martes, 17 de junio de 2014

El paisaje holandes - Hendrik Avercamp

La pintura de paisaje alcanzó un desarrollo inusitado en Holanda durante el siglo XVII. 

Entre los primeros paisajistas se destaca la vena incisiva y delicadamente arcaizante de Hendrick Avercamp, que pintó con precisión pequeños paisajes invernales por los que pululan multitudes de graciosos personajillos.

Durante las primeras décadas del siglo, Salomon van Ruysdael creará un tipo de pintura que se destacará por la sencillez de la composición, la vastedad de los planos y la ligereza de las brumas, la luz plateada y los colores sobrios y suaves. Los ríos y el mar jugarán un papel primordial en este arte de tintas terrosas y tostadas. Superior a todos los paisajistas de la primera mitad, Jan van Goyen pintará sus vistas marinas volátiles, vaporosas y algodonosas, y sus paisajes de cielos inmensos y horizontes bajos y lejanos, plenos de intensa poesía.

Jacob Ruysdael, El molino de Wijk bij Duurstede (1670).

Pero, entre todos los paisajistas de esta época, la gran figura fue Jacob van Ruysdael, discípulo de su tío Salomon, encontró en la naturaleza, especialmente en las vistas boscosas y en las caídas de agua, el eco de sus más íntimos sentimientos, que lo hacen aparecer como un prerromántico. Y, sin embargo, sus obras provocan tal consideración gracias a la alta perfección alcanzada en el dominio de las muchas posibilidades que le ofrecía la ciencia de la composición clásica y en su comunión anímica pura con la naturaleza, que le hicieron superar la nota ilustrativa en favor de la concepción sentimental.

Su amigo Meindert Hobbema, que trabajó con él en Haarlem, pronto se contentó con imitarle, aplicando algunas fórmulas estereotipadas. 

El arte de esta época, redescubridor del color y la luz del sol, debe mucho a los llamados italianizantes. Sus pequeños paisajes ideales, con campesinos y pastores, que presentan una mezcla entre la campiña romana y la poética tierra de la Arcadia, causaron gran impresión desde que, en 1641, regresó de Italia Jan Both. Albert Cuyp, que no fue a Italia, destacó como creador de un subgénero que combinaba los elementos del paisaje nacional (tomados a través de Van Goyen) con los de la corriente italianizante. 
Los paisajes de Cuyp se distinguen por estar animados por figuras de pastores y de caballeros rodeados de animales o por sólo animales. Y es que, tan neerlandés como el paisaje puro o la marina, fue el paisaje con animales, en particular de granja, que dio lugar al nacimiento de los pintores animalistas, en general más preocupados por la observación y la figuración naturalista del animal que por su posible carga poética, entre los que descolló Paul Potter.

Hendrik Avercamp 
  • Nacionalidad: Holanda
  • Amsterdam 27-1-1585 - Kampen 15-5-1634 
  • Pintor
  • Barroco Centroeuropeo

Fue un pintor que se inspiró en Gillis van Coninxloo y en Pieter Brueghel el viejo. 

Este artista se le puede considerar como el más famoso representante del género de paisaje invernal.




Era sordomudo con lo que es conocido como el mudo de Kampen (stomme van Kampen). Los temas que representa son paisajes invernales, que van poblados de un gran número de personas. Los colores que emplea son grises y blancos, es decir, son tonos más bien fríos.




La obra de Avercamp tuvo una gran popularidad. Vendía sus dibujos, muchos de los cuales coloreaba a la acuarela para los álbumes de los coleccionistas. 
Entre sus obras podemos citar la Gran Escena Invernal con Patinadores, que se encuentra en Amsterdam, en el Rijksmuseum.





 

La desamortización de Madoz (1855)

Durante el bienio progresista (al frente del que estuvo nuevamente Baldomero Espartero junto a O'Donnell) el ministro de Hacienda Pascual Madoz realiza una nueva desamortización (1855) que fue ejecutada con mayor control que la de Mendizábal. El jueves 3 de mayo de 1855 se publicaba en La Gaceta de Madrid y el 31 la Instrucción para realizarla.
Se declaraban en venta todas las propiedades del Estado, del clero, de las Órdenes Militares (Santiago, Alcántara, Calatrava, Montesa y San Juan de Jerusalén), cofradías, obras pías, santuarios, del ex infante Don Carlos, de los propios y los comunes de los pueblos, de la beneficencia y de la instrucción pública, con las excepciones de las Escuelas Pias y los hospitalarios de San Juan de Dios, dedicados a la enseñanza y atención médica respectivamente puesto que reducían el gasto del Estado en estos ámbitos. Igualmente se permitía la desamortización de los censos pertenecientes a las mismas organizaciones.
Fue la que alcanzó un mayor volumen de ventas y tuvo una importancia superior a todas las anteriores. Sin embargo, los historiadores se han ocupado tradicionalmente mucho más de la de Mendizábal, cuya importancia reside en su duración, el gran volumen de bienes movilizados y las grandes repercusiones que tuvo en la sociedad española.

