domingo, 23 de mayo de 2021

San Ignacio de Loyola - Complejos agrícolas jesuíticos en Sudamérica - El Virreinato del Perú - Los jesuitas en América - Expulsiones y supresión

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San Ignacio de Loyola

(Íñigo López de Recalde; Loyola, Guipúzcoa, 1491 - Roma, 1556) Fundador de la Compañía de Jesús. Su primera dedicación fueron las armas, siguiendo la tradición familiar. Sin embargo, tras resultar gravemente herido en la defensa de Pamplona contra los franceses (1521), cambió por completo de orientación: la lectura de libros piadosos durante su convalecencia le decidió a consagrarse a la religión.

Estuvo quince años al frente de la Compañía de Jesús como General, permaneciendo en Roma. Murió el 31 de julio de 1556 y su cuerpo, que fue inicialmente sepultado en la iglesia de Santa Maria della Strada, fue trasladado a la iglesia del Gesù, sede de la Compañía. El papa Gregorio XV lo canonizó el 12 de marzo de 1622 junto con Francisco Javier, Felipe Neri, Teresa de Jesús e Isidro Labrador.

Se retiró inicialmente a hacer penitencia y oración en Montserrat y Manresa, donde empezó a elaborar el método ascético de los Ejercicios espirituales (1522). Luego peregrinó a los Santos Lugares de Palestina (1523). De regreso a España comenzó a estudiar (ya con 33 años y para poder afrontar mejor su proyecto de apostolado) en las universidades de Alcalá de Henares, Salamanca y París.

Las primeras actividades de San Ignacio de Loyola difundiendo el método de los ejercicios espirituales le hicieron sospechoso de heterodoxia (asimilado a los «alumbrados» o a los seguidores de Erasmo de Rotterdam): en Castilla fue procesado, se le prohibió la predicación (1524) y hubo de interrumpir sus estudios.

En cambio en París (1528-34), donde se graduó como maestro en Artes (aunque no terminó los estudios de Teología), San Ignacio de Loyola consiguió reunir un grupo de seis compañeros a los que comunicó sus ideas y con los que sembró el germen de la Compañía de Jesús, haciendo juntos votos de pobreza y apostolado en la Cueva de Montmartre. Ante la imposibilidad de marchar a hacer vida religiosa en Palestina, por la guerra contra los turcos, se ofrecieron al papa Pablo III, quien les ordenó sacerdotes (1537).

Vera effigies S. Ignaty de Loyola, verdadera imagen de S. Ignacio, con armadura militar. Anónimo del s. XVI, escuela francesa.

La Compañía reproducía la estructura militar en la que Ignacio había sido educado, pero al servicio de la propagación de la fe católica, amenazada en Europa por las predicaciones de Lutero, que habían puesto en marcha la Reforma protestante. Las Constituciones que Ignacio le dio en 1547-50 la configuraron como una orden moderna y pragmática, concebida racionalmente, disciplinada y ligada al papa, para el cual resultaría un instrumento de gran eficacia en la «reconquista» de la sociedad por la Iglesia en la época de la Contrarreforma católica.

Los itinerarios de san Ignacio de Loyola en diferentes momentos

Aquejado de graves problemas de salud, San Ignacio de Loyola alcanzó a ver, sin embargo, en sus últimos años de vida, la expansión de la Compañía por Europa y América, con una fuerte presencia en la educación de la juventud y en el debate intelectual, en el apostolado y en la actividad misionera (destacando la labor en Asia de San Francisco Javier). Muerto Ignacio, le sucedió como general de los jesuitas su más estrecho colaborador, el castellano Diego Laínez. 

Fuente; Ruiza, M., Fernández, T. y Tamaro, E. (2004). Biografia de San Ignacio de Loyola. En Biografías y Vidas. La enciclopedia biográfica en línea. Barcelona (España). Recuperado de https://www.biografiasyvidas.com/biografia/i/ignacio.htm el 23 de mayo de 2021.

La Compañía de Jesús. Con 16 088 miembros en 2017 (de los cuales 11 583 eran sacerdotes ordenados), es la mayor orden religiosa católica hoy en día. Su actividad se extiende a los campos educativo, social, intelectual, misionero y de medios de comunicación católicos, además de atender 1.509 parroquias en todo el mundo (a fecha de 2016).

Colonización europea de América 1750


Los jesuitas en América

Los jesuitas llegaron a Brasil ya en el generalato de san Ignacio.

En el gobierno de san Francisco de Borja ingresaron a Florida, Perú y México. Y en el de Claudio Acquaviva a Canadá, a Nueva Granada, a la Presidencia de Quito y otras zonas. De acuerdo a sus nacionalidades, los misioneros jesuitas se distribuyeron en las distintas posesiones de las potencias europeas.

El misionero español san José de Anchieta fue, junto con Manuel da Nóbrega, el primer jesuita que Ignacio de Loyola envió a América.
José de Anchieta (San Cristóbal de La Laguna, Tenerife, 19 de marzo de 1534 - Reritiba, Brasil, 9 de junio de 1597), conocido como el Padre Anchieta, fue un misionero jesuita y santo español en Brasil. Además fue un destacado lingüista, literato, médico, arquitecto, ingeniero, humanista y poeta. Es el primer dramaturgo, el primer gramático y el primer poeta nacido en las Islas Canarias y el padre de la literatura brasileña.

Canadá: fue evangelizado por jesuitas franceses. La inmensidad del territorio, el clima y la hostilidad de los hurones e iroqueses convirtieron a la canadiense en una de las misiones más difíciles de la Compañía. 

Mississippi: fue explorado y evangelizado por jesuitas franceses.

México: Los jesuitas llegaron a México por San Juan de Ulúa, Veracruz, el 9 de septiembre de 1572 y a la ciudad de México el 28 del mismo mes, donde Alonso de Villaseca les otorgó unos solares dos cuadras atrás de la Catedral Metropolitana de la Ciudad de México. Allí fundaron el Colegio Real y más Antiguo de San Ildefonso, edificio considerado una de las obras cumbres del barroco mexicano. Llevaron a cabo una importante labor misional en el norte del virreinato, en Chihuahua,Sinaloa, Nayarit, Durango, Coahuila, Baja California y Zacatecas. El trabajo jesuita se extendió hasta el 25 de junio de 1767, cuando fueron expulsados y sus propiedades tomadas militarmente, hasta que el 19 de mayo de 1816 Fernando VII restituyó a la Compañía.

Fachada del patio chico del Antiguo Colegio de San Ildefonso, una de las edificaciones coloniales más importantes del Centro Histórico de la Ciudad de México y sede del Museo de la Luz, de la Dirección General de Divulgación de la Ciencia, de la UNAM.
Dedicado a exposiciones temporales, cuenta además con un acervo propio, forjado cuando este era un importante colegio jesuita y cuando fue sede de la Escuela Nacional Preparatoria de la Universidad Nacional de México, entre 1867 y 1989, además del destacado conjunto de murales realizados en sus muros entre 1922 y 1940 por los más destacados artistas del muralismo mexicano.

