martes, 27 de agosto de 2013

El protectorado - Restauración de Carlos II

En la histórica británica El Protectorado es el nombre con el cual se conoce la Mancomunidad de Inglaterra, Escocia e Irlanda bajo el gobierno del Lord Protector.

Antes de la creación del Protectorado, Inglaterra (y posteriormente Escocia e Irlanda) habían estado gobernadas directamente por el Parlamento desde la instauración de la Commonwealth de Inglaterra en 1649. En abril de 1653, el Parlamento Rabadilla (Rump Parliament) fue disuelto por la fuerza por el ejército de Oliver Cromwell, impulsado por la percepción de la ineficacia de su imperio y su negativa a solucionarlos. A pesar de la sustitución de este parlamento por el Parlamento Bareborns (julio–diciembre de 1653), este también fue disuelto por su difícil control. 


Oliver Cromwell

El 3 de septiembre de 1654 instaura el primer Parlamento del Protectorado y, después de algunos gestos de aprobación inicial de los nombramientos realizados anteriormente por Cromwell, comienza a trabajar en un programa moderado de la reforma constitucional. Al oponerse a un proyecto de ley elaborado por el Parlamento, Cromwell lo disuelve el 22 de enero de 1655. Después de un levantamiento dirigido por John Penruddock, leal a la corona, Cromwell (influido por Lambert) divide Inglaterra en distritos gobernados por militares, los cuales fueron designados por él mismo. Los generales no solo supervisan las fuerzas de las milicias y la seguridad sino que también recaudaban los impuestos que garantizaban el gobierno.

El 17 de septiembre de 1656 forma el segundo Parlamento del Protectorado, que se reúne en dos sesiones pero que fue nuevamente abolido el 4 de febrero de 1658.

Durante este periodo, Cromwell consigue finalizar la Primera Guerra Anglo-Holandesa, que había comenzado en el año 1652, contra la República de las Siete Provincias Unidas gracias al empujón emprendido por el almirante Robert Blake en 1654. Gracias a esta victoria, el comercio inglés consigue derrotar al holandés y los británicos se convierten en los líderes mundiales

Permite la vuelta de los judíos 350 años después de la expulsión decretada por Eduardo I de Inglaterra.

El papel de Cromwell



Richard Cromwell
Oliver Cromwell en el papel de Lord Protector se convierte en «rey de una república» según los historiadores actuales, siendo realmente un gobierno cercano a la dictadura. Tras su muerte, el 3 de septiembre de 1658, fue sucedido por su hijo Richard Cromwell, pero este no consigue hacerse con el control absoluto del poder para estabilizar el país, dimitiendo en mayo de 1659.
Después de una breve restauración de la Commonwealth de Inglaterra, la monarquía inglesa fue restaurada en mayo de 1660 




Restauración inglesa


El Rey Carlos II, primer monarca
que gobernó tras la
restauración inglesa
La Restauración inglesa o, simplemente, Restauración, es el nombre con el que se conoce a un periodo de la historia de Inglaterra que se inició en 1660 cuando se restauró la monarquía en la figura de Carlos II tras la Revolución inglesa. El término “restauración” se aplica tanto a los hechos que provocaron la restauración de la monarquía como al periodo inmediato a la subida al trono de Carlos II.

Fin del protectorado

El protectorado que precedió a la Restauración y que fue seguido por la Commonwealth, podría haber continuado si el hijo de Oliver Cromwell, Richard Cromwell, quien había sido nombrado Lord Protector tras la muerte de su padre, hubiera sido capaz de continuar con las políticas de su padre. La debilidad del hijo de Cromwell le impidió contar con la confianza de su ejército. Pasados siete meses, el propio ejército le retiró del cargo, el 6 de mayo de 1659, y reinstaló un Parlamento.


Charles Fleetwood fue nombrado miembro del Comité de Seguridad y del Consejo de Estado y uno de los siete comisionados del ejército. El 9 de junio de 1659, se le nombró también comandante en jefe del ejército. Sin embargo, su poder fue reducido en el Parlamento que eligió desatender la autoridad militar de un modo parecido al del Parlamento anterior a la guerra civil. El 12 de octubre de 1659, retiraron del servicio a John Lambert y a otros oficiales y Fleetwood fue designado jefe del consejo militar bajo la autoridad del Parlamento. Al día siguiente, Lambert ordenó que se cerraran las puertas de la Cámara de los Lores y que se expulsara a sus miembros. El 26 de octubre se estableció un nuevo comité de seguridad del que formaban parte tanto Lambert como Fleetwood. Lambert fue nombrado jefe supremo de las tropas en Inglaterra y Escocia de las que Fleetwood era general. Lambert fue enviado a reunirse con George Monck, jefe de las tropas en Escocia, para negociar con él.

Monck, gobernador de Escocia en época de los Cromwell, marchó hacia el sur con sus tropas. El ejército de Lambert empezó a desvanecerse y regresó a Londres casi en solitario. Monck llegó a Londres sin encontrar apenas oposición. Los presbiterianos, excluidos del ejército en 1648, fueron llamados de nuevo a filas el 24 de diciembre y se restauró un nuevo Parlamento. Se le retiró el poder a Fleetwood que tuvo que presentarse ante el Parlamento para explicar su comportamiento. Fue encarcelado en la Torre de Londres el 3 de marzo de 1660 de la que consiguió escapar un mes más tarde. Lambert intentó iniciar una nueva guerra civil a favor de la Commonwealth pero fue capturado.

Restauración de Carlos II

El 4 de abril de 1660, en la Declaración de Breda, hizo públicas sus condiciones para aceptar la corona de Inglaterra. Monck organizó una convención parlamentaria que se reunió por primera vez el 25 de abril. El 8 de mayo se proclamó que el rey Carlos II había sido fiel a la monarquía desde la ejecución de Carlos I en el mes de enero de 1649. Carlos regresó del exilio el 23 de mayo y entró en Londres el 29, día de su cumpleaños. Para celebrar el regresó de su majestad ese día se convirtió en fiesta oficial. Fue coronado en la abadía de Westminster el 23 de abril de 1661.

El nuevo Parlamento se reunió por primera vez el 8 de mayo de 1661 y siguió haciéndolo durante 17 años hasta su disolución el 24 de enero de 1679.
El 29 de agosto de 1660 se dictó una ley que perdonaba todas las traiciones previas a la corona, excluyendo de forma específica aquellas que estaban relacionadas con el juicio y ejecución de Carlos I. Treinta y nueve de los cincuenta inculpados fueron declarados culpables. De estos, nueve fueron colgados acusados de traición.

Carlos se ganó una reputación de amante de las diversiones, en evidente contraste con el gobierno restrictivo de Cromwell. Al rey le gustaban las carreras de caballos y fue un gran promotor de las artes y las ciencias.

Los teatros reabrieron sus puertas que habían permanecido cerradas durante el protectorado de Oliver Cromwell. Pasó la época del puritanismo y la Comedia de la Restauración se convirtió en un género claramente reconocible.