El documento en cuestión consiste en una gráfica de barras en la que se representan los bienes civiles y eclesiásticos desamortizados por Mendizábal y Madoz
Tradicionalmente se le ha llamado al período de que tratamos desamortización civil, nombre inexacto, pues si bien es cierto que se subastaron gran número de fincas que habían sido propiedad comunal de los pueblos, lo cual constituía una novedad, también se vendieron muchos bienes hasta entonces pertenecientes a la Iglesia, sobre todo las que estaban en posesión del clero secular, pero que fue, de definitiva, un abuso y expolio gravísimo de los bienes de la gente del rural, de los campesinos, que dependía en gran medida de ellos y que les condenó a millones a la emigración y proletarización en las ciudades.

En conjunto, se calcula que de todo lo desamortizado, el 30% pertenecía a la iglesia, el 20% a beneficencia y un 50 % a las propiedades municipales, fundamentalmente de los pueblos. El Estatuto Municipal de José Calvo Sotelo de 1924 derogó definitivamente las leyes sobre desamortización de los bienes de los pueblos y con ello la desamortización de Madoz.

Bienes afectados por la "Ley Madoz" o Ley general de desamortización de 1 de mayo de 1855:

Se declaran en estado de venta, con arreglo a las prescripciones de la presente ley, y sin perjuicio de cargas y servidumbres a que legítimamente estén sujetos, todos los predios rústicos y urbanos, censos y foros pertenecientes: al Estado, al clero, a las órdenes militares de Santiago, Alcántara, Montesa y San Juan de Jerusalén, a cofradías, obras pías y santuarios, al secuestro del exinfante Don Carlos, a los propios y comunes de los pueblos, a la beneficencia, a la instrucción pública. Y cualesquiera otros pertenecientes a manos muertas, ya estén o no mandados vender por leyes anteriores.
 

La desamortización fue un largo proceso histórico-económico iniciado en España a finales del siglo XVIII por Godoy (1798) y que quedará cerrado ya muy entrado el siglo XX (16 de diciembre de 1924). En otros países sucedió un fenómeno de características más o menos similares. Consistió en poner en el mercado, mediante subasta pública, las tierras y bienes no productivos en poder de las llamadas “manos muertas”, casi siempre pertenecientes a la Iglesia siendo las principales sufridoras la órdenes religiosas, que las habían acumulado como habituales beneficiarias de donaciones, testamentos, etc. Su finalidad social fue crear una burguesía y clase media de labradores propietarios. Pero, además,  tenían una finalidad recaudatoria al, por un lado, acrecentar la riqueza nacional  y, por otro, que el estado tuviera  unos ingresos extraordinarios con los que se pretendían amortizar los títulos de deuda pública. El producto de lo obtenido lo aplicaría el Estado a sus necesidades. 

Francisco Tomás y Valiente, fue uno de los principales juristas que se centraron en el estudio legal del tema desamortizador , y señalaba en su obra “El marco político de la desamortización en España”, - un magnífico estudio sobre la historia de la desamortización en España - , que este fenómeno se caracteriza por la "apropiación por parte del Estado - y siempre por decisión unilateral - de bienes inmuebles pertenecientes a manos muertas, la venta de los mismos y la  asignación del importe obtenido con las ventas a la amortización de los títulos de la deuda". 




Este jurista apuntaba que la desamortización muestra dos tipos de planteamientos uno económico-social y otro puramente fiscal-recaudatorio:
  • Por un lado,  pretendía ser un "medio para hacer una reforma tímida de la economía y de la sociedad agraria", con la redistribución de la tierra de los grandes propietarios entre los campesinos para hacer productivos estos bienes hasta ahora subexplotados; de forma que redundara en el incremento de la riqueza del país y reforzara el equilibrio social.
  • Por otro, sirvió como "medio para pagar los intereses y capitales de la deuda pública".

 Pascual Madoz Ibáñez 

(Pamplona, 17 de mayo de 1806 – Génova, 13 de diciembre de 1870) fue un político español del siglo XIX.

Presidente de la Junta Provisional Revolucionaria
En 1813 se traslada con su familia a Barbastro (Huesca) donde acude al colegio San Lorenzo de los Padres de las Escuelas Pias. Posteriormente, estudia Derecho en la Universidad de Zaragoza de 1823. Participó en la defensa del castillo de Monzón en 1823 contra los Cien Mil Hijos de San Luis, por lo que fue encarcelado.

Exiliado en Francia entre 1830 y 1832, se dedicó en París y en Tours al estudio de la geografía y de la estadística. Pudo volver a España tras la amnistía decretada por la reina María Cristina de Borbón, fijando su residencia en Barcelona, donde a principios de 1833 ya estaba al frente de las oficinas del Diccionario geográfico universal (Barcelona, 1829–1834) que en aquella ciudad se publicaba. Asimismo asume la dirección del periódico progresista "El Catalán" de octubre a mayo de 1835.

En 1835 publica su "Reseña sobre el Clero español y examen de la naturaleza de los bienes eclesiásticos".


En ese mismo año, se convierte en capitán de Artillería de los Voluntarios de Isabel II y es nombrado comisario regio con carácter de gobernador militar, juez de primera instancia, subdelegado de rentas y jefe de las fuerzas del Valle de Arán.

Se puso al frente en 1843 de una coalición progresista de oposición a Espartero. Tras la Vicalvarada de 1854, el 9 de agosto fue nombrado gobernador civil de Barcelona. Volvió después a su escaño de diputado, presidió las Cortes, y el 21 de enero de 1855 se le confió el Ministerio de Hacienda. En esta ocasión presentó el famoso proyecto de ley de Desamortización, que consiguió ver aprobada.

