sábado, 24 de agosto de 2019

(XII) Egipto - Tierra de Faraones - Gran Pirámidee Guiza - Gran Esfinge de Guiza

(XI) Egipto - Tierra de Faraones -Las siete maravillas del Mundo Antiguo -  Necrópolis de Guiza  - El Imperio Antiguo de Egipto,  pincha aqui


La pirámide
Se estima que fue construida con unos 2,3 millones de bloques de piedra, cuyo peso medio es de dos toneladas y media por bloque, aunque hay algunos de ellos que llegan a pesar hasta sesenta toneladas. Originalmente estaba recubierta por unos 27 000 bloques de piedra caliza blanca, pulidos, de varias toneladas cada uno. Mantuvo este aspecto hasta principios del siglo XIV, cuando un terremoto desprendió parte del revestimiento calizo. Posteriormente, los turcos otomanos utilizaron dicho revestimiento para la construcción de diversas edificaciones en El Cairo.

Sección Sur-Norte

El interior de la pirámide

La pirámide se compone de tres cámaras principales, dos situadas en el interior de la pirámide, actualmente denominadas cámara del rey y cámara de la reina, y una en el subsuelo, la cámara subterránea.

A las cámaras se accedía desde el lado norte, por un pasaje descendente, obstruido al final por grandes bloques de granito, que comunicaba con dos pasadizos, uno ascendente, que desemboca en la Gran Galería, y otro descendente, que llega hasta la cámara subterránea.


Cámara del Rey
La llamada cámara del rey está conformada por losas de granito y es de planta rectangular, paredes y techo lisos, sin decoración, y únicamente contiene en la actualidad un sarcófago vacío de granito, sin inscripciones, depositado allí durante la construcción de la pirámide, puesto que es más ancho que los pasadizos; sobre el techo se encuentran las llamadas cámaras de descarga, y la más alta dispone su techo con grandes bloques inclinados, a dos aguas, para desviar la gran presión que ejercen los bloques superiores de la pirámide, evitando que todo el peso descargue sobre el techo de la cámara real. Se accede a ella por un pasaje horizontal llamado antecámara que parte del extremo superior de la Gran Galería.
Cámara de la reina
La denominada cámara de la reina por los árabes, aunque según Mark Lehner y la gran mayoría de los egiptólogos, no se destinó a la esposa del rey sino a una estatua Ka del mismo​ (Serdab, habitáculo destinado a contener la representación espiritual del difunto: estatua Ka), está situada casi en el eje de la pirámide. Tiene acceso mediante un pasaje horizontal, que comunica con la zona inferior de la Gran Galería, inicialmente oculto por las losas del pavimento. Es de planta rectangular, paredes lisas, sin decoración, con un nicho, y techo inclinado, a dos aguas.
La magnífica e intrigante Gran Galería, hacia 1799, según ilustración en Description de l'Égypte
La Gran Galería es un gran pasaje de unos 47 metros de longitud y 8 metros de altura. Las paredes de la Gran Galería son verticales desde el suelo hasta una altura de dos metros y, a partir de ahí hacia arriba, con las piedras escalonadas, conformando una falsa bóveda mediante aproximación de las hiladas.
La cámara subterránea, excavada en el subsuelo, es de planta rectangular, con suelo irregular, paredes y techo planos; contiene dos habitáculos, a modo de sarcófagos, un pozo y una pequeña galería. Se accede a ella por un pasaje descendente, prolongación del primer pasaje de la pirámide. También está comunicada con la Gran Galería mediante un angosto túnel, casi vertical, perforado en los bloques.

Los canales de ventilación
De cada cámara real parten dos angostos conductos inclinados, en las paredes norte y sur, llamados «canales de ventilación», pues ese es su uso actual, ventilar mediante impulsores eléctricos; se desconoce su función original pues los de la cámara de la reina no comunicaban con el interior en su último tramo, ya que estaban tapados por las grandes losas graníticas del revestimiento de los muros. Los de la cámara del rey fueron descubiertos por R. Howard Vyse, y los de la cámara de la reina por W. Dixon.

