domingo, 17 de noviembre de 2019

(XIV) El placer de coleccionar arte - Roma «la ciudad de las ciudades» - Bonifacio VIII - El Circo de Nerón - Antigua basílica de San Pedro - Nicolás V

(XIII) El placer de coleccionar arte - Roma «la ciudad de las ciudades» - Constantino -  Pipino el Breve - Estados Pontificios - La Basílica de Majencio - Basilicas mayores, pincha aqui

Bonifacio VIII (Anagni, c. 1235 – Roma, 11 de octubre de 1303) fue el 193.er papa de la Iglesia católica, de 1294 a 1303.
Nacido Benedetto Gaetani, era miembro de una noble familia originaria del sur de Italia. Estudió en Todi, Bolonia y París, especializándose en Derecho Canónico.
Bonifacio VIII era un hombre capaz, pero sus actuaciones se vieron empañadas por su falta de diplomacia y tacto. Cuando creía tener razón era intransigente y arrogante, creándose muchos enemigos, como la poderosa familia italiana Colonna, a quienes margina, por los excesivos favores prestados a su propia familia, los Gaetani.

Cuadro de Bonifacio VIII en el Jubileo de 1300. Giotto, h. 1300.
Giotto di Bondone (o simplemente Giotto) (Colle di Vignapiano, República de Florencia c. 1267-Florencia, 8 de enero de 1337) fue un pintor, muralista, escultor y arquitecto florentino de la Baja Edad Media, un autor del Trecento considerado uno de los iniciadores del movimiento renacentista en Italia. Su obra tuvo una influencia determinante en los movimientos pictóricos posteriores. Un contemporáneo de Giotto, el banquero y cronista Giovanni Villani, lo describió como «el maestro de pintura más soberano de su tiempo, quien dibujó todas sus figuras y sus posturas de acuerdo con la naturaleza», y reconoció públicamente su talento y excelencia.
Inmediatamente después de su elección, Bonifacio intervino en el problema siciliano que, desde los sucesos de 1282 conocidos como vísperas sicilianas, enfrentaba al Reino de Nápoles con el Reino de Aragón. Bonifacio logró que Jaime II de Aragón firmase, en 1295, la Paz de Anagni por la que éste renunciaba a cualquier derecho sobre Sicilia, a cambio de los feudos de Córcega y Cerdeña.
Los sicilianos se rebelaron contra un acuerdo que suponía el retorno de la dinastía Anjou, y nombraron rey al hermano de Jaime II, Federico II que había ejercido hasta ese momento el cargo de gobernador de la isla. El Papa asumió este primer fracaso político coronando a Federico como rey de un Estado feudatario de la Santa Sede.
Federico II de Sicilia (Barcelona, 1272 - Paternò, 1337), rey de Sicilia, conocido también como Federico III de Aragón o Federico III de Trinacria, fue el tercero de los hijos de Pedro III de Aragón y de Constanza de Hohenstaufen, hija de Manfredo. Se coronó como Federico III para realzar la continuidad con la dinastía suaba de los Hohenstaufen.1​ Modificó el escudo de armas del reino de Sicilia, añadiéndole la enseña de la dinastía Hohenstaufen sobre las armas de la Corona de Aragón.
A nivel internacional el primer objetivo de Bonifacio fue la cruzada, exhortando a los reyes de la cristiandad a restablecer la paz entre sus reinos, para poder empuñar la espada en favor de la reconquista de Jerusalén.
Quizás el hecho más significativo del pontificado de Bonifacio VIII será su enfrentamiento con Felipe IV de Francia, llamado "el hermoso".
El enfrentamiento se inició cuando el rey Felipe el Hermoso pretendió hacer tributar al clero francés. Ello dio lugar a conflictos entre los señores eclesiásticos y los funcionarios reales por el ejercicio de todo tipo de derechos sobre los hombres y las tierras; conflictos que, en general, se resolvieron en favor de la jurisdicción real, a pesar de las protestas de los obispos y del Papa.
Recomendación:
Los reyes malditos (título original en francés, Les Rois maudits) es una serie de siete novelas históricas escritas por el autor francés Maurice Druon, publicadas entre 1955 y 1977 por Del Duca y posteriormente adaptada, por dos veces, como miniseries por la televisión francesa.El autor estadounidense George R. R. Martin llamó a Los reyes malditos "el juego de tronos original", y citó las novelas de Druon como una inspiración para su propia serie Canción de Hielo y Fuego.
Maurice Druon ha sabido narrar como ningún otro las historias secretas, las pasiones y debilidades de ese periodo. «¡Todos malditos, hasta la séptima generación!» Ésa es la terrible maldición que el jefe de los templarios, desde las llamas de la hoguera, lanza a la cara de Felipe el Hermoso, rey de Francia. Corre el año 1314 y la profecía parece haberse hecho realidad: durante más de medio siglo, los reyes se suceden en el trono de Francia, pero nunca duran mucho tiempo. De las intrigas palaciegas a las muertes súbitas e inexplicables, de las batallas entre las dinastías a las guerras desastrosas, todo parece fatalmente regido por el sino de los Reyes Malditos.
Felipe IV de Francia, llamado Felipe el Hermoso (Fontainebleau, 1 de julio de 1268 - 29 de noviembre de 1314), fue rey de Francia y de Navarra.

