visión comercial. Las imágenes a buril las grababa él personalmente hasta el último detalle, con una técnica extenuante y perfeccionista, y se vendían a precios elevados. Y paralelamente, Durero diseñaba decenas de xilografías, mayormente de tema religioso, que eran grabadas en los tacos de madera por entalladores profesionales. Debido a su menor coste y a que permitían tiradas mayores, las xilografías eran más asequibles y llegaban a los talleres de otros artistas. Siglos después, pintores españoles como Zurbarán y Goya siguieron delatando la influencia dureriana; de hecho el último cuadro conocido de Zurbarán, La Virgen con el Niño y san Juanito (1662, Museo de Bellas Artes de Bilbao) se inspiró en el grabado La Virgen del mono que Durero había realizado hacia 1498.

La Virgen del mono - Durero 1498
La Virgen con el Niño y san Juanito
(1662, Museo de Bellas Artes de Bilbao)
La madre de Durero
Estanque en el bosque Alberto Durero
Valle de Kalckreuth. Alberto Durero
Patio del castillo de Innsbruck, 1494,
gouache y acuarela sobre papel

 
Último viaje y últimas obras

En 1520 Durero se enteró de que Carlos I, sucesor de Maximiliano I, iba a viajar desde España a Aquisgrán para ser coronado emperador del Sacro Imperio Romano Germánico. Durero había recibido una pensión anual por parte de Maximiliano y tenía la intención de que Carlos I mantuviera esa asignación. 

Emprendió el viaje a Aquisgrán, que financió vendiendo grabados y otras obras durante el trayecto, y de allí pasó a los Países Bajos entre 1520 y 1521. Su diario nos proporciona un fascinante relato de estos viajes, de las audiencias de los monarcas y de los recibimientos que le brindaron sus compañeros artistas, como Lucas van Leyden, especialmente en Amberes.


Los cuatro apóstoles (Die vier Apostel).Alberto Durero

Resultó muy satisfactoria su audiencia con Carlos I. Regresó a Núremberg, donde habría de permanecer hasta su muerte, el 6 de abril de 1528. Sus últimas obras son dos grandes tablas en las que están representados Cuatro apóstoles (hacia 1526, Alte Pinakothek Múnich), que ofreció como regalo a la ciudad de Núremberg.

”Los pintores alemanes…no son inferiores a nadie en el uso de los colores pero muestran lagunas en el arte de las proporciones, en la perspectiva y en cosas semejantes…Sin justas proporciones ningún cuadro puede ser perfecto, por más que la realización revele el máximo cuidado…Por eso es necesario que quien quiera poseer este arte de la pintura aprenda bien ante todo el de las proporciones y sepa como deben ser dibujadas las cosas en proyección y en perspectiva…”   
Publicó tres libros:
  • Uno sobre geometría, otro sobre proporciones y otro sobre fortificaciones

Las aguas del sueño de Durero

“En el año 1525, después de Pentecostés, entre Pentecostés y Miércoles Santo – escribe Alberto Durero el 8 de junio de ese año – en mi sueño, tuve la visión de unas grandes masas de agua que caían poderosamente de los cielos, las primeras de las cuales que tocaron tierra, lo hicieron a unos seis kilómetros de donde yo estaba con una violencia tal que levantaron un ruido atronador, salpicándolo todo, e inundando todo el país. Sentí entonces un terror tal, que me desperté. Esas aguas diluviales caían por todas partes, unas más lejos y otras más cerca, pero desde tan alto que parecían hacerlo todas con la misma lentitud. Pero las primeras aguas que llegaron al suelo cayeron con fuerza, tan rápidamente, entre el bramido del viento, que el estruendo que produjeron me hizo despertar asustado y tembloroso, tanto que tardé en recobrarme. Al levantarme, por la mañana, pinté lo que encabeza estas líneas, tal como lo había visto. Quiera Dios llevar todas estas cosas a un buen fin”.




(Imágenes.-1.- dibujo de Durero al despertarse de su sueño: “al levantarme, por la mañana, pinté lo que encabeza estas líneas“.-imagen tomada de acollidaetsac.blogspot.com/ 2.-Durero.- manos que oran.-1508)


Manos que oran, 1508

miércoles, 19 de febrero de 2014

Otto de Habsburgo-Lorena (1912-2011)

Los pretendientes

Otto de Habsburgo-Lorena, el hijo mayor del último emperador de Austria Hungría, jefe de la casa de Habsburgo hasta 2007, ex diputado europeo y personalidad de la política centroeuropea, falleció a los 98 años de edad en su casa de la localidad bávara de Pöcking, cerca de Munich. Fue el último miembro de la familia imperial austro-húngara en ser reconocido oficialmente, en 1916, como Archiduque de la monarquía imperial y real.



