sábado, 15 de marzo de 2014

Luis II de Baviera

Nació el 7 de enero de 1845 en Nymphenburg. Hijo y sucesor del rey Maximiliano II.
Apoyó a Austria durante la Guerra Austro-prusiana en 1866, pero luchó aliado a Prusia en la Guerra Franco-prusiana de 1870-1871. En 1871 aceptó la incorporación de Baviera al II Imperio (Reich) Alemán. 


Fue un gran mecenas del arte y de la música; ayudó económicamente a Richard Wagner en los primeros años de su carrera, además de encargar la construcción de diversos castillos. El de Neuschwanstein, fue su obra cumbre. Situado en la cumbre de un cerro rodeado de precipicios y en medio de densos bosques de pinos y abetos, este castillo de hadas despliega su arquitectura de fantasía. Como en todas sus demás obras, el proyecto nació de su imaginación y aunque fue construido por un grupo de arquitectos, el rey supervisó a pie esta monumental obra en la que se inspiró Walt Disney para crear el castillo de La Bella Durmiente. 

Luis y su hermano pequeño, Otto, durante su infancia.
Se le declaró incapacitado mentalmente para gobernar en 1886 y su tío Leopoldo (hijo del rey Luis I) fue nombrado príncipe regente.
Luis II de Baviera murió el 13 de Junio de 1886, junto a su médico personal. Fueron encontrados ahogados en el lago Starnberg, cercano al castillo de Berg en el que había sido recluido. La versión más romántica del suceso dice que pretendía escapar de su confinamiento. Como era un notable nadador, quiso huir a nado hasta donde le esperaba con un coche de caballos su prima Sissí.
Cruz en el lugar donde se encontró su cadáver en el lago de Starnberg.
Debido a su posición como heredero de la corona, fue consentido inusitadamente en algunos aspectos, pero severamente controlado por sus preceptores y sujeto a un estricto régimen de estudio y ejercicios. Algunos de sus biógrafos afirman que muchos aspectos de su excéntrico comportamiento pueden explicarse por la presión de haber crecido en la familia real.
Pese a todo, su juventud tuvo momentos felices, como las visitas al castillo de Hohenschwangau y al lago de Starnberg con su familia. Durante la adolescencia, Luis forjó una estrecha amistad con su ayuda de campo, el apuesto aristócrata [Paul Maximilian Lamoral de Thurn y Taxis], miembro de una de las familias más ricas de Baviera. 
Los dos jóvenes cabalgaban juntos, leían poesía en voz alta y representaban escenas de las óperas románticas de Richard Wagner. La primera vez que el joven príncipe Luis presenció una obra wagneriana fue el 25 de agosto de 1861, cuando se representó ante él Lohengrin, y desde entonces mostró siempre un entusiasmo inusitado por la música de Wagner. Su relación con Paul se rompió cuando éste empezó a interesarse por las mujeres. Paralelamente, el príncipe había iniciado una amistad con su prima, Isabel de Baviera, más conocida como Sissi. Ambos amaban la naturaleza y la poesía, y en su mundo privado se llamaban: 
  • «Águila» (Luis) y «Cisne» (Isabel)
A lo largo de su reinado, se conocieron varios enamoramientos del rey con hombres apuestos, incluyendo al principal caballerizo de la casa real, Richard Hornig, la estrella de teatro húngara José Kainz y el cortesano Alfons Weber. 
En 1869, comenzó a llevar un diario en el que registraba sus pensamientos privados y hablaba de tentativas de suprimir sus deseos sexuales y mantenerse fiel a los dogmas católicos. Los diarios originales del rey se extraviaron durante la Segunda guerra mundial, y todo lo que queda hoy son copias de escritos hechos antes de la guerra. Estos escritos copiados del diario, junto con cartas privadas y otros documentos personales que han sobrevivido, sugieren que Luis luchó contra su homosexualidad.
La vida excéntrica del rey y su personalidad melancólica condujeron al dictamen médico que lo declaró, finalmente, incapacitado para gobernar (aunque se ha sugerido que ésta no fue sino una estratagema familiar para arrebatarle el trono). Pasó sus últimos días bajo atención psiquiátrica.

Tumba de Luis II de Baviera en la Iglesia de San Miguel de Múnich.
La película "Ludwig", dirigida en 1973 por Luchino Visconti,  narra la vida de Luis II de Baviera, conocido por su aceptación de la unidad de Alemania, su mecenazgo a Richard Wagner, la construcción de castillos en Baviera, como Neuschwanstein y Herrenchiemsee; y por su muerte en circunstancias oscuras.


viernes, 14 de marzo de 2014

Maximiliano II de Baviera - El castillo de Hohenschwangau

Maximiliano II de Baviera
(28 de noviembre de 1811 - 10 de marzo de 1864), Rey de Baviera entre 1848 y 1864. Era hijo de Luis I de Baviera y de Teresa de Sajonia-Altenburgo.

