viernes, 28 de diciembre de 2018

Mi semana en Florencia (XXIII) -Basilica di Santa Croce (Un símbolo del arte florentino) - El síndrome de Stendhal - Crucifijo Santa Croce

Mi semana en Florencia (XXII) - Palazzo Pitti (El Palacio hoy), pincha aqui

La basílica de la Santa Cruz (en italiano, Basilica di Santa Croce) es una destacada basílica renacentista italiana levantada en la ciudad de Florencia. Se empezó a construir el 3 de mayo de 1294 sobre las ruinas de una pequeña iglesia erigida hacia 1222 por los franciscanos, en vida de San Francisco de Asís. El maestro de obras (hoy diríamos arquitecto) fue Arnolfo di Cambio, quien recibido el encargo de reemplazar la pequeña iglesia anterior por una más grande, que superara a Santa María Novella, iniciada 50 años antes por los dominicos.
Fue consagrada el 6 de enero de 1443, según el calendario florentino; 1444, según el actual. Fue declarada basílica menor el 20 de diciembre de 1933.

Desde siempre la Iglesia de Santa Cruz ha sido un símbolo prestigioso de la ciudad de Florencia y un lugar de reencuentro para los más grandes artistas, teólogos, religiosos, hombres de letras y políticos. Ha sido asimismo, lugar privilegiado por las poderosas familias que, tanto en la prosperidad como en la adversidad, participaron en la creación de la identidad de la Florencia de finales de la Edad Media y del Renacimiento. Su convento ofreció hospitalidad a los personajes más célebres de la historia de la iglesia: san Buenaventura, san Antonio de Padua, san Bernardino de Siena, san Luis de Anjou, obispo de Toulouse. Sirvió, también, como lugar de retiro y reposo para varios papas: Sixto IV, Eugenio IV, León X, Clemente XIV. Con su arquitectura gótica imponente, sus maravillosos frescos, los retablos del altar, amén de los preciosos vitrales y las numerosas esculturas, esta iglesia representa una de las páginas más importantes de la historia del arte florentino desde el siglo XIII.
La fachada de la iglesia quedó sin terminar durante más de cuatro siglos (desde la consagración del templo), mostrando una superficie de piedra caliza desnuda; una simple estructura, apta para sostener los elementos arquitectónicos y escultóricos. Cuando en el siglo XIX la Iglesia se convirtió en el Panteón de los italianos, fue necesario completar la obra. En 1857 se puso la primera piedra de la fachada, en presencia del Papa Pío IX. La inauguración tuvo lugar el 3 de mayo de 1863, pero la decoración de la fachada se completó en 1865, en conmemoración del sexto centenario del natalicio de Dante Alighieri. Entonces, un monumento dedicado al poeta fue ubicado en el centro de la plaza, frente a la Basílica. La fachada es de estilo neo-gótico, y tiene tres frontones triangulares, el del centro más alto. Está cubierta con mármoles de colores (blanco predominante, rojo, verde, azul y negro), seguiendo la tradición arquitectónica florentina. Su arquitecto fue Niccolò Matas, nacido en Ancona, quien presentó un dibujo inspirado en el trabajo perdido de Simone del Pollaiolo, llamado il Cronaca.
La edificación de la basílica de Santa Cruz comenzó en 1294, habiendo sido diseñados los planos por Arnolfo di Cambio. Es la iglesia franciscana más grande del mundo. Subvencionada por el pueblo y la República florentina, se construyó sobre la base de una pequeña iglesia, cercana a las murallas de la villa, edificada entre 1222-52 por los franciscanos, en vida de San Francisco y continuada después de su muerte. Los restos de la antigua iglesia no pudieron ser localizados hasta 1966 cuando, tras las inundaciones que devastaron la ciudad, una parte del pavimento de la actual basílica se hundió.
Arnolfo di Lapo, también conocido como Arnolfo di Cambio, (1232 o 1245 – 1310) fue un arquitecto y escultor florentino. Su obra arquitectónica incluye el proyecto de la catedral de Santa María del Fiore, en Florencia (1294) y la Basílica de Santa Cruz, en la misma ciudad; y la catedral de Orvieto en Italia.
En Roma el artista estuvo en contacto con las obras de la Antigua Roma, y absorbió las lecciones de los maestros de Cosmati, de los cuales reutilizará las partes decorativas en el baldaquino de la basílica de San Paolo (1285) y de Santa Cecilia en Trastevere (1293).