Dibujo del circo de Nerón (Pietro Santi Bartoli, 1699).
El Circo de Nerón fue un edificio dedicado en la Antigua Roma, a los espectáculos públicos. Estaba ubicado en la Colina Vaticana, que entonces estaba fuera de los muros de la ciudad.

La obra fue comenzada por Calígula, quien la ubicó dentro de una villa de su madre, Agripina la Mayor. Cuando esta murió, Nerón heredó la propiedad y la finalizó. El Circo de Nerón era privado, y había carreras de caballos y de cuadrigas. En algunas ocasiones se abría al público.

Una interpretación desde el inicio de la ubicación relativa del circo, y las basílicas medieval y actual de San Pedro
El obelisco que está al centro de la Plaza de San Pedro, en Roma, había sido traído por Calígula en el año 37 d. C. desde la ciudad de Heliópolis, en Egipto, y colocado en el Circo de Nerón. Se trasladó a la Plaza de San Pedro el año 1586.

Antigua basílica de San Pedro
La antigua basílica de San Pedro era el edificio que se erigía en el lugar donde ahora se halla la basílica de San Pedro de Roma, actual Estado de la Ciudad del Vaticano. También se conoce al edificio desaparecido como basílica constantiniana, por haber sido mandada construir por el emperador Constantino I.
Dibujo del siglo XIX de la antigua basílica de San Pedro, tal como se cree que lucía alrededor del año 1450. El Obelisco Vaticano se halla a la izquierda, aún en pie, en el sitio donde fue erigido por orden del emperador Calígula en el año 37.

La actual basílica de san Pedro fue levantada en el lugar de la antigua en el siglo XVI por orden del papa Julio II, conservando algunos elementos de su predecesora.

Desde la época de la crucifixión y sepultura de san Pedro en el año 64, se ha creído que en este lugar se halla su tumba y un pequeño santuario. La construcción de una basílica sobre el lugar comenzó bajo las órdenes del emperador romano Constantino I, entre 326 y 333, y se necesitaron 30 años para completarla.

La tumba de san Pedro se encuentra actualmente en las grutas vaticanas, bajo el altar papal de la basílica de San Pedro. El complejo funerario se encontraba bajo un relleno de tierra que proporcionó una base para la construcción de la antigua basílica de San Pedro durante el reinado de Constantino I alrededor del año 330. En este lugar se encontraron los huesos de varias personas y algunos animales pero, tras dos excavaciones arqueológicas, el papa Pío XII declaró en diciembre de 1950 que no se pudo confirmar con absoluta certeza que los restos perteneciesen al apóstol Pedro. Sin embargo, tras el descubrimiento de algunos huesos más y una inscripción, el papa Pablo VI anunció el 26 de junio de 1968 que las reliquias del santo habían sido descubiertas. A poco de su elección, en noviembre de 2013, el papa Francisco las exhibió públicamente por primera vez.
El diseño era el típico de una basílica romana, adaptada para el culto cristiano.2​ La iglesia mandada erigir por el Emperador ganó importancia durante los siguientes doce siglos, y se convirtió en un importante lugar de peregrinación. Las coronaciones papales comenzaron a celebrarse allí; también fue el lugar donde Carlomagno fue coronado, en el año 800. 

