sábado, 27 de febrero de 2021

El imperio Mexica (Los aztecas) - Leyenda del origen de la cultura azteca - Diego Durán - Moctezuma II - El Palacio de Moctezuma - Hernán Cortés - Ciudad de Tenochtitlán “La Venecia del Nuevo Mundo” - Las chinampas

AMÉRICA LATINA ENTRE LO REAL Y LO FANTÁSTICO - Tulum - Juan de Grijalva - El reino quiché (Guatemala) - Pedro de Alvarado y Contreras - Cobá: contemplando el Yucatán desde una pirámide maya, pincha aqui

APOCALYPTO (Trailer español), pincha aqui


La cultura azteca o Imperio azteca fue una civilización que tuvo sus orígenes en la región de Aztlan durante el siglo XIII, allí fueron un pueblo seminómade precolombino que por razones aún en investigación deciden trasladarse al sur hasta el territorio del lago de Texcoco en el Valle de México. Después de derrotar a algunas poblaciones que dominaron la región, este pueblo fue el responsable de la creación del imperio Azteca. Más de dos siglos de dominación, los aztecas formaron un imperio imponente que contenía más de quinientas ciudades y era el hogar de más de quince millones de habitantes. En este proceso de expansión, también es importante hablar sobre el establecimiento de la agricultura como actividad económica fundamental.

Primera página del Códice Boturini
Según las versiones más difundidas, en Aztlan los mexicas eran parte de los múltiples barrios de esa ciudad. Cansados de vivir allí y guiados por su dios Huitzilopochtli salen con otros grupos, la fecha aceptada de este suceso era 1111,​ aunque en las últimas décadas se ha difundido la fecha de 1064 la cual le da la profundidad temporal para cubrir todos los eventos.
Los grupos mencionados en el Códice Boturini son huexotzincas, chalcas, xochimilcas, cuitlahuacas, malinalcas, tlahuicas, tepanecas y matlatzincas.​ Luego de pasar por Teocolhuacan y según algunas fuentes por Chicomoztoc, pasan a establecerse a un lugar donde hay un gran árbol, ahí mientras se disponían a comer el árbol se rompe, tiempo después los mexicas se separan de los otros grupos por orden de su divinidad y siguen su camino solos.

Los aztecas: De acuerdo con su propia historia legendaria, hubo siete cuevas al noroeste de la Ciudad de México. De hecho, esta leyenda se refiere únicamente a Tenochca, uno de los grupos aztecas. Esta tribu dominó el Valle de México y fundó Tenochtitlan, que se convertiría en la capital del Imperio Azteca, alrededor del año 1325 dC La leyenda cuenta que el dios Huitzilopochtli dirigió al pueblo hacia una isla del lago de Texcoco, allí vieron un águila posada sobre un nopal, devorando una serpiente. Según una profecía, esta sería la señal divina a la obra de construcción de su ciudad.


Los tenochcas construyeron un pequeño templo y pronto se convirtieron en los líderes de la gran nación azteca. La primera parte de la historia azteca es legendaria. Pero los resultados de las excavaciones arqueológicas y los libros aztecas son la base para una verdadera relación histórica. La historia tiene un registro muy auténtico del linaje de los reyes aztecas de Acamapichtli en 1375, hasta Moctezuma II, que era el emperador, cuando Hernán Cortés entró en la capital azteca en 1519.

Huitzilopochtli, Códice Borbónico.
El Códice borbónico es uno de los llamados códices mexicas precolombinos o de comienzos de la época colonial española. Está realizado en papel de «amate» y plegado en forma de acordeón. Sus hojas miden aproximadamente 39 x 39,5 cm.
Estuvo guardado en la biblioteca de El Escorial, España hasta la guerra de la Independencia. Después llegó a Francia de forma desconocida y con las primeras y últimas hojas arrancadas. En 1826 fue comprado por la biblioteca de la Cámara de los Diputados de París.
Huitzilopochtli fue la principal deidad de los mexicas, asociado con el sol. También fue conocido como Ilhuicatl Xoxouhqui o Tlacauepan Cuexcotzin . A la llegada de los españoles a Mesoamérica, era la deidad más adorada en el Altiplano Central por imposición de los mexicas. Su templo principal se encontraba en Huitzilopochco (Huītzilōpōchco), ahora Churubusco. En la mitología mexica, Huitzilopochtli ordena la fundación de México-Tenochtitlan en el lugar donde los mexicas encontraran a un águila portando el Atl-tlachinolli, la cual tendría que estar reposando sobre un nopal entre otras características. Este mito mexica acerca de Huitzilopochtli y la fundación de México-Tenochtitlan se encuentra en el Escudo Nacional de México, parte de la Bandera de México actual.

Fundación de Tenochtitlan en el códice Azcatitlan f.18, el nopal surge del príncipe Copil de acuerdo a Huitzilopochtli

Fundación de México-Tenochtitlan. Códice Durán, s. XVI
El Códice Durán o Historia de las Indias de Nueva España e Islas de Tierra Firme es un manuscrito novohispano realizado en la segunda mitad del siglo XVI por el fraile dominico Diego Durán. Pertenece a la colección de la Biblioteca Nacional de España.
Diego Durán (Sevilla, España. 15 de junio de 1537–Ciudad de México, Virreinato de Nueva España. c. 1588), también conocido como Fray Diego Durán, fue un historiador y fraile dominico español. Es el autor de Historia de las Indias de Nueva España e islas de Tierra Firme, una de las primeras obras sobre diversos aspectos de la sociedad mexica, la cual realizó tras el estudio estudió de un número importantes de testimonios originales, tanto orales como escritos, en lengua náhuatl.

Los aztecas fueron una de los pueblos más avanzados y poderosos de la América precolombina. Esos habitantes ocuparon el Valle de México (en una isla del lago de Texcoco), después de llegar a la región tras una larga migración. Ellos venían de un lugar llamado Aztlán, situada en el suroeste de la corriente de los Estados Unidos, donde vivían como tribus nómadas guerreras. Desde la era cristiana, hubo civilizaciones urbanas, sedentarias y agrícolas.


Los últimos en llegar a las tierras altas de México fueron los aztecas y se mezclaron con los toltecas, a partir de la alianza hecha entre las ciudades Texcoco y Tlacopan, surgiría el "Imperio Azteca", centrada en la ciudad azteca de Tenochtitlan. Cada ciudad-estado tenía su propio rey, pero los aztecas tenían el mando militar en el momento de la ocupación española, el inmenso imperio reconocía solo a Moctezuma II, el emperador azteca.

