jueves, 25 de enero de 2018

(II) Alfred Hitchcock - Ingrid Bergman - La obsesión rubia de Hitchcock

Alfred Hitchcock "El maestro del suspense" - Conocido por su silueta, pincha aqui

Hitchcock vuelve a Londres con el esbozo de una nueva historia para Bergman; "Encadenados" que supondrá su primer trabajo como productor propio después de fundar, junto con Sidney Berstein, la "Transatrantic Pictures", productora que le otorgará a Hitchcock mayor libertad creativa.


Cary Grant,  Ingrid Bergman,  Claude Rains,  Louis Calhern,  Leopoldine Konstantin, Reinhold Schünzel,  Moroni Olsen,  Ivan Triesault,  Alex Minotis,  Wally Brown, Charles Mendl,  Ricardo Costa,  Eberhard Krumschmidt,  Fay Baker
Tras la Segunda Guerra Mundial (1939-1945), el padre de Alicia Huberman, un espía nazi, es condenado por traición contra los Estados Unidos. Después del juicio, Alicia da una fiesta en la que aparece un apuesto desconocido llamado Devlin. Se trata de un agente de los servicios de Inteligencia que reclama su colaboración para atrapar a Alexander Sebastian, el cerebro de los nazis en Brasil. Al principio se muestra reacia, pero finalmente accede, sobre todo, porque se ha enamorado del atractivo agente americano. Una vez en Brasil, Alicia se gana la simpatía de Sebastian y se va a vivir a su casa. Pero su implicación en el asunto acaba poniendo en peligro su vida. (FILMAFFINITY)
1946: 2 nominaciones al Oscar: Mejor actor de reparto (Claude Rains), guión original
Obra maestra del género de espionaje, en su época fue ya un gran éxito de taquilla. Maravillosa pareja protagonista acompañados de un soberbio e inquietante Claude Rains que fue nominado al Oscar al mejor actor secundario.
En 1946 comienza el rodaje de "El Proceso Paradine", film con el que caducaba el contrato que Hitchcock había firmado con David O. Selznick.

Gregory Peck,  Ann Todd,  Charles Laughton,  Charles Coburn,  Ethel Barrymore, Louis Jourdan,  Alida Valli,  Leo G. Carroll,  Joan Tetzel,  Isobel Elsom
La hermosa señora Paradine (Alida Valli) es acusada de haber asesinado a su marido ciego. De su defensa se encarga el abogado Keane (Gregory Peck) que, aunque está casado con una atractiva mujer (Ann Todd), se enamora perdidamente de su cliente y se deja convencer de su inocencia. (FILMAFFINITY)
1947: Nominada al Oscar: Mejor actriz secundaria (Ethel Barrymore)
En 1947 Hitchcock empieza a escribir la que será la primera película producida en su totalidad por la "Transatrantic Pictures". Se trata de un nuevo experimento fílmico escrito para ser rodado en una sola toma: "La soga". Esta película supuso su primera colaboración con James Stewart.

La soga - película completa, pincha aqui


James Stewart,  John Dall,  Farley Granger,  Cedric Hardwicke,  Joan Chandler, Douglas Dick,  Constance Collier,  Dick Hogan
A casa de dos estudiantes van llegando los invitados a una especie de fiesta de fin de curso. El invitado que más temen es su tutor y profesor, un astuto criminólogo que sostiene que el crimen perfecto no existe, aunque ellos se han propuesto demostrar lo contrario. En efecto, con su llegada crece cada vez más la tensión y el nerviosismo de los jóvenes. Y no es para menos, porque tienen un cadáver encerrado en el arcón que sirve de mesa para la cena. (FILMAFFINITY)
"Hitchcock combina una milimétrica intriga con un singular alarde técnico (...) y aporta un amargo retrato de la condición humana. (...) Obra maestra." Miguel Ángel Palomo: Diario El País
En 1948 Ingrid Bergman conoce al director de cine italiano Roberto Rossellini y se marcha con él, y Hitchcock se lo toma como una afrenta personal.

Ingrid Bergman (Estocolmo, 29 de agosto de 1915 - Londres, 29 de agosto de 1982)
Decidió hacerse actriz para combatir su extrema timidez, «soy más yo misma cuando soy otra persona» 
Ingrid Bergman junto Humphrey Bogart en una escena de la película Casablanca (1942). Bergman encarna a Ilsa, antigua amante de Rick Blaine (Bogart) y mujer del héroe de la resistencia Victor Laszlo (Paul Henreid).
En 1949 Ingrid Bergman decidió escribir una carta​ dirigida al director italiano Roberto Rossellini expresándole su deseo de trabajar en alguna de sus películas. Cuando Rossellini recibe la carta va a Estados Unidos para conocer a Petter y a Ingrid.