Desde su origen, la iglesia de Santa Cruz está íntimamente ligada a la historia de Florencia. Durante los siete siglos transcurridos desde su fundación, la basílica fue objeto de remodelaciones y nuevos proyectos de modernización adquiriendo, así, nuevas connotaciones simbólicas: desde su origen primero de iglesia franciscana, a convertirse en sepultura religiosa para las grandes familias y las corporaciones de la Florencia medicea, de laboratorio y taller artístico —humanista a comienzos del Renacimiento— a centro teológico, de panteón de las glorias italianas hasta convertirse en un lugar de referencia en la política de la Italia del Risorgimento, o reunificación italiana, de mediados del siglo XIX.



Interior de la basílica
Su interior impresiona por la sobriedad y claridad de su lenguaje arquitectónico, lo cual es un rasgo característico de Florencia. Además su nave central es de una gran anchura, y se comunica con sus naves laterales a través de una sucesión de arcos góticos apuntados. Como la mayor parte de las iglesias de órdenes mendicantes, su techo interior se cubrió con un armazón de madera, y no una bóveda de piedra. Para financiar las obras, la orden de San Francisco dependía completamente de los aportes de la ciudad y de sus familias adineradas. Estas asumían el costo de su decoración, y a cambio obtenían el derecho de ser enterradas allí.




Se ignora el autor del gran crucifijo ubicado sobre el altar mayor, y seguramente es de la primera mitad del siglo XIV. Las vidrieras datan aproximadamente del año 1380.
Henri Beyle (Grenoble, 23 de enero de 1783-París, 23 de marzo de 1842), más conocido por su seudónimo Stendhal, fue un escritor francés.
Valorado por su agudo análisis de la psicología de sus personajes y la concisión de su estilo, es considerado como uno de los primeros y más importantes representantes literarios del realismo. Es conocido sobre todo por sus novelas Rojo y negro (Le Rouge et le noir, 1830) y La cartuja de Parma (La chartreuse de Parme, 1839).

El síndrome de Stendhal (también denominado síndrome de Florencia o estrés del viajero) es una enfermedad psicosomática que causa un elevado ritmo cardíaco, vértigo, confusión, temblor, palpitaciones, depresiones e incluso alucinaciones cuando el individuo es expuesto a obras de arte, especialmente cuando estas son particularmente bellas o están expuestas en gran número en un mismo lugar. También suele suceder ante escenarios históricos, como campos de batalla, palacios, ruinas históricas o lugares en los cuales se hayan producido hechos muy importantes.

Más allá de su incidencia clínica como enfermedad psicosomática, el síndrome de Stendhal se ha convertido en un referente de la reacción romántica ante la acumulación de belleza y la exuberancia del goce artístico.

Se denomina así por el famoso autor francés del siglo XIX, Stendhal (seudónimo de Henri-Marie Beyle), quien dio una primera descripción detallada del fenómeno que experimentó en 1817 en su visita a la basílica de la Santa Cruz en Florencia, Italia, y que publicó en su libro Nápoles y Florencia: Un viaje de Milán a Reggio:
«Había llegado a ese punto de emoción en el que se encuentran las sensaciones celestes dadas por las Bellas Artes y los sentimientos apasionados. Saliendo de Santa Croce, me latía el corazón, la vida estaba agotada en mí, andaba con miedo a caerme».
Capillas Bardi y Peruzzi
Estas capillas son contiguas, y están ubicadas dentro del templo, a la derecha de la capilla o altar mayor.