Había nacido en 1912 en la Villa Wartholz de Reichenau (Austria) una finca de caza de la familia. A los cuatro años, con el ascenso al trono de su padre, Carlos I, se convirtió en archiduque, pero dos años más tarde la abolición de la doble monarquía, significó el inicio una larga época de exilio. Primero en Suiza, luego en Madeira, donde su padre falleció, y luego en la localidad vizcaína de Lekeitio, donde Otto cursó el bachillerato y la familia echó raíces alrededor de su madre, Zita de Borbón-Parma.


Boda de Otto de Habsburgo-Lorena con la Princesa Regina de Sajonia-Meiningen
A los nueve años, en 1922, se convirtió en pretendiente al trono. Estudió ciencias políticas en la Universidad católica de Lovaina, Bélgica, y se opuso firmemente a la anexión hitleriana de Austria. En 1940 la familia se exilio a Estados Unidos. Terminada la guerra vivió en España y Francia. En 1951 se casó con la Princesa Regina de Sajonia-Meiningen, fallecida el año pasado y con la que tuvo siete hijos. Desde 1954 vivía en Baviera, en la casa en la que murió. Hasta 1966, cinco años después de renunciar al trono y declarar lealtad a la república, no pudo regresar a Austria y recibir el pasaporte austriaco. Con el tiempo recibió la nacionalidad alemana, austriaca, húngara y croata. En 2007 traspasó a su hijo mayor, Carlos, la jefatura de la casa de Habsburgo.



Opositor al nacionalsocialismo y contrario a la anexión de Austria al III Reich de Adolf Hitler, Otto de Habsburgo tuvo siempre una gran actividad política, en la que defendió la unión del viejo continente.
Fue miembro de la Unión Socialcristiana (CSU) de Baviera, formación que representó en el Parlamento Europeo, y Fundador de la Unión Paneuropea, con la que contribuyó a la caída del telón de Acero en el verano de 1989. Un "'picknick' paneuropeo" en la frontera entre Austria y Hungría el 19 de agosto de 1989 ofreció la oportunidad a varios centenares de ciudadanos de la República Democrática Alemana de escapar a occidente y desencadenar las protestas que acabaron pocos meses después con la caída de muro de Berlín.

El 16 de Julio, tras un funeral en la Catedral de Viena, los restos del último archiduque efectivo serán depositados en la cripta real de la iglesia de los capuchinos, panteón familiar de los Habsburgo, donde reposan 144 miembros de la familia, incluidos doce emperadores y dieciocho emperatrices, confirmó ayer el Cardenal arzobispo de Viena, Christoph Schönborn. También los restos de la Princesa Regina, esposa de Otto, serán trasladados al panteón.


Féretros de Regina y Otón antes de ser sepultados juntos definitivamente (2011)

Curiosidades 
(publicado por Eduardo Gil Bera)
Otto de Habsburgo, rey de España

Como la etapa del Tour iba muy apatatada, me pasé al funeral de Otto, que estuvo más entretenido. Por fin llegó a Viena el emperador metido en un ataúd, tal y como Joseph Roth lo planeó en el otoño de 1933. Solo falló el pequeño detalle de que no levantó la tapa y salió para delirio de la plebe que aguardábamos el milagro.

El plan de Roth para restaurar el imperio austrohúngaro consistía, según explicaba a Zweig el 2 de octubre de 1933, en hacer como que transportaban desde Lequeitio a Viena al difunto emperador Karl I Franz Joseph, muerto en 1922. Una vez en la catedral vienesa, sería Otto quien surgiera del ataúd  y, ante los hechos consumados, el canciller Dolfuß no se opondría, y el artefacto austrohúngaro volvería a ponerse en marcha. “Necesitamos para eso 30000 libras de las que no disponemos de momento. En Austria la situación es absolutamente segura. En ningún caso es de temer el nacionalsocialismo”.