En 1954 se encontró, enterrada en un foso próximo al lado sur de la pirámide, una barca funeraria. Estaba desmontada y llevó catorce años reconstruirla. Se exhibe en una gran sala erigida sobre el foso. Esta barca formaba parte importante del ritual funerario, ya que sería la encargada de llevar a Jufu (Keops) en su viaje a través del más allá. Se tiene conocimiento de otra barca, pero por precaución y para evitar su deterioro no ha sido extraída todavía.
La barca funeraria de Keops (o barca solar) es un navío de 43,4 m de eslora del Antiguo Egipto que fue enterrado en un foso a los pies de la Gran Pirámide de Guiza, alrededor de 2500 a. C.  Fue descubierta en 1954 por Kamal el-Mallakh.
La historia y la función de la barca no se conocen con precisión. Las barcas solares eran navíos rituales que simbolizaban el ciclo de la vida y la muerte mediante el ciclo solar, Ra, a través del cielo. Sin embargo, esta barca contiene signos que indican haber sido usada en el agua, y es posible que la barca funeraria llevara el cuerpo embalsamado del faraón de Menfis a Guiza a través del Nilo, o que Keops lo usara como un "barco de peregrinación" para visitar lugares sagrados y fuera enterrado para usarlo en la vida después de la muerte.
Según varios especialistas, esta barca solar presenta características de una embarcación de alta mar, con una proa levantada, lo que le permitía sobrepasar las olas del mar.
Las ocho caras de la Gran Pirámide. Flinders Petrie ya observó, entre otros aspectos morfológicos, que la sección horizontal de la Gran Pirámide tiene forma octogonal, de estrella de cuatro puntas, pues cada una de las caras está compuesta por dos planos, con ligera pendiente hacia el centro, difícilmente apreciable a simple vista por la ausencia casi total del revestimiento, pues solamente se han conservado algunos bloques de piedra caliza, procedentes de las canteras de Tura, en la primera hilada de la cara septentrional. Esta característica y su orientación hacia el Norte geográfico genera en las caras norte y sur un fenómeno de proyección de sombras durante los equinoccios: hacia el amanecer, durante unos minutos, la mitad oeste de las caras norte y sur es iluminada por los rayos del Sol, mientras la mitad este permanece en sombras; hacia el ocaso ocurre al contrario, quedando iluminada la mitad este de las caras norte y sur, mientras la mitad oeste queda en sombras. Es el denominado efecto relámpago.
Altura original = 146,50 m.
Altura actual = 136,86 m.
Pendiente: 51º 50' 39"
Lado N: 230,329 m
Lado E: 230,334 m
Lado S: 230,384 m
Lado O: 230,407 m
Media: 230,363 m
Las tres pirámides llamadas de las reinas se encuentran próximas a la cara este de la Gran Pirámide.  Se data su construcción a mediados del siglo XXVI a. C. La situada más al norte (GI-a) es de tipo "clásica" y sus lados miden 45,5, 47,4, 46,5, y 45,7 m., y 29,45 m. su altura. Se atribuye a Hetepheres I, la madre de Jufu (Keops) (o a Merytetes, una esposa). La situada en el centro (GI-b) es de tipo "clásica" y sus lados miden 47,8, 49,4, 48,2, y 47,1 m., su altura es 30,62 m. Se atribuye a Merytetes (o a Hetepheres I). La situada más al sur (GI-c) es de tipo "clásica" y sus lados miden 45,5, 46,7, 46,8, y 45,2 m., siendo su altura 30,2 m. Se atribuye a Henutsen, una esposa de Jufu.
La Gran pirámide se erige en el periodo de mayor apogeo del poder faraónico durante el Imperio Antiguo, y muestra la gran capacidad organizativa y el conocimiento adquirido por los artesanos y técnicos egipcios para erigir tales monumentos, aunque con medios aparentemente simples. Es el mejor exponente de todas las pirámides realizadas en Egipto, la culminación de un proceso de mejoramiento de técnicas constructivas que comenzó en la época de Dyeser y prosiguió en la de Seneferu.
Existen diversas teorías que tratan de explicar cómo se construyeron las pirámides, pero no se sabe con certeza cómo se erigieron, al no haber perdurado ningún documento de la época describiéndolo. 