Tras la revolución de 1868 (la «Gloriosa») fue gobernador de Madrid, cargo al que también renunció al poco tiempo. Se opuso al gobierno provisional. Tras votar la candidatura del duque de Aosta para el vacante trono de España, formó parte de la legación enviada a Florencia para ofrecerle la corona, pero en Génova le sorprendió la muerte, el 13 de diciembre de 1870.

En su memoria se le dedicó el nombre de una calle en el Segundo Ensanche de Pamplona, su ciudad natal.

domingo, 15 de junio de 2014

Navarros Ilustres - Victoriano Flamarique Biurrun - Atanasio Mutuberria

Victoriano Flamarique Biurrun 

(n. Beire, 12 de enero de 1872 – † Tarazona, 1946). Sacerdote, promotor del cooperativismo agrario.


Nació en el seno de una familia que le inculcó tanto la fe religiosa característica del campesinado de la región como su fondo político tradicionalista, no exento sin embargo de una intensa preocupación por la justicia.

Estudió en el seminario conciliar de Pamplona y, ordenado sacerdote en 1895, estuvo diez meses como párroco interino en Mañeru, luego tres años como párroco de Lezáun y, en 1903, se trasladó con el mismo cargo a Santa María de Olite, donde permanecería hasta 1927, empleando los 25 años de su gestión parroquial en poner en la práctica la doctrina social corporativista de la Iglesia, consiguiendo sentar las bases de un cooperativismo agrícola.

En 1902 había caído en sus manos un escrito del activista católico zamorano Luis Chaves Arias, discípulo del jesuita Antonio Vicent, sobre la organización de las Cajas Rurales Raiffeisen y, una vez en Olite, logró fundar la primera de esta naturaleza en 1904, tras varios meses de resistencia de sus feligreses, por el temor que les inspiraba la responsabilidad solidaria ilimitada.

La Caja de Olite se convirtió enseguida en motivo de admiración para los agraristas de toda España, sobre todo desde que se escucharon y difundieron sus logros, que el propio Flamarique expuso con claridad, en una disertación improvisada, en la Semana Social de Valencia, en 1907.

La Caja promovió diversas organizaciones cooperativas, de las que la más perdurable fue la Bodega Olitense.

Sobre todo desde 1907, Flamarique y Yoldi fueron continuo objeto de diatribas por parte de algunos miembros de las fuerzas vivas pamplonesas, que veían mal las actividades económicas de estos clérigos -a los que dieron en acusar de socialistas y modernistas- y que a veces sufrían en sus bolsillos la eficacia de sus iniciativas. Flamarique, no obstante, pudo mantenerse (a diferencia de Yoldi) hasta 1937, en que, a raíz de una operación desafortunada de la Caja de Olite, pareció aconsejable que se apartase de la organización y marchó a Tarazona como canónigo de aquella catedral, donde murió.

Monumento a Victoriano Flamarique Biurrun
La acción de Flamarique en la Ribera de Navarra, junto con la de Antonio Yoldi, en la Montaña, huirá del sindicalismo reivindicativo de las organizaciones de izquierda para buscar una utópica armonía entre clases de intereses contrapuestos y antagónicos, armonía que salta hecha añicos cuando las contradicciones se agudizan como en 1914 y en la crisis generalizada de los años 20.
Beire

Su situación privilegiada le convierte en un punto de partida ideal para visitas culturales y actividades en la naturaleza. Estamos en Beire, el centro de Navarra, en una zona rica en historia, gastronomía, vinos y naturaleza.


Parroquia de San Millán. Edificada en la segunda mitad del siglo XIV es un edificio gótico de planta de cruz latina con una sola nave de tres tramos cubierta con bóveda de crucería. Cuenta con una portada en la que destaca su arco apuntado con arquivoltas y capiteles historiados que narran la vida de San Millán. En el interior hay bellos retablos y una cruz procesional labrada de 1851. La iglesia fue reformada y ampliada a principios del siglo XIX.


Casa-Palacio de los Condes de Ezpeleta, rehabilitado como Centro de Turismo Rural dirigido tanto a grupos organizados como a particulares y familias.



La obra de Flamarique

“Preferimos el pequeño impositor; más valen 20 imposiciones de peseta que una sola de 20 pesetas”. Siguiendo el modelo alemán raiffeisiano, crea en febrero de 1904 la Caja Rural de Olite sobre la que irá montándose el resto de las instituciones merced al crédito agrícola otorgado a un interés módico, con un plazo acomodado a la naturaleza del objetivo del agricultor y limitando al máximo los trámites previos.
A continuación y el mismo año la Caja organiza la Cooperativa de Abonos a la que, en 1905, se unió la Caja de Larraga, en 1907, 32 Cajas y, en 1908, 40 Cajas Rurales. En 1910 se crea la Federación Católico-Social de Navarra dejando la Caja de Olite de actuar como centro de todas las demás.
Dos años antes, las Cajas de Olite, San Martín de Unx, Ujué y Pueyo fundan la Harinera Navarra y en 1909 la Electra Caja Rural suministra fluido eléctrico a domicilio mediante una central instalada en la Foz de Lumbier.

También este año Flamarique puede seguir las huellas de Vicent y fundar el Círculo Católico de Olite con biblioteca, dos cocinas, salón de billar, café, sala de lecturas y salón de actos.

La máxima realización tiene lugar en 1911 al fundar la Bodega Cooperativa Olitense con 140 socios, primera cooperativa agraria de Navarra cuyo principal objetivo fue eludir al bodeguero intermediario.