Carlos II de Inglaterra

Rey de Inglaterra (Londres, 1630-1685). Era hijo de Carlos I, destronado y ajusticiado tras su derrota en la guerra civil que le enfrentó al Parlamento (1649); dicha guerra llevó al príncipe al exilio en Francia. Intentó recuperar al menos el Trono de Escocia, en donde contaba con partidarios, pero fue derrotado por Cromwell en la batalla de Worcester (1651).

Hubo de esperar a que muriera Cromwell (1658) para ser entronizado por el general Monk en 1660, quedando así restaurada en Inglaterra la dinastía Estuardo. En lo exterior, su reinado estuvo marcado por dos nuevas guerras contra Holanda (1665-67 y 1672-74), continuación de la primera de 1652-54. En lo interior, cabe destacar los desastres de la peste (1665) y el gran incendio de Londres (1666).

Pero, a la larga, lo más importante fue su enfrentamiento con el Parlamento, que demostró que el poder que éste había adquirido durante la guerra civil de 1642-46 no había desaparecido drásticamente con el regreso de los Estuardo. Carlos intentó restablecer el absolutismo monárquico frente al anterior predominio del Parlamento; no proclamó públicamente su fe católica para evitar nuevos conflictos, pero sí restableció la Iglesia anglicana frente a la hegemonía puritana de tiempos de Cromwell.


Sin embargo, el Parlamento impuso su fuerza: rechazó la proposición regia de tolerancia hacia los católicos, a los que excluyó en lo sucesivo de ocupar cargos públicos (1673); y arrancó del monarca la ley de Habeas Corpus, que garantizaba la libertad individual frente a detenciones arbitrarias.

Durante su reinado fue tomando forma la monarquía parlamentaria inglesa, apareciendo los dos grandes partidos que se disputarían el poder en lo sucesivo: los whigs (liberales) y los tories (conservadores). Le sucedió en el Trono su hermano, Jacobo II, a quien los whigs habían tratado en vano de excluir por su catolicismo.

Carlos II se casó mediante poderes en 1662 con Catalina de Braganza, católica, razón por la que no pudo ser oficialmente coronada como reina. Después de su llegada a Portsmouth el 14 de mayo de 1662, la pareja se casó en dos ceremonias - una católica realizada en secreto, seguida por un servicio público anglicano - el 21 de mayo de 1662, en la ciudad de Portsmouth.

Catalina nunca pudo darle un heredero vivo, tuvo 3 embarazos.

A pesar de la reputación que tenía Carlos de mujeriego, que aumentaba a medida que tenía más hijos bastardos con sus amantes, insistía en que la reina debía ser tratada con respeto, y rehusó divorciarse de ella. Después de la muerte de Carlos en 1685, Catalina permaneció en Inglaterra durante el reinado de su cuñado Jacobo II, y volvió a Portugal al ser entronizados como reyes Guillermo III y María II.

Reconoció públicamente a 14 hijos naturales.


Catalina Enriqueta de Braganza 


(Vila Viçosa, 26 de noviembre de 1638 - Lisboa, 31 de diciembre de 17051 ), fue Infanta de Portugal y reina consorte de Inglaterra, Escocia e Irlanda como esposa del rey Carlos II de Inglaterra, Escocia e Irlanda.

Al morir Carlos en 1685, exhibió un gran dolor por su muerte. Más adelante en el mismo año, sin éxito, intercedió ante Jaime por la vida de James Scott, hijo ilegítimo de Carlos, ya que fue el líder de la Rebelión de Monmouth a pesar de que en la rebelión había contado con el apoyo de los protestantes contra una firme oposición a la Iglesia Católica.




Una joven aristócrata francesa llamada
Louise Renée de Kéroualle, viajó acompañando a su señora la duquesa de Orléans a Dover para que ésta se encontrase con su hermano Carlos II. La muerte súbita de la duquesa, atribuida según evidencia dudosa a envenenamiento, la dejó desprotegida, pero el rey la designó dama de compañía de la reina Catalina de Braganza. Se diría que ella había sido seleccionada por la corte francesa para fascinar al rey de Inglaterra. Louise era sumamente hábil y poseía una fuerte voluntad, aunque escondida detrás de una apariencia lánguida y una belleza de tipo aniñada. Se convirtió en amante del rey a los veintidós años de edad y lo fue hasta la muerte de él. Carlos le concedió a Louise, sucesivamente, los títulos de baronesa Petersfield, condesa Fareham y duquesa de Portsmouth. Y ella le dio al monarca inglés un hijo, ya que fue madre de Charles Lennox, duque de Richmond.



Eleanor Gwynn, conocida como Nell, fue la más famosa actriz de la Restauración inglesa, poseedora de un extraordinario talento cómico, y favorita durante muchos años del hombre más poderoso de Inglaterra, el rey Carlos II, a quien le dio dos hijos. Una de las pocas amantes reales que se granjeó la simpatía del pueblo. Alguien la llamó « pretty, witty Nell »(«bella e ingeniosa Nell»).

Durante los primeros años de la relación entre Nell y el monarca, pocas amantes rivalizaron con ella. Era la favorita del rey que mejor se llevaba con la reina, a diferencia de Louise Portsmouth, que la irritaba y martirizaba con su afilada lengua provocándole prolongados e inconsolables ataques de llanto.
Empezó como actriz cuando tenía catorce años, atrayendo la atención con su belleza, voz clara y fuerte y un ingenio vivaz. Aprendió el oficio de uno de los mejores actores de la época, Charles Hart, y a bailar le enseñó otro, John Lacy. Su analfabetismo le complicaba la memorización de sus papeles. Su primera aparición sobre el escenario fue en marzo de 1665.
Nell siguió actuando, creciendo su popularidad y animando a los dramaturgos a escribir papeles específicos para ella. No obstante, conforme su vínculo con el rey se hacía más fuerte, su carrera interpretativa se iba ralentizando. Su carrera teatral se desarrolló a lo largo de siete años y acabó cuando tenía veintiún años. Nell amaba realmente al rey y le fue fiel. Tuvo dos hijos de él pero sólo sobrevivió uno. No pidió un titulo nobiliario para si misma como las otras amantes, aunque consiguió sutilmente un título para su hijo. Se cree que utilizó su influencia sobre el rey para liberar al caído en desgracia duque de Buckingham de la prisión y para la fundación del Hospital Real de Chelsea para ex-soldados.
En su lecho de muerte, el rey pidió a su hermano y sucesor, Jacobo, que no dejara que la pobre Nell pasara hambre. El nuevo monarca pagó la mayor parte de las deudas de Nell y le dio una pensión de 1.500 libras al año. Jacobo II presionó para que ella y su hijo se convirtieran al catolicismo. Tras sufrir dos accidentes cerebrovasculares, el primero la dejó paralizada un lado y el segundo la postró en cama, murió el 14 de noviembre de 1687 a los treinta y siete años. El rey Carlos II llevaba ya dos años enterrado al momento del fallecimiento de la bella Nell. Casi todo Londres asistió a su funeral, llevado a cabo por el arzobispo de Canterbury. Fue enterrada en la iglesia de San Martin-in-the-Fields de Londres.