Mural La creación, el primero elaborado por Diego Rivera (en 1922), en el interior del Anfiteatro Simón Bolívar, en el Antiguo Colegio de San Ildefonso (en ese entonces de la Escuela Nacional Preparatoria, de la entonces llamada Universidad Nacional de México; hoy uno de los centros culturales de la Universidad Nacional Autónoma de México), en el Centro Histórico de Ciudad de México.

Perú: El 28 de marzo de 1568 desembarcó en el Puerto del Callao por vez primera la orden jesuita para hacerse cargo de las misiones evangelizadoras en el Virreinato del Perú. Llegaron a estas nuevas tierras cuando San Francisco de Borja era Superior General en Roma. Los Jesuitas del Perú desde entonces se vincularon con la realidad política y social del Virreinato del Perú, además de preocuparse por la educación y las obras misionales. Gracias a ese empeño fundaron importantes colegios como el Máximo de San Pablo y el Real de San Martín de Porres en Lima; el famoso San Francisco de Borja, dedicado a la formación de los hijos de caciques, y el Colegio de San Bernardo para los hijos de españoles como también la Universidad de San Ignacio, en el Cusco, entre otros

Colegio Máximo de San Pablo de Lima (1568-1767) fue fundado por la orden jesuita en la ciudad de Lima en 1568, seminario y colegio católico.

El Real Colegio de Caciques San Francisco de Borja fue una institución educativa del Cusco colonial, especializada en la educación de la nobleza inca.
El Rey Felipe II de España emitió en 1573 y 1578 una disposición de que se funden en todas las provincias u obispados del Perú colegios seminarios para el adoctrinamiento de los hijos de curacas y otros nobles nativos.

La Real Universidad de San Ignacio de Loyola fue una universidad jesuita que existió entre los siglos XVII y XVIII en la ciudad del Cusco, Perú.

El claustro de San Ignacio de Loyola hoy más conocido como Paraninfo Universitario de la UNSAAC.

Río de la Plata: En 1603, el vigésimo séptimo gobernador de Nueva Andalucía del Río de la Plata Hernandarias modificó la legislación sobre el trabajo de los aborígenes, promoviendo la supresión de las mitas y encomiendas, por las cuales los españoles gozaban de los frutos del trabajo de los nativos a cambio de su evangelización, en la práctica inexistente. Obtuvo la aprobación de esta reforma por parte del rey Felipe III de España, y en 1608 se dispuso la creación de las reducciones jesuíticas y franciscanas en la región del Guayrá (actual estado de Paraná, Brasil). Las Misiones jesuíticas guaraníes llegaron a ubicarse en las regiones del Guayrá, Itatín, Tapé (las tres en el actual Brasil), Uruguay (Brasil, Argentina y Uruguay actuales), Paraná (Argentina, Paraguay y Brasil actuales) y las áreas guaycurúes en el Chaco (Argentina y Paraguay contemporáneos), fueron establecidas en el siglo XVII dentro de territorios pertenecientes al imperio español en la Gobernación del Río de la Plata y del Paraguay y sus gobernaciones sucesorias a partir de su división en 1617: la Gobernación del Paraguay y la Gobernación del Río de la Plata, todas dependientes del inmenso Virreinato del Perú.

Mapa de ubicación del Virreinato del Perú (territorio inicial (1542) y final (1810) de iure)
El Virreinato del Perú fue una entidad territorial del Imperio español creada por la Corona Española en el año 1542, con capital en la ciudad de Lima o Ciudad de los Reyes, durante su dominio en el Nuevo Mundo. En un principio, su territorio comprendía casi toda América del Sur, incluyendo Panamá y algunas islas de Oceanía. Aunque no incluía Venezuela, que dependía de la Real Audiencia de Santo Domingo, ni los territorios al este de la línea del Tratado de Tordesillas que pertenecía al Imperio de Portugal.​ Dos siglos después, su inmenso territorio sufrió tres importantes mermas. En 1717 se creó el Virreinato de Nueva Granada al norte. En 1776 se creó el Virreinato del Río de la Plata al sur. Al mismo tiempo la colonia portuguesa del Brasil extendía sus fronteras tomando territorios de la Amazonia.
A pesar de las pérdidas territoriales, todavía a principios del siglo XIX el virreinato del Perú, era la principal posesión de la Corona española al tratarse de una de sus principales fuentes de riqueza.

Complejos agrícolas jesuíticos en Sudamérica: Los jesuitas fueron innovadores en la explotación de sus haciendas y propiedades en la América Hispánica. Durante los siglos XVII y XVIII supieron gestionar verdaderos emporios agro-industriales con métodos de gerencia que se adelantaron a los utilizados en la actualidad. Entre ellos, uno de los más importantes fue la explotación de las minas de Paramillos de Uspallata (Argentina) de plomo, plata y cinc. Además, agregaron la participación patrimonial de lo recaudado en las haciendas para luego ser redistribuido entre indígenas, esclavos y empleados, con lo que se puede concluir que fueron los primeros en otorgar una suerte de “títulos de propiedad” a sus subordinados.

La finalidad de estas propiedades era sostener sus colegios, que, debido a una rigurosa concepción del voto de pobreza, eran gratuitos. Sin embargo, la riqueza de estos complejos y haciendas atrajo la ambición de las coronas y particulares y, a la larga, fue un factor para la supresión de la Orden.

Patrimonio histórico: las ruinas de las minas de Paramillos de Uspallata
Las ruinas de las antiguas minas de Paramillos de Uspallata (de plomo, plata y zinc), materializan un patrimonio industrial histórico único, que se inicia probablemente en la época precolombina y se intensifica durante la Colonia (Orden Jesuita y otros propietarios). Estas minas son consideradas la primera explotación minera de la República Argentina, y una de las más antiguas e importantes de lo que fue el Virreinato del Río de La Plata, hasta las últimas acciones, bien avanzado el siglo XX.

Paramillos de Uspallata es una región del Departamento Las Heras, Provincia de Mendoza, en el centro-oeste de la República Argentina. Es una de las áreas de dicha provincia de mayor riqueza en bienes patrimoniales, culturales, históricos, naturales y turísticos. El área alberga testimonios de las poblaciones originarias y de la historia de Mendoza; así como yacimientos paleontológicos; y una particular diversidad y especificidad biológica.

Expulsiones y supresión
Los gobiernos ilustrados de la Europa del siglo XVIII se propusieron acabar con la Compañía de Jesús por su defensa incondicional del papado, su actividad intelectual, su poder financiero y su influjo político. Ciertamente, se habían ganado poderosos enemigos: los partidarios del absolutismo, los jansenistas y los filósofos franceses (Voltaire, Montesquieu, Diderot). No faltaron tampoco las intrigas de ciertos grupos en la misma Roma. El contexto político europeo se caracterizó en estos años por el advenimiento del llamado despotismo ilustrado y por un declive notorio del prestigio político del papado y la voluntad política de los Borbones y de la corona Portuguesa de robustecerse en detrimento de la Iglesia.