Luis I de Baviera (Estrasburgo, 25 de agosto de 1786 - Niza, 29 de febrero de 1868) fue Rey de Baviera de 1825 a 1848 al suceder a su padre, el rey Maximiliano I.
Luis era el hijo primogénito de Maximiliano I de Baviera y de su primera esposa, la princesa Augusta Guillermina de Hesse-Darmstadt. Durante su juventud adquirió el gusto por las artes, efectuando numerosos viajes a Italia. Tomó parte en las Guerras Napoleónicas, inicialmente con las tropas de Napoleón Bonaparte, para luego cambiar de bando en 1813.
En 1810 se casó con la princesa Teresa de Sajonia-Hildburghausen, a la que le sería repetidamente infiel; con motivo de las celebraciones nupciales, se realizaron celebraciones populares que son consideradas como el origen de la Oktoberfest, fiesta de la Cerveza de Múnich.
Teresa Carlota Luisa de Sajonia-Hildburghausen (Straufhain, 8 de julio de 1792 - Múnich, 26 de octubre de 1854) fue la reina consorte de Luis I de Baviera.
Durante las relaciones extraconyugales de su marido, como la mantenida con Lola Montez, Teresa sufrió mucho, pero continuó amándolo y no toleraba la idea de conocer a sus amantes.
Lola Montez, condesa de Landsfeld, cuyo verdadero nombre era Elizabeth Rosanna Gilbert (Grange, Condado de Sligo, Irlanda, 17 de febrero de 1821 - Nueva York, Estados Unidos, 17 de enero de 1861), fue una bailarina y actriz nacida en Irlanda que se hizo célebre como bailarina exótica, cortesana y amante de Luis I de Baviera.

El príncipe heredero
Tras estudiar en Gotinga y Berlín y recorrer Alemania, Italia y Grecia, fue introducido por su padre en el consejo de Estado bávaro en 1836. Desde un principio manifestó disposición para el estudio, declarando alguna vez que si no hubiera nacido como príncipe habría sido profesor. Desde aquella época, en el Castillo de Hohenschwangau, cerca de Füssen, que hizo reconstruir con excelente gusto, creó una íntima sociedad de artistas e intelectuales que dedicaron su tiempo a los estudios históricos y científicos.

Su reinado
Cuando abdicó Luis I (28 de marzo de 1848), repentinamente lo llamó a sucederle al trono, y su elección de ministros prometía un régimen liberal.
El progreso de la revolución, sin embargo, le dio un tiempo. Se opuso terminantemente a los planes unionistas del Parlamento de Fráncfort, rehusó reconocer la constitución imperial impuesta por él mismo, y apoyó a Austria a restablecer el gobierno federal y llevar adelante una federalización en Hesse y Holstein. Aunque, de 1850 en adelante, su gobierno tendió hacia el absolutismo, evitó ser manejado por la reacción clerical, e incluso incurrió en una fuerte crítica hacia los ultramontanos, invitando a varias personalidades de la cultura y la ciencia (por ejemplo, a Geibel, Liebig y Sybel) a Múnich, sin importar sus opiniones religiosas. Finalmente, en 1859, ignoró el ministerio de Ludwig Karl Heinrich von der Pfordten y apoyó los deseos de su pueblo por un gobierno constitucional moderado.

Vida privada y familia
Maximiliano era un hombre de amables cualidades y de conocimientos intelectuales muy superiores del promedio, pero como rey estaba constantemente enfermo, lo que lo forzaba a estar frecuentemente fuera, y cuando estaba en el país pasaba mucho tiempo en el palacio. 



María Francisca Federica de Prusia 
(15 de octubre de 1825 - 17 de mayo de 1889) fue reina consorte de Baviera, por su matrimonio con Maximiliano II de Baviera.
Fue la cuarta y última hija del príncipe Guillermo de Prusia (1783-1851), hijo de Federico Guillermo II de Prusia; y de su esposa, la landgravina María Ana de Hesse-Homburg.
Tuvo dos hijos con Maximiliano II de destino trágico, quienes ocuparon sucesivamente el trono bávaro:
  • Luis (1845-1886), rey de Baviera, llamado "El Rey Loco", sucesor de su padre.
  • Otón (1848-1916), rey de Baviera, sucesor de su hermano.
Tumba del rey Maximiliano II en la iglesia de los Teatinos en Múnich
 El castillo de Hohenschwangau 
(En alemán: Schloss Hohenschwangau, lit. «castillo del Gran Condado del Cisne») fue la residencia de infancia del rey Luis II de Baviera y fue construido por su padre, el rey Maximiliano II de Baviera. Se encuentra en el pueblo de Schwangau cerca de la ciudad de Füssen, perteneciente al condado de Ostallgäu en el sudoeste de Baviera, a 127 km de Múnich. Se encuentra muy cerca de la frontera con Austria.


El castillo de Hohenschwangau fue construido donde se situaba la antigua fortaleza de Schwanstein, que databa del siglo XII. Una familia de caballeros se hizo cargo de la construcción de la fortaleza medieval. Tras abdicar los caballeros en el siglo XVI, la fortaleza cambió de manos en diversas ocasiones. El deterioro de la fortaleza continuó hasta que finalmente quedó en ruinas a inicios del siglo XIX.
En 1829 el príncipe Maximiliano (futuro rey Maximiliano II de Baviera) descubrió el histórico lugar y reaccionó con entusiasmo por la belleza del entorno. Adquirió la propiedad en 1832. Un año después empezó la reconstrucción del castillo, de manera ininterrumpida hasta 1837. El arquitecto a cargo, el muniqués Domenico Quaglio, fue el responsable del estilo neogótico del diseño exterior.