Barbara Villiers (*Noviembre de 1641-†9 de octubre de 1709), primera duquesa de Cleveland y amante del rey Carlos II de Inglaterra. 
Villiers era considerada, como una de las mujeres más hermosas de la corte; sin embargo, su carencia de fortuna reducían las posibilidades de casarse.
A pesar de que seguía casada, en 1660 se convirtió en la amante de el rey Carlos II. El rey reconoció como suyos, a 5 de los 6 hijos de Barbara.
Barbara Villers tenía como gran enemigo a Edward Hyde, primer conde de Clarendon. Él era uno de los consejeros más importantes del rey. Para 1662, ella tenía más influencia en la corte que la misma reina, y con regularidad había peleas fuertes entre las dos mujeres. En diciembre de 1663, Barbara anunció su conversión al catolicismo, aún no se sabe cuales fueron sus razones. Los historiadores creen que fue para consolidar su posición con el rey o para atraer a un futuro marido católico, en caso de que el rey decidiera abandonarla.
Barbara era famosa por su extravagancia. Era promiscua y sabía usar su influencia sobre el rey para su propio beneficio.
Barbara al igual que el rey, tenía otros amantes; incluyendo el acróbata Jacob Pasillo y su primo segundo John Churchill. Poco después, el rey la echó completamente de su lado y tomó a Nell Gwynne como su nueva favorita. 



Carlos I de Inglaterra y de Escocia

Carlos I
En inglés Charles I of England and Scotland, nacido en Dunfermline, Escocia, el 19 de noviembre de 1600 y fallecido en el Palacio de Whitehall, Londres, el 30 de enero de 1649, fue Rey de Inglaterra, Escocia, e Irlanda, desde el 27 de marzo de 1625 hasta su ejecución en 1649.

Enriqueta Maria de Francia,
esposa de Carlos I
Carlos no estaba tan bien visto como su hermano mayor, Enrique Federico, Príncipe de Gales. El propio Carlos adoraba a su hermano e intentaba emularlo. En 1605, como era entonces acostumbrado en el caso del segundo hijo del soberano inglés, Carlos fue nombrado duque de York en Inglaterra. Dos años antes, en 1603, había sido nombrado duque de Albany en Escocia.

Cuando Enrique murió de tifus en 1612, Carlos se convirtió en el heredero del trono y fue nombrado duque de Cornualles, pero no fue nombrado príncipe de Gales y conde de Chester, los títulos habituales del heredero al trono inglés, hasta noviembre de 1616. Su hermana Isabel se casó en 1613 con Federico V, elector palatino, lo que dejaba a Carlos virtualmente como único hijo.

George Villiers, I Duque de Buckingham,
 valido de Carlos I, retratado por
 Peter Paul Rubens (1625)
El nuevo Príncipe de Gales se vio notablemente influido por el favorito de su padre, George Villiers, I duque de Buckingham, el cual lo llevó a una expedición a España en 1623 para buscar una alianza con este país mediante un eventual matrimonio con la hija menor del rey español Felipe III, la infanta María Ana. El enlace nunca se celebró, debido a que la corona española exigió la conversión del príncipe de Gales al catolicismo. A su vuelta a Inglaterra en octubre, tanto Carlos como el duque de Buckingham exigieron al rey Jacobo que declarara la guerra contra España.

El viaje de Carlos a Madrid es considerado por los historiadores como determinante en su posterior interés por el arte, afición a la que destinó cuantiosas sumas y que en parte le acarreó su creciente impopularidad.

Con el estímulo de sus consejeros protestantes, Jacobo convocó al Parlamento para solicitar subsidios para la guerra. Jacobo también solicitó que el Parlamento sancionara la unión entre el príncipe de Gales y la princesa Enriqueta María de Francia, a la que Carlos había conocido en París en su camino de regreso a Inglaterra. Era una buena unión, puesto que ella era la hija del anterior rey francés Enrique IV y la hermana del rey actual Luis XIII. El Parlamento aceptó la unión, pero mostró una actitud muy crítica debido a la tentativa anterior de arreglar una alianza matrimonial con España. Jacobo estaba senil y en consecuencia era cada vez más difícil controlar al Parlamento (que fue el mismo problema que tendría más adelante Carlos durante su reinado). Durante el último año del reinado de Jacobo I, el poder real quedó en manos de su hijo y del Duque de Buckingham.

Enriqueta María de Francia


Enriqueta María de Francia, esposa de
Carlos I, retratada por Van Dyck
1636-1638
Nacida en el Palacio del Louvre, en París, el 25 de noviembre de 1609 y fallecida en el castillo de Colombes el 10 de septiembre de 1669, fue Reina Consorte de Inglaterra, Escocia e Irlanda desde su matrimonio con el rey Carlos I de Inglaterra el 13 de junio de 1625 hasta que fue depuesta de dicho título tras la ejecución de su marido el 30 de enero de 1649.

Hermana menor de los 6 hijos del rey Enrique IV de Francia y de María de Médicis, su padre fue asesinado cuando apenas tenía 5 meses de edad (14 de mayo de 1610) y su madre fue desterrada de la corte en 1617, por lo que prácticamente creció huérfana, rodeada únicamente de sus hermanos y la corte francesa.



Matrimonio con Carlos I

Cuando el príncipe de Gales, -futuro rey Carlos I- regresaba a su país con el duque de Buckingham luego de una infructuosa tratativa matrimonial con España, pasó por Francia, conociendo allí a Enriqueta María. Tras conseguir la aprobación de su padre y del rey Luis XIII de Francia -hermano de Enriqueta-, se casan por poderes en París, el 11 de mayo de 1625, poco después de que Carlos hubiera subido al trono inglés. Debido a que era católica, su elección como futura reina fue recibida con desagrado entre los ingleses.

La ceremonia formal de matrimonio se llevó a cabo en la Iglesia de San Agustín, en Canterbury, Kent, el 13 de junio de 1625. Por su religión, fue imposible que fuera coronada reina al lado de su marido, al realizarse dicha ceremonia el 2 de febrero de 1626 en la abadía de Westminster. En un principio, sus relaciones eran frías. Enriqueta María trajo consigo de su país, muchos servidores, que le costaban grandes caudales a la Corona. Eventualmente, el rey envió toda la comitiva de regreso a Francia, dejándole únicamente a su adolescente novia -tenía apenas 16 años- nada más que a su capellán y dos damas de cámara. Al ver como la reina miraba, terriblemente triste, por la ventana del palacio como su séquito regresaba a Francia, Carlos reaccionó airadamente y arrastró a Enriqueta lejos de allí. Cada vez que los dos estaban juntos, comenzaban a discutir y se separaban, dejando de verse por semanas. Cuando se reconciliaban y volvían a juntarse, nuevamente se separaban, pues no podían dejar de pelear.