En 1949 se trasladó a Italia con 300 dólares pensando volver en unos meses, para rodar a las órdenes de Rossellini la película Stromboli. Durante el rodaje, comenzó una relación con el director italiano. Fruto de esta relación, Bergman quedó embarazada. Su hijo Roberto Ingmar Rossellini nació el 2 de febrero de 1950, lo que provocó un gran escándalo en Estados Unidos. El vicepresidente y director de Códigos de Producción, Joseph Breen, le pidió que desmintiera los rumores de que estaba a punto de divorciarse y abandonar a su primera hija para casarse con Rossellini. Fue criticada por la Iglesia luterana de Suecia y sacerdotes de la Iglesia católica, sobre todo en Estados Unidos; también recibió cartas de personas que pensaban que debía ser quemada en la hoguera, no como Juana de Arco, sino como una bruja. El escándalo fue de tal magnitud que incluso provocó que la actriz fuera declarada persona non grata en territorio estadounidense, lo que hizo que se exiliara en Italia, dejando a su primer marido y a su primera hija en Estados Unidos. 


Roberto Rossellini (Roma, Italia, 8 de mayo de 1906 - Roma, Italia, 3 de junio de 1977) fue un cineasta italiano. Rossellini es uno de los directores más importantes del neorrealismo italiano, al que contribuyó con películas como Roma, ciudad abierta.
Nacido en una familia burguesa de Roma, su padre construyó el primer cine romano (un teatro donde podían mostrarse películas), garantizando a Roberto el pase libre de admisión ilimitado; Roberto comenzó a frecuentar el cine a una edad temprana. 
Cuando el régimen fascista terminó en 1945, sólo dos meses después de la liberación de Roma, Rossellini ya estaba preparando Roma, ciudad abierta (Roma città aperta, con Fellini asistiendo en el guion y Fabrizi en el papel del sacerdote), que él mismo produjo, obteniendo la mayor parte del dinero de créditos y préstamos. Este drama fue un éxito inmediato. Rossellini comenzó así su "Trilogía neorrealista", cuya segunda película fue Paisà (Camarada, 1946), filmada enteramente con actores no profesionales, y la tercera Germania anno zero (1947), patrocinada por un productor francés y dirigida en el sector francés de Berlín.
ROMA, CIUDAD ABIERTA -Roberto Rossellini - TRAILER, pincha aqui

Después de separarse de Lindström y tras el nacimiento de su hijo, la actriz y Rosellini se casaron el 24 de mayo de 1950. Con el director italiano tuvo además otras dos hijas en 1952, las gemelas Isabella e Isotta. Finalmente, se separó de Rossellini en 1957. Durante su estancia en Italia trabajó en cinco películas más dirigidas por su marido: Europa '51, Siamo Donne, Viaggio in Italia, Giovanna d'Arco al Rogo y La Paura; en su momento, estas películas representaron fracasos de público y de crítica, aunque más tarde fueron revalorizadas, especialmente gracias a la crítica europea y a los creadores del movimiento francés Nouvelle vague.