Hohenschwangau fue el lugar oficial de veraneo y de práctica de caza de Maximiliano, su esposa María de Prusia y sus dos hijos Luis (futuro Rey Luis II de Baviera) y Otto (Rey Otto I de Baviera). El joven príncipe pasó aquí sus años de adolescente: el rey y la reina vivían en el edificio principal y sus hijos en el adyacente.
El rey Maximiliano murió en 1864 y su hijo Luis le sucedió en el trono, trasladándose a la estancia que su padre tenía en el castillo. Como Luis nunca se casó, su madre continuó viviendo en la misma planta. El rey Luis II de Baviera disfrutó viviendo en Hohenschwangau, especialmente después de 1869 cuando se inició la construcción de su propio castillo, Neuschwanstein, a partir de una piedra que provenía del castillo de la familia.

martes, 11 de marzo de 2014

Luis I de Baviera - Teresa Carlota Luisa de Sajonia-Hildburghausen - Lola Montez

(En alemán: Ludwig I. von Bayern; Estrasburgo, 25 de agosto de 1786 - Niza, 29 de febrero de 1868) fue Rey de Baviera de 1825 a 1848 al suceder a su padre, el Rey Maximiliano I.

Luis era el hijo primogénito de Maximiliano I de Baviera y de su primera esposa, la princesa Augusta Guillermina de Hesse-Darmstadt. Durante su juventud adquirió el gusto por las artes, efectuando numerosos viajes a Italia. Tomó parte en las Guerras Napoleónicas, inicialmente con las tropas de Napoleón Bonaparte, para luego cambiar de bando en 1813.



En 1810 se casó con la princesa Teresa de Sajonia-Hildburghausen, a la que le sería repetidamente infiel; con motivo de las celebraciones nupciales, se realizaron celebraciones populares que son consideradas como el origen de la Oktoberfest, fiesta de la Cerveza de Múnich.
Tras la muerte de su padre en 1825, Luis ascendió al trono. En 1833 favoreció la formación de la Unión Aduanera de Alemania. Adoptó una política constitucional moderada durante los primeros años de su reinado, pero más tarde gobernó como un monarca absoluto en respuesta al espíritu revolucionario que triunfaba en Europa. Los políticos católicos dominaron la vida del país en la última década de su mandato, pero no consiguieron que desterrara a su amante, la bailarina irlandesa Lola Montez.

Abdicó en favor de su hijo Maximiliano II de Baviera durante la Revolución de 1848, que se extendió desde Francia a otras partes de Europa. Posteriormente se trasladó a Francia, donde pasó casi todo el resto de su vida, muriendo en Niza en 1868. Luis I contrajo matrimonio en Múnich el 12 de octubre de 18101 con la princesa Teresa de Sajonia-Altenburgo; la pareja tuvo en total nueve hijos.
  • Maximiliano (1811-1864), Rey de Baviera (1848-1864); con sucesión.
  • Adalberto (1828-1875), casado con la Infanta Amalia de Borbón, hermana del Rey consorte de España Francisco de Asís; con sucesión.
Teresa Carlota Luisa de Sajonia-Hildburghausen 

(Straufhain, 8 de julio de 1792 — Múnich, 26 de octubre de 1854) fue la reina consorte de Luis I de Baviera.


Hija del duque Federico de Sajonia-Altenburgo, y de Carlota Georgina de Mecklemburgo-Strelitz (la hija de Carlos II de Mecklemburgo-Strelitz), contrajo matrimonio en 1810 con el príncipe heredero Luis de Baviera, hijo del rey Maximiliano I de Baviera.

La primera Oktoberfest se celebró como un aniversario de su boda.

Durante las relaciones extraconyugales de su marido, como la mantenida con Lola Montez, Teresa sufrió mucho, pero continuó amándolo y no toleraba la idea de conocer a sus amantes.
Lola Montez 

Condesa de Landsfeld, cuyo verdadero nombre era Elizabeth Rosanna Gilbert (Grange, Condado de Sligo, Irlanda, 17 de febrero de 1821 – Nueva York, Estados Unidos, 17 de enero de 1861), fue una bailarina y actriz nacida en Irlanda que se hizo célebre como bailarina exótica, cortesana y amante de Luis I de Baviera.

Sus padres eran Edward Gilbert, militar británico, y Eliza Oliver, que tan solo tenía 15 años cuando tuvo a Lola.

Su amante, la irlandesa Lola Montez
En 1837, con dieciséis años, Lola se fuga con el teniente Thomas James. La pareja se separa cinco años más tarde en Calcuta y Lola se convierte en bailarina profesional bajo un nombre falso. Su debut en Londres como «Lola Montez, la bailarina española» en junio de 1843 fue un gran éxito. Sin embargo, se la reconoce como la Sra. de James y se produce un gran escándalo. La resultante notoriedad obstaculiza su carrera en Inglaterra, así que decide marchar hacia el continente europeo, donde será muy famosa, quizás más por su belleza que por su talento para bailar. En estos momentos ya está aceptando favores de hombres ricos y empieza a ser considerada una cortesana.

Conoció y tuvo una relación con Franz Liszt, quien la introdujo en el círculo de George Sand. Después de actuar en varias capitales europeas, se estableció en París, donde fue aceptada por la sociedad bohemia literaria del momento, entrando en contacto con Alexandre Dumas (padre), con quien se la acusó de mantener cierto coqueteo.