El mismo Napoleón, en sus memorias, escribiría:

Los jesuitas son una organización militar, no una orden religiosa. Su jefe es el general de un ejército, no el mero abad de un monasterio. Y el objetivo de esta organización es Poder, Poder en su más despótico ejercicio, Poder absoluto, universal, Poder para controlar al mundo bajo la voluntad de un solo hombre [El Superior General de los Jesuitas]. El Jesuitismo es el más absoluto de los despotismos y, a la vez, es el más grandioso y enorme de los abusos

John Adams, segundo presidente de los EE. UU., diría más tarde:

No me agrada la reaparición de los jesuitas. Si ha habido una corporación humana que merezca la condenación en la tierra y en el infierno es esta sociedad de Loyola. Sin embargo, nuestro sistema de tolerancia religiosa nos obliga a ofrecerles asilo.

El padre general desde 1758 era el florentino Lorenzo Ricci. El primer país en expulsar a la Compañía de Jesús fue Portugal. El ministro Sebastião José de Carvalho e Melo, marqués de Pombal, fue su principal adversario; encerró en el calabozo a 180 jesuitas en Lisboa y expulsó al resto en 1759. Con esta dura medida pretendía robustecer la autoridad real y dar una clara señal al papa de que no toleraría intromisiones pontificias en los asuntos del Estado. Más de mil jesuitas de Portugal y sus colonias fueron deportados con destino a los Estados Pontificios. Clemente XIII protestó por la medida.

Sebastião José de Carvalho e Mello, más conocido como marqués de Pombal o conde de Oeiras (Lisboa, 13 de mayo de 1699 - Pombal, Coímbra, 8 de mayo de 1782) fue un estadista portugués. Primer ministro del rey José I (1750-1777), representante del despotismo ilustrado en Portugal en el siglo xviii, desempeñó un papel fundamental en el acercamiento de Portugal a la realidad económica y social de los países del Norte de Europa, emprendiendo varias reformas económicas y sociales. Manipuló a su antojo el tribunal del Santo Oficio, y acabó en la práctica con los autos de fe en Portugal y con la discriminación de los cristianos nuevos.

En 1763, Luis XV de Francia los acusó de malversación de fondos debido a la quiebra de Antoine Lavalette en Martinica. El Parlamento de París, que ya desde la fundación de la Orden había impugnado la presencia legal de la Orden en Francia, condenó las Constituciones y el rey decretó la disolución de la orden en sus dominios, y el embargo de sus bienes.

Luis XV de Francia (en francés: Louis XV) (Versalles, 15 de febrero de 1710-ibídem, 10 de mayo de 1774), llamado el Bien amado (en francés: le Bien-Aimé), fue rey de Francia y de Navarra​ entre los años 1715 y 1774. Además, fue copríncipe de Andorra y duque de Anjou. Heredado el trono de su bisabuelo Luis XIV a la edad de cinco años, pasó sus primeros años de reinado en relativa tranquilidad, rodeado de preceptores que le proveyeron una gran cultura, mientras que el poder efectivo fue entregado a varios regentes. Al alcanzar la mayoría de edad le confió el gobierno al cardenal Fleury, su antiguo preceptor.
Bajo su reinado, Francia logró buenas ganancias territoriales, como la anexión del Ducado de Lorena y Córcega; sin embargo, perdió gran parte de su imperio colonial a manos de Gran Bretaña.

Más tarde, los jesuitas fueron expulsados de los territorios de la corona española a través de la Pragmática Sanción de 1767 dictada por Carlos III el 2 de abril de 1767 y cuyo dictamen fue obra de Pedro Rodríguez de Campomanes (futuro conde de Campomanes), regalista y por entonces fiscal del Consejo de Castilla.17​ Al mismo tiempo, se decretaba la incautación del patrimonio que la Compañía tenía en estos reinos (haciendas, edificios, bibliotecas), aunque no se encontró el supuesto «tesoro» en efectivo que se esperaba. 

Carlos III de España, llamado «El Político»a​ o «El Mejor Alcalde de Madrid» (Madrid, 20 de enero de 1716-ibídem, 14 de diciembre de 1788), fue duque de Parma y Plasencia —como Carlos I— entre 1731 y 1735, rey de Nápoles —como Carlos VII— y rey de Sicilia —como Carlos V— de 1734 a 1759 y de España desde 1759 hasta su muerte en 1788.

Carlos era el tercer hijo varón de Felipe V que llegó a la vida adulta y el primero que tuvo con su segunda mujer, Isabel Farnesio, por lo que fueron sus medio hermanos Luis I y Fernando VI quienes sucedieron a su padre en un primer momento. La muerte sin descendencia de estos llevaría a Carlos a ocupar el trono español.

Pedro Rodríguez de Campomanes y Pérez-Sorriba, primer conde de Campomanes (Santa Eulalia de Sorriba, Tineo, Asturias, 1 de julio de 1723-Madrid, 3 de febrero de 1802) fue un político, jurisconsulto y economista español. Fue nombrado ministro de Hacienda en 1760 en el primer gobierno reformista del reinado de Carlos III dirigido por el primer ministro conde de Floridablanca y despojado de sus cargos en 1789 ante el temor que despertó en el rey Carlos IV la Revolución francesa.

Los hijos de san Ignacio tuvieron que dejar el trabajo que realizaban en sus obras educativas (lo que supuso un duro golpe para la formación de la juventud en la América hispana) y sus misiones entre indígenas, como las famosas reducciones guaraníes y las menos célebres, pero no menos esforzadas misiones en el noroeste de México (Baja California, Sonora y sierra Tarahumara) y a lo largo del Amazonas (misiones del Marañón). En el mismo año de la expulsión en España, los jesuitas lo fueron del Reino de Nápoles y de Sicilia gobernados por Fernando I y en 1768 del Ducado de Parma, Plasencia y Guastalla en manos de Fernando I. Hijo y sobrino del rey español.

Fernando de Borbón (Colorno, 20 de enero de 1751 - Fontevivo, 9 de octubre de 18022​) fue duque de Parma desde 1765 hasta 1802, infante de España por ser nieto de Felipe V de España, y miembro de la rama menor de los Borbón-Parma.

La supresión de los jesuitas se produjo el 21 de julio de 1773. Por razones políticas, los reyes de Francia, España, Portugal y Nápoles exigían la desaparición de la Compañía. El papa Clemente XIV cedió a las fuertes presiones y mediante el breve Dominus ac Redemptor suprimió la Compañía de Jesús.18​ Los sacerdotes jesuitas podían convertirse al clero secular; los escolares y hermanos coadjutores quedaron libres de sus votos. En Roma, la ejecución del breve estuvo a cargo de prelados acompañados por soldados y alguaciles, y Lorenzo Ricci escuchó la sentencia sin decir palabra. Tanto él como su consejo de asistentes fueron apresados y encerrados en el castillo Sant'Angelo (Roma) sin juicio alguno. Ricci murió en prisión el 24 de noviembre de 1775, aseverando la inocencia de la Compañía de Jesús.

Lorenzo Ricci (Florencia, 2 de agosto de 1703 - Roma, 24 de noviembre de 1775) fue el décimo octavo Prepósito general de la Compañía de Jesús y el último antes de la supresión de esta congregación religiosa en 1773.