La obsesión rubia de Hitchcock
No hace falta doctorarse en cine para saber que lo de Hitchcock con las rubias no era algo normal. Mucho se ha escrito y teorizado sobre ello, principalmente en clave freudiana: que si era un misógino, que si su longevo matrimonio con Alma Reville era más fraternal que pasional, que si le acomplejaba su oronda figura, que si... Pero lo cierto es que el cine del mago del suspense no se entiende sin sus actrices rubias.
Alfred Hitchcock en una de los fotos promocionales de 'Los pájaros'
Hitchcock no se conformaba con cualquier rubia: "Las que son como Marilyn Monroe no me interesan. Llevan colgado el sexo de su cuello, como si fuera una joya". Lo que buscaba era una mezcla de frivolidad sofisticada y altanera y sexualidad extrema: "damas auténticas" que fuesen "prostitutas en el dormitorio". Si se encaprichaba por una actriz que no tuviese la melena lo suficientemente clara, se la teñía porque, como decía, "las rubias son las mejores víctimas". Y las suyas lo fueron en la ficción, pero también en la realidad porque, como dicen muchos de los libros escritos sobre él, Hitchcock era duro de pelar.
A pesar de amarlas y odiarlas al mismo tiempo y de intimidarlas con su omnipresencia, Hitchcock consiguió que sus catárticas protagonistas nos regalasen algunos de los momentos más icónicos de la historia del cine, lo cual no significa que la genialidad justifique los medios. Aun así, el director no logró nunca el reconocimiento de Hollywood. Se solía mostrar indiferente y entero en público ("¿Para qué quiero yo otro sujetapuertas?"), pero a nadie se le escapaban las espinitas que se le clavaban cada vez que la Academia nominaba sus películas y no recibía la estatuilla. En total, fue cinco veces candidato al Oscar al mejor director.
La obsesión del cineasta por las actrices platino ha llevado al autor Serge Koster a escribir 'Las fascinantes rubias de Alfred Hitchcock'
Hitchcock y la dimensión erotómana de su cine; Hitchcock como un Barba Azul de cuento; Hitchcock el Maestro. A ratos deliciosamente perversas, y con teorías atrevidas pero muy atractivas, estas páginas de Serge Koster abordan, con conocimiento de causa y brío literario, los temas que intrigan a los amantes del cine y excitan también la curiosidad de los espectadores novatos. Y están tan llenas de su amor de fan por los personajes como por las personas: la Grace Kelly de La ventana indiscreta, la Kim Novak de Vértigo, la ladrona Marnie interpretada por Tippi Hedren…
Voyeurismo, fascinación, diálogos llenos de dobles sentidos: la cara B de un Hitchcock no tan oculto aparece aquí como en sus películas: siempre casi escondiéndose y a la vez mostrándose; el adorador de ídolos femeninos que coloca en un altar a sus actrices para luego, en muchos casos, derrumbar con sólo un gesto ese mismo altar; el genio de las contradicciones.
Narración y ensayo, diario de lecturas y películas, de placeres y vicios (a veces la misma cosa), Serge Koster, siempre entre la erudición y la divulgación, propone a los lectores, con una prosa llena de hallazgos líricos y también, ¿por qué no decirlo así?, «psicológicos», una estupenda conversación que recuerda a la ya mítica entre François Truffaut y el propio Alfred Hitchcock, sólo que ahora, al abrir este libro, seremos nosotros mismos quienes nos convertiremos en contertulios de Serge Koster, para aprender de él y para debatir con él.
"En 'La ventana indiscreta' el fetichismo rubio se despliega apoteósicamente, en el interior de un sistema afectivo y artístico sobre el que Donald Spoto, el documentado biógrafo de Hitchcock, propone una juiciosa aclaración: 'Con su belleza fría y elegante, su pasión interior, su mente despierta (y la sumisión total a su dueño), Grace Kelly era la encarnación de los fantasmas personales y profesionales del cineasta […] la actriz más colaboradora que conoció nunca'. Esto explica sin duda la tranquila euforia que nos invade por entero a lo largo del desarrollo de la historia". "Su ocupación de la pantalla, su perfección ansiogénica, la exhibición de la lencería íntima hacen balbucir al fotógrafo, cuya herida no le impide radiografiar, con una mezcla de éxtasis y de fastidio, los magníficos secretos de esta anatomía que descubre su etérea y última prenda: 'Tu ropa interior que no pesa ni doscientos gramos… ¡Cien gramos!'.
Tippi Hedren en 'Los pájaros'
"Él quiso inmiscuirse en su intimidad, ella le cerró su corazón y todo lo demás. ¿Hemos vuelto a ver muchas veces más a este raro ejemplar en una pantalla? 'Ex modelo, belleza clásica', anuncia el dossier de prensa, 'rubia de inmensos ojos verdes y con un porte de reina', ¿qué pasó con Tippi Hedren para que todo el mundo conspirara contra ella, empezando por aquellos que la consideraban groseramente sólo un sucedáneo de Grace Kelly?". "Hitch el charlatán, ¿debe ser leído y escuchado literalmente? Esta mezcla de locuacidad, de reticencia. Este dédalo de pistas indicadas con mayor o menor claridad. Estas historias de moños, de bragas, de bragueta, de rubias elegantes y depravadas. La visión de 'Vértigo' ya nos puso en antecedentes: el sexo de la mujer obsesiona al maestro de la cámara. Una hendidura ha de estar abierta o cerrada. Abierta, preferentemente, en la imaginación. Pero querer abrirla en la realidad contra la voluntad de la mujer es pura locura. Esta metáfora marca el principio tanto de 'Los pájaros' como de 'Marnie la ladrona'. Su omnipresencia demuestra que el Maestro cuida a su criatura al mismo tiempo que a sus fantasmas".
Eva Marie Sant en 'Con la muerte en los talones'
"El director sobre 'Con la muerte en los talones': «Es el final más impertinente que he rodado nunca», confiesa Hitchcock, con una pizca de provocación. Satisfecho. Nosotros también. Encumbrado hasta la cima del cine, atento a los ruidos nocturnos de la pareja, todos nosotros viajamos en compañía de la radiante rubia, la actriz con un nombre tres veces divino, Eva Marie Saint, la amante de todos los hombres (Eva).
Durante el año 1949 el director se dedica a viajar y prepara una nueva película en su Londres natal: "Pánico en la escena", con Marlene Dietrich de protagonista y su hija Patricia en un pequeño papel. Una vez terminada la película, regresan a Hollywood. Ese mismo año su productora debe cerrar, después del batacazo comercial que supuso su película "Atormentada"