Estatua de Moctezuma en el Palacio Real de Madrid
Moctezuma Xocoyotzin o Moctezuma II (1466-29 de junio de 1520) fue tlatoani de los mexicas en el periodo 1502 o 1503-1520. La ortografía Moctezuma es la más frecuente y moderna; no obstante, Hernán Cortés transcribió su nombre como Mutecçuma o Muteçuma
Moctezuma Xocoyotzin, hijo de Axayácatl e Izelcoatzin, hija de Nezahualcóyotl, fue el gobernante de la ciudad mexica de Tenochtitlan cuyos dominios se extendieron a las ciudades de Texcoco y Tlatelolco desde 1502 o 1503 hasta 1520, al arribo de los españoles.
Fue elegido jefe militar durante campañas militares de Ahuízotl. Ya electo, mantuvo una política enérgica incluso hacia lo interno e implementó mecanismos para centrar el poder en su persona. A fin de estructurar sus dominios, Moctezuma organizó el imperio en diversas provincias, creó una sólida administración central y reguló el sistema tributario.

Hernán Cortés, I marqués del Valle de Oaxaca (Medellín, Corona de Castilla, 1485 - Castilleja de la Cuesta, Corona de Castilla, 2 de diciembre de 1547) fue un conquistador español que, a principios del siglo xvi, lideró la expedición que inició la conquista de México y el final del imperio mexica, poniéndolo bajo dominio de la Corona de Castilla, creándose a partir de ello la denominada Nueva España.
Hernán Cortés es considerado por sus revisionistas como un hombre de complejos matices, combinaba criterio y audacia, poseía gran resiliencia ante la adversidad, valiente, astuto e inteligente, con un liderazgo fuerte y predominante entre sus huestes, carismático y seductor en el habla y que provocaba entre sus iguales un velado antagonismo.

Ciudad de Tenochtitlán
Desde su capital, Tenochtitlán (hoy Ciudad de México, tenía una población de 400.000 habitantes, más grande que cualquier ciudad europea de ese tiempo, fue una gran metrópolis rodeada de agua, como Venecia, con un laberinto de canales que cruzaban en todas las direcciones), los aztecas controlaban un vasto imperio que incluía la mayor parte del centro y sur de México. Eran guerreros famosos, con una organización militar muy desarrollada.

La historia de Ciudad de México se escribe (y se construye) sobre las ruinas de Tenochtitlan, la “Venecia azteca” que cautivó a Hernán Cortés hace cinco siglos. Era un espectáculo maravilloso de lagos y canales; una de las mayores ciudades del mundo, casi mística, que Cortés y sus hombres pronunciaban como podían: Tenustitan, Tenochtitlan, Tenestecan o Temixtitan. Pero lo que realmente hizo que el conquistador español “quedara prendado” de la capital del imperio azteca, le dice a BBC Mundo el doctor en Historia de América Esteban Mira Caballos*, fue su aspecto de “urbe palaciega”. Así la describió el propio Cortés tras su primer encuentro con Moctezuma II, ocurrido el 8 de noviembre de 1519 y que fue un evento que marcaría para siempre la conquista del territorio del actual México.

“Con admiración, describió sus calles que, según sus palabras, la mitad eran de tierra y la mitad de agua, por lo que debían transitarse en canoas“, explica el historiador sevillano, especializado en las relaciones entre España y América en el siglo XVI.

“También habló de los puentes que atravesaban estas vías, que eran tan sólidos y anchos que podían pasar 10 caballos juntos a la par”, continúa el académico.

“Tan impresionante le resultó al conquistador Tenochtitlan y la confederación mexica que en su Segunda Carta de Relación llegó a sugerir a Carlos V que se erigiese en emperador de aquellas tierras lo cual -decía- no sería menos meritorio que la Corona Imperial de Alemania“.

“Conocemos el área urbana de México-Tenochtitlan gracias a estudios con representaciones cartográficas que se han venido haciendo desde la época virreinal”, le cuenta a BBC Mundo el historiador mexicano Andrés Lira González**.

Este dibujo muestra México-Tenochtitlan a principios del siglo XVI. Está probablemente basado en un boceto de Cortés de 1524. Se encuentra en el Museo Británico de Londres. Getty Images

Esteban Mira añade que hay planos “bastante ajustados a la realidad”, como el famoso mapa de Núremberg, el cual se editó en la ciudad alemana en 1524.

“Asimismo, disponemos de la fuente arqueológica que está rescatando y verificando muchos de los lugares que describieron esos cronistas, sacando a la luz complejos arqueológicos como el impresionante Templo Mayor, el edificio del juego de la pelota y el tzompantli o altar de los cráneos”

DEA PICTURE LIBRARY/De Agostini via Getty Images
El “mapa de Núremberg”, elaborado en Alemania en 1524, es el más antiguo que existe de la Ciudad de México (entonces Tenochtitlan).

Además de los relatos de Cortés y del conquistador Bernal Díaz, los códices indígenas también nos permiten hacernos una idea de cómo era aquella imponente civilización.
“Recordemos que Tenochtitlan y Tlatelolco se asentaron en islotes y se extendieron ganando espacio sobre la laguna y ciénagas que ocupaban el ‘Valle de México‘ (en realidad, una cuenca cerrada por montañas en el sur, que impidieron la salida del agua)”.
Sin duda, las imponentes estructuras de la ciudad azteca alzada sobre aquel enorme lago deslumbraron a los recién llegados.

Esta litografía a color de 1892, “Entrada de Cortes a México”, ilustra el primer encuentro entre Cortés y Moctezuma, el 8 de noviembre de 1519.
Bettmann/Getty Images

“Era una ciudad lacustre, la ‘Venecia americana’ [del Nuevo Mundo] ubicada en medio de un lago, aislada, a la que solo se podía acceder por tres calzadas y que debía ser abastecida desde el exterior"
“Se ubicaba en medio de más de 2,000 km2 de lagos en los que había muchos peces, mientras que en las tierras circundantes se practicaba una agricultura muy productiva que permitía altos índices de población de la zona”
“(El escritor y colonizador español) Fernández de Oviedo la describió como una ciudad palaciega, edificada en medio del lago Texcoco, con casas principales, porque todos los vasallos de Moctezuma solían tener residencia en la capital, donde vivían una parte del año”.
“Era una urbe refinada, con baños públicos, con una treintena de palacios que albergaban finas cerámicas y elegantes enseres textiles”, añade el historiador español.
El palacio de Moctezuma, incluyendo sus jardines, ocupaba dos hectáreas y media, es decir, era más extenso que muchos alcázares españoles.

El Palacio de Moctezuma era un lugar imponente lleno de maravillas y lujos

“El ‘pragmatismo’, digamos, de los mexica revela conocimientos astronómicos, religiosos y artísticos palpables en pueblos de Mesoamérica”.
“Destaca una original ‘ingeniería‘ para dominar el espacio en torno al lago y, por obra de su situación y cultura guerrera y comercial, el desarrollo de una actividad expansiva, de la que fue testigo y hábil usufructuario Hernán Cortés”.

Una urbe gigante
El académico considera como “los más acertados” los que cita el historiador José Luis de Rojas de la Universidad Complutense de Madrid (España), en su libro “México-Tenochtitlan, economía y sociedad en el siglo XV”.
De Rojas da como más probable un máximo de 200.000 habitantes.