Como Otto de Habsburgo era católico y anticomunista ferviente, y hasta hablaba algo de español de Lequeitio, no sólo contó con la simpatía de Joseph Roth, sino también con la de Franco, quien le propuso en 1961 ser coronado rey de España, una vez que él muriera. Otto, por cierto, no tenía mala opinión de Franco a quien elogió por haber ayudado a “muchos refugiados”. Lo calificaba como “un dictador de tipo sudamericano, pero no un totalitario como Hitler o Stalin”. Con todo, renunció a la corona española, porque encontraba que los Habsburgo llevaban ya mucho tiempo ausentes del trono español, y recomendó a Franco que propusiera como heredero coronado a Juan Carlos de Borbón, por lo visto, con éxito.
Carlos de Habsburgo-Lorena 

Príncipe Imperial y Archiduque de Austria, Príncipe Real de Hungría y Bohemia. Nació el 11 de enero de 1961 en Starnberg, en Baviera, Alemania. Es el actual Jefe de la Casa de los Habsburgo, y por lo tanto Soberano de la rama austríaca de la Orden del Toisón de Oro. Hijo del Archiduque Otto de Austria y de la Princesa Regina de Sajonia-Meiningen, y el nieto del último Emperador de Austria, Carlos I.


Carlos es el fundador y presidente de la organización Paneuropa-Austria. El 13 de octubre de 1996, fue elegido para integrar el Parlamento Europeo representando al Partido Popular de Austria. Desde el 19 de enero de 2002, ha sido el Director General de la UNPO (Organización de las Naciones y Pueblos No Representados). 


En enero de 2007, su padre Otto von Habsburgo renunció a su condición de Jefe de la Casa de los Habsburgo, pasando el cargo a su hijo Carlos. El Archiduque vive en Salzburgo, Austria, desde 1981. 

El 31 de enero de 1993 en Mariazell, Austria, el Archiduque Carlos de Austria se casó con la Baronesa Francesca Thyssen-Bornemisza, hija del Barón Hans Heinrich Thyssen-Bornemisza y de Fiona Campbell Walter. El matrimonio era, según las leyes dinásticas de la familia, morganático. Sin embargo el Archiduque Otto de Austria, como Jefe de la Dinastía, determinó que el mismo era dinástico, lo cual permitió a los hijos nacidos de dicho matrimonio, heredar algún día los derechos, títulos y tratamientos, como miembros de la Dinastía de los Habsburgo-Lorena.

De dicho matrimonio nacieron tres hijos: 
  • Archiduquesa Eleonora de Austria; 
  • Archiduque Zvonimir Fernando de Austria; y 
  • Archiduquesa Gloria María de Austria.
Todos los títulos nobiliarios, reales e imperiales son ilegales en Austria y en Hungría, por lo que dichos países no reconocen los títulos de Carlos y su familia

Carlos también fue mencionado en los medios de comunicación en un caso de importación de joyas de Suiza a Austria sin declararlos en la aduana. Las joyas pertenecían a su esposa y ella debía llevarlas en una boda. Su esposa es una coleccionista de arte y en su juventud trabajó como actriz, cantante y modelo. 

Durante la guerra en Croacia, Francesca visitó el país para ayudar a proteger el patrimonio cultural y las obras de arte de Croacia, y para ayudar a restaurar iglesias y pinturas dañadas durante los combates. La Baronesa es una figura líder en el mundo del arte y participa regularmente en las principales bienales por la puesta en marcha de nuevas obras de arte contemporáneo a través de su fundación llamada Thyssen-Bornemisza Art Contemporary que fundó en 2002 en Viena, Austria. Francesca, de 52 años de edad, y Carlos, de 49, están actualmente separados en buenos términos desde 2003.


El Baron en la boda de su hija vestido de  de Husar
Francesca de Habsburgo es en la actualidad una de las principales figuras en el mundo del arte y participa regularmente en las principales bienales, encargando nuevas obras de arte contemporáneo a través de la Fundación Thyssen-Bornemisza de Arte Contemporáneo, que ella creó en 2002 en Viena. Su propia colección de arte abarca más de trescientas piezas de vídeo contemporáneo y arte digital. TBA21 tiene un espacio de exposición en un histórico palacio en Viena. En ella se exhiben obras de la colección en exposiciones temáticas, dos veces al año. La fundación también organiza exposiciones de su colección en todo el mundo.
Interpretó a la Reina Marie-Henriette en la producción Kronprinz Rudolf, en 2006, dirigida por el cineasta Robert Dornhelm.
Hans Heinrich von Thyssen-Bornemisza 

Cuyo nombre completo fue Hans Heinrich Àgost Gábor Tasso Freiherr von Thyssen-Bornemisza de Kászon et Impérfalva (Scheveningen, La Haya, Holanda, 13 de abril de 1921 - San Feliu de Guíxols, España, 26 de abril de 2002), fue un reconocido industrial y coleccionista de arte, miembro de la poderosa familia alemana Thyssen e impulsor del célebre Museo Thyssen-Bornemisza de Madrid. Nacido en Holanda, tuvo ciudadanía suiza, título nobiliario húngaro, residencia legal en Mónaco (por cuestiones de impuestos) y segunda residencia en Reino Unido, si bien durante sus últimas dos décadas de vida residió en España. Su quinta y última esposa, Carmen "Tita" Cervera, contribuyó con él decisivamente a la fundación del museo de Madrid y ha prolongado los afanes artísticos de la familia conformando su propia colección.