En 1845, tras la muerte de su amante en un duelo (no relacionado con ella) con el periodista Alexandre Dujarier, abandona París. En 1846 llega a Múnich, donde actúa en un teatro del que es despedida por el dueño al ver su espectáculo. Ella, ofendida, fue a palacio a ver al rey Luis I de Baviera, para exigirle justicia. Corría el rumor de que aquel día el rey le habría preguntado en público si su cuerpo era obra de la Naturaleza o del Arte, a lo que la Montez contestó cogiendo unas tijeras y cortándose el vestido, mostrando sus pechos desnudos. Aquel mismo día salió de palacio con un contrato para actuar en el mejor teatro de Múnich y se convirtió en amante del rey. Pronto empezará a servirse de su situación privilegiada y a abusar de su poder (se dice que siempre llevaba un látigo que utilizaba con todo el mundo a la menor ocasión), lo que la hará bastante impopular entre la población local, especialmente cuando se hicieron públicos unos documentos que revelaban que esperaba obtener la nacionalidad alemana bávara para tener acceso a un título nobiliario.

A pesar de la oposición, Luis la convirtió en Condesa de Landsfeld en 1847. Parece ser que la relación con Lola y la intromisión de ésta en la vida política del país contribuyeron considerablemente a la caída de la popularidad del anteriormente querido rey. En 1848, bajo la presión del creciente movimiento liberal, Luis abdicó y Lola abandonó Baviera. Después de una temporada en Suiza, donde Lola esperó en vano a Luis, hace una breve excursión a Francia, volviendo más tarde a Londres, a finales de 1848.


En Inglaterra conoce y se casa rápidamente con George Trafford Heald, un joven oficial de caballería que acababa de heredar. Pero los términos de su divorcio con Thomas James no le permitían casarse con nadie más hasta que el otro falleciera. Esta situación forzó a los recién casados a abandonar Inglaterra ante el escándalo de bigamia promovido por una tía soltera de Heald. Los señores Heald residieron en Francia y en España, pero en dos años la relación había terminado. Lola se trasladó a EE. UU. con la intención de establecerse allí y empezar de nuevo, coincidiendo con la fiebre del oro.

Desde 1851 hasta 1853 actuó como bailarina y actriz en el oeste del país. En San Francisco se casa con Patrick Hull, un periodista local, y se trasladan a Grass Valley, un pueblo minero de California. Este matrimonio fracasó muy pronto pero Lola permaneció en su casita de Grass Valley durante dos años más. Allí abre un saloon, decorado con gran lujo, donde cada noche se daban cita los hombres influyentes de la zona y donde actuaba. Por fin, su espectáculo se convierte en un éxito completo.

Algunas cartas encontradas a la muerte de Lola demuestran que su idea real era dar un golpe de Estado para anexionarse California y llamarlo Lolaland. En esa época realiza una serie de conferencias que tampoco tendrán mucho éxito sobre «La justicia histórica sobre el intelecto de las mujeres». Su casa restaurada en Grass Valley se convirtió en un punto histórico de referencia en California. Lola además sirvió de inspiración a otra joven entertainer, Lotta Crabtree.

Lola Montez en 1851
Finalmente abandona California tras sufrir un colapso esquizofrénico y se traslada a Nueva York, donde pasa sus dos últimos años de vida como indigente en las calles. Parece que contrajo neumonía, lo que le causó la muerte en 1861. Está enterrada en el cementerio de Green-Wood en Brooklyn, Nueva York. En su tumba dice «Sra. Eliza Gilbert / Muerta el 17 de junio de 1861», a la edad de 42 años. Ninguno de sus dos hijos reclamó su cuerpo, uno porque estaba muy ocupado y el otro porque estaba en la cárcel.
Oktoberfest 

(En alemán: fiesta de octubre) se celebra entre los meses de septiembre y octubre en la ciudad bávara de Múnich desde 1810. Es la fiesta popular (Volksfest, en alemán) más grande de Alemania y una de las mayores del mundo con unas visitas anuales medias superiores a los 6 millones de visitantes.1 Tiene una duración de 16 a 18 días, comenzando el primer sábado después del 15 de septiembre. Se celebra en el campo conocido como Theresienwiese (Prado de Teresa), en las inmediaciones del centro de Múnich, cerca de la Estación Central (Hauptbahnhof).

Solamente la cerveza que cumple con el Reinheitsgebot, a un mínimo de 13.5 Stammwürze (aproximadamente 6% de alcohol) puede ser servida en la Oktoberfest. La cerveza debe ser además fabricada dentro de los límites de la ciudad de Munich. La cerveza que se ajusta a estos criterios puede llegar a ser designada "Cerveza Oktoberfest".

Las cerveceras que pueden producir Cerveza Oktoberfest bajo los criterios son: 
  • Augustiner-Bräu
  • Hacker-Pschorr-Bräu
  • Löwenbräu
  • Paulaner-Bräu
  • Spatenbräu
  • Staaliches Hofbräu-Munchen
Cerveza Oktoberfest es una marca registrada por el Club Cervecero de Munich.


El primer siglo

La primera Oktoberfest se celebró del 12 de octubre al 17 de octubre de 1810 para celebrar el matrimonio del príncipe Luis I de Baviera con la princesa Teresa de Sajonia-Hildburghausen. La celebración consistió en una carrera de caballos. El Oktoberfest tiene lugar desde entonces en el Theresienwiese (también conocido simplemente como wiesn), un campo abierto justo al lado de la muralla de Múnich. La conocidísima Oktoberfest moderna tiene una tradición corta comparada con otros festivales o fiestas populares y de organizaciones de tiro (Schützenvereine).

Tras el éxito de la primera celebración, se siguió celebrando el festival y su comienzo se adelantó a septiembre para aprovechar la climatología más benigna de este mes. La Oktoberfest finaliza el primer domingo de octubre.

En el año 1910 se celebró el centenario de la Oktoberfest y se sirvieron 12.000 hectolitros de cerveza. En la carpa de Bräurosl había lugar para 12.000 invitados.