Marlene Dietrich,  Jane Wyman,  Michael Wilding,  Richard Todd,  Alastair Sim, Sybil Thorndike,  Kay Walsh,  Miles Malleson,  André Morell,  Patricia Hitchcock, Hector Mac Gregor,  Joyce Grenfell
Un hombre que es buscado por la policía, acusado de haber matado al marido de su amante, se refugia en casa de su amiga Eve, a la que confiesa que la verdadera asesina es su amante, la actriz Charlotte Inwood. Eve decide investigar por su cuenta, pero cuando conoce al detective encargado del caso comienza a enamorarse...
1950: National Board of Review: Mejores díez películas del año
Ingrid Bergman,  Joseph Cotten,  Michael Wilding,  Margaret Leighton,  Cecil Parker, Denis O'Dea,  Jack Watling,  Harcourt Williams,  John Ruddock,  Bill Shine, Victor Lucas,  Ronald Adam,  Francis De Wolff,  G.H. Mulcaster,  Olive Sloane, Maureen Delaney,  Julia Lang,  Betty McDermott
Australia, 1835. El sobrino del gobernador, Charles Adare (Michael Wilding), que acaba de llegar de Inglaterra, está invitado a cenar en casa de Sam Flusky (Joseph Cotten), un antiguo presidiario que ha hecho fortuna y que está casado con una de una prima de Charles, Lady Harrietta (Ingrid Bergman). Charles descubre que su prima, que se ha convertido en una alcohólica, está aterrorizada por su ama de llaves Milly (Margaret Leighton) y, al tratar de curarla, se enamora de ella... (FILMAFFINITY)
Atormentada~español completa, pincha aqui

En 1950, Hitchcock encuentra una novela de Patricia Highsmith que le entusiasma, "Extraños en un tren". En ella se basará su próxima película, que relanzará espectacularmente su carrera.
Patricia Highsmith (Fort Worth, Texas, 19 de enero de 1921 - Locarno, Suiza, 4 de febrero de 1995) fue una novelista estadounidense famosa por sus obras de suspense.
Farley Granger,  Ruth Roman,  Robert Walker,  Leo G. Carroll,  Patricia Hitchcock, Howard St. John,  Laura Elliott,  Marion Lorne
Inspirada en la novela homónima de Patricia Higsmith. Durante un viaje en tren, Guy, un joven campeón de tenis (Farley Granger), es abordado por Bruno (Walker), un joven que conoce su vida y milagros a través de la prensa y que, inesperadamente, le propone un doble asesinato, pero intercambiando las víctimas con el fin de garantizarse recíprocamente la impunidad. Así podrían resolver sus respectivos problemas: él suprimiría a la mujer de Guy (que no quiere concederle el divorcio) y, a cambio, Guy debería asesinar al padre de Bruno para que éste pudiera heredar una gran fortuna y vivir a su aire. (FILMAFFINITY)
1951: Nominada al Oscar: Mejor fotografía (Blanco & Negro)
Extraños en un tren (1951) de Alfred Hitchcock, pincha aqui

En 1952 rueda "Yo confieso" junto al joven actor Montgomery Clift y Anne Baxter.

Montgomery Clift,  Anne Baxter,  Karl Malden,  Brian Aherne,  O.E. Hasse,  Dolly Haas, Roger Dann,  Charles André,  Judson Pratt
Un sacerdote escucha la confesión de un criminal. Cuando las circunstancias implican al cura, y las sospechas de la policía recaen sobre él, entonces tendrá que afrontar una espinosa situación: no puede contar lo que sabe; tiene, pues, que encubrir al culpable porque está obligado a respetar el secreto de confesión. (FILMAFFINITY)
"Una de las mejores películas de la historia del cine. Todo en ella es grandioso. Intriga de principio a fin para un filme original y creíble" Fernando Morales: Diario El País 
Yo confieso (1953), pincha aqui

Montgomery Clift (Edward Montgomery Clift: Omaha, Nebraska, 17 de octubre de 1920-Nueva York, 23 de julio de 1966) fue un actor estadounidense candidato a los premios Óscar, Globos de Oro y BAFTA.
Clift y su rival en la pantalla, Marlon Brando, que nació en la misma ciudad —Omaha, Nebraska— fueron conocidos popularmente en Hollywood como «los gemelos de oro», por su rápido ascenso al estrellato.
Su carrera estuvo repleta de éxitos, interpretando muchos papeles nominados al Óscar y convirtiéndose en un ídolo por su presencia y atractivo. Sus escenas de amor con Elizabeth Taylor en Un lugar en el sol (1951) establecieron un nuevo estándar para el romance en el cine. 

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