Las ruinas de Tenochtitlan sobre las que se asienta CDMX apenas reflejan su grandeza hace cinco siglos. En la imagen, el “muro de serpientes” del Templo Mayor. Werner Forman/Getty Images
Pero visitar lo que queda del Templo Mayor, en el corazón de Ciudad de México, sigue teniendo un encanto especial que recuerda la grandeza de un imperio extinguido.

“Tomemos en cuenta, por otra parte, que México-Tenochtitlan y Tlatelolco (su ciudad gemela) formaban un conjunto humano en movimiento en constante relación e interpenetración”.
“Eso equivale a decir que era una de las ciudades más pobladas del planeta, de bastante mayor tamaño que Roma, París o Sevilla y justo por detrás de Pekín, Constantinopla o Bagdad”.
“Para alimentar a una población como esa se requerían al menos 4.000 cargadores diarios, lo que implicaba un trasiego constante de personas y un amplísimo mercado”, agrega el investigador.
Cortesía de Tomás J. Filsinger
Esta imagen de Tenochtitlan es obra del artista mexicano Tomás J. Filsinger, radicado en Estados Unidos, quien ha realizado amplios estudios sobre cómo cambió México a través de los siglos.

Chris Hellier/getty Images
Huitzilopochtli era el dios azteca de la guerra

Esteban Mira dice que, contrariamente al mito de la peregrinación, “hoy sabemos que su fundación en medio del lago Texcoco, rodeado de ciénagas y juncos, no fue exactamente voluntaria sino obligada porque, siendo una población emigrante, los mexicas habían sido expulsados de casi todos sitios“.
“Fue en esta zona aparentemente inhóspita donde se les permitió establecerse”.

*Esteban Mira Caballos es doctor en Historia de América por la Universidad de Sevilla, España. 

**Andrés Lira González es un abogado, escritor, historiador, investigador y académico mexicano. 
Fuente: LA OPINIÓN

El lugar que más veneraban los aztecas de Teotihuacán es la Pirámide del sol: contiene 765 mil m3 de tierra y piedra con la misma base que la pirámide de Giza en Egipto. Creían que Teotihuacán había sido creada a imagen de los dioses. Fue esa imagen la que intentarían reproducir en la creación de Tenochtitlán en el siglo XV. 

La base de la pirámide tenía 75 metros de fondo, por 100 metros de ancho y se elevaba a una altura de 15 pisos. Había al menos 117 escalones en dos escaleras que subían 60 metros y que llevaban a los templos donde se veneraban a los dioses de la lluvia, y de la guerra. La pirámide crecía al tiempo que lo hacía el imperio. Cada piso se añadía la piso anterior.
El Templo Mayor se construyó con una piedra llamada tezontle que es volcánica y pesa muy poco. Eso evitaba que el templo se hundiera. Para los suelos y paredes los aztecas aplicaron un revoque de cal que es tan duro como el cemento moderno y ha perdurado 500 años.

Dado que se encontraba sobre tierras pantanosas, los aztecas tuvieron que idear un sistema de construcción para construir sin cimientos. Para el cultivo y la agricultura se utilizaba una tecnología azteca muy innovadora. El aspecto más importante de la tecnología en la agricultura azteca era el método de cultivo llamado “chinampa”, por medio del cual la tierra era dividida en áreas rectangulares y cultivada a través de canales. Era una isla artificial construida sobre un suelo pantanoso. También se fabricaban diversas herramientas e instrumentos metálicos para ser utilizados en la agricultura y el cultivo. SISTEMA CONSTRUCTIVO AZTECADATO CURIOSO… 

A diferencia de los sembradíos de tierra firme, las chinampas eran altamente productivas. Gracias a esta tecnología, Tenochtitlán pasó de ser una ciudad tribal a una ciudad-Estado dominante y próspera.

Las chinampas eran huertos, una especie de islas flotantes rectangulares elaboradas con cañas, barro, troncos, ramas y material biodegradable sujetas al fondo del lago con palos y raíces de sauces que ellos mismos plantaban.
También idearon un sistema que les permitía generar tierra apta para la agricultura mediante el empleo de barro del fondo del lago Texcoco.

Los aztecas anclaron los edificios al suelo usando un sistema de pilares de madera. Cortaban estacas de 10 metros de largo por 10 cm de ancho y las clavaban en el suelo blando. Los pilares se rodeaban de piedra volcánica para añadir fuerza, entonces podían hacer muros por encima de esa base sin problemas El que las pirámides no se inclinaran ni se hundieran habiendo sido construidas en el barro, es una proeza de la ingeniería. Tenochtitlan era una ciudad isla pero los lagos circundantes eran poco profundos no mas de dos metros en la mayoría de los sitios. Con el tiempo los aztecas idearon una serie de pasos elevados de hasta 14 metros de ancho que conectaban la ciudad con la tierra firme. Los pasos estaban sostenidos sobre pilares de madera como los que sostenían los templos y otros edificios. Para hacer un paso se ponían dos filas de estacas. Luego se rellenaba el espacio del medio con piedras y tierra hasta que sobrepasara el nivel del agua en varios metros. Eso permitía a la carretera o paso soportar muchísimo peso. Estas carreteras permitieron transportar material más pesado para la construcción. Lo que implicaba un nuevo reto. Aún no existía la rueda así que los humanos tenían que hacerlo todo. PIEDRA VOLCANICA SISTEMA DE PILARES Y MADERA ESTACAS DE MADERA


Dominando cada vez más territorio los aztecas crearon una red de carreteras muy extensa. A finales del siglo XV la demografía azteca había explotado. El nieto de Moctezuma, Ahuitzotl (1486-1502) llevaría el imperio a lo más alto de su historia.

Los aztecas construyeron una red de superautopistas que conectaban México central. Corredores de relevo se apostaban cada 8 kilómetros para llevar mercadería, como una especie de correo hombre a hombre llevando mensajes y bienes desde la costa del Golfo hasta Tenochtitlán a 320 kilómetros en tan solo 24 horas. Más rápido que el servicio postal actual.


Con el imperio en su máximo esplendor, los aztecas se embarcaron en el mayor proyecto de construcción hasta ese momento. Una pirámide gigante en el mismo centro de Tenochtitlán, el símbolo de poder absoluto. Se la llamó Templo Mayor.