Hasta la actualidad

El 26 de septiembre de 1980 explotó una bomba en la entrada del Theresienwiese matando a trece visitantes e hiriendo a otros 200 más. La bomba había sido colocada por Gundolf Köhler, de 21 años y miembro de organizaciones neonazis, quien murió en el acto al no conseguir alejarse a tiempo de la bomba. Aunque se atribuye a Köhler la autoría en solitario del acto, ha habido quien lo ha relacionado con la Operación Gladio.
Hoy en día la tienda de campaña donde se expende cerveza Hofbräu-Festhalle con 10.000 personas es la más grande en el Theresienwiese.
En total, la Oktoberfest ha sido cancelada en un total de veinticuatro ocasiones debido a causas diversas (guerra, epidemias y otras emergencias).

Napoleón I Bonaparte - María Luisa de Habsburgo-Lorena

Napoleón I Bonaparte 
(Ajaccio, 15 de agosto de 1769 – Santa Elena, 5 de mayo de 1821) fue un militar y gobernante francés, general republicano durante la Revolución y el Directorio, artífice del golpe de Estado del 18 de Brumario que lo convirtió en Primer Cónsul (Premier Consul) de la República el 11 de noviembre de 1799; cónsul vitalicio desde el 2 de agosto de 1802 hasta su proclamación como Emperador de los franceses (Empereur des Français) el 18 de mayo de 1804, siendo coronado el 2 de diciembre; proclamado Rey de Italia el 18 de marzo de 1805 y coronado el 26 de mayo, ostentó ambos títulos hasta el 11 de abril de 1814 y, nuevamente, desde el 20 de marzo hasta el 22 de junio de 1815.

Napoleón en su despacho de las Tullerías,
 Jacques-Louis David, 1812
Durante un periodo de poco más de una década, adquirió el control de casi toda Europa Occidental y Central mediante una serie de conquistas y alianzas, y sólo tras su derrota en la Batalla de las Naciones, cerca de Leipzig, en octubre de 1813, se vio obligado a abdicar unos meses más tarde. Regresó a Francia y al poder durante el breve periodo llamado los Cien Días y fue decisivamente derrotado en la Batalla de Waterloo en Bélgica, el 18 de junio de 1815, siendo desterrado por los británicos en la isla de Santa Elena, donde falleció.

Napoleón en su trono imperial,
por Jean Auguste Dominique Ingres, 1806
Napoleón es considerado como uno de los mayores genios militares de la Historia, habiendo comandado campañas bélicas muy exitosas, aunque con ciertas derrotas igualmente estrepitosas. Sus agresivas guerras de conquista se convirtieron en las mayores operaciones militares conocidas hasta ese momento en Europa, involucrando a un número de soldados jamás visto en los ejércitos de la época. Además de estas proezas bélicas, a Napoleón también se le conoce por el establecimiento del Código Napoleónico y es considerado por algunos un «monarca iluminado» debido a su extraordinario talento y capacidad de trabajo. Otros, sin embargo, lo estiman un dictador tiránico cuyas guerras causaron la muerte de millones de personas, así como uno de los personajes más megalómanos y nefastos de todos los tiempos.
Se le juzga como el personaje clave que marcó el inicio del siglo XIX y la posterior evolución de la Europa contemporánea.
Napoleón en Santa Elena

Sus soldados lo llamaban el Pequeño Cabo (le Petit Caporal), en tanto que los ingleses se referían a él con el despectivo Boney y las monarquías europeas como el tirano Bonaparte, el Ogro de Ajaccio o el Usurpador Universal.

Repatriación de las cenizas de Napoleón a bordo de La Belle Poule,
el 15 de octubre de 1840, Eugène Isabey, 1842,
Óleo sobre lienzo (369 x 238 cm). Castillo de Versalles.
Tumba de Napoleón Bonaparte, bajo la cúpula de Los Inválidos (París)
Centroeuropa
Por otra parte, Austria rompió el pacto con Francia y Napoleón se vio obligado 
a comandar sus fuerzas en los frentes del Danubio y Alemania. En la batalla de Aspern-Essling (21 y 22 de mayo de 1809) cerca de Viena, Napoleón estuvo a punto de perder su ejército, sin que el enemigo tampoco lograra un triunfo. Tras una tregua de casi dos meses, nuevamente se enfrentaron ambos ejércitos, pero esta vez el ejército francés derrotó al austríaco en la batalla de Wagram, el 6 de julio de 1809. Tras este triunfo, Francia convirtió los territorios conquistados en las Provincias Ilirias (en la actualidad parte de Eslovenia, Croacia, Bosnia-Herzegovina, Serbia y Montenegro) y conquistó los Estados Pontificios. Tras aliarse nuevamente con Austria, Napoleón contrajo matrimonio con María Luisa de Habsburgo-Lorena, hija del monarca austríaco, Francisco I de Austria, perteneciente a la casa de Habsburgo, una vez repudiada Josefina al no poder darle un heredero.

Matrimonio de Napoleón y María Luisa de Austria
Con este enlace vinculaba su dinastía a la más antigua de la casas reales de Europa, con la esperanza de que su hijo, nacido en 1811 y al que otorgó el título de Rey de Roma como heredero del Imperio, fuera mejor aceptado por las monarquías reinantes.El Imperio alcanzó su máxima amplitud en 1810 con la incorporación de Bremen, Lübeck y otros territorios del norte de Alemania, así como con el reino de Holanda, después de obligar a abdicar a su hermano que había adoptado el título de Luis I Bonaparte.