La olitense, fundada en 1911 e impulsada por el padre Victoriano Flamarique

Elegido delegado del cooperativismo del distrito de Tafalla, el 4 de diciembre de 1913 asiste en Barcelona, en representación de la Federación Navarra, a la primera Asamblea Española de Cooperativistas. Su actividad repercute en toda la zona que se dota, asimismo, de electras, cajas y cooperativas similares (Villafranca, San Martín en Unx, Arguedas, Gallipienzo, etc.).

Pensamiento de Flamarique

Flamarique es un claro exponente de la acción de un voluntarioso -y voluntarista- cura de pueblo puesta al servicio de las doctrinas de León XIII.

El cooperativismo de Flamarique mezcla propietarios y jornaleros, tiende a minimizar la reivindicación, en aras de crear un pequeño propietario libre de intermediarios y usura prestamista. Su carácter voluntarista se pone de manifiesto en la hipervaloración del esfuerzo frente al realismo de las cifras: 
“Más valor se concede en la escuela del catolicismo social a 20 imposiciones de peseta cada una, que a una sóla imposición de 20 pesetas, porque las primeras suponen mayor esfuerzo que la segunda en el orden económico y familiar”.
El 30 de mayo de 1972 tuvo lugar en Olite la asamblea anual de la Unión Territorial de Cooperativas (UTECO) en la que se dispensó un homenaje a Flamarique en el centenario de su nacimiento.

Bibliografía
  • “La Acción Social Navarra”, núm. extraordinario sobre Flamarique (1972)
Atanasio Mutuberria
  • (1865-1913)
Fundador de la primera Caja Rural Navarra, nacido en Tafalla en 1865. La labor social que iba a realizar en Navarra se vio favorecida por su situación económica que le permitía dedicarse por entero a tal misión, por haber heredado en 1879 de Javier Goldáraz una importante fortuna. 


Mutuberría se libró del servicio militar por dinero y defendió ardientemente esa actitud desde las páginas del periódico «La Tradición Navarra». Su vida pública la comienza en 1892 en el Centro Dominical de Obreros de Tafalla con su discurso El obrero y la propiedad. En la publicación Discursos leídos por Atanasio Mutuberría expone la antítesis capital-trabajo, inspirado en la encíclica De conditione opificum de León XIII. 

En otros periódicos de la época, mantuvo encendidas polémicas con elementos liberales, especialmente con el maestro Florencio Alfaro. Desde muy joven, perteneció al Partido Integrista y a su Junta Regional. El 10 de abril de 1902 inauguró lo que sería su obra más fructífera: La Caja Agrícola de Tafalla, la primera en su género en toda Navarra. La experiencia se extendería pronto a otros lugares, Peralta (agosto 1902), Olite y Marcilla (1904), etc. Según él, fue la lucha contra la usura de los ricos lo que le impulsó a llevarla adelante. Basada sobre todo en el sistema Raiffeisen de las cajas alemanas, en un principio recibía los ahorros de los asociados, concedía pequeños préstamos y proporcionaba abonos químicos y semillas en condiciones ventajosas de cooperativa de consumo. 
Con estas tres características de Caja de Ahorros, Banco de préstamos y Cooperativa de Consumo, se puso en funcionamiento. 
Fue, además, director del periódico «El Labrador». 
Dedicó toda su vida a su vocación social-católico-agraria y política. Consciente de la vasquía de los navarros fue durante mucho tiempo asiduo colaborador del diario «Euzkadi» de Bilbao, órgano del Partido Nacionalista Vasco. Muere en Tafalla el 29 de diciembre de 1913. En 1918 el ayuntamiento tafallés dio su nombre a una calle. 

El 23 de febrero se descubrió una placa en la casa donde nació y vivió, en la Plaza de Navarra, justamente donde está ubicado el Restaurante Túbal.


La placa, iniciativa de Altaffaylla, cuenta con la colaboración del Restaurante tafallés que ha querido sumarse al homenaje de quien fuera, entre otras cosas, fundador de la Caja Agrícola, con oficinas en esa misma casa.





Raiffeisen, Friedrich Wilhelm

Notable dirigente alemán del movimiento cooperativo agrícola (1818-88). En 1846 abandonó su puesto en la administración pública, invirtiendo su modesta fortuna en la creación del Weyerbuscher Konsumverein, sociedad cooperativa harinera y de panificación, con la cual consiguió abaratar considerablemente el producto. 


Seguidamente se dedicó a difundir los Hilfsvereine o cajas mutuales obreras de crédito, conocidas por Cajas Raiffeisen, muy populares en Alemania y Suiza. 

Sus teorías están expuestas en Die DarlehnskassenVereine als Mittel zur Abhille der Not der ländlichen Bevolkerung que obtuvo cinco ediciones durante su vida y después de su muerte fue reimpreso por la Unión General de Cajas Cooperativas alemanas Raiffeisen.