La leyenda de la bandera de México es un relato oral que ha sido contada de generación en generación desde hace muchos siglos y forma parte de la cultura mexicana. En ella se cuenta cómo fue que el pueblo de los mexicas buscaba un lugar donde habitar, hasta encontrar uno donde vieron a un águila devorando una serpiente sobre un nopal y fue ahí donde se quedaron. Su Dios los guío hasta llegar al lago de Texcoco donde vieron sobre un nopal a un águila devorando una serpiente, por lo que esta escena se convirtió en un símbolo para los seguidores de Huitzilopotchi quienes para ese entonces se hacían llamar Mexicas, en honor a un dios guerrero. Debido a la importancia que tenía este símbolo para los nativos de México, durante la creación de la bandera mexicana en el siglo XIX se decidió utilizar este símbolo para decorar la nueva bandera.

sábado, 20 de febrero de 2021

AMÉRICA LATINA ENTRE LO REAL Y LO FANTÁSTICO - Tulum - Juan de Grijalva - El reino quiché (Guatemala) - Pedro de Alvarado y Contreras - Cobá: contemplando el Yucatán desde una pirámide maya

AMÉRICA LATINA ENTRE LO REAL Y LO FANTÁSTICO - Chichén Itzá - Henry Moore - Mérida - Francisco de Montejo, pincha aqui

Yucatán oficialmente llamado Estado Libre y Soberano de Yucatán, es uno de los treinta y un estados que, junto con la Ciudad de México, conforman México. Su capital y ciudad más poblada es Mérida.
Está ubicado en la península de Yucatán, región sureste de México, limitando al norte con el golfo de México, al sureste con el estado de Quintana Roo y al suroeste con el estado de Campeche. Como estado libre y soberano fue incorporado originalmente a la nación mexicana el 23 de diciembre de 1823, formando parte de los 19 estados fundadores conforme a la Constitución Federal de los Estados Unidos Mexicanos de 1824.

Desde la conquista española, en la primera parte del siglo XVI, y hasta las primeras décadas el siglo XIX, la península de Yucatán, integrada por los actuales estados de Campeche, Tabasco, Quintana Roo, Yucatán y lo que hoy constituye el norte de Belice, integró una sola entidad político administrativa, la Capitanía General de Yucatán.



Los mayas eran oriundos de América del Norte, después de décadas deambular por América Central se establecieron en la Península de Yucatan y en las áreas próxima, alrededor del año 900 a.c. -
En la etapa formativa, pequeñas comunidades procedentes del altiplano guatemalteco se asentaron en el Petén, fundando pequeños poblados que recibieron pocos siglos antes de la Era Cristiana las influencias de Izapa, una cultura de origen olmeca situada en la costa pacífica de Guatemala.
Se desarrolló en la región que abarca el sureste de México y que corresponde a los estados de Yucatán, Campeche, Tabasco, Quintana Roo y la zona oriental de Chiapas, así mismo la mayor parte de Guatemala, Belice, y la parte occidental de Honduras y El Salvador. Esta región se compone de las tierras bajas del norte que abarca la península de Yucatán, las tierras altas de la Sierra Madre
Durante el período Posclásico (900 - 1500) surgió Chichén Itzá en el norte, y se produjo la expansión del reino quiché en el altiplano de Guatemala. En el siglo xvi el Imperio español conquistó la región mesoamericana, y tras una larga serie de campañas militares la última ciudad maya cayó en 1697.

La civilización maya desarrolló formas de arte sofisticadas utilizando tanto materiales perecederos como durables, incluyendo madera, jade, obsidiana, cerámica, monumentos de piedra tallada, estucos y murales finamente pintados.

Tulum fue una ciudad amurallada de la cultura maya ubicada en el Estado de Quintana Roo, en el sureste de México, en la costa del mar Caribe. Es en la actualidad un gran atractivo turístico de la Riviera Maya y junto a ella se encuentra la moderna población del mismo nombre, Tulum. La ciudad maya se encuentra dentro del denominado Parque Nacional Tulum.


Templo del dios del Viento

La ciudad recibía en la antigüedad el nombre maya de Zamá (que significa en maya amanecer) y el actual, Tulum (que significa en maya muralla), que parece haber sido utilizado para referirse a la ciudad cuando ya se encontraba en ruinas. Por los numerosos registros en murales y otros trabajos encontrados en los edificios de la ciudad, se tiene considerado que Tulum fue un importante centro de culto para el llamado "dios descendente".

Aunque se han encontrado inscripciones que datan de 564, la mayor parte de los edificios que se aprecian hoy en día fueron construidos en el periodo posclásico de la civilización maya, entre los años 1200 y 1450. La ciudad todavía era habitada en los primeros años de la colonia española pero a finales del siglo XVI ya no quedaban residentes.

Una playa de Tulum con vista de pájaro

En 1842, John Lloyd Stephens y Frederick Catherwood, quienes previamente habían estado en Copán, Palenque y Uxmal, decidieron conocer Tulum y Catherwood no podía dejar pasar la oportunidad de dibujar dichas ruinas. Es evidente la combinación de arquitectura maya y del centro de México. Uno de los edificios más importantes se llama El Castillo y está construido frente al mar, es probablemente una de las construcciones más antiguas de la ciudad. Es una construcción impresionante que tiene elementos que hacen referencia al Sol y a Venus, además de que el Castillo se asienta sobre un acantilado, y en la parte inferior hay una cueva; esto representa de forma clara el concepto vertical del universo, donde existen planos superiores, y la cueva representa el inframundo.

El principal edificio de Tulum, conocido como "El Castillo"
La arqueóloga Pilar Luna, especialista en arqueología marina de México, explica que la importancia del edificio conocido como "El Castillo" para los navegantes mayas, era porque les permitía sortear los peligros del segundo arrecife de coral más largo del mundo. Los navegantes mayas para arribar a Tulum, se conducían por mar abierto paralelamente al arrecife de coral, cuando visualizaban "El Castillo", el cual cumplía con la función de faro, ya que les indicaba el momento para tomar el canal que dividía el arrecife, esto se lograba mediante la ayuda de dos ventanales de la fachada de este edificio, los cuales al ser iluminados por luz natural o antorchas por la noche, les indicaba el momento preciso para hacer girar las embarcaciones, así evitaban chocar con el arrecife salvaguardando las mercancías que transportaban.

Tulum fue una de las urbes mayas más significativas de los siglos XIII y XIV, por ser una escala imprescindible para las rutas comerciales de los mayas, en su explotación de las riquezas marítimas de las costas del actual Quintana Roo. En su mejor momento, Tulum se perfiló como el nexo entre las dinámicas comerciales marítimas y terrestres en el mundo maya. De hecho, en Tulum han sido hallados objetos procedentes de varias regiones de la Península de Yucatán y Centroamérica, lo cual pondera la trascendencia que tuvo, esta ciudad maya, para el comercio del México Antiguo.

Otro edificio extraordinario es el Templo de los Frescos, los muros internos están decorados con pinturas en tonos predominantemente grises y azules; estos frescos impresionaron a Catherwood y a Stephens quienes confirmaron nuevamente su opinión respecto a la grandeza maya.
El nombre de este edificio se debe al hecho de que en la habitación trasera del primer piso aún quedan restos de una pintura mural en estuco, en negro, verde, amarillo y principalmente rojo con representaciones de deidades femeninas y masculinas, serpientes entrelazadas, ofrendas dedicadas a los dioses como flores, frutos y mazorcas de maíz.
Los vestigios de las pinturas que se encuentran dentro del Templo de los Frescos en Tulúm representan deidades esquemáticas hechas con líneas en un área de aproximadamente 8 m de largo por menos de 1 m de alto.