María Luisa de Habsburgo-Lorena 
O María Luisa de Austria (Maria Ludovica Leopoldina Francisca Teresa Josefa Lucia) (Viena, Austria, 12 de diciembre de 1791 – Parma, Italia, 17 de diciembre de 1847), hija del emperador Francisco I de Austria y su esposa María Teresa de las Dos Sicilias (1772-1807).
Como la mayor de los hijos del emperador Francisco I de Austria y su segunda esposa, María Teresa de las Dos Sicilias, María Luisa creció durante un período de conflicto continuo entre Austria y Francia revolucionaria. Una serie de derrotas militares a manos de Napoleón Bonaparte habían provocado un alto costo humano en Austria. El final de la guerra de la Quinta Coalición resultó en el matrimonio de Napoleón y María Luisa en 1810, que marcó el comienzo de un breve periodo de paz y amistad entre Austria y el Imperio francés. María Luisa obedientemente aceptó el matrimonio a pesar de su elevado desprecio a Francia. Ella era una esposa obediente y fue adorada por Napoleón, que había estado ansioso por casarse con un miembro de una de las principales casas reales de Europa para consolidar su imperio relativamente joven. Ella dio a luz un hijo que brevemente le sucedió como Napoleón II.


La fortuna de Napoleón comenzó a cambiar dramáticamente en 1812 después de su fallida invasión a Rusia. Las potencias europeas, entre ellos Austria, reanudaron las hostilidades contra Francia en la Guerra de la Sexta Coalición, que terminó con la abdicación de Napoleón y su exilio en Elba. El Tratado de 1814 de Fontainebleau entregó los ducados de Parma, Piacenza y Guastalla a la emperatriz María Luisa. Ella gobernó el ducado hasta su muerte.
En 1810 se convierte en la segunda esposa de Napoleón I, ya que Josefina de Beauharnais no le podía dar un hijo, el heredero al trono. Además, Napoleón I estaba interesado en emparentarse con una de las casas reales más antiguas de Europa, como era la de los Habsburgo, para que así su heredero tuviera menos dificultades de aceptación entre los demás monarcas europeos.
Al ser confinado Napoleón I en la isla de Elba, María Luisa y su hijo marcharon a Austria, donde residieron bajo la tutela de su padre Francisco I. María Luisa conservó el título de emperatriz de los franceses y le asignaron los ducados italianos de Parma, Plasencia y Guastalla en 1814. Estos tres estados italianos le fueron confirmados en el Congreso de Viena y los ostentaría hasta su muerte.

María Luisa se casó dos veces morganáticamente después de la muerte de Napoleón en 1821. Su segundo marido fue el Conde Adam Adalbert von Neipperg (casado 1821), un escudero que conoció en 1814. Ella y Neipperg tuvieron tres hijos. Después de la muerte Neipperg, se casó con el conde Carlos René de Bombelles, su chambelán, en 1834. 

María Luisa murió en Parma en 1847.

Sucesor: Napoleon II
Napoleón Francisco José Carlos Bonaparte (París, 20 de marzo de 1811 – Viena, 22 de julio de 1832), también conocido como Napoleón II, Emperador de los franceses, era hijo de Napoleón I y de la emperatriz María Luisa. Fue conocido sobre todo como el Rey de Roma, y más adelante como El Aguilucho.

Paternidad
Aunque el Duque de Reichstadt no se casó ni tuvo descendencia, algunos aficionados consideran altamente probable que haya sido el padre de Maximiliano I de México. Los últimos años de su vida, estuvo muy íntimamente vinculado a su prima la princesa Sofía de Baviera, esposa del archiduque Francisco Carlos de Austria. La archiduquesa Sofía ya era madre del archiduque Francisco José, futuro emperador de Austria-Hungría; en el curso de su relación nació su segundo hijo, Maximiliano, futuro emperador de México. Sin embargo, todo apunta a la esterilidad de Napoleón II.

 La emperatriz María Luisa y el rey de Roma
Muerte
Napoleón II, falleció el 22 de julio de 1832, afectado de tuberculosis, en el palacio de Schönbrunn (Viena). En 1940 sus restos fueron trasladados, como regalo de Adolf Hitler a Francia, desde Viena a la cúpula de Los Inválidos de París, junto a la tumba de su padre, el emperador. No obstante, su corazón todavía se halla en la Herzgruft de la Augustinekirche, Viena.

Otros datos
En la Obra Noticias del Imperio del escritor mexicano Fernando del Paso (1989), los amores de Napoléon II con su prima la princesa Sofía de Baviera ocupan un capítulo del libro dejando al lector preguntándose si el Rey de Roma habrá sido o no el padre de Maximiliano I de México

Sofía Federica Dorotea Guillermina y Ludovica de Wittelsbach

Sofía Federica Dorotea Guillermina de Wittelsbach 
Princesa de Baviera (27 de enero de 1805 - 28 de mayo de 1872). Hija del rey Maximiliano I de Baviera y su segunda esposa, Carolina de Baden.
Contrajo matrimonio en Viena, Austria, el 4 de noviembre de 1824 con el Archiduque Francisco Carlos de Austria, hermano y heredero del Emperador Fernando I de Austria. 