España Las haciendas y el endeudamiento privado; los censos

Para el establecimiento de la Única Contribución se quería conocer el nivel de endeudamiento que tenían las haciendas particulares derivado de las operaciones de préstamo entre particulares. Las deudas y empréstitos entre particulares se denominaban censos. Un censo es el rédito, pensión, renta o interés a satisfacer por el préstamo de un capital. Los ingresos que tenían los acreedores derivados de los intereses de los prestamos que tenían concedidos se cuantifican como rentas pasivas en las anotaciones catastrales. La concesión de estos prestamos suponía para el que lo concedía, el censualista, una manera de obtener rendimientos para sus capitales; en definitiva, una forma de inversión.
Por lo tanto, los censos se pueden definir, de modo general y desde el punto de vista legal, como un contrato por el que se adquiría el derecho a cobrar una renta anual mediante el pago de cierta cantidad adelantada y una hipoteca sobre bienes muebles e inmuebles. En caso de no pagarse la renta, el propietario del censo podía exigir la posesión de los bienes hipotecados.

Los censos podían ser redimibles, llamados también consignativos, y perpetuos. Los censos redimibles, al quitar, consistían en el pago anual de una renta vinculado a un tanto por ciento sobre un capital fijado. El censo se extinguía al terminar el pago del capital principal y de los intereses devengados. Los censos perpetuos eran vitalicios para la persona que lo pedía, el censatario, e incluso pasaba a sus descendientes.

Para la concesión de un préstamo el censatario ponía como aval y garantía del pago de los intereses y de la amortización del capital recibido en préstamo propiedades rústicas o urbanas, es decir sus bienes muebles o inmuebles, que se convertían de este modo en bienes raíces hipotecados. Siempre se contemplaba la posibilidad de que si no se satisfacía la deuda el censatario perdía el bien que avalaba la concesión del censo. Los censos que se regulaban de esta manera eran los llamados censos consignativos.

Además de los censos redimibles y de los censos perpetuos existía una tercera clase de censos que eran los llamados censos enfitéuticos. Los censos enfitéuticos consistían en la cesión perpetúa o por largo tiempo del dominio de un inmueble o de tierras, mediante el pago anual de un canon al que hacía la cesión, el cual conservaba el dominio directo. Este tipo de censo se refiere, más concretamente, a las cantidades a pagar por arrendamiento de tierras, de casas o de edificios destinados a actividades artesanales, manufactureras y comerciales.

Los que concedían los préstamos solían ser las comunidades religiosas y los elementos del clero que disponían de un patrimonio personal. También los hombres de negocios, los comerciantes, los grandes señores, los miembros de la administración, los labradores propietarios y, en general, cualquiera que dispusiera de un capital excedente y de esta manera obtener una nueva fuente de ingresos.

En las ciudades vivían grandes comerciantes, negociantes y mercaderes que muchas veces desempeñaban el papel de banqueros. Eran una incipiente burguesía, pero estaban más interesados en competir con la nobleza en la búsqueda del prestigio social que en aumentar su influencia económica a través de la inversión de capitales en nuevas actividades productivas. Esta mentalidad que se fue acentuando cada vez más durante los siglos XVI y XVII y fue una de las trabas que impidió el despegue económico de España durante la edad moderna.

Estas clases urbanas destinaban gran parte de sus capitales en incorporarse a las formas de vida de la nobleza, consiguiendo títulos de hidalguía y adoptando formas de vida de la aristocracia. Se invertía en tierras, censos y juros y se adoptaban los valores del estamento privilegiado, centrados en la celebre expresión de “vivir de las rentas”.
En los siglos XVI, XVII y XVIII, el único modo de conseguir un capital como recurso de financiación era recurrir al préstamo privado ya que no existían medios de crédito regular como son las entidades financieras. Pese a que estas operaciones de préstamo eran corrientes entre particulares y muchas veces los prestamistas eran miembros del estamento eclesiástico no debemos olvidar la doctrina de la Iglesia que desde la Edad Media lucha contra la usura y los intereses abusivos, que durante la edad media llegaron a ser hasta del 50% mensual del capital que se había prestado. Durante el reinado de Alfonso X “El Sabio”, en el siglo XIII, estos intereses se prohíbe que sean superiores al 50% anual.
Los intereses de los censos y préstamos entre particulares se sitúan en torno al 7,5% en el siglo XVI. Durante el siglo XVII el interés desciende al 5% y en el siglo XVIII se sitúa en un 3,3%.
Este endeudamiento privado agravaba la precaria situación económica del mundo rural. Los campesinos con censos nunca podían garantizar el pago de los intereses de un modo regular debido a que ello dependía de los rendimientos de las cosechas o del aprovechamiento obtenido de sus ganados.
En este sentido, las Cortes Castellanas celebradas en 1593 llegaron al acuerdo de que el campesino no podía ser detenido por deudas en los tiempos de siembra y cosecha, dándole un plazo para satisfacer sus deudas hasta el final de la siega, que se situaba para el día de Santiago, el 25 de Julio. Además, nunca podrían ser embargados los aperos y los animales de labranza. En el año 1623 la prohibición de detención se extiende a todo el año. Estas normas legales destacan la situación de un campo con una deuda creciente. No solamente los habitantes del campo sino que también los pueblos carecían de dinero en efectivo y las haciendas municipales tenían un déficit que crecía cada año. 
Un campesino necesitaba un crédito de dos o tres años, por termino medio de estimación, si tenía que comprar un par de mulas. Una vez recogida la cosecha de trigo el campesino la tenía que vender barato para pagar sus deudas y rentas, que generalmente se tenían que satisfacer para el Día de San Juan, el 24 de junio, en muchos lugares antes de terminar de recoger la cosecha. En algunas ocasiones tenían que volver a comprar grano en otoño a precios más caros para poder sembrar.