Esquina del Templo de los Frescos en Tulúm
En las esquinas del friso se pueden ver grandes máscaras de estuco que posiblemente representan al dios Itzamná, el creador del dios maya.

El Templo de los Frescos en Tulúm tenía una importancia social y religiosa importante; sus elementos arquitectónicos, murales, decoraciones, esculturas y apariencia general apuntan a un lugar de profunda veneración. El Templo de los Frescos en Tulúm es un pequeño edificio de dos pisos, el primer piso tiene dos habitaciones y 4 columnas monolíticas que forman las brechas de entrada. También tiene 3 nichos con la figura del dios descendente en el centro y dos figuras de pie en ambos lados.

El Parque Nacional Tulum tiene una extensión de 664 hectáreas, 32 áreas y 13 centiáreas.4​ Se distribuye desde el norte del poblado de Tulum por la zona costera llamada Casa Cenote. Aunque es un área de conservación reducida alberga una gran variedad de flora y fauna características de la región. El área se distribuye fundamentalmente a lo largo de la zona costera desde el norte del poblado de Tulum, y hasta la zona denominada como Casa Cenote, colindando hacia el este con la zona federal marítimo terrestre y al oeste con la Carretera Federal 307.

Juan de Grijalva
Nació en Cuellar, España. Llegó a las Indias en 1508, en 1511 participó en la expedición de exploración y conquista de Cuba dirigida por su paisano Diego Velázquez. En 1513 recorrió el occidente de la isla como capitán bajo las órdenes de Pánfilo de Narváez. En 1514 estuvo en la fundación de Trinidad, donde fue poblador y encomendero, radicándose en Santiago de Cuba.
En 1518 encabezó la expedición a Yucatán y Tabasco cuyos resultados motivaron la expedición de Hernán Cortés, que conquistaría México.

Uno de los primeros encuentros del hombre blanco con los mayas del Yucatán se produjo en 1511 cerca de Tulum, como consecuencia de un naufragio. El navío Santa María de la Barca se hundió por la fuerza de temporal. De los veinte sobrevivientes iniciales, tras luchar con algunas tribus hostiles solo quedaron dos: Jerónimo de Aguilar y Gonzalo de Guerrero. Ambos sufrieron multitud de penurias, vagaron durante varios días por las playas de la península y fueron posteriormente esclavizados.

Años más tarde, en 1518, la expedición de Juan de Grijalva divisó Tulum desde el mar, la ciudad que los cronistas de la época llegaron a comparar con Sevilla. Juan de Grijalva no detuvo sus naves a pesar de que “por la costa andaban muchos indios con dos banderas que alzaban y bajaban, haciéndonos señal de que nos acercásemos pero el capitán no quiso. Este día llegamos hasta una playa que estaba junto a una torre, la más alta que habíamos visto..”.

Expedición de Juan de Grijalva a Cozumel, Yucatán y San Juan de Ulúa en 1518 – Fuente: Jaontiveros / CC BY-SA (https://creativecommons.org/licenses/by-sa/4.0)
Grijalva fue el primero conocer la existencia de un gran imperio que dominaba el interior del territorio: el azteca. Grijalva ordenó regresar a Cuba tras unos meses de exploración. Allí se enemistó con Diego Velázquez, por lo que se puso a las órdenes de Francisco de Garay para realizar una nueva expedición. En este caso, el destino eran los territorios del actual estado de Veracruz, el golfo de México y la península de Florida. Su última expedición comenzó en 1524. Ese año, bajo el mando de Pedrarias, se dirigió a Centroamérica para enfrentarse a los indígenas que resistían al avance español. En enero de 1527, Juan Grijalva murió durante uno de los enfrentamientos con los nativos.

A diferencia de otros centros ceremoniales como Uxmal o Chichén Itzá que prácticamente habían sido abandonados antes de la llegada de los conquistadores españoles, Tulum, la ciudad del amanecer, vivía su años de esplendor y era un importante centro marítimo de la cultura maya.

Reunión entre Juan de Grijalva y el cacique maya Tabscoob. Potonchán, 1518.
Juan de Grijalva continuó su recorrido y el 8 de junio de 1518 descubrió la actual Tabasco y el río que ha sido bautizado con su nombre, el Grijalva.
Tras navegar por el río, la expedición llegó a Potonchán, la ciudad maya capital del señorío de Tabscoob. Allí se entrevistó con el cacique, al que le regaló un jubón de terciopelo verde.
El explorador y sus hombres descansaron durante unos días y abastecieron sus barcos de provisiones. Después pusieron rumbo al norte y descubrieron el río Dos Bocas, primero, y un asentamiento indígena llamado Ayahualulco.
Su siguiente destino les llevó al río Tonalá, al que bautizaron como Santo Antón. Finalmente, llegaron a Veracruz, donde Grijalva decidió dar el nombre de San Juan de Ulúa a la lengua de tierra que hay sobre la bahía.

Uno de los hechos importantes que tuvieron lugar durante la exploración comandada con Juan de Grijalva fue el descubrimiento de la existencia del Imperio azteca.
Tras desembarcar en Tabasco, los indígenas Maya-Chontales informaron a Grijalva de la existencia de un gran imperio “hacia donde se pone el sol”. Los nativos afirmaron que en el interior existía “un imperio muy poderoso y rico en oro”.

El reino quiché fue un Estado en el altiplano de Guatemala, establecido por los maya quiché a inicios del siglo XIII. En el siglo XV, el reino quiché se había convertido en una de las civilizaciones más poderosas de Mesoamérica en el período posclásico. En 1524 fue conquistado por las fuerzas aliadas de los españoles, nahuas y cachiqueles bajo el mando de Pedro de Alvarado.


Pedro de Alvarado y Contreras (Badajoz, Extremadura, Corona castellana, 1485 - Guadalajara, Virreinato de Nueva España, Imperio español, 4 de julio de 1541) fue un adelantado y conquistador español que participó en la conquista de Cuba, en la exploración por Juan de Grijalva del golfo de México y de las costas de Yucatán, y en la conquista del Imperio azteca dirigida por Hernán Cortés. Puede considerársele como conquistador de gran parte de América Central —Guatemala, Honduras y El Salvador— y pudo haberlo sido también del Perú, pero renunció a ello tras enfrentarse primero, y negociar después, con el adelantado Diego de Almagro. En el virreinato de Nueva España los indígenas lo llamaban Tonatiuh que significa el Sol, por su aspecto físico ya que al parecer era rubio y de elevada estatura.