La reina detestaba al favorito de su marido, el Duque de Buckingham. Buckingham fue asesinado en agosto de 1628, posiblemente por órdenes de Enriqueta María y la facción francesa de la corte. Después de esto, su relación con el rey mejoró notablemente, naciendo finalmente entre ellos profundos lazos de amor y afecto. Su negativa de renunciar a su fe católica le ganó el odio de muchos de sus súbditos y de ciertos cortesanos de gran poder tales como Guillermo Laud, arzobispo de Canterbury y Thomas Wentworth, conde de Strafford. 


Enrique de Borbón

Enrique IV, primer Borbón
Rey de Francia
(Pau, 13 de diciembre de 1553 – París, 14 de mayo de 1610) fue rey de Navarra con el nombre de Enrique III entre 1572 y 1610 y rey de Francia como Enrique IV entre 1589 y 1610, primero de la Casa de Borbón en este país, conocido como Enrique el Grande (Henri le Grand) o el Buen Rey (Le bon roi Henri) y copríncipe de Andorra (1562-1610).

Hijo de Antonio de Borbón, Duque de Vendôme y Borbón, y de la Reina de Navarra, Juana de Albret, fue bautizado católico pero educado por su madre en la fe calvinista.






La cabeza del primer rey borbón 




Cabeza de Enrique IV

He encontrado por alguna de las redes sociales este artículo que me ha parecido interesante. En cuanto al tema, se podría sacar bastante punta a lo de las cabezas reales metidas en calabazas y cosas así, pero mejor lo dejo para otro siglo.



La cabeza momificada de Enrique IV es auténtica


Un estudio publicado en la revista Forensic Science International ha logrado recuperar material genético de la cabeza momificada atribuida al monarca francés Enrique IV y ha confirmado su autenticidad, al estar relacionada con la muestra de sangre de su descendiente, el rey Luis XVI, que fue hallada en el interior de una calabaza. Concretamente, el ADN revela que la sangre del pañuelo contenido en la calabaza y el de la cabeza momificada pertenecen a la misma línea de descendencia paterna y mantienen una distancia de siete generaciones. Dichas características son las mismas que relacionan el parentesco entre ambos monarcas franceses.

En 2010, dos estudios independientes intentaron verificar la autenticidad de ambas reliquias. El investigador de la Universidad Médica de París Oeste (Francia) Philippe Charlier dirigió el análisis de la cabeza de Enrique IV, fundador de la casa Borbón en Francia. Sus resultados arrojaron 22 evidencias anatómicas, históricas, patológicas y antropológicas que permitieron afirmar casi con certeza que se trataba de la cabeza del rey. Pero hasta ahora no había sido posible recuperar ADN del resto momificado.Por su parte, Carles Lalueza-Fox investigador del Instituto de Biología Evolutiva (centro mixto del CSIC y la Universidad Pompeu Fabra) dirigió el estudio que analizó la calabaza que presuntamente contenía en su interior un pañuelo con la sangre del rey, depositado por un testigo de la ejecución del monarca en 1793 (tal como se aseguraba en la decoración de la calabaza). En aquella ocasión fue posible recuperar el perfil genético del cromosoma Y de la sangre de la calabaza, pero la falta de familiares con los que comparar impidió certificar que se tratara efectivamente de Luis XVI.

Ha sido la coordinación entre ambos investigadores la que ha permitido conectar las evidencias y confirmar, de este modo, la autenticidad de dichas reliquias. Del nuevo trabajo se desprende, además, que la genética de los monarcas consta de un linaje de cromosoma Y extremadamente raro en las poblaciones actuales. Al ser Enrique IV el fundador de la actual Casa Borbón, todos los miembros varones actuales de dicha casa deberían tener este mismo cromosomaY.

Charlier afirma: "Esta afiliación genética desde Enrique IV hasta Luis XVI también confirma la paternidad de Luis XIII en relación con Luis XIV, algo que ha sido durante décadas motivo de controversias históricas". Por su parte, Lalueza-Fox asegura que "ahora que sabemos que disponemos de una muestra de sangre de Luis XVI podríamos recuperar con ella el genoma completo de dicho monarca para investigar cuestiones de consanguinidad y de predisposición a enfermedades en la familia real francesa".

Texto extraído de la página Esfera y Vida
Fotos de Internet


Once años de tiranía: absolutismo en el trono inglés

Carlos I a comienzos del período
absolutista de su reinado,
conocido como los Once
años de Tiranía,
obra de Daniël Mijtens.
En enero de 1629, Carlos abrió la segunda sesión del Parlamento que había ordenado temporalmente clausurar en junio de 1628. Esperaba que, tras el asesinato del duque de Buckingham, el Parlamento finalmente cooperara con él y le concediera otros subsidios. En vez de eso, los miembros de la Cámara de los Comunes comenzaron a expresar su oposición al impuesto del tonelaje y del peso sin consentimiento parlamentario. Aunque Carlos solicitó un aplazamiento parlamentario en marzo, los miembros lo ignoraron y leyeron tres resoluciones contrarias al rey. La última de estas resoluciones declaró que cualquier persona que pagara el tonelaje o el peso no autorizado por el Parlamento "sería declarado un traidor de las libertades de Inglaterra, y enemigo de las mismas". Aunque la resolución no fue aprobada formalmente, muchos miembros declararon su aprobación. Más tarde, cuando los Comunes aprobaron otras medidas desagradables para el rey, Carlos ordenó la disolución del Parlamento. Las controversias con el Parlamento inglés se recrudecían para el rey.

Carlos resolvió no ser forzado a confiar en el Parlamento para la ayuda monetaria adicional. Inmediatamente, firmó sendas paces con Francia y España. Los once años siguientes, durante los cuales Carlos gobernó sin un Parlamento, son conocidos como los Once años de Tiranía o Ley personal. 


El «Parlamento corto» y el «Parlamento largo»

Las disputas con respecto a la interpretación del tratado de la paz entre Carlos y la iglesia de Escocia condujeron nuevamente a otro conflicto. Para someter a los escoceses, Carlos necesitó más dinero; por lo tanto, tomó la peligrosa medida de reunir al Parlamento en abril de 1640. Aunque Carlos ofreció derogar el impuesto de buque, la Cámara de los Comunes se mostró inamovible. Exigió la discusión de varios abusos de poder durante su gobierno personal. Mientras que el Parlamento estaba tomando fuerza rápidamente, fue disuelto en mayo de 1640, menos de un mes después de que fuera convocado; así, este parlamento fue conocido como el "Parlamento corto".

Entretanto, Carlos intentó derrotar a los escoceses, pero falló estrepitosamente. El humillante tratado de Ripon, firmado después de la Segunda Guerra de los Obispos en octubre de 1640, requirió al rey pagar los costos del ejército escocés contra el que acababa de luchar. Carlos tomó la inusual medida de convocar el Magnum concilium, el antiguo consejo de todos los pares del reino, que eran considerados los consejeros hereditarios del rey. El Magnum concilium no había sido convocado en siglos, y no se había convocado durante el reinado de Carlos. En este consejo de los pares, Carlos convocó al Parlamento de nuevo, que, en contraste con la anterior vez, se denominó Parlamento largo.