Orígenes de la familia

El II barón Thyssen nació en el barrio residencial de Scheveningen (La Haya), hijo de Heinrich Thyssen, I barón Thyssen-Bornemisza (1875-1947) y su primera esposa, la baronesa húngara Margarita Bornemisza de Kászon e Impérfalva (1887-1971). La fortuna de la familia Thyssen se remontaba al siglo XIX y provenía del acero y de la industria armamentística. Hans Heinrich tuvo tres hermanos: Stephan, Margit y Gabrielle (Gaby), y aunque él era el hijo menor, debido a peripecias familiares heredó de su padre cinco octavos del total de los bienes.

El apellido compuesto Thyssen-Bornemisza y el título de barón se deben a la peculiar boda de los padres de Hans Heinrich. Su padre Heinrich Thyssen había abandonado Alemania en su juventud para estudiar en el extranjero y se estableció en Hungría en 1905. En Budapest, se casó con la baronesa Margarita Bornemisza, la hija del barón Gábor (Gabriel) Bornemisza (1859-1915), Ayudante de Cámara del Rey húngaro (es decir, del emperador Francisco José). Gábor Bornemisza, al no tener hijos varones a quien transmitir su título, se lo legó a Heinrich Thyssen tras recibir la aprobación del rey. Esto ha hecho suponer que la boda Thyssen-Bornemisza fue concertada según lo habitual en la alta sociedad: una alianza entre la rancia aristocracia y los nuevos magnates de origen industrial.

La nueva pareja residió en aquellos años en un castillo en Rohoncz, localidad en el extremo oeste de Hungría; esta mansión daría nombre a la colección Thyssen en los primeros catálogos publicados. Posteriormente Rohoncz pasó a ser territorio de Austria y fue rebautizada como Rechnitz. El castillo no subsiste en la actualidad; resultó muy dañado en tiempos de la guerra y luego fue demolido.

En 1919, ante la revolución comunista encabezada por Béla Kun en Hungría, la familia Thyssen-Bornemisza tuvo que abandonar el país y se estableció en La Haya, donde el I barón empezó a conformar su colección hacia 1928 y donde nació su hijo Hans Heinrich. En 1932, el I barón adquirió a Leopoldo de Prusia una suntuosa mansión en Suiza, a orillas del Lago de Lugano: Villa Favorita, a la que añadió una galería de 18 salas para exhibir su colección. Este museo particular abrió sus puertas al público en 1936, si bien brevemente pues tuvo que cerrarse por la Segunda Guerra Mundial. Sería reabierto por el II barón en la siguiente década.

Otra rama de los Thyssen, encabezada por Fritz Thyssen, hermano del I barón, continuó en Alemania y mantuvo contactos con Adolf Hitler, lo que provocaría controversia y confusiones posteriormente. Mientras, los Bornemisza de Hungría huyeron a Costa Rica, tras ser perseguidos por Adolf Hitler durante la década de los 40.

Matrimonios

Antes de heredar el título paterno, Hans Heinrich se casó en primeras nupcias el 1 de agosto de 1946, a los 25 años de edad, con una aristócrata alemana nacida en Viena: la princesa Teresa Amalia Franziska Elisabeth Maria de Lippe-Weissenfeld Schönborn-Buchheim (1925-2008). Tuvieron un único hijo, Georg Heinrich (nacido en 1950), en quien el barón delegaría el control de sus empresas. Una cláusula impuesta por Teresa obligaba a Hans Heinrich a dejar en herencia un 25% más que al siguiente que obtuviera más bienes. El matrimonio se divorció el 14 de mayo de 1954 y ella se casaría en 1960 con el príncipe Friedrich Maximilian de Fürstenberg (1926-1969), con quien tuvo tres hijos más.