El poder del reino quiché tuvo su apogeo durante el reinado de Quicab, quién gobernaba desde el pueblo fortificado de Q'umarkaj. Durante su reinado, los quiché subyugaron otros pueblos Mayas como los zutuhuiles, cachiqueles y mames, así como el pueblo nahua. Controlaron extensas áreas en el altiplano, la costa sur de Guatemala, así como zonas en el suroeste de México.


Urna funeraria de las mayas quichés
Entre los mejores ceramistas de la zona maya, la tribu de los quichés recién llegados que se instalan en las tierras altas a finales de la época clásica, realiza grandes urnas funerarias policromadas. El detalle de esta obra que procede de Nebaj revela un notable sentido plástico (Museo Popol Vuh, Ciudad de Guatemala).

Urna funeraria con tapa, Ixil, Quiche, Guatemala, Período Postclásico Temprano (900-1200) (loza policromada)

Cobá es un yacimiento arqueológico de la cultura maya precolombina, localizado en el sureste de México, en el territorio que hoy es el estado de Quintana Roo, unos noventa kilómetros al este de Chichén Itzá y unos cuarenta al noroeste de Tulum.

El posible significado de Cobá podría ser de cob, ‘lo que tiene humedad’, o musgo y á, o há, ‘agua’, es decir ‘agua con musgo’, o ‘humedad de agua’. Otra posibilidad que no se descarta, es que signifique ‘agua turbia’, por la proximidad a unos pequeños lagos con un color muy turbio.

La pirámide Nohoch Mul se considera la más famosa de la antigua civilización maya debido a que es la más alta de la Península de Yucatán, en México. Esta pirámide se encuentra en una zona protegida por las autoridades y puedes encontrarla en la ciudad perdida de Cobá. Para llegar aquí, tienes que recorrer 120 escalones no aptos para aquellos que sufran de vértigo. Una vez arriba, contemplarás toda la Riviera Maya.
La pirámide cuenta con 7 niveles con esquinas redondeadas, un estilo arquitectónico similar al de Chichén Itzá y Uxmal. Anteriormente, Cobá fue un importante centro ceremonial maya que pertenecía a los periodos Clásico y Posclásico, el cual mide 41 metros de alto. 

Lo más impresionante de esta aventura es la exuberante vegetación, lagos, y,  por supuesto, las escaleras.


La mayor parte de las inscripciones datan del siglo VII y numerosas evidencias indican que la construcción y reparación de los edificios continuó, hasta el siglo XIV.

Las investigaciones realizadas a la fecha, permiten saber que Cobá tiene una larga historia de ocupación prehispánica, que habría iniciado hacia 200 o 100 a. C., cuando aquí existió un asentamiento de plataformas bajas y construcciones de madera y palma, de las que no queda más evidencia que algunos fragmentos de cerámica. Es a partir de 100 d. C., cuando el área de Cobá experimenta un notable crecimiento demográfico, social y político, que habrían de llevarla a convertirse en una de las ciudades más grandes y poderosas del norte de Yucatán.

Observatorio astronómico en Cobá

Posterior a 600 d. C., el fortalecimiento de las ciudades del Puuc yucateco, así como la posterior aparición de Chichen Itzá en el panorama sociopolítico de la península, significaron cambios en la estructura de poder de Cobá y sus relaciones con otras ciudades importantes, que le habrían obligado a reconformar sus dominios territoriales. La información disponible a la fecha, ha permitido plantear la hipótesis de que, a partir de 900 o 1000 d. C., Cobá habría entrado en una larga disputa con Chichén itzá, de la que esta última habría resultado finalmente triunfadora, al vencer a importantes enclaves cobaeños como Yaxuná.

Después de 1000 d. C., la ciudad perdió importancia política.

Si bien es cierto que la ciudad nunca quedó en el olvido, la mayor parte de los estudios arqueológicos de la zona no se realizaron, sino hasta principios del siglo XX, por la dificultad que imponía la selva para llegar al lugar. En 1972 el Instituto Nacional de Antropología e Historia comenzó a desarrollar la zona y construir accesos para investigadores y visitantes. Actualmente, sus ruinas son una de las principales atracciones turísticas de la región.

miércoles, 17 de febrero de 2021

AMÉRICA LATINA ENTRE LO REAL Y LO FANTÁSTICO - La Cruz Maya o Kajb’al - Chichén Itzá - Henry Moore - Mérida - Francisco de Montejo

AMÉRICA LATINA ENTRE LO REAL Y LO FANTÁSTICO - (III)  Palenque - Pakal “el Grande” - El apogeo de Palenque: Yaxchilan - Periodo Posclásico 900 - 1500 estilo PUUC - el Templo de las Siete Muñecas de Dzibilchaltún - Ruinas de Kabah, PINCHA AQUI

Constantin Brancusi - Henry Moore, pincha aqui

Un paseo por Chichen Itzá, pincha aqui

Kukulkán llega puntual con su cita en El Castillo de Chichén Iztá, pincha aqui


La Cruz Maya o Kajb’al no tiene nada que ver con la cruz del cristianismo sino que es íntimamente ligada a la Cosmovisión Maya. La palabra Kajb’al proviene del idioma Quiché y se entiende como la función de las cuatro esquinas del universo (Kaj/Kej = cuatro o universo, b’al = la función). Por esta visión filosófica, Kajb’al también significa la Cruz Cosmogónica que conecta los cuatro elementos de la vida: tierra, aire, fuego y agua. El número 4 juega un papel fundamental en la cosmovisión de los Mayas: 4 colores de la humanidad y del maíz, 4 elementos, 4 puntos cardinales y esquinas que sostienen el universo, 4 estaciones del año, etc.

La palabra cosmogónica se debe a que la cruz en la cultura maya representa el cosmos o universo, es una figura geométrica que tiene 4 brazos iguales a diferencia de la cruz cristiana. Además, en la cuenta del tiempo, la Cruz Maya representa los movimientos de los Cuatro Cargadores, que de manera rotativa, gobiernan o rigen cada año y orientan con sus energías; los Cargadores (también denominados como Mam o Regentes) son cuatro porque cada uno representa una de las cuatro esquinas del universo. En la construcción de las pirámides mayas también está presente el concepto de Kajb’al, pues los vértices de la base de las pirámides representan la posición de los cuatro rincones o esquinas del universo.

 
El fenómeno de luz y sombra que se registra en la alfarda (estructura para sostener la escalera) norte del castillo de las ruinas mexicanas de Chichén Itzá simboliza el descenso de Kukulcán, el dios maya que fertiliza la tierra.



La difusión del fenómeno de la Serpiente Emplumada tiene uno de sus antecedentes en los años setenta gracias al artículo denominado Una hierofanía en Chichén Itzá del investigador francés Jacques Rivard, publicado en la revista Katunoob en 1971.
Si Kukulcán baja, es decir si se forman los siete triángulos isósceles en el costado del castillo que asemejan el cuerpo de una serpiente, "se auguran buenas cosechas, pero en caso contrario, los mayas creían que tendrían problemas con la agricultura".