Las deudas se hacían tan angustiosas para las economías rurales que muchos campesinos vendían sus posesiones, sus labores y los aperos de labranza a la mitad de su precio con la condición de que les dejaran trabajar las tierras o utilizar sus herramientas durante unos años.

Después de que el campesino hiciera frente al pago de todos sus préstamos y de los impuestos a la Hacienda real y a la Iglesia podemos decir que de la cosecha le quedaba lo necesario para la siembra del año siguiente y poco más.

Fuente: Paloma Torrijos

sábado, 14 de junio de 2014

Pieter de Hooch


Fue un pintor holandés barroco nacido el 20 de diciembre de 1629 en Róterdam, donde también murió en 1684. Su apellido también puede verse escrito como Hoogh y Hooghe. Formó parte de los llamados "maestros clásicos neerlandeses” y considerado uno de los principales maestros de la pintura de género.

La pesadora de oro. Galería de Arte, Berlín.
De Hooch fue hijo de Hendrick Hendricksz de Hooch, de profesión albañil, y Annetge Pieters, comadrona, que se casaron en Róterdam el 19 de enero de 1629. Fue el mayor de cinco hijos y sobrevivió a todos sus hermanos. Según Arnold Houbraken (1660 - 1719) estuvo en Haarlem aproximadamente entre 1645 y 1647, donde fue alumno del pintor paisajista Nicolaes Berchem (1620 - 1686) junto a Jacob Ochtervelt (1634 - 1682). Su trabajo, sin embargo, no muestra ningún parentesco estilístico con el último.




En Delft tuvo contacto con Johannes Vermeer (1632 - 1675), con quien compartía su amor a la pintura. A diferencia del maestro de Delft, que prefería representar la humanidad de las escenas íntimas, De Hooch representa con precisión el contexto cultural y social. A este respecto, su obra es un testimonio precioso de la sociedad holandesa del siglo XVII.






Alrededor de 1658, el estilo de Pieter de Hooch evolucionó hacia una mayor claridad, y sus representaciones se hicieron más atmosféricas y, gracias a la utilización de la perspectiva, también ganó en profundidad.



Estilo

Las obras de Pieter de Hooch pertenecen al grupo de pinturas de género y, a menudo, alcanzaron precios altos. Generalmente pintó escenas en interiores casas de ciudades holandesas, donde se centra principalmente en el frente de iluminación. Él se limitaba principalmente a los personajes, los que mostró pacíficos. Las pinturas normalmente representaban dos o más salas contiguas, con el tratamiento realista de la verdadera perspectiva.

En la actualidad se atribuyen 84 pinturas a Pieter de Hooch.

Familia holandesa, por de Hooch, 1662.
El armario de la ropa blanca. Museo Nacional, Ámsterdam.
La sala del concejo del ayuntamiento de Ámsterdam.
Museo Thyssen-Bornemisza, Madrid.
Señora y sirvienta con un cubo,
Museo del Hermitage, San Petersburgo.
Mujer con una niña en la despensa.
Museo Nacional, Ámsterdam.
Retrato de una familia tocando música.
Museo de Arte, Cleveland.
Bebedores junto al arco.
Galería Nacional de Escocia, Edimburgo.
Un patio holandés,
Galería Nacional de Arte, Washington D. C.
Influencias

El nombre de Pieter de Hooch es citado a menudo asociado al de Vermeer. No está claro cuál de los dos influenció al otro, y probablemente la influencia fue recíproca. Las obras de ambos, aunque a menudo se centran en mujeres realizando tareas domésticas, son muy diferentes. Las pinturas de Pieter de Hooch casi siempre contienen una vista secundaria del exterior, mientras que Vermeer se limita a representar una ventana que permite la entrada de luz desde la izquierda. Vermeer prefería representar la humanidad de las escenas íntimas, y las pintaba con una extrema dulzura, lo que hace que las mujeres representadas muestren un particular encanto, vivo, y casi accesible. De Hooch, por el contrario, se centra sobre todo en la precisión del contexto cultural y social y, como tal, su trabajo es un valioso testimonio sobre la sociedad holandesa del siglo XVII.

Otros pintores que se citan también entre las influencias de De Hooch son: Jan Steen (1625/6 - 1679), su contemporáneo - sin embargo, lo que los diferencia es que los interiores de De Hooch están siempre impecablemente limpios y bien cuidados - y, para su primer período, Rembrandt (1606 - 1669), Carel Fabritius y Nicolaes Maes y, posteriormente, Gerard ter Borch (1617 - 1681) también.

miércoles, 11 de junio de 2014

Bruegel, el Viejo, Pieter - Pieter Brueghel el Joven

Bruegel, el Viejo, Pieter


  • Nacionalidad: Flandes
  • Bruegel 1525/30 - Bruselas 1569 
  • Pintor
  • Pintura Flamenca

Pieter Brueghel, el Viejo, es uno de los más grandes pintores flamencos del siglo XVI. Su genio se ha equiparado frecuentemente al de El Bosco, con quien comparte cierto tratamiento fantástico en determinadas escenas como El Triunfo de la Muerte que pende en el Museo del Prado. Prácticamente desconocido en su etapa de formación, los únicos datos sobre su vida y su carrera nos los ofrece una biografía de 1609, que le presenta como un ignorante dedicado a la pintura cómica. Sin embargo, parece suficientemente demostrado que fue un hombre de cierta cultura, puesto que conoció a estudiosos y científicos de su país. Además, viajó por Italia para aprender la forma de pintar de los renacentistas, permaneciendo incluso una temporada en el taller de un maestro siciliano. Su viaje le valió además una importante colección de dibujos excelentes sobre el paisaje de los Alpes, que hubo de atravesar durante su viaje. Tal vez esto resultara más importante para su carrera que el aprendizaje con los italianos, puesto que a su regreso desarrolló una serie de paisajes muy difundidos en Europa mediante el grabado. En esta misma técnica, realizó ciertos temas moralizantes, normalmente ilustraciones a refranes típicos, algo que también había hecho El Bosco (por ejemplo en La Piedra de la Locura). Su afición por los temas populares ha hecho que se le conozca como Brueghel el Campesino.