Para evitar que el rey lo volviera a disolver a su entera voluntad, el Parlamento aprobó el Acto Trienal, al que le fue concedido el asentimiento real en febrero de 1641. El Acto requiría que el Parlamento debiera ser convocado por lo menos una vez cada tres años, y que cuando el rey no pudiera publicar el emplazamiento apropiado, los miembros podrían reunirse por sí mismos.

Los últimos años del reinado de Carlos I estuvieron marcados por la Guerra Civil Inglesa; se vio enfrentado a las fuerzas del Parlamento (que se le opuso tenazmente en sus tentativas de aumentar su poder) y a los puritanos (quienes eran contrarios a su política religiosa). La guerra terminó con la derrota de Carlos, que fue enjuiciado, condenado y ejecutado posteriormente bajo el cargo de alta traición. La monarquía fue abolida, y se estableció la República. Con el tiempo, este régimen devino cada vez más dependiente del ejército y se convirtió en una dictadura militar, dirigida por Oliver Cromwell. Varios factores tanto políticos como socioeconómicos condujeron a su colapso final, una vez fallecido Cromwell. El hijo de Carlos, Carlos II, restauró la monarquía en 1660


Pintura de Eugène Lami que plasma el traslado
del rey al castillo de Carisbrooke,
última morada antes de ser enjuiciado

La reina Enriqueta María partió al extranjero en 1642 en busca de financiación para su marido cuando la oposición parlamentaria a Carlos I se recrudeció. No volvería nunca más a Inglaterra

lunes, 26 de agosto de 2013

Arbol genealógico (Casa Estuardo, Casa de Hannover y Casa de Windsor)

 Casa Estuardo




 Casa de Hannover

  


Casa Windsor



Teoría de la monarquía

Las armas de los monarcas escoceses, usadas hasta 1603.

En 1597–8, Jacobo escribió dos obras, The Trew Law of Free Monarchies y Basilikon Doron (El don real), en las que estableció la base ideológica para su monarquía. En la Trew Law desarrollaba la doctrina del derecho divino de los reyes, explicando que, por razones bíblicas, los reyes son superiores a los demás hombres, si bien "el banco más alto es el más resbaladizo para sentarse".
El documento proponía una administración centralizada y una política absolutista, según la cual un rey debía imponer nuevas leyes por prerrogativa real, aunque también atender a la tradición y al propio Dios, quien podría "accionar los azotes que le plugiesen, para castigo de los reyes corrompidos".


El Basilikon Doron, escrito como libro de instrucción para su hijo y heredero, el duque de Rothesay, por entonces de 4 años, era una guía más práctica para el arte de gobernar. A pesar de ciertas banalidades y advertencias santurronas, la obra está bien escrita, y es quizá el mejor exponente de la prosa de Jacobo. El consejo de Jacobo sobre los parlamentos, que consideraba solo como unas cortes subordinadas al soberano, lo cual recuerda sus propias dificultades con la Cámara de los Comunes: "No convoquéis Parlamentos", recomendaba a su heredero, "excepto por la necesidad de nuevas Leyes, lo que debe ser rara vez". En la Trew Law Jacobo afirmaba que un monarca era propietario de sus estados del mismo modo que un señor feudal poseía su feudo, ya que:
"[Los reyes surgieron] antes que ningún estado o clase de los hombres, antes de que ningún parlamento se reuniera, y de que ninguna ley se promulgara, y la tierra fuera distribuida por ellos, ya que al principio era completamente suya. Y de ahí viene necesariamente el que los reyes fueran los autores y hacedores de las leyes, y no las leyes de los reyes."
Jacobo Carlos Estuardo
(Edimburgo, 19 de junio de 1566 – Theobalds House, 27 de marzo de 1625) fue rey de Escocia como Jacobo VI desde el 24 de julio de 1567 hasta su muerte, y rey de Inglaterra e Irlanda como Jacobo I desde el 24 de marzo de 1603 hasta su muerte.


Hijo de María Estuardo, fue proclamado rey con un año de edad. Una serie de regentes gobernaron en su nombre y lucharon por el poder durante su minoría de edad, hasta que ésta terminó oficialmente en 1578. Sin embargo, no obtuvo el verdadero control del aparato del Estado hasta 1581. En 1603 sucedió en el trono de Inglaterra e Irlanda a la última Tudor, Isabel I, que murió sin descendencia. Rigió conjuntamente Inglaterra, Escocia e Irlanda por espacio de 22 años, hasta su muerte a los 58.

Aunque gobernó con acierto en Escocia, se encontró con grandes dificultades en Inglaterra, incluyendo el célebre Complot de la Pólvora en 1605 y sucesivos conflictos con el Parlamento, que le era hostil, especialmente en lo tocante a la subida de impuestos. 

Guy Fawkes 


(13 de abril de 1570, York - 31 de enero de 1606, Londres), también conocido como Guido Fawkes, fue un conspirador católico inglés. Sirvió en el Ejército Español de los Países Bajos y perteneció a un grupo del Restauracionismo Católico inglés, el cual planeó la Conspiración de la pólvora con el objetivo de derribar el Parlamento con explosivos situados en las bases del edificio y asesinar al rey Jacobo I de Inglaterra, a sus familiares y al resto de la Cámara de los Lores. Él era la pieza clave: debía detonar los explosivos cuando los parlamentarios estuviesen reunidos. Finalmente fue arrestado el 5 de noviembre de 1605, declaró que sus intenciones eran acabar con las persecuciones religiosas, se negó a denunciar a sus cómplices y fue ejecutado. Desde entonces ese día se rememora en su país natal la Noche de Guy Fawkes o la Noche de las Hogueras-Bonfire Night en inglés-, donde se simula la quema en la hoguera del mismo.

La conspiración de la pólvora
Fawkes es conocido por su participación en la Conspiración de la pólvora, liderada por Robert Catesby. Probablemente le encargaron la operación por su experiencia militar y con explosivos. Fawkes y otros conspiradores alquilaron una cripta debajo de la cámara de los Lores, tras el intento fallido de cavar un túnel debajo del edificio. El 26 de octubre de 1605, Lord Monteagle recibió una carta anónima advirtiéndole que se mantuviera alejado del parlamento.

Monteagle le mostró la carta al rey Jacobo, quien ordenó que se condujera la búsqueda en las bodegas debajo del parlamento. A tempranas horas del 5 de noviembre, Fawkes fue descubierto y detenido cuando salía de la bodega que habían alquilado. Dentro de la bodega se encontraron barriles de pólvora debajo de leña y carbón. Fawkes dijo que su nombre era John Jonson, y fue torturado durante unos días para tratar de extraerle información sobre sus compañeros en la conspiración. Después de unos días, Fawkes reveló algunos nombres de los conspiradores, pero sólo de aquellos que estaban muertos o los que las autoridades ya conocían.