La basílica de Santa Croce fue lugar de trabajo por muchos años del genio prerenacentista, Giotto (1266-1337). Sus pinturas murales que aquí se conservan, están entre las más importantes del siglo XIII. Sólo han llegado hasta hoy los frescos de Giotto de 2 de las 4 capillas que iluminó: La capilla Bardi, con historias de la vida de San Francisco de Asís; y la capilla Peruzzi, con escenas de la vida de San Juan Evangelista y de San Juan Bautista. A inicios del siglo XIX, los frescos se cubrieron con cal. Desde 1852 estas inapreciables obras fueron saliendo a la luz, aunque muy dañadas; por lo cual fueron repintadas. Los trabajos de restauración, realizados entre 1958 y 1961 eliminaron esta sobre pintura y trataron de devolverles a su estado original, en la medida de lo posible
St. Francis ante el  Sultán
La notable presencia de Giotto y de toda su escuela, representa una obra muy completa, y es un inestimable testimonio del arte florentino del siglo XIV.
Bardi Chapel - Giotto - Death of St. Francis
Se pueden admirar las obras de: Cimabue, Giotto, Agnolo Gaddi, Brunelleschi, Donatello, Giorgio Vasari, Lorenzo Ghiberti, Andrea Orcagna, Luca Della Robbia, Giovanni da Milano, Bronzino, Michelozzo, Domenico Veneziano, Maso di Banco, Giuliano da Sangallo, Benedetto da Maiano, Antonio Canova, y muchos más.
Es posible que otras dos capillas más también hayan sido pintadas por Giotto, aunque lamentablemente algunos de los frescos se encuentran en mal estado de conservación porque en el siglo XVIII intentaron lavarlos. Los frescos de la Capilla Bardi siguen siendo tan impresionantes como cuando fueron pintados.
"Ascensión del evangelista" fresco realizado por Giotto para la capilla Peruzzi dentro de la serie dedicada a la vida de San Juan, encargado por Giovani di Rinieri Peruzzi en torno a 1325
La familia Peruzzi tuvo comienzos sencillos, sin embargo lograron convertirse en banqueros influyentes, a nivel de los nobles Bardi y Acciaioli. Su capital se creó a base de la importación y exportación, estos confeccionaban lana inglesa, y vestidos de la actual Bélgica para venderlos a Francia, Inglaterra y Nápoles. En el siglo XIV tenían el monopolio de la exportación de granos, en el sector bancario podían contar entre sus clientes a papas, nobles, burgueses, ciudades y abadías.
Se pueden destacar entre los aportes como mecenas de los Peruzzi la construcción de una capilla en la Basílica de la Santa Cruz de Florencia, el mecenazgo a Giotto di Bondone, quien pintaría para la familia los muros en honor de Juan el evangelista y Juan Bautista y Villa la Torre Peruzzi.

En 1343 la compañía Peruzzi se ve obligada a cerrar por diversos motivos, entre ellos, un préstamo impago por 600.000 florines pedido por el rey Eduardo III de Inglaterra, la guerra de Florencia contra Lucca y una rebelión campesina en Flandes.
Los Bardi eran una familia noble desde el siglo XII, la conformaban mecenas y banqueros, los cuales comenzaron “Compagnia dei Bardi” una empresa dedicada al comercio y a la banca. Dos siglos más tarde se convirtieron en una de las familias más ricas gracias al comercio de aceite, vino y lana de alta calidad.
A través del matrimonio de Contessina de’ Bardi con Cosme de Medici, la familia Medici obtuvo más notoriedad en el aspecto político, puesto que estos no eran de noble alcurnia. Entre los aportes a la cultura de la familia Bardi se puede encontrar el Palazzo Busini Bardi y las pinturas que conforman el Bardi Altarpiece.