Sin embargo, en Rusia —concretamente en Bielorrusia— y Prusia el edicto de supresión no fue promulgado por los monarcas. Jesuitas de toda Europa aceptaron la oferta de refugio hecha por la zarina Catalina la Grande, quien esperaba continuar así, con el apoyo intelectual de la Compañía, la obra de modernización iniciada por Pedro el Grande.

Catalina II de Rusia, llamada Catalina la Grande, Pomerania, actualmente Polonia, 2 de mayo de 1729 - San Petersburgo, Imperio ruso, 17 de noviembre de 1796 según el calendario gregoriano) fue emperatriz reinante de Rusia durante 34 años, desde el 28 de junio de 1762 hasta su muerte, a los 67 años. Catalina recogió el legado de Pedro I de Rusia, «una ventana hacia Occidente en la costa del Báltico»,​ y lo engrandeció, abriéndola en el mar Negro. Pedro importó tecnología, instituciones de gobierno y organización militar y Catalina trajo de Europa la filosofía jurídica, política y moral, además de medicina, arte, cultura y educación
La vida de Catalina se divide en dos partes, aproximadamente de la misma duración. Entre 1729 y 1762, pasó de ser una princesa alemana a una gran duquesa rusa; de 1762 hasta que falleciera en 1796, fue la emperatriz de Rusia. La principal fuente de información sobre su vida son sus Memorias,​ escritas en francés y en inglés.

En 1789 —el mismo año en que la Constitución de Estados Unidos entró en vigor y en el que se inició la Revolución francesa— fue fundada por el obispo John Carroll —exjesuita— la universidad católica más antigua de Estados Unidos, la de Georgetown, en Washington D. C.; en el siglo XIX, sería integrada a la Compañía restaurada.

John Carroll (Upper Marlboro, Maryland, 8 de enero de 1735 - Baltimore, Maryland, 3 de diciembre de 1815) fue un misionero jesuita y fue el primer obispo y arzobispo católico de los Estados Unidos de América. En 1784 fue nombrado prefecto de los Estados Unidos de América en pleno nacimiento de la iglesia católica en este país y en 1789 fue nombrado primer obispo de Baltimore en la también primera diócesis católica del país. Además de su extenso territorio diocesano que abarcaba casi todas las antiguas colonias inglesas, en 1805 se le nombró administrador apostólico de la Luisiana y las dos Floridas y en 1808 su diócesis fue elevada a archidiócesis convirtiéndose así en el primer arzobispo católico de los Estados Unidos falleciendo en este cargo en 1815 a la edad de 80 años.

sábado, 22 de mayo de 2021

AMÉRICA LATINA ENTRE LO REAL Y LO FANTÁSTICO - Misiones franciscanas de la Sierra Gorda de Querétaro - Las misiones españolas en California - Fray Junípero Serra

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Misiones franciscanas de la Sierra Gorda de Querétaro, pincha aqui

AMÉRICA LATINA ENTRE LO REAL Y LO FANTÁSTICO - El Virreinato de Nueva España -  Cuernavaca - La Catedral de Cuernavaca - El palacio de Cortés - Los doce apóstoles de México - José de Iturrigaray - Agustín de Iturbide o Agustín I - Pueblos Mágicos, pincha aqui

Las misiones franciscanas de la Sierra Gorda de Querétaro en México, son cinco misiones construidas entre 1750 y 1760, la fundación de las misiones es atribuida a Junípero Serra, quién también fundó las más importantes misiones de California. Fueron declaradas Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en el año 2003.

Fray Junípero Serra. Escultura en el Salón Nacional de las Estatuas de Estados Unidos.
Junípero Serra Ferrer O.F.M. (Petra, Mallorca; 24 de noviembre de 1713-Monterrey, Alta California; 28 de agosto de 1784), bautizado como Miguel José Serra Ferrer y más conocido tradicionalmente como Fray Junípero Serra, fue un fraile franciscano español. Doctor en filosofía y teología, se trasladó a América, donde fundó nueve misiones españolas en la Alta California, y presidió otras quince.
En el Capitolio de los Estados Unidos, en Washington D.C., se encuentra el Salón Nacional de las Estatuas, una sala semicircular de dos pisos que entre 1807 y 1857 fue el lugar de reuniones de la Cámara de Representantes. Más tarde se convirtió en el espacio de exposición de la colección de estatuas donadas por los diferentes estados para honrar a personas destacadas de sus historias.
Actualmente cuenta con 100 estatuas donadas por 50 estados, dos por cada uno, y entre las que representan a California, por ahora, se encuentra la de fray Junípero Serra, natural de Petra (Mallorca).

En su aventura evangelizadora, los jesuitas se extendieron por todo el continente americano construyendo misiones. Lógicamente, para la celebración de la eucaristía necesitaban disponer de vino, un bien preciado y escaso que debía ser importado de España. Así que los misioneros decidieron que una solución que aseguraría el abastecimiento de vino era plantar vides (vitis vinífera) alrededor de las misiones y producir ellos mismos el vino litúrgico sin depender de la metrópoli. De esta forma, los jesuitas primero y, tras su expulsión de todos los dominios de la corona de España por la Pragmática Sanción (1767), los franciscanos después, se convirtieron en viticultores. Tras asumir los franciscanos, con fray Junípero Serra al frente, el rol que hasta ahora tenían los jesuitas, en 1767 partieron de México acompañados de sus inseparables vides hacia el territorio de la Alta California, que hoy comprende los estados de California, Nevada, Arizona y Utah. Y es que aunque las costas californianas ya habían sido exploradas en la primera mitad del siglo XVI (Francisco de Ulloa, por orden de Hernán Cortés en 1536, Juan Rodríguez Cabrillo en 1542 y la última de Sebastián Vizcaíno en 1602) el interior permaneció ignorado casi doscientos años más. De hecho, en un principio se pensó que California era una isla debido a que el norte no estaba explorado y se desconocía que fuese una península.

Así, y tras superar el gran obstáculo que suponía atravesar el inhóspito desierto de Sonora, en 1769 se fundó la Misión de San Diego de Alcalá (hoy San Diego). Y después, siguiendo hacia el norte por el llamado Camino Real, la vía terrestre que unía las misiones de la Baja California (hoy estado de México) con las de la Alta California, la misión de San Francisco de Asís (hoy San Francisco). En todas las misiones que se fundaron en esta ruta, nueve en vida de fray Junípero (San Diego, San Carlos Borromeo, San Antonio de Padua, San Gabriel Arcángel, San Luis Obispo, San Francisco de Asís, San Juan de Capistrano, Santa Clara de Asís y San Buenaventura) se plantaron viñas. Así que podría considerarse a fray Junípero Serra como el padre de los vinos de California, que hoy en día es una de las zonas más productivas (si fuese un país sería el cuarto mayor productor mundial) y apreciadas de todo el mundo.

Y si el franciscano fue el fundador de California e iniciador de la actividad vitivinícola en el territorio, otro español, Garci Rodríguez de Montalvo, fue su padre toponímico. Pero para eso tenemos que retroceder un poco más en el tiempo...

Primera edición del Amadís de Gaula de Garci Rodríguez de Montalvo, impreso en Zaragoza por Jorge Coci en 1508.