Heródoto de Halicarnaso  fue un historiador y geógrafo griego que vivió entre el 484 y el 425 a. C., tradicionalmente considerado como el padre de la Historia en el mundo occidental y fue el primero en componer un relato razonado y estructurado de las acciones humanas.
Dedicó parte de su vida a efectuar viajes para obtener la información y los materiales que le permitieron escribir una obra de gran valor histórico y literario.

Interpretación de la construcción descrita por Heródoto. Según Antoine-Yves Goguet. 1820.
Heródoto, quien contempló la pirámide hacia el año 450 a. C., comentó que «su tiempo de construcción fue de veinte años», y que subían las piedras labradas, de grada en grada, mediante artefactos conformados de maderos cortos.


Interpretación de la maquinaria descrita por Heródoto. Antoine-Yves Goguet. 1820.

Durante el siglo XIX proliferan las teorías de carácter «simbólico», pero con el paulatino avance de la arqueología y la egiptología, la mayoría, han sido abandonadas, aunque algunas perduran transformadas en otras más acordes con las nuevas modas.

En el siglo XX surgen hipótesis como la del egiptólogo alemán Ludwig Borchardt, quien expuso en 1928 la teoría de utilización de grandes rampas, perpendiculares a la cara de la pirámide, como medio para construirla. A mediados del siglo XX, Goneim declaraba haber encontrado huellas de muros de contención de dichas rampas. Pero, otros estudiosos, como Dunham o Rösster, descartaron la teoría de las rampas, opinando que la propia pirámide sirvió de plataforma de trabajo, apoyando los relatos de los sacerdotes egipcios, transcritos por Heródoto.

Gran Esfinge de Guiza
Es una monumental escultura que se encuentra en la ribera occidental del río Nilo, en la ciudad de Guiza, unos veinte kilómetros al sudoeste del centro de El Cairo. Los egiptólogos estiman que fue esculpida c. siglo XXVI a. C., formando parte del complejo funerario del rey, durante la dinastía IV de Egipto.

Los lugareños la llamaban Abu el-Hol 'Padre del Terror', corrupción de la expresión copta bel-hit, que se aplica a quien manifiesta su inteligencia en los ojos y que traduce la denominación egipcia hu o ju, que significa 'el guardián' o 'vigilante'.
La Gran Esfinge se realizó esculpiendo un montículo de roca caliza situado en la meseta de Guiza. Tiene una altura de unos veinte metros, midiendo el rostro más de cinco metros. La cabeza podría representar al faraón Kefrén, teniendo el cuerpo la forma de un león. En épocas antiguas estaba pintada en vivos colores: rojo el cuerpo y la cara, y el nemes que cubría la cabeza con rayas amarillas y azules. Sus dimensiones aproximadas son: 57 metros de longitud y 20 metros de altura. ​y tiene 2 metros de cola.

La Esfinge de Guiza se ubica cerca del Río Nilo, a pocos kilómetros de la que hoy es la capital egipcia, El Cairo. Su construcción se ha emplazado tradicionalmente bajo el periodo del faraón Kefrén (aproximadamente hace 4.500 años) quien habría colocado un centinela de caliza frente a su famosa pirámide en el valle de Jafra. 
Se construyó un templo frente a la estatua, datado en el Imperio Antiguo, y otro más al norte, junto a la esfinge, durante el Imperio Nuevo, como lugares de ofrendas a la "imagen viviente". Kefrén erigió un templo en la zona sur, que está comunicado con su pirámide mediante una larga avenida procesional. Gozó de veneración y culto por los egipcios desde la antigüedad, especialmente durante el Imperio Nuevo.