Fresco que muestra el aspecto de la basílica en el siglo IV.
El altar de la basílica constantiniana contaba con varias columnas salomónicas. Según la tradición, Constantino tomó estas columnas del Templo de Salomón y las regaló a la iglesia; sin embargo, es probable que en realidad fueran de una iglesia de Oriente. Cuando Gian Lorenzo Bernini construyó el baldaquino para cubrir el nuevo altar de San Pedro, se alejó del diseño intrincado de las antiguas columnas. Ocho de las columnas originales fueron trasladadas al interior de la nueva basílica de san Pedro.
En el siglo XV la basílica se encontraba en estado ruinoso, y tras el Papado de Aviñón, comenzó a discutirse la reparación de parte de la estructura.
En el siglo XVI, el papa Julio II, gran mecenas de las artes, decidió remodelar completamente el edificio. En un principio, tuvo la intención de conservar la vieja basílica, pero al poco tiempo su atención se centró en derribarla y construir una estructura nueva. Este plan horrorizó a muchas personas de la época, ya que el edificio representaba una continuidad papal que se remontaba a Pedro. Además, la estructura se hallaba repleta de tumbas pertenecientes a santos y papas; incluso siguieron encontrándose huesos, durante la construcción, hasta febrero de 1544. 

La donación de Constantino (c. 1520), del taller de Rafael, muestra cómo era el interior de la antigua San Pedro.5​ En el fondo del retrato, al centro, puede observarse la disposición original del altar, con cuatro columnas salomónicas frente a éste.
Conocemos parte de ese aspecto exterior por dibujos, grabados, y el fresco de Rafael Sanzio El incendio del Borgo, donde se representa el antiguo edificio de forma realista.

El incendio del Borgo  es un fresco ejecutado por el taller del artista Rafael Sanzio. Aunque se asume que Rafael hizo los dibujos para la compleja composición, el fresco fue en su mayor parte obra de su asistente Giulio Romano. Fue pintado en 1514. Tiene una anchura en la base de 670 cm. Es el fresco que da nombre a la Sala del Incendio del Borgo (Stanza dell'incendio del Borgo), una de las habitaciones que hoy en día son conocidas como las estancias de Rafael, ubicadas en el Palacio Apostólico del Vaticano y que forman parte de los Museos Vaticanos.
Representa un milagro de 847, atribuido al papa León IV. Se había declarado un incendio en la ciudad, y el papa lo sofocó haciendo la señal de la cruz desde una ventana del Vaticano. 

"Papa Nicolás V", obra de Peter Paul Rubens.
Nicolás V nacido como Tommaso Parentucelli (* Sarzana, (15 de noviembre de 1397) – † Roma, 24 de marzo de 1455), fue el papa número 208 de la Iglesia católica desde el 6 de marzo de 1447 hasta su muerte en 1455.
Peter Paul Rubens (Siegen, Sacro Imperio Romano Germánico, actual Alemania, 28 de junio de 1577-Amberes, Flandes (Países Bajos Españoles), actual Bélgica, 30 de mayo de 1640), también conocido como,​ fue un pintor barroco de la escuela flamenca. Su estilo exuberante enfatiza el dinamismo, el color y la sensualidad. Sus principales influencias procedieron del arte de la Antigua Grecia, de la Antigua Roma y de la pintura renacentista, en especial de Leonardo da Vinci, de Miguel Ángel, del que admiraba su representación de la anatomía, y sobre todo de Tiziano, al que siempre consideró su maestro y del que afirmó «con él, la pintura ha encontrado su esencia».
El renacimiento de Roma
En 1450, Nicolás V celebró un Jubileo en Roma, y las ofrendas de los numerosos peregrinos que acudía a la Ciudad Eterna le dio los medios para promover la causa de la cultura en Italia, que deseaba tanto en su corazón.

La intención original de los jubileos era la de señalar el comienzo de un nuevo siglo aunque luego se celebraron cada 25 años. Para hacer acreedor a la indulgencia, el peregrino que llegaba a la ciudad tenía que visitar determinadas iglesias y desde 1300 en adelante la política financiera del papado confiaba en los ingresos aportados por los peregrinos. Los planes papales para la reconstrucción de Roma estuvieron basados en gran parte en facilitar la movilidad de los grupos de peregrinos entre las siete iglesias principales.