Una isla paradisíaca de fantasía llamada California, que aparece en un libro publicado en el año 1510, da origen al nombre de este estado americano

Garci Rodríguez de Montalvo, escritor de Medina del Campo (Valladolid), ganó fama a comienzos del XVI cuando adaptó y reescribió uno de los libros de caballería más conocidos de la Edad Media, "Amadis de Gaula", un referente para Cervantes a la hora de escribir el Quijote. Tanto le apasionó el tema que le añadió un cuarto volumen -la obra original del Amadis constaba de tres volúmenes- e incluso en 1510 se animó a escribir otro libro como continuación a la saga, "Las sergas de Esplandián". Si a la popularidad de la novela de Garci Rodríguez cuando los españoles exploraban las costas californianas (incluso lo seguirá siendo un siglo más tarde y la citará Cervantes en el Quijote entre las obras quemadas por el cura y el barbero para librar al hidalgo de su adicción a estos libros) le añadimos que en ella aparece una isla paradisíaca de fantasía llamada California, y que, como he dicho antes, se pensaba que dicho territorio era una isla, tenemos el origen del nombre de este estado. Fuente: El economista

Son muestra de una unidad arquitectónica y estilística con una pintura al temple que es uno de los mejores ejemplos del barroco popular novohispano. Según los criterios a los que se refiere la inscripción de la Unesco como Patrimonio de la Humanidad, las misiones son testimonio del importante intercambio de valores durante el proceso de colonización, tanto del centro y norte de México, como del oeste de lo que actualmente ocupa el territorio de Estados Unidos.

Los españoles llegaron en fecha incierta, entre 1528 y 1531. Hernán Pérez de Bocanegra y Córdoba se alió con el indígena otomí Conín, nativo de Nopala, Hidalgo y cacique de Jilotepec, para conquistar pacíficamente los nuevos territorios, a cambio de beneficios como títulos y tierras.
Cuenta la leyenda que en el arreglo se establecía que los Otomíes aceptarían el gobierno español y aceptarían la fe Católica si éstos eran derrotados en una batalla cuerpo a cuerpo (sin armas). Los conquistadores españoles estaban por perder cuando, de repente, el Sol fue eclipsado al momento en que apareció el apóstol Santiago y una brillante cruz. Los otomíes inmediatamente anunciaron su rendición y anunciando la fundación de Santiago de Querétaro el 25 de julio de 1531.
A partir de la conquista española, la región fue reconocida de gran importancia estratégica pues era el paso obligado y la conexión entre las ricas minas de Guanajuato, San Luis y Zacatecas con la capital mexicana. Expediciones armadas y conversiones católicas fueron enviadas desde la ciudad de Querétaro. Esta es la principal explicación de que en el Centro de la ciudad haya una gran cantidad de templos y conventos católico datados de esa época. El misionero franciscano Fray Junípero Serra salió de Querétaro hacia California, donde posteriormente fundaría lo que se convertirían en las mayores ciudades del actual estado de California (como San Francisco)

En la segunda mitad del siglo XVI se erige el convento de San Francisco, primera edificación religiosa en la ciudad bajo la dirección y patronazgo de Don Fernando de Tapia.

La ciudad de Querétaro fue tan importante bajo la dominación española que fue nombrada "la tercera ciudad del reino" (después de México y Puebla).

En septiembre de 1810 Querétaro se convierte en la cuna del movimiento de la Independencia. El día 13 es tomado prisionero Epigmenio González, teniendo un arsenal de armas destinado a la Insurgencia. El día 15 se detuvo al Corregidor de Querétaro don Miguel Domínguez y su esposa doña Josefa Ortiz de Domínguez. Ella logra enviar un mensaje al capitán Allende y a Hidalgo, quienes inician la Guerra de Independencia de México.

La Sierra Gorda es una región ecológica, se encuentra en la parte norte del estado de Querétaro y se extiende hasta los vecinos estados de Guanajuato, Hidalgo y San Luis Potosí.

Misión de Santiago de Jalpan
Aunque la misión de Jalpan fue fundada en 1750 antes de que Junípero Serra llegara a la región, a él se le da crédito por la construcción de las cinco misiones principales de la zona y por completar la evangelización de la población local. En realidad, las misiones fueron construidas por los pame, bajo la dirección de varios frailes franciscanos
Los pames son un grupo indígena del centro norte de México que hoy en día algunos viven en el estado de San Luis Potosí. Ellos se hacen llamar Xi‘oi. Los pames hablaban el idioma pame, una lengua otomangueana del grupo oto-pame, que aún sobrevive actualmente.
La fachada está elaborada en estuco y piedra. El ocre de las pilastras contrasta con el amarillo de muchos de los detalles decorativos. Muchos de los detalles imitan vegetales, junto con pequeños ángeles y águilas. Los elementos europeos incluyen imágenes de los santos, como Santo Domingo y San Francisco de Asís y el escudo franciscano de los brazos. Dentro de la puerta están las imágenes de los santos Pedro y Pablo. Los elementos nativos incluyen un águila mexicana con dos puntas devorando a una serpiente. En la parte superior izquierda hay una imagen de la virgen de Guadalupe, y en la parte superior izquierda, la virgen del Pilar. Estas son las imágenes de vírgenes de México y España, respectivamente. En el interior, la cúpula de la misión de Jalpan contiene escenas de la aparición de la virgen de Guadalupe.

Escudo franciscano en la fachada de la Misión de Santiago de Jalpan de Serra.


Fachada de la Misión de Santa María del Agua de Landa.
Santa María del Agua de Landa está ubicado a 20 kilómetros de Jalpan en la carretera 120 hacia Xilitla. La misión fue construida entre 1760 y 1768 por Miguel de la Campa está dedicada a Nuestra Señora de la Inmaculada Concepción, que da lugar a una parte del nombre de la comunidad. Fue la última de las misiones en ser construida.
Se destaca por su equilibrio en la composición y con el campanario muy estrecho, que está integrado en la fachada. La escultura de esta fachada está considerada como la mejor de las cinco de acuerdo a la revista Arqueología Mexicana.​ Las caras de las sirenas en Landa tiene rasgos indígena

La característica principal de estos templos es la rica decoración de las puertas principales, esta decoración se denomina "barroco mestizo" o "arquitectura mestiza", según el INAH(Instituto Nacional de Antropología e Historia).​ La rica decoración está dirigida principalmente a la enseñanza de la nueva religión a los pueblos indígenas, pero a diferencia del barroco de los templos y obras más al sur, es obvia la influencia indígena. La idea de la Serra era demostrar una mezcla de culturas en lugar de una conquista completa.​ Uno de ellos fue el uso de los colores rojo, naranja y amarillo, así como los tonos pastel, y de figuras nativas sagradas, como el conejo y el jaguar.

Fachada de la Misión de San Miguel Concá.
San Miguel Concá se encuentra a cuarenta kilómetros de Jalpan, en la carretera 69 a Río Verde. La iglesia está en el centro de la comunidad. Está orientada al sur y dedicada al Arcángel San Miguel. Es la más pequeña de las iglesias de las misiones y probablemente se concluyó en el año 1754, según una inscripción situada en el interior.​ Concá es una palabra pame que significa "conmigo".​ La decoración cuenta con grandes flores, follaje y las figuras gruesas en estilo indígena. Se distingue por una imagen de la Santísima Trinidad en la cima junto con un conejo (un símbolo pame) y el águila de dos cabezas.