Los misterios de la Esfinge: ¿un fanático musulmán destruyó la nariz a finales de la Edad Media?
¿Fue un cañonazo ordenado por Napoleón el que destrozó la nariz de la Esfinge de Guiza, como reza una anécdota recurrente en las guías de viaje? No pudo ser así, ni tampoco pudieron ser soldados ingleses de la época colonial como otra hipótesis sugiere. Unos dibujos realizados en 1737 por el arquitecto danés Frederick Lewis Norden ya mostraban a una Esfinge carente de apéndice nasal. Antes de estas hipótesis, el historiador del siglo XV al-Maqrizi atribuía la desaparición a MuhammadSa'im al-Dahr, un fanático religioso Sufí, que, en 1378, al ver que los campesinos hacían ofrendas a la Esfinge para conseguir mejores cosechas, decidió dañar el monumento. Es la teoría más sólida pero, como en todo lo relacionado con esta enigmática construcción, también pertenece al terreno de lo incierto.
El fundador del Museo Egipcio de El Cairo aseguró tiempo después que Napoleón había encontrado una puerta que permitía acceder al interior de la estructura.

Napoleón contemplando la Gran Esfinge, semienterrada por las arenas del desierto. Óleo de Jean-Léon Gérôme - Wikimedia
En medio de todas estas especulaciones emergió la creencia popular de que fueron las tropas napoleónicas las que, usando la Esfinge como blanco en sus prácticas de artillería, dejaron sin nariz a la escultura. La teoría, no obstante, choca con el espíritu de una expedición, entre lo militar y lo científico, que sirvió a Europa para redescubrir la civilización egipcia. Con el objetivo de liberar Egipto de las manos turcas, el prometedor general Bonaparte, victorioso en Italia, desembarcó en el país del Nilo durante el verano de 1798 con más de treinta mil soldados franceses poniéndose por objetivo avanzar en dirección a Siria.
Allí, Napoleón halló a una Esfinge ya sin nariz y sepultada en la arena; se internó en la Gran Pirámide en un extraño viaje espiritual; y sus hombres encontraron la llave para conectar Occidente con Egipto. Mientras un soldado cavaba una trinchera en torno a la fortaleza medieval de Rachid (un enclave portuario egipcio en el mar Mediterráneo), halló por casualidad la conocida como la piedra Rosetta, la cual sirvió para descifrar al fin los ininteligibles jeroglíficos egipcios. Se trataba de una sentencia del rey Ptolomeo, fechada en 196 a. C, escrita en tres versiones: jeroglífico, demótico y griego. A partir del texto griego fue posible encontrar las equivalencias en los jeroglíficos y establecer un código para leer los textos antiguos.
Todo en la Esfinge de Guiza irradia misterio. Su origen, los motivos de su construcción, su función e incluso su nombre. La voz «esfinge» procede del griego «sfigx», que significa estrangulador y se emplea para designar a un demonio de destrucción y mala suerte que la cultura helena representa como una criatura con cuerpo de león y alas de ave. La esfinge griega era la guardiana de la ciudad de Tebas, que solo dejaba pasar a los viajeros que acertaran a responder al enigma: «¿Qué criatura de una sola voz camina con cuatro piernas por la mañana, con dos al mediodía y con tres al anochecer, y es más débil cuantas más piernas tiene?». En caso de errar, la esfinge estrangulaba al viajero y se lo comía. No obstante, pese a la notoriedad de la versión helena, la figura de Guiza es muy anterior a estas creencias griegas y, más bien, es la que inspiró al resto de esfinges. (Fuente ABC historia)

Los supuestos descubrimientos llegaron más tarde. Auguste Mariette, fundador del Museo Egipcio de El Cairo, aseguró tiempo después que Napoleón había encontrado una puerta que permitía acceder al interior de la Esfinge. La Estela de Benermerut, del reinado de Tutmosis III, revela también una puerta abierta en el costado de la base, lo cual ha animado a sucesivos arqueólogos a buscar cámaras interiores sin grandes resultados hasta hoy.

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