La Gran Torre de Babel




Brueghel pintó varios cuadros con el mismo tema tras su estancia en Roma. Esta se conoce como la Gran Torre de Babel, y resulta evidente que los niveles de la construcción están inspirados en el impresionante Coliseo romano, que Brueghel visitó. Tal vez lo grandioso de esa ruina inspiró a Brueghel lo sublime y al mismo tiempo lo vano o efímero del esfuerzo humano. Así es como generalmente se interpreta esta imagen: la Torre de Babel, monumento a la vanidad del hombre y su inconsecuencia, pero al mismo tiempo tan magnífica... En el interior de la torre pueden catalogarse todo tipo de actividades humanas, todas contribuyendo a la elevación de la torre. Los colores son excelentes y el paisaje de fondo está en la mejor tradición de las panorámicas de Patinir.

El Triunfo de la Muerte




La Edad Media y los comienzos de la Edad Moderna sufrieron el azote de sucesivas plagas y epidemias, tan violentas que podían llegar a aniquilar poblaciones casi en su totalidad. A esto se añadía el dominio de las guerras continuas por motivos de religión o poder. No es de extrañar que el sentido de culpa, de estado continuo pecaminoso, y del terrible castigo que se aproxima sin remedio sobre la humanidad fueran los sentimientos dominantes. En esta época proliferaron manifestaciones culturales como la Danza de la Muerte, que generó música, escritos, representaciones teatrales... En este sentido podría entenderse este reino implacable de la muerte, la tortura, la penitencia eterna del hombre que Brueghel nos ofrece, en un estilo apocalíptico que sólo El Bosco podría igualar.

Juego de niños




La imagen que contemplamos es de lo más curiosa, tanto por el tema como por la ausencia total de datos que puedan explicar el motivo que llevó a Brueghel a pintar un cuadro así. El tamaño es suficientemente grande como para que el artista nos muestre una panorámica de su ciudad, completamente ocupada por niños. Los críos están entregados a todo tipo de diversiones, cada grupo enfrascado en su actividad. Los estudiosos de costumbres populares y étnicas han llegado a identificar al menos ochenta y cuatro juegos diferentes, de los cuales muchos siguen hoy en día vigentes en muchos países: la gallina ciega, la cucaña, la peonza, etc. Se ignora cuál es el significado del cuadro. Algunos suponen que pudiera ser una alegoría de la infancia, o tal vez parte de una serie sobre las diversiones del ser humano, pero es difícil asegurarlo.




La boda campesina

Se trata de una de sus obras representando la vida campesina. La novia está debajo de un dosel y el novio no se sabe exactamente quién es, pero podría ser el hombre vestido de negro, a la izquierda de la figura más grande, echándose hacia atrás, con una jarra en su mano. Dos gaiteros tocan el pijpzak, y un niño pequeño en el primer plano lame un plato.

La fiesta se celebra en un granero en la primavera; dos espigas de cereal con un rastrillo recuerdan el trabajo que implica la cosecha, y la vida tan dura que llevan los campesinos. Los platos los llevan sobre una mesa que han quitado de sus bisagras. Los principales alimentos son pan, porridge y sopa.



Los cazadores en la nieve 

Es una obra del pintor flamenco Pieter Brueghel el Viejo, perteneciente al ciclo de seis obras sobre los «Meses» del año. Representa el invierno o los meses de diciembre y enero. Es un óleo sobre tabla, pintado en el año 1565. Mide 117 cm de alto y 162 cm de ancho. Se exhibe actualmente en el Museo de Historia del Arte de Viena, Austria, con el título alemán: Jäger im Schnee.



Sobre este frío paisaje las figuras humanas, los animales y los árboles parecen sombras chinescas. El tema principal es el paisaje, un paisaje invernal en el que se representa la nieve, el hielo, anticipando los grandes logros en este género de la pintura barroca.





La caída de los ángeles rebeldes

Pintado a lo largo del año 1562, la representación de Brueghel de este tema se inspira en un pasaje del Apocalipsis (12, 2-9)1 y revela la profunda influencia de Hieronymus Bosch, especialmente en las figuras grotescas de los ángeles caídos, caracterizados como monstruos mitad humanos, mitad animales.Comparar detalles en galería Junto a Dulle Griet y El triunfo de la Muerte, de dimensiones similares, La caída de los ángeles rebeldes fue probablemente pintada para el mismo coleccionista y destinada a formar parte de una serie.