Un efecto que tiene lugar durante el equinoccio en la alfarda norte de la pirámide de las ruinas mexicanas

Durante el amanecer de los días 20, 21 y 22 de junio, tiene lugar el solsticio de verano, este espectacular fenómeno provoca que la luz ilumine sólo las caras norte y este de la pirámide, mientras que las caras sur y oeste permanecen en la sombra. En invierno ocurre lo inverso, es decir, la parte iluminada se oscurece y la oscura se ilumina, además de que no ocurre al amanecer, sino al atardecer de los días del 20 al 22 de diciembre.





La bajada de Kukulcán, considerada como una hierofanía -es decir, un acto de manifestación de lo sagrado-, "causa interés en el mundo por el simbolismo en el calendario que se registra en Chichén Itzá", que desde 2007 fue designado una de las Siete Maravillas del mundo moderno.
"Para construir el castillo de Chichén, igual que otros edificios de la cultura maya, los arquitectos prehispánicos tomaron en cuenta la posición de los astros", comentó el investigador, adscrito a la Sección de Arqueología del Centro INAH-Yucatán.

El simbolismo calendárico del castillo se demuestra en los 91 escalones que hay en cada una de las alfardas que rematan con la plataforma final que está en la cúspide y que suman 365 días del año solar. Sobre el descenso de Kukulcán en el equinoccio, que de acuerdo con los sacerdotes mayas llega para fertilizar la Tierra, "es una de las fechas importantes en el calendario mesoamericano, así como el 3 de mayo, que significa el inicio del período de lluvias".


Etimológicamente, Chi-ch’en Itzá significa “la ciudad al borde del pozo de los Itzáes”.

 Cronología 525 a 1200 d. C. Ubicación cronológica principal: Posclásico Temprano 900 a 1200 d. C.

Chichén Itzá llegó a abarcar 25 km2. El centro religioso, cultural y administrativo abarcaba unos 6 km2; a poca distancia del mismo habitaba la élite, en edificios tipo palacio, decorados con esmero y pintados de colores brillantes. Alrededor de éstos, en verdes campos, vivían entre 50 mil y 100 mil personas en palapas de techo de palma.

El Cenote Sagrado es un cenote del tipo abierto (a cielo abierto) que se muestra como una depresión circular rellena de agua, de 60 m de diámetro, con paredes verticales que miden 15 m del nivel del acceso a la superficie de agua. Se encuentra al norte de la pirámide de Kukulcán y conectado con ella mediante una calzada de unos 300 m de longitud. Como en el caso general de los cenotes, al nivel del manto freático está conectado con otros flujos laminares subterráneos que finalmente van a dar al océano. Dícese que los Itzáes, fundadores de Chichén Itzá, y más tarde los Xiues que dominaron la región hacia el período posclásico de la cultura maya, lo utilizaban para hacer sacrificios animales y humanos, como tributo a sus dioses. También arrojaban cerámica y joyas al fondo, en ofrendas y rituales religiosos.

El Cenote Sagrado, era el corazón de las actividades religiosas, no solo de la ciudad de Chichén Itzá sino de toda la zona maya. Fue motivo de culto al dios de la lluvia, Chaac, desde el período Clásico Tardío en 650 d.C. y continuó hasta fines del Postclásico, en 1350 d.C. De su fondo cenagoso han sido extraídos objetos de oro, jade, cobre, tela y cestería que aparentemente fueron arrojados como ofrendas ceremoniales.

En la Chichén Antigua, la zona próxima al Cenote Sagrado, se encuentran edificios de arquitectura maya típica, sin mezcla de influjos extranjeros, como los templos de los Cuatro Dinteles, de los Tres Dinteles y del Dintel.

Templo de los Guerreros y Grupo de las Mil Columnas
El Templo de los Guerreros en Chichén Itzá se construyó alrededor del año 1200 y es uno de los edificios más hermosos y mejor conservados de este sitio. Chichén Itzá tiene decenas de edificios, pero cuando la gente piensa en este sitio, siempre piensa en el Castillo, el Cenote Sagrado, el Gran Juego de Pelota y, por supuesto, el Templo de los Guerreros.
El Grupo de las Mil Columnas en Chichén Itzá es en realidad un templo, una estructura muy hermosa e impresionante conectada al Templo de los Guerreros que recibe su nombre porque parece que tiene muchas columnas, pero en realidad, solo hay unas 200 columnas de ellos.
Los Itzáes se establecieron en Chichén Itzá en el siglo IX de nuestra Era. Se cree que eran mayas putunes o chontales. Forjaron un amplio dominio con una cultura unificada cuyo centro era Chichén ltzá. Hacia fines del siglo X, la ciudad fue invadida por una tribu predominantemente guerrera: los toltecas. Esta última invasión trajo consigo una nueva serie de elementos culturales, sobresaliendo la representación del dios-serpiente Kukulkán. Hacia 1250 la ciudad fue abandonada por razones no del todo determinadas. Tan grande fue el poderío de esta ciudad que siglos después de su decadencia aún era sitio de peregrinación y adoración, e incluso hacia el año 1540 d.C. Francisco de Montejo, fundador de Mérida, pensó levantar la capital allí.

«Monumento a los Montejo» (padre e hijo), ubicado en el inicio del Paseo homónimo de Mérida, en Yucatán.
Francisco de Montejo (Salamanca, 1479 - ibídem, 1553) fue un militar y explorador español que en su calidad de adelantado del imperio español y en compañía de su hijo y de su sobrino, los tres del mismo nombre, conquistó Yucatán en el siglo XVI, entonces dominio de los pueblos mayas en el sureste del actual México.
Fueron necesarias tres campañas y 20 años para conquistar la península de Yucatán

La casa de Montejo se construyó en el siglo XVI, siendo el único ejemplar de casa civil de estilo renacentista y plateresco en México. En 1526 se le entregó a don Francisco de Montejo, “el viejo” por parte de la corona española una capitulación y privilegio exclusivamente para la conquista de Yucatán. Gracias a los servicios que prestó a la corona, se le concedió el título y la oficia a perpetuidad a Francisco de Montejo, “el adelantado”.

Arriba, de izquierda a derecha: Catedral de San Ildefonso, el Palacio Cantón, el Monumento a la Patria, el Palacio Municipal, la Glorieta de la Paz, el Gran Museo del Mundo Maya y vista de las Country Towers.
Mérida es la capital y ciudad más poblada del estado de Yucatán, así como la decimocuarta ciudad más poblada de México. Está ubicada en el municipio del mismo nombre. En 2020 la ciudad contaba con una población de 921,771 habitantes y es el centro neurálgico de la denominada zona metropolitana en la que se encuentran conurbados cinco municipios de Yucatán y que alberga a una población de 1,316,088 habitantes.
La ciudad fue fundada el 6 de enero de 1542 sobre los vestigios de la ciudad maya llamada T'Hó, que se encontraba virtualmente deshabitada cuando los europeos conquistaron la península de Yucatán.