Serra pasó once años en la Sierra Gorda, antes de trasladarse al norte, alrededor de 1760.​ Las misiones establecidas en Querétaro serían las primeras de una larga serie de misiones que se establecerían en lo que hoy es el sur de California.

Capilla posa en la Misión de Nuestra Señora de la Luz de Tancoyol
Las misiones cuentan con lo que se le denomina capilla posa, una la solución arquitectónica empleada en los conjuntos-monasterio de la Nueva España en el siglo XVI, consistente en cuatro edificios cuadrangulares abovedados ubicados en los extremos del atrio al exterior de los mismos. Al igual que la capilla abierta, es una solución única y una aportación del arte colonial hispanoamericano al arte universal dada su originalidad y los recursos plásticos y estilísticos empleados en su ornamentación. Existen varias teorías acerca de su función. Se ha propuesto que, siguiendo el camino procesional, las capillas posas servían para posar o descansar el Santísimo Sacramento cuando este era sacado en procesión por el atrio.

Otra misión se encuentra en la comunidad de Tancoyol y es llamada Nuestra Señora de la Luz de Tancoyol, dedicada a Nuestra Señora de la Luz. Esta fachada tiene decoración vegetal profusa, con espigas de trigo, y es la más elaborada de las cinco misiones
El remate contiene una gran cruz en relieve de dos estilos relacionados con las órdenes de franciscanos y dominicos.​ La cruz principal, en la parte superior, representa la redención con las cruces de Calatrava y Jerusalén a ambos lados.​ Elementos indígenas se encuentran en el interior, con una imagen de un jaguar y una persona con características olmecas.

San Francisco del Valle de Tilaco se encuentra en una pequeña comunidad a 18 km al noreste de Landa de Matamoros.​ Fue construida entre 1754 y 1762 por Juan Crespi y dedicada a San Francisco de Asís.
Esta tiene algunas características diferentes de las otras misiones. En primer lugar, está construida sobre una pendiente. La torre del campanario está separada de la nave principal por el baptisterio y cuenta con funciones estructurales, como contrafuerte.​ Tilaco es la mejor conservada de las cinco misiones y tiene la ornamentación más sutil en su fachada.
Tilaco tiene una de las mejores capillas conservadas en una esquina del atrio, llamado "capilla de las posas", que se utiliza para las procesiones.


Las misiones españolas en California comprenden una serie de 21 puestos de avanzada o misiones religiosas establecidas entre 1769 y 1833 en lo que es el estado estadounidense de California. Fundadas por sacerdotes católicos de la orden franciscana para evangelizar a los nativos americanos, las misiones condujeron a la creación de la provincia de Alta California en la Nueva España y formaron parte de la expansión del imperio español en las partes más septentrionales y occidentales de la Norteamérica española.

Para 1810, el rey de España, Fernando VII, había sido encarcelado por los franceses, y la financiación de la nómina militar y las misiones en California cesaron.​ En 1821, México logró la independencia de España, aunque no envió un gobernador a California hasta 1824, y solo se restableció una parte de la nómina de sueldos. Los 21 000 nativos de las misiones producían en esa época cuero, sebo, lana y textiles, y los productos de cuero se exportaban a Boston, América del Sur y Asia. Este sistema de comercio sostuvo la economía colonial desde 1810 hasta 1830.

La primera misión fundada por Fray Junípero Serra en 1769 fue esta de San Diego de Alcalá, que dio origen a la ciudad de San Diego.

La primera misión fundada por Fray Junípero Serra en 1769 fue esta de San Diego de Alcalá, que dio origen a la ciudad de San Diego.

La misión de San Carlos Borromeo de Carmelo, fundada en 1770, fue la segunda en establecerse y estaba asociada al presidio de Monterrey, que fue la capital de California hasta 1848. Con el control de los puertos de San Diego y Monterrey, al norte y al sur de California, y el establecimiento de misiones en ellos quedaba abierto el camino para el establecimiento de fundaciones en todo el territorio intermedio.

San Carlos Borromeo de Carmelo

Cenotafio de San Junípero Serra

Las misiones de San Antonio de Padua, San Gabriel Arcángel y San Luis Obispo de Tolosa fueron las tres siguientes misiones fundadas por Fray Junípero, cubriendo con ellas el territorio entre Monterrey y San Diego.

Misión de San Antonio de Padua - Fotografía: Robert Stokstad

Misión de San Gabriel Arcángel fotografiada en 1897 - (fotocromo - Detroit Publishing Company) - Fuente: Detroit Publishing Company

A su muerte en 1784, Junípero Serra había fundado nueve misiones en California. En los años siguientes el número se elevaría hasta veintiuna bajo la dirección de sus sucesores, de los que el primero fue su discípulo Francisco Palou. La mayoría de estas misiones se han conservado, muchas de ellas como germen de importantes ciudades: San Francisco, San José, Monterrey, Santa Bárbara, Los Ángeles o San Diego.

Misión de San Luis Obispo

A partir de 1492 con los viajes de Cristóbal Colón, el reino de España trató de establecer misiones para convertir al catolicismo a los indígenas de Nueva España (que consistía en el Caribe, México y la mayor parte de lo que es el suroeste de Estados Unidos). Esto facilitaría la colonización de estas tierras concedidas a España por la Iglesia Católica, incluyendo la región conocida más tarde como Alta California.

Cada misión debía ser entregada a un clérigo secular y todas las tierras comunes de la misión distribuidas entre la población nativa dentro de los diez años siguientes a su fundación, una política que se basaba en la experiencia de España con las tribus más avanzadas de México, América Central y Perú.​ Con el tiempo, se hizo evidente para el reverendo Serra y sus colaboradores que los nativos de la frontera norte de la Alta California requerían un período de aclimatación mucho más largo. Ninguna de las misiones de California llegó a ser completamente autosuficiente y requirió un apoyo financiero continuo (aunque modesto) de la madre España.​ Por consiguiente, el desarrollo de las misiones se financió con cargo al Fondo Piadoso de las Californias, que se originó en 1697 y consistía en donaciones voluntarias de particulares y entidades religiosas de México a miembros de la Compañía de Jesús, para que los misioneros pudieran propagar la fe católica en la zona que entonces se conocía como California. A partir del comienzo de la guerra de independencia mexicana en 1810, este apoyo desapareció en gran medida, y las misiones y los conversos fueron dejados a su suerte. A partir de 1800, la mano de obra nativa había constituido la columna vertebral de la economía colonial.

miércoles, 19 de mayo de 2021

AMÉRICA LATINA ENTRE LO REAL Y LO FANTÁSTICO - Quito (Ecuador) (II) - Iglesia de San Francisco - Centro histórico de Quito - Miguel de Santiago - Isabel de Santiago - Vicente Albán - La Iglesia de Santo Domingo - La Catedral Metropolitana de Quito - La Basílica del Voto Nacional

AMÉRICA LATINA ENTRE LO REAL Y LO FANTÁSTICO -  Quito (Ecuador) - Iglesia de la Compañía (Quito) -  Matrimonios de Martín de Loyola con Beatriz Ñusta y de Juan de Borja con Lorenza Ñusta de Loyola - Escuela de Quito, pincha aqui

Centro histórico de Quito

El centro histórico de Quito se encuentra ubicado en el centro sur de la ciudad de Quito, en Ecuador, sobre una superficie de 375,2 hectáreas (3,75 km²),2​ y es considerado el conjunto histórico mejor conservado4​ y uno de los más importantes de Hispanoamérica.​ Tiene alrededor de 130 edificaciones monumentales (donde se aloja una gran diversidad de arte pictórico y escultórico, principalmente de carácter religioso inspirado en un multifacética gama de escuelas y estilos) y cinco mil inmuebles registrados en el inventario municipal de bienes patrimoniales. Además se trata de una de las 85 parroquias que conforman el área metropolitana de la capital de Ecuador.