Su declive comenzó al igual que el de los Peruzzi, en el siglo XV, al ser acreedores de los gobernantes más poderosos de Europa, especialmente el préstamo efectuado al Rey Eduardo III por 900.000 florines, cuando este no pagó los Bardi no tuvieron más alternativa que cerrar su banco. Sin embargo, de alguna manera lograron recuperarse y financiar los viajes de Cristóbal Colón y John Cabot a América.
Giotto di Bondone (o simplemente Giotto) (Colle di Vignapiano, República de Florencia c. 1267-Florencia, 8 de enero de 1337) fue un pintor, muralista, escultor y arquitecto florentino de la Baja Edad Media, un autor del Trecento considerado uno de los iniciadores del movimiento renacentista en Italia. Su obra tuvo una influencia determinante en los movimientos pictóricos posteriores. Un contemporáneo de Giotto, el banquero y cronista Giovanni Villani, lo describió como «el maestro de pintura más soberano de su tiempo, quien dibujó todas sus figuras y sus posturas de acuerdo con la naturaleza», y reconoció públicamente su talento y excelencia.
La basílica de la Santa Cruz ha sido definida como el Panteón de las glorias italianas, pues acoge las sepulturas y cenotafios de personajes tan ilustres como: Dante Alighieri, Nicolás Maquiavelo, Galileo Galilei, Miguel Ángel, Gioacchino Rossini, Vasari, Lorenzo Ghiberti, Guillermo Marconi, Vittorio Alfieri y Ugo Foscolo.


Tumba de Miguel Ángel, Basílica de Santa Cruz
El cuerpo de Miguel Angel fue devuelto a Florencia desde Roma en 1574,  10 años después de su muerte (y 34 años después de que hubiera abandonado la ciudad). Se dice que su deseo era ser enterrado cerca de la entrada de Santa Croce para que el dia del Juicio Final (cuando se levantaran las lápidas de las tumbas), lo primero que apareciese ante sus ojos fuera la gran cúpula de Brunelleschi. En un principio la tumba iba a haber incluido esculturas del mismo Miguel Angel (como la Pietá del Museo dell'Opera del Duomo). Al final la posteridad hubo de contentarse con una estatua de Vasari
Tumba de Galileo Galilei
Tumba de Dante 
Curiosidades

Por fin una fachada
150 años después de su construcción, Sta. Croce carecía todavía de fachada. En el siglo XIX se le añadió la que resultó ser un fraude urdido por un charlatán que asegurab a haber encontrado las planos perdidos de la fachada original. Financiado por el inglés Sir Francis Sloane, está inspirada en el Tabernáculo de Orcagna que figura en Orsanmichele

Imagen de Iglesia de Orsanmichele, Florencia: -Tabernacle d'Andrea Orcagna 1349-1359.
Una llamada a la humildad
San Francisco no habría estado en absoluto complacido con Sta. Croce. "Las iglesias han de ser pequeñas", escribió una vez, "pues no se deben levantar grandes templos para predicar a las gentes o por ninguna otra razón, pues se demostrará mayor humildad y se dará un mejor ejemplo yendo a predicar en otras iglesias"

Tristes obligaciones
A pesar de los pacíficos principios de San Francisco, en 1254 los franciscanos de Florencia sustituyeron a los dominicos en el cumplimiento de las funciones inquisitoriales. El Inquisidor General tenía su sede en Santa Croce. Dos frailes armados recorrían la ciudad en compañía de un abogado, a la caza de herejes. Las "confesiones" se obtenían a menudo mediante tortura, y los malhechores podían ser multados o ejecutados en  la hoguera. Un tercio de las multas iba a para al papado (y la Inquisición), un tercio a la ciudad (para financiación de las murallas), y un tercio a la construcción de Santa Croce y Santa María Novella.

La Capilla Pazzi, o de los Pazzi, es un recinto situado en el exterior de la Basílica, al este de su primer claustro. Se construyó después de 1429, como recinto funerario de una de las grandes familias florentinas del renacimiento, los Pazzi, y como sala para los franciscanos. Es obra de Filippo Brunelleschi, aunque fue terminada unos 20 años después de su muerte, como muchas de sus obras.
Pazzi
Familia noble originaria de Toscana, se trasladaron a Florencia en el siglo XI, Pazzino de Pazzi les dio notoriedad durante la primera cruzada. Se convirtieron en banqueros y comerciantes en el siglo XIV. En su política pertenecieron a la facción güelfo, lo que les canjeó una enemistad con los Medici. También tuvieron una gran influencia militar.