Retrato de la Archiduquesa Sofía por Joseph Karl Stieler (1832)
De su matrimonio tuvo seis hijos:
  • Francisco José I de Austria, Emperador de Austria y Rey de Hungría (1830-1916).
  • Maximiliano I de México, Emperador de México (1832-1867).
  • Carlos Luis de Austria (1833-1896).
  • María Ana Carolina de Austria (1835-1840).
  • Un niño nacido muerto (1840).
  • Luis Víctor de Austria (1842-1919).
Contrariamente a la debilidad de su esposo, ella fue conocida por su ambición política y sobre todo por hacer todo lo que estuviera a su alcance para asegurar la sucesión al trono para su hijo mayor, Francisco José. Su personalidad era tan bien conocida que de ella se llegó a decir que "era el único hombre de la corte".

Grabado de Sofía de Austria
Cuando la Revolución de 1848 obligó a abdicar del trono a su cuñado Fernando I, la sucesión le correspondía a su esposo Francisco Carlos, pero Sofía, al considerarlo incapaz, le presionó para renunciar a sus derechos sucesorios a favor de Francisco José, el hijo de ambos, con lo cual también renunció a ser emperatriz consorte. Sin embargo, con el ascenso de Francisco José ella se convirtió durante muchos años en el poder detrás del trono, por la gran influencia que tenía sobre su hijo.
Esto último significó un problema cuando Francisco José resolvió casarse con la duquesa Isabel de Baviera, mejor conocida como Sissi (sobrina de Sofía al ser hija de su hermana Ludovica de Baviera), con quien Sofía siempre mantuvo una pésima relación, pues sus temperamentos y formas de pensar eran completamente distintos.
Sofía siguió dominando la corte (de la cual Isabel permanecía ausente la mayor parte del tiempo) hasta que se retiró de la vida pública en 1867, después de la ejecución de su hijo Maximiliano I de México, muerte de la cual jamás se recuperó.
Durante su juventud y primeros años de matrimonio, Sofía fue sumamente cercana al Duque de Reichstadt, Napoleón II, que vivía en la corte austriaca de su abuelo. Muchos rumores establecen la posibilidad de un amorío entre ambos, y algunos otorgan la paternidad del segundo hijo de Sofía, Maximiliano I de México, al Duque de Reichstadt.


Los cuatro archiduques hijos de ella y de Francisco Carlos; de izquierda a derecha:
Carlos Luis de Austria, Francisco José I de Austria,
 Maximiliano I de México y Luis Víctor de Austria.
Francisco Carlos José de Habsburgo-Lorena
Archiduque de Austria y príncipe real de Hungría y de Bohemia (Viena, Sacro Imperio Romano Germánico, 7 de diciembre de 1802 - Viena, Imperio austrohúngaro, 8 de marzo de 1878). Fue hijo del emperador Francisco I de Austria y padre de los emperadores Francisco José I de Austria y Maximiliano I de México, aunque él mismo jamás ostentó la dignidad imperial.
Era el décimo hijo y segundo varón del emperador Francisco I (Francisco II del Sacro Imperio Romano Germánico) y de su esposa, María Teresa de las Dos Sicilias. El 4 de noviembre de 1824 contrajo matrimonio en Viena con la princesa Sofía de Baviera, hija del rey Maximiliano I de Baviera y de su esposa, la princesa Carolina de Baden.


Francisco Carlos José de Habsburgo-Lorena
Ludovica de Wittelsbach (Ludovica de Baviera)
(Maria Ludovika Wilhelmine; Múnich, 30 de agosto de 1808 - Múnich, 25 de enero de 1892), duquesa en Baviera, fue una princesa alemana de la Casa de Wittelsbach, sexta hija del rey Maximiliano I de Baviera y de su segunda esposa, Carolina de Baden. Ostentó desde su nacimiento el tratamiento de Su Alteza Real y el título de Princesa Real de Baviera. Es especialmente conocida por ser la madre de Isabel de Baviera, más conocida como Sissí, Emperatriz de Austria y Hungría.


Ludovica de Wittelsbach
El 9 de septiembre de 1828, contrajo matrimonio en Tegernsee con Maximiliano de Baviera, duque en Baviera, hijo de su primo, el duque Pío Augusto de Baviera, perteneciente a una rama secundaria de la Casa de Wittelsbach, la de los Condes Palatinos de Zweibrücken-Birkenfeld-Gelnhausen.




Con él tuvo diez hijos:
  • Luis de Baviera (1831-1920), que renunció a sus derechos como primogénito para casarse con la actriz Henriette Mendel (1833-1891), baronesa de Wallersee. Una vez viudo, se casó con otra actriz, Bárbara Antonie Barth, baronesa de Bartolf (1871-1956).
Elena de Baviera (apodada "Nené") (1834-1890), casada en 1858
con el príncipe Maximiliano de Thurn und Taxis (1831-1867).
Isabel de Baviera (apodada "Sissi")  (1837-1898),
casada en 1854 con Francisco José de Austria (1830-1916),
 Emperatriz de Austria y Reina de Hungría y Bohemia.
Carlos Teodoro de Baviera (apodado "Gackl") (1839-1909),
sucesor de su padre en el Ducado en Baviera,
casado en primeras nupcias en 1865 con la princesa Sofía de Sajonia (1845-1867),
 y después, tras enviudar de ésta, en 1874
con la Infanta María José de Portugal (1857–1943).
María Sofía de Baviera (1841-1925), casada en 1859 con Francisco II de las Dos Sicilias (1836–1894),
 Reina de las Dos Sicilias. Dejó también descendencia ilegítima fruto de la relación extramarital
que mantuvo con el conde belga Armand de Lawayss.
Matilde Ludovica de Baviera (apodada "Spatz") (1843-1925),
casada en 1861 con Luis de Borbón-Dos Sicilias (1838-1886), conde de Trani.