Fue declarado por la Unesco, junto con Cracovia (Polonia), el primer Patrimonio Cultural de la Humanidad el 8 de septiembre de 1978. 

El centro histórico de Quito ha sido, desde hace cuatro siglos, el espacio de mayor importancia simbólica de la nación ecuatoriana. Aquí el español Sebastián de Benalcázar fundó la villa de San Francisco de Quito en 1534.​ Advirtiendo el rápido crecimiento, los conquistadores convirtieron a este punto en Obispado (1545) y en Real Audiencia (1575). De esta época datan conventos como la Concepción, San Agustín, San Francisco, La Merced y Santo Domingo que se conservan hasta hoy, junto a otras cien edificaciones monumentales.

La Iglesia de San Francisco es una basílica católica que se levanta en medio del centro histórico de Quito, frente a la plaza del mismo nombre. La estructura es el conjunto arquitectónico de mayor dimensión dentro de los centros históricos de toda América, y por ello es conocido como "el Escorial del Nuevo Mundo". San Francisco es considerada una joya de la arquitectura continental por su mezcla de diferentes estilos combinados a lo largo de más de 150 años de construcción.

Sobre sus tres hectáreas y media de superficie se han construido trece claustros (seis de ellos de gran magnitud), tres templos, un gran Atrio, sumando aproximadamente cuarenta mil metros cuadrados de edificación. Allí se desarrollan múltiples actividades en la actualidad: las conventuales y religiosas, de atención pública en las áreas de salud, de comunicación, educativas y otras de corte popular que mantienen activo al edificio.


Dentro de la iglesia se encuentran más de 3.500 obras de arte colonial, de múltiples manifestaciones artísticas y variadas técnicas, especialmente aquellas correspondientes a la Escuela Quiteña de arte, que nació precisamente en este lugar. Posee también una biblioteca franciscana, descrita en el siglo XVII como la mejor del Virreinato del Perú.

"La armadura, de par y nudillo, está formada por vigas inclinadas de acuerdo con la pendiente del faldón de la cubierta y apoyadas en la cumbrera o vértice superior, entestando con las correspondientes del otro faldón. Estas vigas van colocadas a pequeños intervalos y se denominan pares o alfardas.


Al conjunto le precede una plaza homónima que durante años abasteció a la ciudad de agua de su fuente central, y que ha funcionado como mercado popular, como espacio de concentraciones militares y políticas, y como lugar de encuentro y recreación social. La escalera cóncavo-convexa que comunica la plaza con el Atrio, que resalta la fachada manierista-barroca del templo mayor, es considerada de gran importancia arquitectónica en América

Conjunto de la Plaza de San Francisco, con el Palacio Gangotena en el centro (2012).
El Palacio Gangotena, ocupado actualmente por el Hotel Casa Gangotena, es una edificación palaciega de la ciudad de Quito (Ecuador), ubicada en la esquina de las calles Rocafuerte y Cuenca, frente a la centenaria Plaza de San Francisco en el centro histórico de la urbe. Por su exquisita decoración exterior es una de las edificaciones que más resaltan en el conjunto de la plaza que le precede, además de ser conocida por su bagaje histórico que inicia en el siglo XVII, aunque sin muchas referencias; continúa durante el siglo XIX y hasta 1997, en que el edificio perteneció a la familia Gangotena, cuyos miembros incluyen industriales, políticos, terratenientes, académicos y poetas;​ y finaliza con la inauguración de un importante hotel de lujo entre sus paredes, en 2011.
La historia del palacio se remonta al tiempo de los incas, ya que según las primeras crónicas de los conquistadores españoles, en el siglo XV existían templos de esta civilización alrededor de la plaza de San Francisco, uno de ellos en el sitio mismo del actual predio ocupado por la mansión. Tan pronto llegaron los españoles a Kitu, en 1534, muchas familias pudientes establecieron sus casas en los flancos de la plaza, aunque no existen registros de los primeros ocupantes de éste, el predio más cercano a la Capilla de Cantuña.

Miguel de Santiago (Quito, circa 1620-1633 - Ibídem, 5 de enero de 1706) fue un pintor nacido en la Real Audiencia de Quito (actual Ecuador), exponente de la Escuela Quiteña del siglo XVII.

Virgen alada del Apocalipsis

Existe una leyenda que describe el proceso de realización de la imagen. Según la teoría popular, Miguel de Santiago crucificó a uno de sus modelos para obtener una expresión similar a la que él se imaginaba como el Cristo agonizante. Preguntó el artista a su modelo si sufría, a lo que éste respondió que no, desencadenando la ira del pintor, quien lo atravesó con una lanza. Al terminar el cuadro, el modelo había expirado.​ Obtuvo su libertad, pero esta parte de la leyenda se divide en dos teorías: Una corriente menciona que la tuvo por su obra, y otra que la debió al pago del padre Basilio Rivera

A Miguel de Santiago se le conoce como un hombre de carácter violento, sobre todo debido a ciertas leyendas sobre sus impulsos criminales, entre los cuales se destacan dos: el ataque a su esposa y el popularmente conocido como "El Cristo de la Agonía".

Isabel de Santiago (Quito, ca. 1660-1670-Ibídem, 1714) fue una pintora y dibujante perteneciente a la Escuela Quiteña de arte del siglo XVII, nacida en la colonia de la Real Audiencia de Quito -actual Ecuador-. Hija del famoso pintor Miguel de Santiago, a quien le heredaría el gusto por el arte, además fue una de las poquísimas mujeres que lograron reconocimiento en la época de desarrollo del arte colonial hispanoamericano.

Virgen del Carmen por Isabel de Santiago - Movimiento (Escuela Quiteña) en el Museo del Carmen Alto - Quito (Ecuador)

Isabel de Santiago perteneció a la Escuela Quiteña de finales del siglo XVII e inicios del XVIII. Formada celosamente por su padre Miguel de Santiago, uno de los más famosos pintores del continente en aquella época, aprendió junto a su primo Nicolás Javier de Goríbar todos los trucos que habían vuelto a Santiago popular en las altas esferas, y por ende su técnica era muy similar y exquisita.