El 31 de enero fue llevado a juicio, donde se le halló culpable. Llevado al Old Palace Yard en Westminster, fue ejecutado allí mismo, siendo el último en llegar a la horca desde la que saltó para romperse el cuello y evitar así la agonía de la última parte de su ejecución. Su cuerpo sin vida fue descuartizado y, como era costumbre, las partes de su cuerpo fueron repartidas por las cuatro esquinas del reino como advertencia para otros aspirantes a traidores. 

Desde entonces los londinenses celebran cada 5 de noviembre el fracaso del atentado encendiendo hogueras por la ciudad: la noche de Guy Fawkes; tradición que hasta hoy continúa.
El conspirador Guy Fawkes ha inspirado el personaje "V" de la historieta V de Vendetta de Alan Moore y David Lloyd, y la posterior película.
El fenómeno de Internet Anonymous, que lucha contra la censura en internet y en favor de la transparencia política, utiliza la imagen popularizada por el cómics "V de Vendetta" como un símbolo de identidad.
Miembros de Anonymous con máscaras de Guy Fawkes

Historia del mueble inglés siglo XVIII

El siglo XVIII es la fecha de nacimiento del estilo inglés. La ocasión en propicia porque varios importantes factores influyen en ello: en primer lugar, la vida de la nación que entra en un periodo de paz; y en segundo término, la introducción de la caoba, cuya ductilidad, finura y belleza hacen de ella la madera insustituible por excelencia. Se inicia el estilo William and Mary, de origen holandés, rodeándose de artistas continentales poniéndolos en contacto con los ingleses

Pero hasta la introducción del estilo Reina Ana no alcanza las bases del estilo inglés. Es el primer barroco puro, sobrio y elegante; con él se inicia el uso del mueble con pata cabriolé de origen oriental (aunque las primeras llevan todavía chambranas en forma de H) y termina primero en un disco sobre el suelo, y más tarde, en una garra sobre bola. Algunas llevan en la parte superior una talla de hojas de acanto o de conchas, elemento éste último muy característico, el más repetido en las coronaciones y en los faldones de los armarios, escritorios, etc. Los muebles se hacen casi sin molduras, son muy lisos y enrasados; con alguna parte dorada, o sí acaso, una concha tallada. La silla Reina Ana tiene el respaldo con pala central y las patas delanteras curvadas. 


Se introduce un nuevo elemento: el splat, lira o pala  central, tabla de madera con una silueta estilizada de copa, solamente recortada o maciza en los primeros tiempos del barroco. Quizá los barrotes verticales del respaldo de algunas sillas "Windsor", silla popular muy representativa, en los que el central constituye una de las características del Reina Ana. 

El reinado de Jorge I y la aportación del artista William Kent, arquitecto y proyectista de muebles (1714), viene a representar en el mueble Inglés una época y un estilo de innegable paralelismo con el regencia francés. En él se notan claramente las influencias del Luis XIV y es, a su vez, como el preludio del Jorge II, pleno y verdadero barroco inglés -el georgian-, que será caracterizado y absorbido por el gran mueblista Chippendale.

El neoclasicismo se adentró en Inglaterra con el rey Jorge III. El nuevo movimiento artístico fue aceptado de inmediato en virtud de la fuerte tradición clásica mantenida desde siempre en el país. Sin embargo no será hasta la aparición de los hermanos Adam cuando alcance su esplendor.
Los hermanos Adam no eran mueblistas, sino arquitectos y se dedicaban solamente al diseño de los muebles. Durante este período desaparecen las curvas del rococó y aparecen los trazos y las líneas rectas
El hallazgo de objetos de arte y utensilios en las excavaciones de Herculano y Pompeya, así como también sus ruinas, inspiraron a los hermanos Adams para sus muebles. Crearon de esta manera un estilo y una arquitectura personales, a los que dieron su propio apellido.
El estilo Adam se identifica fácilmente:
  • ð Combinación de líneas rectas y curvas, siempre regulares, sin predominio de ninguna de las dos, hacia un efecto equilibrado.
  • ð Decoración con motivos planos o mínimo relieve, siempre enmarcados en tondos y cuarterones.
  • ð Paneles grotescos planos, de dibujo leve, aéreos, aún herencia rococó, donde los motivos decorativos se reúnen por medio de cadenas o rosarios.
  • ð Motivos ornamentales exclusivamente grecolatinos: vasos, urnas, trípodes, esfinges, grifos, ninfas danzantes.
  • ð Colorido pastel, todavía rococó.





A finales de siglo, se impuso el buen hacer de famosos ebanistas: Chippendale, Sheraton y Heppelwite. Crearon estilos y piezas propios. Chippendale es famoso por su sillería, pero no hay que olvidar que fue el creador de las pequeñas mesitas velador. Estas mesas siempre han resultado prácticas -caben en cualquier rincón o entre otros muebles- pero en esa época su estructura se hace aún más ligera. Tienen una fina pata central y tres piessableados.

Chippendale es un punto y aparte en la historia del mueble. Si nos fijamos, nos daremos cuenta que hasta que él llegara, los estilos habían tomado el nombre de sus monarcas o épocas que rigieron su norma; en cambio desde ahora se les conocerá por el de los artistas creadores, y así el nombre de Chippendale, que pertenecía a una antigua familia de ebanistas -su padre trabajó a principios del siglo XVIII-, caracteriza toda una época del mueble inglés, elevado por él a su máxima importancia expresiva. Hasta él las influencias continentales fueron constantes y, en cambio, la reciprocidad escasa..

Por el contrario, con Chippendale el arte burgués salta no sólo a Francia y a Países Bajos, sino a todo el continente. El mueble burgués europeo, que hasta aquí gira en derredor del de la corte de los Luises, descubre de súbito un remozada fuente de inspiración en los que el artista inglés y su nombre llegan a ser, aún hoy día, el más popular en toda la historia del mueble, incluso en América

Pero Chippendale no solo construyó muebles, sino que creó modelos y tipos e, incluso, inicia y se adapta a nuevos estilos y modas; evoluciona con gran ductilidad hacia estas corrientes. Sus célebres libros ilustrados orientan el gusto general de su tiempo, extienden nuevas formas y con ellas, naturalmente su fama y estilo personales. Su habilidad primordial consistió en saber hermanar el arte puro del mueble con su perfecta industrialización; y aunque utilizó toda clase de muebles, alcanza una máxima personalidad y belleza en los tipos de sillas (con las palas de respaldos caladas). Es admirable su facilidad de captación de las ideas esenciales de todos los estilos; así le vemos evolucionar no solamente desde el barroco hacia rococó, sino proyectar incluso dentro del neoclásico. Aunque emplea los característicos pies de garras del Jorge I, tanto al tratar las curvas de los brazos como en los respaldos muy caídos, en las composiciones decorativas de los frentes de armarios, frontones de coronación y cajonerías, se perciben bien su personalidad. Cuando aparece Robert Adam en el reinado de Jorge III y con él, el neoclásico, vemos a Chippendale hacer nuevos modelos atraídos por la serena y un tanto fría belleza del retorno a lo clásico. Verdadero artista, en él no se anquilosa ni llega a morir la facultad de creación; logra renovarse mientras la vida física soporta el peso de una obra realmente abrumadora, cuyos perfiles rozan el esquivo concepto de lo universal.
Chippendale nace en 1718, trabaja durante los reinados de Jorge II y III y muere en 1779. Representa, pues toda una época de la historia del mueble, se sitúa en el más elevado plano como árbitro del buen gusto y es copiado por los mejores mueblistas, hasta el punto de que muchos muebles que se dicen suyos en realidad, son de sus imitadores. Su arte cruza el estrecho y el continente adopta el gusto inglés.
La inquietud artística del más célebre mueblista inglés, plasmada en estilos o maneras diferentes, puede hoy seguirse paso a paso. Durante la primera época, Chippendale obedece a la influencia del Reina Ana y de los holandeses, mezclada más tarde con la del Luis XIV; a mediados del siglo penetran en su técnica nuevos motivos de decoración: es su época china, original y difícilmente incrustada en elementos europeos, lo que demuestra su extraordinaria habilidad, y por último hacia 1.769, en su afán de variedad y su superación inicia un nuevo estilo decorativo en un gótico convencional que necesariamente había de ser efímero. En el último cuarto de siglo deriva por el camino del neoclásico, hacia el cual se siente atraído en pos de la figura más representativa del estilo, el arquitecto Robert Adam(ver índice).