Visualizada desde el Caracol la moderna ciudad, descuellan en el panorama la gran pirámide del Castillo, los grupos en cuadrángulo del Patio de las Mil Columnas, el arrogante Templo de los Guerreros (que encierra en su interior el Templo de Chac Mool), el conjunto de estructuras del gran Juego de Pelota, y otras menores construcciones como el Templo de las Mesas, el llamado Osario o Tumba del Sumo Sacerdote, el Mausoleo y el Templo de las águilas.

Plataforma de las Águilas y los Jaguares

La Iglesia en el Complejo de las Monjas
Cuando la Iglesia de Chichén Itzá fue descubierto por la primera vez, este edificio era notable por el buen estado de conservación en que se encontraba y por la riqueza y belleza de sus ornamentos. La Iglesia es un pequeño edificio al lado de Las Monjas con una sola cámara y una puerta de acceso, similar a una capilla rectangular, de su nombre cambio a este.

Tzompantli de Chichen Itzá

Tzompantli asociado al Templo Mayor, Códice Ramírez.
El Códice Ramírez (o códice Tovar) es el nombre que se le da a dos manuscritos independientes de México central posteriores a la conquista. En realidad son dos versiones manuscritas de un mismo texto: una se conserva en la Biblioteca Nacional de Antropología e Historia; la otra, en la Biblioteca John Carter Brown, de Rhode Island, y contiene algunas láminas ilustradas.
Tzompantli era un altar donde se montaban ante la vista pública las cabezas aún sanguinolentas de los cautivos sacrificados con el fin de honrar a los dioses. Es una estructura que derivaba de la práctica entre los antiguos mesoamericanos de decapitar a las víctimas de los sacrificios humanos y conservar sus cráneos en una especie de empalizada de madera.

Máscara del dios de la lluvia Chaac

Detalle del Chac Mool del Templo de los Guerreros  de Chichén Itzá

Una de las esculturas de Chac Mool que se han encontrado en Chichén Itzá.
Chac mool es un tipo de escultura precolombina mesoamericanas que aparecen al principio del Período Posclásico en diversos sitios de la región. El término fue acuñado en 1875 por el explorador Augustus Le Plongeon, quien descubrió este tipo de esculturas por primera vez en Yucatán. Él mismo propuso el nombre Chac Mool (Garra Roja de Jaguar) en maya yucateco,​ pensando que se trataba de un gobernante con el nombre Tigre o Jaguar
Este tipo de estatuas hizo su aparición en Mesoamérica al inicio del posclásico, y es asociada a los toltecas. Varios ejemplares se han encontrado en Tollan-Xicocotitlan (Tula) y Chichén Itzá, y este hecho es uno de los argumentos utilizados en los debates sobre las relaciones entre estos dos sitios. 


En comparación con la pirámide de Keops en Egipto, o incluso con la pirámide del Sol de Teotihuacan, las dimensiones de la pirámide de Kukulkán son pequeñas

Fachada NNE nor-noreste, pueden observarse los 9 basamentos, y gran parte de los paneles en bajorrelieve. En la parte superior del templete puede verse la única de las 20 almenas que adornaban el techo, durante las ceremonias los mayas itzáes solían colocar 20 banderas de plumas. En el inferior de la escalinata central se observan dos cabezas de serpiente emplumadas adornando el inicio o final de los balaustres o pretiles.

El Castillo de Kukulkán "La serpiente emplumada", mide 60 metros por lado, en la base. Se eleva en nueve cuerpos decrecientes hasta la altura de 24, alcanzando así la mese que sostiene el templo, y éste levanta sus muros ocho metros más. Cada fachada o frente de la mole en pirámide, ostenta una ancha escalinata formada de 91 peldaños de piedra, conjunto que compone 364 gradas, y añadida la tierra, o la plataforma superior, 365. Rematan las escaleras del Castillo, al nivel del suelo, colosales cabezas escultóricas, de figura de serpiente.

Chac Mool en la sala de las ofrendas al interior del templo de Kukulkán

Escultura del jaguar (balam) en la cámara de sacrificios en el interior del templo de Kukulkán.

En 1930, gracias a los trabajos arqueológicos mexicanos realizados al Castillo, se comprobó la existencia de un edificio piramidal interno, provisto de escalera solamente por la cara septentrional. A semejanza del exterior, se compone de basamento en pirámide y santuario asentado arriba. Como la externa pirámide, consta la interior de nueve cuerpos decrecientes, y guarda una estatua de Chac Mool impresionante. Sus ojos, dientes y uñas son de hueso, hábilmente aplicado en la piedra. Guardaba la espléndida escultura de un tigre monolítico, pintado a color rojo deslumbrador. Presenta abiertas las fauces, y los ojos son un par de redondas placas de jade.

El Observatorio de Chichén Itzá ("El Caracol")
Tiene algunas ventanas en la parte superior desde donde se podían ver los equinoccios, las puestas de sol, los solsticios, las posiciones de Venus y otras estrellas, y basados con la observación se guiaron para muchas de las decisiones y acciones tomadas por la clase dominante. Era unos de los observatorios mas grandes del mundo, en aquellos años.

El conjunto de estructuras del gran Juego de Pelota, orientado de Norte a Sur, y situado hacia el norte del Castillo, se compone de cinco estructuras principales: el Juego de Pelota propiamente dicho, el Templo del Hombre Barbado, la Tribuna Meridional, el Templo de los Tigres y el Anexo oriental de este edificio.

Estructuras del Gran Juego de la Pelota
El Gran Juego de Pelota en Chichén Itzá muestra el arribo y desarrollo de los Itzáes, la evolución de las ideas religiosas, y el estilo llamado “Maya Yucateco” porque está mezclado con elementos de la zona original del Puuc. Este estilo combina arquitectura, escultura, y pintura en función del militarismo y el culto de Kukulkán, que comenzó a extenderse hacia la región maya en el período clásico, produciendo un renacimiento de la cultura y la sociedad en las tierras de Yucatán.

El Juego de Pelota consiste esencialmente en dos macizos longitudinales y paralelos, que dejan sobre sí un espacio libre destinado al juego. Miden alrededor de 90 metros de largo, comprendiendo el espacio transversal cerca de 30. Tales macizos ofrecen una gradería sumamente ancha por el exterior, que presta acceso a la plataforma de los macizos, probable terraza destinada a espectadores; interiormente, los macizos ofrecen un muro vertical que llega a tierra. Cerca de la base se le adosan banquetas de cubierta horizontal y costado inclinado, que confina al suelo. Enclavados en estos muros interiores rectos, a cierta altura, cerca de la orilla de la terraza superior, estuvieron los discos labrados con figuras de serpientes en enlace, en que se concentraba el interés máximo del juego. Se conserva uno de los anillos.