Federico III de Habsburgo (Innsbruck, 21 de septiembre de 1415–Linz, 19 de agosto de 1493) fue Duque de Alta Austria (Federico V) (1439-1453), Archiduque de Austria (1453-1493) y emperador del Sacro Imperio Romano Germánico (Federico III), desde el año 1440 hasta su muerte en 1493. 
En marzo de 1452, ya coronado Federico III como emperador del Sacro Imperio en la Basílica de San Pedro, la última ocasión de una coronación de un emperador en Roma. Dentro de la ciudad de Roma, Nicolás V introdujo el nuevo espíritu del Renacimiento. Su principal plan era el embellecimiento de la ciudad con nuevos monumentos, dignos de la capital del mundo cristiano. 
Sus primeras preocupaciones se centraron en el reforzamiento de las fortificaciones de la ciudad,​ del ornato e incluso pavimentación de algunas calles principales, y la restauración del suministro de agua. 

El palacio y la entrada lateral de la basílica de San Juan de Letrán.
El Palacio de Letrán (en italiano, Palazzo del Laterano), construido destruyendo el Patriarchio Costantiniano,​ es un palacio de Roma cuya historia se remonta a la época imperial y que ha sido sede papal y residencia oficial del sumo pontífice durante más de mil años, hasta el papa Benedicto XI (1303-1304).
Está situado al lado de la basílica de San Juan de Letrán, considerada la catedral de Roma debido a que contiene la Cathedra Romana. El Palacio de Letrán alberga actualmente el Museo Histórico del Estado Pontificio, las oficinas del decanato de Roma y el apartamento del cardenal vicario de Roma. El Palacio de Letrán, junto con la basílica y otros edificios anexos, disfruta del derecho de extraterritorialidad, estando por tanto bajo la plena y exclusiva jurisdicción de la Santa Sede.
Pero las obras en las que Nicolás puso especial atención fueron la reconstrucción del Vaticano, el barrio Borgo, y la Basílica de San Pedro, donde debían ser enfocadas las fuerzas del papado.
Llegó a derribar parte de la antigua basílica, hizo algunas reformas en el Palacio de Letrán (de los cuales, unos frescos de Fra Angelico son testimonio), y puso a disposición 2.522 carros con mármol del Coliseo de Roma en ruinas para su uso en las nuevas construcciones.
Nicolás V, representado como el Papa Sixto II, consagra diácono a Lorenzo. (Pintura de Fra Angelico).
San Lorenzo, en latín Laurentius (‘laureado’), fue uno de los siete diáconos regionarios de Roma, ciudad donde fue martirizado en una parrilla el 10 de agosto de 258, cuatro días después del martirio del papa Sixto II.
La tradición sitúa el nacimiento de Lorenzo de Roma en Huesca, en la Hispania Tarraconensis, aunque también podría ser originario de Valencia, donde sus padres habrían residido un corto espacio de tiempo, viniendo a nacer el santo en esta ciudad. Cuando en 257 Sixto fue nombrado papa, Lorenzo fue ordenado diácono, razón por la cual oficialmente es el santo patrono de los Diáconos, y fue encargado de administrar los bienes de la Iglesia y el cuidado de los pobres. Por esta labor, es considerado uno de los primeros archivistas y tesoreros de la Iglesia, y es considerado también el patrón de los bibliotecarios.
 Fra o Fray Angélico, (Vicchio, Florencia, hacia 13953​ – Roma, 18 de marzo de 1455), fue un pintor cuatrocentista italiano que supo combinar la vida de fraile dominico con la de pintor consumado. Fue beatificado por Juan Pablo II en 1982
Lorenzo y la leyenda del santo Grial
La tradición nos dice que es la misma Copa que utilizó el Señor en la última Cena para la institución de la Eucaristía, que luego fue llevado a Roma por San Pedro y que conservaron los Papas sucesores a éste hasta San Sixto II, en que por mediación de su diácono San Lorenzo, oriundo de España, fue enviado a su tierra natal de Huesca en el siglo III para librarlo de la persecución del emperador Valeriano.