Castillo de los Thyssen en Landsberg, cerca de Essen, donde fue enterrado el barón.
Al fallecer su padre en 1947, el joven Hans Heinrich se convirtió en II barón Thyssen-Bornemisza, si bien la legalidad o vigencia de tal baronía ha suscitado debate: ni Alemania ni Hungría reconocen actualmente los viejos títulos nobiliarios, sobre lo cual ironizó el mismo Hans Heinrich en alguna ocasión. Dotado de un particular sentido del humor, el barón explicó además que el apellido Bornemisza tenía un significado que no cuadraba con él: «Bornemisza significa que no bebe vino, y yo más bien debería decir que no bebo agua».

Su actividad empresarial fue meritoria: tuvo que tomar el mando de las empresas familiares con apenas 26 años. Siguiendo los pasos de su padre, que había relegado la industria pesada para invertir en la banca y en compañías navieras, Hans Heinrich diversificó su actividad empresarial: distribución de gas y petróleo, telecomunicaciones, fábricas de vidrio, plástico y elementos de automoción... Incluso poseyó alguna granja avícola.

Directivo de Heineken y amigo de grandes empresarios como Henry Ford II y Gianni Agnelli, fue el primer magnate europeo que contó con un jet privado y a finales de la década de 1990 su emporio multinacional facturaba unos 3.000 millones de dólares al año. Pero él no se hizo famoso por su faceta empresarial sino por sus afanes coleccionistas y por su ajetreada vida matrimonial.

Primero se esforzó en reunificar la pinacoteca paterna, que había sido repartida entre los herederos. Todos salvo él habían impugnado el testamento del I barón, que había instituido una fundación para asegurar la continuidad del museo familiar; ellos preferían repartirse las obras de arte. El afán de cumplir el deseo de su padre fue, según Hans Heinrich confesó después, lo que le llevó a sumergirse en el coleccionismo. Procuró recomprar a sus hermanos las obras más valiosas que habían recibido y con el tiempo, a ellas uniría muchas otras tanto antiguas como modernas. Contaba para ello con cuantiosos recursos: según publicó la prensa británica en 1988, el barón percibía anualmente de sus empresas una cifra equivalente a 10.000 millones de pesetas (al cambio, 60 millones de euros actuales) y destinaba a arte más de la mitad.

Hans Heinrich Thyssen se casó por segunda vez el 23 de junio de 1954, en Colombo, con la modelo anglo-india Nina Sheila Dyer (1930-1965). Fue un matrimonio comentado en la prensa debido a las costumbres extravagantes de ella, que se paseaba con dos panteras; aunque estaban amaestradas, destrozaban las tapicerías de los hoteles. La pareja no tuvo hijos y se divorciaron el 4 de julio de 1956. Ella tuvo una vida bastante tormentosa: se casó más tarde con el Príncipe Sadruddhin Aga Khan, se divorció de él y terminó suicidándose en 1965.
El barón se casó por tercera ocasión el 17 de septiembre de 1956, con la modelo Fiona Frances Elaine Campbell-Walter (nacida en 1932), hija del Subalmirante Keith McNeil Walter (Campbell-Walter posteriormente) y su esposa, Frances Henriette Campbell. 

Tuvieron dos hijos: 
  • Francesca (nacida en 1958 y casada posteriormente con Carlos de Habsburgo-Lorena, archiduque de Austria) y Lorne (nacido en 1963). La pareja se divorció el 20 de enero de 1965, y ella pasó a tener una relación con el armador griego Alexander Onassis, único hijo varón de Aristóteles Onassis y Athina Mary Livanos que fallecería prematuramente.
Las cuartas nupcias del barón fueron el 13 de diciembre de 1967 con Liane Denise Shorto (nacida en 1942), hija de un banquero brasileño. Tuvieron un hijo, Alexander (nacido en 1974), y se divorciaron el 29 de noviembre de 1984 tras un largo pleito que hizo correr ríos de tinta en la prensa británica y del que ella obtuvo importantes ganancias (se habló de unos 15.000 millones de pesetas, unos 90 millones de euros actuales).



Hans Heinrich Thyssen se casó, por quinta y última vez, el 16 de agosto de 1985 con María del Carmen Rosario Soledad Cervera y Fernández de la Guerra, popularmente conocida como Carmen "Tita" Cervera (nacida en 1943), que había sido Miss España 1961. Adoptó al hijo de ésta, Borja Alejandro (nacido en 1980), de padre entonces no revelado. Ella había estado casada anteriormente con Lex Barker (1919-1973), actor estadounidense de cine conocido por su papel de Tarzán, y con el productor venezolano de cine Espartaco Santoni.