Su obra más conocida es el retrato que le hizo a Sor Juana de Jesús, monja clarisa a la que le atribuían comportamientos de santa. Pocos días después de su muerte, en 1703, le encargaron a su esposo un cuadro de la misma que no se sentía capaz de realizar, por lo que recurrió a su esposa Isabel.

La Iglesia de Santo Domingo es un templo católico levantado en el Centro Histórico de la ciudad de Quito DM, capital de Ecuador. El conjunto de convento, iglesia y capillas se ubica en la calle Flores, frente a la Plaza de Santo Domingo, llamada así por la referida iglesia que la precede.

Su construcción inició en el año 1540, cuando se asigna el solar a la comunidad de padres dominicos; posteriormente, y después de haberse levantado una capilla provisional, los planos definitivos del templo que persiste hasta la actualidad fueron levantados en 1581 por el arquitecto Francisco Becerra.Tras la muerte de Becerra, la obra pasó a manos del padre Rodrigo Manrique de Lara; fray Antonio Rodríguez se hizo cargo de las obras del convento, mientras que fray Juan Mantilla fue el encargado de concluir las obras de la iglesia en 1688.

Iglesia, convento y plaza de Santo Domingo.

El templo está cubierto por trabajos en cedro cubierto con pan de oro, y por numerosas pinturas y tallas que adornan su interior. Junto al retablo mayor, las diez capillas laterales que completan el conjunto interior de Santo Domingo enriquecen aún más el cuerpo interno de la iglesia con bellísimos trabajos en madera y hojilla de oro.

 La Capilla de la Virgen del Rosario

Sin duda, la Capilla de la Virgen del Rosario es la más conocida del conjunto; no obstante, no es la única que evidencia el interés cultural del templo como indica Pazos Barrera: «en otra capilla se conserva la pintura mural de la Virgen de la Escalera, obra del padre Pedro Bedón, y que data de los primeros años del siglo XVII».

Nave, altar y techo de estilo mudéjar de la Iglesia de Santo Domingo, Quito, Ecuador

El Claustro, por su parte, presenta corredores y crujías de doble arquería con pilares ochavados, y se debe al hermano Antonio Rodríguez, quien lo levantó a partir del diseño de Francisco Becerra.

La catedral de Puebla, México, trazada por Becerra
Francisco Becerra (Trujillo, Cáceres, 1545 – Lima, 1605) fue un arquitecto español que trabajó en la América española durante el siglo XVI.
La extraodinaria ambición y número de los programas constructivos, llevados a cabo en Indias durante el siglo XVI, fue uno de los motivos que decidieron a muchos arquitectos españoles a cruzar el Atlántico. Becerra fue uno de estos arquitectos, y quizá el más importante de los que trabajaron en América durante este siglo. Ceán lo califica como el mejor arquitecto que pasó a América en el buen tiempo de la arquitectura española.
El virrey del Perú D. Martín Enríquez de Almansa llama a Becerra, que aparece en Lima en 1582, con el fin de llevar a cabo la construcción de las catedrales de Lima y del Cuzco.

Vicente Albán (Quito, 1725 - desconocido) fue un pintor ecuatoriano, miembro de la Escuela Quiteña, conocido por sus pinturas idealizadas de indígenas yumbo e hispanoamericanos en sus atuendos nativos.

Oil on canvas, 80cm x 109 cm. Museo de América, Madrid, Spain

Oil on canvas, 80cm x 109 cm. Museo de América, Madrid, Spain

Retrato de una señora principal con su negra esclava por Vicente Albán

Albán realizó un serie de pinturas que muestran una variedad de clases sociales e información sobre la ropa de la época.​ Al explorar la cultura colonial hispanoamericana, su trabajo fue encargado por José Celestino Mutis, que quería traer la flora local a la mente del país.​ Las pinturas fueron creadas a través de una técnica de óleo sobre lienzo. Pinturas de esta época a menudo se usaban como un método para mostrar el territorio americano y los recursos que proporciona. Las personas que se muestran en el trabajo de Albán se mostraron con oro y plata para demostrar la riqueza del continente.

Basílica Nacional de Quito desde El Panecillo

La Basílica del Voto Nacional, también llamada de la Consagración de Jesús o Basílica de San Juan (por el sector en el que está ubicada), es un edificio religioso de estilo neogótico del centro histórico de la ciudad de Quito D.M.. Por sus dimensiones y estilo está considerado como el templo neogótico más grande de América,​ además de ser el templo religioso más alto de Hispanoamérica. Se ubica en el sector conocido como Santa Prisca, en las calles Carchi y Venezuela, junto al convento de los padres Oblatos.
La Basílica del Voto Nacional surgió de la idea de construir un monumento como perpetuo recuerdo de la consagración de la República de Ecuador al Sagrado Corazón de Jesús, planteada por el padre Julio Matovelle, diputado de la República en 1883.
La Basílica del Voto Nacional es la obra más importante de la arquitectura neogótica ecuatoriana y una de las más representativas del continente americano,​ siendo a su vez la más grande en tierras del nuevo mundo. Por su estructura y estilo, es comparada con dos de las grandes catedrales de todo el mundo: la Catedral de San Patricio (Nueva York) y la Catedral de Notre Dame (París).

La nave central tiene 140 metros de largo por 35 metros de ancho y 30 metros de altura; además de 74 metros de alto en el crucero. Las dos torres frontales tienen 115 metros de altura cada una, detalle que convierte a la Basílica en la segunda estructura religiosa más alta del continente americano, solo detrás de la Catedral de Maringá en Brasil (124 m), además de la estructura más alta de la ciudad de Quito D.M., aunque la Torre CFN sea considerada el edificio moderno más alto de la capital.

La Catedral Metropolitana de Quito es un templo de culto católico ubicado en el Centro Histórico de San Francisco de Quito. Es la sede de la Arquidiócesis Primada de Quito y ocupa todo el flanco sur de la llamada Plaza de la Independencia de la ciudad, la que se ha convertido en su vista más famosa a pesar de no ser su ingreso principal. En 1995 fue elevada a Catedral Primada de Ecuador, lo que la convierte en el templo católico de mayor jerarquía de la Iglesia católica en Ecuador.

Tras la fundación de la villa de San Francisco de Quito, el 6 de diciembre de 1534, y el posterior trazado de la ciudad y asignación de solares que se hizo entre los primeros habitantes del lugar, se decidió otorgarle a la iglesia todo el sector sur de la que sería la Plaza Mayor
Su construcción es de piedra, y se usó el sistema de minga para el acarreo, labrado y albañilería. Su emplazamiento lateral contribuyó a jerarquizar la Plaza Mayor, pese a que su entrada principal no se encuentra frente a ella ya que en el momento de la construcción existía la profunda quebrada de Sanguña, que no permitía que el templo se extendiera hacia atrás.​ El arquitecto encargado de las dos primeras etapas constructivas fue el español Antonio García.
Después de la erupción del volcán Pichincha, que asoló Quito en 1660, la Catedral debió ser reconstruida por orden del Obispo, Mons. Alonso de la Peña Montenegro; y muchos de sus espacios internos fueron re-decorados para devolverle su esplendor original;​ es así que de esta época data la pintura de la Virgen que se encuentra en el retablo del coro, obra del afamado pintor Miguel de Santiago.