La composición, con una figura central situada entre muchas figuras menores, fue repetida por Brueghel varias veces alrededor de esos años, no sólo en otras pinturas como Dulle Griet sino también en una serie de grabados de los Vicios y las Virtudes que él había completado para el editor de Amberes Hieronymus Cock  El conflicto entre el bien y el mal, el vicio y la virtud, es un tema recurrente en la obra de Brueghel: en este cuadro, el Arcángel Miguel y sus ángeles son representados en el acto de explusión de los ángeles rebeldes del Cielo; fue el Orgullo el pecado que causó la caída de Lucifer y sus compañeros.






Los proverbios flamencos 

Los proverbios flamencos (en neerlandés, Nederlandse Spreekwoorden) es una obra del pintor flamenco Pieter Brueghel el Viejo. Es un óleo sobre tabla de roble, pintado en el año 1559. Mide 117 cm de alto y 163 cm de ancho. Se exhibe actualmente en la Gemäldegalerie de Berlín, Alemania.

Otros nombres con los que es conocida esta obra es La capa azul o El mundo del revés. Representa una tierra habitada con representaciones literales de proverbios flamencos de la época.




Hay cerca de cien «proverbios» identificados en la escena (aunque Brueghel puede haber incluido otros). Algunas expresiones se usan hoy en día, entre ellas: 

Nadar contra corriente, El pez grande se come al chico, Darse de cabezazos contra un muro de ladrillos y Armado hasta los dientes, y algunos son familiares, aunque no idénticos a expresiones inglesas, como por ejemplo Casting roses before swine (Echar rosas a los cerdos, equivalente a la expresión bíblica Echar perlas a los puercos (Evangelio de Mateo, capítulo 7, versículo 6, aunque en castellano, con traducción macarrónica se suele decir echar margaritas a los cerdos). 


El mundo está vuelto al revés =
Todo está al revés de como debería;
se demuestra la idea del mundo del revés a través del globo con la cruz debajo

Muchos han decaído con el tiempo o nunca se usaron en inglés, como Tener el techo tejado de tartas, por ejemplo, que significa tener abundancia de todo y que era una imagen que Brueghel más tarde volvería a usar en su pintura de la idílica tierra de Jauja. Sería semejante a la expresión española: Atar los perros con longaniza(s). La Capa azul a la que se refiere el título original está colocada sobre el hombre en el centro de la pintura con su esposa. Esto indicaba que ella le era infiel. Otros proverbios indican la estupidez del hombre: un hombre llena una charca después de que su becerro haya muerto, justo encima de la figura central del hombre con capa azul; otro lleva la luz del día en una cesta. 

Las tijeras cuelgan allí =
Es posible que te engañen allí

Algunas de las figuras parecen representar más de una expresión (si esto era intención de Brueghel o no, se desconoce), como el hombre que esquila una oveja en el centro, en la parte inferior izquierda del cuadro. Está junto a un hombre que esquila un cerdo, así que representa la expresión: Uno esquila ovejas y otro esquila cerdos, lo que significa que uno aventaja al otro, pero también puede representar el consejo Esquílalas pero no las despellejes, lo que significa que hay que sacar el mejor partido que se pueda a los activos.


Incluso poder atar al diablo a una almohadilla
La obstinación supera todo. Quien la sigue, la consigue.
Ser un mordedor de pilares =
Ser un hipócrita en religión, un fariseo
Aquí no se fríe el arenque = Las cosas no marchan según lo planeado
Más Obras


El vino en la fiesta de san Martín (1565-1568.)

La Cosecha (1565).

Censo en Belén (1566).


Pieter Brueghel el Joven

(1564 – 1638) fue un pintor brabazón del renacimiento, hijo del Pieter Brueghel el Viejo, conocido también como Höllenbrueghel o d'Enfer (“infierno Brueghel”).




Pieter se crió en la ciudad de Bruselas. A la edad de cinco años Pieter Brueghel se quedó huérfano de padre, de esta forma Pieter Brueghel el joven heredó toda la tradición artística del padre. Pieter Brueghel recibió su entrenamiento artístico de pintor de paisajes flamenco Gilles van Coninxloo, cuando se hizo mayor Brueghel se casó con la hija del maestro. Viajó a Francia e Italia y pasó algún tiempo allí hasta que regresó a Amberes, lugar en el que finalmente murió.

Pieter Brueghel el joven logró su maestría en el año 1585. Por estas épocas comenzó a pintar paisajes, realizar temas religiosos y pinturas de fantasía. Para esta última categoría hizo uso a menudo del fuego y de figuras grotescas, llegándose a conocerlo por estas características pictóricas, y se le asignó el apodo de Höllenbrueghel (“Brueghel infernal”).


Danza de bodas (c. 1616), colección privada.

Aparte de estos trabajos pictóricos con características propias, Pieter Brueghel el joven realizó otras obras inspiradas en los trabajos de su padre usando una técnica que el mismo denominaba como pouncing. Fue conocido también por diferentes apelativos como Pieter el grande o Pieter de comisoma, y frecuentemente en el mundo del arte como Peter la fotocopiadora (debido a la copia de cuadros que hizo de su padre).

Paisaje invernal con una trampa para pájaros (c. 1620), Museo Pushkin.
La oficina del recaudador de impuestos (c. 1615), Art Gallery of South Australia.


Pieter Brueghel el Viejo
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
Pieter Brueghel el Joven
 
Jan Brueghel el Viejo
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
Jan Brueghel el Joven
 
Anna Brueghel
 
David Teniers el Joven
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
Abraham Brueghel