Pero a pesar de que Chippendale tuvo una notable transcendencia la realidad es que sólo logró perdurar unas décadas. Esta circunstancia fue una consecuencia directa de los vehementes deseos de cambio que se extendieron por Europa a finales del siglo XVIII. Hacia 1750 se desarrolla en el continente europeo un notable interés por las formas clásicas en reacción a la frivolidad del rococó, fenómeno del que surge el neoclásico.

En 1761, durante el reinado de Jorge III, Adam fue nombrado Arquitecto Real directamente de la corona, y se le confió también el mobiliario. Aprovechó algunos elementos ornamentales de la época anterior y coincidentes con los que ellos proponían; guirnaldas de follaje, grecas, máscaras...

Junto a éstos, también se inspiraron en otros elementos hasta entonces inéditos, tales como palmetas, flores de madreselva muy estilizadas, páteras florales, urnas y otros similares.

En cualquier caso, la figura del medallón, tanto en su versión más lisa, como conteniendo representaciones mitológicas.

Estos conjuntos decorativos adornaban cierta clase de muebles lujosos y también se aplicaban en chimeneas de mármol o piedra, techos y marcos de huecos de las habitaciones, representando tal vez la faceta más vistosa de este estilo.



Sin embargo la característica más importante de esta época se manifiesta en el sentido de la esbeltez y de la elegante proporción. La pata curvada del periodo anterior desaparece, y se sustituye por otra esbeltísima y aflautada, relacionada con columnas de edificaciones clásicas. El nuevo acabado puede ser liso o más elaborado, y casi siempre termina sobre un esbelto repié en forma de tapón cuadrangular que se da su nombre; el taperleg. En su variedad más esbelta, se empleaba en la producción de mesitas pembroke tables, de alas plegables, en sustitución de las side tables, más comunes.

Adam fue el primero en ver la necesidad de establecer el comedor como conjunto completo en las mansiones de Gran Bretaña. Según sus propias palabras "Los comedores de nuestro país se consideran lugares apropiados para la conversación siendo habitaciones donde debemos pasar gran parte de nuestro tiempo. Esto sugiere que los tengamos con un estilo distinto al resto de la vivienda."


Los comedores los equipaba con mesas plegables o, en su caso, compuestas de unidades cuadrangulares apoyadas sobre cuatro patas esbeltas. Se trata de la airosa side table o trinchante, o el amplio sideboard bufete. Esta pieza solía ir flanqueada por dos pedestales que se abren constituyendo un armario coronado, que en la mayoría de los casos son grandes urnas de inspiración clásica usadas para contener agua o cuberterías.

George Hepplewhite Publicó una guía de muebles en 1787 y sus diseños fueron imitados hasta la saciedad. Paradójicamente no se conserva ni un solo mueble de su ejecución. Las sillas características de Hepplewhite tienen el respaldo en forma de blasón



En los asientos, las novedades las ofrece Heppelwite mediante una técnica donde este estilo destaca en toda su originalidad. Las dotaba de extraordinarios respaldos calados presentados con diferentes dibujos.

Unos estaban compuestos por curvas ovaladas que al entrecortarse formaban un corazón; otros se caracterizaban por sus líneas externas formando escudos; y por último, se hallaban los que imitaban a draperías colgantes.

La última década del siglo XVIII está marcada por las novedades que realizó el ebanista Thomas Sheraton, entre las que destacan lo muebles escritorio de tapa cilíndrica, así como las mesas y los muebles de sobre arriñonado.







Las sillas y sillones se asemejan mucho a la forma original de las sillas romanas. En ellos los respaldos y asientos están acompañados, en muchas ocasiones, de una rejilla. Fue el teórico más importante de su época, y en 1.802 publicó su famoso Directorio.



Con el siglo XIX llega el estilo Regencia, también tienen brazos inspirados en las formas de la Grecia Clásica. Las sillas Regencia tienen brazos en volutas. También pertenecen a esta época las mesas Lira. Todos los muebles Regencia mantienen un gusto arquitectónico por la pureza de las líneas, lo que se aprecia en las sillas de comedor.

La Regencia está definida como la época entre 1811-1820 cuando el Príncipe de Gales (posteriormente Jorge IV) ejerció “la regencia” durante el periodo de inestabilidad mental de su padre Jorge III. Como puede ver en esta definición, la regencia duro desde 1811 hasta 1820, pero el estilo y moda de Regencia duro más que la década que le dio este nombre. La influencia estilística de este príncipe empezó antes que él tomara el control del reino de su padre en 1811, y duró más alla del 1820 cuando él se coronó rey.

Jorge IV
No existe un estilo que lleva el nombre de su monarca, que es más justificado que lo de la Regencia, porque el estilo Regencia proviene totalmente del gusto de este príncipe regente, aunque él mismo cuando se hizo regente (actuó como rey) fue un acto de vergüenza para la corte inglesa. Antes de cumplir 50 años, ya  fue excesivamente obeso, se vestía con ropajes exageradamente ostentosos, muchas veces de su propio diseño, y solía despedir sirvientas que las pillaba mirando a su inmensa barriga.

Patrocinó la construcción del Regent Street y del Cumberland Terrace, y fue él que adoraba las novelas de Jane Austen.

El príncipe presidio  la reconstrucción de gran parte del centro de Londres, y posiblemente su acontecimiento más impresionante fue Carlton House que se dedicó a este Príncipe de Gales en el año 1783, cuando él se consideró adulto. Con la ayuda de 3 arquitectos de la época, Henry Holland, James Wyatt y John Nash, transformó una  relativamente humilde casa de 2 plantas, a un verdadero palacio que se podía medir con cualquier casa palaciega de Europa. El estilo Regencia con toda su gran belleza se estableció en esta casa.