Como mecenas sirvieron a Filippo Brunelleschi para construir una capilla en la Basílica de la Santa Cruz, que pasaría a llamarse Capilla Pazzi. Adicionalmente algunos miembros de la familia son mencionados por Dante Alighieri en la Divina Comedia como ladrones y traidores a la patria. Además ordenaron la construcción del Palazzo Pazzi-Quaratesi
Guglielmo de Pazzi se casó con una Medici pero la tregua no duró, pues la familia conspiró para asesinar a Lorenzo di Piero de Medici. El plan falló, pues el pueblo apoyaba a los Medici, Lorenzo resultó herido. En consecuencia, los hermanos Pazzi fueron arrestados de por vida, Renato de Pazzi fue ahorcado, y otros miembros fueron exiliados. Luego de que se levantará el exilio los Pazzi volvieron a los negocios pero nunca volvieron a tener el prestigio anterior.
Esta capilla es considerada el ejemplo más representativo de la arquitectura de Brunelleschi, y una de las obras fundamentales y más bellas del Renacimiento. El tamaño de la capilla está en función del hombre y ya no de Dios. Brunelleschi tuvo que adaptarse a un espacio muy pequeño.
Pórtico de la Capilla Pazzi en el Claustro de la Iglesia de la Santa Croce en Florencia
El pórtico está cubierto por una bóveda de cañón y en el centro por una pequeña cúpula de colores de Luca della Robbia. Dentro del pórtico existe una nueva fachada formada por cuatro ventanas terminadas en un arco de medio punto (2 en cada lado) y en el centro una puerta que termina con un frontón triangular.
Interior-capilla-Pazzi
Basilica di Santa Croce: Claustro
La Última Cena de Taddeo Gaddi en el refectorio de la Basilica di Santa Croce
Museo dell'Opera di Santa Croce (Florence)
Frescos de la sacristía siglo XIV
Crucifijo Santa Croce
La evolución que sufrieron las formas góticas para llegar a desarrollar una estética clasicista enmarcada en el Renacimiento estuvo dominada en Italia por una tendencia denominada como Trecento. En esta época, las rígidas formas del estilo gótico se van abandonando paulatinamente en pro de formas más realistas y naturales como las que después se desarrollarán en el renacimiento. Según uno de los teóricos más destacados de esta etapa, Giorgio Vasari, en el Trecento Italiano se diferenciaron dos escuelas que potenciaron distintas sendas, por un lado la escuela sienesa con artista como Fra Angélico a la cabeza que desarrollaron un arte galante, de formas sinuosas y elegantes; por otro lado, la escuela florentina –en la que destacan artistas como Masaccio o Cimabue- más interesada en la perfección técnica y en los avances en el campo de la perspectiva.

El crucifijo de Santa Croce debió de ser pintado entre 1275 y 1285, se trata de una gran pieza realizada en óleo sobre madera que mide casi cuatro metros de altura y más de cuatro con treinta metro de anchura. La postura de Jesucristo con una gran torsión del cuerpo al igual que la composición con los retratos de María y San Juan, siguen siendo muy similares al que el artista ya había pintado en Arezzo. Sin embargo el naturalismo de la obra ya es mayor y las formas no son tan rígidas, además el colorido es mucho más realista jugando con la luz y los volúmenes de la pieza.Lamentablemente la obra de Cimabue resultó gravemente dañada en las inundaciones de la ciudad de Florencia que tuvieron lugar en 1966. El agua subió más de cinco metros de altura y provocó graves daños tanto en la iglesia como en las obras que allí se encontraban. El crucifijo perdió casi el sesenta por ciento de su pintura, sobretodo en la figura de Jesucristo, y tuvo que ser sometido a una gran restauración en la que se repintaron las zonas perdidas a causa del agua.
Pertenece a esa segunda escuela y se trata del Jesucristo crucificado de Cimabue, también conocido como Crucifijo de Santa Croce de Cimabue por encontrarse ubicado en la Iglesia de Santa Croce de Florencia. Cimabue, cuyo verdadero nombre era Cenni di Pepo (1240 – 1302) es uno de los principales artistas de la escuela florentina. Lo cierto es que no son muchos los datos que conocemos acerca de su vida y la mayoría de ellos son confusos; según Vasari sus maestros debieron ser bizantinos y a juzgar por la cantidad de encargos que recibió, debió de ser considerado como uno de los mejores artistas de su tiempo.

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