Sofía Carlota de Baviera(1847-1897), prometida durante un tiempo
con Luis II de Baviera y después casada en 1868 con
Fernando Felipe María de Orleans (1844-1910), duque de Alençon.
Maximiliano Manuel de Baviera (apodado "Mapperl")(1849-1893),
casado en 1875 con la princesa Amalia de Sajonia-Coburgo-Gotha
(1848–1894).

domingo, 9 de marzo de 2014

Maximiliano I

(Schwetzingen, Sacro Imperio Romano Germánico, 27 de mayo de 1756 - Múnich, Reino de Baviera, 13 de octubre de 1825), rey de Baviera de 1805 a 1825. Era hijo del Conde palatino Federico Miguel de Zweibrücken-Birkenfeld y de su esposa, la Condesa palatina María Francisca de Sulzbach.

No debe confundirse con el duque Maximiliano I de Baviera del siglo XVII

El 1 de abril de 1795 sucedió a su hermano, Carlos II Augusto, como Duque de Zweibrücken, y el 16 de febrero de 1799 fue nombrado Elector de Baviera, Conde Palatino del Rin y Duque de Berg al extinguirse la línea Sulzbach con la muerte sin descendencia del elector Carlos Teodoro.




Sus simpatías por Francia y las ideas de la ilustración caracterizaron su gobierno desde el principio.

En política exterior, Maximiliano fue hasta 1813 el principal aliado alemán de Napoleón, cimentándose la relación con el matrimonio de la mayor de sus hijas con Eugenio de Beauharnais. Por ello fue recompensado en el Tratado de Presburgo de 1805, donde se determina que recibe el título real e importantes adquisiciones territoriales en Suabia y Franconia. Asumió el título de Rey el 1 de enero de 1806. En marzo cedió el Ducado de Berg a Napoleón.

El nuevo Rey de Baviera era el más importante de los príncipes que formaban la Confederación del Rin y permaneció junto a Napoleón hasta la batalla de Leipzig, cuando se decidió a firmar el Tratado de Ried (1813) que garantizaba la integridad de su reino a cambio de abandonar al emperador francés y unirse a los aliados. A pesar de ello, por el primer Tratado de París (3 de junio de 1813) tuvo que devolver el Tirol a Austria como cambio por quedarse con el obispado de Wurzburgo. Durante el Congreso de Viena, Maximiliano también tuvo que hacer otras concesiones a Austria, como Salzburgo y los territorios del Inn y el Hausruck a cambio del Palatinado occidental. El Rey luchó duro para garantizar la integridad de los territorios bávaros confirmados en Ried, pero lo más que pudo conseguir fue una garantía de Metternich en el asunto de la sucesión de Baden, algo destinado al fracaso.

Durante el congreso y después del mismo, Maximiliano se opuso fuertemente a la reconstrucción de Alemania, algo que dañaría peligrosamente la independencia de Baviera, y fue su insistencia en el principio de soberanía que dejase reinar a los príncipes alemanes que contribuyó poderosamente a la creación de la Confederación Germánica. El Acta Federal del Congreso de Viena fue proclamada en Baviera como un tratado internacional, y que en parte era un seguro para impedir cualquier interferencia de la dieta federal en los asuntos internos de Baviera; y en otra parte daría unidad a sus heterogéneos territorios.

En 1818 concedió a su pueblo una constitución liberal. Montgelas, que se había opuesto a esta concesión, había caído e desgracia en los años previos. Maximiliano firmó en 1817 un concordato con Roma, por el que los poderes del clero, largamente discutidos durante la administracioón de Montgelas, fueron restaurados.

En su vida privada Maximiliano era amable y sencillo. Le gustaba pasear por las calles de la capital en bourgeois y mantenía conversaciones con gente de todas las categorías sociales, saludando a todos con gran afecto.


  • Maximiliano se casó en dos ocasiones y tuvo un total de doce hijos

  • Predecesor:Ninguno: el reino fue creado en 1805
  • Elector de Baviera:1799 - 1805
  • Rey de Baviera:1805 – 1825
  • Sucesor:Luis I

Familia
  • Dinastía: Casa de Palatinado-Zweibrücken




Augusta Guillermina nació en la ciudad alemana de Darmstadt (en el actual estado federado de Hesse) en 1765. Sus padres eran el Príncipe Jorge Guillermo de Hesse-Darmstadt (1722-1782) y la Condesa Luisa de Leiningen-Heidesheim (1729-1818).

Tuvieron cinco hijos:
  • Luis (1786-1868), sucesor de su padre al trono bávaro.



Carolina de Baden (nombre completo Federica Carolina Guillermina) (Karlsruhe, 13 de julio de 1776 - Múnich, 13 de noviembre de 1841), Princesa alemana, procedente de la familia Zähringen. Era hija de Carlos Luis, príncipe heredero de Baden, y de la landgravina Amalia de Hesse-Darmstadt. Sus abuelos fueron Carlos Federico, margrave de Baden, y Luis IX, landgrave de Hesse-Darmstadt. Tuvo una hermana gemela, llamada Catalina Amalia Cristina Luisa, y muchos hermanos más.

El 9 de marzo de 1797, Carolina se casó en Karlsruhe con Maximiliano, duque de Zweibrücken que dos años después será Príncipe Elector de Baviera.

Tuvieron siete hijos.