En Carlton House, el famoso arquitecto Holland, utilizó artesanos Franceses para crear magnificas salas, que brillaban con decoraciones doradas y espejos. Estas salas enmarcaron las impresionantes colecciones del príncipe, con opulentos muebles franceses de la época antes de La Revolución. Los muebles que el mismo Holland diseñó, tenían líneas clásicas y sencillas pero sus adornos eran opulentos.



Se dice que la decoración y mobiliario de Carlton House, fue el acontecimiento más impresionante del Príncipe, pero muchos expertos comentaron que el Brighton Pavillion reflejaba aún más su verdadera personalidad. Este proyecto fue producto de la colaboración entre el Príncipe y Henry Holland, como una innovadora fantasía oriental con sus domos de forma de cebolla, los arcos estilo árabe y fachadas de piedra agujereada y altísimas ventanas.

Brighton Pavillion



Salon Regencia Chinoiserie imitando bambú



La influencia Francesa es muy fuerte en los muebles del estilo Regencia, y esta influencia ocurrió en gran parte durante los primeros años del siglo XIX. Fue la época cuando Napoleón, el mismo, se consideró como uno más de los emperadores del Imperio Romano, y así se estableció el estilo Imperio Francés, que influyó a su vez el estilo Regencia.




El estilo Regencia por supuesto debe mucho a los diseños ingleses de  (1756-1826) y Thomas Sheraton (1751-1806), aunque varios diseñadores contemporáneos jugaron un papel importante en la evolución de este estilo. Uno de los más notables fue Thomas Hope que hemos mencionado anteriormente en el diseño de Brighton Pavillion. Thomas Hope nació en Holanda de una familia adinerada de clase media, se trasladó a Inglaterra en 1795 donde dedico todos sus recursos y fortuna en el estudio de arquitectura, y el diseño y mobiliario de varias casas grandes. Hope fue un coleccionista, anticuario y diseñador que viajó asiduamente a Grecia. Así copió los muebles representados en las vasijas antiguas Griegas y les decoró con motivos clásicos como mascaras de leones, hojas de acanto y dibujos jónicos.




Hope incorporó los adornos Griegos y Egipcios en el mueble Ingles de su época. También se interesó en el estilo Imperio Francés porque lo consideró muy compatible con su gusto por lo antiguo. Hope tenia fuertes amistades en Francia especialmente con Charles Percier, uno de los arquitectos de Napoleón y fue admirador de la arquitectura de muchos de los edificios de Paris.





Hojas de acanto
El nuevo estilo Regencia se diferenciaba con el estilo tradicional de finales del siglo XVIII, por su robustez, opulencia, todavía clásico en inspiración pero exuberante en sus adornos. Los volúmenes eran sencillos y sólidos, mayormente con líneas horizontales bajas, grandes superficies sin interrupción,  curvas suaves y con discreta canalización.

El estilo Regencia ya estaba bien establecido y actualizado cuando Guillermo IV se coronó rey, pero este evento fue el final del estilo Regencia.

Las mesas de comedor eran de 2 o más pedestales centrales hasta la época de Guillermo IV cuando las empezaron construir con patas en cada esquina.




Victoria (1819-1901), sucedió a Guillermo IV y tenía sólo 18 años cuando llegó al trono inglés. Bajo su reinado  la era Victoriana, se produjo un el imperio Británico alcanzó máximo esplendor. Como reacción a lo clásico antiguo, durante retorno a los estilos de muebles británicos tradicionales. El Tudor y el Falso-Gótico alcanzaron mucha popularidad. La arquitectura sufrió una regresión hacia la elegancia extravagante, mostrando características de diseño medieval itálico con formas sobre elaboradas de decoración.

El siglo XIX supuso el inicio de la expansión colonial inglesa y fue una época de prosperidad para la clase media y la aristocracia.

Las casas victorianas son las principales beneficiadas de este universo femenino reducido a las cuatro paredes de su hogar. La mujer inglesa estaba muy ocupada eligiendo muebles y toda clase de objetos para que su casa resultase elegante y confortable.

También introdujeron plantas en la decoración de interiores y empezaron a cultivar plantas exóticas recién llegadas de tierras remotas (como el nenúfar).

No concebían la decoración sin las telas. Les gustaban las paredes tapizadas en sombríos tonos oscuros (La Reina Victoria tenía su dormitorio forrado de chintz), las ventanas vestían con complicadísimas cortinas y a mediados de siglo apareció por primera vez la figura del tapicero. El capitoné, por ejemplo, era muy apreciado y se utilizaba para sujetar esas telas tan gruesas y los primeros muelles de la historia. También introdujeron el petit-point.

Las mesas y sillas victorianas tienen las patas estriadas y los respaldos curvos. Eran piezas pequeñas para adaptarse a las nuevas casas de la naciente burguesía, que además incorporaban detalles distinguidos, tales como la porcelana china y pequeños muebles lacados en negro y rojo, típicos de oriente. Las tallas acanaladas de sus patas y las pequeñas bolas que las decoran son su seña de identidad.

Para estas nuevas casas de ciudad se idearon otro tipo de muebles muy ingeniosos como los revolvings, que sirven de mesa auxiliar y de guardalibros, y que giran sobre sí mismos; así como el pupitre Davenport.






Los sofás y butacas mullidas son otro invento inglés. Aquí la referencia obligada es el Chéster. Los sofás y butacas Chésterson del siglo XIX; nacieron para decorar los exclusivos clubes sociales londinenses (vetados para las mujeres). Los Chéstertienen brazos curvos, respaldo bajo y tapizado capitoné. Hoy están de última moda. También se pusieron de moda las mesas de despacho y los escritorios, muy ligados al mundo masculino.


  

Thomas Chippendale 

(Otley, West Yorkshire, ca 5 de junio de 1718-Londres, noviembre de 1791) fue un ebanista inglés, creador de un estilo de muebles de lujo que alcanzó gran difusión y que se consideró típicamente inglés. Las patas eran curvas. Presentaba caladas y rejillas. Recibe la influencia del estilo rococó. Se le enmarca en el estilo medio-georgiano, rococó inglés y neoclásico.


Chippendale se dedicaba al diseño y fabricación de muebles. Era uno de los «tres magníficos» creadores de mobiliario del siglo XVIII inglés, junto a Thomas Sheraton y George Hepplewhite.

El «estilo Chippendale»

Su taller fue continuado por el mayor de sus once hijos, también llamado Thomas, quien es conocido como Thomas Chippendale, el Joven (1749-1822). Chippendale el Joven trabajó en los estilos neoclásico tardío y Regencia.

Sus diseños se hicieron muy populares entre mediados y finales del siglo XIX, llegando a dar nombre a un estilo, hasta el punto de que los comerciantes especializados hablaban de variantes como el «Chippendale chino», «Chippendale gótico», e incluso el «Chippendale irlandés». Mucho de lo que luego se asoció a su nombre tienen poca relación con los conceptos originales del inglés.
















Chippendale "Japanned"
Nota:

¿Sabías que los servicios de mesa aparecen a final del siglo XVI.