Durante la invasión musulmana, a partir del año 713, fue ocultado en la región del Pirineo, pasando por Yebra, Siresa, Santa María de Sasabe (hoy San Adrían), Bailio y, finalmente, en el monasterio de san Juan de la Peña (Huesca), donde puede referirse a él un documento del año 1071 que menciona un precioso cáliz de piedra.
No debe engañarnos la apariencia. En realidad, la reliquia es la parte superior, que es una taza de ágata finamente pulida, que muestra vetas de colores cálidos cuando refracta la luz; es una preciosa “copa alejandrina” que los arqueólogos consideran de origen oriental y de los años 100 al 50 antes de Cristo. Ésta es la conclusión del estudio efectuado por el profesor D. Antonio Beltrán y publicado en 1960 (“El Santo Cáliz de la Catedral de Valencia”), nunca refutado, y que está en la base del creciente respeto y conocimiento del Santo Cáliz.
Mucho más posteriores son las asas y el pie de oro finamente grabado, que encierra una copa o “naveta” de alabastro, de arte islámico, diferente a la copa; todo ello, lo mismo que las joyas que adornan la base son de época medieval. Las dimensiones son modestas: 17 cm. de altura, 9 cm. de anchura de la copa y 14,5 x 9,7 cm. que tiene la base elíptica.
La Basílica de San Lorenzo Extramuros o Casa de Dámaso es una basílica en Roma, dedicada al diácono romano y mártir cristiano san Lorenzo. Fue construida por el papa Dámaso I en su propia casa, en el año 380. Es una de las cinco basílicas patriarcales y una de las iglesias que se deben de visitar en el peregrinaje de las siete iglesias de Roma para alcanzar la indulgencia plenaria en Año Santo. Se sitúa detrás del llamado Cementerio de Verano.
Bajo el patrocinio generoso de Nicolás V, el humanismo realizó grandes avances. Ayudó a reorganizar políticamente a Francia e Inglaterra, al mismo tiempo que apoyaba a España en la expulsión definitiva de los árabes. Pronto hubo contactos secretos entre Venecia y Milán que permitieron la firma de la paz entre aquellos Estados en abril de 1454, a la que se sumó Florencia en agosto de ese mismo año.También en el año 1452, Nicolás V había emitido la bula papal Dum Diversas, que concedía al rey de Portugal el derecho de reducir a cualquier "sarraceno, pagano y cualquier otro incrédulo" a la esclavitud hereditaria. Dum Diversas legitimaba así el comercio de esclavos, que se inició en esa época con las expediciones de Enrique el Navegante para encontrar una ruta marítima a la India, las cuales se financiaron con los esclavos africanos. Esta aprobación de la esclavitud fue reafirmada y ampliada en su bula papal Romanus Pontifex de 1455.
Fundada por el papa Nicolás V en 1448, la Biblioteca Apostólica Vaticana se ubica en el Palacio Papal. Desde su fundación se considera la "Biblioteca del Papa" y es una de las más antiguas del mundo.
En la actualidad, custodia más de 1.600.000 libros, de los cuales 8.300 son anteriores al siglo XV y, más de 150.000 son manuscritos y documentos de archivo. Además, conserva el Código Vaticano (1209), uno de los manuscritos griegos de la Biblia más antiguos y dispone de un Archivo Secreto que guarda alrededor de 150.000 volúmenes.
La grandeza y brillo de su pontificado, sin embargo, se vieron opacados por la caída de Constantinopla a manos de los turcos otomanos en 1453. El Papa sintió amargamente esta catástrofe como un doble golpe para el mundo cristiano y el de las letras griegas.

La caída de Constantinopla en manos de los turcos otomanos, ocurrida el martes 29 de mayo de 1453 (de acuerdo con el calendario juliano), fue un hecho histórico que, en la periodización clásica, y según algunos historiadores, marcó el fin de la Edad Media en Europa y el fin del último vestigio del Imperio romano de Oriente.
Para la realización de sus obras de embellecimiento, Nicolás V fue motivado por su profundo deseo "para fortalecer la fe débil de la población por la grandeza de lo que se ve". El pueblo romano, sin embargo, no apreció ni sus motivos ni sus resultados, y en 1452 se realizó una conspiración para derrocarlo bajo la dirección de Stefano Porcari; sin embargo, es descubierta y aplastada a tiempo. Esta rebelión, junto con la caída de Constantinopla en 1453, ensombreció los últimos años del Papa Nicolás. "Como Tomás de Sarzana" dijo, "he tenido más felicidad en un día que ahora en todo un año". Falleció enfermo de gota el 24 de marzo de 1455.
La Capilla Nicolina es una capilla en el Palacio Apostólico, en la Ciudad del Vaticano. Es especialmente notable por sus pinturas al fresco de Fra Angelico (1447-1451) y sus asistentes, que pudieron haber ejecutado la mayor parte del trabajo real. El nombre se deriva de su mecenas, el papa Nicolás V, quien la había construido para su uso como su capilla privada.



La capilla está ubicada en la Torre de Inocencio III, en la parte más antigua del Palacio Apostólico. Las paredes fueron decoradas por Fra Angelico con imágenes de dos de los primeros mártires cristianos, San Esteban y San Lorenzo.

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